Fibras Sintéticas
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Introducción
Las fibras sintéticas son filamentos continuos de
polímeros termoplásticos de alto peso molecular
obtenidos por procesos de síntesis química a
partir de productos producidos en la industria .
petroquímica. A diferencia de las regeneradas,
estas fibras no se recuperan de un producto
original, sino que se las fabrican de uno nuevo.
Ambas constituyen el grupo de las fibras
artificiales. imagen: www.sireg.it
Clasificación de las fibras sintéticas
Dependiendo de la naturaleza química del monómero, ó producto inicial, se obtienen una diversidad
de polímeros útiles para su uso textil, que se pueden clasificar en:
POLÍMEROS POR POLI-CONDENSACIÓN
Obtenidos por la unión de los monómeros con pérdida de agua en la formación del polímero.
Constituyen las fibras con más difusión dentro de las sintéticas, y son:
Fibras de poliéster
Desde la primera década del siglo XX, comenzaron las investigaciones para la obtención de una fibra
sintética de poliéster, pero recién en 1945 se patenta una fibra sintética de
poli(etilentereftalato)(PET) y comienza diez años más tarde la producción industrial a partir de etilén
glicol y dimetil tereftalato por trans-esterificación, bajo el nombre comercial de Terylene (ICI). Años
después se comercializa la segunda fibra comercial bajo el nombre de Dacron (DuPont). La evolución
hacia otros polímeros poliestéricos ha sido lenta y con resultados acotados. Así surgió la poli (1,4-
cicloexadimetilentereftalato) (Eastman, 1958) y más recientemente poli (butilentereftalato) (PBT,
1974). Las fibras de poliéster se utilizan en forma de filamento continuo o cortadas. Debido a las
excelentes propiedades de la fibra poliéster, se emplean también mezcladas con fibras naturales
(algodón, lana, lino), artificiales (rayón viscosa, acetato y triacetato) y otras fibras sintéticas
(acrílicas).
Mas info:> Fibras de poliéster :: en construcción ::
Fibras de poliamida
La investigación y desarrollo sobre la obtención de una fibra de poliamida, se remonta a las primeras
décadas de 1900. El descubridor de la primera de ellas fue Wallace Hume Carothers en 1935,
patentado en 1938 bajo el nombre comercial Nylon (DuPont). Se obtuvo por el método de
condensación del ácido hexanodioico con hexametilendiamina. La cantidad de átomos de carbono
en las cadenas de la amina y del ácido se indican detrás de las iniciales de poliamida, en este caso es
PA 6.6.
Una excepción a los polímeros de policondensación que conforman este grupo, la constituye
otra poliamida: PA 6, que es obtenida por poliadición, a partir de caprolactama, descubierta por
Paul Schlack in 1938, comercializada recién en 1952 bajo la marca registrada Perlon (Bayer).
En las siguientes décadas se desarrollaron nuevos tipos de fibras poliamídicas (PA 6.10, PA 6.12, PA
11, PA 12, y copolímeros de PA 6 y 6.6). Las nuevas características técnicas en cuanto a las
propiedades de la fibra de poliamida, generaron nuevos usos en diversos mercados.
Mas info:> Fibras de poliamida :: en construcción ::
POLÍMEROS POR POLI-ADICIÓN
Obtenidos de monómeros que poseen dobles enlaces en sus moléculas y cuya ruptura hace posible
la unión de dichas moléculas entre si. Las fibras más importantes comercialmente son:
Fibras acrílicas
Las fibras de poliacrílicas o fibras acrílicas (como se las conoce habitualmente) son fibras sintéticas
obtenidas por polimerización de adición del monómero acrilonitrilo. Este fue descubierto en 1893
en Alemania. Los trabajos de desarrollo más importantes fueron llevados a cabo por W. H. Carothers
y su equipo en la compañía DuPont. Recién en 1929 se patentó este polímero y no fué hasta 1944
que DuPont anuncia el desarrollo de la fibra acrílica. Seis años más tarde inicia la producción
comercial con el nombre de Orlon.
Al principio, las fibras elaboradas con 100 % de acrilonitrilo, presentaban una estructura interna
compacta, con una alta orientación estérica, que hacía imposible teñirla. El problema fue resuelto
por la incorporación de hasta un 15 % de otros monómeros, para conformar copolímeros que
producen una estructura más abierta, lo cual permite la tintura en forma exitosa.
Las propiedades fisicoquímicas de las fibras acrílicas, permiten obtener productos textiles con buena
resiliencia, retención de pliegues, recuperación de arrugas, fácil cuidado y propiedades wash and
wear. Estas propiedades solo son superadas por las fibras de poliéster.
Mas info:> Fibras acrílicas :: en construcción ::
Fibras de elastano
Las fibras de elastano o fibras de poliuretano, son fibras sintéticas de un polímero termoplástico
basado en la reacción de un diisocianato con un alcohol alifático. Los trabajos de investigación
comenzaron en Alemania a mediados del siglo XIX, pero recién un siglo más tarde Otto Bayer (IG
Farben, 1937) logra la primera síntesis de laboratorio de un poliuretano, que es patentado ese
mismo año. Tres años más tarde se comienza con la comercialización de la fibra con los nombres de
Igamid y Perlon. Casi 20 años después la firma DuPont lanza al mercado fibras de poliuretano
denominadas genericamente como spandex o fibras de elastano.
Los poliuretanos también pueden generar polímeros rígidos (espumas, plásticos) que no tienen
aplicación como fibras textiles. En cambio los poliuretanos flexibles, se clasifican como elastómeros,
que son aquellos polímeros que desarrollan un comportamiento elástico. Pueden ser tanto
termoplásticos como termoestables, ya que la elasticidad depende de los enlaces covalentes del
polímero (resilencia) y la capacidad de las largas cadenas moleculares, de acomodarse por si
mismas, bajo los efectos de una tensión externa (estiramiento). Las fibras de poliuretano flexible,
pueden alargarse desde una décima parte de su longitud sin tensión hasta siete veces dicha
longitud.
Mas info:> Fibras de elastano :: en construcción ::
Otras fibras sintéticas
Existen en el mercado otras fibras sintéticas obtenidas por el mecanismo de poliadición, que
revisten menor importancia en cuanto a su uso como fibras textiles, dado que sus limitadas
propiedades fisico-químicas restringen su uso a casos muy específcos.
Entre las fibras de uso textil orientado al sector de textiles
técnicos o decoración se encuentran las fibras de polipropileno,
polietileno y polivinilo. Ello es debido a que presentan algunas
limitaciones para su uso en indumentaria, como baja
estabilidad al calor en el caso de las fibras polivinílicas o por la
falta de confort en los otros dos casos (polietileno y
polipropileno), entre otras causas. imagen: www.ar.all.biz
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Características generales de las fibras sintéticas
Podemos estudiar las características generales de las fibras sintéticas, haciendo hincapié en los dos
usos principales a que son destinadas: como materia prima para fabricación de hilados y para la
fabricación de tejidos.
USOS DE LAS FIBRAS SINTÉTICAS DE ACUERDO AL HILADO A FABRICAR
Las fibras sintéticas se obtienen en forma de filamento continuo pero pueden ser cortadas.
Se suele modificar la longitud por corte, dependiendo del uso a que van a ser destinadas.
Por ejemplo una fibra de poliéster, se corta a 28 mm para mezclar con algodón corto y 36-38 mm
para algodón de fibra larga, en la mezcla de poliéster-algodón.
En el caso de una fibra poliacrílica, se corta a aprox.10-20 mm. para corte lanero y a 40 mm corte
algodonero. Además es factible modificar la sección transversal. Este aspecto lo utilizan los
fabricantes para su identificación (acrílico trilobal o bilobal) y otros, para mejorar las característica
de brillo de las fibras (planas, semiovales, bilovales, trilobales, etc.). Pero también se suele modificar
la finura de una fibra sintética, en función del requerimiento del producto final. La expresión de
éste parámetro es el denier, definido como: el peso en gramos de un filamento que mide 9000
metros de longitud. Ese monofilamento se agrupa en números diversos, para conformar los
denominados hilados multifilamento.
USOS DE LAS FIBRAS SINTÉTICAS DE ACUERDO A LOS TEJIDOS
Si se tiene un filamento continuo de fibra poliéster o poliamídica de 150 deniers, se utilizarán de 48
filamentos para tapizados y 192 para vestimenta.
En el caso de una fibra cortada de una mezcla con algodón o viscosa, se utilizará entre 1.0 y 1,5
denier en indumentaria y fibra hueca de 6 denier, si se destina al relleno de cubrecamas. Cuando
una fibra se elabora con una finura inferior a 1 denier, entramos en un subgrupo de fibras sintéticas
muy importantes denominadas: microfibras.
Comparativamente las microfibras son 2 veces más finas que la seda, 3 veces
más finas que el algodón y 100 más finas que el cabello humano. Esto le
confiere a los tejidos elaborados con ellas propiedades superiores respecto a
los tejidos convencionales.
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Propiedades de las fibras sintéticas
Tipos de fibras Nombre Características
Poliamidas Nylon Son muy resistentes y elásticas; no son atacadas por
insectos o putrefacción. Tienen el inconveniente de
deformarse con el calor. A veces producen alergias
a pieles sensibles. Se usan par equipos deportivos y
trajes de baño, mezclada con elastanos.
Poliéster Tergal De amplio uso en prendas de vestir y deportivas,
sola ó mezclada con otras fibras. Son muy
resistentes y con un precio relativamente bajo.
Acrílicas Leacril Son muy resistentes a la acción de la intemperie y
de la luz. Generalmente se utilizan en géneros de
punto o en hilos para tejer manualmente (mezclas
con lana).
Polivinílicas Rhovil Son fibras resistentes a los agentes químicos por lo
que se suelen utilizar en la elaboración de textiles
técnicos.
Polietilénicas Sarán Tienen una gran resistencia a la abrasión. Por ello se
utiliza mucho en artículos de tapicería, alfombras y
moquetas.
Polipropilénicas Merklón Tiene muy bien la abrasión, así como toda clase de
tratamientos y agentes químicos. Se emplean en la
fabricación de tapicerías, artículos de de uso
industrial y prendas de trabajos.
Elastano Dorlastan Tienen una enorme elasticidad. Se emplean en la
fabricación de prendas de corsetería, trajes de
baño, vestuario deportivo, entre otras.
....................................... ..........................
Las fibras artificiales
Las fibras textiles artificiales poseen propiedades semejantes a las de las fibras naturales. Aunque
pueden obtenerse a partir de proteínas vegetales presentes en determinadas plantas —
cacahuete, maíz o soja—, generalmente derivan de la celulosa y de la caseína. La celulosa, un
hidrato de carbono complejo, es el componente básico de las paredes de las células vegetales.
De color blanco, sin olor ni sabor, sus aplicaciones industriales no se reducen al campo textil; se
emplea, asimismo, en la fabricación de papel, plásticos o explosivos. Por su parte, la caseína es una
proteína rica en fosfatos, que se encuentra presente en la leche de los mamíferos; por la acción de
enzimas se transforma en para caseína insoluble (queso).
Las primeras investigaciones sobre fibras artificiales
La historia de las fibras artificiales comenzó a partir de los primeros intentos de producir seda
artificial. Los principales avances en este campo se encuentran estrechamente vinculados a las
investigaciones del químico francés Hílaire Berniggaud, conde de Chardonnet (Besançon, 1839 -
París, 1924>, considerado como el auténtico impulsor de la industria de tejidos artificiales.
Aplicando a la celulosa los disolventes adecuados, obtuvo una solución densa y viscosa, que filtró a
través de una plancha en la que había practicado previamente diminutos agujeros. Al atravesar la
placa, el líquido formaba pequeños filamentos que, una vez secos, constituían fibras fáciles de
adaptar al hilado y al tejido. Chardonnet había obtenido una nueva fibra, el rayón. Se trataba de
un material semejante a la seda, de gran resistencia y poco inflamable.
El rayón
Como se ha indicado, el rayón, la más común de la fibras artificiales, se elabora a partir de la
celulosa. El proceso de fabricación difiere según el procedimiento empleado; en función de ello
recibe la denominación de rayón, viscosa, acetato de celulosa o Bemberg. En el caso de la viscosa,
la celulosa se trata con sosa cáustica concentrada y, posteriormente, se disuelve en disulfuro de
carbón. El proceso en todos ellos es, no obstante, idéntico en lo esencial.
En un primer momento, la celulosa se reduce a pasta y, tras ser purificada, se extiende hasta que
adopta una disposición en forma de lámina. El empleo de diversas sustancias químicas, según los
diferentes métodos, permite su solubilización. Como resultado de este primer tratamiento se
obtiene un líquido de apariencia viscosa, que se ultra a través de una hilera. Se forman así los
filamentos, que adquieren la consistencia deseada gracias a la evaporación del disolvente con que
se ha tratado la celulosa, o bien a través de baños de coagulación. Una vez secos, los filamentos se
retuercen, quedando listos para el proceso de hilado.
El copo de rayón, parecido al de algodón, se obtiene tras cortar el hilado a determinada longitud.
La mezcla de rayón con seda, lino o algodón permite, siguiendo las técnicas habituales de hilatura,
fabricar tejidos mixtos.
Las fibras sintéticas
El proceso de polimerización, aplicado a determinadas materias primas, permite la obtención de
fibras sintéticas. Los polímeros son moléculas orgánicas complejas, formadas como resultado de la
unión de varias moléculas orgánicas simples, los monómeros. Al constituirse un polímero, los
monómeros forman entre sí una larga cadena lineal, con extraordinarias condiciones de ligereza,
elasticidad y resistencia. Dichas propiedades son fundamentales para la fabricación de todo tipo
de fibras. En este sentido, los polímeros se emplean, además de para fabricar tejidos, en la
elaboración de plásticos, productos estructurales diseñados para resistir esfuerzos —parachoques
de automóviles, tuberías—, aislantes, filtros, cosméticos, así como en la industria eléctrica,
electromecánica, del mueble o de la construcción. Las fibras sintéticas se pueden clasificar en:
políamidas, poliésteres, poliacrílicas, polivinilos y polipropilénicas.
Fibras sintéticas en la industria textil
La elaboración de fibras sintéticas textiles se realiza a partir de materias primas que se encuentran
con relativa facilidad y son, en términos generales, poco costosas: carbón, alquitrán, amoniaco,
petróleo, además de subproductos derivados de procesos industriales. Las operaciones químicas
realizadas con estos materiales permiten obtener resinas sintéticas que, tras su hilado y
solidificación, resultan elásticas, ligeras y muy resistentes tanto al desgaste como a la presencia de
ácidos u otros agentes externos. La incorporación de un colorante al polímero permite teñir el
material antes de su hilado, lo que se traduce en un óptimo nivel de estabilidad cromática en la
fibra, que, además de no desteñir, elimina la necesidad de recurrir a posteriores operaciones de
fijado del tinte.
El nailon
A comienzos de siglo Wallace H. Carothers inventó el nailon, a partir de la polimerización de una
amida —cada uno de los compuestos orgánicos nitrogenados que resultan de sustituir uno, dos o
los tres hidrógenos del amoniaco por radicales ácidos— Carothers descubrió que el polímero
resultante presentaba la propiedad de transformarse fácilmente en filamentos.
Fue en la década de los años treinta cuando se inició la fabricación de nailon a gran escala. El éxito
fue muy rápido, lo que favoreció la aparición de otras fibras. El nailon se emplea, por ejemplo,
para confeccionar géneros de punto. En 1940 la empresa Du Pont comercializó las primeras
medias fabricadas con esta fibra.
Celuloide, 1860
Respecto a este tipo de plástico, en el libro PIONEROS, de Teo Gómez, nos dice: En términos
generales, podríamos denominar plástico a toda sustancia elástica que posee ciertas propiedades,
entre las que podría englobarse el caucho, pero en un sentido más estricto, denominamos
plásticos a ciertos polímeros derivados del petróleo. Entre ellos, el primero en descubrirse fue el
celuloide.
La causa, un concurso convocado en Estados Unidos para encontrar un sustituto del marfil, que se
estaba agotando, para las bolas de billar. Uno de los participantes fue el inventor neoyorkino John
Wesley Hyatt, quien empezó a experimentar con nitrato de celulosa y consiguió que esta fecha
fuera recordada como la de la invención del celuloide, aunque no consiguió estabilizarlo hasta
unos años después con la adición de alcanfor.
Presentó la patente en 1870 y se encontró con las demandas de Alexander Parkes, quien había
inventado un material parecido, la parkesina, e incluso consiguió que un juez le declarara inventor
del proceso, pero el nombre de celuloide se lo llevó Hyatt. Éste era un material flexible,
transparente, resistente a la humedad y muy inflamable. No tardó en empezar a investigarse para
su uso en fotografía, y en 1885, Eastman Kodak desarrolló la primera película fotográfica flexible
que sustituye al daguerrotipo de vidrio que se estaba usando hasta entonces.
En 1889 se produce la primera película de celuloide transparente, que se siguió usando hasta que
en los años veinte se sustituyó por el acetato de celulosa, menos inflamable. Eastman Kodak tuvo
que vérselas con la invención del reverendo Hannibal Goodwin, quien en 1887 había patentado la
película flexible de celuloide después de haberla hecho servir en el kinetoscopio de Edison.
Eastman, que había asistido a las primeras demostraciones de Goodwin, fue demandado por la
empresa que se quedó la patente de aquel, Ansco, y tuvo que pagar una elevada indemnización.
Otras poliamidas
Otros ejemplos de poliamidas son el lilión o el perlón, que, con frecuencia, se utilizan en copos que
se mezclan con lana y algodón en hilados mixtos. El resultado son fibras más reforzadas. Una de
las propiedades características de las poliamidas es su elevado grado de resistencia a la rotura.
Entre los poliésteres cuyo uso está más extendido en la industria textil, pueden mencionarse el
dacrón y el terital, que derivan del carbón y del petróleo. A su resistencia añaden cualidades de
indeformabilidad; además, no se arrugan.
En la confección de géneros de punto se utilizan habitualmente fibras acrílicas como el leacril, el
dracón o el orión, derivados del carbón, el petróleo y el gas natural. Su propiedad fundamental es
que son muy ligeras.(ver: La Fibra de Seda Natural)
Fibra artificial
Para tejidos biológicos, véase ingeniería de tejidos.
Se llama fibra artificial o fibra semi-sintética a la fibra textil manufacturada a partir de materia
prima natural, como la celulosa o proteína animal o vegetal. Las fibras artificiales surgen como
respuesta a la necesidad de obtener filamentos largos y resistentes
para tejer materiales textiles de calidad. Se distinguen de las fibras sintéticas en que en estas la
materia prima es producto de síntesis química.1 Algunos autores utilizan «fibras químicas» para
referirse a las fibras artificiales y a las sintéticas en conjunto, en contraposición a fibras naturales.2
Las primeras fibras artificiales trataban de imitar al gusano de seda que fabrica un filamento
continuo, finísimo, elástico y resistente. El ingeniero francés Hilaire de Chardonnetfue el primero
en obtener lo que llamó «seda artificial» o «seda Chardonnet» en 1884, y la presentó en
la Exposición Universal de París de 1889.
Las fibras artificales se clasifican en tres grupos de acuerdo con la materia prima de la que se
obtienen: celulósicas, proteínicas y algínicas. El grupo de fibras celulósicas es el más importante de
los tres.
Índice
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1 Fibras artificiales celulósicas
2 Fibras artificales proteínicas o proteicas
3 Fibras artificiales algínicas
4 Véase también
5 Referencias
6 Bibliografía
Fibras artificiales celulósicas[editar]
Artículo principal: Rayón
Estas fibras reciben el nombre genérico de rayón, pues «seda artificial» ha caído en
desuso.3 También se conocen como «fibra de celulosa regenerada» o «fibra regenerada».4
Son derivados industriales de la celulosa, nitrato de celulosa o acetato de celulosa que mediante
un proceso químico se convierten en nuevas fibras.5 Las fibras de rayón se elaboran con la
celulosa extraída de la pulpa. En primer lugar, se disuelve la celulosa en diversos productos
químicos. El líquido resultante se bombea a través de conductos o agujeros, llamados «hileras», y
se sumerge en otra disolución química, donde se solidifica en finas hebras. Varias de estas hebras
se tuercen (hilan) juntas para producir la hilaza de rayón, con la cual se tejen las telas y prendas de
ropa.
El método de producción más empleado es el de la «viscosa» o «viscosilla», en el que la celulosa
se transforma en xantato de celulosa soluble que pasa, por extrusión, a través de hileras y
precipita nuevamente a celulosa.
Las fibras celulósicas se cortan y se hilan como las fibras naturales. El tejido resulante resulta
agradable. Las caracaterísticas más importantes son:
Son bastante resistentes en seco pero mucho menos si están mojadas.
Tiene una absorbencia excelente.
Se pueden teñir con facilidad.
Se pueden mezclar con otras fibras, tanto en el hilado como en el tejido.
Fibra de rayón amplificada 40X.
Textil de Lyocell.
Son fibras artificiales celulósicas:
Rayón nitrocelulosa: es la original «seda Chardonnet» que ya no se fabrica por los riesgos que
implica el uso de nitrocelulosa.
Rayón cuproamonio o cuproamoniacal, también conocido como «cupro»: sus filamentos son más
finos que la seda natural; la fabricación está restringida en algunos países por los riesgos
medioambientales.
Rayón viscosa o «viscosa»: es el más utilizado en el ámbito textil. La fibra corta de rayón de viscosa
tiene tacto suave, tiñe bien, es muy absorbente y no acumula electricidad estática. Cuando este
rayón es de bambú no es lavable.
Rayón acetato y rayón triacetato, también llamados «acetatos»: no son fibra de celulosa pura sino
de acetato de celulosa, un compuesto de la misma; se fabrican a base de desperdicios de algodón
transformados en acetato de celulosa por tratamiento conanhídrido y ácido acético. En el rayón
triacetato la proporción de grupos acetilados es mayor del 92%. De este rayón se puede obtener
el muaré.
Modal o rayón HWM (por las inciales de High Wet Modulus) o «fibra polinósica»:6 es uno de los
rayones más modernos, desarrollado en Japón en 1951. La fibra modal tiene mayor resistencia y
más elasticidad debido a que la masa hilable se trata con derivados del óxido de
etileno,poliglicoles y aminas.
Lyocell, también conocido por su marca comercial «Tencel»:7 es el más reciente de los rayones; el
proceso de fabricación es respetuoso con el medio ambiente. Los tejidos fabricados con lyocell son
resitentes, tienen tacto suave y se drapean tan fácilmente como la seda.
Fibras artificales proteínicas o proteicas[editar]
El nombre genérico de las fibras regeneradas de proteína es «azlon»,8 independientemente de su
origen (animal o vegetal); este vocablo es raramente usado en la bibliografía en español.
Provienen de hilar masas de proteínas que se han diluido con diversos agentes químicos. Su uso es
escaso aunque se esperaba que pudieran sustituir a la lana.
De proteína animal: se fabrican a partir de la caseína de la leche disuelta en sosa cáustica. Las dos
marcas existentes son: «Lanital» inventada en Italia en 1935 —en Estados Unidos se llamó
«Aralac»—,9 y «Fibrolana», que se han utilizado mezcladas con lana.
En 1970 apareció la «Fibra K-6» o «Chinon», producto japonés que imita a la seda;10 se trata de
un copolímero de caseína (25%-60%) injertado químicamente con 40%-75% de acrilonitrilo —
el monómero de la fibra acrílica—. La fabricación industrial de fibra Chinon no parece rentable.11
De proteína vegetal: las proteínas vegetales también se disuelven en sosa caústica. Las fibras
tienen su origen en la proteína de distintos vegetales:12 «Ardil» la empezó a fabricar una
compañía escocesa en 1938 a partir del cacahuete o maní;13 «Vicara» es una fibra de maíz o
choclo; en Estados Unidos se fabrican fibras de proteína de soya.
Fibras artificiales algínicas[editar]
Se llaman «rayón alginato». La obtención de la fibra se basa en el alginato de sodio que es soluble
en agua. Los textiles de rayón alginato no pueden lavarse a mano sino que deben utilizar un
proceso de limpieza en seco.
En la industria textil se utilizan como trama para fabricar tejidos de fantasía: se tejen con otro
material, como la lana, y se lavan, al disolverse el rayón alginato quedan tejidos con «calados».
Por ser un hilo extremadamente fino como la seda también se utiliza en cirugía para dar puntos de
sutura que se disuelven.14
Material inteligente
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inteligente}} ~~~~
Un material inteligente es aquel que posee una o más propiedades que pueden ser
modificadas significativamente de manera controlada por un estímulo externo (tales
comotensión mecánica, temperatura, humedad, pH o campos eléctricos o magnéticos) de
manera reversible.
Tipos[editar]
Hay varios tipos de materiales inteligentes, por ejemplo:
Materiales piezoeléctricos: Producen un voltaje cuando se les aplica tensión mecánica.
Este efecto también se produce de manera inversa, produciendo una tensión mecánica
cuando se le aplica tensión eléctrica.
Un polímero electroactivo es un polímero que cambia sus propiedades en respuesta a la
presencia de un campo eléctrico.
Materiales con efecto térmico de memoria: Tienen la capacidad de cambiar su forma o
deformarse de forma controlada al alcanzar cierta temperatura.
Materiales con efecto magnético de memoria y con magnetostricción: Tienen la capacidad
de cambiar su forma o deformare en forma controlada en presencia de campos
magnéticos. Los segundos además tienen la propiedad inversa de modificar su
magnetización bajo la presencia de tensión mecánica.
Polímeros sensitivos al pH: Varían su tamaño en respuesta a cambios en el pH del medio
que los rodea.
Halocromía: La capacidad de variar su color como resultado del cambio de acidez (por lo
tanto de pH).
3.- Textiles inteligentes [4,5,6,7,8]
Se conocen con este nombre los textiles capaces de alterar su naturaleza en
respuesta a la acción de diferentes estímulos externos, físicos o químicos,
modificando alguna de sus propiedades, principalmente con el objetivo de
conferir beneficios adicionales a sus usuarios. Algunos de estos materiales son
conocidos desde hace años, pero la mayoría son de reciente aparición.
Quizá fuera más apropiado denominarlos tejidos funcionales, tejidos activos o
incluso, en algunos casos, tejidos interactivos, pero lo cierto es que tanto en la
comunidad científica como en los sectores de la empresa y del comercio se
conocen ya popularmente como textiles inteligentes (en inglés: smart textiles,
intelligent textiles,..).
Entre ellos los hay de muchas clases, por ejemplo, que proporcionan calor o
frío, o que cambian de color, con memoria de forma, que protegen de los rayos
ultravioleta, que combaten las bacterias, o que regulan la distribución de
perfumes (aromas), o de cosméticos, de medicamentos, etc.
Habitualmente se clasifican en tres categorías:
a) pasivos: mantienen sus características independientemente del entorno
exterior (sólo “sienten” los estímulos exteriores).
b) activos: actúan específicamente sobre un agente exterior (no sólo “sienten”
el estímulo exterior sino que reaccionan ante él).
c) muy activos: este tipo de tejidos adaptan automáticamente sus propiedades
al percibir cambios o estímulos externos.
Los textiles inteligentes pueden obtenerse empleando directamente en la
fabricación del tejido las llamadas fibras inteligentes, que son aquellas que
pueden reaccionar ante la variación de estímulos tales como la luz, el calor, el
sudor, etc., en el lugar donde se produce dicha variación, pero que se
comportan como fibra normales allí donde el estímulo no actúa. Por ejemplo,
una fibra inteligente sería aquella que, al percibir una variación de temperatura
cambiara de color.
Pero también pueden obtenerse mediante la aplicación posterior de
determinados acabados a un tejido, que produzcan los mismos o diferentes
efectos que los logrados con las fibras citadas.
La tecnología de estos textiles puede solaparse con otras importantes
tecnologías, como la microelectrónica, la informática, las nanotecnologías y los
biomateriales.
Quizá sea interesante precisar que los textiles inteligentes están aún en el
comienzo de su desarrollo, aunque están evolucionando rápidamente y es más
que posible que en un plazo no muy dilatado puedan jugar un papel relevante
incluso en nuestra vida diaria.
En opinión de los expertos, en el futuro puede alcanzar a casi todos los sectores
de la población, dado que tendrán incidencia en el terreno laboral, de
seguridad, salud, ocio, decoración, etc.
4.- Clases de textiles inteligentes
4.1.- Textiles que incorporan microcápsulas PCM
[2,8,9,10,11,12,13,14,15,16,17]
El microencapsulado es una técnica mediante la cual mínimas porciones de un
principio activo (gas, líquido o sólido) son recubiertas por un envolvente de un
segundo material (membrana), para proteger dicho principio activo del entorno
que lo rodea.
La membrana suele ser muy fina, del orden de 1 m de grosor, mientras que el
diámetro habitual de las microcápsulas puede variar desde unas pocas micras
hasta unos 150 m, aunque puede haber tamaños mayores.
Un caso particular son las prendas que incorporan microcápsulas PCM (Phase
Change Material), las cuales contribuyen a lograr un cierto aislamiento de su
portador frente al calor o el frío. Su actuación se basa en la gran cantidad de
calor que, sin variar de temperatura, se absorbe o se cede cuando una
sustancia cambia de fase, es decir, el calor latente.
Así, y en función de las condiciones ambientales, las microcápsulas
incorporadas al textil son capaces de absorber, almacenar y liberar el calor
corporal en función de las condiciones ambientales. Por ejemplo, cuando el
cuerpo siente calor, la energía que éste desprende se utiliza para aportar el
calor latente necesario para que la sustancia encerrada en las microcápsulas
cambie de fase sólida a líquida, almacenando dicha energía. Cuando cambian
las condiciones ambientales y el cuerpo siente frío, la energía previamente
almacenada en las microcápsulas es liberada, pasando la misma sustancia del
estado líquido al sólido, sin cambiar de temperatura, proporcionando así el calor
necesario para que el cuerpo no se enfríe.
Es importante precisar que, mientras los PCMs de la ropa están absorbiendo o
desprendiendo calor, el flujo de éste entre la persona y el exterior a través de
esa prenda queda interrumpido.
El factor clave para seleccionar los PCMs a incorporar al tejido es la temperatura
de cambio de fase de la sustancia encerrada en las microcápsulas, que debe ser
próxima a la temperatura de las distintas partes del cuerpo. Pero también hay
que tener en cuenta factores como el coste, la toxicidad y la disponibilidad. Los
principales PCMs empleados son ceras y parafinas (alcanos), cuyo calor latente
puede estar alrededor de 200 kJ/kg. Entre los alcanos más corrientemente
utilizados están el octadecano, nonadecano y eicosano, de puntos de fusión
28,2, 32,1 y 36,8ºC, respectivamente.
Las microcápsulas se pueden incorporar directamente a la propia fibra sintética
en el proceso de hilatura por extrusión, teniendo en cuenta que si el número
fuera excesivo, afectaría a la resistencia a la tracción. Pero también pueden
añadirse durante el acabado (en ese caso habrá que tener cuidado con el tacto,
resistencia a la abrasión, al lavado, lavado en seco).
Microcápsulas PCM
En la figura 2 se observan los dos casos citados:
Figura 2.- Microcápsulas PCM incorporadas directamente a la fibra (izquierda)
[9,10] y aplicadas al tejido como un acabado (derecha) [18].
Hay varias marcas comerciales que utilizan PCMs, tales como Outlast,
Thermabsorb, ConforTemp, Interactive,…
4.2.- Cosmetotextiles [10,19,20]
Pueden ayudar a la piel humana a prevenir infecciones de agentes externos,
aunque también pueden desprender aromas frescos; en definitiva, se trata de
aumentar la sensación de bienestar de la persona que los usa.
Son productos microencapsulados que se aplican por acabado y en los que las
materias activas utilizadas son de naturaleza muy diversa: aromas (figura 3),
reactivos químicos o bioquímicos, vitaminas, cristales líquidos, etc.
Limón Lavanda
Figura 3.- Los aromas a limón (izquierda) o a lavanda (derecha) están entre los
más utilizados.
Las cápsulas pueden romperse progresivamente bien por presión, por fricción,
por biodegradación,…. (figura 4).
Microcápsulas(2) PCM
Figura 4.- En la foto del microscopio electrónico (1000 aumentos) se ven fibras
pertenecientes a un tejido que contiene microcápsulas con aroma de lavanda.
En la parte superior de la imagen se ven algunas ya rotas, que han soltado ya
su contenido [21].
Entre las aplicaciones más conocidas de los cosmetotextiles están las medias
hidratantes, refrescantes,…, las prendas de vestir interiores o exteriores
perfumadas, etc. Así, las microcápsulas que contienen aloe vera, y que se
rompen a causa de la fricción con la piel, proporcionan sensación de frescura y
suavidad, pudiendo aguantar en las prendas que las contienen hasta 20
lavados.
4.3.- Textiles crómicos o camaleónicos [4,9,10,22,23,24]
Se les denomina también textiles camaleónicos, porque pueden cambiar su
color en consonancia con las condiciones externas. La clasificación se realiza en
función del estímulo al que responden en:
Tejidos crómicos
Textiles fotocrómicos son aquellos que cambian de color al actuar determinadas
radiaciones sobre ellos. Una de las formas de obtenerlos es aplicando
microcápsulas que contengan agregados de colorantes sensibles a la acción de
la luz, lo que permite aumentar la velocidad de las reacciones fotoquímicas que
se encuentran en fase líquida en el interior de la cápsula. Otra forma es
mediante la aplicación directa, por alguno de los procedimientos de
estampación, de ciertas tintas sensibles a la luz.
Los más utilizados son los sensibles a las radiaciones UV. Por ejemplo, prendas
de vestir que cambian de color cuando se pasa del interior al exterior de un
edificio, debido al componente ultravioleta que tiene de la radiación solar
(figura 5).
Las principales aplicaciones de los textiles fabricados con estos tejidos son en
actividades lúdicas, como espectáculos, disfraces, para vestidos de noche, etc.
Camiseta a la sombra y al sol
Figura 5.- Camiseta de algodón con colorantes sensibles a la luz (DelSol). A la
sombra (Izquierda) y al sol (derecha). [25].
Textiles termocrómicos son aquellos que cambia su coloración al modificarse la
temperatura exterior. Se obtienen mediante determinados pigmentos que son
indicadores reversibles de temperatura.
Los hay de dos tipos, ambos aplicados en forma de microcápsulas como
acabado textil:
• de cristal líquido (el termocromismo resulta de la reflexión selectiva de luz por
el cristal líquido),
• colorantes que sufren un reordenamiento molecular (leucocolorantes) como
consecuencia de un cambio de temperatura, p. ej. las espirolactonas (figura 6).
Espirolactonas
Precursor (sin color) Compuesto de color violeta
Figura 6.- Espirolactonas, que aportan propiedades termocrómicas a los textiles
[4].
El problema es que el plazo de envejecimiento de estas moléculas es aún
demasiado corto, alrededor de tres meses.
También se puede hablar de “textiles solvatocrómicos”, que son los que
cambian de color por efecto de la humedad, y que se pueden utilizar por
ejemplo en bañadores. A veces se añade un reactivo químico que permite su
aplicación a pañales, etc.
4.4.- Textiles que conducen la electricidad [2,14,26]
Se utilizan en salas limpias, para bomberos, etc, pero en el futuro puede
generalizarse su uso incluso a la vestimenta normal, debido a la incidencia que
tiene sobre el confort la disipación de cargas eléctricas generadas, por ejemplo,
por el roce entre fibras sintéticas. Algunos hablan incluso de que los hilos
conductores hacen que las prendas fabricadas con ellos tengan propiedades
antiestrés.
Los tejidos conductores de la electricidad se obtienen:
Por utilización de fibras intrínsecamente conductoras: metálicas, de carbono.
Fibras con partículas conductoras aplicadas en su superficie: Resistat (Basf),
P-140 (DuPont),…
Hilos híbridos.
Hilos metalizados: Rhodiastat (Rhône-Poulenc), Texmet (Texmet),...
En la figura 7 se observa el hilo Protex Ag, cuyo proceso de fabricación permite
depositar plata pura con la concentración adecuada sobre fibras, hilos o tejidos.
Este sistema hace que adquiera conductividad eléctrica y térmica, además de
un incremento del poder antimicrobiano, en definitiva todos los beneficios de la
plata.
Hilo Protex AG Hilo Protex cubierto de plata
Figura 7.- Hilo Protex Ag (Carolina Silver Technologies) recubierto de plata
[26].
4.5.- Materiales con memoria de forma [4,8,14,22,27,28]
Estos materiales son capaces de deformarse desde su forma actual hasta otra
previamente fijada, generalmente por acción del calor, aunque también puede
ser por cambios magnéticos y de otros tipos. Esto ha permitido diversas
aplicaciones prácticas pues, además, es un proceso que puede ser repetido
varias veces.
En prendas de vestir se ha experimentado con películas de poliuretanos (PU)
termoplásticos incorporadas entre capas adyacentes de tejido. Cuando baja la
temperatura y estos materiales alcanzan la temperatura de activación, la bolsa
de aire (que es la responsable del aislamiento térmico) encerrada entre esas
dos capas muy próximas incrementa su volumen y, por tanto, su capacidad de
aislamiento y protección contra el frío. Si hace calor, el sentido de la
deformación de las capas de PU es inverso.
Existen también materiales textiles de permeabilidad variable que, al aumentar
el calor desprendido por el cuerpo, incrementan el tamaño de los intersticios
(figura 8) y, por tanto, la capacidad de evaporación del sudor a su través. Por el
contrario, cuando el cuerpo se enfría, el material textil recupera su forma inicial
aumentando su capacidad de abrigo.
En la vestimenta, las temperaturas necesarias para activar la memoria de forma
deben ser próximas a la temperatura del cuerpo.
Esquema tejido con memoria de forma
Figura 8.- Esquema de un tejido con memoria de forma, cuya estructura se
abre con el calor (derecha) y se cierra con el frío (izquierda).
Diaplex afirma que ha fabricado un “material inteligente” que reacciona a una
temperatura de transición, provocando vibraciones térmicas en la estructura de
las moléculas de una membrana (figura 9). Esto provoca la creación de
microporos y hace que varíe automáticamente la permeabilidad del material,
permitiendo el paso del vapor de agua y del calor y adaptándose a las
variaciones en el ambiente interior y externo, aumentando el confort de la ropa.
Tejido con memoria Tejido con memoria2
Figura 9.- Membrana del material Diaplex por debajo de la temperatura de
activación (izquierda) y por encima de ésta (derecha) [28].
4.6.- Desarrollos que incorporan la electrónica y la informática a los textiles
[8,14,22,29,30,31,32,33,34]
Los tejidos electrónicos hacen referencia a la unión de la microelectrónica y el
textil a partir de la incorporación de una nueva propiedad a los polímeros
textiles, la conductividad.
En la incorporación de elementos electrónicos a la vestimenta humana han sido
claves la sustitución de estructuras rígidas por otras flexibles y
laminiaturización.
Así, las prendas de vestir pueden incorporar, por ejemplo, pequeños sensores,
o diminutas fibras conductoras. El problema es que estos elementos no deben
afectar al estilo de la prenda ni a su tacto, y ser suficientemente robustos para,
en determinados casos, resistir el lavado, la limpieza en seco o incluso los
desgarros.
La energía necesaria para que el dispositivo electrónico funcione puede
proceder de pequeñas baterías cosidas al tejido, lo cual puede ocasionar algún
problema de salud. Pero en el futuro se prevé que la energía proceda del
movimiento del portador de la prenda o incluso de la energía solar.
Entre los numerosos desarrollos recientes podemos citar:
o La incorporación de sensores a prendas de vestir, alfombras, paredes
tapizadas,..., para controlar la luz, temperatura, seguridad, etc. Así, por
ejemplo, AITEX y UNIFAM han desarrollado una alfombra inteligente de
detección de personas, que puede ser utilizada como alarma de intrusión, como
contador de entrada a hoteles, centros comerciales, …
o La camisa Life-Shirt de Vivometrics (figura 10) monitoriza 30 funciones vitales
en continuo mediante un sistema de sensores integrados en el textil. Según sus
fabricantes soporta más de 100 lavados sin alteración.
Camisa Life Shirt
Figura 10.- Camisa Life-Shirt de Vivometrics [30].
o La “smart T-shirt”, con aplicaciones en medicina militar, consta de una red de
fibras ópticas y conductoras que puede enviar datos de un soldado herido de
bala, acerca de la localización y la naturaleza de la herida, que son recibidos en
una central en la que el médico puede evaluar la herida y aconsejar el
tratamiento. Esto podría tener también aplicaciones para bomberos, policías,
etc.
o Prendas luminiscentes. Pueden fabricarse de varias maneras, por ejemplo,
utilizando hilos conductores que terminan en LEDs, fibras ópticas, o por
adhesión de materiales luminiscentes al tejido, entre otras posibilidades. En la
figuras 11 y 12 se tejidos luminiscentes de diferentes tipos.
Tejido luminiscente
Figura 11.- Tejidos luminiscentes [30].
Tejido con Leds
Figura 12.- Tejido con LEDs integrados, de Phillips [31]
o France Télécom R&D ha diseñado un prototipo de pantalla flexible de fibras
ópticas tejidas, capaz de recibir información y de mostrar gráficos o elementos
animados sobre una prenda de vestir (figura 13).
Pantalla flexible
Figura 13.- Prototipo de pantalla flexible de fibras ópticas tejida (France
Télécom R&D) [32].
Prenda térmica
Figura 14.- Prenda térmica [33].
o Tejidos térmicos: Son hilos y tejidos con propiedades electrotérmicas y que,
por tanto, pueden generar calor conectándose a baterías de tamaño variable
(preferiblemente pequeñas), tal y como se observa en el esquema de la figura
14.
Cotina inteligente
o The Re:Form Studio (Suecia) ha diseñado una cortina para ventanas que
responde al ciclo diario de la luz solar (figura 15). Una cara de esta cortina
almacena la luz del sol durante el día (contiene colectores solares), y la otra
cara la emite durante la noche (contiene materiales emisores de luz), por lo que
se ahorraría energía.
Figura 15.- The energy curtain (The RE:FORM Studio, Suecia). Foto: M. Jacobs,
Interactive Institute [34].
No obstante, la utilización de la electrónica y la informática en la industria textil
suscita algunas dudas. Por ejemplo, se requiere en los tejidos sistemas capaces
de conducir la electricidad para comunicar sus componentes electrónicos entre
sí. E incluso, en prendas de verano, los componentes electrónicos se comunican
entre ellos mediante pequeñas descargas eléctricas que se transmiten a través
del cuerpo humano, que actuaría como “cable”. Estas emisiones a través del
cuerpo humano, ¿podrían provocar o aumentar el riesgo de sufrir determinadas
enfermedades por los usuarios?
4.7.- Nanotecnologías [35,36,37,38,39,40]
El fundamento de las nanotecnologías es el cambio sustancial que se produce
en las propiedades de las sustancias cuando su tamaño se reduce a niveles
nanométricos.
Para aplicar estas técnicas pueden utilizarse microscopios de fuerza atómica y
de efecto túnel que permiten no sólo ver, sino también manipular las
estructuras moleculares y sus átomos a escala nanométrica (1 nm = 10-9 m).
Estas tecnologías pueden emplearse para la fabricación de nanofibras de
polímeros (entre 50 y 500 nm), para aplicar nanoacabados a materiales
textiles, para obtener capas de tejidos con nanopartículas, etc.
Las nanotecnologías están siendo orientadas en la industria textil a la
fabricación de tejidos con propiedades antimanchas, antibacterias, antivirus,
antiolor, retardantes de llama, absorbentes de rayos UV, con propiedades
antiestáticas,...
Por ejemplo, aunque los acabados frescos se pueden obtener con productos
antimicrobianos microencapsulados, su efecto no es duradero a los lavados y
por ello podría emplearse la nanoencapsulación a fin de obtener una resistencia
al lavado con detergentes.
Nanotex (USA) y Schoeller (CH) han creado tejidos hechos con nanomateriales
que repelen las manchas. Estos materiales, a pesar de su apariencia pulida,
tienen una nanosuperficie muy rugosa, que hace que las sustancias no penetren
y evita así la suciedad.
También se ha reproducido por procedimientos nanotecnológicos, en la
superficie de materiales tejidos, el efecto autolimpiador que tienen ciertas
plantas (como la de Loto) y las alas de algunos insectos, que les permite
mantenerse limpias de polvo y agua. Es la aplicación que se conoce como Effet-
Lotus® (figura 16).
Lotus
Lotus2
Figura 16.- Las propiedades autolimpiadoras e hidrófobas de los textiles
fabricados por el procedimiento nanotecnológico denominado Effet-Lotus® (©
V.v.Arnim-ITV Denkendorf) [40].
Los tratamientos con plasma permiten cambiar las características superficiales
de fibras y tejidos, modificando principalmente las propiedades vinculadas a la
higroscopicidad de los materiales, transformando su nanoestructura, como
puede verse en la figura 17.
Hidrofobia (2)
Figura 17- Tejido sometido a un proceso de plasmapolimerización para conferir
al tejido un nanoacabado superficial hidrófobo. (Fuente: AITEX, Instituto
Tecnológico Textil, Alcoy).
Se han conseguido tejer una camisa que utiliza nanotubos de carbono de forma
conjunta con las fibras tradicionales. Es ultraligera, resistente, transpirable,
antimanchas, prácticamente no requiere de plancha…, pero es todavía
demasiado cara como para poder difundirse en el mercado.
No obstante, y a pesar de las supuestas bondades de las nanotecnologías, hay
voces críticas que alertan de las desconocidas consecuencias que pueden tener
para la salud humana estas ultrapequeñas partículas que pueden penetrar
fácilmente a través de la piel en el torrente sanguíneo [41]. ¿Con qué efectos?
Es necesario realizar un estudio detenido de esta cuestión.
4.8.- Otros desarrollos
Se han comentado algunos de los desarrollos más significativos en el campo de
los llamados textiles inteligentes. Sin embargo, hay otros muchos que van
cobrando importancia, entre los que se pueden citar:
los textiles antimicrobianos, para evitar la aparición de las bacterias que
causan olor a transpiración o evitar que se desarrollen. Por ejemplo, los iones
Ag+ contenidos en la fibra de Trevira bioactiva actúan sobre la membrana
celular de las bacterias, impidiendo su proliferación
los que protegen de las radiaciones ultravioleta. Los especialistas están
alertando continuamente del peligro para la piel de exposiciones prolongadas al
sol, aconsejando la utilización de cremas de alta protección. Hoy día es posible
la utilización de tejidos que preservan de la radiación solar. Así, por ejemplo,
con este fin BASF ha puesto en el mercado una fibra de nylon 6 con partículas
de titanio finamente divididas que protegen contra la radiación UV.
también podrían citarse determinados textiles con aplicaciones en medicina,
como los que incorporan microcápsulas que dosifican medicamentos, o las
ropas que pueden incluso regular la medicación de un usuario diabético, a partir
del análisis del sudor, etc.