¿Qué es el aparato locomotor?
Se llama aparato locomotor o también sistema músculo-esquelético a la compleja red de tejido
de distinta naturaleza que permite al cuerpo humano sostenerse en pie y realizar diversos
movimientos, desde simplemente caminar hasta los más precisos y delicados gestos de las
manos.
El aparato locomotor consiste en la unión de varios conjuntos diferentes, que son el sistema
osteoarticular (compuesto por huesos, articulaciones y ligamentos) y el sistema muscular
(músculos y tendones). Entre ambos brindan soporte al cuerpo, lo mantienen en su forma y le
permiten realizar movimientos coordinados, gracias a la coordinación que ejerce el sistema
nervioso (compuesto por los nervios, la columna y el cerebro).
De estos dos sistemas principales, el óseo y el muscular, el primero se considera pasivo y el
segundo activo, ya que este último es el que pone en marcha el movimiento, a través de la
compresión y estiramiento de las fibras musculares, una vez que llega a ellos el estímulo
nervioso proveniente del cerebro.
Un punto importante en este aparato lo constituyen las articulaciones, que son el punto de
contacto de dos huesos en el cuerpo, las cuales pueden permitir cierto tipo de movimiento y
conforme a ello se clasifican en: sinartrosis (sin movimiento), sínfisis (con un movimiento
monoaxial, es decir, en un mismo eje) o diatrosis (con movimientos complejos). Los huesos
ocupan un sitio fijo en las articulaciones, gracias a los ligamentos que los mantienen en su
lugar.
De manera semejante, los tendones son el tejido que une los músculos a los huesos, hechos de
un material sumamente resistente, que permite el movimiento elástico de las fibras
musculares sin que ello signifique desprenderlos de su lugar obligatorio en el esqueleto.
¿Para qué sirve el aparato locomotor?
El aparato locomotor no sólo permite la enorme y diversa variedad de movimientos de los que
nuestro cuerpo humano es capaz, sino que a la vez mantiene el cuerpo erguido, en su posición
exacta, lo cual es sumamente importante para la salud de los órganos internos. Sin el aparato
locomotor estaríamos condenados a la inactividad, como las plantas, ya que no podríamos
desplazarnos físicamente a voluntad.
¿Cómo cuidar el aparato locomotor?
El cuidado del aparato locomotor incluye las siguientes recomendaciones:
Realizar calentamiento antes de someterse a una actividad física o ejercicio.
Mantener una dieta rica en potasio, calcio y hierro (aunque sin excesos perjudiciales para la
función renal).
Evitar las situaciones de desgaste extremo de las articulaciones (sobre todo en oficios como
escritor, pianista, tejedor, y otros oficios manuales) o tomar precauciones para minimizar el
daño.
Evitar el sobrepeso.
Realizar actividades físicas de manera regular (vida activa).
Utilizar posturas adecuadas cuando se realicen actividades de largo plazo (incluso dormir),
mediante materiales ergonómicos y tomar consciencia de la postura.
Enfermedades del aparato locomotor
Artrosis - Aparato locomotor
En la artrosis las articulaciones entre los huesos van perdiendo el tejido elástico.
Existen dolencias propias del aparato locomotor, algunas por causas más o menos naturales y
de desgaste, y otras causadas por agentes externos al organismo. Entre ellas destacan las
siguientes:
Artrosis. Una enfermedad crónica y degenerativa, a veces de origen autoinmune, en la que las
articulaciones entre los huesos van perdiendo el tejido elástico que permite su movilidad: el
cartílago, y por ende van permaneciendo cada vez más rígidas.
Artritis. La artritis consiste en una inflamación del tejido de las articulaciones, ya sea
permanente o transitoria, generando hinchazón, dolor, rigidez y dificultad para mover los
miembros, aunque con el paso del tiempo pueden incluso retorcer las articulaciones y
deformar las extremidades.
Osteoporosis. Se trata de una pérdida crónica de calcio en los huesos, la cual los desmineraliza
y torna más frágiles con el tiempo. Esto ocasiona un adelgazamiento y debilidad de los huesos,
que se vuelven porosos (de allí el nombre) y pierden masa.
Mal de Parkinson. La enfermedad de Parkinson es realmente una dolencia del Sistema
Nervioso Central (Cerebro), que afecta al modo en que se transmiten los impulsos nerviosos a
lo largo del cuerpo. Sin embargo, los síntomas comunes se manifiestan en el aparato
locomotor, a través de rigidez, temblores o movimientos involuntarios.
Mal de San Vito. También denominada Enfermedad de Huntington o corea de Huntington, es
una enfermedad degenerativa neurológica, que suele ser hereditaria, aunque sumamente
rara. Fue descubierta en 1872 y sus síntomas incluyen movimientos involuntarios, espasmos y
muecas, y se debe a una mutación en un gen del cromosoma 4.
1- Aparato Locomotor
El aparato locomotor es el conjunto de estructuras que permite a nuestro cuerpo realizar
cualquier tipo de movimiento. El aparato locomotor está formado por el esqueleto o sistema
óseo (huesos) y el sistema muscular (músculos).
1.1- El Sistema óseo
El esqueleto o sistema óseo está formado por los huesos, los cartílagos y las articulaciones.
Los huesos son órganos duros y resistentes que forman el esqueleto. Los huesos tienen las
siguientes funciones: dan forma al cuerpo, protegen algunos órganos vitales y permiten el
movimiento gracias a los músculos que se unen a ellos a través de los tendones.
Según su forma los huesos pueden ser de tres tipos:
Huesos largos
Huesos cortos
Huesos planos
- Huesos largos: tienen forma alargada. Su parte media se denomina diáfisis y sus extremos
epífisis. Actúan como palancas para el movimiento (Ej.: fémur, tibia, etc.).
- Huesos cortos: son más o menos cúbicos (Ej.: vértebras, huesos de la muñeca, etc.).
- Huesos planos: tienen forma aplanada. Actúan como protectores de órganos o para la
inserción de músculos (Ej.: los huesos del cráneo).
Huesos según su forma
El esqueleto de un humano adulto está formado por 206 huesos. Algunos de los huesos del
cuerpo humano que debes conocer son los que están señalados en la siguiente figura:
Sistema óseo
Los huesos están unidos entre sí gracias a unas estructuras llamadas articulaciones. Hay que
tener en cuenta que los huesos no son estructuras inmóviles, se mueven unos respecto a
otros. Las articulaciones posibilitan el movimiento de los huesos. Dependiendo del grado de
movimiento que permiten hay tres de articulaciones:
Articulaciones móviles
Articulaciones semimóviles
Articulaciones fijas
- Las articulaciones móviles son aquellas que permiten un movimiento amplio de los huesos
(Ej.: las articulaciones de la rodilla, el codo, la cadera y el hombro).
- Las articulaciones semimóviles son aquellas que permiten un movimiento escaso de los
huesos (Ej.: las articulaciones que existen entre las vértebras que forman la columna
vertebral).
- Las articulaciones fijas son aquellas que no permiten el movimiento de los huesos (Ej.: las
articulaciones de los huesos del cráneo).Su función suele ser proteger los órganos internos a
los que rodean.
Gracias a las articulaciones podemos movernos y nuestros órganos están protegidos.
Ligamentos y cartílagos
- Los ligamentos son unas tiras de tejido muy resistente que unen los huesos en las
articulaciones móviles y semimóviles. Por ejemplo el húmero se une mediante un ligamento al
radio y mediante otro ligamento al cúbito.
- Los cartílagos son piezas más blandas y elásticas que los huesos. Podemos encontrar
cartílagos en las articulaciones (facilitando el movimiento de los huesos), en las orejas, en la
nariz, en la tráquea, etc.
1.2- El sistema muscular
Los músculos son órganos elásticos, es decir, se contraen y se relajan sin romperse. Los
músculos están formados por células musculares de forma alargada llamadas fibras
musculares.
Cuando los músculos se contraen se acortan y producen el movimiento de alguna parte del
cuerpo.
La función principal de los músculos es mover las distintas partes del cuerpo apoyándose en
los huesos. Para ello, los músculos están unidos a los huesos a través de un conjunto de fibras
llamado tendón.
Por ejemplo el tendón del bíceps une el músculo con el radio, y el tendón del tríceps une el
músculo con el cúbito.
Los músculos más importantes del cuerpo son los que están señalados en las siguientes
figuras:
Sistema muscular
Según su forma los músculos pueden ser clasificados en:
- Músculos fusiformes
- Músculos orbiculares
- Músculos aplanados
- Esfínteres
- Los músculos fusiformes tienen forma alargada. La mayoría de los músculos de las
extremidades son músculos fusiformes (Ej.: bíceps, cuádriceps, abductores).
- Los músculos orbiculares tienen forma de anillo y se encuentran rodeando orificios del
cuerpo. (Ej.: músculos orbiculares de la boca).
- Los músculos aplanados tienen forma plana (Ej.: frontal, pectorales, abdominales).
- Esfínteres: Tienen forma de anillo y cierran conductos corporales. Por ejemplo: el esfínter
anal.
Según el movimiento que realizan los músculos pueden ser de dos tipos:
- Músculos voluntarios
- Músculos involuntarios
- Los músculos voluntarios o esqueléticos son aquellos que se contraen de forma voluntaria,
es decir, de forma consciente. Son los músculos que forman parte del aparato locomotor (Ej.:
bíceps, tríceps, dorsal). Están adheridos a los huesos por tendones, parte no contráctil del
músculo, pero muy firme y resistente.
- Los músculos involuntarios son aquellos que se contraen de forma involuntaria, es decir, se
contraen sin que nos demos cuenta de ello. Estos músculos están presentes en los órganos
internos de nuestro cuerpo (estómago, intestino, vasos sanguíneos, corazón, etc.). Sin ellos,
tendrías que decirle al corazón cuándo tiene que latir y a tu estómago cuando triturar la
comida.
Como puedes darte cuenta, para lograr el movimiento, tanto el sistema óseo como el muscular
trabajan en conjunto, pero ¿cómo se coordinan?
Para realizar los movimientos, el sistema nervioso analiza cada situación y coordina al sistema
muscular. Esto sucede porque entre el cerebro y el resto del cuerpo hay una comunicación
constante; cuando queremos mover parte de nuestro cuerpo, el cerebro envía señales a los
músculos, a través de los nervios, para que actúen.
Entonces, un simple movimiento involucra tres sistemas: óseo, muscular y nervioso. Al
conjunto de los sistemas muscular y óseo se le llama aparato locomotor, y lo coordina el
sistema nervioso.