El concepto de Tecnocentrismo está enfocado en el primer relato en donde las personas
respaldan las decisiones políticas y sobre todo económicas, en donde desarrollan la
racionalidad técnica. Ellos razonan a partir de cambios tecnológicos y su efecto sobre una
masa. El tecnocentrismo entonces es una visión cerrada de la sociedad enfocada en el
desarrollo técnico-científico y sus aplicaciones donde la posibilidad de negar o cuestionarse
futuro no existe.
Pero las personas estamos contribuyendo a la dispersión del tecnocentrismo haciendo mal
uso de información, y es cuando caemos en el uso excesivo el mayor tiempo del día, ya que
pensamos que sin tecnología no podemos hacer las cosas o que la tecnología nos puede
resolver nuestros problemas. Cada día que pasa la tecnología avanza y la actitud que tomamos
es muy contradictoria, por tal razón no nos damos cuenta que estamos siendo arrastrados
cada día por el tecnocentrismos.
Hay quienes adoptan el tecnocentrismo como respuesta ante el ecocentrismo, y como
solución a la problemática medioambiental. Esta filosofía basa sus valores en la tecnología,
y reconoce su potencial para afectar, controlar, e incluso proteger el medio ambiente. Los
tecnocentristas creen que los humanos tienen el control de la naturaleza, por medio de la
tecnología, y por tanto seríamos superiores a ésta. Aunque aceptan que los problemas
medioambientales existen, no los ven como problemas a ser resueltos por una reducción en
la industria, sino serían resueltos por medio de la ciencia.
El preguntarse por cuál filosofía estamos adoptando actualmente tiene serias repercusiones
en nuestras vidas, las de nuestros hijos, y nietos, pues de no cambiar el enfoque
antropocéntrico que ha devastado el medio ambiente, no adoptar un enfoque ecocéntrico, y
no poseer la suficiente tecnología para revertir la situación planetaria a una favorable para
nuestra especie (adoptar el tecnocentrismo), nos llevará a una extinción masiva. Esperamos
que el panorama pesimista que es augurado para el 2050 [10] no se cumpla, no por un
milagro, sino por un cambio en la filosofía mediante la cual concebimos el medio ambiente.
Tal vez como seres humanos estemos un paso más allá de la naturaleza, pero en el día de
hoy, no podemos vivir sin ella. Más nos vale cuidarla.
A base de artículos científicos
El tecnocentrismo es una forma de antropocentrismo que sitúa a los avances de la técnica y
a las tecnologías como principales soluciones a los problemas ambientales.
Afirma (Sotelo, 2015) que también les objetamos que, sí la tecnología forma parte de la crisis,
ya sea por su adaptación apresurada, mal uso o falta de desarrollo; entonces. La misma fuente
de error no puede ser entre sí la misma la única fuente de solución, más todavía si tuviéramos
que adoptar tecnologías de muy reciente desarrollo o no probadas como suficientemente
seguras. La experiencia nos dice que en más de una ocasión debimos resolver problemas
mundiales o regionales a partir de acuerdos y cambios radicales en nuestras conductas, y la
tecnología no bastó. A veces, recurrir a nuevas tecnologías es solo aplazar los problemas para
más adelante, es como esconderlos bajo la alfombra.
Las tecnologías y técnicas a veces se desarrollan con buenas intensiones o para buenos usos,
pero luego son adoptadas para otros propósitos o por gente egoísta que termina perjudicando
a los demás. Sucede que cualquier avance técnico no es bueno ni malo de por sí, su
aprovechamiento y desarrollo depende de muchas cuestiones sociales, políticas y
económicas; no se cierra en su propio campo.
Lo que significa la ideología del tecnocentrismo es que permea diferentes análisis del señor
Viera Pinto sobre la técnica; no hay duda de que es el concepto que merece más atención por
parte del filósofo. En este concepto, la palabra tecnología menciona la ideología de la técnica,
cuando queda establecida cierta relación entre el estado de desarrollo de las técnicas y la
elevación de ellas a la ideología social.
Según (Pinto, 2013) afirma que el ser humano se presenta ante el aparato tecnológico como
alguien que está allí para protegerlo y conservarlo. En la ideologización de la tecnología, no
ve el aparato en su real condición de instrumento que debe ser comprendido en su papel de
transformación de la realidad. La ideología de la tecnología objetiva, de ese modo, mostrar
la sociedad actual como el mejor de los mundos, conforme se observa en el uso de la
expresión "era tecnológica". De acuerdo con Vieira Pinto, una de las estrategias utilizadas
para ello consiste en la conversión de la obra técnica en valor moral. El razonamiento
equivocado ocurre, más o menos, en los siguientes términos: la sociedad actual, que habría
sido capaz de elaborar estupendas máquinas, sólo podría ser superior a todas las demás, o
sea, no encontrando precedentes a la altura, y, así, apunta Vieira Pinto, los seres humanos
deberían dar "gracias a los cielos" por haber llegado la época presente.
(Gutiérrez, 2012) afirma que toda vez que se ha generalizado y normalizado el usode
tecnologías en los ámbitos educativos, estamos en disposición de realizaruna reflexión más
amplia sobre el sentido que tienen las tecnologías. Sin duda, este tipo de reflexión se hace
una vez que las tecnologías no aparecen como elementos introducidos en el ámbito educativo,
sino como realidad es que están ahí, que ya sabemos usar y que, por tanto, ya no es prioritario
una apropiación técnica. Desde este horizonte, una reapropiación pedagógica resulta más
cercana a los hábitos y costumbres de los nativos digitales. Personas que han crecido y se
están formado en un mundo en el que las tecnologías (internet, los móviles y los ordenadores
personales, etc.) están-ahí; para ellos no es posible pensar sin estas tecnologías, porque no
han conocido un mundo sin ellas. El debate en el sector educativo no estriba entre tecnófilos
o tecnofóbicos sino acerca del sentido y los espacios que educativamente concedemos a las
tecnologías; qué valores nos permiten promover y qué tipo de relación educativa nos
condicionan. En suma, la tecnología no nos ahorra el esfuerzo pedagógico de tener que
reflexionar sobre el sentido de la acción educativa.