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Jurisdicción Indígena y Paz en Colombia

El documento describe la Jurisdicción Especial Indígena en Colombia y su relación con la Jurisdicción Ordinaria y la Jurisdicción Especial para la Paz. Explica que la Constitución reconoce la autonomía de los pueblos indígenas para administrar justicia de acuerdo con sus propias tradiciones. Sin embargo, hace falta una ley que coordine mejor las diferentes jurisdicciones. También destaca los desafíos para lograr una articulación efectiva que contribuya a la construcción de paz, como la falta de recursos y vol
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Jurisdicción Indígena y Paz en Colombia

El documento describe la Jurisdicción Especial Indígena en Colombia y su relación con la Jurisdicción Ordinaria y la Jurisdicción Especial para la Paz. Explica que la Constitución reconoce la autonomía de los pueblos indígenas para administrar justicia de acuerdo con sus propias tradiciones. Sin embargo, hace falta una ley que coordine mejor las diferentes jurisdicciones. También destaca los desafíos para lograr una articulación efectiva que contribuya a la construcción de paz, como la falta de recursos y vol
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Bëtsëtsangbe benach: caminos ancestrales hacia la paz

Por Andrés Felipe Pardo1

Muy buenas tardes para todos los asistentes a este congreso. Antes de comenzar a
desarrollar los planteamientos sobre justicia transicional y jurisdicción especial indígena de
esta ponencia, quisiera agradecer a las instituciones convocantes por este tipo de espacios
tan pertinentes para reflexionar sobre la construcción de paz en Colombia desde una
perspectiva académica, multicultural y multidisciplinar.
El tema que voy a desarrollar a continuación está relacionado con los alcances de la
Jurisdicción Especial Indígena en Colombia para la construcción de paz territorial, a partir
del análisis del sistema de justicia propio y ancestral del Pueblo Indígena Kamëntšá,
ubicado en el departamento andino-amazónico del Putumayo. Con esto espero abordar las
cuestiones de: ¿cómo se articulan la Jurisdicción Especial Indígena, la Jurisdicción
Ordinaria y la Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia?, ¿cuáles son los desafíos para
que estas jurisdicciones contribuyan de manera efectiva al proceso de transición del
Acuerdo de Paz al post-acuerdo? y ¿qué aportes, a partir de experiencias concretas desde
los territorios y las comunidades víctimas de la violencia, pueden estimular nuestra
imaginación moral, en términos de Jean Paul Lederach2, para la construcción de paz en
Colombia?
¿Cómo se articulan la Jurisdicción Especial Indígena, la Jurisdicción Ordinaria y la JEP?
Esta pregunta nos conduce a las bases iusfilosóficas y normativas de la Constitución
Política de Colombia de 1991, donde hay una clara apuesta por transitar del Estado de
Derecho al Estado social de Derecho, a partir del principio del liberalismo moderno según
el cual “la titularidad de los derechos políticos y civiles se ostentará por el solo hecho de
pertenecer a la raza humana, siendo su titular exclusivo el individuo, en su calidad de
hombre y/o ciudadano o ciudadana”3, pero adicionalmente, nos confronta con la “cuestión
multicultural” de cómo resolver o superar las tensiones planteadas por la diversidad
cultural a la estructura clásica del Estado-Nación y el funcionamiento de las democracias
occidentales.
Los alcances del multiculturalismo en la Constitución colombiana responden a este debate
de la filosofía política, a mi juicio mucho más correspondiente con los aportes de Will
Kymlicka4 y de Bhikhu Parekh5, que de Charles Taylor, quienes conciben la conservación

1 Politólogo de la Universidad del Rosario y consultor en temas de Medio Ambiente, Desarrollo Rural, Derechos
Humanos, Pueblos Indígenas, Justicia Transicional, Género y Construcción de Paz.
2 Jean Paul Lederach, La Imaginación Moral: El Arte y El Alma de La Construcción de Paz (Grupo Editorial
Norma, 2016).
3 Alejandro Gómez Velásquez, ‘La Jurisdicción Especial Indígena En El Sistema Jurídico Colombiano’, Revista Boliviana de
Derecho, 25 (2018), 586–609.
4 Will Kymlicka, Ciudadanía Multicultural (México: Paidós, 1996).
5 Bhikhu Parekh, Repensando El Multiculturalismo (Madrid: Istmo, 2000).
cultural como inherente a los fundamentos liberalismo y no como una mera cuestión de
“tolerancia” ante el aborrecimiento o el rechazo de las diferencias 6.
En el plano normativo, esto se tradujo en precedentes muy importantes como la Ley 21 de
1991 que aprueba el Convenio 169 de la OIT, sobre pueblos indígenas y tribales en países
independientes, así como en nuestra Constitución Política, donde se reconoce el derecho
de los Pueblos Indígenas a ejercer facultades jurisdiccionales dentro de sus territorios,
dirigidas a sus propios miembros, en el marco de su derecho a organizarse y gobernarse de
acuerdo con su propia visión del mundo, sus tradiciones, deseos y la capacidad de crear
normas y aplicarlas.
No obstante, 28 años después de incorporados estos principios, observamos que este
“ejercicio de la potestad sancionadora” que ostentan las comunidades indígenas en
Colombia, sigue siendo un punto de fricción entre un Estado monolítico y la diversidad
cultural. O, cómo me diría mi profesor de derecho administrativo en la Universidad, ese
sancocho difícil de digerir que es nuestra definición existencial como un “Estado social de
derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de
sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista”.
En ese sentido, pese a que la Constitución delegó la tarea al órgano legislativo de expedir
una ley de coordinación entre la Jurisdicción Ordinaria y la Jurisdicción Especial Indígena,
esto hasta ahora no se ha hecho y, por lo tanto, ha sido el Juez Constitucional quien ha
venido definiendo los límites, alcances y funcionamientos del “fuero indígena”, con base
en la concurrencia de los elementos subjetivos (la pertenencia no del sindicado a una
comunidad indígena), los objetivos (que la víctima sea indígena), los territoriales (que las
autoridades territoriales indígenas tengan capacidad para ejercer control social) y los
orgánicos (que las autoridades indígenas exterioricen su decisión de adelantar el
juzgamiento del sindicado), a través de varias sentencias.
Avanzar en esta labor no ha sido nada fácil, pues la mayoría de los 102 Pueblos Indígenas
contactados en Colombia, habitan en territorios periféricos del país, donde la presencia
institucional es escasa o nula, debido a la situación de orden público. Esto ha impedido
que tengamos acceso a indicadores fiables sobre los procesos de justicia al interior de las
comunidades indígenas y que se den procesos de investigación rigurosos sobre sus límites
y desafíos con enfoque diferencial.
Esta tarea es urgente, teniendo en cuenta que se suma un desafío adicional propio del
actual contexto de transición política en Colombia de atender a ocho millones de víctimas

6 Charles Taylor, El Multiculturalismo y La Política de Reconocimiento (México D.F.: Fondo de Cultura


Económica, 1993).
del conflicto desde el enfoque de justicia restaurativa 7 del Sistema de Verdad, Justicia,
Reparación y No repetición.
En ese sentido, en un foro sobre consulta previa y justicia redistributiva al cual asistí el mes
pasado8, tuve la oportunidad de indagar con una magistrada de la Justicia Especial para la
Paz, qué tienen previsto para lograr esta necesaria articulación. Ella me remitió la Ley
Estatutaria de la JEP y la Ley 1922 de procedimiento, donde efectivamente se contempla la
apertura de una comisión étnica al interior del tribunal de paz; el fortalecimiento de la
presencia institucional de la JEP en los territorios; el lograr que el Derecho Propio y el
Derecho Mayor de las comunidades indígenas sean fuentes de derechos en Colombia; el
implementar proyectos de sanción propia en territorios indígenas; el avanzar en garantías
presupuestales suficientes para que las comunidades soliciten traductores e intérpretes; el
trabajar en la pertinencia étnica y cultural de las notificaciones judiciales y, finalmente, en
avanzar en la articulación y cumplimiento del decreto-ley de víctimas indígenas 4633 de
2011, por medio del cual Por medio del cual “se dictan medidas de asistencia, atención,
reparación integral y de restitución de derechos territoriales a las víctimas pertenecientes
a los pueblos y comunidades indígenas”.
Pese a esto, vemos que, en el Plan Marco de Implementación de los Acuerdos de Paz,
encargado de la ejecución del Acuerdo y sus presupuestos, no quedó una meta clara para la
coordinación de la JEP y la Jurisdicción Especial Indígena, es decir, no hay hasta el momento
financiación, ni mucho menos costos desagregados por metas, aunque se haya planteado que los
fondos deberían venir del rubro de proyectos de inversiones del presupuesto anual. Los desafíos
en ese sentido para esta necesaria y urgente articulación, pasan en primer lugar por la voluntad
política (con un gobierno abiertamente en contra de los Acuerdos de Paz), de asignación y
seguimiento presupuestal y de la afirmativa adecuación institucional para atender los miles de
casos que en este momento tiene la JEP que involucran a miembros de las comunidades indígenas,
desde un enfoque interseccional.

Yo quisiera insistir ahora en algunos potenciales que hay en Colombia, particularmente al interior
de las comunidades indígenas y sus saberes ancestrales, para que, superados estos obstáculos,
inauguremos procesos de reconciliación sin precedentes y emprendamos lo que algunos autores
han denominado “construcción de paz desde abajo” 9. Por eso puedo decir, con total certeza, que
atravesé el atlántico con mucha felicidad para venir a hablarles un poco de la experiencia de un
Pueblo Indígena de raíces milenarias, ubicado en las montañas del Departamento del Putumayo,
Colombia, con el cual he venido trabajando hace ya varios años, atraído por su cultura ancestral y
su territorio lleno de riquezas naturales.

7 Patricia Linares, ‘Una Justicia Sólida Para Colombia’, in Jurisdicción Especial Para La Paz (Bogotá, 2019)
<[Link]
v=PrE1GYefebI&feature=[Link]&fbclid=IwAR3e87cdbSNvnCo9r18dWMMnaOFbQ1SRhYznxTdDBeqaCqL-
jBmsNA5z_Kg>.
8 Akubadaura, ‘Foro: Reconociendo Diversas Voces. Consulta Previa, Justicia Redistributiva, Acuerdo Final.’
(Bogotá, 2019).
9 Ana Marulanda-Taborda, ‘Construcción de Paz Desde Abajo : Acciones de Paz de Mujeres En Guatemala y
Colombia’ (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, 2018).
El Pueblo Indígena Kamëntšá, está ubicado en el Valle de Sibundoy Putumayo, una región
a 800 km de Bogotá, de espeso bosque andino, bordeada por montañas y páramos, con
una superficie de 526Km2 que forma parte de la gran cuenca hidrográfica del río
Amazonas.
Según algunos estudios y evidencias arqueológicas, los Kamëntšá son descendientes de los
pueblos malayo-polinésicos que hace cinco mil años cruzaron el Estrecho de Bering y
desde entonces se asentaron en los bordes de este Valle, que anteriormente era una
laguna. Por esta razón, sus aspectos culturales son catalogados como unos de los más
arcaicos de América del sur y su idioma no tiene referencias lingüísticas con ningún otro en
el mundo10.
Su explicación cosmogónica, es que emergieron de la tierra, tal como brotan las cosechas
nativas de maíz o de frijol (base de su alimentación), y que su idioma fue enseñado por
una estrella que bajó del cielo, de ahí su carácter exclusivo 11. Su arraigo territorial se gesta
en el vientre materno, con cantos en lengua propia y baños de plantas medicinales, peros
solo se reafirma al momento del nacimiento, cuando la placenta del nuevo miembro de la
comunidad es enterrada en el hogar, justo al lado del fogón donde se cocinan los
alimentos, como símbolo de calor y abrigo. Los Kamëntšá son “hombres y mujeres de aquí
con pensamiento y lengua propia”, que suelen repetir como un mantra, que “indio sin
tierra no es indio”.
Pese a esta apropiación territorial, el Pueblo Kamëntšá, como la mayoría de los Pueblos
Indígenas en Colombia, ha atravesado ciclos de violencias y despojos, desde la conquista
española hasta nuestros días, donde actores legales e ilegales se han disputado
violentamente sus territorios ancestrales, moldeando a esta comunidad de doce mil
habitantes en lo que Veena Das define como “sujetos del dolor y agentes de dignidad”12.
El correlato de resistencia de esta comunidad ante la presencia de los actores armados, las
concesiones mineras sobre sus territorios sin consulta previa 13 y un pasado donde
sobresalen episodios como el genocidio de las caucherías, en el cual muchas familias se
desplazaron y murieron (o se suicidaron colectivamente), se basa en su proceso
organizativo, gracias al cual han logrado sobreponer su supervivencia física y cultural en el
tiempo.
De este proceso comunitario se destaca su persistencia en la prevención y la solución
alternativa de conflictos, con procesos locales dirigidos especialmente a la primera infancia

10 Gloria Stella Barrera Jurado, Autonomía Artesanal: Creaciones y Resistencias Del Pueblo Kamsá (Bogotá: Universidad
Javeriana, 2015).
11 Pueblo Kamëntša, ‘Plan Salvaguarda Pueblo Kamëntšá: Bëngbe Luarentš Šboachanak Mochtaboashënts Juabn,
Nemoria y Bëyan: “Sembremos Con Fuerza y Esperanza El Pensamiento, La Memoria y El Idioma En Nuestro Territorio”’,
2014.
12 Veena Das, Sujetos Del Dolor, Agentes de Dignidad (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2008).
13 Andrés Pardo, ‘Del Discurso Del Desarrollo Al Buen Vivir: Una Aproximación Con Enfoque Étnico
Diferencial a La Intervención Megaminera En El Alto Putumayo’ (Rosario, 2015).
y al fortalecimiento de espacios autónomos. De esta forma, su Plan de Vida se articula bajo
el principio del Jabuayenam, que en español significa aconsejar, pero que para los
indígenas tiene una connotación más compleja, relacionada con la manera de
desenvolverse en el mundo, es decir, con el ejercicio de la memoria y el conocimiento de
los mayores, cuyos referentes permanecen en el territorio y son transmitidos de
generación en generación, desde la oralidad y la experiencia, o el saber-hacer.
El aconsejar también es un principio latente en el ámbito de la medicina tradicional, donde
a través de la ingesta del Yagé en contextos ceremoniales y sagrados, bien sea en el hogar
o en malocas adecuadas para esta actividad, se curan enfermedades, se toman decisiones
colectivas, se previenen y solucionan conflictos, y se accede al conocimiento profundo de
la selva y de la propia cultura. El Yagé es un patrimonio que los Kamëntšá comparten con
otros Pueblos Indígenas Amazónicos, y que desde hace décadas viene atrayendo la
atención de referentes de la cultura occidental como el escritor William Burroughs 14, y de
prestigiosos etnobotánicos y antropólogos como Richard Evan Schultes y Wade Davis 15.
Actualmente, se tiene evidencia clínica de su potencial terapéutico y sus beneficios en el
campo de la neurología, el tratamiento de dependencias adictivas y los trastornos
depresivos16.
El Pueblo Kamëntšá actualmente demanda el fortalecimiento de su justicia propia y la
articulación con las demás jurisdicciones, a partir principalmente del respeto de sus
derechos territoriales (sin territorio no hay plantas), pero también de ser tenidos en
cuenta y perfilados como protagonistas capaces de aportar a la atención integral de
víctimas y victimarios, haciendo uso de su medicina tradicional. Aunque no hay todavía
una ruta clara en esta dirección por parte de la comunidad (y por supuesto yo no puedo
hablar en su nombre), si hay precedentes regionales interesantes en esta dirección que les
invito a consultar, como el Laboratorio Takiwasi 17 en el Perú, donde arriban personas de
todo el mundo entero, en un encuentro directo con los conocimientos ancestrales de las
comunidades indígenas.
Como conclusión, es importante anotar que la construcción de paz en Colombia pasa
necesariamente por ampliar los márgenes de la ciudadanía, sobretodo de las minorías
étnicas afectadas por la violencia y el conflicto armado interno, con acciones afirmativas
sobre la garantía de sus derechos territoriales, que las hagan participes de los procesos de
verdad, justicia, reparación y no repetición.

14 William Burroughs and Allen Gigsberg, Las Cartas Del Yagé, 1963.
15 Wade Davis, El Rio: Exploraciones y Descubrimientos En La Selva Amazónica (Fondo de Cultura Económica,
2016).
16 Elisabet Domínguez-clavé and others, ‘Ayahuasca : Pharmacology , Neuroscience and Therapeutic
Potential’, Brain Research Bulletin, 126.2016 (2019), 89–101
<[Link]
17 ‘Laboratorio Takiwasi’ <[Link]
Reparar en las experiencias a nivel local de estas comunidades resilientes, nos puede
incentivar a buscar alternativas en la gestión y solución de conflictos, así como a
cuestionar las bases del modelo de justicia convencional, para construir el tejido social
desde otros referentes propios, que se encuentran al interior de nuestras fronteras y que
han estado allí desde hace cientos o quizás miles de años.
Bastaría con voluntad política, despliegue o ajuste institucional y canales de diálogo
interculturales, para avanzar progresivamente en estrategias que nos permitan estudiar a
fondo estas dinámicas de cada uno de los 102 Pueblos Indígenas, así como de las
comunidades afrodescendientes, raizales, palenqueras y ROM, para enriquecer el ejercicio
constante que supone la construcción de paz, en cada una de sus dimensiones
individuales, colectivas, físicas, materiales y simbólicas.

REFERENCIAS
Akubadaura, ‘Foro: Reconociendo Diversas Voces. Consulta Previa, Justicia Redistributiva,
Acuerdo Final.’ (Bogotá, 2019)
Barrera Jurado, Gloria Stella, Autonomía Artesanal: Creaciones y Resistencias Del Pueblo
Kamsá (Bogotá: Universidad Javeriana, 2015)
Burroughs, William, and Allen Gigsberg, Las Cartas Del Yagé, 1963
Das, Veena, Sujetos Del Dolor, Agentes de Dignidad (Bogotá: Universidad Nacional de
Colombia, 2008)
Davis, Wade, El Rio: Exploraciones y Descubrimientos En La Selva Amazónica (Fondo de
Cultura Económica, 2016)
Domínguez-clavé, Elisabet, Joaquim Soler, Matilde Elices, Juan C Pascual, Enrique Álvarez,
Mario De, and others, ‘Ayahuasca : Pharmacology , Neuroscience and Therapeutic
Potential’, Brain Research Bulletin, 126 (2019), 89–101
<[Link]
Gómez Velásquez, Alejandro, ‘La Jurisdicción Especial Indígena En El Sistema Jurídico
Colombiano’, Revista Boliviana de Derecho, 25 (2018), 586–609
Kymlicka, Will, Ciudadanía Multicultural (México: Paidós, 1996)
‘Laboratorio Takiwasi’ <[Link]
Lederach, Jean Paul, La Imaginación Moral: El Arte y El Alma de La Construcción de Paz
(Grupo Editorial Norma, 2016)
Linares, Patricia, ‘Una Justicia Sólida Para Colombia’, in Jurisdicción Especial Para La Paz
(Bogotá, 2019) <[Link]
v=PrE1GYefebI&feature=[Link]&fbclid=IwAR3e87cdbSNvnCo9r18dWMMnaOFbQ1
SRhYznxTdDBeqaCqL-jBmsNA5z_Kg>
Marulanda-Taborda, Ana, ‘Construcción de Paz Desde Abajo : Acciones de Paz de Mujeres
En Guatemala y Colombia’ (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Occidente, 2018)
Pardo, Andrés, ‘Del Discurso Del Desarrollo Al Buen Vivir: Una Aproximación Con Enfoque
Étnico Diferencial a La Intervención Megaminera En El Alto Putumayo’ (Rosario, 2015)
Parekh, Bhikhu, Repensando El Multiculturalismo (Madrid: Istmo, 2000)
Pueblo Kamëntša, ‘Plan Salvaguarda Pueblo Kamëntšá: Bëngbe Luarentš Šboachanak
Mochtaboashënts Juabn, Nemoria y Bëyan: “Sembremos Con Fuerza y Esperanza El
Pensamiento, La Memoria y El Idioma En Nuestro Territorio”’, 2014
Taylor, Charles, El Multiculturalismo y La Política de Reconocimiento (México D.F.: Fondo de
Cultura Económica, 1993)

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