Conceptos básicos de: Sexo - Sexualidad - Salud sexual - Perspectiva o enfoque de Género
Objetivo: Analizar elementos generales acerca del significado, características, componentes y
fines de la sexualidad.
Con objeto de establecer un marco de referencia adecuado para considerar la salud
sexual, resulta necesario definir los conceptos básicos relativos al sexo y a la sexualidad, y
lograr un acuerdo en torno a tales definiciones.
Como paso inicial se proponen las siguientes definiciones:
Sexo
El término “sexo” se refiere al conjunto de características genéticas, fisiológicas y biológicas
que definen el especto de los seres humanos como mujeres y varones. Está inscripto en el
cuerpo. Se nos adjudica al momento de nacer, de acuerdo con la morfología de nuestros
genitales, que será además, nuestro sexo legal.
El significado común del término “sexo” en el lenguaje coloquial comprende su uso como
actividad (por ejemplo “tener sexo”) Pero, en aras de la precisión conceptual, se acordó que en
el marco de las discusiones y en los documentos de índole técnica, se limitará el uso del
término “sexo” al plano sólo biológico.
Sexualidad
El término “sexualidad” se refiere a una dimensión fundamental del hecho de pertenecer a la
especie humana: basada en el sexo, incluye al género, las identidades de sexo y género, la
orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva, el amor y las actitudes frente a la
procreación. Se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos,
creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones.
La sexualidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el resultado de la
interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos
o espirituales. Si bien la sexualidad, puede abarcar todos estos aspectos, no es necesario que
se experimenten ni se expresen todos al mismo tiempo.
En resumen, la sexualidad se vive y se expresa en todo lo que somos, sentimos, pensamos y
hacemos y por ende está muy ligada a nuestra identidad. Va mucho más lejos que la
“genitalidad” y las diferentes prácticas sexuales (distintas formas de ejercer la sexualidad).Su
desarrollo pleno depende de la satisfacción de las necesidades fundamentales del ser humano
tales como el deseo de contacto, intimidad, expresión emocional, placer, ternura y amor.
Se refiere no solamente a las capacidades reproductivas del ser humano, sino también al
erotismo y al placer.
La sexualidad, nos acompaña toda la vida desde que nacemos hasta el último día de nuestras
vidas.
Salud sexual según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
“La salud sexual es la experiencia del proceso permanente de consecución de bienestar físico,
psicológico y sociocultural relacionado con la sexualidad.”
La Organización Mundial de la Salud define la Salud Reproductiva sosteniendo que las
personas puedan tener una vida sexual satisfactoria y segura, con la capacidad de tener hijos y
la libertad de decidir si quieren tenerlos, cuando y con qué frecuencia.
En esta última condición está implícito el derecho de varones y mujeres de estar informados y
tener acceso a métodos de regulación de la fertilidad (anticonceptivos) eficaces, aceptables y
accesibles, así como el derecho de acceder a servicios de Calidad en la atención de la Salud,
que le permitan como ejemplo llevar adelante a la mujer el embarazo y un parto sin riesgos
para su vida y la de su hijo/a.
La salud sexual y reproductiva supone también el ejercicio de una sexualidad libre de abuso,
coerción o acoso sexual. Propiciar desde diferentes ámbitos la autonomía en la toma de
decisiones respecto al “cuándo” y con “quién” redundará en un bienestar armonioso personal
y social, enriqueciendo de esta manera la vida las personas, en nuestro caso puntual, de los/as
adolescentes y jóvenes.
Asimismo, definirla no entraña sólo componentes físicos, es decir no se trata simplemente de
la ausencia de una disfunción o enfermedad o de ambas. Es relevante integrar a su vez
aspectos psicológicos y sociales siendo `prioritario que los derechos sexuales de las personas
se reconozcan y se garanticen por parte del Estado.
Perspectiva o enfoque de género
La utilización del concepto de género permite concebir el estudio de los seres humanos
(mujeres y varones) como sujetos producto de una construcción que se desarrolla de manera
diferenciada según sexo. En efecto, durante el proceso de socialización, aspectos culturales y
sicológicos intervienen y son condicionados por el modo de organización particular de cada
Sociedad de pertenencia. Sin duda, todas estas variables interactúan entre sí y terminan
incluyendo a la sexualidad, que también es una construcción a lo largo del ciclo de vida de cada
persona. Decimos entonces, que las características de esa construcción histórica, difieren
según la pertenencia para uno u otro género es decir en tanto seamos mujeres o varones.
La perspectiva o enfoque de género significa reconocer las diferencias biológicas entre sexos,
no implica acordar con las asimetrías institucionalizadas construidas a lo largo de la historia,
que han instalado entre varones y mujeres inequidades en el acceso a los recursos y en las
relaciones de poder. Trabajar en pos de generar transformaciones para el logro de la equidad
es tarea de todos /as.
Asimismo, es importante entender que la deconstrucción de éstos roles "impuestos
socioculturalmente", constituyen un componente esencial en la Educación sexual
integral escolar en pos de una sociedad más justa, democrática e igualitaria y que su aplicación
permitirá ayudar a varones y mujeres jóvenes a cumplir con sus propias responsabilidades,
individuales y colectivas en el seno de la Sociedad de pertenencia.
Género:
“Es una construcción cultural y social de la diferencia sexual” .
(Joan W. Scott) En este caso se lo concibe como una construcción interactiva entre sujetos
sexuados.
Según esta autora, estos elementos interrelacionados: símbolos culturales que evocan
representaciones múltiples, conceptos normativos como doctrinas religiosas, educativas,
científicas, legales y políticas son las que fijan estas diferencias polares (femenino/masculino),
siendo las Instituciones quienes sostienen estas diferencias, pudiendo describirse éstas, como
las relaciones de parentesco, la familia, la Iglesia y el mercado de trabajo, la economía como
parte del Estado. A través de la historia, éstas Instituciones son las que generan jerarquías y
relaciones de poder entre varones y mujeres.
Todas las sociedades, a determinados efectos, tienen un sistema sexo/género, mientras que
los componentes y funcionamientos de estos sistemas varían considerablemente entre una
Sociedad y otra.
El objeto de interés en materia de género no son la mujer o el varón “ perse”, sino las
relaciones de desigualdad social construidas entre ellos/as y el impacto que esta desigualdad
ejerce sobre la vida de las personas.