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PORTAFOLIO

Este documento presenta el portafolio de evidencias del módulo 1 de un plan de formación de formadores en ciencias sociales en El Salvador. Incluye un ensayo sobre los desafíos a la identidad y rol del formador de formadores, señalando la necesidad de fortalecer su pensamiento crítico y conocimiento disciplinar. También incluye un ejercicio metacognitivo donde se elaboró una nube de etiquetas con conceptos clave. El portafolio busca sistematizar experiencias de aprendizaje y mejora continua de

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Este documento presenta el portafolio de evidencias del módulo 1 de un plan de formación de formadores en ciencias sociales en El Salvador. Incluye un ensayo sobre los desafíos a la identidad y rol del formador de formadores, señalando la necesidad de fortalecer su pensamiento crítico y conocimiento disciplinar. También incluye un ejercicio metacognitivo donde se elaboró una nube de etiquetas con conceptos clave. El portafolio busca sistematizar experiencias de aprendizaje y mejora continua de

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INSTITUTO NACIONAL DE FORMACIÓN DOCENTE

PLAN DE FORMACIÓN DE FORMADORES 2019-2020, CIENCIAS SOCIALES

FORMADOR DE FORMADORES: EDWIN ALFREDO ALFARO RIVAS

PORTAFOLIO DE EVIDENCIAS MÓDULO 1

San Salvador 1 de diciembre de 2019


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INTRODUCCIÓN

El portafolio del formador de formadores constituye una herramienta importante en el proceso


de formación, ya que permite sistematizar las diferentes experiencias de aprendizaje
desarrolladas en el aula, el fin último del portafolio es crear un pensamiento reflexivo en torno a
las diversas problemáticas que enfrenta el formador de formadores en sus diferentes contextos.
Además de lo anterior, el portafolio incentiva la mejora continua de cada formador,
facilitando la socialización del conocimiento entre pares.
Los productos que contiene esta primera parte del portafolio son dos: Primeramente el ensayo
titulado: “Formación inicial docente : Desafíos a la identidad y el rol del formador de formadores
en ciencias sociales” en el cual se analiza no solamente el rol del formador a partir de la
experiencia propia en las IES sino también los principales desafíos que enfrenta en su
cotidianidad.
La segunda consta de un ejercicio metacognitivo elaborado con una herramienta colaborativa,
conocida como Wordart, la misma consiste en elaborar una nube de etiquetas, que muestre los
conceptos más importantes vistos durante las jornadas de formación.
Se espera posteriormente ir añadiendo los diferentes ejercicios realizados durante el
diplomado
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Ensayo: “Formación inicial docente : Desafíos a la identidad y el rol del formador de


formadores en ciencias sociales”

Por: Edwin Alfredo Alfaro Rivas

Introducción:
El término “formador” es polisémico, por lo cual conviene señalar en este escrito, a qué se está
haciendo referencia cuando se usa la palabra “formador de formadores", en esencia es un
profesional docente, que se ha especializado en formar al profesorado de educación inicial,
dentro de una institución superior universitaria, mediante un currículum establecido (Vaillant,
2002). En torno a dicha definición es que se estará articulando este ensayo, específicamente
sobre los retos que para el formador implican su propia especialización y los diferentes matices
que implican su vinculación a una Institución de Educación Superior.
Problematización: La formación del formador.
El marco de referencia para el abordaje de esta sección será la Escuela de Ciencias Sociales de
la Universidad de El Salvador, donde actualmente me desempeño como docente hora clase. De
acuerdo, con los resultados presentados en ¿Quiénes son los formadores de docentes en El
Salvador? Condiciones educativas y sociales, la totalidad de docentes a tiempo completo de los
programas de formación inicial, el 53 % imparten asignaturas en áreas para las que no fueron
formados (González & Avelar, 2019, pág. 14). Sin embargo, una de las fortalezas con que cuenta
la escuela es que el cuerpo de docentes, está integrado por personas que poseen pregrado
dentro de la especialidad que atienden, de hecho no admiten docentes de otras carreras dentro de
las especialidades que la Escuela ofrece. Por norma tampoco contratan a docentes graduados de
otra universidad que no sea la UES, ignorándose hasta qué punto esto ha sido o no beneficioso.
La formación pedagógica es requerida, se exige poseer al menos el escalafón magisterial nivel 2
para todos los docentes.
Los mecanismos para verificar las competencias profesionales más que todo la dimensión
pedagógica son bastante básicos y se limitan a ver plasmadas las estrategias metodológicas y los
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recursos didácticos en el programa que el docente elabora cada ciclo, pero no hay una
supervisión del trabajo. Lo cual significa que se valora más la parte pedagógica y disciplinar más
no la reflexiva en los formadores.

La vinculación institucional del formador de formadores


Según González & Avelar (2019), “La Universidad de El Salvador, tiene la mayor cantidad de
formadores de docentes” a saber 175 que constituyen el 34% del estudio, sin embargo es acá
donde la profesionalización del formador de formadores, se torna débil debido al fenómeno de la
elevada desproporción que existe entre docentes hora clase y los de tiempo completo (González
& Avelar, 2019, pp. 14) La falta de estabilidad que padecen los formadores docentes hora clase
impacta directamente no solamente sus vidas, sino también, la calidad de la formación inicial que
reciben los futuros maestros y por ende en la calidad de la educación superior de nuestro país
(Ramírez, 2019). Una de las consecuencias más nocivas de la llamada flexibilización laboral del
cuerpo docente ha sido el quiebre del sentimiento de pertenencia a un colectivo institucional,
convirtiendo al formador en “llanero solitario” aislado de una comunidad académica, cerrando el
espacio a la conformación de verdaderas comunidades educativas (Ramírez, 2019, pp 71).
Discusión:
Habiendo analizado la situación del formador de formadores dentro de la Universidad de El
Salvador, es pertinente señalar algunas propuestas para responder de manera efectiva a los
desafíos planteados. Aprovechando el grado de conciencia que el formador de docentes ha
desarrollado en cuanto a la importancia de su rol, éste debe fortalecer su capacidad de
pensamiento crítico, así como la dimensión del conocimiento disciplinar.
Ser consciente de la realidad en la que se desenvuelve y convertir las debilidades en
oportunidades, siendo inquisitivo, ir a la vanguardia en los cambios de la nueva sociedad de la
información y del conocimiento, fortalecer los factores constitutivos de la práctica pedagógica,
cuyos vértices esenciales son: práctica, reflexión, tradición del oficio. Donde la práctica se
constituye en la cotidianeidad, en la casuística del día a día, la reflexión en el proceso, casi
natural sobre dicha cotidianeidad que permite el vínculo crítico con los diversos fragmentos de
las estructuras disciplinarias que convergen en el oficio, y por último, con la tradición de éste
donde se hace presente el saber acumulado por la profesión (De Tezanos, 2007, p. 13)
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En cuanto a los retos que enfrentan los docentes hora clase y su desvinculación institucional, es
plausible romper con las políticas de aislamiento de las universidades, promoviendo asocios de
docentes hora clase, para socializar experiencias de trabajo y conformar círculos académicos que
promuevan eventos científicos que permitan visibilizar a este importante sector de formadores de
docentes. Lo anterior permitirá una resignificación del rol del docente dentro del ámbito
universitario, y contribuirá a fortalecer la identidad del formador y de los colectivos.
Conclusiones
La Universidad de El Salvador pese a contar con la mayor cantidad de formadores de docentes, y
de ser la institución de educación superior más emblemática del país, en pleno siglo XXI no ha
logrado superar el reto de incorporar la reflexividad como eje de la formación inicial docente.
Los requisitos establecidos en los procesos de contratación docente, reflejan que las
competencias profesionales de los formadores han estado enfocadas en las dimensiones
pedagógicas y disciplinares descuidando las dimensiones reflexivas e indagativas.
Las serias desventajas que supone, para el proceso de formación inicial docente, el hecho de
poseer una elevada cantidad de docentes hora clase, no le han permitido a la UES colocarse a la
vanguardia en la formación eficiente del profesorado. Un aspecto poco conocido no mencionado
por Ramírez, (2019), es que el reglamento universitario permite que un docente hora clase,
pueda según sus evaluaciones y el tiempo trabajado, cambiar la modalidad de su contrato, e ir
avanzando hasta obtener una plaza a tiempo completo, aunque lo anterior está sujeto a los
vaivenes políticos, es importante recalcarlo pues podría significar un motivador más para este
importante sector.

Bibliografía
González, L. R. y Avelar, M. C. (2019). ¿Quiénes son los formadores de docentes en El
Salvador? Condiciones educativas y sociales (colección Investigación Educativa, n.o 1). San
Salvador: Instituto Nacional de Formación Docente, Ministerio de Educación, Ciencia y
Tecnología.
Ramírez, A. (2019). ¿Quiénes son los formadores de docentes en El Salvador? El caso de los
docentes hora-clase (colección Investigación Educativa n.° 2). San Salvador: Instituto Nacional
de Formación Docente, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología..
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Vaillant. (2002). Formación de formadores, estado de la práctica. Programa de Promoción de


la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe. recuperado de
http://formaciondocente.edu.sv/aulavirtual/mod/folder/view.php?id=3092

Tezanos, et.al (2007). Oficio de enseñar, saber pedagógico: la relación fundante en:
Educación y Ciudad, Revista del Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo
Pedagógico, IDEP, 12-
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PARTE 2. EJERCICIO DE METACOGNICIÓN; NUBE DE ETIQUETAS


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CONCLUSIÓN

Tanto el ensayo como el ejercicio metacognitivo, tratan de mostrar los importantes roles del
formador de formadores tales como: Ser un ente capaz de reconfigurar la escuela o la IES donde
cotidianamente ejerce su práctica docente. A partir de sus competencias, el F de F , es un
generador de otras competencias en sus estudiantes. Es además, facilitador de una currícula
basada en el desarrollo de habilidades que promueven el trabajo colaborativo, y la interacción
estudiante-estudiante, siendo el F de F solamente el mediador.
Los retos que el formador de formadores enfrenta son diversos y cada uno adquiere su propios
matices según el lugar donde se desenvuelve, los principales son:
La diversidad y la complejidad de contextos donde ejerce su labor, también otro reto que vale la
pena mencionar es la permanencia de una escuela tradicional en la sociedad salvadoreña.
Finalmente es oportuno mencionar que uno de los retos más desafiantes son las políticas públicas
que están en contra de los principios, valores y competencias del formador de formadores.

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