Usos y funciones aglutinantes de las
preposiciones latinas
Las partículas latinas, que los gramáticos llamaron prepo-
siciones por su colocación antepuesta en Ia frase, han dejado
en época histórica de Ia lengua residuos y reminiscencias su-
ficientes en sus formas, funciones y sentidos, de haber sido
adverbios inflexionables o partículas autónomas; y por otra
parte, muchas de ellas fueron formas casuales, que se fosiliza-
ron, y que en origen funcionaban en Ia frase con cierta inde-
pendencia, y se movían libremente en el orden de colocación.
Llevan, y conservan resabios de valor adverbial en su mis-
ma significación, generalmente locativa, y por Io mismo se
relacionaban estrechamente con el nombre o con el verbo para
precisar Ia situación de aquel en el espacio, o Ia circunstancia
de lugar, en el proceso verbal. Pasaron luego estas partículas
a expresar una unión más estrecha con el nombre, como indi-
cadores de rección, es decir, de una función gramatical, no-
minal o adverbial, o se adhirieron a las formas verbales en
combinación morfológica y semántica, fundiendo su propia
significación de origen con Ia del verbo para darle un nuevo
aspecto verbal, dejando de ser independientes en el orden de
construcción, y convirtiéndose, en el primer caso, en partículas
de relación más o menos definida, para funciones adverbiales,
o adjetivales.
Residuos de independencia en sus funcionesi y colocación
se manifiestan en el hecho de que todavía algunas de ellas fun-
cionan, bien como preposiciones con rección, bien como adver-
bios locativos (injra, aduersum, susque deque, etc.). Se mues-
tra así mismo en Ia anástrofe de poetas y prosistas (timores
inter et iras, Hor. Ep 1, 4, 12); en Ia disyunción (per ego uobis
deos atque hamines dico, Pl Men 990), y en las fuertes tmesis,
Universidad Pontificia de Salamanca
190 J. CAMPOS
como sub uos placo (Festus, 309, W. M. Lindsay, 1965, p. 402).
A Ia inversa, algunas partículas preposicionales, que acaso fun-
cionaron como independientes, sólo se conocen en época his-
tórica, como prefijos inseparables: re- / red-, se- / sed-, dis-.
Por otro lado nos confirma el carácter flexionable y casual
de origen de ciertas preposiciones el hecho, en Ia estructura
actual e histórica del latín, de las llamadas preposiciones im-
propias, que funcionan generalmente como sustantivos, y en
muchos casos también como preposiciones de genitivo, seña-
lando frecuentemente relaciones lógicas y abstractas. Y aun
en esto mismo de regir genitivo demuestran su auténtico ca-
rácter de sustantivos: causa, ergo, gratia, fini, latiis, instar,
beneficio, obuiam, obtentu, tenus.
Si atendemos al plano semántico, en algunas de esas par-
tículas se comprueba una situación estructural de polisemia, a
veces hasta paradójica, que es propia de lenguas que han des-
arrollado en alto grado el pensamiento lógico y especulativo
y su correspondiente literatura. Cuantos más valores signifi-
cantes acumula el lenguaje en un mismo término, más diver-
sidad y variedad de aspectos, de relaciones lógicas, psicológi-
cas y sociales, denota en los hablantes o escritores. La ley de
asociación de ideas, de sentimientos o actitudes en el complejo
psíquico, explica tal bifurcación y ramificación de sentidos y
valores. Por ejemplo, pueden constatarse en infra, en per. Tan-
to el hablante, como el oyente de un término experimentan
fácilmente una contaminación de sentidos colaterales, que
duermen en Ia subconsciencia, y se despiertan por las conexio-
nes de dicha ley de asociación; y a fuerza de repetirse, pasan
a Ia superficie expresiva del lenguaje hablado o escrito. Sucede
a veces, que por Ia fuerza del mayor uso se sobrepone un valor,
haciendo desaparecer a otro y otros. Igualmente debido a Ia
misma ley de conexiones periféricas con el significado nuclear
o de base, alternan en sus usos preposiciones de sentido con-
trario, transfiriéndose mutuamente sus acepciones: Así ad +
acusativo toma valor instrumental de ab + ablativo: ad tibiam
canere por ab tibia canere.
Otra función más innovadora y vivaz de ciertas preposicio-
nes se reveló ya en los inicios de Ia literatura latina, en época
arcaica, y reapareció después en período tardío y cristiano,
como fenómeno conservado en el habla común, pero no en
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 191
los textos ', y es Ia fuerza de expresividad y de deixis, que apli-
có a las preposiciones el lenguaje vulgar, sustantivando espon-
táneamente partículas y locuciones invariables, con antepo-
nerles una preposición intensamente locativa, y constituyendo
de esa suerte grupos articulados, yuxtapuestos o aglutinados
y compuestos. De ellos, los de mayor uso, dieron derivados
románicos, otros desaparecieron con e¡l habla latina. De ahí
que no todas las preposiciones desarrollaron las misma capa-
cidad y fertilidad viva para aglutinarse con otras partículas
y formar compuestas.
Y este último fenómeno activo de las preposiciones nos
sugiere el tema del presente trabajo, que afecta, en esta zona
restringida de estas partículas, tanto a Ia estructura de Ia len-
gua originaria o primaria, el latín, como a Ia de las lenguas
derivadas, las hispánicas sobre todo, y en especial, al caste-
llano.
Puede fácilmente observarse que en español, por ejemplo,
se combinan sin dificultad en grupos yuxtapuestos partículas
diversas, preposiciones entre sí, «en contra de»; adverbios en-
tre sí, «muy bien», «demasiado tarde»; o unas con otros, «por
hoy», «después de». Asimismo se articulan conjunciones con
las anteriores: «por si acaso», «desde que». Esta flexibilidad
de combinación de partículas invariables o inflexionables ca-
racteriza un rasgo sintáctico y funcional de las lenguas romá-
nicas, es decir, su genio analítico, supliendo con preposiciones
y partículas Ia carencia de flexión morfológica sintética o de
desinencias. La lengua latina literaria y escrita, dada su regu-
laridad sintáctica, que no permite enlazar entre sí las partícu-
las de mera relación, sino con las otras palabras nocionales,
evita este tipo de grupos 2. Con todo, el habla latina, y por
tanto en gran parte, el lenguaje arcaico de Plauto, sobre todo,
y luego el postclásico y tardío desde el siglo u, empleaba, co-
mo recurso de precisión y expresión, Ia combinación de estas
1 Cf. Christine Mohrmann, Études sur Ie Latin ¡les Chrétiens, III,
Latin chrétien et liturgique (Roma 1965) 39.
2 Cf. Einar Lofstedt, Philolgischer Kommentar zur Peregrinatio Ae!he-
riae (Darmstadt l%2) 269.
Universidad Pontificia de Salamanca
192 .r. CAMPOS
partículas, uso que fue ganando terreno a medida que iba
desapareciendo Ia declinación sintética, hasta transformarse,
en las lenguas románicas, en formas de adverbios o preposi-
ciones compuestas.
Vamos, pues, a estudiar y considerar a continuación aque-
llos grupos de partículas latinas, bien meramente yuxtapues-
tos, bien aglutinados, cuyo primer elemento es una preposi-
ción, y cuyo uso pueda constatarse en textos latinos, o por Io
menos, en sus filiaciones románicas. Más atención nos mere-
cerán aquellos grupos que podamos documentar en sus for-
mas latinas más antiguas, y su derivación y enlace con los
romances hispánicos, sobre todo con sus primeras muestras
castellanas.
a / a b / a b s / a s-
La preposición y prefijo ab presenta esas formas o alter-
nancias fonéticas, según su enlace o choque con los fonemas
que Ie siguen: a ante inicial consonantica de palabra; ab ante
inicial vocálica, abs ante q, c, í; as- ante p, como preverbio.
Toma Ia forma *aue>au, ue en au-fero, en *ue-escor («comer
de»y>uescor, con valor privativo del ue-, y con valor intensivo
en ue-grandis, ue-pallidus3. En pono<*pozno<*po-sino, toma
ab Ia forma *po, forma indoeuropea del gr. <wco, equivalente
griego de ab4.
Como idea general y básica de relación, ab expresa Ia sepa-
ración o alejamiento de un punto de partida. No debe confun-
dirse con de, «de arriba abajo», ni con ex, «de dentro a fuera»,
como bien Io explica Varrón, Fragm. Scaur 5 : de capite dempta,
non a capite; y en 32, 5: a scaena uenit spectator, e scaena
uenit qui egit.
Sin consignar aquí funciones, usos y valores de esta pre-
posición, que no es objeto de nuestro trabajo, uno, sin embar-
go, merece señalarse, por ser más relacionado con sus grupos
de partículas. En el latín tardío y altomedieval ofrece a / ab
3 J. Campos, '«Vescus» y los compuestos de «vé»', Helmántica 16 (1954)
4M8.
4 F. Sommer, Handbuch der lateinischen Lauí-und Formenlehre (Hei-
delberg 1948) 500, Anm. 1, b); J. B. Hofmann - A. Szantyr, Lateinische Syn-
tax und Stilistik (München 1963) 257, Zuz. d).
5 Ed. Keil, Gram. VII, 32, 2.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 193
un fenómeno de equivalência de sentido y de grupos con otra
preposición. Se encuentra ab con valor de ob en Ia fórmula
ab hoc quia en Porph., Hor., C. 1, 36, 20. A ello ha contribuido
sin duda Ia parafonía de ambas. Véase además Ia semejanza
de formas y sentido de ob duas causas de Cic. Tusc. 3, 52, y
a duabus causis de Sen. Clem. 1, 20, 1 6 .
Son numerosos los grupos, yuxtapuestos o aglutinados, que
ha formado ab, aunque pocos de ellos han derivado a formas
romances conocidas.
ab ante / abante / auante, «adelante, en ade- v , i ^ ' ! . i u , > i ,
lante>>:>it. avanti; fr. avant; prov. avan, aban; cat. abant (es)
(>port. esp. avante), abans. De abante se derivó en el latín
vulgar el verbo *abantiare, y de éste el it. avanzare; fr. avan-
cer; prov. avansar (>port. avancer, esp. avanzar).
Los primeros testimonios latinos de ab ante / abante se
documentan en las versiones bíblicas veteres, con función de
preposición de acusativo: Ex. 34, 11 (cod. Lug.) eicio abante
faciem uestram Amorreum. Leu. 10, 4 (Lugd.); 19, 4 (Wirceb.);
Deut. 2, 12 (Lugd.); 2, 21 (Lugd.); 9, 3 (Lugd. y Monac.); 9, 4;
9, 5 (Monac.); 7, 20 (Lugd.): qui latitauerunt abante te. 3 Es-
dr. 9, 1: et exsurgens Esdras ab ante atrium templi. Entre los
Padres, Aug. Quaest. in Iudic. 11, 29 7 : absconderunt se abante
faciem Domini; Ps. - Cypr. Or. 2, 2 (bis).
Abante como preposición de ablativo es de poco uso. Lo
hallamos en las Inscript., Grut., 717, 11: Hunc abante oculis
parentis rapuenmt nymphae in giirgite; En De Vit. Gloss.8:
abante nocte uespere incidente.
Como adverbio locativo Io encontramos en Baruch 6, 5 (Vet.
y Vulg.): uisa est itaque turba de retro et ab ante; en Luc. 19,
4 (cod. Cantabr.). En Vitrubio, 310, 15: ut abante et a tergo
latiores partes habeat. En Hier. 9 : Myrmicoleon, abante leo,
retro formica. En las inscript., CIL 6, 2899; 6, 8931. En el Gra-
6 Cf. Hofmann - Szantyr, Lat. Synt., p. 257, Zus. c); J. Svennung, Un-
tersuchungen zu Palladius und zur lateinischen Fac-und Volkssprache (Up-
psala 1935) 379.
7 PL 34, 196.
8 Ed. G. Löwe, Prodromus corp. glossar. Lat. (Leipzig 1876) 139. (Cf.
Hamp, o. c. en nota 11, p. 343).
9 PL 11, 188.
Universidad Pontificia de Salamanca
194 J. CAMPOS
mático Serg.10: nemo enim dicit de post forum, nemo ab ante.
Y en otros documentos de los sigJos vu, viii y ix ".
En los documentos de Ia zona del Levante Hispánico de los
siglos ix al xi, aparece este grupo en giros como in abante, ad
abante: et in abante sta karta uendicionis firmis permaneat '2.
Fideles ti sere de ista ora adauante per derecta fede... De esta
ora adavante non ti decebere, año 1047 ".
Las formas ab antea, abantea, avantea, evantea, solamente
se encuentran en el giro in abantea de documentos de ventas,
donaciones, etc., con sentido de «en adelante», en Ia zona ca-
talana, siglos ix y x '4.
La forma avante castellana, que significa «adelante» y es
expresión marinera, entra en Ia literatura castellana a prin-
cipios del siglo xv l5.
a b a n t i q u i t u s , «desde antiguo».
El giro está atestiguado en el Ravenn. anon (ed. M. Pinder-
G., Berlin 1860); en Ia donac. de Ordoño III al ob. Gundisal-
vo '6, año 954; en Cartul. San Cugat del Valles ", año 1032:
in loco quod ab antiquitus iiocatum est Octauiano.
ab.ex.tra, «por de fuera»: >calabr. avestra; sicil. ab
(b) estra.
Se ve el grupo en Ps Hier., Reg. Mon. 28 '8: dealbatae abex-
tra ut monumenta; Act. Mart. ": mihi potentiam petatis abin-
tra et abextra.
10 Keil, IV, 517, 24.
11 C. Hamp, 'Die zusammengestztcn Präpositionen im Lateinischen",
I-XV, Arch. für. tat. Lexikogr. und Grammatik V (Leipzig 1884-1908) 331.
12 F. Udina, El Arch, condal de Barcel. cn los siglos IX-X, Estudio
crítico de sus fondos, 6 (Barcelona 1951) 112. Cf. Archivo Cap. de Vich, c. 9,
Episc. I, n. 4, año 852.
13 Pallars, Arch. Cor. Arag., Ramón Berenguer, I, n. 179. J. Balari y
Jovany, Orig. hist, de Catal. (Barcelona 1899) 346.
14 Glossarium Mediae Latiniíatis Cataloniac (Barcelona 1960) cols. 2-3.
15 J. Corominas, Diccion. crlt, etimot. de Ia Lengua Castellana I (Ma-
drid 1954) 356.
16 Ed. ES 34, 417.
17 Ed. J. Rius Serra, II, 521 (1945-1947) 172.
18 PL 30, 415.
19 Ed. Ruinart, Ver. 17131, p. llb.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 195
abhinc, «desde aquí, desde ahora»: >ant. logud. avin-
che.
Pertenece este grupo a toda Ia latinidad, desde Plauto hasta
el latín tardío y cristiano.
ab hodite, «desdehoy».
Ya se encuentra en Is. 38, 19, apud H,ier. Is. 38, 16. En
Vit. Patr. 3, 151: Et ego confido in. Domino, quia ab hodie
nemini malefacio. En un documento de 1023 Io trae Pedro de
Marca M: ut ab hodie et deinceps in potestate et dominatione
Sanctae Mariae permaneat21.
a b ì n c e p s , «en adelante».
Se documenta por primera vez en Ia Lex Visig. 3, 5, 6 n .
También en Ia Hist. Wambae de san Julian de Toledo, 3 2Ì. En
tiempos posteriores no es raro en documentos y diplomas del
siglo xi de Cataluña, como puede verse en Glossar. Catal.,
col. 6.
a b i n d e , «de ahí»: >ant. logud. avinde, y otros compues-
tos derivados en dialectos del Norte de Italia.
El compuesto latino se conoce en Ia Literatura latina desde
Comodiano, C. 330.
a b i n f r a , «de dentro».
Es grupo raro, que encontramos en el Edictus Rothari
304 24: si ab infra in foris salierit.
ab integre / ab intecre, «íntegramente».
Es frecuente este giro adverbial en piezas documentales de
Ia zona catalana del siglo x y xi K.
20 Marca Hispánica (Parisiis 1688) apénd. 195, col. 1036.
21 Glossarium Catal., col. 2.
22 Ed. Zeumer, 164, 17.
23 Ed. Lorenzana, 1785, 333.
24 Ed. Bluhme (Hanovre 1870).
25 Bastardas, Particularidades sintácticas del Latín Medieval (Barce-
lona 1953) 83-84; Glossar. Catal., cols. l-2.
Universidad Pontificia de Salamanca
196 J. CAMPOS
ab intra, «pordentro»: Cf.abextra.
ab intro, «de dentro»: >dial. Cerdeña aintru; de
Abruzzo davendre; de Aquilea daventro.
El grupo latino aparece en Mulom. Chiron., en Marcell.
medic., en Vitae Patrum M.
ab intus, «pordentro».
Es combinación de origen bíblico, que reconoce explícita-
mente San Jerónimo, en ep. 65, 19: Pro eo quod in Septuaginta
scriptum est êowôev et nos nel "ab intus" uel "intrinsecus" in-
terpretati sumus. Con verbos de movimiento, en Mc. 7, 21;
7, 23 (VuIg. y cod. Rehdig. Veron. Brix., Colb., Cant.; el Corb.
y Vorc. deintus). También con verbos que no son de movimien-
to, en Mt. 7, 15 (codd. Verc. y CoIb. de Ia Vetus) da abintus,
por el intrinsecus de Ia Vulg., co-mo en Mt. 23, 28 (cod. Can-
tabr.): abintus autem estis pleni hypocrisi, frente al simple
intus de Ia VuIg. En el Ps. 44, 14, tanto Ia Vet. Romana, como
Ia Vers. del Hebreo, y Ia VuIg. y el Mozarábico, dan abintus ".
Con el mismo tipo de verbos, que no son de movimiento, en
Sap. 17, 12: Et dum ab intus minor est exspectatio, maiorem
conmutat inscientiam eius causae. En Diosc. lat., 2 PM: Sina-
pe... abintus iiiridis pateat, y en otros lugares. En el siglo vi
Io encontramos en Greg. Tur., Glor Mart. 150: se abintus cum
rebus incluserat. Id. H. Fr. 6, 14: sanguine resperso abintus
apparentM. Más adelante podemos citar a Adam., Loc. sact.
1, 15, 12-13. No es propio este giro de los diplomas y «cartas»
medievales.
ab olim, «desdeantiguo».
Sólo aparece en Per. Eger. 33, 7: propter famosissimum
martyrium sanctae Eufimiae ab olim michi notum iam.
a b u 11 r a / a b u 11 r a , «del lado de allá»: > ant. mi-
lan. a (v) utra; ant. dial, de Asti autra; dial, piam. autra; del-
fines avutra.
26 Cf. T. S. Savorg, Etude sur, Ie rote, de Ia prepos. de (Uppsala 1941) 85.
27 Cf. Hier., ep. 107; 121. 2; Paul. Nol., ep. 23, 24.
28 Cf. Hamp, art. cit., 347.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 197
El compuesto latino está testimoniado en CIL, VI, 9493.
a b u n d e, «de donde».
Se encuentra documentado en el Itin. Theod. 20: (ecclesia)
abunde Dominus baptizatus est.
a contra, «deenfrente».
Nos Io testifica Ia Per. Eg., 12, 8 (bis) accessimus et ostensae
siint nobis inde a contra duae ciuitates... Item de eodem loco
ostensa est nobis a contra Fogor. Nótese que los dos ejemplos
de a contra van precedidos de dos puntos de partida, inde y
de eodem loco, para que resalte mejor la contraposición. En
el abad Valeriano del siglo vu w: aduenientibus acontra.
a foras / aforas, «desdefuera».
El gromático Hyginius del tiempo de Trajano, en De lim.
agr. 63x, nos Io atestigua: aforas ponuntur (notae). Y su ver-
dadero significado nos Io sugiere mejor Per. Eger. 12, 8: item
de dextra parte ecclesiae, a foras tamen accessimus. Cf. ad fo-
ras.
a f o r i s / a f o r i s , «desde fuera», «por de fuera».
Con sentido adverbial de «por de fuera», se halla en Plin.
N. H. 17, 227: quoniam in ulcus penetrat iniuria omnis a foris;
Tert. Cult. fem. 2, 13: ut et aforis inspiciat supellectilem suam.
Bl medicus Marcell. 17, 23: aforis sfongeam inponere. Veget.,
Mulomed. 2, 45: pedem aforis extrahit.
Con verbos no de movimiento, con el valor que hemos asig-
nado al lema, es frecuente en las versiones bíblicas: Deut. 32,
25 (cod. Monac) aforis priuabit eos gladius ( = Vulg.: foris uas-
tabit eos gladius). Ezech. 41, 4 (cod. Wirceb.): latitudo parie-
tís lateris aforis cubitorum quinqué; 42, 7 (cod. Wirceb.) et
limen aforis erat. Iud. 13, 1 (cod., Reg., Sang. 4, Pech. Corb):
conclusit tabernaculum aforis. También en Gen. 7, 16, apud
Ambr. De Noe et arca, 15: clausit dominus aforis arcam
29 PL 87, 455.
30 Ed. Lachmann (1848) 12, 33.
Universidad Pontificia de Salamanca
198 J. CAMPOS
( = Vulg.: et inclusit eum Dominus deforis). En Mat. 23, 27
(codd. CoIb. Corb y VuIg): quae aforis parent hominibus spe-
ciosa; 23, 28 (Codd. Verc., Veron. Corb. Brix. CoIb. Cantabr.
Redhiger., VuIg): Sic et nos a foris quidem paretis hominibus
iusti.
Lo encontramos también con verbos de quietud en Hygin.,
De limit. const. 10331: limites primos nisi aforis accipere non
possunt, En San Greg. Tur., Híst. Fr. 1, 30: aforis uero quadris
fabricatum fuit; y en 1, 32. En Vitas Patr. Emerit., 1, 26: Agus-
tus... Quintilianum a foris per nomen uoce magna uocauit.
Es de uso infrecuente y raro como preposición de genitivo
(a imitación de su modelo gr. l£io&ev). Sólo se ve en Luc. 11,
39 (codd. CoIb.) quod est aforis calicis ( = Vulg. quod deforis
est calicis); el Evangel. Palat. 32 : aforis calicis et catini; y en
68b, 6: aforis eiusn.
a longe, «de lejos, desde lejos».
Lo testimonia como adverbio Ia Biblia VuIg. 13 veces34, ge-
neralmente con verbos de «ver». En el siglo vi aparece frecuen-
temente en Greg, de Tours, por ej., Hist. Fr. 3, 14; 3, 15; 6,
8; etc.35.
a modo / amodo / ammodo, «desde ahora en
adelante.
El giro se documenta desde las Versiones bíblicas, Vetus
y VuIg. Esta ofrece 9 ejemplos de amodo, como adverbio de
tiempo, señalando en alguno límite ad quem: Mt. 23. 29: non
me uidebitis, donec dicatis. Los otros pasajes son Is. 9, 7; 59,
21; Ier. 3, 4; Mt. 26, 29; 26, 64; Io. 13, 19; 14, 7; Apoc. 14, 13.
Entre los Padres pueden citarse con este mismo valor: Ambr.
Abrah. 1, 4; Hier. Vit. HiI. 51; Gret. Tur. Hist. Fr. 3, 5. Vit.
Patr. 7, 24: Scis, fralter, quia est mihi salus uel amodo?
a nunc, «desde este momento»: También se introduce
con Ia Vers. Vet. bíblica. Cf. ex nunc et Vet. Lc. 22, 69.
31 Ed. cit. en nota 30.
32 Ed. Tischendorf, 32, 5b, 18.
33 Cf. Hamp, art. cit., 345.
34 Tob. 11, 8; Iudit. 13, 13; Ps. 187, 6; Eccli. 21, 8; Mt. 26, 58; 27, 55;
Mc. 5, 6; 11, 13; Lc. 16, 23; 17, 12; 18, 13; 23, 49; Hebr. 11, 13.
35 M. Bonnet, Le latin de Greg. Tours (Hildeshiem 1968) 483, n. 7.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 199
a p e r e g r e , «desde el extranjero, desde el exterior».
Es giro adverbial que emplea Vitrubio 5, 6, 8: quae efficiunt
una a foro, altera a peregre aditus in scaenam. Cf. e p e r e -
&re, Clem. ep. 1, 2: Quis enim e peregre cum uenit ad uos
(«del extranjero, de fuera»); in peregre, Eccli. 29, 29
(Vulg.): MeIior est iiictus pauperis, ...qiiam epulae splendidae
in peregre, sine domicilio («en el extranjero»).
a r e t r o, «por detrás, detrás».
Es combinación infrecuente, de Ia que pueden citarse cinco
ejemplos documentados: Ios. 8, 2 (cod. Lugd.-La VuIg. da insi-
dias urbi post eam); el Evangel. Palat, Mc. 5, 2236: uerit a
retro et tetigit uestimentum eius; Inscrip., Orelli Lat. 4512:
cohaerentibus cum aediculis ante et a retro; Gest. Franc, c.
3837: aretro eum in ceruice percussit; Ibid. 41: aretro stans3*.
Cf. ad retro, de retro.
a semel, «a una, a Ia vez»: En Per. Eger. 15, 2; 19, 12.
a sursum, «desde arriba»: Mc. 15, 38 (Vet.); Past.
Herm. mand. 9, 11.
* * *
a d (ar-, ars- en umbro, como preverbio).
En su sentido y acepción general ad es opuesta a ab. Con-
nota Ia dirección hacia un objetivo, y de ahí que va estrecha-
mente ligada a un movimiento, bien hacia un lugar o bien
hacia una persona.
Dejando a un lado sus usos y valores de preposición sepa-
rable y preverbio, que son numerosos y caracterizados, adopta
valores alternantes de ab, apud, in, corani, y de predicado pre-
posicional.
El origen adverbial de ad, como partícula independiente,
que acaso puede explicar algunos de sus valores y de su facili-
dad para atraer a otras partículas invariables a grupos coni-
36 Ed. Tischendorf (1847) 450b, 10.
37 PL 96, 1456c.
38 Hamp, art. cit., 342.
Universidad Pontificia de Salamanca
200 J. CAMPOS
puestos, se constata ya desde Io arcaico. Así se lee en Enn. An.
537 adque adque accedit muros Romana iuuentus (otras edd.
dan atque atque), «se acercan cada vez más a los muros los
jóvenes romanos». De este carácter participa el valor numeral
de «aproximadamente, unos», equivalente a circa, circiter, que
toma ad con numerales sin régimen alguno: ad biniim milium
numero sauciis utrimque factis (Sisen, fr. 36), «heridos por
ambas partes en número de dos mil aproximadamente». Tam-
bién en Caes. B. G. 2, 33, 5; Cic. Verr. 1, 95; 3, 116. Liu. 8, 18, 8
ad uiginti matronis accitis; 21, 22, 2 ad mille octigenti; Suet.
Caes 20.
La fertilidad de esta partícula para formar grupos yuxta-
puestos o aglutinados se revela en los muchos que pueden re-
gistrarse, y que han dejado derivados o reminiscencias en las
lenguas románicas.
a d a n t e , «delante de» M.
a d c a p u t + genitivo, «a cabo, a cabo de» (adv), «junto
a» (prepos.): >ad capum>ad capo> «a cabo de».
Este grupo articulado ad caput / usque ad caput no es ex-
traño a Ia época clásica. Ya encontramos en Cic. Amer. 74 ad
caput malefici, «a Ia fuente del crimen»; Virg. G. 4, 319 ad
caput amnis. En época tardía se extiende su uso desde las
versiones bíblicas, y en Ia VuIg. hallamos 7 ejemplos del giro
preposicional: 1 Reg. 19, 13; 19, 16; 26, 7; 26, 11; 26, 12; 26,
16; Iudit. 13, 8; Io que nos muestra un uso del habla común
y muy expresivo. En Ia Per. Eger. se constatan dos ejemplos,
como un giro fijo: 2, 3 ad caput ipsius uallis, y Ia misma fórmu-
la en 4, 16. La Reg. Ben. emplea Ia forma usque caput Quadra-
gesimae 3 veces y una, in caput Quadragesimae. La forma capo
aparece en Fredegario, según Haag40. La fórmula latina más
próxima al castellano ad caput de se ve ya en el siglo x, en los
diplomas castellanos: Cart. Catedr. Burgos 41 , año 970, quod
est in riiio de Ebeia, usque ad caput de XV dies, II dies et duas
noctes... Becerro gótico de Cardeña 42 , año 984: uendimus nos-
39 Cf. Hamp, art. cit., 340.
40 Die Latinität Fredegars (1898) 29.
41 Ed. Serrano, t. III (1935) 1, 7.
42 Ed. Serrano (1910) 314, 4.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 201
tras proprias rationes,.., illa tercia parte de toto ipso pozo ad
caput de XXVI dies. Otro ejemplo igual en Ibid. 309, 4, año
98443.
Es curiosa Ia construcción latina y casi castellana del do-
cum. 650° de Sahagún, Arch. Hist. Nac.: leuetis totam uestram
causam ad caput de VIII" dies, ...et illas bardas non desjacatis
que adte capo de anno (año 1092). La misma frase latina de
este giro, transcrita ya al castellano, se escribe en el documen-
to 67 del Cart. Cat. Burgos: Et una vez. en el molino de Vadie-
Uu a cabo de octo dies. En el Cantar de Mío Cid se usan los
giros adverbiales «a cabo de, en cabo de, fasta cabo de», con
sentido locativo de «al extremo de», o con valor temporal de
«después de»: así «a cabo de», locativo, en v. 2384; con sentido
temporal en 665, 883, 915, 3481, 2981. El giro en cabo de, loca-
tivo, en 13, 58, 1592. La forma fata cabo de, locativo, en 1067
«Fata cabo del albergaba escurriólos el Castelano»; temporal
en 162: «E bien gelas guardarien fasta cabo del año» 44 .
En el Liber Regum del dialecto aragonés de principios del
siglo XIIi, se encuentra también «a cabo de», con sentido de
«al fin de...»: «Et a cabo de XLIII annos de Ia passion de
Ihesu Crist» 7, 22. El mismo giro en 10, 23; 11, 945.
a d d e o r s u m : Cf. d e o r s u m .
ad joras, «afuera»: >ant. it. affuori; ant. ven. afors;
ant. fr. afors; port afora, esp. afuera.
Este grupo latino no se testimonia hasta los documentos
medievales, si bien acaso pueda considerarse como un prec&-
dente Ia construcción del adverbio foras + un acusativo de
dirección con ad, como por ej., en Pl., Ru. 1420 ad cenarn joras.
En Ia Biblia VuIg. también se dan varios casos de esta cons-
trucción: Iudit 12, 5 ante lucem egrediendi joras ad oratio-
nem; 14, 15 et exiliit foras ad populum. Ez. 47, 2 conuertit me
ad uiam joras portam exteriorem. En esta frase de Ezequías
joras funciona como prepos. de acusativo. Io 18, 29 Exiuit...
Pilatus ad eos foras.
43 J. Bastardas, o. c., 60 y 104.
44 M. PidaI, Cantar de Mío Cid, III (1954) 521.
45 Ed. Luis Cooper (Zaragoza 1960).
Universidad Pontificia de Salamanca
202 .|. CAMPOS
El compuesto adforas se constata en Diplom. GaIL France **
año 629; neque intra ipsa ciuitate neque ad /oras in ipso pago.
Después en el docum. 520° del monasterio de Sahagún, Arch.
Hist. Nac., año 1050: mea quorte cum suas kassas et cum suis
abjacenciis et cum suis exitis ad intro et adforas 47.
La primera documentación del romance «afuera» se regis-
tra en Mío Cid, 3638, como adverbio de lugar.
* ad heri, «hasta ayer, ayer»: >rum. ieri; it. ieri; bo-
loñés ayér; neapol. ayere; sicil. ayeri; fr. hier; prov. er; ant.
cat. i, ir; mod. cat. ahir; port, eire; ant. esp. eri, yer; mod.
esp. ayer.
¿ Provendrán de este grupo yuxtapuesto latino las formas
románicas registradas, o son éstas formaciones analógicas so-
bre un modelo, formado dentro ya del sistema fonético-mor-
fológico romance?
Desde luego el grupo ad heri no presenta testimonios en
los textos latinos de ninguna época. Los tiene en cambio ab
heri en las versiones bíblicas, cinco por ej. en Ia Vulg.: Is. 30,
33 prae parata est enim ab heri Topheth, y cuatro pasajes con
Ia fórmula ab heri et nudiustertius, = «de ayer y de siempre»,
en Exod. 4, 10; 21, 29; 21, 36; 1 Reg, 21, 5. Por otra parte los
hechos lingüísticos románicos se presentan un tanto dudosos
y desconcertantes. En efecto, Ia primera muestra del adverbio
en castellano es eri en Berceo, y luego yer en el Libro de Apo-
Ionio 481c. ayer aparece por primera vez en Ia Gran Conquista
de Ultramar, Zifar 22, 14, Salamanca, 1503, que refleja, por
tanto, Ia lengua del siglo XV48.
Estos hechos parecen insinuar que las primeras formas cas-
tellanas derivaron de heri / here, y más tarde se reforzó con
Ia vocal ampliativa a-, como el sí con Ia a- dio así 49 , aunque
tiene otra explicación w. Con todo no puede olvidarse que en
Ia lengua hablada y escrita de Ia Edad Media, en los docu-
mentos latinos, se construían grupos adverbiales o preposi-
cionales híbridos de latín y romance, por ej. ad amunt (<ad
46 Ed. Pardessus (1843) 247.
47 M. Pidal, Orígenes del Español (Madrid 1956) 370.
48 J. Corom., Dicción, crít. elimol., s. v. «ayer».
49 Según Corominas, 1. c.
50 Cf. J. Campos, 'La partícula «así»', Helmántica 39 (1961) 479-86.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCTONES AGI.UTTNANTES DE... 203
admontem), «arriba, hacia arriba», que encontramos en el Li-
ber Feudorum Maior 5 1 , de Ia zona catalana. Por otra parte y
además, algunos de los dialectos registrados en el encabeza-
miento de este lema, que comentamos, dan formas con a-, que
no puede suponerse protética y reforzativa dentro del roman-
ce, pues, si algunos, como el napolitano y el siciliano, pudieron
sufrir Ia influencia del español, otros como el boloñés y aun
el catalán, no es conjeturable que Ia sufrieran. Bourciez 52 , A.
Badía 53 , y Ia edic. 1970'9 del Dicción, de Ia Real Acad. Españ.,
suponen y dan por derivado ayer de ad-heri.
ad hic, «hacia ahí»: >port. esp. ahí. Otros bicompues-
tos románicos de éste: ad eccu>m hic>aqui; ad eccum hac>
acá; ad eccum inde>aquende.
adhúc, «hasta ahora, todavía, hasta entonces, aún»:
>rum. de adun; ant. lomb. adun; dial, de Lodi adun; dial, de
Asti dene; piam. düna; eng. adiina; ant. esp. adú, ahú; mod.
esp. aún.
El compuesto aglutinado latino adhúc es de uso frecuentí-
simo en todas las épocas y fases de Ia Latinidad, en estilo li-
terario y en el habla común. Su valor temporal suele ser en
todos los autores, de presente, es decir, con Ia acepción de
«hasta ahora, hasta este momento»; pero desde los más anti-
guos, como Plauto, se refiere también al pasado, Io que en
los discursos de Cicerón es frecuente; y vale en ese caso «has-
ta entonces» (hasta un momento del pasado); pero desde Lu-
cano, por ej. 10, 393, también se refiere al futuro con acep-
ción de «hasta aquel momento» (cuando llegue). Y sobre todo,
es en Ia Biblia Vulgata latina, donde refleja su uso y carácter
popular con sus 256 ejemplos, y donde asume todos los valores
del «aún» castellano, refiriéndose al presente, al pasado y al
futuro, entre ellos muy señalado el valor de «todavía», cuando
va reforzado especialmente con sed, corno en Is. 5, 25; 9, 12.
17. 21; 10, 4, o con semel, como en Iudic 6, 39; 16, 18; Hebr.
12, 26. 27, o con et postpuesto, equivalente a etiam, «además»,
51 Ed. F. Miguel Rosell, I, 257 (Barcelona 1945) 278, en Glossar. Catal.,
52).
52 Elem. Ling. Rom. (1956) párr. 240.
53 Gram. hist, catal., V (1951) 239,
Universidad Pontificia de Salamanca
204 .T. CAMPOS
como en Ps. 140, 5; Ezech. 20, 27. En los trece ejemplos de
Ia Pergr. Eger. casi todos son del momento presente, menos
el 20, 1 que se refiere al pasado y el 36, 5 que mira al futuro
y va con verbo de acción posterior. En los Padres de Ia Iglesia
se fuerza su sentido y dirección con otros adverbios, como en
Aug., Ciu. Dei 22, 5 adhuc usque non credunt, «en adelante no
creen»; Adhuc etiam, Cypr. Ep. 75, 6; immo adhuc, Cypr. Ep.
73, 2; iterum adhuc, Filastr. 102, 1.
Por tanto, atendiendo a los sentidos y acepciones que adop-
ta adhuc, y a Ia frecuencia de usos en todas las zonas y épocas
de Ia lengua, se infiere que es el precedente de las formas ro-
mánicas registradas, entre ellas del aún castellano. Lo mismo
que adhíc dio ahí, así adhuc dio ahú o adú. El acento es co-
rrecto, porque ya se sabe que adhíc, ádillíc, adillác se pronun-
ciaban agudos, porque en origen terminaban en -ce, y por tan-
to eran paroxítonas, y siguieron con el mismo acento tónico-
intensivo, cuando cayó Ia -e54. Mayor dificultad ofrece Ia -n fi-
nal de aún; y puede explicarse como un refuerzo nasal por
analogía con otros adverbios castellanos, bien, según, sin, nin,
como Ia tomó Ia partícula así, en Ia forma asín 55, y como Ia
lleva igualmente el portugués asim, su equivalente.
Meyer-Lübke *, cree que aún y sus congéneres románicos
provienen de ad unum, «en uno». El sentido desde luego no
Ie cuadra, ni Ie favorece, y por otra parte el grupo ad unum
es raro en los textos aún tardíos, Io que tampoco favorece ni
induce a una aceptación de esa procedencia para un adverbio
como aún, tan general en las lenguas y dialectos románicos de
las diversas áreas de Ia Romania.
Otra hipótesis podría suponerse: Ia procedencia de ad nunc,
pues entonces se explicaría normalmente y directamente Ia -n
final de aún; pero a Ia vez se presentaría Ia objeción de Ia pri-
mera n- desaparecida en las formas románicas. Creemos que
no es sostenible esta hipótesis, pues, aunque el sentido Ie fa-
vorecería más que el de ad unum, su empleo en los textos y
en el habla era rarísimo57.
54 Prisciano, Gramm.; Keil, II, 128-129.
55 Cf. J. Campos, o. c. en nota 50; J. Corominas, Dicción, crit., s. v.
así.
56 Romanisches Etymologisches Wörterbuch (Heidelberg 1935) n. 211.
57 Cf. Thes. L.L. I, 559, 20.
Universidad Pontificia de Salamanca
!"SOS Y FUXClOMES AGLUTINANTES D E . . . 205
Aún aparece ya en el Cantar de Mío Cid, 76, 282, 416, 1161,
1312, 1574, 2342. Y con subjuntivo optativo, equivalente a «oja-
lá», en 205, 2868, 2338, 185758. La forma ahú, aunque es Ia
más antigua, no aparece en los textos hasta 1284 59. Adú se en-
cuentra por primera vez en el Líber Regum del códice Villa-
rense, 1, 10: «et es uiuo adu con Helias, so compannero»; 15,
14 «quisiemos nos certificar por pa,laura et adhu por carta» w;
lutgo, se halla también en el Fuero general de Navarra 61 .
ad illác, «hacia allá»: >adillac>allac>port a/a; cat.
llá; (esalla), «del lado de allá»; esp. allá. Otro bicompuesto ro-
mánico relacionado con este compuesto: ad ecciim illac>acu-
Ha.
ad illíc, «hacia allí»: >adillic>allic>ant. it. licit; friol.
(a) Ii, adayí; cat, port, esp. allí. Otro bicompuesto românico
de éste: ad illic imle>port alem, esp. allende.
Esta forma española y otra antigua se documentan ya en
el siglo x, como preposiciones: Monast. Sahagún, 612 062 , año
1084: allend presa, y allende parte del aqua, La forma alen de,
como preposición, en Mío Cid, 911: «Alen de Teruel don Ro-
drigo passaua»; y en 2425 sin de. Con Ia forma alent (de) en
1156 y 1620. Otras variantes ortográficas de esta preposición
pueden verse en el poema de Fernán González 36 63; en Ia Ter-
cera Crónica General 317c64, en el Fuero Juzgo 184b65, en Ia
Vida de Santo Domingo de Silos, de Berceo 730 M.
a d i n , «hasta».
Este reforzamiento de ad a in es de muy poco uso. Lo cons-
tatamos en Gaius, Digest. 18, 6, 16: duraturam bonitatem...
usque ad in eum diem. Más tarde en Oribas. Lat., Syn 6, 11,
vers. Aa: a primo usque ad in fine. En el siglo viii, en las Form.
58 PidaI, Mío Cid, III, 488.
59 Doc. Dipl. Arag., «Revue Hispanique», XXXVII (1916) 239.
60 Cf. Docuni. Dipl. Arag., «Revue Hisp.», XXXVII (1916) 214, 5.
61 Ed. P. Ilaregui y S. Lapuerta (Pamplona 1869) 97. Cf. F. Otín y Duaso,
'El idioma de Aragón', discurso leído ante Ia R. Acad. Españ. (Madrid 1868)
30. Pidal, Mío Cid, I (Madrid 1954) 296.
62 Arch. Hist. Nac.
63 Ed. C. C. Marden (Baltimore 1904).
64 Ed. Florián Docampo (Zamora 1541).
65 Ed. Real Ac. Españ. (Madrid 1815).
66 M. Pidal, Oríg. del Español, 376.
Universidad Pontificia de Salamanca
206 ,1. CAMPOS
Bitur. "7: ad in aeuum custodire decreuinius. Asimismo se en-
cuentra en un instrumento de donación de Ordoño II al mo-
nast. de Lérez, año 91668: et inde ad in prono ubi se miscei
|luuius de Caiisso in flumine de Lerz. En 1074, en el cartul. San
Millan 69 : de hinc ad in antea™.
ad intro, «hacia adentro»: >esp. adentro. Para el gru-
po latino cf. ad foras.
El adverbio adentro figura ya en el Cantar de Mio Cid, 1672,
3682. Su derivación y formación puede suponerse elaborada
bajo tres hipótesis: de ad-de-intro, como cree M. Pidal 71 ; o
de ad-intro, uso latino documentado en Ia pieza de Sahagún,
citada en ad foras; o bien se formaría de a-d0ntro, grupo ya
del romance castellano, es decir, de Ia forma castellana dentro,
precedida de Ia preposición a-, refuerzo de adverbios arcaicos,
como en atan, atanto. Nos inclinamos por Ia segunda hipótesis,
pues Ia primera no nos atestigua, ni documenta el grupo latino
ad-de-intro, y Ia tercera nos induciría a admitir igualmente en
castellano un grupo *dedentro, que no se encuentra aglutina-
do en los textos conocidos. Cf. de intro.
ad integre, «íntegramente, totalmente».
Encontramos esta fórmula adverbial en Greg. Tour., Glor.
Mart. 4, 22n. Cf. ab integre con el mismo sentido.
ad iuxta, «conforme a» ( = secundum).
Es rara esta combinación de dos preposiciones que se re-
fuerzan entre sí. Un ejemplo de ella trae el Cod. Diplomat. Lon-
gob«.
ad latu|e, ad latum + genit., «al lado de»: >rum
alaturi; it. allato.
67 Ed. Zeumer, MGH., Leg. Sect. V, append., p. 180, 2.
68 Ed. ES 19, 315, n. 4).
69 Ed. Serrano (1930) 214, 3.
70 Cf. Bastardas, o. c., 61.
71 Mío Cid, III, 427.
72 Ed. Bruno-Krusch, MGH. Scrip. Merou. I, 655, 17.
73 Ed. L. Schiaparelli, II (Roma 1929-33) 426, 17. Cf. D. Norberg, Beiträge
zur Spällal. Syntax (Uppsala 1944) 78. Glossar. Catal., cit., col. 51.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONHS AGLUTrNANTHS DE... 207
Este giro y locución preposicional con rección de genitivo
en época clásica y postclásica, y después en medieval con de +
ablat., Io encontramos primeramente en Cic., alguna vez, Verr.
5, 107: eum uident sedere ad latus praetoris. En Caes. G. B. 4,
21, 1 ad latus apertum hostium. Más desarrollo toma en las
versiones bíblicas, como en Vulg., Ruth 2, 14 ad messorum la-
tus 74; 1 Reg,. 6, 8 ad latus arcae; 1 Reg. 23, 26 ad latus montis.
En el Itiner. Burdig. del siglo iv aparecen Ia forma clásica ad
latus y Ia vulgar ad latum ". En Mulom. Chir. 16 ad latus ocu-
lorum.
En el siglo ix, aunque no en forma de este grupo preposi-
cional se emplea el sustantivo adlatus, -eris, con valor de «ad-
yacente»: Año 754-76876: Hec sunt adlaPeres (areae); de una
parte strata, de alio latere...
En el siglo x y xr se escribe Ia fórmula ad latus de + ablat:
Cartul. San Mill. Cog.77, año 947: illa uillula qui est ad latus
de illo monasterio. Becerro got. Cardeña 238, 9, año 1051: et
ipsa una uinea est ad latus de uinea de Michael Fannez. La for-
ma clásica ad latus con valor de preposición de acusativo se
ve en Cartul. San Mill. Cog.7íi, año 1073: unam terram in Bar-
zenas ad latus terram de Moselle w.
Ha de tenerse en cuenta que ya el solo sustantivo latus fun-
cionó como preposición de acusativo con el valor «junto a»,
y su uso se conoce desde los Gromatici veteres: latus se80. Des-
pués Io encontrams en documentos de Ia zona leonesa-castella-
na de los siglos ix al xi, con rección del caso universal, cuando
el acusativo ha perdido Ia -m: Cart. San Mill. Cog. 5, 31, año
853: et uadit latus uia. Cartul. Sto. Toribio de Liébana81, año
1001: ipsa casa latus alia sua casa*2.
Latus dio en provenzal latz, en ant fr. lez, con sentido de
«junto a»; y así se explican topónimos franceses como Passy-
lez-Paris, Plessis-lez-Tours. Por tanto el proceso del sintagma
74 La prejeronimina hispana (cod. 31 Complut., ed. J. Cantera Ortiz de
Urbina (Madrid-Barcelona 1965) 4): ad latus messorum.
75 Ed. CSEL, 59, p. 24, 5 y p. 26, 7 respectivamente.
76 Stengel, Vrkundesbuch, Fulda, I, n. 49, p. 83.
77 Ed. Serrano (1930) 43, 7.
78 Ed. cit. 210, 14.
79 Bastardas, o. c., 104.
80 Ed. Lachmann, Gromat. uet., 313, 6; 313, 19.
81 Ed L. Sánchez Belda (1948) 78, 9.
82 Cf. otros ejemplos en Bastardas, o. c., 104.
Universidad Pontificia de Salamanca
208 .1. CAMPOS
preposicional con latiis fue: ad Ia/iis tnnri>ad latns tnurnm>
latiis miiru(m)t}.
En español de ad latus>adlatus>allatus derivò el adjetivo
aUataneiim>allatanium>alledanio>aledano. Hay pruebas do-
cumentales de las tres primeras formas del siglo x y xi M. Y
también las hay para las formas aladaño, aledaño, alendaño,
que se testimonian desde el siglo xiv en adelante 85 .
ad longe, «hasta lejos, lejos»: >adlonge>aluenge>
*aluenie>aluenne>aluene, en esp.
La combinación latina yuxtapuesta ad longe no se docu-
menta en época y textos latinos. La primera forma románica
castellana que conocemos es aluenge de las Glosas EmiIianen-
ses86: et abicinabunt se [aluenge seferan]. Aquí aluenge signi-
fica «lejos», como las otras formas compuestas arcaicas: aluen
que se ve en el Mío Cid, 2696 «Adiestro dexan a Sant. Esteuan,
mas cae aluen»; y en Ia Primera Crónica Gral. 535b 5: «uen-
ciolos a todos et scgudolos muy aluen». La forma aluenne se
lee cn Ia Biblia de Scio *7; como Ia forma simple longe, que
deriva a las castellanas liien, luenne, lueñe, a Ia leonesa lonni,
y a Ia bable lloné, lonxe se ve en Pidal, Mío Cid ( I I I , p. 462).
Pero el problema que se presenta a este respecto es, si Ia
forma compuesta aluenge y las demás responden a ad longe o
a longe, o Ia a- es un reforzamiento protético dentro ya de épo-
ca románica castellana. Nos atenemos a Ia opinión de Ia Real
Academia Española, que en su última edición del Diccionario,
1970, Ia deriva de ad longe. Y, efectivamente, el sentido del
grupo latino, de «lejos, hasta lejos, muy lejos», es el que cua-
dra a los textos en que se encuentran. En cambio, el de a longe,
«desde lejos, de lejos» no encaja para dichas formas castella-
nas; por eso, como hemos visto en los casos de Ia Biblia, que
ofrece Ia mayor frecuencia de a longe, suele ir éste con verbos
de mirar o ver. No es tampoco probable Ia tercera hipótesis
del reforzamiento, porque también en fr. dio éloigner y en cat.
allimyar, con Ia misma vocal inicial.
83 J. Sevennung, Untersuchungen, w Palladitis... (Uppsala 1935) 332.
84 Cf. Pidal, Orig., 168.
85 Cf. J. Corominas, Dicción, cit., I, s. v. «aledaño».
86 M. Pidal, Orig., 4.
87 Biblias manuscr. de El Escorial, EccIi. 13, 13; Luc. 18, 13.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y I 1 UNClONI-S AGLtITINANTIiS Di;... 209
ad mane, «por Ia mañana».
Estc grupo latino, muy raro en Io clásico, lo encontramos,
aunque con un determinante enfático en Hor. S. 1, 3, 18: noc-
tes iiigilabat ad ipsum mane. En Ia Biblia VuIg. Io leemos en
Leu. 24, 3 a iiespere usque ad mane, y en Is. 38, 13 spera,ham
usque ad mane. En Ia Per. Eger. es ya frecuente ese uso de
mane sustantivado: 27, 4; 27, 5; 30, 1; 32, 1; 35, 1; 37, 9; 41, 1.
También Io usa como adverbio bastantes veces. De este uso
y grupo latino no se constata forma compuesta derivada en
las lenguas románicas hispánicas. Pero sí verbos como cat.
amaneixer, port, amanhecer, esp. amanecer, que directamente
provienen de un verbo latino del habla vulgar "admanescere"
del siglo vu, que a su vez deriva de nuestro grupo ad manem.
Cf. d e m a n e .
a d m i n n ! ii m , «a menudo, con frecuencia»: >port. a
miudo; esp. a menudo.
Una de las construcciones adverbiales de ad es Ia que in-
dica el modo: ad hunc modiim, ad summum. De este tipo es
Ia que ahora comentamos, pero que probablemente aparece en
el habla en Ia Alta Edad Media, pues el elemento minutiim,
como «partecilla de tiempos», es ya tardía, de hacia el siglo iv.
El sustantivo minutiim entra en Ia Latinidad con las versiones
bíblicas, con sentido de «mínima moneda de cobre», traduc-
ción de /.;-T',v. Así Io aplican los tres textos de Ia VuIg..: Mc.
12, 42; Lc. 12, 59; 21, 2. Para llegar al sentido de pequeña di-
visión de tiempo hay que acudir a los escritores de Ia Iglesia:
Aug., Ciu. D. 5, 4 quia non ad minuta incomprehensibilia, sed
ad temporum spatia pertinent. El paso al uso del modismo y
construcción modal ad mimitum se explica teóricamente. Pero
no hemos podido constatarla en ningún texto histórico 89.
a d m o n t e m , «hacia arriba, arriba»: >cat. amunt, «arri-
ba».
Aunque Ia construcción ad montem como un normal acu-
sativo de dirección sea de todas las épocas literarias, su insis-
88 Cf. J. Corominas, Dicción, cril., s. v. «mañana».
89 Cf. Bourciez, o. c., 259.
Universidad Pontificia de Salamanca
210 .1. CAMFOS
tencia, como giro fijo, se advierte en las Versiones bíblicas,
por ej., en Ia Vulg., donde se encuentra 16 veces con verbos
iienire, transgredí, y sobre todo dos pasajes con ascenderé:
los. 16, 1; Is. 2, 3, que nos explican mejor que los otros el
sentido de «arriba». El mismo hecho estilístico se da en Ia
Perg. Eger., donde aparece 7 veces con verbos análogos a los
de Ia Vulg,, de «llegar o acercarse». No es, pues, extraño que
Ia idea de «arriba», que en unas zonas de Ia Romania se expre-
só con el grupo ad ripam, de tanta tradición literaria, como
veremos, en otras, más reducidas, se aplicó ad montem. En los
documentos de Ia zona catalana, del siglo x reviste Ia forma
in amonte; en el s'glo xi y xii ad amimt, in a monte, enarnonte,
in amonte, y a principios del x i i damont, en tocios con el mis-
mo valor de «arriba». Para testimonios documentales, cf. Glos-
sarium Cataloniae, 1960, col. 52.
adpressa, «con repetición muy frecuente», «con cuida-
do, exactamente, estrictamente»: >ant. esp. anricssa; mod.
esp. aprisa.
Desde época clásica de Cic. se documenta un adverbio pres-
se con acepción de «con precisión, exactamente, con breve-
dad»: Br. 197 breidter et presse et satis ornate et pereleganter
dicere. Encontramos un pressa plural neutro sustantivado en
Prisciliano 90 , con valor de «lugares bajos, depresiones». Indu-
dablemente que del participio neutro plural adverbializado del
verbo adprimo, adpressa / appressa deriva Ia forma española
antigua apriessa y Ia moderna aprisa. Aquélla se emplea en
el Cantar de Mío Cid, 98, 99, 235: «Apriessa cantan los gallos e
quieren quebrar albores». Y en Milagros de Ntra. Señora, de
Berceo 9I : «Por salut de su cuerpo e por vevir mas sano / Usa-
ba lectuarios apriessa e cutiano / en yvierno calientes e frios
en verano». Es frecuente en el Cantar de Mío Cid; y en los
vs. 297, 596, 986, 1506, 3012 significa «con presleza, con ahin-
co» '2. No hemos encontrado texto latino con el adverbio ori-
ginario adpressa. La forma simple pressa proliferò en el it.
prescia, engadino prescha, friolés prese, prov. prieisa, cat. pres-
sa, ant. esp. priessa, mod. esp. prisa.
90 Ed. Schepps, CSEL, 18, p. 105, 2.
91 Ed. Bibliot. Aut. Esp. 47, 103; 162.
92 Pidal, Mío Cid, III, 470.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DH... 211
a d p r e s s u m / a d p r e s s e, «próximo, cercano»:
>it. appresso; fr., prov. après; ant, port., ant. esp. après.
No se documenta en textos latinos. En el antiguo dialecto
aragonés que nos refleja el Liber Regum, aparece aprés, como
prepos., con valor de «después de» en 3, 3: «Apres Ia muert
del rei Dauid, regno so fillo»; 3, 6; 9, 30; 11, 5. En construc-
ción con de en 7, 12: «Apres de Balthasar regno Euilmerodae
en Caldea»; y en 7, 14; 7, 16; 10, 20 y otros pasajes.
ad prope, «cerca de»: >ant. fr. apruef; prov. approp;
cat. a prop.
En Ia Peregr. Eger., se usa prope como preposición de acu-
sativo y de ablativo. Pero en 36, 5 tiene un uso adverbial, que
puede ser, por su yuxtaposición con un acusativo con ad, pre-
cedente de nuestro compuesto: ad horam prope secundam.
Después se documenta nuestra fórmula desde el siglo viii. En
efecto, en 772, Cod. Diplom. Long. 22793, se escribe: ad prope
casa nostra 94. En 889, Archiv. Capit. Urgell, orig.95: et ego Tra-
sila dono ad ipsa eclesia ad prope ipsa terra quartata I. A ve-
ces toma Ia forma a prope, como en Archiv. Cond. 220, 5 año
989, orig.: a prope ipsas insulas de Bissando96.
a d p r o p t e r, «muy cerca, a Ia mano».
Aparece en Oribasio, Eup. 2, 1, S XII Aa (p. 504 ex) inici-
iniis caprinum magis adipem, quod densat... quod si non sit
ad propter, caprimiim similiter olea utimur91.
ad retro, «pordetrás»: >\\.addietro; fr.arriere; prov.
areire; cat. arrera; port. arredo; esp. arredro / arriedro en Ia
frase y giro arriedro parte y arriedo parte, como se encuentra
en el poema de Alexandre 983.
ad ripam, «hacia arriba»: >port., esp. arriba.
El giro preposicional, como un acusativo de dirección, per-
tenece a Ia latinidad clásica de historiadores y poetas: En Ce-
93 Ed. cit. en nota 73, II, 393, 7.
94 Cf. Norberg, Beiträge, cit. 78.
95 Cf. J. Villanueva, Viage liter., XII, ap. 14, p. 236.
96 Bastardas, o. c., 99; Glossar. Med. Latin. Catal., col. 56.
97 Svennung, Untersuch, zu Palladius, 329.
Universidad Pontificia de Salamanca
212 j. CAMPOS
sar suele llevar un complemento genitivo especificativo de ri-
pa: ad ripam Rhodani omnes conueniant B. G. 1, 6, 4; Saebi qiii
ad ripas Rheni uenerant B. G. 1, 54, 1; qui naiiiculam deliga-
íam ad ripam nactus ea profngit B. G. 1, 53, 3; Miltit P. Vati-
nium legatum ad ripam ipsarn fluminis B. C. 3, 19, 2; y Io em-
plea en tres lugares más. En Ovidio se construye el giro con
adjetivo atributo (epiteto) o con plural: F. 3, 13 iientiim erat
ad mollt tramite ripam; F. 3, 651 uentum erat ad ripas; 6, 340
Silenus aselliim liquerat ad ripas. Tac. Ann. 2, 6, 17 ad Galli-
cam ripam... adfluens; 6, 37, 3 ripam ad Euphratis ducit; 12,
11, 13 deducere iuuenem ripam ad Euphratis; 12, 51, 9 ripam
ad Araxis trakit.
En Ia Historia Augusta de principios del siglo iv también
aparece con Ia forma general y hablada, ad ripam: Max. 4, 5,
Alanni quiciimque ad ripam iienerunt. En Ia Biblia VuIg. Ezech.
47, 6 edux.it me et conueríit ad ripam torrentis. Es extraño que
en Ia Per. Eger., tan vulgarizante, sólo se encuentre varias
veces el giro super ripam si bien tiene una explicación de sen-
tido por el verbo con que va construido, iter habuimus lotitm
super ripam fluminis NiIi (9, 4); euntes... per itallem Iordanis
super ripam fluminis ipsius (16, 1), es decir, toma Ia acep-
ción de «a Io largo de Ia orilla o ribera del río». En cambio en
las frases de los autores anteriores viene construido con ver-
bos de dirección y movimiento, como uenire, ducere o análogos.
En el siglo x todavía se escribe en forma latina este grupo,
yuxtapuesto o aglutinado: Monast. Sahagún, Arch. Hist. Nac.
4350, año 981: per termino de Albaro Armentarcs... et per ka-
rrale arripa. Ibid. 5230, año 1050: cum. suos términos... de ca-
rraña de materia a ripa. Pero también se ve Ia forma ya ro-
mance en un contexto todavía latino: Monast. Ofia, Arch. Hist.
Nac., R-14: et qiiomodo uadit de Possilla arriba et uiam de Fa,
luengo arriba... et quomodo uadit Ia sierra adelanten. En el
Mío Cid no es raro como adverbio de lugar con valor de «hacia
Io alto»: 355 «alçar arriba»; 479, 542, 1543, 478 "'.
DeI adverbio adripa derivó el verbo adripare=«arribar»,
que figura en Ia Cart, de S. Víctor de Mars. I, n. 11 '00, del tiem-
po de Ludov. Pío, año 822: Theloncm de nauibiis ab Italia ue-
98 Pidal, On'g., 372.
99 Pidal, Mío Cid, III, 481.
100 Ed. Guérard, p. 12.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 213
nientibtis, que ad candem ecclesias arripare uidentur. Y en el
año 896: Cum naidbiis adripantibus ant ibidem commenanti-
bus "".
a d s e c u n d u m , «conforme a».
En su construcción latina cs muy raro este giro, y en las
lenguas romances no ha dejado derivado como tal. Sólo Io en-
contramos registrado en el Cod. Diplom. di Genova, ya cita-
do '02, año 1130: 5/ aliqua femina mari(um accepit nel acceperit
ad secundum iisiiin el consiietudinem íiuius terrc. Pcro en ibid.
66, 15: secundum usum ierre 1W. Cf. ad iuxta.
ad semel, «de una vez, de un golpe».
Rara combinación, que apenas se constata más que en Gre-
gor. Tour., Hist. Franc. 4, 31, con el mismo valor y composi-
ción que insimul, insemel '04. Cf. a semel, de semel, in semel,
ad sero, «por Ia tarde».
Tan raro o más que el precedente este giro adverbial tem-
poral, no Io encontramos más que en Peregr. Eger. 37, 8: con-
sueuenmt agi usque ad sero per ipsa septimana.
ad súbito | ad suHitum, «de repente».
Este grupo adverbial tan expresivo se encuentra en Peregr.
Eger. 16, 1 ad súbito uidimus ciuitatem sancti prophetae He-
liae; 16, 4 ad s'ibito de latere sinistro... apparuit nobis mons
ingens. Dos siglos después nos ofrece otro ejemplo Greg. Tour.
Glor. Mart. 2, 5 qui iugi oratione... incumheris pedes quos in-
tortos exhibuit et (ad) súbito data sanitate retulit in usu con-
sueto directos. La forma ad siibitiim se registra en Rufin., Orig.
in Leu. 5, 5; in Rom. 9, 1; en Hier., Comm. Orig. in Cant. 2 10S.
También en Cassiod. Variae praef. Cf. de súbito.
a d s u r s u m , «hacia arriba»: >esp. asuso. Cf. 5 u r s u m.
101 Du Cange, s. u. ripa.
102 Fonti LXXVII, 62, 4.
103 Cf. Ed. Lofstedt, LaIe Lalin (Oslo 1959) 170.
104 M. Bonnet, Le latin de Grégoire de Tours (Hüdesheim 1968) 194 y 484.
105 Ed. Bährens (Leipzig 1925) 171 bis.
Universidad Pontificia de Salamanca
214 j. CAMPOvS
ad trans, «hacia Ia otra parte», ><<hacia detrás»: >
prov. cat., port., esp. atrás.
El grupo latino apenas se puede constatar, más que en Iu-
dic. 11, 29, en Ia versión de San Agust., Qu. Hept. 7, 49 ad 1rans
filios Ammon, donde Ia VuIg. dice transiens ad filios Ammon.
En Ia VuIg. hay alguna construcción de trans, que tiende a esta
combinación: 2 Esdr. 2, 7 epistulas det inihi ad ducem regionis
trans flumen; y Io repite en 2 Esdr. 2, 9. La forma castellana
ya se lee en el Mío Cid, 1078: «Tornando ua Ia cabeça e catan-
dos atras». Cf. de trans.
ad tunc, «cn aqucl momento»: >ant. esp. adonc / Ia-
donc. Cf. in tunc.
ad nallcm, «haciaabajo»: >aualle>auall>aual: >cat.
avail; ant. prov. aval.
El grupo locativo de dirección se constituyó con el uso en
giro estereotipado, cuya frecuencia encontramos en Ia Vulg.,
donde hallamos cinco ejemplos de ad uallem, Deut. 21, 4; los.
7, 24; Iudic. 4, 11; Ier. 9, 2, y sobre todo hace a nuestro caso
por su sentido contrapuesto Zac. 14, 5; et fugietis ad iiallem
montiiim eoriim, donde claramente aparece ad uallem, como
Ia parte baja frente al montiiim, como Ia parte alta. Además
es de advertir que emplea muchas más veces Ia VuIg Ia cons-
trucción in uallem, que no se sabe haya dado derivados romá-
nicos.
En Ia documentación catalana de los siglos x al xii se tes-
timonian varias construcciones de este adverbio: Año 108 et
alia terra ad font siitirana de sponda in aiiall. Año 1098 ciim
ipsas casas ubi abitat Stephaniis de ipsa uia in aualle. Año 1150
ort de ipsa font aual qui regar se pure '06.
ad ubi, «adonde»: >ant.esp.at/d; astur.cní.
Estas formas románicas da Meyer-Lübke, en su Roman.
Etym. Wort. n. 204, y añade Ia forma vulgar esp. adolo, adola
= «¿dónde (está) él, ella?»; «¿adolo este huevo?» = «¿dónde
106 Glossur. Catal. cit., col. 56.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 215
(está) este huevo?». El Diccion. de Ia R. Acad. de Ia Lengua
(197019), trae adó, como adverbio de lugar del ant. esp., con
acepción de adonde. Si tenemos el adverbio do, con valor de
«en donde», «a donde», o con sentido interrogativo «en qué lu-
gar», relegado hoy al lenguaje poético, y proviene de de-ubi>
d'ubi>d'u(vi)>do, adó provendrá de ad-tibi; y en el castellano
arcaico vulgar se usaba do y o (<ubi) con los pronombres per-
sonales enclíticos en frases elípticas como ¿dolos? = ¿dóndc
(están) ellos?»: Así se lec en Ia Estoria de los Santos (ms. de Ia
segunda mitad del s. xv de Ia Bibliot. Nac. de Madrid, Ii, 59,
f. 101a, 102a): «E olo leuauan asy, vinieron siete mugeres» =
«Y cuando Io llevaban así»... Téngase en cuenta que o, ade-
más de «donde», significaba también «cuando» con sentido
temporal. Adolo, por tanto, de nuestro estudio, significaba «¿a
dónde o dónde (está) él?».
El grupo latino ad ubi / adiibi, precedente originante de
este raro adverbio del antiguo español, adó, puede testimoniar-
se con bastante uso en algunos autores de Ia latinidad tardía
y medieval, pero no ha sido muy estudiado, ni entendido co-
rrectamente a veces im. Merece por Io mismo parar en él Ia
atención y considerarlo detenidamente. En efecto, se encuen-
tra el grupo latino cn Apicius, en Zenon de Verona, en Ia Pere-
gr. Eger. (12 veces): en Víctor Vitense; en Teodoro de Mop-
suesta (versión latina, con frecuencia); en Gregor. Turon. (bas-
tante frec), y en Ia Historia de Apolonio (38; 45). Por su fre-
cuencia mayor, y por su significación en Ia lengua, los ejem-
plos de Ia Peregr. Eger., los de Teodoro de Mops, y los de
Greg. Turon. ofrecen mejor base y materia cíe estudio.
Peregr. Eg. 24, 5 El ad ubi perdicti fuerinl iuxta consuetu-
dinem, lebat se episcopiis et stat ante cancehim '08.
24, 6 Et at ubi diaconus perdíxerit omnia, qitae dicere ha-
bet, dicet orationem primiim episcopus et orat pro ómnibus.
25, 2 At ubi aiiíern missa jacta fiierit ecclesiae iitxta con-
suetudinem, qua et ubique f i t , tunc de ecclesia monazontes
cum ymnis ducunt episcopum...
107 Cf. Max Bonnet, Le latin de Grégoire de Tours (Hildesheim 1968)
484-85, y n. 7. E. Löfstedt, Philolog. Kommentar zur Peregr. Aether. (Darms-
tadt l%2) 286.
108 Ad ubi cod. A, ed. Pomislowusky (1889); ed. Heraeus (1908>, 1939<);
P i i n z (1960); et ad finem ubi Gamurrini; Et at ubi las demás edd.
Universidad Pontificia de Salamanca
216 .1. CAMPOS
25, 3 Et at ubi intrauerit populiis, intrat episcopus...
25, 8 At ubi aittein resiimpserit se populus, hora incipiente
secunda colligent se omnes in ecclesia maiore...
29, 3 Al uhi aulem cepcrit se ninne facere sabbato illiiccs-
cente, afferet episcopus et facit oblationem mane sabbato.
33, 2 At ubi autern illa perlegcrit, fit oratio...
34, 1 Qtif locus at ubi lectus fuerit, tantiis rugi!us et rnugi-
tus est totiiis populi, ut niillus sit, qui moueri non possit in
lacrimis...
36, 4 Ante Crucem autem at ubi uentuni fuerit, iam lux
quasi clara incipit esse.
37, 3 At ubi autem osculati fiieriiit cnicein pertransierint,
stat diaconus...
37, 4 At uhi autem sexta hora se fecerit, sic itur ante Cm-
cem.
37, 8 At ubi autem rnissa facta fuerit de ante Cruce, statini
omnes in ecclesia maiore ad Martyrium [procedunt].
En estos doce pasajes puede observarse fácilmente, que se
dan en el espacio de 12 párrafos casi seguidos, que en todos
el grupo at ubi encabeza nueva frase, sin que tenga sentido dc
oposición a Io anterior, constituyendo por tanto una fórmula
invariable de valor temporal, «cuando», de forma análoga al
grupo conjuncional, más repetido aún en este documento, ac
sic, que es el precedente del español «así» '09. Además creo que
puede tomarse Ia -t final de at, como una pronunciación inco-
rrecta del tiempo del ms. de Ia Percgr., por ad. como pronun-
ciaban y escribían asimismo set por sed. Se cumple Io que
indica Quint. 1, 7, 5, de que ya en su tiempo no todos hacían
diferencia de pronunciación entre ad y at. Debemos por tanto
considerar esa at del grupo, como Ia preposición ad, que apa-
rece igualmente en otros grupos aglutinantes de partículas
invariables, que anteriormente hemos analizado y seguiremos
haciéndolo a continuación. Tanto más, cuanto que en Ia ma-
yoría de los doce ejemplos de Ia Peregr. cstá señalada y expre-
109 Cf. J. Campos, art. cit. en nota 50, p. 479 s.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCTOMHS AGLUTTNANTES D E . . . 217
sada Ia continuidad y distinción de Ia frase con Ia conjunción
aiitem, y resultaría paradójica de sentido y construcción Ia
adversativa intensa at.
En cuanto a Ia versión latina de Teodoro de Mopsuesta "°,
creemos que los ejemplos y usos que hace del grupo latino
en cuestión pueden ser justificantes de nuestra interpretación
ad ubi, tanto más que los más y mejores mss. dan esta lectura
en Ia mayoría de los ejemplos '".
San Gregorio de Tours echa mano de at ubi con bastante
frecuencia, sobre todo en su obra Liber in gloria Martyrum.
Si de alguno de los pasajes que trae Bonnet "2 para demostrar
su valor de adubi, se puede dudar, de otros, cabe juzgar sin
titubeos, que valen Io mismo que los de Ia Peregr. Eger. Así
por ej. Mart. 2, 43 nec dejitit iiirtus caelestis quae quondam
paruulum uiuificauit, at ubi primiim hiiius iiestimenta cooper-
tiiriiim attigit, ilico paruiáiis respirauit; Ibid. 2, 2; Glor Conf.
39 piscis capitur sublatisque de extis quae iussa juerant el
prunis inposiía, ad ubi primum fumiis odoris patrem attigit,
protiniis tumor discessit.
De S. Zenón de Verona hacemos notar dos ejemplos en
su Tractatus: 1, 6, 3 "3: At ubi sinistro consensu inuidi ex Iu-
bricitate serpentis esi impatientiam mutuatiis..., lacrymas re-
perit. Y 1, 5, 5 (PL 11, 298) At ubi in destinata prorrumpens,
neque blandimenta... sibiinet prodesse cognoscit..., adorta est
in suum fomiíem adoïescentis ignem. En ambos textos, exa-
minando cl contexto precedente, tiene este At un sentido de
fuerte oposición con Io anterior. Encontramos en cambio,
cuando Ia frase encabezada por ubi no presenta oposición a
Io precedente, Ia fórmula Et ubi, como en 1, 7, 6" 4 , mientras
para expresar Ia oposición introducida por At y una tempo-
ral, emplea asimismo At cum más subjuntivo en 1, 7, 7 115 y
1, 8, 4 "6. Incluso ha de tenerse presente, que el uso de At en
las contraposiciones es muy frecuente en este autor en todos
estos párrafos que rodean a nuestros textos consignados, y
110 Según Ia ed. de Swete (Cambridge 1880).
111 E. Lofstedt, Philolog. Komment. zur Peregr., 287.
112 M. Bonnet, o. c., 485.
113 PL 11, 314.
114 PL 11, 316.
115 PL 11, 317.
116 PL 11, 320.
Universidad Pontificia de Salamanca
218 j. CAMPOS
que este autor Veronense no escribe con estilo vulgarizante,
sino literario. Por tanto no se puede considerar el grupo At
ubi, como forma del adubi, que hemos admitido en los an-
teriores.
De Apicius se notan tres ejemplos del grupo aglutinante
latino al ubi: Lib 4, 2, 13 (133)" 7 : At ubi cocía fnerit (cod. V
da ad); 14 (134) at, ubi coctum |i(crit; 25 (145) at ubi cum salso
prope cocta fueril.
Fuera del segundo caso que, por el sentido de oposición
con Io precedente y de ahí Ia puntuación con coma de las
ediciones críticas, puede ofrecer duda, los otros dos son neta-
mente de valor equivalente a adiibi, con el mismo significado
temporal de cum y ubi sin partícula adversativa ninguna, co-
mo Io tiene con alguna de estas dos últimas conjunciones tem-
porales: en casi todos los párrafos, solamente con cum, y en
5, 1, 4 con ubi: ubi satis ferbuerit, cum iure misces.
En Ia Historia persecutionis Wandalicae de Victor Vitense,
registramos Ia fórmula del grupo latino at ubi seis veces 1,
10, 31; 1, 11, 35; 2, 4, 9; 2, 4, 10; 3, 12, 45; 3, 13, 47), con
mayor o menor sentido de oposición a Io precedente, equiva-
lente a Sed ubi, que Io usa en 2, 4, 11 y 2, 9, 31, y a Ubi iiero
(1, 3, 9). Es, indudablemente, fórmula reiterada, tomada del
uso hablado y escrito, empleada para transiciones a una frase
temporal, pero sin perder el sentido adversativo, como bien
Io demuestra Ia comparación de 1, 10, 31 At ubi uentum est
con 2, 4, 11 Sed ubi ad locum uentum est.
DeI estudio precedente se puede concluir, que el grupo At
ubi quedó estereotipado en el habla, donde fue esfumándose
el sentido de oposición del primer elemento, que sólo sirvió
para indicar una transición a una frase temporal, quedando
por tanto equiparado al simple ubi; de donde pasó a los es-
critores, sobre todo, de estilo vulgarizante, y después a las
formas románicas, ya registradas, con el valor locativo de
ubi, más que el temporal.
ad uix, «apenas»: >rum.abes; ant.esp.aves,abes,abez.
Tanto Meyer-Lübke "8, como M. Pidal "', dan como tronco
117 Ed. Flower-Rosenbaum (1958).
118 Romanisch, etymol. Wört., 224.
119 Gramát. Hist. Españ. (1958) 336.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGI.UTINANTES DE... 219
originario dcl arcaico flèes = «difícilmente, con trabajo», el
grupo ad uix, que no se documenta en textos latinos, mien-
tras, en cambio, aparecen con alguna frecuencia los compues-
tos de nix, nixdnm, nix tandein. Por eso nos planteamos el
problema, si no provendrá de ad uicem, giro que ya se en-
cuentra desde Cicerón. Se ha de pensar que, si fonética y mor-
fológicamente cabría una derivación aves<ad tiic (em), no es
aceptable semánticamente, pues este último grupo latino sig-
nifica «en vez de», «en sustitución de», que no se ve cómo
puede encajar en los valores del antiguo avés / abés, según Io
encontramos en los textos más antiguos: Cantar de Mío Cid
582: «El mar fue conturbado; / Quanto nunca traya allá Io
he dexado. / TaI pobre qual tu veyes, abez so escapado».
333: «De toda tu fazienda te veyemos camiando / Abes te
connoscemos; tanto eres demudado». También en Ia Vida de
santo Dom. de Silos por Berceo, 202, 426, 726: en Milagros
de nuestra Señora de Berceo, 476; en Vida de santa Oria del
mismo Berceo 38: en Libro de Alevandre, ms. de Madrid, 2,
156, 1285 12°.
circum / circa, «alrededor», «acerca de»:
Ambas formas de esta preposición no son equivalentes del
todo. Circum no es más que el acusativo, fijado adverbialmen-
te, de circus, y se usa en todas las épocas de Ia latinidad, ge-
neralmente con valor sólo locativo (excepto Vitruv. 4, 1, 9:
circum uermim iempus). Circa es una forma analógica de
intra, extra. Se usa desde época clásica, y no por todos los
autores (Salustio no Io usa). Se hace más frecuente desde
Horacio, y es casi solo usado por Livio, MeIa y Celsus. Además
circa no se usa con sentido locativo, sino con sentido figurado,
con valor de «acerca de, con respecto a, para con» ( = erga,
iuxta, apud, y hasta seciindum). Sus compuestos son circum-
circa, decirca, incircum, incirca. El más importante y antiguo
es
120 Pidal, M/o Ctó, III, 423-24.
Universidad Pontificia de Salamanca
220 .T. CAMPOS
c i r c u m c i r c a , «alrededor»:
Este adverbio reduplicado se testifica ya desde Plauto, AuI.
468: occepit ibi (gaUits) scalpiirrire ungulis circumcirca. An-
terior a nuestra era Io tiene también SuIp. Rufus, ep. 4, 5, 9;
el autor de BeIl. Hisp. 41: Huc accedebat ut aqua... unam cir-
cumcirca niisquarn reperiretiir propiiis milia passuiim VIII;
Floro, 4, 12, 6: circumcirca omnis aurífera est (natura) (eon
variante de algunos codd.). Apul, Mct. 11, 3, 5, habla de una
palla, qtiae circumcirca remeans et sub deyierum lalus ad
umerum laeuiim reciirrens, donde circumcirca significa «al-
rededor de todo el cuerpo». Lo emplea asimismo Serv. ad
Aer.. 7, 463. Iordanes, Get. 53, 272 l i l : coeperunt uicinas gentes
circumcirca praedari; y en p. 131, 16: a diuersis circumcirca
gentibiis. El abad S. Gallo, Serrno hab. constantiae m: inimi-
corum siiorum circumcirca iiel longe positorum.
Los Gramáticos del siglo iv al vi Ia mencionan y precisan:
Donat. K. 4, 389, 23: praepositio praecedit... se ipsam ut cir-
cumcirca. Serv., Comm. in Don. ' 21 : circumcirca, id est, circa.
Cledon. '24: praeponitur praepositio omnibus partibus etiam si-
bi ipsi ut circumcirca. Pomp. '25; Cassiod., de orat., 6 126; Prisc.
14, 34; Fulgen. Mythol. 1, 3: a¡icpí en:'m graece dicitur circum-
circa. Es de notar Ia equ''valencia que Ie da Placidus, en Glos-
sar. '27: Circumcirca: huc illitc.
Hasta se formó el verbo circiimcircare, que vemos en Amm.
Marc. 21, 2, 23 ( = circumire)m.
d ë (osc. dat, umbr. da-prcv.), in-dé, en-do en posposición.
Su sentido general, originario y fundamental, es de «sepa-
ración de un lugar». Después se refirió al alejamiento «de
alto abajo». Su diferencia con ab consiste en que ésta expresa
121 Ed. MGH., A.A. (1961) 128, Hn. 20.
122 PL 87, 16.
123 K. IV, 442, 15.
124 K. V, 75, 1.
125 K. V, 273, 25.
126 PL 70, 1239.
127 Ed. Goetz, V (1965) 16, 5.
128 Hamp, art. cit., 334 s.
Universidad Pontificia de Salamanca
üSOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 221
un alejamiento de un objeto externo, mientras de señala Ia
separación de una unión esencial. La expresa bien Hand '29:
Qui abiit, non adest et miitauit locum; sed qui decessit, reli-
quit locum, in quo erat aut esse debebat; quod abest, non re-
peritur, quod deest, desideratur. De está más próximo a ex / e,
que ab. Cf. Io dicho en ab.
De sus varios sentidos y valores concretos, solamente se-
ñalamos aquí los que más influyen, y se relacionan con su
flexibilidad para articularse con otras partículas, y para al-
ternar con las preposiciones ab, ex, e invadir su campo.
Desde el latín arcaico adopta sentido de «medida», «con-
forme a»: De audito, Pl. Merc. 903, «según he oído». De sena-
tns sententia, Cic. Sext. 50, «conforme al decreto del Senado».
Verg. En. 11, 142 de more ueíusto. Tac., Ann 1, 15 tudos, qui
de nomine Augusti Augustales uocarentur. Cf. de comperto,
de uisu.
Adopta a veces valoí instrumental da modo: Sen. Dial. 1,
2, 6 de genu pugnat. Liu. 34, 39, 3 ne ut de gradu quidem li-
bero ac stabili conarentur. Cf. giros como de manu, de pec-
tore, de industria.
En época imperial ofrece casos de valor de ablativo com-
parativo, como ab: Hygin. gromm. 13°: si plus de triginta pe-
dibiis patuerit '31.
CoIo elemento determinante y primario, ha proliferado en
numerosos adverbios compuestos en las lenguas románicas.
de a | de ab // de ad, «de parte de», «de, para, con
destino a»: >it da, ant. logudor. dava, dave, mod. Logudor.
dae, engad. da.
De las tres combinaciones que pueden suponerse preceden-
te latino del románico da, solamente de ab está atestiguada
en el latín de escasos documentos, como en Formul. Merov. '32:
de ab hodiernum diem; y en Ia Lex Rom. Utinensis 47, 15. En
los del siglo x en España, con sentido de punto de partida:
de ab odierno die, Cart, de san Cugat del Vallés '33. En Cartul.
129 Tursellinus seu de partic. latinis commentarii, I (Leipzig 1929) 185.
130 Ed. Lachmann, 109, 2 L.
131 Cf. Agenn. Urbicus, ed. Lachm. 11, 19. Reg. Ben 8, 2).
132 MGH., Zeuner, 6, 15.
133 Ed. Rius Serra (1946), 5, 33, año 912 y 9, 88, año 917.
ì,
Universidad Pontificia de Salamanca
222 j. CAMPOS
de Santillana m , año 980, se lee dab odierno die. Norberg, Bei-
träge cit. 78, eonsigna esta forma dab de las Form. Andecav.
4 "5; Form. SaI. '36 y otras "7.
La forma contraeta italiana da se registra ya en dos ins-
cripciones, probablemente de fines del siglo vi, que recoge
Diehl m: abea anathema da paire et filin el scm sptn et cum
luda traditore abea poríione; Ibid: anathema abeas da tricenti
decem et octo patriarchhe... et da sca Xri quatuor euguan-
gelia '39.
En el siglo vni un documento lombardo de 733, Liutprandi
leges 14°, tiene: niilhis preswnat nec da senio nec da aldione
nostra aliquid emere. Y otro documento merovigingio, que ci-
ta Bourciez '41, del año 737, dice también: Da parte ipsius m.
Tanto Bourciez '43, como Grandgent '44, dan por cierto que
el románico da deriva de de-ad, si bien Bourciez Io razona,
afirmando que Italia se distingue de Ia zona oriental de Ia
Romania, donde se expresa Ia procedencia con **fe-m>rum.
din, en que Ia expresa por *de-ad*>da. Pero da asume también
un sentido de finalidad o destino, «para»; terreno da viti, cosa
da farsi, y entonces este sentido podría explicarse por su pro-
cedencia de de-ad. Ahora bien, el grupo de-ad no se atestigua
en textos latinos, mientras de-ab es usada en textos legis-
lativos del siglo vii y vni, como se ha indicado; y además ab
adopta un uso y sentido de instrumento, destino: seruus ab
epistulis, a secretis. En consecuencia, nos inclinamos por Ia
derivación de da del grupo de-ab, como Io creen Svennung 145
y E. Lofstedt 14é.
de ante, «de delante de»: >ant. esp. dantes ( ? ) .
Esta combinación, como preposición de acusativo, se halla
usada en Ia Per. Eger., 37, 8: At ubi autem missa facta fuerit
134 Ed. E. Jusue (1912) 29, 27.
135 Ed. Zeumer, MGH., V, 6, 15.
136 Merkel, XII, 245, 39.
137 Bastardas, o. c., 99.
138 Inscrip. Lat. Chr. Vet., 3855 (cf. I, 506).
139 Ibid. 3856, cf. I, 506.
140 Ed. Bluhme (Hannover 1879) n. 5.
141 Eleni, de Ling. Rom. 265.
142 Cf. para ambos documentos, Svennung, ALMA 21, p. 66 ss.
143 L. c. en nota 141.
144 Introduct, al Latin VuIg. (1952) 61.
145 L. c. en nota 142.
146 Late Latin (OsIo 1959) 171.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES Dl!... 223
de ante Cruce, síatim omnes... aguntur ea. En el siglo x se lee
un ejemplo en el Cartul. San Millán '47, año 913: tras aqua et
de ante aquam. Y en el Becerro Gót. de Cardeña '48, año 1070:
et illa terra de ante uilla '49. Es posible que Ia forma arcaica
del dialecto aragonés del Cod. Villarense, dantes, adverbio con
sentido de «antes» o «desde antes», proceda del grupo latino
de ante: así en 7, 26: «e poblo Iherusalem o agora es poblada,
que dantes en Monte Syon era poblada». Ibid. 10, 16: «Et es-
tonz fo Iulius Cesar emperador de Roma de so cabal; que
dantes los cónsules ne eran sennores». Ibid. 11, 20: «et suo
nomne Heliam; que dantes Iherusalem redor Monte Sion era
poblada». Pudo tambin ser Ia d- de dantes una ampliación pro-
tética o refuerzo popular del habla romance. Así Ia -s final
de antes es Ia -5 adverbial castellana añadida por analogía con
otros adverbios, como pues, detrás. Cf. de in ante.
decirca, «de cerca»: Cf. circum / circa.
de contra, «desde enfrente»:
Este grupo yuxtapuesto funciona como adverbio locativo
en Hier., Hebr. Quaes in Gen., 21, 16 (PL 23, 1018): abiens se-
dií de contra longe. En Ia Per. Eger., 2, 7; 4, 4; 7, 4; 12, 4;
19, 6; 21, 4. Como preposición en los pocos ejemplos que se
encuentran, es meramente locativa: Num. 33, 18 (Vet.): pro-
moiienint decontra Isoth. En los Gromáticos 332, 9 15°, se lee:
decontra sextanea parte aqiiam uiiiam inuenies.
A veces, aunque pocas, tiene funciones de conjunción fuer-
temente adversativa, como at: Vit. Scti. Mauri, 60: decontra,
signo crucis edito. CIL. IV, 548: Tu, decontra, ro(gare) deb(es)
Artor(ium).
de ex, «desde»: >fr. prov. dès; ant. esp. des.
Así encontramos este grupo en Mat. 18, 28 '51: inuenit unum
de ex consentis suis (VuIg. de conseruis suis). En el año 836 152
147 Ed. Serrano (1930) 15, 11.
148 Ed. Serrano (1910) 219, 6.
149 Cf. Bastardas, o. c., 99.
150 Ed. Lachmann.
151 Cod. Palat., Evang. ed. Tischend. (1947) 36, 2a.
152 Cod. Diplom. Lang. n. 127, col. 228, Du Cange, s. v. de.
Universidad Pontificia de Salamanca
224 J. CAMPOS
encontramos: Signuin Aribaldi deex genere Francorum (y
otras veces más el grupo deex).
En Ia zona leonesa y castellana aparece Ia preposición com-
puesta des en giro fijo: ut des odie nel tempore de nostro iure
ypsa serna sit abrasa, Becerro got. Cardeña 1M, año 950; y año
972 '54. Cartul. Catedr. Burgos '55, año 970: ita desodie die uel
tempore... abeatis ipsas uezes de ipso molino. Cartul. Santilla-
na del Mar '56, año 1023: Ubique potiieritis inuenire des odie.
En los documentos catalanes es menos usado de ex: Arch.
Cond. Barcelona 157 , año 918: de ex presentí die; año 918158.
En año 914139: Campo uno, qui nobis aduenti de ex compara-
cione. También se emplea en catalán Ia forma des. En CIL.
XIV, 5210, se documenta igualmente Ia forma latina: uixit
cum eo de ex die uirginitatis siuie I6°.
La preposición compuesta des aparece en textos arcaicos,
asimismo con valor de «de ese»: «des casamiento» ( = «de ese
casamiento»), Mío Cid 2275; 1591: «des día» ( = «desde ese
día»). Proviene, en esta significación, de de ipse, como en el
catalán moderno '61.
Des suele ir, en Ia literatura castellana arcaica, aglutinado
a adverbios: desi (<de-ex-ibi), «desde allí», con valor locativo
en Mío Cid 667, 2640, 3612; en el Libro de Alex. 771, 2299. Con
significación de «además» se usa en Mío Cid 1275, 3484; Desi
arriba se lee en Mío Cid 478. Otra forma compuesta es desaqui,
con sentido temporal, «desde ahora», que se ve en Mío Cid
1710, y en Vida de santo Domingo de Berceo, 288. Desaqui
adelante aparece en Libro de AIex. 748. Asimismo se encuentra
Ia forma desende (<des-inde) en Vida de santo Domingo de
Berceo, 523. Están también las formas apocopadas de este
último compuesto, desent, en Estoria de san Millán, de Berceo,
292, y desen en Libro de Alex. 1170. Por fin, tenemos Ia forma
clásica y corriente desde, procedente del hipotético *de-ex^le
153 Ed. Serrano, 49, 12.
154 Ibid. 5, 10.
155 Ed. Serrano (1935) 1, 10.
156 Ed. Jusué, 14.
157 Ed. Udina (1951) 55, 18.
158 Ibid. 59, 11.
159 Ibid. 41, 4.
160 Bastardas, o. c., 99-100; Norberg, Beiträge, 78; E. Löfstedt, Late
Latin, 171.
161 A. Badia Margarit, Gramát. histór. catal. (Barcelona 1951), párr. 136,
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES U C . . . 225
(Pidal, Mío Cid, 1, p. 370, n. 179). En el Libr. Reg. se emplea
desqiie ( = «desde que») en 2, 16; 7, 11; 2, 12; 10, 27.
En catalán moderno tenemos Ia forma després, «después»,
derivada del compuesto *de-ex-prcsse (Badía, o. c., p. 131, n.
48).
de foras, «fuerade»: >esp.defuera.
Este grupo latino es más infrecuente en Ia literatura quc
su doble de foris. Tropezamos el grupo en Mulom. Chir. 196.
Como preposición de genitivo Io usan algunas inscripc. del
tiempo de Vespasiano y Ia vers. Vet. (cod. Lugd. ed. Bensly,
y cod. Wirceb.) en Ex. 40, 20: posidt mensam deforas tegimenti
tabernacidi ( = extra neliim, Vulg.). En una inscripc., que trae
Grut. 573 funciona como de ablativo: ad aram gentis Iuliae
deforas poc!io sinisteriore '62. En el Cartul. San Vicente de Ovie-
do IW , año 1049: de foras illa pora (porta) '64. La forma, ya ro-
mance, como adjetivo en plural se lee en las Glosas Emilianen-
ses, 102: tenebre exteriores [de fueras]. El adverbio «de fue-
ra» se emplea en el Mio Cid, 459, 463, 679. El giro «de fuera
de», como preposición, en Ibid. 1014. En español moderno co-
rriente Io articulamos a veces con por: «por defuera».
de foris, «de fuera»: >it. defuori; fr. dehors; prov.
cat. defors.
Este grupo latino tuvo un uso mucho más frecuente que
el anterior, sobre todo, como adverbio locativo que responde
a Ia cuestión «de dónde», con verbos de movimiento: Gen. 7,
16: et inclusit eum Dominiis deforis. Ezech. 46, 2: et intrabit
princeps per uiam uestibuli portae deforis. Hier. Reg. Pach.
146: si quis de foris uenerit. Cass., Inst. 9, 8: nec ulla poterunt
scandala nobis de foris inferri. Per. Eger., 24, 4: lumen autem
de foris non affertur. Asimismo en el Ps. Cypr. de sing, cler.
18; y en Reg. Mag. 27, 53: transmissum de foris.
Adverbio locativo es también con verbos de quietud, que
responde a Ia cuestión «dónde», pero sin perder un matiz de
162 Hamp, art. cit., 345.
163 Ed Serrano (1929) 46, 15.
164 Cf. Bastardas, o. c., 100.
Universidad Pontificia de Salamanca
226 J. CAMPOS
origen, conforme a su sentido propio y originario: Mt. 23, 26
(cf. Lc. 11, 40): fiat id quod de foris esi, mundiim. Ambr., ep.
Paul, ad Rom. 8, 13: propter quod enim deforis iiitia el delicta
nascuntur; ibid.: primi hominis deforis peccatiim natiim est.
Aquí deforis significa «por fuera», pero con un sentido de
«vino de fuera», o «nació por de fuera». Hacia el mismo valor
tiende Mulom. Chir. 1, 8, 15: deforis aliqiio medicamento foiie-
re; y en 2, 15, 18. Hier., ep. 125, 17: ut habeas deforis bonum
testimonium («por fuera» o «por defuera»). Past. lat. de Her-
mas, 3, 9, 7: deforis poneníur. El gramático Cledonius '65 tie-
ne una construcción de contraposición, muy explícita: deintus
et deforis non dicimns. Y en las Vit. Patr. 3, 92 análoga antí-
tesis: sed sicut sum deforis, Ua sum deintus. Paul. NoI. ep. 1,
8: iz' qui deforis sunt; Greg. M., Libr. sacram. "'": et in labris
externis id est, deforis.
Como preposición de genitivo aparece en Mat. 23, 25 (Vet.
y Vulg.): quia mundatis quod deforis est calicis et paropsidis
(Cf. Lc. 11, 39, codd. Rehdig. y Vulg.). En Vita Caesar. Arel.
2, 6 '67 se usa como preposición de acus.: de foris cellam. Y en
Lex SaI. '68, se lee con una forma casa, que puede ser el caso
universal, como un acus.: si qiiis deforis casa fnrauerit m.
Con el mismo uso de preposición de acus. cn el Cartul. San
Vicente deOviedo 17fl, año 978: de foris istos términos "'.
de in ante / de in antea, «de delante, delante»:
>it dinanzi', ant. esp. denan1e; mod. port, diante; mod. esp.
delante.
No es fácil tropezar con este grupo tricompuesto en 1os
textos de Ia latinidad tardía y medieval. En el Cod. Dipl.
Long. '72, año 725-726, encontramos el siguiente: de predecto
ariale denantea petis undece et ex alia parte de traversopetis
tredece. Dos siglos más tarde, en 955, aparece con valor tem-
165 Ed. Keil, V, 21, 22.
166 PL 78, 236.
167 Ed. Krusch, MHG. Merou. III, 486, 6.
168 Ed. Hessels (1880) 38, 40.
169 Hamp, art. cit., 344.
170 Ed. Serrano, 22, 21.
171 Para otros ejemplos de los siglos x y xi, de los Cartul. de Burgos
y Cardeña, en Bastardas, o. c., 85.
172 Ed. L. Schiaparelli (citada en nota 73), II, 129, 10.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINAMES DE... 227
poral de in antea en B. Capasso, Monumenta ad Neapolitani
Ducatus historiam pertinentia 173.
En castellano arcaico Ia forma más antigua es denante /
denanî, con lunción preposicional: «denante cla sua face»,
Glos. Emil. 89. denanlellots en Glos. SiI. 289. «denante illo ab-
bate» en Monast. San Juan dc Ia Peña '74, año 943. Más mo-
dernas son las formas deìant / delante, deland: En función
de adverbio, «uáyante delante», Mío Cid 853; delant en Mío
Cid 607, 868, 1180, 1469, 3174; deland en Mío Cid 641. Como
preposición en las formas delante de, delant a en Mío Cid
2369. Como adverbio modal con sentido de «diligentemente»
en Mío Cid 1425: «las siruen delant», y en 1458 m.
de inde, «acontinuación.después»: >ant.vcncc.dende;
prov. detT, ant. port., esp. dende.
Esta partícula-adverbio, que presenta también Ia forma
dein, y tienc valor locativo y temporal, está en uso en toda
Ia latinidad desde época arcaica y protohistórica de Ia lengua.
En las primeras muestras documentales de castellano, como
las de las Glosas Silenses, 98, se interpreta deinde como de-
miim, «por fin». En el lenguaje arcaico del Mío Cid, toma las
formas apocopadas, den / dend / dent, que funcionan como
adverbio de lugar en acepción de «de allí, desde allí», o como
adverbio pronominal, «de ello». De Ia primera forma-adverbio
de lugar tenemos muestras en Mío Cid, 984, 1507. De Ia tercera,
como adverbio locativo en Ibid. 952, 1788, 2808, 2884. De Ia
segunda, como pronominal en Ibid. 1063: «el sabor que dend
he», y en 2773. De Ia tercera, como pronominal en Ibid. 585:
«non nos daran dent nada»; en 1038: «sere dent marauilla-
de i n f r a , «dc dentro de», «dentro de»: >jud-fr. d'en-
fra; port, dcnfra, defra.
Esta preposición compuesta y aglutinada funciona en los
casos que sc conocen, como preposición de ablat. o acusat.:
173 Napoli 1881-1892, II, 1, p. 70.
174 381.°, Arch. Hist. Nac.
175 Pidal, Cantar de Mío Cid, III, 618.
176 M. Pid;il, Cantar de Mío Cid, III (1954) 619-620.
Universidad Pontificia de Salamanca
228 .T. CAMPOS
Diplom. Gall-Fr., 39, 23 '77, año 663: de parte maxima deinfra
termino suo Elariacense ccmtentionem habuissent. En Ia Leg.
SaI. '78: de altare aut deinfra illa ecclesia aliquid tulerit. En
las Capit. Carol. M. (ed. MGH., Leg. sect. II, 1-2; p. 48, 22): ut
latrones deinfra emunitatem illi iudicis ad comitum placita
praesentetur. Ibid. '79: de illis latronibus, homicidiis deinfra
inmonitate I8°.
de intro, «de dentro de», «dentro de»: >it. dentro /
drento; prov., cat. dintre; port., esp. dentro.
No es frecuente en los textos latinos esta combinación de
las dos partículas preposicionales, que, como vemos, tiene va-
rios derivados románicos. De los primeros ejemplos tenemos
los de Ia Per. Eger., que repite con función de preposición de
acusativo cuatro veces el mismo giro: de intro cancellos, en
24, 2 bis, 24, 3; 24, 4. Asimismo, como preposición de acus., es
fija en fórmulas con clauern en las Leyes medievales Merovin-
gias: Lex SaI. '81: si qids iinum uas apium deiniro clauem sub
tecto furauerit; ibi. 22, 9 Pact. leg. SaI. II, 1; tit. 7, 3 182: si quis
accipitrem deintro clauem repositum furauerit. Ibid. Ht. 12, 4:
Si quis V denarios furauerit deintro clauem '83.
La forma del romance castellano, que se hará clásica, den-
tro, se encuentra como adverbio en Mío Cid, 801. Como pre-
posición, pero articulada con otra preposición, en ibid. 2785:
«dentro de los corazones»; ibid. 1561: «dentro a Valencia
lieuan el mandado»; ibid. 63: «dentro en Burgo Ia casa», y
en 341, 962, 1097, 1165, etc. Precedido de preposición y como
adverbio en 621: «coiamos los de dentro» 184 .
de ínter, «de entre», «de en medio de»: >fr. d'entre;
esp. de entre.
El grupo se encuentra en uso sólo como preposición desde
Ia versión Vetus, bien con ablat., bien con acusat.; y general-
177 Ed. Pardessus, 349.
178 Ed. Hessels, 56, 3.
179 Ed. Ibid., 65, 82.
180 Para otros compuestos de infra de poca importancia, cf. Hamp, art.
cit., 360.
181 Ed. Hessels, 10, 1.
182 Ed. K. A. Eckhardt (1955).
183 Cf. Hamp, 347-48.
184 Pidal, Mío Cid, II (Madrid 1954) 620.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONHS AGLUTINANTES DE... 229
mente con verbos de movimiento: Num. 7, 89 (cod. Lugd):
deiníer duo Cherubim; ibid. 14, 13 (cod. Lugd.): edivcisti po-
pulum tuian deinter illos. El Ps. Cypr. or. 2, 2: eduxisti Susan-
narn deinter tnanus setiioriim. En Marceli. Empir. '85: deinter
femora. La Per. Eger. nos ofrece 3 ejemplos de de inter montes
exitiir (exiuimus) en 6, 1; 6, 3 bis. Fredeg., Chron. 4, 78: Was-
cones deinter monchim rnpis aegressi. Id., Hist. Fr. 90: exire
deinter ceteris. En un diploma del Cod. Dipl. Long. 1, 37, 6, del
año 710 leemos: de nostris rebus quod nobis adiienerit de
inter germanos nostros '86. También en Ia Continuatio Hispana
de 754 '87 sc lee: ut flores rosaruni de inter uepres spinanim.
En Ia Hispania medieval encontramos en el Cart. San Mi-
llán, 255, año 800: eí uadit inter ambas ripas... et iuxta ipso
arrogio de inter ambas ripas '88.
de intus, « d e d e n t r o . p o r d e n t r o » : >ant.fr.denz; prov.
cat. dins. Cf. el compuesto francés dedans.
Este grupo latino es de uso más frecuente en los escritores
de los primeros siglos cristianos que de inlro. Lo atestigua Ia
versión bíblica Vetus '89 y San Jerónimo 19°. Generalmente fun-
ciona como adverbio; y responde a Ia cuestión «¿de dónde?».
Así en Mc. 7, 23 (Vet. Corb.): omnia haec mal deintus proce-
dunt (Ia Vulg.: abintiis). Lc. 11, 7 (CoIb. y VuIg.) et ille deintus
procedunt (Ia Vulg.: abinlus}. Lc. 11, 7 (CoIb. y VuIg.) et ille
deintus respo>ndens dicat. Ezech. 40, 39 (cod. Wirc): corona ex-
cisa deintus in gyro. Con verbos de mayor o menor sentido de
quietud Io vemos en Ex. 36, 26 (cod. Lugd.): (fecit) in cacumine
posteriore deintus; 38, 2 (cod. Lugd.); Ez. 40, 26 (cod. Wirc.);
42, 15 (cod. Wirc.). 3 Esdr. 6, 25 (cod. Wirc.). Luc. 11, 40 (Vet.
y Vulg.): Stulti, nonne qui fecit quod deforis est, etiam id quod
deintus est, fecit? Ps. Cypr., de monte Sina et Sion, 14: puer
de niñea sua deintus de speculo dat uocem. Casiod., Var. 2,
39, 7: influentem deintus (así los codd. MONXEFAR); Diosc.
Lat. 1, 57: quod iias a melle deintus purgandus est; 1, 86; 1,
185 Ed. Helmreich (1889) 37.
186 Cf. Hamp, 348.
187 Para otros ejemplos de este grupo y estudio de su valor, cf. E. Lofs-
tedt, Late Latin (OsIo 1959) 164-65.
188 Sd. MGH., A.A., XI, 349, 19.
189 H. Ronsche, Ita!a und Vulgata. (1869) 232.
190 H. Gölzer, Étude de ta Latinité de Saint Jérôme (1884) 203.
Universidad Pontificia de Salamanca
230 J. CAMPOS
104; 1, 110. Greg. M., Lib. sacr. 78, 236: et in naribus deintus
peninguení. Recordemos también el uso que hace de él el gra-
mático Cledonius en de foris, como también hemos registrado
allí el texto de las Vitae Patrum. La Reg. Mag. nos ofrece tres
ejemplos muy importantes para nuestro objeto: 8, 9: oculo-
rurn fora>ninibus deiiítus animani... respicere; 15, 4 eiecto de
intus... feruore malitiae; 20, 6: de intus... egrediuntur. Hemos
de notar que esta Regula articula también intus con otras pre-
posiciones en grupos yuxtapuestos: 79, 18. 19 db intus; 14, 30
intus de oratorio; 47, 12 intus in doiniim; 78, 3 intus in orato-
rio.
Todos los varios y múltiples ejernplos anotados hasta aquí
nos muestran un de intus adverbial. Pero en período de los
inicios de las lenguas romances se construye como preposi-
ción: Gromat. 320, 7 '": deintits sextanea parte, Diplom. GaIl.
Fr. '92, año 739: puellas meas deintits sala mea. Lex. SaI. 38,
401'": 5i' quis deintus casa furauit. Lex Ripp. 31 '94: si quis po-
marium deintus curte aut latiis curte furaiierit. También en
el Cartul. de Santillana tlel Mar l<)5, año 933-967, hallamos un
de intus términos con función dc preposición, como intra, con
acusativo.
En el romance castellano no han quedado formas deriva-
das de este grupo, que debió emplearse, a juzgar por los tes-
timonios latinos que Io contienen y muestran, en los pueblos
de Ia Romania situados al NE. y E. de Ia Hispania.
d e i u x t a , «junto a»:
Apenas puede documentarse este raro grupo más que en
Ven. Fort., Vit. S. Germ., 35, 102: deiiLxta monasterio Beati
Siluestri, y en Diplom. GaIl-Fr." 6 , año 631: deiuxta ipsa uilla
Fornulus (uenit) "7.
191 Ed. Lachmann.
192 Ed. Pardessus, add. 63.
193 Ed. Hessels.
194 Ed. Sohm (1883).
195 Ed. Jusue, 14, 20.
1% Ed. Pardessus, 253.
197 Hamp, 303.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 231
d e 1 a t u s , «del lado de, junto a, a Io largo de»:
Este giro preposicional-nominal de sintaxis relajada es fre-
cuente en los Gromáticos, y funciona a veces como adverbio;
pero otras, como preposición de genitivo: Gromát. vet. '98: de
latiis riui. También como preposición de acusativo, análoga-
mente a in giro: ibid. 324, 3: de latiis montem; 319, 12: de
laïus casa; 310, 19: de latiis se. La lex Salic. 7, 4 1W tiene Ia
expresión: dintiis curte ant delatus curte, como Ia de Lex Ripp.
que hemos mencionado en el estudio dc de intus ( = «dentro
de Ia corte o junto a Ia corte»). Vemos, pues, que el grupo de
latiis desempeña una función preposicional idéntica a iiLXta,
secundum, apud, pero de más uso en el habla vulgar 20°. Cf.
ad latus.
de longe, «de lejos»: >engad. dalonce,
Este giro adverbial dcl habla vulgar ofrece su mayor fre-
cuencia en Ia Biblia y sus versiones. En Ia VuIg. se encuentra
21 veces, más del Antiguo que del Nuevo Testamento, y casi
todos estos textos se construyen con el verbo venire o un ver-
bo de ver o mirar. El giro es raro, aún en época tardía y
medieval. La Per. Eger., tan fecunda en grupos y giros vul-
gares, no Io emplea; pero una construcción próxima, y acaso
como un precedente de nuestro giro, sí que ofrece con longius
de y longe de: 7, 2 erant... longius de iiia; 19, 4 monachos,
commanentes alias per martyria, alios longius de ciiiitate in
secretioribus locis; 10, 9 sed nec ipse longe est de Nabau. En
Oribasius Lat., Eup. 4, 122 La, se lee: quod ante de longius
manifestantiir, traduciendo de longius al -opoo>Bsv del ori-
ginal griego. El castellano aplicó en el habla el giro derivado
de ad longe. Cf. ad longe.
de magis, «además»: >prov.demais; cal.demes', port.
demais; esp. demás.
Es cosa extraña que este grupo y giro latino, que proliferò
en esas varias formas románicas de Ia Hispania, no pueda
198 Ed. Lachmann, 324, 11.
199 Ed. Hessels.
200 J. Svennung, Vnters. zu Pallad. (Uppsala 1935) 333; E. Lofstedt Late
LaUn (Oslo 1959) 125.
Universidad Pontificia de Salamanca
232 J. CAMPOS
constatarse en los documentos y crónicas de Ia Alta Edad
Media. Solamente Io encontramos en el satírico Lucilius, de
estilo vivo y literario, aunque arcaico, pero con el valor de
«mucho más», pues incluso glosa y explica este valor el gra-
mático Nonius. Dice Lucilius en 16, 527-528 (ed. Marx 1904):
Rex Cotu sille duo hos iientos, aiistnim atqiie aqailonem /
nouisse aiebaí se solas demagis. Y glosa Nonius 98, 16201:
"Demagis" ucáde magis. Lucilius lib. XVI (6). Pompeyo Festo,
en cambio, en 5020-, Ie da valor opuesto: Demagis pro minus
dicebant antiqui.
Hemos encontrado, en cambio, el grupo, solitario también,
in magis, «en más, a más», en Ia Crónica de Alfonso III de
Asturias y León *3: Non legisti in scripturis diuinis quia ec-
clesia Domini ad graniim sinapis deiienitur et inde rursus per
Domini misericordia in rnagis erigitur? La forma castellana,
demás, con función de adverbio y sentido de «además», apa-
rece en Mío Cid 3548, y en el libro de Alexandre 92. Con valor
de sustantivo, «los demás», también en Mío Cid 2041: «Todos
los demás desto auien sabor». En Ibid. 46: «E demas los oios
delas caras». El moderno «además» proviene probablemente,
como otros adverbios compuestos de tres partículas, de un
grupo hipotético o analógico *ad-demagis. Cf. in magis.
de mane, «por Ia mañana», «de mañana»: >ant. venec.
dimane; it. domani; friol. doman; fr. demain; prov. cat. de-
má; ant. modenés demán ( = Oriente).
Mane tiene en Ia Biblia Vulgata un uso frecuente de sus-
tantivo, y por tanto, forma grupos preposicionales como a ma-
ne, ad mane, in mane, de mane. DeI primero se registran 5
ejemplos: Ex. 18, 13; 18, 26; 1 Mac. 9, 13; 10, 80; Act. 28, 23;
del segundo, Leu. 24, 3; Is. 38. 13; de in mane 6 pasajes: Ex.
16, 19; 16, 23; Leu. 22, 30; Is. 33, 2; Am. 5, 8; Soph. 3, 3;
De mane ofrece nueve ejemplos: Ex. 18, 14; Ruth 2, 7; 2 Reg.
24, 15; 3 Reg. 18, 26; 2 Esdr. 3, 3; Iob. 4, 20; Is. 26, 9; 28,
12; Ier. 35, 14. En estos nueve pasajes significa «desde Ia
mañana».
201 Ed. Wallace M. Lindsay (Lipsiae 1964) 140.
202 Ed. W. M. Lindsay (Lipsiae 1913) 62.
203 Ed. Gómez Moreno, Las primeras crónicas de Ia reconquista, 55-57.
Universidad Pontificia de Salamanca
I1SOS Y FUNCTONHS AGLUTINANTES DE... 233
En el romance castellano no ha dejado de mane, ni los
otros grupos registrados, adverbios derivados compuestos, y
se ernplea el sustantivo «mañana» precedido de las preposi-
ciones: «por Ia mañana, de Ia mañana, de mañana», o sim-
plemente «mañana». En el Mío Cid 836, se emplea el plural
mañanas con Ia acepción «de mañana»: «Ya es aguisado, ma-
ñanas fue Minaya». El vocablo castellano «mañana» proviene
del adjetivo derivado de mane, *maneana, medieval vulgar,
que se concertaba con hora, y luego se elidió ésta en el uso
hablado.
d e o r s u m , «abajo»: >rum. jos; ant. it. gioso; engad. go;
prov., cat. jos; it. mod. giit; friol. yu; ant. fr. jus; ant. cat.
ayus; ant. port, juso-; ant. esp. yuso,
DeI clásico deorsum derivó el tardío y popular iusum, a
través de las formas deo(r)sum>diosum>iosum>iusum. La
forma iosum está testimoniada por Dióscorides latino, 4, 20:
altera (radix) deiossu... et superior; por Soranus, 1, 46 iosum
iiersum. La Mulom. Chir. ofrece las formas iosum, iosu en
583-593. San Agustín, in Io. 8, 2 usa el popular y corriente
iusum: Conuerte hoc distortwn nescio quid et praeposterum,
faciens illud quodammodo capite deorsum: quod susum, fa-
ciens iusum; quod deorsum, faciens sursum, Iusum uis faceré
Deum, et te siisutn? Praecipitaris, non eleuaris: Ule enim sem-
per sursum est.
En los documentos, todavía latinos, hispanos altomedie-
vales, suele construirse iiisiim / iuso con las preposiciones
ad / a, de: En el CartuIar. San Millán de Ia Cogolla *4, año
945, tenemos: et per illum riuum ad iuso usque ad illum ual-
lem. Cartul. antigua abadía de Santillana del Mar (ed. Jusue,
14, 13, año 933/967: et de ipso riito a iuso usque a Sancta
Leocadia (Ibid. 71, 17), año 1044: deinde a iuso et ad sursum,
por opotieren pasceran. Becerro gótico de Cardeña 205 , año
956: canales de iusso *6. (Monast. de Sahagún, Arch. Hist.
Nac., 6430)207, año 1091: primo termino de filios de Roderico
et per illa marine ad iiissii... per illa lomba ad jusii ab inte-
204 E. Serrano (1930) 37, 13.
205 Ed. Serrano, 54, 13.
206 Bastardas, 84.
207 Monast. de Sahagún, Arch. Hist. Nac., 634°.
Universidad Pontificia de Salamanca
234 .1. CAMPOS
gros. En las primeras formas del romance castellano aparece
con Ia forma yuso: Mío Cid 992, ltK)2, como adverbio locativo,
«abajo»: «Vieron Ia cuesta yuso Ia tuerca de los francos».
En Ia Historia del señor San Millán m encontramos Ia forma
apocopada y proclitica de yus: de yus las pennas. En el libro
de Alexandre 209 se dice: yus Ia tierra = so Ia tierra de P. 210 .
La forma bicompuesta ayuso / ayusso (de ad-deo(r)sum),
como adverbio, «abajo», que indica dirección hacia Ia parte
inferior del nombre que Ie precede, es frecuente en el Mío
Cid vs. 354, 426, 501, 547, 1724, 2453: «Por el cobdo ayuso Ia
sangre destellando». 1161: «Aun más ayusso, aDeyna Ia casa».
de post, «detrás de, después de»: >rum. dupa; ant. it.
dipoi; mod. it. dopo; milan. dapos, dep<is; ant. venec. despuo;
bergam. despo; friol. dispus; engad. daspo; fr. depuis; reto-
rom. dauos; port, depost; ant. esp. depos / depiies; mod. esp.
después; esp. vulg. dempués, empués, espués, dispués, ende-
pués.
La combinación de estas dos partículas latinas no es rara
en Ia latinidad tardía, y en el habla común, ya que ha dado
en herencia tantas formas románicas. Su campo de extensión
y de uso se va ampliando desde las versiones bíblicas pre-
vulgatas, hasta que va convirtiéndose en las formas romances.
Generalmente funciona y se construye como preposición de
acusativo. Como adverbio son más raros los testimonios que
pueden aducirse: Con sentido locativo en Pass. Theod. 2n : Ii-
gatis depost manibus ( = post tergum). Como adverbio tem-
poral: Lex SaI. 212 : depostea liceat mallarem.
Con función de preposición locativa Ia hallamos en Ex.
26, 22 (cod. Ottob): depost tabernaculum facies sex columnas.
Ex. 26, 23 (Ottob. Vat., et Vercellone, Variae lect. VuIg. Lat.
1860), escribe depost tabernaculum, donde Ia VuIg. dice post
tergtim tabernaculi. La Vet del libro de Ruth 2 1 4 , tiene en 1,
16: tit reuertar depost te; 2, 2 depos! cuiuscumque inuenero
208 Ed. Marden (1928) 28b.
209 Ed. R. S. Willis (1934) O, 1177b.
210 J. Corominas, Dicción, crit., s. u. Yuso.
211 Ed. Ruinard, Act. Mart., 615.
212 Ed. Hessels, 76, 2.
213 Cf. Du Cange, s. u.
214 Cod. Complut. 31, ed. J. Cantera Ortiz de Urbina.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCTONES AGLUTINANTES DE... 235
gratiam ( = depost eum cuiuscumque...); 2, 3 et ueniens colle-
git in agro depost messores; 2, 7 et congregabo in manipulis
depost metentes215. 2 Reg. 21, 15 en Lucif. CaL, Reg. Apost.
180: quoniam projecti sunt depost me et erant depost me.
3 Reg. 17, 10 (cod. Sessor.): exclamauit depost illam Helias;
Ps. 77, 70 (Vulg., Mozarab.): de post foetantes aecepit eum.
Soph. 1, 6 (Vulg.). Mc. 8, 33216, dice: Vade depost me, Satana
( = Vulg. Vade retro me, Satana).
Como preposición temporal es rara: CIL. 8, 9162, año
108?: Felix maritits... sepulcrum fecit coniugi siiae... de post
eius morte.
Que el uso de depo>st era del habla vulgar plebeya y no
de Ia urbana Io declaran Gramáticos como Sergius, in Don.
(ed. Keil, IV, 517, 22): nemo enini dicit de post forum, nemo
abante; y el gramático Festo (ed. Keil, V, p. 273, 26) añade:
qui male loquuntur modo ita dicunt: depost ilium ambulant.
En los documentos castellanos del siglo x en adelante,
cuando ya se habla romance, se emplea depost también como
preposición temporal 2I7 , año 993: de post odie die bel tem-
pore. En el Becerro gótico de Cardeña 218 , año 1051, leemos:
de post odie die. En el Archivo Episc. de León 2." bis, año
1035: Et si de post ouidum meum... ( = post obitum meum).
En el Cartul. del monasterio de Eslonza 2 ", año 1055: et depos
isto, UIo alio transito, qiiomodo totum ab integro eclesie sit
traditum. Nótese Ia forma depos en este último documento,
más próxima a Ia castellana m.
La forma castellana más antigua, depos con valor de pre-
posición de lugar, «detrás de», se documenta en el libro de
Alexandre, 1842c: «Entramos depos ellos todos a grant femen-
çia». Tanto esta forma como el depos latino decadente de los
documentos citados del siglo xi, derivan de un grupo latino
depost, que atestigua el latín africano 221. Creo no es admisible
215 Cf. H. Ronsch, ítala und Vulgata, 235.
216 Cod. Bopp, fragm. ed. Worsworth-Sanday, old lat. bibl. II, Oxford
1886.
217 Arch. Hist. Nac., monast. San Salvador de Oña, P-2 bis.
218 Ed. Serrano, 155, 6.
219 Ed. Vicente Vignau, 1.' parte (Madrid 1885) 672.
220 Cf. M. Pidal, Orig., 372 y 375.
221 ALLG = Archiv für lateinische Lexikographie und Grammatik, Leip-
zig 1883ss., VIII, 189.
Universidad Pontificia de Salamanca
236 j. CAMP()S
Ia derivación «despuós»<-de-ex posl, como suponen M. Pidal 222
y el Dicción, de Ia Real Academia Esp., porque no se docu-
menta esa combinación de las tres partículas, y además por-
que, como hemos indicado, Ia primera forma castellana fue
«depués». La primera -s- de después es analógica con otras
partículas, como «desde, desque» 22 '.
La forma depues se ve en Berceo, Vida de Santo Dom. de
Silos, 33d (un ms.): «Depues nunqua perésco en esse derre-
dor»; en Milagr. de nuestra Señora 40c, como adverbio: «El
que abrio los mares e depues los cerraba»; y en 905d. Como
preposición en 807b: «Mucho fue depues de mayor compun-
ción». Nos confirma esta forma arcaica el dialecto aragonés
del Liber Regum. 10, 18: «e depues mas todos los empera-
dores...», equivalente a «y de ahí en adelante».
Empiies se encuentra a fines del siglo xii en Berceo, «Sig-
nos... que aparesceran ante el juiçio», lOa: «El signo empues
estí es mucho de temer».
Según Vigón 224 , dempués es asturiano, resultó del cruce
vulgar de después con empós. Dempués es empleado ya por
Rojas Zorrilla, Moreto 2^, y Véle/ de Guevara en Ia Serrana de
Ia Vera v. 665 226: «Andrés, si haré para entrar denpués».
Encontramos también el arcaico empas a fines del s. xii,
según Olschlager227, en función de preposición, empos él, co-
mo Io trae el cuento de Ottas y otros textos. El precedente
latino in post se atestigua en un instrumento del año 938
del Arch. Cat. Orense m; alíos qui in post nos uenerint.
La forma «después» que ha prevalecido, se muestra ya en
las primeras obras literarias, como el Mío Cid, con valor de
adverbio de tiempo, en 140, 424, 3034, 3706. Como preposición
en 309: «Si después del plazo en su tierral pudies tomar».
Como adverbio aparece en Ia Vida de Santa Oria de Berceo,
18a :«si ante fuera buena, fue después muy meyor».
222 Manual de Gramal. hist. Esp., 336, 2.
223 Cf. Corominas, Dicción, crit., s. v. «pues».
224 Braulio Vigón, Vocabulario dialectológico del Concejo de Calunga
(Villaviciosa 1896-8, s. v.).
225 Cf. R. J. Cuervo, Diccionario de Construcción v Régimen de Ia lengua
castellana, II (París 1886, 1893) 1159-65.
226 Ed. Teatr. Aut. Esp. I (1916) 27.
227 J. Corominas, Dicción, crit., s. v. «después».
228 Ed. Dociim. Arch. Cat. Orense, II (1923) 91.
Universidad Pontificia de Salamanca
VSOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 237
d e p r o p e , «de cerca>:
ï»:
Consta este grupo en Ia Vulg., Ier. 25, 26: cunctis quoque
regibits aquilonis de prope et de longe.
d e r e p e n t e , «súbitamente, repentinamente»; >esp. de
repente.
Este adverbio compuesto ha pasado al español intacto.
Quizá no se pueda considerar como un latinismo culto, pues
que no existe en Ia prosa clásica, ni en Ia poesía augústea, ni
en época imperial. Aparece en cambio, aunque pocas veces,
en PL, Men. 874 y Mo. 488, y en los poetas trágicos arcaicos,
como Turpiliiis, Ennius, Afranius, según Nonius, De compen-
diosa doctrina, 518 229 , con el sentido y valor de «repentina-
mente». El giro popular no Io tropezamos después hasta las
versiones bíblicas; y así en Ia VuIg. constatamos un ejemplo
en 2 Par. 29, 26 De repente quippe hoc fieri placuerat. Dos
pasajes muestran una construcción muy próxima: Iudic. 21,
21 exite repente de uineis; Act. 2, 2: et jactiis est repente de
caelo soniis. En los escritores cristianos es raro el giro, y Io
encontramos en San Paulino de NoIa, ep. app. 23°. El Glossa-
rium Placidi ai , consigna: Derepente: subito. En castellano
entra 232, en 1570.
de retro, «detrás, detrás de, por detrás»: >it. dietro,
drielo; fr.derrière; prov. dereire; ant. esp. derredro; mod.
esp. derredor.
El compuesto o grupo latino, ni como adverbio, ni como
preposición, aparece hasta las versiones latinas: VuIg. Bar. 6,
5 uisa iíaque turha de retro et ab ante. Luc. 8, 44 (Vet.) acces-
sit deretro. Como adverbio también en Oribas. Synt. 8, 46:
Lientosas de retro in occipitio ponis. Como preposic., Ibid. 8,
1 Ab: de retro capite, quod occipidium dicimus.
En cuanto al castellano derredor, es admisible y probable,
a nuestro juicio, su proveniencia de -retro, pues retro>redro>
redor, como pro>por; y además sabemos que Ia metátesis
229 Ed. W. M. Linsay, III (Hildeshiem 1964) 833.
230 Ed. Hartel, CSEL, 30, p. 460.
231 Ed. Goetz, Corp. Glossar., V (1883) 16, 21.
232 Según J. Corominas, Dicción, crit., s. v. «repente».
Universidad Pontificia de Salamanca
238 ,T. CAMPOS
de Ia -r- es muy propia del latín visigótico y medieval hispa-
no. En cuanto al acento, se explica redro en redor, agudo, por
el uso de redro como preposición proclitica, que fácilmente
toma un acento en Ia última, sobre todo, si queda sin régimen
sobre el que recae el acento, es decir, en uso de adverbio.
En cuanto al sentido y valor de «alrededor«, derivado del
primitivo «detrás de», puede explicarse por el uso de Ia fórmu-
la de retro et de ante o ab ante, a cuya idea fácilmente se
asocia Ia de «rodear por todo».
El adverbio derredor se registra en castellano desde el Mío
Cid, 60, 560; en Libro de Alex. 1963. Como adverbios, en Ia
fórmula en derredor en Mío Cid, 466, Libro de Alex. 1001; en
el giro aderredor en Mío Cid 937, 2699, 3106, 3122, etc. M. Pi-
dal 2 B , cree que derredor deriva de rõfãtõre.
El Liber Regum. del cod. Villarense usa el simple redor
como preposición: 11, 19 «redor Monte Caluarie»; también
en 11, 20234. Cf. a retro, ad retro.
d e s e c u s , «de a Io largo de»:
Esta partícula seciis, que se acopla sin dificultad como
segundo elemento de compuestos en extrinseciis, inlrinsecus,
altrinsecus, etc., es reacia, en cambio, para combinarse con
preposiciones antepuestas. Por eso apenas podemos confirmar
en textos este grupo, más que tardíamente en Oribas. Syn. 8,
11 add. Aa: et de secus nares et sub lingita uenas siint inci-
dendas 2iS. Cf. in secus.
d e s e m e 1 , «de una ve/»: Cf. el genovés de sem in sentu,
«de una vez Io de cien años».
Es raro este grupo adverbial en toda Ia latinidad. Lo tes-
tifica Iren. 2, 28, 4; Ruf., Orig. Ex. 10, 3; Oribas. Syn. 5, 812b,
29; 9, 12 La, p. 295, y algunos pocos pasajes más 236 . Cf. a se-
mel, ad semel.
233 Mío Cid, III, 622.
234 J. Corominas, trae un interesante artículo sobre «alrededor» y su
origen en su Dicción, crit. elimol., I, 168-70.
235 Svennung, Zur Pallad,, 328.
236 Svennung, Zur Pailad., 331.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 239
de sub, «de debajo»: >ant. esp. de so (preposición).
Esta combinación dc las dos preposiciones es del habla
vulgar, y se manifiesta y confirma en los textos de este ca-
rácter, como las versiones bíblicas, donde es más frecuente.
El primer ejemplo parece ser el de Sen. Rethor., Controv. 1,
3, 11: desub saxo (aunque se discute por las variantes de
codd.). Colum. 12, 34, 1; Flor. 2, 3, 2: sub Alpibus idest, de-
snb ipsis Italiae faucibits gentes. Tanto en los textos mencio-
nados, como en los que siguen, funciona desub como prepo-
sición de ablativo. Es reiterado en Ia Biblia el giro desub cáe-
lo: Ex. 17, 14 (cod. Monac.): deleam memoriam Amalee de-
sub caelo (también en Cypr. Test. 2, 21, 2; Ad Fort. 3, 7). Deut.
9, 14 (cod. Monac.); 17, 24 (codd. Colb., Corb., Rehdig., Can-
tabr., Vulg.): |ulgur coruscans desub caelo. También en Ambr.
De fug. saec. 7, 40 2 ' 7 ; Max. Taur., Hom.238; Ier. 10, 12 en Cypr.
Test. 3, 59, 38: pereant desub caelo isto. La Passio Perp. et
Felici. 4, 7 nos Io trae también: desub ipsa scala... eiecit ca-
put. Ruf., Orig. Num. 19, 1; Ps. Ambr., Erm. 76. Reg. Bened.
58, 16: nec collinn excutere de sub iugo Regulae. Oribas. Sun.
4, 12 Aa; Ibid. La. Y el medicus Marcellus Empiricus en 29,
35 prescribe: pilos desub uentre tolles.
En los instrumentos notariales de Ia Hispania Medieval es
raro este grupo preposicional: Docum. Ribag., Cartul. Alaón239,
año 837: et est ipsa Ierra de sub terras Approni. Becerro, got.,
Cardeña 240 , año 921: presa de sub ripa; y en ibid (237, 9), año
969 241.
En Cantar de Mío Cid 1726, se lee: «salios Ie de sol espa-
da».
desubito, «de repente»: >ant. fr. desoiite; prov. en
desopte; cat. desopte (>esp. desopetón).
El grupo adverbial, ya aglutinado, es usado en Io arcaico,
en Io clásico y posclásico: en Pl. Bach 79; en los trágicos
arcaicos, como puede verse y comprobarse en Nonius Marc.
237 PL 40, 588.
238 PL 57, 225.
239 Ed. M. Serrano y Sanz (1922) 3, 12.
240 Ed. Serrano, 35, 17.
241 Bastardas, o. c., 101.
Universidad Pontificia de Salamanca
240 .T. CAMPOS
3Ü6, 6, dc Naenius; cn 5172*2. Ennius, por ej., en Tr. 375243,
dice: cum desubito me oral inulier lacrimansque ad genua ac-
cidit. Ter. Heaut. 673: criicior boliim tantum mi ereptum lam
desubito e faucibus. Cic. Rep. 6, 2 in his ut memenistis, con-
ciirsii leiiissimae multitudiinis ex aere congesto fiinus desubiío
esset ornatum.
Es digno de notarse que los autores arcaicos y clásicos que
emplean este grupo latino son de estilo literario; y que éste
no se documenta en instrumentos y text:os medievales; por eso
apenas han quedado derivados más que en las pocas formas
románicas registradas. Encontramos en cambio, en Ia Per.
Eger. 16, 1. 4; en Greg. Tur., Mart. 2, 5; 2, 32; 2, 34, etc. el
grupo ad súbito, que, por otra parte no ha dejado represen-
tante románico conocido y documentado. Cf. ad subito.
En latín tardío y altomedieval se usó el verbo derivado
desiibitare en el habla y en Ia literatura técnica: Así el texto
más antiguo donde aparece es el de Firmico Materno, Mathem.
III, 3, 14, aunque no es segura su lectura. Más tarde se lee tam-
bién en el Fisiólogo 244 : Crocodilus uero desubiíatus uiuiim
transglutit eum. Toma Ia acepción de «sorprender», que ha
conservado en las formas románicas: ant. fr. dessoter, prov.
desopter245.
de super / desuper, «de sobre, sobre»: >rum.
spre / pre.
Merece registrarse este adverbio de bastante frecuencia en
época clásica y posteriores, por el hecho de aparecer como
preposición de acusativo y ablat. en las Vers. bíblicas, como
en Ia Vulg.: Tob. 3, 15; Ezech. 1, 10; 10, 4; Mich. 2, 8, 3, 2;
1 Macc. 7, 64; y en documentos de Ia Hispania, de los siglos ix
y x: Cartul. San Millán 246, año 853: niñeas de super S. Aciscli.
Chartes de Alpuesta 247, año 940: est alia serna de super karre-
ra. San Millán 2 4 8 , año 1095: palatios... de super uillam sitos249.
242 Ed. Lindsay, cit., III, 832-833.
243 Ed. Vahlen.
244 Ed. Ch. Cahier y A. Martín, Mélanges d'archéologie..., 851, III, 213.
245 E. Löfstedt, LaIe Latin, 33.
246 Ed. Serrano, 5, 41.
247 Ed. Barrau Dihigo (1900) 18, 19.
248 Id. 285, bis, 6.
249 Bastardas, o. c., 101.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLL 1 TlNAXTHS I)E... 241
San Greg. Tur. Hist. Fr. 6, 43, tiene Ia forma rara, de superius,
como adverbio.
desitpler, «de por debajo»: En Vit. Patr. 3, 38: per
foramina deflnebat aqua desiipter in eodem loco.
d c s u p t n s , «de debajo de»: Ci. fr. dessoits<des + suptiis.
Quizá pueda datarse este grupo desde el siglo ii, pues apa-
rece en el terapeuta Philomenus, 3 m: desubtus ex eo inicies.
Aquí es adverbio, como cn Dipl. eccl. sel. Lang. Reg., 42 251 :
et desubtus fussa mortiia existente in Panario; y en ibid. 1413
y 1414; y en otros tres lugares con sentido «de abajo afuera» 252.
Como preposición Io encontramos en Hjer., Tract. I in
Ps. 3y : de stíbtiis medio lhroni. En el siglo vt Io trae el Itiner.
de Anton. Placent. 2 5 4 ; basilica, desubtus de qua surgit Si7oa253.
Y en el vin, Io vemos en Dipl. GaIl-Fr. 256 , año 721: dcsubtiis
illo ex arte usque in ipso nado in Priima.
En documentos catalanes y ribagorzanos sc encuentra co-
mo adverbio también: Año 856, Docum. Ribagorz. 257 : de siib-
tus in iiia puluica, de super in terra; Ibid. (44, 13), año 866 258.
desursum, «dc hacia arriba»: >desusum; fr. dessus;
ant. esp. desuso.
El grupo latino aglutinado, que no es de uso clásico, ni
postclásico, pertenece más bien al latín cristiano y tardío:
Así se encuentra en Ps. 49, 4 aduocabit caelum desursum; Io.
3, 31 qui desitrsuni uenit; Iac. 1, 17 et omne donurn perfectum
desursum est; 3, 15, 3, 18. En Iren. 1, 24, 1; en Hier. ep. 22, 19
inconsutam desursum tunicam. En Greg. Tur., Confes. 3. En
/odos estos ejemplos precedentes funciona como adverbio. Pe-
ro en Aug., Quaest. Hept. 2, 105259, se construye como prepo-
250 Ed. Th. Puschmann (Berlin 1886) 68 ex.
251 PL 87, 1412.
252 Cf. Hamp, art. cit., 360.
253 Ed. Morin, Anecd. Mareds. III, 6, 12.
254 Ed. CSEL, 39, p. 176, 1, cod. A.
255 Svennu!ig, Zur Pallad., 329-30.
256 Ed. Pardessus, 516.
257 Ed. M. Serrano y Sanz, 35, 5.
258 Cf. Bastardas, o. c., 85, para otros documentos sobre Io mismo.
259 Ed. Corp. Chr. ser. lat. 33 (1958) 121.
Universidad Pontificia de Salamanca
242 j. CAMPOS
sición de genitivo: Denique hinc se prornisit locutunan deus
ad Moysen de medio chérubin desursiun propitiatorii.
En Ios siglos ix y x se comprueba en documentos privados
Ia forma latina del grupo. Así en 864, Cart. San Millán 26°: S.
¡ohannis de Hiiziiza, Uziiza de sursum et Uziiza deorsum. Es
más frecuente Ia forma románica dc suso: Año circa 1060,
Cartul. San Esteban de Sos 261 : in Padule de Suso. También
en año 970, Cartul. San Vicente de Oviedo 262 se escribe Ia for-
ma de sursum 2M.
Asimismo en Ia Paleografía visigoda de J. Muñoz y Ribe-
ro 264 , año 1137, vemos su uso: dc sursum per illam kasíeliam
que discitrrit de Regula usque in aliam kasteliain... No es raro
trope/ar con el grupo de suso en el libro de Alexandre, como
en el v. 430265. En el siglo xiii el Liber Regum, ya citado, en
su dialecto altoaragonés y navarro, aunque con influencia del
castellano en Ia copia actual del Cod. Villarense, emplea tam-
bién el grupo de suso, por ejemplo, en 13, 16, con función de
adverbio: «las letras qui de suso eran escritas». Cf. a sursum,
ad sursum, sursum.
de lrans, «del otro lado de»: '>ant. fr. detrois; prov.,
cat. port. esp. detrás.
Podemos constatar este grupo del bajo latín en Ia versión
bíblica de Ios. 24, 3, empleada por Aug. Quaest. Hept. 6, 25,
con valor preposicional. Para ejemplos cf. C. Hamp. 266 : Mt.
4, 25, de trans Iordanem. Gromat. 311, 30 de trans alueiim.
La forma castellana detrás no aparece en el Mío Cid. Como
preposición con su valor primitivo Io encontramos en Docum.
del monast. de San Román de Entrepeñas 267 , año 1163: «illa
losa detras Ia casa». En cambio, en el Liber Rcgiim 6, 8, se
construye, como adverbio: «e sobólo Nabuchodonosor e fo. 1
detras». Cf. ad trans, e trans.
260 Ed. Serrano, 9, 32.
261 Ed. Galindo Romeo (1924) 3, 14.
262 Ed. Serrano (1929) 18.
263 Cf. Bastardas, o. c., 84.
264 Madrid 1881, 41» y 42°.
265 Pidal, Mío Cid, I, 371.
266 Arch. F. Lalein Lexicogr., V (1888) 352.
267 P-19 del Arch. Hist. Nacion.
Universidad Pontificia de Salamanca
LSOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 243
*de ubi, <<cn donde»: >d(e)iibi>d'obe>d'o>do: it. do-
ve; esp. ant. do.
El grupo de ubi no se documenta como de uso en textos
latinos, ni en época tardía y medieval. De haber tenido gran
uso hablado, parece que hubiera venido en castellano a iu/io,
en it. a giù, como Ie sucedió a deorsum, quc vino a iuso. Pero,
dado que en italiano mantuvo Ia forma plena oue<ubi, hay
que admitir que, en época todavía de habla latina, probable-
mente se Ie antepuso el de elidido, d', es decir, d'ubi, Io que
ya no dio lugar al fenómeno de prepalatización e iotización
fricativa, como en iiiso. Es menos admisible todavía, por dar-
se Ia forma con d- en varias lenguas romances, que se ante-
pusiera Ia d' en época ya plenamente románica. En castellano
Ia forma simple o se explica por las siguientes apofonías: o<
ou<oue<obe<iibi.
La iorma intermedia obe nos consta en las Glosas Emilia-
nenses 121 -'"s, y en el año 1062, en un documento del monast.
dc San Juan de Ia Peña, Arch. Hist. Nac. 2Í>9 . La forma o aparece
en un documento de Pámanes, año 1055, monast. de Sahagún,
P-531 2~l]: «per o foron términos». La forma u se consigna en
otro documento todavía latino de 1150, del Monast. también
de Sahagún, 8600271: per u potiieritis inuenire (dos veces). En
época literaria del castellano, desde el Mío Cid, se usa sola-
mente o m. Asimismo encontramos en el Liber Regiim, citado,
7, 25: «e poblo Iherusalem o agora es poblada» y en 11, 19:
de so logar e poblóla redor Monte Caluarie o agora es pobla-
da».
El compuesto do, «en donde», se escribe en Mío Cid, 347,
3081; en Milagros de Ntra. Señora, de Berceo 686. Con valor
de «a donde», en Mío Cid, 262, 490, 1235, 1944; en MiI. de Ntra.
Señor 752. Con valor temporal de «cuando» también en Mío
Cid 1676, 3595. Con uso de relativo «en el cual» se ve en 294,
722, 1353, 1406, 1537. Con el de «por el cual» en 548, 275727'.
268 Ed. Pidal, Orlg., 8.
269 Pidal, ihid., 40.
270 Ibid., 31.
271 Ibid., 367.
272 Cf. Pidiil, Mío Cid, III, 771.
Universidad Pontificia de Salamanca
244 .T. CAMPOS
*de unde, «de donde»: >it. donde; friol. dontri; fr.
dont, port. esp. donde.
d(e)unde es a «donde», como d(e)inde es a «dende». Pero
así como deinde se documenta en textos de toda Ia latinidad
desde Plauto, deiinde no se testimonia en textos, y esto hace
dudar de Ia validez de Ia derivación, «donde»<d(e)iinde. Mas
por otra parte Ia hipótesis de Juan Corominas (s. v. «donde»),
de quc donde es un refuer/.o del antiguo onde desde 1140, en-
cuentra Ia objeción importante de que habría que admitir ese
mismo refuerzo en las formas francesa, italiana, friolesa, Io
cual sería generalizar mucho un modo temperamental y propio
del castellano. Precisamente esa d- inicial en varios dialectos
románicos nos induce a suponer que en período todavía de
habla latina, en esas zonas de Ia Romania, se antepuso a unde
Ia preposición d', sin dar lugar, como en d'ubi, al hiato de-
iinde, que hubiera podido desembocar en Ia fricativa sonora
yunde. En cambio, en el latín escrito, aún en período roma-
nizante del siglo ix y x, siguió escribiéndose unde para «de
donde», como Io comprueban los documentos, sobre todo, del
siglo x.
Las formas románicas castellanas se presentan como dond/
don/dont/donde. La primera se ve ya con sentido locativo
de dirección y verbo de movimiento, en Cantar de Mío Cid.
1812: «Por que assi las enbio dond ellas son pagadas». Con
el mismo uso y valor se halla en el Auto de los Reyes Magos.
don (-dond con perdida de Ia -d final) aparece igualmente
en el Mío Cid con Ia misma aplicación y dirección, en 938,
2112: «Cuando salie el sol, ques tornasse cada vno don sali-
dos son». Dont se lee en el verso 353 del mismo poema, pero
con valor locativo «de donde»: «Diot con Ia lança en el cos-
tado, dont yxio Ia sangre» 274 . Hasta aquí, los ejemplos cita-
dos han ofrecido valor de adverbio locativo. Pero toma sen-
tido temporal de «cuando», dond en Mío Cid 1517: «Quando
lego Auegaluon, dont a oio ha»; don en 1516 y 2015: «don Io
ouo a oio el que en buen ora nasco». La forma clásica y co-
rriente «donde» se ve por primera vez en 125!, en Calila 275 .
273 Pidal, Mío Cid, I, 370, n. 179.
274 Cf. dont, año 1213, en M. Pidal, f)ocnmenlos lingüísticos de España, I,
Reino de Castilla (Madrid 1919) 43.
275 Ed. Allen 92, 428'. Cf. Pidal, Mío Cid, I, 334, 345, 370.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y Fl 1 NCIONHS AGLUTINANTES D E . . . 245
de ultra, «de más allá»; >it. d'oltra; fr. d'outre; ant.
esp. d'oltras.
Viene a significar Io mismo que detrans, y, como éste, se
debe a una abreviación o construcción praegnans de este tipo:
deultra flumina--de Us qiiae siuit ultra flumina. Se encuentra
en Ruf., In Orig., Comm. in Cant. 2: deultra flumina Aethiopiae
siiscipiam eos, qui dispersi sunt. En Diplom. Gallo-Franc. m.
En Fredeg. 4, 38: qiiae deultra Reniim poiiierat adiiiuare. En
Capit. Carl. M. 2 ~ 7 : deultra Sequane omnes exercitaré debent.
En el Lib. Reg. del dialecto aragonés se lee d'oltras, como
preposición, con acepción dc «más allá de» en 18, 28: «Est
rei Lodois ouo v filios de Ia filla de sire Alberth que aduxo
d'oltras los monc.». Y en 12, 17: «E mouieronse d'oltras flum
de Danubium». Como se ve, lleva Ia -s adverbial, analógica de
fueras, de foras.
e x / ë , e c - en preverbio (umbr. e/ehe).
Las formas de esta preposición, como las de otras, depen-
den de Ia inicial siguiente: Por norma general ex ante vocal,
e ante las sonoras b, d, g, y ante las sonantes 1, m, n, r, i, u\
ante p se usan ambas formas indiferentemente. La forma ce-
es preverbio ante /-. Para el uso histórico y literario, ex es del
habla, y e del estilo literario.
Su sentido lundamental es el opuesto directamente al de
in. Así como éste cs de dirección al interior del termino ad
quem, ex es de alejamiento, partiendo del interior del término
a quo.
De sus múltiples valores señalamos como más influyentes
y relacionados con Ios grupos aglutinantes que forma, en cuan-
to locativo, el de inmediatez intrínseca: fructus ex arbore, «los
frutos provenientes del árbol» (eomo partc y cosa suya). En
cuanto temporal, expresa Ia inmediatez o momentaneidad, sin
tardanza intermedia: ex hoc die, «desde cste día» (sin inter-
medio, a partir de hoy mismo) ex tempore, «de repente».
27ft Ed. Pardessus, 141"; 141*.
277 Ed. Boretius, 134, 5.
Universidad Pontificia de Salamanca
246 .1. CAMPOS
No ha tenido esta partícula preposicional Ia plasticidad de
otras para articularse o combinarse, y formar compuestos aglu-
tinados.
e x a d u e r s ti s / e x a d v e r s u rn .
Como adverbio locativo con acepción dc «enfrente», como
e contra, se documenta en Ia literatura latina desde Plauto,
Bacch. 835: iiideo exadiiorswn Pistoclerum eí Bacchidem
(«frente a mí»); en Cat., R. R. 18, 3; Ter. Phorm. 88: exaduer-
siun ilico tonstrina eral quaedani. (Cf. Prisc. 14, 5); Phorm.
97; Adelph. 594. Luego aparece en Suet., Caes. 39: inqiie eariim
locum bina castra exadiiersiim in parle prirnori. Unos años
más tarde Apuleyo escribe en F!or. 16 278 : sese quisque exa-
dtiersiim qiiain proxime collocai. También Amm. M. 23, 6, 72.
Como preposición de acusativo toma Ia forma exaduersus:
Los ejemplos más antiguos empiezan con Cic. Diuin. 1, 101:
alo lonquenti... exaduersus eum locum consécrala est. Nepo-
te, tan purista, también tiene este uso en 2, 3 y en 8, 2. Plin.
N. H. 3, 127; 6, 48; 10, 180. GeIl. 2, 22, 23: Videtur (Iapyx)ex
aduersuin Euriiin |lare (aunque con variantes de codd. sobre
el aduersum). Una vez en uso ya arcaico el adverbio, no era
difícil, ni raro quc, como Ia forma simple, aduersiis, pasara
aquél a Ia función de preposición 27a.
e c o n 1 r a / e x c o n t r a , <-dc enfrente», «inversamente,
al contrario»: >it. scontro; ant. port, y ant. esp. escontra; ant.
esp. escuantra; ast. escontra.
Este fecundo grupo absorbe funciones de adverbio, de pre-
posición y de conjunción fuertemente adversativa. Los prime-
ros ejemplos de su uso, aunque de texto dudoso, son los de
Ann. 12, 47; 13, 37 de Tac. Como adverbio locativo que marca
intensamente el lugar dc enfrente por el refuerzo e-/ex-, se
emplea en Ia VuIg. Ex. 34, 3; Deut, 32, 52; 4 Reg. 2, 7; 2, 15;
3, 22; 4, 25; 2 Par. 13, 3. Lo encontramos en Hier. ep. 48, 2:
stat econtra acies. Per. Egcr. 16, 4: iinde econtra partes Fcni-
cis uidebamiis. Petr. Chrys., Serm. m, Greg. Tur., Hist. Fr. 8,
278 Ed. Helm 25, 4.
279 Hamp, art. cit., 239.
280 PL 52, 213; 301.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNClONHS AGLUTINANTES DE... 247
16. Como adverbio de modo, con sentido de «inversamente»,
se ve en Aur. Vict., Caes. 39, 45 Simul annona iirbis... habita,
honestiorwnque prouecíii et e contra siippliciis flagitiosi. Asi-
mismo en Boeth. Comm. Ar. 2, 223, 8; 2, 386, 10; En Greg.
Tur. Glor. Mart. 77: facto signo criicis econtra; 17, 2; 17, 3;
17, 4.
Como conjunción fuertemente adversativa, equivalente a
at, se constata en Hier. ep. 28, 2; Dominiis iiirtutum ipse est
rex gloriae semper; et e contra in psalmis multoriim uersiium
penitiis non iniieniatur. Aug., Serm. 281 . Cassiod., Psalt. 24, 6:
multi iiiuenes ma.turi simt, econtra quidam senes maculantur;
32, 18; 72, 1. Salv., Gub. 3, 8, 33: at econtra. Paul. Diac. Hist.
Lang. 1, 24: Langobarbi econtra paraíi ad bellum. Hist, mis-
cel. 20, 12; 26, 5 sed econtra. El mismo giro en Diplomata...,
Gall-Franc. 282 , año 544.
Con función de preposición de acusativo encontramos el
grupo en el latín tardío, como en los versos Babbuli 2M : Econ-
tra episcopum. En Dip!omata... Gall.-Franc. 284 , año 628: econ-
tra germani suo percipisse constat. Otros testimonios del gru-
po, como preposición, en Formulae y Diplomata, pueden ver-
se en Hamp. art. cit., pp. 350-351.
Este valor de preposición de acusativo se repite en los do-
cumentos hispanos de los siglos x y xi: Bec. Cardeña 285 : nicil
ex contra nos remansit debito. Cart. San Vicente de Oviedo 286,
año 1053: 5/ aliquis onw... ex contra une nostrum jactumni.
En el Becerro de Cardeña, 154, 2, año 1050 aparece una
forma, dentro de su texto latino, romanceada: exquanira tibi,
exquantra nobis. Para estas formas en textos castellanos de
Ia Crónica General v otras obras del sialo x i r c , cf. M. Pidal 288 .
28) PL 39, 2197; PL 38, 54.
282 Ed. Pardessus, add. 123.
283 Font. Anthol., Riese 1, 378.
284 Ed. Pard. 245.
285 Ed. Serrano, 104, 8.
286 Ed. Serrano, 48, 15.
287 Cf. otros ejemplos de este grupo latino en Bastardas, o. c., 101.
288 Orig., 116, 2) y nota 1.
Universidad Pontificia de Salamanca
248 j. CAMPOS
e x h o d i e , «desde hoy»:
Este giro preposicional Io encontramos en un documento
de Fernando I de Castilla y León, de 1039289: ex hodie, dic et
tempore.
e peregre, «del extranjero»: Cl. a peregre.
exsuper, «por encima de»:
Grupo éste también raro en los textos; aparece en CIL,
II, 2060: L. Fab(ius) superstes filius dcdicauit impositis spa-
taliis arg(enteis) gemmatis exsnpei- cius dummae s(itpra)
scriptae.
e t r a n s , «desde Ia otra parte»:
Solamente se lee como preposición de acusativo en Mc. 3,
8 (Vet. cod. Veron.): et multa turba ...secuta est el ab Ierso-
lymis... et etrans Iordanem. La Vulg., trans Iordanem. Esta,
más literaria, no ha empleado más que Ia preposición simple,
pero el sentido no es completo, pues trans no expresa el punto
de partida como etrans. Sólo por el contexto de los otros dos
complementos locativos precedenles,a/> Ierosolymis, ad ldii-
maea, puede entenderse trans Iordanem, como «desde el otro
lado del Jordán», en Io que se ajusta al gr. répetv.
ex tune, «desde entonces»: ( C f . in íunc).
Foras / f oris.
Estas dos formas de adverbio, que también funcionan co-
mo preposiciones, y parecen ser formas de acusativo y ablati-
vo de un sustantivo relacionado con forum, equivalen a extra.
La primera rige acusativo en latín tardío, desde Hier., y Ia
vers. bíblica VuIg. Con genitivo se encuentra desde Apul., Apol.
50, init., por imitación del Gr. èxTÒ; Toü ow|taTo;.
Forls se construye con acusat. en Apul. Met. 1, 21.
289 ES 26, 449.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUN 1 CIONES AGLUTINANTES DE... 249
Ambas, hemos visto anteriormente, que forman grupos
aglutinantes, aforas, aforis, deforas, deforis, con otras prepo-
siciones como primer elemento. Pero también entran las dos,
como primer elemento determinante, en joras de y foris de.
f o r a s d e , «fuerade»: rum.afarade; i t . f t t o r d i ; ír.hors
de; esp. fuera de.
Foras de se emplea en VuIg. Mat. 10, 14: foras de domo.
En Diplom. Gall.-Franc. (II, 139): foras d$ ipso monasterio.
En el habla romance de los mozárabes toledanos del siglo xiii
se usaba foras de Toledo 29°. En el Cantar de Mío Cid, 1014 lee-
mos «de fuera de». Y en el Liber Regtim encontramos el grupo
fueras de, con valor de «a excepción de» en 13, 19: «conque-
rieron moros toda Ia tierra... fueras de las montannas d'As-
turias».
foris de es muy raro, y apenas se documenta más que en
Greg. M., ep. 9, 128: foris de massa.
in, en (lat. arc.), (osc., umbr,en), endo/indu arc.
Con ablativo tiene sentido locativo de quietud y responde
a ubi?, «¿En dónde?». Con cosas y en el espacio, significa
«dentro de», «sobre», «junto a» (en Poesía y Prosa tardía).
Con personas, «entre». En el tiempo responde a Quando?, y
significa en el «momento» o «durante». Con acusativo loca-
tivo, responde a «quo?», «a dónde?», y significa con cosas «al
interior de», «sobre», «hacia Ia proximidad inmediata», con
verbos de movimiento. Con valor temporal, responde a quoiis-
que? «¿hasta cuándo?», y a quamdiu?, «¿durante cuánto tiem-
po?». Con personas puede significar con acusativo «contra», o
en favor de».
Entre sus sentidos figurativos señalamos el instrumental,
con ablativo, propio del latín tardío y cristiano: in brachio uir-
liitis suae. El modal aparece tanto en ablativo: scripsi tres li-
bros in dispuíatione ac dialogo {Cic. Fam. 1,9,23), como con
acusativo: mirum in modiim. El valor consecuetivo de in más
290 M. Pidal, Orig., 437.
Universidad Pontificia de Salamanca
250 j. CAMPOS
acus. cs notable: in orbein se tiiíabantiir (Liu. 4, 39, 4), «se
protegían de modo que formaban un círculo». Es mencionable
también el valor limitativo: a diño Hadriano in mores atqiie
litteras spectalus (GeIl. 13, 22, 1, «distinguido por el divino
Hadriano en cuanto a costumbres y letras».
La ductilidad de esta preposición para adherirse a otras
partículas es fecundísima:
i n a á u e r s u s , «contrariamente, por el contrario».
Este raro adverbio solamente se constata en dos pasajes
de Venant. Fortunato, Vit. Mart. 1, 238: pingit inaduersus sig-
num crucis. Y en 2, 171: semper inaduersus iaculans crucis
arma beatus. Es equivalente a econtra, que emplea con el mis-
mo sentido Greg. Tur. (Cf. econtra).
i n a b a n t e a / i n a u a n t e a ; Cf. ab ante,
i n a d s u r s u m : Cf. sursum.
i n a 1 i t e r : Cf. D. Norberg m.
i n a m p 1 i u s : Cf. Norberg,, ibid.
in ante / in antea, «delante» «antes»: >inante:
>rum. inainíe; ant. it. inante / inanti; mod. it. innanti / innan-
zi', prov. enan(s); cat. enant; ant. esp. enantes.
Este prolífico grupo adverbial ofrece sus primeros testi-
monios todavía no fusionado, como adverbio locativo, en las
versiones bíblicas, por ej., en VuIg. lier 7, 24: facíique sunt
retrorsiim et non in ante, donde el contraste con retrorsum
precisa su significado locativo de «hacia adelante». Asimismo
Ia Per. Eger. ofrece dos ejemplos del mismo valor locativo y
contraposición: 7, 3 quantum deniio in ante ibant tanliim de-
niio retro reiiertebantiir; 20, 1 necesse me fuit adlnic in ante
accederé usque ad Charris. Por Ia misma época Io encontra-
mos en Vegetius, y con el mismo significado: 1, 20 tunc des-
tros pedes in ante milites habere debení (bis); y en 1, 24: altus
tribus pedibus supra terram ita ut in ante sit fossa. En una
inscripc. del CIL. III, p. 961 2W, probablemente del siglo v, te-
291 Beiträge zur spätlateinischen Syntax (Uppsala 1944) 79 ss
292 Diehl, Inscr. lat. Chr. Vet. 2389h.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES D E . . . 251
nemos el mismo uso: ubi uellis nocere, inanie habias Iordanis
fltiuio. En el mismo siglo v no podía faltar el testimonio de
San Agustín, Serm. m: uade, nade inante, dat tibi Deus (bis).
En el siglo vi con valor locativo de quietud Io presenta
Greg. Tur., Hist. Fr. 2, 16: inante obsidam rotiindam habens.
Prisc. m: inducis pannis duobus ita ut uniim habeat inante et
alterum retro. También en Beda, Hist, eccl. 1, 5 295 : e terra
iieliit mums exlruitur altiis supra terrani, ita ut in ante sit
fossa. Con verbo de movimiento también Io tiene Greg. Tur.
con sentido de «hacia adelante» en Glor. Mart. 34: altare ut
erat integruni inante promouimus; y en Hist. Fr. 7, 28 (bis);
y en 7, 35; y en Vit. Patr. 4, 1: sanctum corpus inantea trans-
tiilit. También puede tomarse en este sentido el pasaje de
Glor. Mart. 31: ut gressiim inantea agere non ualeret, «para
que no pudiera dar un paso hacia adelante». Cf. Annal. Lauris.
787 y 789. En Oribasius lat., Synt. 8, 16: in ante íenduntur. En
P. Alvaro, Vita EuI. m : et in ante nos qiiotidie extendentes.
Inante con valor temporal de «antes, anteriormente», tiene
abundante documentación: Hier. Adu. Iou. 2, 33 sobre Philip.
3, 13: se ad ea qiiae inante sunt, extendit. Después en Ia VuIg.
dirá: qiiae sunt priora, y Ia Vet. in priora. Cassiano en CoIl.
6, 14 y 20, 8 trae el mismo texto que Hier. cit.: ad ea que in
ante sunt. Encontramos también el valor de adverbio temporal
en Commod. Instr. 2, 5, 7: cane ut non dilinqiias inante (aun-
que se duda de su lectura). En GeIa. 10, 1: quod est inante
praecognitwn. En Sigeo, Ep. et Dipl. II M7: deinceps inantea
hoc est anno XIV regni nostri debeant stabiles esse; ibid. 730.
Asimismo en Marcolf, Form. Andeg. m: ut mihi inante iustiim
redebitum est (y en otros 20 lugares). En las Capitulares de
Carlomagno es frecuente su uso temporal: 74, 16; 25, 24; 101,
2; 102,5; 151,6; etc.EnlosDiplomataGall.-Franc. 2 9 9 aparece
inante 30 veces (entre ellas 4 veces Ia forma inantia). También
293 PL 39, 2305.
294 K, IV, 8, 8.
295 PL 95, 31A.
296 Ed. Hisp. illustr., t. III (1608) 224.
297 PL 87, 322.
298 PL 87, 850.
299 Ed. Pardessus.
Universidad Pontificia de Salamanca
252 .T. CAMPOS
es frecuente en las Formulae Merou. et Carolini aeui m, y en
los Diplomata Germaniae 30 '.
Es ejemplo raro el valor de inante, como preposición de
ablativo, que aparece en el Itinerario de Antonino Piacentino
(rec. A) 24: Inante atrio (Ia recensión B da ante atrium).
En e! Cartul. de San Millán de Ia Cogolla, ed. Serrano 1930,
137, 7, año 1049, se escribe in ante, como adverb, locativo; e
ibid. 214, 3, año 1074: ad in antea. De más uso parecen ser
las combinaciones in antea, in ab antea, in auantea m.
En el romance castellano el grupo aparece con valor tem-
poral en Ia forma de enantes, «primeramente», como opuesto
a desi, «después», en Cantar de Mío Cid 866: «Metio en paria
a Doroca en antes». En 3051: «E yre a Ia cort en antes de
iantar». Y en 302: «En antes que yo muera, algún bien uos
pueda far». La -s final es refuerzo adverbial analógico, tomado
por imitación de menos, fueras, abes, etc.
Las formas bicompuestas endenante / indenante son for-
mas reforzadas de denante, pero se registran en documentos
latinos, como el docum. del año 1111 del Monast. de San Sal-
vador de Oña303, «de jsto die endenante»; y el del año 1112304;
«ut de odie die indenante sit de iuri meo abrasa» 305.
i' n c o n t r a / i n c o n t r a , «Irente a»: >it. incontra;
friol. inkuintre; fr. encontre; prov., cat. encontra; esp. en con-
tra (de).
Como adverbio locativo, que responde a ¿a dónde?, con
sentido de «hacia enfrente», no se diferencia apenas de con-
tra, y era del habla vulgar, pues se encuentra en textos de
este estilo: En las versiones antiguas de Ia Biblia, como en
Luc. 19, 30 (cod. Cantabr.): Ite incontra, qui est castellus.
Con verbo de movimiento como el pasaje de San Lucas, en
Hist. Misc. 23, 10: lranscurrit in Bithyniam et incontra tran-
siens ad portam Boni agri applicuit. Lo mismo en Greg. Tur.,
Hist. Fr. 3, 14: cumqite exercitus iaciila mitteret incontra.
Con sentido locativo de ubi, de quietud, en 4 Reg. 3, 22, Vet.:
300 Ed. Zeumer, MGH. leg. sect. V.
301 MGH. I. Cf. Hamp, art. cit., 350.
302 Bastardas, o. c., 85.
303 Arch. Hist. Nac.
304 Arch. Episc. de León.
305 Cf. ambas formas en M. Pidal, Ori#., 370.
Universidad Pontificia de Salamanca
ISOS Y Fl 1 NCIONES AGLUTTNANTKS DE... 253
Videriiìit Moabitae aquas incontra rubicundas. En Hist. Misc.
20, 36: quae(pars) incontra ex altera parte esse uidebatur.
En Mulom. Chir. 52 bis; 113.
Como preposición de acusativo con verbo de movimiento
Io vemos en Luc. 8, 22 (cod. Cantabr.): pertranseamus incon-
tra stagnum. En Inscrip. del año 452306: deposita die Iouis
Iduiim Maiarum incontra columna. En Diplom. Gall.-Franc. 3^,
año 750: ut incontra ipsius legitimo habiat, y en otros docu-
mentos de Ia misma centuria *8.
En el siglo xiii, en Aragón y Castilla, se documenta Ia for-
ma romance encuantra: así en Ia traducción del Fuero Juz-
go w. Cf. esciiantra en ex contra.
i n c o m m i n u s , «de cerca»: Itala, Cypr. Ep. 81, 5 3U).
incoram, «delante de»:
Con acusat. en Apul. Met. 10, 23, 2: incoram publicam po-
puli caiieam. Con genit. en Apul. 3 ".
inde, «de allí, de él, de ella, de ello»: >rum. inde; ant.
it. (i)nde; mod. it. ne / indi; friol. in | end; fr. en; prov.
en | ne; cat. ne; ant. esp., astur, jud-esp., ant, port, ende; ant.
esp. en.
Esta partícula compuesta, que aparece ya fusionada desde
el principio de toda Ia Latinidad literaria, tanto en el lenguaje
escrito, como en el hablado, no es preciso documentarla en
su forma latina. Es, en cambio, interesante, estudiarla en sus
formas castellanas, y en sus inmediatos precedentes latinos,
cuando toma un valor pronominal muy acusado de «ello, lo/
de ello»: Así en el Cartulario del monast. de Eslonza312, año
1050, leemos: Et que uobis fueri uolentia inde faciatis, «y Io
que quisiereis, Io hagáis»; año 1094 3I3: et faciatis ex inde quid-
quid domini iiesfri extiterit uoluntas («y hagáis de ello»...).
306 Diehl, Inxcr. tat. crh. net., 701.
307 Ed. Pardessus, 604.
308 Hamp, art. cit., 352.
309 Ed. Real Academia de Ia Española (Madrid 1815) 105, var. 15.
310 Cf. Th. L. L. III (1896) 1 ss.
311 Cf. Th. L. L. VII, 1, 1023, 61.
312 Ed. Vignau, 64.
313 Ibid., 85.
Universidad Pontificia de Salamanca
254 J. CAMPOS
En un testamento de San Zoil de Carrión 1I4, año 1097, lee-
mos: a quen de ego jiule («a quien yo dé de ello»)ìì5.
En el romance castellano derivó a las formas ende / end /
en, como iinde desembocó en onde / ond / on, como en su
lugar veremos. En el Cantar de Mío Cid, 2100, se escribe: «Al
Criador plega que avades ende sabor», Y en 3547: «Por ver
esta lid, ca avien ende sabor». Lo mismo vemos en el Poema
de Alfonso el onceno, 11 3 ' 6 ; en el Libro de Alexandre, 1294,
y otros. En los ejemplos anteriores se usa con valor prono-
minal de «de él, de ello».
La forma end en el grupo por end, con valor de «a causa
de ello», se encuentra en Mío Cid 357: «En ti crouo al ora,
por end es saluo de mal». En Ia Vida de Santo Domingo de
Berceo, 60: «por ent fazen virtudes». La misma forma end
y con el mismo valor Ia vemos en el Liber Regum, 1, 9: «Et
el fo s'end con Deus nuestro sennor»; en Ibid. 4, 28: E sana-
cherib torno sé end desbaratado a Siria en Niniue»; ibid. 5,
30: «e leuo end todo Io que plogo». (Cf. también 6, 7; 8, 20;
10, 4; 11, 17).
La forma reducida por apócope, en, es de menos uso en
el Mío Cid, donde Ia encontramos en 344: «Mostrando los
miraclos, por en auemos que fablar». Más frecuente es su uso
en el citado Liber Regum, y en el Ia constatamos en 2, 17: «et
estidieron en Egipto CCX annos, tro que los en trasco Moysen
por uoluntat del Criador»; Ibid. 5, 15: orredecas que trobo
en el temple todas las en tollie»; y en 17, 25.
En este mismo texto del Liber Regum se escribe Ia forma
ne, del dialecto aragonés, próximo a Ia zona catalana, que
también Ia usa, con el valor pronominal de ende, «de él, de
ellos»: 10, 16 «Et estonz fo Iulius Cesar emperador de Roma
de so cabal; que dantes los consueles ne eran sennores»; 11,
24 «Est tormento todos quantos anc ne pudo conseguir de los
qui credian en Christus». En 3, 9 ha caído Ia -e y sólo se es-
cribe n: «et el no lo.n quiso creder» = «a ello / acerca de
ello no Io quiso creer».
314 DeI Arch. Hist. Nac., P-7, Kn. 7.
315 M. Pidal, Orig., 345.
316 Sign. 67, Bibliot. Aut. Españ. LVII, 477.
317 Beitr., 79.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIOMES AGLUTINANTES DI:... 255
i n d e i n c e p s : Cf. Norberg 3I7 .
i n d e n u o : Cf. Norbergm.
i n d e o r s u m : Cf. Th. L. L. 3 ' 9 .
z n g y r o | i n g y r n m / p e r g y r u in / p e r g y r o
= circa, in circuitu.
Esta fórmula preposicional es de origen bíblico, construi-
da sobre el gr. x6xX^>, y se usó a partir de las versiones bíbli-
cas como adverbio y como preposición. En Ia VuIg. solamente
se emplea in gyro y per gyritm, como adverbios, bastantes
veces, el primero 12 veces y el segundo 17 veces, con el mismo
significado ambos. Los casos más característicos de uno y
otro valor sintáctico los da Ia Per. Eger.: Como adverbio en
29, 5 ul non soliiin ipse locus, sed et campi omnes in giro pleni
sint hominibiis; 37, 2 diacones antem, qui in giro slant, cus-
tüden (bis); 46, 1 et sedent omnes in giro prope episcopo.
Per girum aparece como adverbio en 2, 6: Et cum hi omnes
qui per girum siml, tam excelsi sint; 3, 1; 4, 4; 8, 1. Y Ia for-
ma per giro en 2, 5; 3, 6; 19, 10. El adverbio in giro se lee
también en Mulomd. Chr. 973; en Orib. lat. Synt. 7, 12: omnis
in gyro caro Aa, carnes in giro La.
Más especial es su función de preposición de acusativo en
Ia Per. Eger. 3, 8: in giro parieles ecclesiae; de ablat. en 14, 2
in giro colliculo isto; 37, 1 stant in giro mensa diacones. Per
girum con rección de genitivo en 13, 3: per girum ipsius colli-
culi parent fundamenta. El poeta Avieno del siglo iv Io usa
con sentido metafórico, y también San Aug., Ciuit. D. 5, 4: ul
iiomines luteiim cor iiabentes in gyrum mittanlur.
Más tarde, en 997, Cart. San Cugat del Valles 32°, aparece
Ia forma in girum: ierra culta et erma qui est in girum ipsos
domos, pero como preposición de acusativo.
in hodie, «hasta el día de hoy»:
Solamente se encuentra este grupo adverbial en Per. Eger.
4, 2: in hodie ibi ostenditiir; 8, 1; 10, 4; 12, 5; y diez lugares
más, en algunos con usque in hodie.
318 Beitr., 79.
319 V, 1, 560, 47.
320 Ed. Rius y Serra, 325, 15.
Universidad Pontificia de Salamanca
258 .1. CAMPOS
inibi, «allí / dentro de él, dentro de ello / entonces».
Este adverbio compuesto expresivo, no ha dado derivados ro-
mánicos, como los dio el simple ibi>il. vi; fr. y; ant. arag,
ive | ye / hi, i; ant. port., ant. espñ. y / hy.
El grupo latino en Ia forma aglutinada inibi aparece en
uso desde Píauto, que Io tiene tres veces (Capt. arg. 5; Per.
125; Poen. 1183) con valor locativo; en Cat. Agr. 18, 2; en
Cic. leg. agr. 1, 7, 20; en GeIl. 17, 8, 2; 17, 12, 13. Con valor
de sic en el cómico Afranio' 21 : postqitam se uidit / inibi esse,
gnalam partiulam sororibiis commendat; en Caecilius Sta-
tius 3 2 3 : liberne es?, "non sum liber, uerum inibi est quasi".
Adopta en cambio valor temporal equivalente a rnox en
Pacuuius m: profecto aut inibi est ait1 iam potiuntur Phrygum.
Sentido temporal asimismo de, «a punto de», ofrece en Cic.
Phil. 14, 5: Quod sperare nos quidem debemiis, paires cons-
cripti, aut inibi esse aut iam esse confec1um. Y con el de «al
instante» en GeIl. 1, 3, 1: cum iam inibi rnors occuparet, ad
circiimstantis amicos sic locutiim.
En Ia latinidad tardía sc registra este grupo aglutinado
en Ia Per. Eger. 16, 1 con sentido locativo: Inibi est ergo us-
qne in hodie speliinca. Pero si en éste texto se da solamente
un ejemplo, en Greg, de Tours es frecuente, y así se encuen-
tra en Hist. Fr. 2, 16; Glor. Mart. 50; IuI. 20; 30; 40; en Vit.
Mart. 1, 31; en Confes. 24; en Stell, 4. En Ia obra de estilo
literario, Vitas Patrum Emeretensiiim, encontramos dos ejem-
plos, con valor de adverbio temporal enfático-deíctico: 4, 2,
10: Qui rnox inibi oráculo diiiino es! commonitiis; y en 5, 7,
1: Cum iam per annos tres et co ampliits beatiis uitam beatus
degeret iiir Masona multisqiie inibi praepolleret tiirtutibus.
Como hemos podido observar en los testimonios de los
textos precedentes, casi todos éstos en que aparece inibi, son
o pretenden ser de estilo literario. No se halla, en cambio, en
los documentos de bajo latín medievales, sobre todo en los si-
glos x y Xi, en los que por otra parte abundan las formas ibi e
ibidem para el mismo uso y valor ll4 . Y aun encontramos en
alguno de ellos el grupo excepcional in ibidem, como en el
321 Nuniiis, 124, 24, cd. Lindsay, 180.
322 Nonitts, 124, 24; ed. Lindsay, 180; e < l . Ribbeck, vs. 179.
323 Non. 124, 24, Lindsay, 180; Ribbeck, vs. 229.
324 Bastardas, o. c., 77. E. Flórez, ES 16, 42460.
Universidad Pontificia de Salamanca
!'SOS Y I T , N C I O N L S A G L U T l N A N T L S D L . . . 257
Cartul. de San Millán de Ja Cogolla ÌK, año 864: facio donalio-
nem ad atrium s. Felicis... et tibi patri Seiiero abbati necnon
ct omnibus... clericis in ibidem die noctu Chrisio famiilantinrn.
Sicndo, por tanto, el grupo inibi de uso literario, y no ha-
biendo dejado derivados románicos, se infiere que no era del
habla vulgar, ni tampoco conocido, ni usado en los documen-
tos contemporáneos de los inicios de las hablas romances, es-
critos en bajo latín.
Al grupo aglutinado Ie sustituyó, como se ha notado, el
adverbio simple ibi, que evolucionó en su vocal final postónica
a vocal abierta en Ia forma ibe / ive. En los primeros textos
literarios del romance castellano tiene Ia forma y | hy, con
acepción locativa de «allí», «allá», o acepción temporal de
«entonces», o pronominal de «a causa de ello, de esto». Aun-
que J. Coro-niñas A1 duda de si se deriva de ibi o de hic, admi-
timos como más probable Ia derivación de Ia primera de las
dos, porque, como se ha notado anteriormente, aparece ibi
con mucha más frecuencia en los documentos altomedievales
que ///V. Este, como de menos volumen fónico, fue desplazado
por aquél o por sus compuestos, adhíc y otros. El mismo fe-
nómeno sucedió con el demostrativo iste que reemplazó en cl
uso y significado al demostrativo deíctico hic.
En Ia forma hy Io registramos con valor locativo de «allí»
en Cantar de Mío Cid, 1010: «Hy gaño a Colada, que mas vale
de mili marcos de plata»; y en 1833, 2869, 239: con Ia forma y:
«Y estaua doña Ximena». Con acepción de «allá» en 2569:
«Mandare commo y vayan yfantes de Carrion» (y en 938; 209;
1228).
Con acepción de adverbio temporal, «entonces», cn 242:
«lamauan ala puerta, y sopieron el mandado» (cf. también 1141,
1350). Equivalente a una forma pronominal de significación
«de ello, en esto», en 3413: «Ca crece uos y ondra e tierra e
onor». Con significado de «a causa de ello», en 3607: «Que
por y serie vencido qui saliesse del moion».
Es importante igualmente el uso de y con el verbo imperso-
nal aiier, t a n t o cn Ia lorma ay en vs. 6674, 2224, etc. como ante-
puesto a cualquier tiempo del verbo haber; así en 1204: «Bien
325 Ed. S c i i a n o , 1930, 9, 6.
326 Dicción, crit., s. u. y, 769.
Universidad Pontificia de Salamanca
258 .i. CAMPOS
Ia çerca myo Çid, que non y auya hart.». La lcemos también
en el Auto de los Reyes Magos 527 : «non hi a aiie tan cantade-
ra» 328 .
En el dialecto aragonés se conservó esta forma adverbial,
tan panrománica, con más duración y tenacidad que en Cas-
tilla, y aun sc oye en los valles del Alto Aragón más conserva-
dores, y cn algunos puntos del habla regional del Bajo Ara-
gón 3M. Notarnos aquí por su interés los usos del Liber Regum,
en el que ofrece las formas Hi / i, con distintos valores de «allí,
en aquel lugar»: Así en 1, 15: «e estido hi XI meses»; 2, 7;
2, 15; 4, 5; 6, 7: «e fo hi grant Ia famne»; 7, 13; 7, 24; 9, 10;
9,23; 9,28; 11,16; 12,19; 14,6; 16,30; 17,20; 17,23; 17,29.
Con valor de «allá, a aquel sitio» en 7, 25; 9, 15: «Et estonz
hi uinieron grandes gentes»; 9, 4: «Que i auia metudo». Con
significado temporal de «entonces» en 7, 6; 7, 7: «que d'i ade-
lant a los caldeos siruieron».
in inde, «allí, por aquel lugar o sitio»:
Esta combinación y grupo, raro y discutido, presenta su
peculiaridad y problemas. No se documenta más que en cinco
pasajes de los Papiri diplomatici de Marini 55°, año 950: et cum
omnibus ad suprascriptum casale in inde pertincntibiis; ibid.:
nec non et fundum in inde qui uocatur Tertium cum terris se-
mentaritiis, campis, pratis, pasciiis, cultum vcl incultum et
cum omnibus ad se generaliter et in inde pertinentibiis; p. 196:
id est curte una in inde qui vocatur Sancti Geiiesii; ibid.: el
cum omnibus a suprascripta curte generaliter et in inde perti-
nentibus.
Los dos problemas que se discuten sobre estos textos son,
su autenticidad paleogràfica y su significado, de admitir Ia lec-
ción in inde, E. Lofstedt" 1 , no se convence con Ia interpreta-
ción y explicación cle Cavallin M y de Svennung M dc que aquí
in inde es, en cuanto a Ia forma, análogo a inibi, cxinde, y viene
a significar como ibi, ea. Ve dificultades para aplicarla a estos
327 Ed. M. Pidal, «Rev. Arch.» (1900) 96.
328 M. Pidal, Cantar de Mío Cid, I I I , 714.
329 J. Corominas, Dicción, crit., s. v. F, 769.
330 Roma 1805: n. 130, p. 195.
331 Late Latin (OsIo 1959) 166-167
332 E. Lofstedt, Late Latin, 166, n. 1.
333 Untersuch, zu Palladius (1935) 615 s.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y PfNCIONES AGLUTINANTES UE... 259
textos, sobre todo a los del giro in inde pertinentibus. Se in-
clina más bien a ver en in inde una corrupción de in integrum /
in integro, que aparece en muchos documentos de los mismos
Papiri de Marini, y en el mismo siglo x o anteriores. Y sos-
pecha que ha contribuido a Ia mala lectura de los copistas Ia
abreviatura in int, en algunos documentos de los citados Pa-
piri de los siglos ix y x. Por nuestra parte nos inclinamos a
Ia interpretación de Cavallin y Svennung, dado el uso y signi-
ficado que puede aplicarse a in inde de «allí», «en aquel lugar
o terreno», que encaja en los textos alegados.
i n in a g i s , «en más, a más»:
No hemos comprobado este grupo más quc cn Ia Crónica
de Alfonso I I I de Asturias y León, de fines del siglo ix 334 : Non
legisli in scripliiris diiiiiñs quia ecclesia Domini ad granum si-
napis deiienitiir et inde riirsiis per Domini misericordia in ma-
gis erigitiir? Cf. de magis.
in obiiiam, «hasta enfrente, enfrente de»: >dial. de
Valsesia inobya.
En Ia VuIg. Macc. 16, 5 se construye el grupo como prepo-
sición de dativo, Io mismo que el simple obuiam; ecce exerci-
liis copiosiis in obiiiam illis peditiim. Aug. Ciu. D., 20, 20, 1
tra ecl texto de 1 Thes. 4, 16 así: simul cum illis rapiemur in
niibibns in obiiiam Chrisío 3K. Cf. esp. antuvio / antuvión, «aco-
metimiento repentino», que usan Cervantes y Lope (<*ante-
obuiam).
inpalatn, «abiertamente, públicamente»:
Donde más se lee este grupo adverbial es en Ia VuIg., que
Io usa cinco veces: Sap. 14, 17; Marc. 4, 22; Lc. 8, 17; Io. 11,
54; Ios. 7, 4: nemo qiiippe in occultc*, quid facit, et quaerit
ipse in pahun esse. El contraste es evidente y resaltado en sen-
tido y construcción. Asimismo se halla en el apócrifo IV Esdr.
14, 6, y cn Mt. 6, 4, Vet. (cod. CoIb. y Germ.). En el siglo vi nos
334 Ed. G. Moreno, Las primeras crónicas de Ia reconquista, BRAH. 100
(1932) 615.
335 A. H. Salonius, Vita Patrum (Lund 1920) 223 s.
Universidad Pontificia de Salamanca
260 .T. CAMPOS
Io testimonia San Leandro, en De Inst. Virg. 30, 2: Si quid
uobis in secreto mentis fiterit reuelatuni, in palam dicite. Y en
Cassiod., Ios. contra Apol. 1, 103. Cf. el grupo adpalam en Syn.
HiI. Collect, antiar. 336 .
í n p e r , «durante»:
Casi es una curiosidad este raro grupo, que sólo se testi-
monia en el Cartul. de Alaón '", año 1010: quia nos possiimns
iam occhiirrere annii in per annii («año tras año»).
in peregre, « e n e l e x t r a n j e r o » : Cf.aperegre.
in post, «después»: >ant. y poet. esp. enipós (de); arc.
esp. ernpués.
Solamente Io encontramos en Ia vers. Itala, 2 Esdr. 13, 19,
como preposición de acus. con sentido tempora!: ut non ape-
rirent eas usque in post sabbatum. Y luego en 938, en el do-
cumento de Ia catedral de Oviedo, ya citado anteriormente 1 ' 8 :
alios qid in post nos uenerint. Más frecuente como adverbio
temporal, en Ia forma inpostea, que se ve en Diplom. Gall.-
Franc. 3 ' 9 , donde se encuentran 10 ejemplos. Y aún es más fre-
cuente Ia forma inpostmodum. Parece ser in post el prece-
dente latino del castellano empós. Cf. de post.
in pridern, «en Io anterior»: Cf. D. Norberg 340 .
in primitus, «en primer lugar»:
Encontramos el grupo testimoniado en el Testamento del
Conde Ossorio, año 969' 4 ': In primitus offero in circuitu sii-
pradictus Monasterio Villaenoiiae Cauítim.342.
in prope, «cerca, en lugarcercano»:
Como adverbio locativo Io encontramos en Tertul. Castit.
10, 2: si orationem facit ad dominum, in propc. Aug..., Spec.
de S. Escr. m: inprope dominus est M5. Cf. ad prope; de prope.
336 CSEL, 65, p. 59, 5. Cf. Hamp, ALL., 5, 363.
337 Ed. Serrano y Sanz, 411, 20.
338 Cf. de post.
339 Ed. Pardessus.
340 In reg. Greg. M., II, 155; Cf. Beigr., 81.
341 ES 18, 335.
342 Cf. Norberg, Beitr. 80.
343 Corp. Chr. ser. Cat. 2, p. 1029.
344 PL 34, 1016.
345 Cf. Phil. 4, 5, VuIg. prope est.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y Ft'XCIONr;s AGLUTINANTES DE... 261
i n p r o p t e r , «por, por medio de, en proporción de»:
Es giro raro, que encontramos en documentos catalanes del
siglo x: Cartul. San Cugat del Vallés, año 956 34é: sic nindimus
tibi omnia siiprascripta... in propter precium solidos DCCC347.
t n s e c r e t e , «en secreto»:
En los Capitula Aregis 12, lee Bluhme con cl cod. IX: Abi-
tiim sanctimonialis in secrele domi suscipiimt.
in sernel, «de un golpe, de una vez»: >it. insieme; ant.
it. insemble, insembla; fr. ensemble; prov. ensems, ensemble;
cat. enseps; ant. port, ensembra; ant. esp. ensembra, ensiemo.
Encontramos este grupo con valor adverbial en Num. 16,
21 (Vet.), frente a Ia VuIg. que dice repente. En Iosue, 10, 42
(cod. Lugd). En Iren. 5, 12, 6 348 .
i n s i m u 1 , «a Ia ve/, juntamente».
Se constata su uso desde Pap. Statius en SiIu. 1, 6, 36 (otros
codd. dan in semel). Paul Fest. 38, 12; Aug., app. 19, 3; 19, 25;
19, 26. Lex Rom. Visig. = Paul. sent. 5, 10 ep. Mon.; Fred. 4, 45.
Diplom. Gall.-Franc. 349 , año 713. Rab. Maur. 4, 10350.
i n s u r s n m / i n 5 u s u rn / i n s u s o , «hacia arriba,
arriba»: >it. insù; ant. esp. en suso.
El precedente latino in siirsum es raro aun en Ia latinidad
tardía: Io hallamos en Ia forma insusii en Diosc. 4, 31; en
Soran. 4, 88, 7 351 .
La forma in siisii aparece en el documento 85" de San Vic-
torián al NE de Huesca, del Archiv. Hist. Nacion.; de illu rigii
in susii352. De ahí que se lea Ia forma romance en suso en el
Liber Regum de dialecto aragonés (Cf. sursum).
346 Ed. Rius y Serra, 145, 25.
347 Bastardas, o. c., 53.
348 Cf. G. Gröber, Vulgärlat. Substrate, roman. Wörter, Archiv, III, 268.
349 Ed. Pardes. 30.
350 Otros ejemplos que pueden verse en Hamp, a. c., 364-365.
351 Ed. Rose (1882) 87.
352 M. Pidal, On'g., 373.
Universidad Pontificia de Salamanca
262 ,T. CAMPOS
*in tunc, «entonces, en aquel mismo momento»: >in-
tunce + s: ant. port. entonce; ant. esp. enton / entonce; mod.
port. então; mod. esp. entonces.
Es llamativo el fenómeno que presenta este hipotético gru-
po yuxtapuesto, precedente etimológico, según los filólogos
romanistas, del español y portugués «entonces». Y Io llama-
tivo consiste en que dicho grtipo in tiinc-e no se constata en
ningún texto conocido. Pero por otra parte cs bastante fre-
cuente, a partir de autores del siglo i p. Chr. el grupo et tnnc;
y estos autores son en general de tendencia vulgarizante, como
vamos a verlo. Bajo estos hechos, cuyos detalles y condicio-
namientos registramos a continuación, acaso pueda pensarse
como más aceptable, que el precedente de «entonces» es et
tunc.
En el siglo i de nuestra era es frecuente en el arquitecto
Vitrubio el encabezamiento de frases con un tnnc enfático y
deíctico (Cf. 3, 4, 4-7; 5, 12, 4); pero además enlaza miembros
de frase con Ia fórmula continuativa-deíctica et tunc: 3, 4, 2:
carkonibusque expleaníiir inlerualla paloriim, et tune structii-
ris soliddissiinis fundamenta impleantiir; 5, 12, 5 exinaniatiir
siccetitrque, et tunc structura... compleatur. En el médico CeI-
sus recogemos los siguientes ejemplos: 3, 19, 4 perfundere
aqua frigida ante conueniet, et tunc dare; 5, 28, 7 B: tunc uero
ut ulcus curant; 4, 22, 5 tunc deinde. En Columela 7, 5, 22 mox
ulcera lauantur aceto ct tunc pice... perlinuntur. Las versiones
bíblicas Vctus y VuIg. nos ofrecen 7 ejemplos de et tunc, en-
cabezando miembro de frase: Ios. 23, 9; Eccli. 28, 2; Mt. 16,
27; 24, 14; 24, 30 (bis); 2 Thes. 2, 8: el tunc reuelahitur ille
iniquus
En Ia Per. Eger. se constatan 3 ejemplos, en los que el
grupo et tunc inicia nueva frase: 19, 8 Et tunc retiilit michi
de ipsa aqua; 24, 10 Et tunc ubi stat episcopus intro cancellos,
prendet ciiangelium; 40, 2 Et tunc omnis ipsa lectio perlegitur.
En el agrónomo Palladius también encontramos algún
ejemplo del mismo giro: 7, 4, 1 paries testa truUisetur et di-
rigatur et tunc tectorio poliatiir.
Hacia el siglo vi / vii nos confirma este uso y grupo Ia Re-
gula Magistri con tres ejemplos: 2, 1; 55, 13; 62, 11, y el Liber
sententiarum de San Isidoro: 1, 9, 9; 1, 15, 10.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONF.S AGLUTINANTES DE... 263
Ante este reiterado hecho de lengua, semejante al que se
dio con Ia fórmula ac sic / el sic, que son consideradas como
los precedentes latinos de las partículas románicas así / ainsi,
que estudiamos y analizamos menudamente en un artículo an-
terior'", es lírito inferior, que el grupo et timc pudo muy bien
derivar a «entonce-s». Así como en ac sic se produjo Ia nasali-
zación analógica ansí en el mismo castellano sobre Ia imita-
ción de enante, en contra, en stiso, y de los múltiples compues-
tos castellanos de en, y en et sic se produjeron las formas fran-
cesas del siglo xii-xiii eissi / ensi, y luego ainsi, Io mismo pudo
introducirse Ia nasalización en «entonces».
Y aún puede añadirse en favor de esta razonable hipótesis,
el hecho lingüístico-histórico de que Ia primera forma del cas-
tellano no fue «entonces», sino «estonces» (<ex-tunc-e), demo-
rándose Ia evolución hacia «en-tonces», por Ia apofonía de
et->en-. Estonces aparece en los primeros textos literarios,
como el Cantar de Mío Cid 951: «Estonces se mudo el Cid al
puerto de Alucat». La forma estonces / estonz se lee en Berceo,
Santa Oria, 134 d; en Duelo de Ia Virgen, 53 c; en Milagros
de nuestra Señora 18 c y 54 a. La forma abreviada «estoz» Ia
hallamos en el mismo Mío Cid 2227: «Estoz dixo Minaya:
Esto fare yo de grado»; y en 2692. La forma entoz, en Ia His-
toria de San Millán de Bcrceo (363a). La forma asturiana entós
cs una variante de ésta.
El Liber Regum ofrece 20 lugares dc estonz / estonc / es-
toncz, por ej. 2, 9: «Estonz uino Jacob con LXX omnes e esti-
do en Ia tierra / de Gessen XVII annos» en cl Fuero Juzgo apa-
recen Ia forma estoncia (I, 9).
No puede dudarse que estas últimas formas con es- provie-
nen de un ex tunc-e, que se testimonia en las versiones bíblicas
(Vet. romana, hebr. de Hicr., Mozar., VuIg.) del Ps. 7, 5, 8 Tn
terribilis es, et quis resistet tibi? ex tunc ira tua; en San Avito
de Viena, Poema 2, 397354 y Poem. 3, 315'55. En Vitae Pati. 6,
3, 11: Et ex tnnc factus sum saniis. También Ia emplea Venat.
Fortun., Carm. 9, 2, 5: sumpsit ab ipso ex tunc Adam patre
terra dolorem. En Ia Reg. Magistri, 93, 9 sc encuentra así mis-
mo. Pero ha de tenerse en cuenta que en estos textos latinos
353 J. Campos, art. cit. en nota 50.
354 Ed. R. Peiper, MGH., A.A., VI, 223.
355 Ibid., 232.
Universidad Pontificia de Salamanca
264 ,1. CAMPOS
extunc significa «desde entonces», mientras en los textos cas-
tellanos «estonces» no asume otro valor que el temporal co-
rrespondiente a qiuindo?, de «entonces, en aquel momento».
La forma tardía nasalizada «entonces», es conocida en Ia
literatura castellana hacia el 1250, en el Setenario de Alfonso
el Sabio, f u 6v. Se ve luego en Juan Rui/, 1469a: «Entonces (Es-
tonce) los sayones ai ladrón enforcaron». (Los mss. G y T, es-
critos un poco antes de 1400, traen entonces; el S, escrito algo
después, da entonces). Entonce pervive en Cáceres, entuenci
en Ia Sierra de Gata, y entiiences en otros lugares de Sala-
manca 356. Esta última forma aparece en comediógrafos del si-
glo xvT, como en Lope de Rueda I, 148; II, 67 Í57 .
Mucho, por tanto, puede dudarse de Ia derivación «enton-
ces>><m lunce-s, ya que Ia forma primitiva castellana es «es-
tonces», coexiste con Ia posterior «entonces», y prevalece lue-
go ésta. Además de Ia hipótesis ya propuesta, otro supuesto,
no despreciable, podría hacerse: ¿No provendría Ia forma «en-
tonces» de una nasalización por arrastre analógico o asimila-
ción ejercida por Ia sílaba tónica -ton- sobre Ia primera es-,
cambiando Ia -s- en -n-, como, por ej., el habla vulgar dice den-
de por desde?
Señalamos asimismo las formas infrecuentes, adonc (<*ad
timc), en Per. Eger. 16, 6; en un documento del 834358; en otro
de 879, Ia forma atunc™; en el Liber Regum: 2, 5; 4, 17; 8,
21; 8, 29; 10, 14; 11, 4; y Ia forma ladonc en el mismo Lib. Reg.
9, 9; 10, 21, ambas con valor temporal de «en aquel entonces,
en aquel tiempo».
inultra, «aún, todavía, además»: >it. inoltre; fr. en
outre.
No encontramos testimonios de este grupo adverbial más
que en Ia versión bíblica del cod. Tolet. de Leu. 13, 57 Quod
si in ultra apparuerit in his locis; Ia VuIg. simplemente da
ultra. Cf. de ultra.
356 F. Araujo, Estudios de Fonética Kastelana (Santiago de Chile 1894)
15; Aurelio M. Espinosa, Arcaísmos Dialectales (Méjico 1935) 11.
357 J. Corominas, Dicción, crit., s. u. «entonces».
358 Dipl. Carol. II, 443-444, ed. R. d'Abadal i de Vinyals, Catalunya caro-
lingia II (Barcelona 1926-1952).
359 Villanueva, Viage LiI. XIV, ap. 25, 316.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y ri'NCTONF.S AGU)TTNANTES DE... 265
latus, «junto a»: ant. fr. lez', prov. latz; mod. fr. -lez-.
Este sustantivo se encuentra funcionando como preposi-
ción de acusativo en los Gramáticos: Y así vemos en éstos m
el giro lati4s se en p. 313, 6; 313, 19; 318, 10, que Lofstedt361
cree es una abreviación de de latus m. Luego, en documentos
medievales de Ia zona leonesa y castellana aparece con el mis-
mo uso y valor de preposición m. En los romances francés y
provenzal dio las preposiciones derivadas ya consignadas, y
los topónimos compuestos, como «Plessis-/ez-Tours», por el
mismo fenómeno lingüístico como casa dio Ia preposición
francesa chez. Cf. ad latus y de latus.
ob (osc. wp + ablat.):
En Ia protohistoria y en Io arcaico del latín esta preposi-
ción tiene un sentido locativo de «ante, delante de»: ob oculos.
En Io clásico se traslada su sentido y viene a valer: «contra,
en favor de, a cambio de, por causa de». Es de uso más lite-
rario que vulgar y hablado; por eso fue más fecunda en com-
puestos verbales, como preverbio, que en formas adverbiales
compuestas, propias del habla común. Solamente hemos po-
dido documentar Ia siguiente:
o b i n d e , «por ello»:
Este compuesto de ob se constata en las Actas del Conci-
lio XII de Toledo 364 : Obinde quia certiim apud nos gerimus.
Aquí obinde tiene el mismo uso y sentido que propter hoc, y
que ideo, usados pocas líneas después, y que ob hoc, que es-
cribe el mismo Concilio algo más adelante en el mismo Preám-
bulo. En el mismo siglo vn, a sus finales, vuelve a usar obinde
el Concilio toledano XVII del año 694, en su canon V: Obinde
nostrae elegit unanimitatis comientus, ut si quis sacerdotum
...fuerit detectus. Otro documento del siglo x nos testimonia
360 Ed. Lachmann 1848.
361 Late Latín (1859) 125.
362 Svennung, Vnters. zu Pallad., 332.
363 Bastardas, o. c., 103-104.
364 Ed. Vives-Marín-Martínez Díez (1953) 380.
Universidad Pontificia de Salamanca
266 j. CAMPOS
también esle raro y literario grupo adverbial, Ia continuación
de Ia Crónica Albeldense 365: Tuncque Ababdella íium dimisil,
et ob inde Ualterram castram ab illo accepit. En el mismo si-
glo de esta crónica, en un documento de donación de Odoino
al monasterio de Celanova, de 982 también se emplea este gru-
po '66. Y en otro de restauración del monasterio de santa Eula-
lia por Pedro I, obispo de Iria, del año 995 '67, aparece otra
vez: Ob inde ego Petriis episcopits... cupio faceré iioluntaíem.
Por ser del estilo literario y escrito no pasó a las lenguas ro-
mances.
p e r (osc., umbr. pert).
En origen tiene sentido locativo de «a través de». Puede
funcionar, además de como preposición separable, que es Io
que aquí nos atañe e interesa, como preverbio y como sufijo
enclítico (sem-per). Toma valor temporal de tiempo de dura-
ción, respondiendo a quantum temporis, y de tiempo limitado
a un periodo: per matutiniim tempus. A nuestro objeto hacen
más al caso sus valores trasladados, instrumental-modal, cau-
sal, consecutivo, además del perfectivo e intensivo (perdisco,
perlucidus), sin olvidar su polisemia paradójica, puesto que,
significando un proceso perfectivo per-ficio, en otros vocablos,
muy pocos, significa o da valor de negación o privación: per-
fidtis, perdom.
En el latín tardío adopta acepciones o sentidos no corrien-
tes, como per = secundiirn, iiixta, pro, que aparecen, a veces,
en los grupos aglutinantes, que vamos a estudiar, y de los que
ha sido bastante productivo.
per ad, «para»: >ant. port.: dial, leon. pera; cat. pera.
No se hallan ejemplos documentados de este grupo pre-
posicional en Ia latinidad imperial, ni en Ia tardía, ni visigótica.
365 Ed. Gómez Moreno, BRAH. t. 100 (1932) 606.
366 Cf. López Ferreiro, Hist. Santiago, II, 184.
367 Ed. ES 19, 385, n. 2.
368 J. Campos, 'Polisemia paradógica del prefijo «per»' Helmánlica 68
(1971) 305-313.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES I)E... 267
Aparecen los primeros testimonios desde el siglo ix, y aumen-
tan en el x: Así en el Becerro gótico de Cardeña 369, año 944,
leemos: quicquid nenissel per ad disruptione; en el año 972 37°:
et si noluerit iienire... per ad ipso laiiore. Lo encontramos con in-
finitivo de finalidad en año 956371: non donern uobis illa aqua
per ad uestra necessaria adimplire. El texto más antiguo para
este grupo es el del Cartul. de San Millán de Ia Cogolla 372 , año
864: uno asino per ad eqiias. Aplicado a personas, se encuen-
tra en un documento de San Juan de Ia Peña 373, año 1023-1030:
et presit illa serna maiore per ad illo comité 374.
En Ia parte occidental de Ia Hispania, es decir, en Ia parte
leonesa, gallega y portuguesa, se usó en el habla latina con
más frecuencia que cn el centro, esta combinación per ad, que
derivó a pera, usado en Portugal desde el siglo xiii hasta el
xvii-xviii, y en alguna zona del dialecto leonés375. En catalán
es también corriente pera, derivado de Ia misma combinación
per ad / per a. No así en castellano, cuyos documentos abun-
dan más en Ia combinación pro ad, que derivó a pora y des-
pués, acaso por cruce con per ad, también usado en sus do-
cumentos, aunque menos, a para, como veremos en su lugar,
rnás adelante.
p e r a n t e , «por delante»:
Solamente podemos aducir como testimonio el de Ioh. de
Alta Silva Dolopath. 376 : transeunte autem per ante hiiius do-
rniim exercitii.
p e r c a p n t , «al cabo de, al final de»:
Así como el giro ad caput transcendió al castellano en «a
cabo de», per caput, con el mismo significado, no se ha trans-
mitido al romance. Pero M. Pidal nos da dos testimonios de
369 Ed. Serrano, 53, 19.
370 Ibid., 331, 34.
371 Ibid. 54, 14.
372 Ed. Serrano, 9, 54.
373 Ed. Serrano y Sanz, Notic. y Docum. de Ribag., 336.
374 Bastardas, o. c., 93 y 102.
375 Cf. N. P. Sacks, The latinity of dated documents in the portuguese
territory (Philadelphia 1941) 88.
376 Ed. Hilka, Samrn!ting mittellat. Texte (Heildeberg 1911-1929) 5, 68, 16.
Universidad Pontificia de Salamanca
268 j. CAMPOS
su uso latino escrito' 7 7 : Arch, episc. León, año 1006: per ter-
/ninii de Ermorigu per kabu monte et per cutos ¡n ajus. Y en
monast. San Victorián de Ainsa 378 , año 1055: per capul campo
de monasterio. Cf. ad caput.
per ex, «por» ( = proveniente de):
Se documenta en las Chron. Vulturn. de las Fonti per Ia
storia d'Italia... 3W, año 984: per ex iiissione supradicti gloriosi
principis 38U.
per giriim / per giro (ogy-),<<todoalrededorde>>:
= circa. Cf. in gyrtim.
per hoc, «por esto, sin embargo, pero»: >ital. pero;
ant. fr. poro; prov. pero; cat. però; esp. pero.
No es difícil alegar testimonios documentados de este gru-
po latino desde época imperial, pero los más demostrativos y
comprobantes serían los que nos confirmaran Ia evolución y
paso del sentido causal-consecutivo al concesivo de «sin em-
bargo, a pesar de», y al adversativo, «pero, mas», equivalente
al sed, que es el que ha pervivido hasta nuestros días para el
actual «pero». Empecemos, con todo, por exponer y constatar
los hechos lingüísticos de su uso y funciones sintácticas y se-
mánticas, de donde podamos deducir una explicación lógica
y objetiva del desarrollo filológico de este grupo latino.
Su valor causal-consecutivo se presenta abundantemente
testimoniado desde Ia época imperial con sentido de «por esto,
por esta causa»: Quint. 2, 17, 30{bis); 5, 7, 13. PHn. en ep. 8, 10,
forma el grupo ac per hoc, que será frecuente en autores pos-
teriores como Justino, Apuleyo, con el matiz ilativo-consecu-
tivo de «por Io tanto, por dicha razón», ya señalado: ac per
hoc quaedam ciisladienda praegnantibus omittit. En Ia Biblia
VuIg. sólo en Gen. 24, 14 encontramos Ia combinación de las
tres partículas: et per hoc intelligam quod feceris miserico-
diam. En otros lugares de Ia VuIg. cambia Ia forma del grupo,
377 Orlg., 371.
378 Arch. Hist. Nac., 88°.
379 Roma 1887, LIX, p. 289, 21.
380 E. Lofstedt, Late Latin, 169.
Universidad Pontificia de Salamanca
I S O S Y Fl 1 NCIONf-S AGLUTINANTES DE... 269
usando el plural: Iob. 22, 21 per haec habetis fructum; 36,
31 y en Sap. 12, 23; 11, 6. Esta forma con el plural Ia encon-
tramos también en Suet. Dom. 14, 1.
En Tert., Praescr. 5, 5 y 20, 6 aparece el mismo grupo ter-
nario y con el mismo sentido causal ilativo: Ac per hoc et ipsae
apostolicae depiitabiintur iit súbales apostolicarum ecclesia-
rum. En Paen. 2, 1 en 4, 5 usa grupo análogo semántico, pro
Jioc, aunque no sea segura Ia forma textual. También San
Cipriano en ep. 66, 4, 2 tiene ac per hoc. Se encuentra asimis-
mo en Donato, Coment. a Ter. And. 1, 2, 3, y en los Schol. de
Iuvenal 7, 31. Aug., Ciu. 19, 8 y 21, 5 continua Ia tradición del
grupo ternario y su «mismo valor, Io mismo que el Ps. Paulin.,
De benedict, patr. 5, 1. Sidonio Apol. ep. 2, 2, 13 ofrece algo
distinto, en cuanto hoc toma una referencia catafórica: Nam
per hoc quod in Aquilonem soliim patescit, habet diem. Nos
reitera el grupo ternario San Leandro en su De Inst. Virg. 7,
4: Ac per hoc con el sentido tradicional. Greg. Tur., igualmen-
te en Hist. Fr. 2, 36. Más adelante, ya en el siglo vii San Isi-
doro se muestra prolífero en su uso, en el Lib. Sent.; y así
tiene Ac per hoc en 1, 8, 6; 1, 13, 3; 1, 16, 17; 1, 18, 4; 1, 24, 4
(ut per hoc); 2, 2, 2. También San Ildefonso de Toledo echa
mano del mismo grupo ternario para transiciones ilativas:
Cogn. bapt. 132; 136. Es frecuente el mismo giro en San Brau-
lio, por ej., ep. 19381, ep. 22 382 , ep. 30383, si bien prefiere el
grupo sinónimo ob hoc, más literario. Se refleja el mismo es-
tilo y giro per hoc en el concilio XI Toledano, donde aparece
4 veces M4, y en el concilio XV, en cuyas Actas se lee 2 veces
el grupo ternario ac per hoc, can. V385; a Ia vez que en ellos
no es raro el literario ob hoc.
Esa tradición estilística, ya formada en el siglo v, llegó a
convertir el giro per hoc en una verdadera conjunción conse-
cutiva, como Io expresa el gramático Virgilio386: Rationales
autem (coniunctiones) siint qiiae ex praecedente senteníia ra-
tionem sequentis requirnnt; qnae sunt: ergo, ideo, ...itaque,
381 Ed. Madoz (1941) 118.
382 Ibid., 136.
383 Ibid., 151.
384 Ed. Vives-Marín-Martínez D(ez, 352.
385 Ed. cit., 460 y 462.
386 Ed. Hümer (1909) 171.
Universidad Pontificia de Salamanca
270 .1. CAMPOS
...igilur, prohoc. Y poco más adelante' 87 : Sunt communes
praepositiones et subùmctionae) ergo, ideo, itaque, perhoc. m.
DeI siglo v i n en adelante se hace menos frecuente Ia con-
junción perhoc en los documentos y obras literarias de Ia His-
pania occidental, que en los del SE. de Ia Galia, de Italia y
del Este de Hispania, donde es general, con sentido de «sin
embargo». Así se explica que no Io conozca el Cantar de Mío
Cid, en el que es frecuente el adversativo mas (vs. 21, 250, 526,
533, 2317, 3308).
No podemos aducir textos latinos donde se compruebe el
paso u oscilación de perhoc a Ia concesiva «aunque», «sin em-
bargo»; ni el paso de este sentido al de Ia adversativa mas.
José Vallejo, en el art. cit., afirma que los ejemplos más an-
tiguos del sentido oscilante entre «sin embargo» y «pero» per-
tenecen a Ia zona romance provenzal, que los testimonia desde
fines del siglo x, y cree que se realizó el tránsito semántico
del sentido de «sin embargo» al de «mas», a partir del siglo x.
Se deduce de esta misma falta de textos latinos y oscuridad,
que Ia primera variación del sentido consecutivo al concesivo,
debió producirse ya en época románica, cuando perhoc, en el
habla era más romance que latín en Ia misma forma.
El castellano pero, adversativo, aparece en Ia Estoria de
San Millán de Berceo, 348b, en el poema de Alexandre, 1361,
etc. A principios del siglo xiii, encontramos Ia conjunción pero
adversativa también en el Liber Regum 8, 14: «uino el rey
Nabuchodonosor de Babilonia... e los leuo catiuos a Babilo-
nia. Pero antes que esto fuesse, les uino muitos males». Es
el único ejemplo de este texto, mientras es frecuente Ia con-
junción mas adversativa. Debió extenderse el uso de pero ad-
versativo hacia Ia segunda mitad del xiii, pues en el Fuero
Juzgo no existe.
p e r i h i, «por allí»: >ant. esp. por y:
Raro grupo éste, que sólo se documenta en el becerro, got.
de Cardeña 3M, año 964: nullns homo ausus non sedeat per ibi
387 Ibid., 172.
388 Para un estudio y discusión importante sobre el grupo per hoc, y
sus derivados romances, cf. José Vallejo, Homenaje a M. Pidal, II (Madrid
1925) 72 ss.
389 Ed, L. Serrano, 363, 36.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DH... 271
intrare in illo monte.; y en Ibid. 6, 28, año 963. En Vida de
Santo Domingo de Silos, de Berceo, 58 leemos: «por y serie
vencido» («por ello»)390.
p e r i n , «de por»:
Se encuentra este grupo en Becerro got. Cardeña 391 , año
941: et dedistis nobis casas per ín nostra uitam.
per inde, «porallí»; (anafórico):
Aunque el grupo aglutinado es corriente en época clásica,
en ésta adopta un sentido de adverbio modal con valor de
«de modo semejante», mientras en los documentos medieva-
les, que citamos, conserva su sentido más antiguo, el locativo,
de «por allí», refiriéndose a un lugar citado, y Io escriben
por eso separando sus elementos: Colec. dipl. de Oña393, año
1011: pergit per inde ad illa ponte... et de alia parte usque
in illos latreros et uenit per indem.
p e r q u a q u a , «por dondequiera que» = quaquauorsus.
Extraña combinación de partículas, que nos ofrece Venan-
tius Fortunatus, Carm., Praef. 3: mérito famae radii per qua-
qua traxerunt.
per super, «porsobre»:
A fines del siglo x documentamos este grupo, en el Cartul.
de San Cugat 39S , año 981: atque iuramus per super hancnixum
iuramentum in Domino; año 981m: atque iuramus per super
enixum iuramenío in Domino.
per ter, «por tres veces»:
Es giro frecuente en época postimperial tardía, como es-
tereotipado en el uso. Se Ie encuentra desde las vers. bíblicas
390 M. Pidal, Cantar de Mío Cid, 326.
391 Ed. L. Serrano, 51, 14.
392 Bastardas, o. c., 103.
393 Ed. J. del Alamo (1950) 15, 22.
394 Bastardas, o. c., 57.
395 Ed. Rius y Serra, 136, 95.
396 Ibid., 139, 98.
Universidad Pontificia de Salamanca
272 .T. CAMPOS
Vct. y Vulg.: Act. 10, 16 y 11, 10: hoc autem factuin est per
ter. En PIinio Valeriano, medic., ed. Rose 1875, p. 89, 17: et
circa arborem licio alligel et adiuret per ter panem et salem.
En los Hechos de Pedro y Simón w: accessit Sirnon ad caput
mortiii, et inclinans se per ter... En Ia versión latina del Phy-
siologus m, al cornentar el Ps. 102, 5, se dice: uolat (aquila)
in aera solis; extendit alas et descendit in fontem aquae. Bap-
liz.aiur per ter et ascendit (el Gr. solo tp(;). En el siglo vii,
el abad Adamnan, en Ia Vita S. Columbae, 2, 44 w también
Io usa: leiiarent in aere et excuterent eandeni per ter tunicam.
Y en el viu Aldhelmo de Malmesbury, en su Carm. de uirgin.
821: ille criicis pingens per ter signaciila sulcat. En el ix se
encuentra Ia fórmula per ter iuraiiit, por ej., en Ia Hist. Lan-
gob. Beneuent. m. Y, dado que no se encuentran los giros per
bis, per qnater, parece que ese éntasis y uso del per ter, está
inspirado por las versiones bíblicas, cuyos pasajes hemos ci-
tado «".
per ubi, «por donde»: >ant. esp. poro ( = «por Io
cual»).
En este giro, como en los anteriores, per ibi, per inde, y
más que en ellos, resalta el valor de relativo de estos adver-
bios locativos. En los ejemplos medievales que citamos es
equivalente per ubi a per quod J quern / quam: Bastardas 402 ,
trae 6 ejemplos de textos latinos de los siglos TX, x, xi, que
nos documentan el grupo.
Para Ia forma romance poro = «por donde», es decir, con
el mismo valor locativo que en el giro latino, tenemos el Do-
cum. 71, 18, del Cart. San Millán, año 1044: "por opotieren
pasceran" *3. En cambio poro, con valor consecutivo prono-
minal, «por Io cual, por ello» no es raro en el Cantar de Mío
Cid, 1011, 1521, 3334; el 1011: «Y bencio esta batalla poro
ondro su barba» 404 . Cf. ad ubi.
397 Ed. Leipzig (1891) de Lipsius, Tb, í\.
398 Cahier and Martin, Mélanges, II, p. 166, ms. C.
399 Ed. Fowler, 159, 17.
400 Ed. Erchempert, c 31, p. 246, 25.
401 Cf. para otros ejemplos y su discusión, E. Lofstedt, LaIe Latin, 85-87.
402 O. c., 57.
403 Bastardas, o. c., 57.
404 M. Pidal, Cantar de Mío Cid, III, 805.
Universidad Pontificia de Salamanca
L1SOS Y l·lNClONliS AGLUTINANTES D U . . . 273
post | poste (<*posti) | pos | pone.
De todas estas formas Ia más frecuente desde el principio
de Ia literatura latina es post, que funciona como adverbio,
como preposición, y poco como preverbio. Como adverbio
temporal, en paulo post, multis post annis, longo post tem-
pore; en enumeraciones, como primo, post. Como adverbio
locativo sólo en conexiones fijas, como serui qui post erant
(Cic. MiI. 29), curuarí post (Plin. N. H. 249); en latín tardío
i:e usa este valor con más libertad: por ej., con sentido de
retro en Vict. Vit. 1, 41.
Con uso de preposición locativa ya aparece en Pl., Epid.
237: post we. En Cic., sobre todo en los discursos, Verr. 2,
5, 169 post nrbem; frecuente en César, en Sall., en los poetas
desde Propcrcio y Ovidio, en Livio, MeIa, Suet., etc. En latín
tardío su uso es propio con verbos de movimiento, ire, iienire,
inillere, dirigere, etc., donde a veces apenas se diferencia del
locativo con ad, por ej. en Greg. Tur, H. Fr. 4, 4; modal lo-
cativo en Pallad. 5, 7, 3 cum ingressae fuerint (apes in can-
nam) post odorem, donde Colum. 9, 8, 9 pone ad odorem...
irrepscrunt**. También toma el valor de «además», por ej.
en Gaius, Dig. 30, 65, pr.: si... anipliores, post eos, uos Titius
clegit, inueniantiir send (antes ha empleado para Ia misma
idea praeter eos).
Es de mucho más uso en todas las épocas, como preposi-
ción temporal. Pero conviene señalar, que con este valor tiene
un uso braquilógico: así cn Cic., Verr. 1, 46; en Ovid., M 12,
607: post Hectora = después de Ia muerte de Héctor»; en
Tac. Ann. 4, 40, 2 post Dnisum = post matrimonium Drusi.
Otro significado especial de post es el de «mientras, desde»,
por ej. Cic. Verr, 2, 1, 18 post himc slatum rei publicae qiio
mine iitimiir; Hor. C. 3, 7, 6 post ...Caprae sidera = «desde
Ia salida dc Ia Cabra». La sustitución de un ablativo absoluto
por un acusativo con post, ya se halla desde Ovidio: M. 12,
422: post ieUi ediicta. Con más frecuencia en latín tardío, co-
mo en Grcg. Tur, H. Fr. 4, 25, post habitum filium. DeI sen-
tido temporal se desarrolla en época posclásica otro valor
causal, por ej. en Tac. Ann 1, 68, 5 Arminius integer, Ingiiio-
405 Cf. Svcnnung, Unters., 376 ss.
Universidad Pontificia de Salamanca
274 .1. CAMPOS
rarus post graue uulnus pugnam deseruere. El giro más fre-
cuente con este sentido cs post hoc / haec = «por esto».
La forma poste es arcaica y se encuentra sobre todo en
Plauto, por ej. en Most. 290; St. 380. Puede ser post a poste,
como sat es a sate.
La forma pos es de pronunciación vulgar, como se ve en
Inscripciones: pos missionem CIL VI 2907; pos obitum CIL
VI 29925; en autores de latín vulgar, como en Greg. Tur., H.
Fr. 2, 42; 3, 13; 3, 36, etc. 406 ; también es una forma del sandhi
cn pomeriiim<pozmoiriom<post*moiriom, y en posmeridia-
niis Cic. orat. 157. (Cf. Glos. SiI. 44 pos que).
La forma pone (<*postne; umbr. postne) es arcaica y poé-
tica. Se encuentra como adverbio, por ej. en Lucil. 393 pone...
stabat; en Cic., Tim. 48; en Virg. G. 4, 487. Como preposición
de acusativo locativa se ve en algunos construcciones fijas,
como pone aedem Castoris, Pl. Curc. 481; Cat. Agr. 18, 3 pone
arbores, Cic. Tim. 37 pone qiios; en Liu. sólo en 40, 30, 9;
más frecuente en Tac., Suet, y en los arcaizantes. En Tert. se
lee una vez en De pal. 3, 2; pero muy frecuente en Ammiano
Marc. y en Sidonio; pero no en los escritores vulgares, ni en
románicos.
Entre los significados secundarios y tardíos del latín alto-
medieval para post, es preciso destacar el de secundum, por
ej. en Greg. Tur., Glor. Conf. 56 quod (monasteriiim) ipse
post magistri dogmata aedificaidt. Especialmente es frecuente
en AIc. Avito y en Enodio, en Ia fórmula post deum — deo
nolente, deo adiuuante. Otro sentido que asume es el de penes,
apud, como en Greg. Tur. H. Fr. 4, 26: rectius est ut hi the-
sauri penes me habeantur quam post hanc. En Ia Peregr. Eg.
47, 1 encontramos post con valor de postquam: post aiitem
iienerint dies paschae. Oribas. Synt. 1, 18, La: post autem co-
mederit, deambulet.
No son muchos los compuestos aglutinantes de post, pero
algunos son muy característicos y otros muy usados:
postea: «después», «enseguida» (<post-ca); >jt. pos-
cia; ant. perug. poscio; log. pustis; neo-log, posca; prov. poi-
sas, pueis, pus; cat. puix, port, pois; esp. muy arc. piiisca =
puisa / pusa.
406 Cf. Bonnet, Le Latin de Greg, de Tours (Hildesheim l%8) 448.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNClONES AGLUTlNANTBS DIZ... 275
Este adverbio compuesto aglutinado es propio de todas
las fases de Ia latinidad, aunque con preferencias de uso en
unos escritores más que en otros, con respecto al simple post:
y así Plauto emplea con preferencia post; Cicerón una y otra
por igual en los escritos filosóficos, mientras en los oratorios
usa más postea; prefieren también éste César, Vitrubio, Pe-
tronio, Script. Hist. Aug.; pero Tácito más post. Virgilio y
otros poetas dactilicos no pueden usar postea por ser un cré-
tico; también fa!ta totalmente en Horacio.
En el latín de Ia Alta Edad Media, siglo vi, encontramos
postea con uso y significado de posteaquam: Palladius, Med.
pec. 50, 1 postea sangiiinem tollis, genita quoque aceto... di-
lues; Oribas. Eup. 3, 72 La: Sz... postea morserit, coeperit bi-
bere m.
En las Glosas Silenses 22 encontramos de puisca como glo-
sa de de mnnqiie, Io que parece derivar de de postea, como el
poisas | poissas provenzal *08.
postcras, «pasado mañana»: >ant. it. poscrai; nea-
pol. pescraye; log. piisticras.
Este raro adverbio compuesto sólo Io testimonian los Glo-
sarios alto-medievales del siglo vii, postcras: perendiemm.
posteac, «después de esto». Es una contaminación de
postea y posthac. Lo testifica CIL IV, 1837.
p o s t h a c / p o s t h a e c , «en adelante».
Este adverbio aglutinante es arcaico, clásico y potclásico:
En todas estas fases se refiere al futuro; pero Pl. tiene algún
caso con referencia al pasado: Amp. 797 post hac riisiim op-
signasti clancidiim; también Suet. Tit. 9. De las dos formas
que hemos registrado, Ia posthaec / post iiaec es usada sobre
todo por Tácito (por ej., An. 1, 10; 3, 16; etc.). El único ejem-
plo de Ia VuIg. es el de Hebr. 4, 8.
post iiodie, «al día siguiente».
Solamente Io testiguan los Glosarios 410 , sin derivados ro-
mánicos conocidos.
407 Cf. Otros ejemplos en Svennung, Unters (1935) 392
408 Cf. M. Pidai, Orig., párr. 77, 5.
409 G. Goe!/, Corpus Gloss. Latin. IV, 378, 35.
410 G. Goctz, Corp. Glossar. Lat., V I I , 110.
Universidad Pontificia de Salamanca
276 .j. CAMPOS
posthinc, «después, más tarde».
Este adverbio está documentado en el latín patrístico de
Mamerto Claud. 4 U , y en Sidon. Apol. Carm. 22, 200, sin for-
mas románicas derivadas.
postibi, «luego, enseguida».
Solamente Io usa Plauto en seis casos m.
p o s t i d | p o s í i d e a , «después de esto, luego».
Son formas arcaicas, que se leen en Plauto con genitivo
partitivo, postid locoriim, y que imita SaIl. en Iug. 72, 2 con
falso arcaismo.
postilla | postillac, «después, luego»: >it. pos-
tilla; fr. apostille, port. postila; esp. postilla / apostilla / pos-
tila (acotación o glosa de un texto).
La primera forma de las dos latinas es propia de Plauto,
que Ia usa bastante, y de Terencio, que sólo tiene seis ejem-
plos de ella. Cicerón tiene unos pocos ejemplos en las filosó-
ficas. La segunda, postillac, no se ve más que en Pl. Men. 685.
Los Gloss. Lat. medievales, citan postilla, como equivalente
a postea4". Las formas románicas que hemos registrado en
el lema, son propiamente latinismos cultos. Recogemos tam-
bién Ia forma latina postillaquam, rara, que Ia traen Ia Collect.
Avell. 4 1 4 ; Epist. pontif. Arel. 6, p. 12, 21. Cf. Norberg 415 .
post inde, «además de esto», «después».
Este grupo adverbial solamente se testimonia en los do-
cumentos medievales de Ia Hispania Occidental: Con el primer
significado en Ia Colec. diplom. de Oña 4I6, año 822: concedo
omnia mea hereditate... et post inde presuras que prisi.
El mismo sentido aparece en el Cartul. de Santo Toribio
411 CSEL, 11, 20, 6; 62, 1, etc.
412 Cf. González Lodge, Lexic. Plant. (Hildesheim 1962) s. u.
413 Goetz, Corpus Glossa. Lat., V, 538, 33.
414 CSEL, 35, p. 116, 25.
415 «Éranos» 39 (1941) 104.
416 Ed. M. Pidal (1950) 1, 8.
Universidad Pontificia de Salamanca
ISOS Y l l N C l O X r : S AGLUTINANTES DH... 277
de Liébana 417 , año 966?, para super inde. El significado tem-
poral se ve en cl Bccerro gót. de Cardcña 418, año 957: germa-
no Obeco presbìler tradìdit ìlla (casa) et suwn corpus et ani-
ma ad collaîione de Caradigna, et post inde sic iactabi uestros
fraíres... de ipsa casa; y en el Cartul. de Santa María del Puer-
to (Santoña) 4 ", año 927 420 .
Dejamos de lado Ios grupos compuestos y aglutinantes,
postmodo, poslmodum, que son propios de Ia época postclá-
sica y de poetas, y postquain, que circula por todas las fases de
Ia Latinidad, y que por otra parte, no han originado formas
románicas.
postsecus / post secus, «hacia atrás» (con mo-
vimiento).
Raro grupo adverbial, que hallamos en las Notas Tironia-
nas, y, sobre todo, en Isid., Or. 19, 24, 7: toga ut togae lacinia,
quae post seciis reicitiir, adtrahiíur ad pectus. Lo recogen des-
pués de San Isidoro los Glosarios medievales 421.
pro (osc. prit, ai. prá, gr.-po).
El sentido originario dc esta preposición es locativo, sig-
nificando «delante dc», pero dando Ia espalda al objeto ante
el cual se está, a diferencia de ante, que es «frente a», dando
Ia cara. Pro mûris, delante de Ia muralla para protegerla, dán-
dole Ia espalda. Pro contione dicere significa, desde Pollio, Cic.
(ep. 10, 31, 5) in contione dicere. Explícitamente explica Paulo-
Festo este valor en 257 422: "Pro" significat "in", uí pro rostris,
pro aede Castoris, pro tribunali. DeI sentido locativo pasó al
sentido figurado de «protección o defensa», pro patria pugna-
re; de «representación» pro magistratu exercere («en calidad
417 Ed. Sánchez Belda (1948) 71, 30.
418 Ed. Serrano, 210, 9.
419 Ed. M. Serrano y Sanz (1919) 2, 42.
420 Cf. Bastardas, o. c., 61 y 82.
421 Cf. Goetz, Corpus. Gloss. Lat. VII, s. u. postsecus.
422 Ed. Lindsay.
Universidad Pontificia de Salamanca
278 j. CAMPOS
de»); de «proporción y medida», faceré... pro copia et sapien-
tia, Pl. Merc. 506.
Y sobre todo pro asume, ya en latín clásico, valor de causa
agente; y de éste pasa fácilmente a sentido de causa final, co-
mo se documenta en latín imperial y tardío (Op. Mileu., Cas-
siano, Vict. Vit.), bien con gerundivo: Oros. 3, 4, 5 pro depel-
lenda temporali peste; 2, 30, 5; 4, 7, 11; 5, 1, 11; etc.; bien
sin gerundivo: Oros. 4, 6, 12; 4, 12, 11 hune annum pro glo-
rioso signo infatigabilis uirtiitis conlocaiierunt', 4, 16, 9; 7, 3, 2.
Lo encontramos igualmente en Per. Eger. 24, 8 ubi luminaria
pro hoc ipsud pendení.
Pro derivó a Ia forma románica port, y esp. por, forma que
ya aparece en textos latinos, vulgares de grafía o de habla:
Así en Ia inscr. 2490A, Diehl, de territorio cartaginés, proba-
blemente anterior al siglo vii, se lee: si d(eu)s por nobis. Y
en otra de CIL. III, 3493: por se et suis. No hay que olvidar
que en clásico existe el preverbio por-, equivalente a pro en
por-rigo, por-tento, por-go, por-ro4M.
Los primeros textos romances castellanos que atestiguan
por son las Glosas Emil. 70, con sentido de fin: «tardarsan
por implire»; y las Glos. SiI. 50 «por ducere», con valor de
«en lugar de»; 55 «por Ia bebetura», con valor de instrumento;
329: «por Io anno pleno» 424.
pro ad, «para»: >ant.port.; ant.esp.pora; mod.port.;
mod. esp. para.
La preposición pro, que acabamos de estudiar en sus ras-
gos fundamentales, pasó del sentido final, que es de por sí
subjetivo y lógico, al de dirección locativa, que es objetivo y
real, añadiéndole en Ia latinidad alto-medieval de Ia Hispania
occidental Ia preposición más definida para expresar Ia direc-
ción, ad. Encontramos este grupo con esta acepción de direc-
ción locativa, «para / hacia», en un documento de 757425: Vía
antiqua, quae discurrit de ciuitate pro ad illo castro. En otro
instrumento de donación de Ordoño II, de 916 426 , se lee: pro
423 Cf. para un estudio etimológico y fonético de porro, A. Tovar, «Emé-
rita» XIV (1946) 96-98.
424 M. Pidal, Orig., 333, 338, 356.
425 ES 40, 363.
426 ES 34, 440.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONI-S AGLUTINANTES DE... 279
ad ribulo. Hay otro de Pedro I de Compostela y de Pelagio,
ob. de Lugo, de 987 427 , que dice: pro ad poena, donde vemos
un sentido de finalidad subjetiva. En las Chart. Royal. 428 , año
921 (procedente del Becer. gót. de Sahagún) tenemos: carrera
que disciirrit pro ad illa ualle. En el Cartul. San Vicente de
Oviedo 429 , año 1003: strata maiore pro ad Oueto™, año 1045:
karta pro ad ipsuin monasteriwn 431, año 1057: uestimento pro
ad ipso genitori meo. En estos dos últimos observamos tam-
bién el sentido final no locativo, sino de intención o subjetivo.
Otros podrían aducirse 432 , y especialmente el que trae Flórez 433 ,
año 1048: pro ad Pinaria.
Más evolucionado hacia el romance aparece el grupo en
el Cartul. de Ia abadía de Santillana 434 , año 1043: carrera que
discurrit pora Palencia. El mismo grupo pro ad se halla fre-
cuentemente en los documentos portugueses 43S.
Los mismos valores de destino o fin, de dirección a un lu-
gar, de aptitud o conveniencia, con verbos de movimiento, que
hemos constatado para el grupo pro ad, hallamos profusamen-
te para su derivado antiguo pora en el Cantar de Mío Cid, 1986,
1374, 1461, 1695; 3459, 83, 249, 253, 1044, 2064, 3420: «Pora los
ynfantes de Nauarra et de Aragón», etc.436. Pora se encuentra
también en Berceo MiI. Ntra. Señora, 760c, 833b, 884c; Vida
San Mill. 487c y passim; en libre Alex. 11, 42, 203, etc.
En Ia Primera Cron. Gral, Ia parte escrita en vida de Al-
fonso X, tiene todavía pora, mientras en los capítulos redac-
tados en tiempo de Sancho IV se lee para 437. Pero Ia forma
corriente para se encuentra ya antes de esta época de San-
cho IV, en el Setenario de Alfonso el Sabio, hacia 1250438, a
Ia vez que pora 439.
427 ES 19, 377.
428 León, 5, 27.
429 Ed. Serrano, 28, 10.
430 Ibid. 38, 16.
431 Ibid. 55, 11.
432 Bastardas, o. c., 55 y 102.
433 ES 16, 463.
434 Ed. Jusué, 61, 77.
435 Cf. N. P. Sacks, o. c. en nota 375, 88.
436 Pidal, Mío Cid, I (19543) 353, 5 y 337, ig8.
437 M. Pidal, Antología de Prosistas Castellanos (Madrid 1917) 8-10.
438 Ed. K. H. Vanderford (Buenos Aires 1945).
439 Cf. J. Corominas, Dicción, crit., s. v. para.
Universidad Pontificia de Salamanca
280 j. CAMPOS
El Liber Regum escribe una vez solamente en forma sepa-
rada por a: «fue.s por a Toledo qui era de moros» (15, 1). En
cambio no conoce el para.
prode / prod-, «útil, suficiente»: =pro + de>ant. it.
prode; it. pro; logud. proe; ant. fr. proitt; prov. pro; cat.
pron; ant. port., ant. esp. prol; mod. port., mod. esp. pro.
Esta forma ampliada o reforzada o compuesta de pro, es
según algunos 44°, una etimología popular o recompuesta, de-
ducida de prodest; por analogía de iitile est se dedujo prode
esl, y después quedó prode de frecuente uso en el latín vulgar,
dando los derivados románicos. Aparece en Ia lengua clásica
en prod-eo, prod-igo. Pero hay que preguntarse, ¿por qué hacía
falta Ia -d- en prod-igo, si no teniéndola de origen, hubiera dado
pro-cigo>progo, como co-ago>cogo>? Se quiere ver además una
analogía con red-eo, rcd-igo, pero habría que estudiar de dón-
de viene esta -d- en red-, que acaso sea etimológica y orgánica,
relacionada con retro. No puede olvidarse que prod aparece
en Pl. Curc. 487 (aunque algunos codd. den formas sin -d):
i tu prod virgo. Ernout-Meillet *", se inclina por admitir -de
como segundo elemento de prode.
La frecuencia de esta partícula, tan vivaz para las lenguas
romances, se advierte desde las versiones bíblicas antiguas 442 .
En el cod. S de Ia Vetus de Beuron, Iac. 2, 14 se escribe prode
esí, y en 2, 16. El cod. Rehdigeranus en Mat. 16, 26 emplea Ia
misma forma prode est. Las Sortcs Sangallenses, del siglo in,
init. 4 4 ', tienen en 31, 5 prode tibi erit; 29, 11 nerno tibi prode
cst. etc. También Ia Per. Eger. 8, 3 tiene: iiadent ibi et tollent
surculos et prode illis est. Otros ejemplos de prode más verbo
sum pueden verse en E. Lofstedt 4^. Pero no solamente con el
verbo sum, sino con facio y fio: Io. 12, 19, cod. Cantabr.: prode
facitis; Leg. Visigoth. 6, 4, 3: prode faciat; Hebr. 13, 17 (cod.
Clarom.) prode //? 445 .
440 E. Lofstedt, Late Latin, 175. Manu Leumann, Lateinische Laul-tiinl
Formenlehre (München 1963) 102 A.
441 Dict. Etym., s. su. pro.
442 Cf. Ronsch, Itala und Vulgata, 468 s.
443 Ed. Winnefeld, c. 200.
444 Late Latin, 175; Kommentar zur Peregr, Aether., 184-186.
445 Cf. Löfstedt, Kommentar, para otros derivados nominales de prole,
184.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y Fl 1 NCTONHS AGI.UTINANTHS DE... 281
En el Cantar de Mío Cid no se lee más que Ia forma pro,
en frases fijas, como «en pro de, en pro a», porque Ia -d final
ya había caído para el tiempo de Per Abbat {si no es que pro
sea una grafía suya), como había caído en fe, en pie. Pero Ia
-d de prod se conserva todavía en dos mss. de El Escorial del
siglo xixi, que contienen el Fuero Juzgo (I, 2. 4), y en uno de
San Juan Clímaco y San Bernardo del siglo xv 44 *: «si su prod
fuere; ...nueuas syn prod; ...en palabras syn prod o en pa-
labras ociosas». Se conserva además prod en los derivados
castellanos prodero, prodez.a, aprodar447.
proinde, «por eso»: >ant. port., ant. esp. porende;
mod. port, porem ( = «sin embargo»).
El grupo aglutinado proinde está en uso en toda Ia latini-
dad, tanto en Ia lengua literaria como en el habla común. Pero
en los documentos medievales, sobre todo de Ia zona caste-
llana y leonesa, toma un valor más concreto, más locativo ana-
fórico, y Io mismo se escriben aglutinados que separados sus
elementos: Cartul. San Vicente de Oviedo *48, año 890: et proin-
de dabo tiobis in precium que nobis bene conplacuit. En Ia
serie de documentos inéditos del reino de Asturias *4', año 910:
Omnia iiobis uendimits et dedistis nobis pro inde sex, boues 45°.
En las Glosas Silenses encontramos Ia primera forma ro-
mánica castellana, aunque un tanto dudosa, lin. 85451: eo [in
tantiim / por eu ende] quod [por ke] geminaiierit... scelus.
La duda proviene del en, que puede ser, como interpreta M.
Pidal 4S2 , un error del scriba, que Io corrigió con el ende que
sigue, o puso éste, como una explicación del eu (-eo), que
precede. Aquí, pues, pro inde equivale a in tantum, «por eso».
En un documento del archivo de Ia catedral de León, año
965, se lee Ia forma pero inde, por pro inde, con Ia -e- anaptíc-
tica: et acebimus de te pero jnde alia kasa cum sita quintana.
446 FoI. 234v, 193v, 194, de Ia Bibliot. de Menéndez y Pelayo.
447 M. Pidal, Cantar de Mío Cid, I, 194.
448 Ed. Serrano (1929) 5, 6.
449 Ed. Sánchez-Albornoz (1944) 18, 9.
450 Otros documentos del siglo x y Xi pueden verse en Bastardas, o. c.,
82-83.
451 Ed. Pidal, Orig., 14.
452 Ibid., 277.
Universidad Pontificia de Salamanca
282 .T. CAMPOS
La forma castellana arcaica por end se ve por primera vez
en Cantar de Mio Cid, 357: «En ti crouo al ora, por end es
saluo de mal». La forma por en en ibid. 112, 344; por ent en
Vida de Santo Domingo de Silos de Berceo, 60: «por ent fazen
virtudes». Ninguna de estas formas arcaicas aparece en el
Liber Regum. Cf. abinde, deinde, abinde.
p r o p e , «junto a», se compone de pro+pe, el mismo ele-
mento posposicional que en nem-pe, quid-pe, aunque su super-
lativo proxime, pueda suponer una forma indoeuropea *pro-que.
Tanto prope, como su comparativo propius, como su super-
lativo proxime, funcionan como adverbios y como preposi-
ciones, generalmente de acusativo. Asumen sentido locativo,
prope ripam Anienis', temporal, prope solis occasum, y figu-
radamente de proximidad lógica, prope metum res fuerat, don-
de prope metum es un predicado preposicional.
prope de, «junto a, cerca de»: >prov. cat. prop de.
Este grupo tuvo poco desarrollo y uso en el habla latina.
Se testimonia en documentos de Archives de l'Empire, Mo-
num. histor. 453 , año 671: prope de fluviolo. Luego, aparece en
Ia zona oriental de Ia Hispania medieval, como en Cartul. San
Cugat 454 , año 991: prope de Monte Serrato. También en Cartul.
de Santa María del Puerto 455, año 1068: Ierra que est prope
de UIo arrozo456. Cf. ad prope, de prope.
s u b (osc. sup, umbr. su, gr. ut:d).
Esta preposición de variada polisemia, responde, con ver-
bos no de movimiento y con ablativo, a "ubi?": sub terra; y
con verbos de movimiento y acusativo, responde a "quo?":
453 Ed. J. Tardif (Paris 1866) 19, 9.
454 Ed. Rius y Serra, 272, 9.
455 Ed. Serrano y Sanz, 12, 33.
456 Bastardas, o. c., 103.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 283
progressi equites sub ipsa moenia. Con ablativo puede tener
sentido locativo, temporal, diversas circunstancias de modo,
instrumental: sub nomine = in nomine. Con acusativo tam-
bién adopta sentido de lugar, de tiempo, y figuradamente de
otras circunstancias modales.
Para Ia producción de compuestos adverbiales no tuvo gran
vitalidad:
s u b a n t e , «hacia antes de».
Solamente Io testimonia Act. 5, 21, de Ia Vet. (cod. Canta-
br.): súbante luceni in templum introierunt. La VuIg. por súb-
ante lucen da diluculo™.
s u b i n d e , «enseguida, frecuentemente»: >fr. souvent
(>it. sovente- ant. it. nord. sovenço; piam. suvens); prov.
ant. cat. soen; mod. cat. sovint.
Este adverbio compuesto no es ni de Ia época arcaica, ni
de Ia prosa clásica. Con el primer sentido que hemos registra-
do de «enseguida, inmediatamente después», es de Ia poesía
augústea (Hor. ep. 1, 8, 15) y de los historiadores postclásicos
(Liu., Tac., etc.). Con el segundo valor de «frecuentemente»,
se constata en los prosistas postclásicos, de época imperial
(Quint. 6, 3, 85; 8, 3, 58; PHn. Ep. 2, 7, 6; Suet. CaI. 30). De
las versiones bíblicas sólo Io hallamos en Marc. 7, 3 (cod. Ve-
ron. de Ia Vet.), que Ia VuIg. da por crebro. En técnicos post-
clásicos aparece con sentido de paulatim, «poco a poco»: CoI.
3, 10, 3; 3, 13, 1; 12, 7, 11. Con Ia acepción de «frecuentemente,
a cada paso» en CoI. 1, 6, 2. 14; 2, 10, 3, etc.; y en Chiror.,
Marcellus (De medicamentis), Oribasius, Rufus (de podagra).
El escritor cristiano, Commodianus, Instr. 2, 30, 16, también
Io usa. Los Glosarios recogen este valor: subinde: assidue.
No se encuentra, en cambio, este uso y valor en los docu-
mentos medievales de Ia Hjspania occidental, y por ello no
ha dejado derivados castellanos ni portugueses.
sursum, «hacia arriba», «en alto»: su(buo)rsum>sur-
sitm>sussum>susum>suso; >Rum. sus; it. su (so); engadino
sü; ant. fr., prov. cat. sus; port. esp. suso; port, sosso.
457 Hamp, art. cit., 439440.
Universidad Pontificia de Salamanca
284 .1. CAMPOS
El adverbio compuesto sursuni pertenece al uso literario
de toda Ia latinidad, menos al de los poetas augústeos e impe-
riales, que Io dejan de lado, ni al de prosistas como César y
Tácito. Sin embargo, ya se lee algunas veces en Plauto y otros
arcaicos, como Catón, Lucrec, etc. Cicerón apenas Io maneja
más que en Ia fórmula sursum deorsum, en las obras filosó-
ficas.
En Ia VuIg. bíblica hay 19 testimonios con el sentido re-
gistrado. Y, aunque se usa en Ia época postimperial y patrís-
tica, se tiende más a combinarlo con otras preposiciones: a
SLirsum (Herm. Past, mand. 9, 11; Vet. it., Marc. 15, 38), ad
sursum (siglos ix y x), usque sursum (Io. 2, 7, cod. b), insur-
siim Diosc. lat. 4, 31 458; in ad sursum.
Pero Ia forma hablada susum entra en el lenguaje y los
textos desde Plauto, Am. 1008 (algunos codd.), MiI. 1150; en
las inscrip., Sententia Minuc., año 117, a. Chr. 45 '; en Cat., R.
A., 157, 15; en Varrón, R. R. 1, 6, 3: en Tert. Praescr. 22, 2;
Lact., Mort. 19, 4; en Cypr. ad Demetr. 16; en Aug., in I ep.
Io. 8, 2: quad susum faciens iusum; quod deorsum, faciens
sursum, Iustim uis faceré Deum et te susum?; en Ia Per. Eg.
se escriben las formas susu (35, 4; 40, 1), susum (24, 4) y suso
(14, 1). Es de notar el giro suso> ad ecclesiam (14, 1). También
en las inscripc. cristianas se encuentran las formas sursum m,
surso *1, susum 4^2.
En los documentos del Occidente de Ia Península, de los
siglos ix y Xi, se constatan sursum y suso en formas compues-
tas con otra preposición antepuesta: Así en Ia Serie de Docum.
inéd. de Asturias **', año 854: per illa penna de Castro Pelagii
in asuso ad termino de domno Nunno. En Cartul. San Millán *64
año 865: niillus homine ausus sit piscato prendere, nec de illo
riuo maiore ad sursum. En Ia Diplom. españ. del período as-
tur.465, año 885: de ripa iam dicti fluminis ad sursum. Y otros
ejemplos pueden aducirse 4^.
458 Ed. Holmann-Auracher-Stadler, 22, 7.
459 Ed. A. Ernout (1947) 90.
460 Diehl, Inst. L. Ch. Vct. 1769A, 9, año 367.
461 Ibid. 4808, 6, siglo vii.
462 Ibid. 1505, año 360.
463 Ed. Sánchez-Albornoz, 1, 11.
464 Ed. Serrano, 39, 9.
465 Ed. A. Floriano (1949) 113, 15.
466 Bastardas, o. c., 84.
Universidad Pontificia de Salamanca
USOS Y FUNCIONES AGLUTINANTES DE... 285
Formas apocopadas se ven en documentos del Arch. Episc.
de León, año 983: in asits... et per cotos in ajus. Ibid., año
1000: per regum que discure de illas Raselas in asus461.
Suso con valor de adverbio, «arriba, en Io alto», no es raro
en el Cantar de Mío Cid, 2206, 3656. No se encuentra, en cam-
bio, asuso, pero sí desuso / de suso. En el Liber Regum se
emplean las formas compuestas a suso, 8, 10. También encon-
tramos en él Ia forma de menos uso en suso, 11, 7; 10, 19, con
valor de «para arriba» en el primero de los dos pasajes, y
con acepción de «por añadidura» en el segundo. Para el uso
de desuso en este Liber Regum, cf. nuestro desursiim.
t rans (umbr. traj), «a través, al otro lado».
En origen es el participio de presente del verbo *(in)trare
inflexionable y fijado. Su uso y sentido es locativo, que res-
ponde a quo?, con verbos de movimiento, con los dos valores
que hemos consignado. Pero en los postclásicos adopta un
sentido figurado modal: trans legem ac têmpora regni (Stat.,
Theb. 2, 386); poena trans hominem «castigo superior al hom-
bre», de Quint, decl. 6, 10.
Los adverbios compuestos de trans, como segundo elemen-
to, ya los hemos estudiado. Aquf solamente registramos:
t r a n s c o n t r a , «al otro lado de enfrente»:
Es grupo raro este adverbio, del que Hamp. 4^ sólo encuen-
tra tres testimonios. Vitr. 219, 7: alterum (cardinem) trans-
contra sub terra in meridianis partibus conlocauit; et lunae
orienti sol transcontra (cod. Harl. trans cum) sit ad occiden-
tem469. Evang. PaI. 449b 11: Et cum transfretasset Iestts trans-
contra, collecta est multa turba ad eum ad mare 47°.
467 Estos y otros ejemplos en M. Pidal, Orig., 372-373.
468 Art. cit., 349.
469 Ibid. 225, 13.
470 Cf. Hamp, art. cit., 349.
Universidad Pontificia de Salamanca
286 J. CAMPOS
CONCLUSION
Después de Ia precedente serie, no corta, de 170 grupos
preposionales-adverbiales, que uno a uno, hemos registrado
y analizado en su origen, usos y prolileraciones, no estarán
de más unas reflexiones aprovechables para el filólogo latino
y romanista.
Creemos conveniente, desde luego, advertir que no nos he-
mos propuesto ofrecer un elenco lexicológico completo y tota-
litario de todos los grupos compuestos de preposición como
primer elemento. Pero sí hemos recogido Io más característi-
cos para el conocimiento del latín cristiano y medieval, y los
más influyentes y determinantes de los transmitidos a las for-
mas romances, especialmente castellanas. Con todo, se han
señalado fuentes y estudios, donde pueden consultarse otros
grupos de alguna importancia y uso histórico.
Una primera observación interesante que se deduce de las
fuentes y textos en que se constatan los grupos adverbiales y
asintácticos, es que Ia mayoría pertenecen al latín arcaico, cris-
tiano-bíblico, cristiano-patrístico, y de estilo vulgar o vulgari-
zante, como son, entre otros, los textos de autores técnicos.
Precisamente son los textos que nos atestiguan las fuentes del
latín hablado, que desarrolló las hablas romances.
De las 14 preposiciones estudiadas son cuatro las que se
muestran más fecundas y vivaces en Ia producción de grupos
compuestos: de con 35, ad con 33, in con 32, ab con 25; luego
per con 13. Esta productividad indica que eran también ellas
las de más frecuencia en el uso hablado y vulgar, y dentro de
sus grupos se observan igualmente los más testimoniados en
latín y los más fértiles en formas compuestas románicas, aun-
que con variaciones de mayor o menor uso y productividad,
según las diversas zonas de Ia Romania, en cuanto actuó más
o menos Ia romanización, y en cuanto se dejó sentir con ma-
yor o menor fuerza el substracto y adstrato de las lenguas
prerromanas o circundantes.
Se advierte que van cobrando extensión y fuerza estas pre-
posiciones y adverbios compuestos, de sintaxis anómala, cuan-
do las propias preposiciones simples perdieron su vitalidad
específica en cuanto a significación y sintaxis de rección, loca-
Universidad Pontificia de Salamanca
tISOS Y Fl!MCIONES AGI.UTINANTES DE... 287
tiva o temporal. Entonces tuvieron que ser reforzadas con
otras más precisivas. Además, Ia desaparición de Ia flexión
nominal contribuyó poderosamente a relajar Ia rección de las
preposiciones, pues Io mismo podía funcionar o aplicarse una
preposición a un sustantivo sin desinencia propia casual, que
a una partícula-preposición o adverbio; pues, relajada Ia sin-
taxis regular de escuela, no había que tener en cuenta, ni se
conocía en el habla, el caso propio de cada preposición. El
uso e inercia del lenguaje vulgar, que tiende a Ia nivelación
de formas, y funciones sintácticas, por Ia ley del menor es-
fuerzo y por el arrastre analógico, sólo se fijaba y se fija en
Ia mayor expresividad espontánea de sus sentimientos e ideas,
sin parar mientes en Ia norma y regularidad admitida por Ia
tradición escolar de los hombres y escritores de letras. Y he
aquí uno de los factores decisivos, incontenible y fecundo,
para Ia transformación, más o menos rápida de una lengua,
tan normativa y firme como el latín imperial y postimperial,
pero distorsionada y desintegrada por Ia misma variedad de
sus numerosas provincias, en otras lenguas, distintas por su
nueva fonología, morfología y estructura sintáctica, a Ia par
que por Ia metasemia, una o múltiple, que imprime a los vo-
cablos, Ia variación y desarrollo, en pensamientos y sentimien-
tos, del curso de Ia Historia.
En el estudio de este tipo de partículas compuestas hemos
ascendido hasta sus primeras manifestaciones en Ia lengua
originaria, Io que nos da un conocimiento más profundo de
su historia y transformación, que refluye después, por un en-
lace inconsciente pero efectivo de Io arcaico con Io tardío de
Ia última fase de Ia lengua latina, sobre los primeros testimo-
nios de las nuevas lenguas, aquí del castellano, que a su vez,
constituyen el período arcaico y primitivo o protohistórico de
nuestras lenguas. Sin el enlace y cadena de Ia tradición no se
explican las actividades y manifestaciones más elevadas y no-
bles del hombre. El lenguaje y su espíritu es una de ellas.
J. CAMPOS
Universidad Pontificia de Salamanca