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Agroexportación en Perú: Empleo y Género

Este documento trata sobre el impacto de la agroexportación en el empleo y género en Perú. Explica que la agroexportación peruana ha crecido dinámicamente en la última década gracias a la demanda internacional de productos no tradicionales. Sin embargo, también ha aumentado la feminización del trabajo agrícola asalariado, con bajos salarios y malas condiciones laborales. El documento analiza estos temas a través de un caso práctico sobre la producción y exportación de uvas en Ica, Per
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Agroexportación en Perú: Empleo y Género

Este documento trata sobre el impacto de la agroexportación en el empleo y género en Perú. Explica que la agroexportación peruana ha crecido dinámicamente en la última década gracias a la demanda internacional de productos no tradicionales. Sin embargo, también ha aumentado la feminización del trabajo agrícola asalariado, con bajos salarios y malas condiciones laborales. El documento analiza estos temas a través de un caso práctico sobre la producción y exportación de uvas en Ica, Per
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“Año De La Lucha Contra La

Corrupción Y La Impunidad”

“UNIVERSIDAD
NACIONAL DEL
CENTRO DEL
AGROEXPORTACION

PERÚ”
CATEDRA: Contabilidad Agropecuaria.
CATEDRÁTICO: Mg. Jesús Castro Leiva.
INTEGRANTES:
 Álvarez Huari, Belén Melisa
 Basilio Taza, Alisson Esther
 Cahuaya Julián, Cinthya
 Guardamino Canchanya, Carla
 Huiza Vilcahuaman, Karen
 Laime Aparco, Thalía
 Lázaro Quispe, Leidy
 Llacma Valladolid, Ingrid Melani
 Montalván Matos, Joanna
SEMESTRE: VII - A
ÍNDICE

I. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................ 3

II. DESARROLLO ............................................................................................................. 4

LA AGROEXPORTACIÓN, EMPLEO Y GÉNERO


2.1. Agroexportación, Cadenas De Valor Y Mercados………………………………………...4
2.2. Empleo, Género e Ingresos……………………………………………………………......5
LA AGROEXPORTACION EN EL PERÚ
2.3. Agroexportación en Perú…………………………………………………………….…....6
EMPLEO Y GENERO DE LA AGROEXPORTACIÓN PERUANA:
2.4. Empleo e Ingresos Laborales…………………………………………………………......10
2.5. Dimensiones de Género y Pobreza…………………………………………………….....11
III. CASO PRACTICO ..................................................................................................... 14
UVAS – ICA
3.1. Actividad Productiva y Exportaciones……………………………………………….......14
3.2. Mano de Obra Local y Género……………………………………………………….......15
3.3. Ingresos y Condiciones Laborales……………………………………………………….16
IV. CONCLUSIONES ....................................................................................................... 18
V. ANÁLISIS CRITICO ..................................................................................................... 19

2
I. INTRODUCCIÓN

La actividad agroexportadora del Perú ha demostrado un dinamismo sin precedentes

durante la última década. Productos agrícolas no tradicionales como el espárrago, las uvas, la

palta, el mango, la páprika y muchos otros se han puesto a la vanguardia del crecimiento. Cada

vez son más las empresas y áreas cultivadas o comprometidas en la producción de estos

productos, que han capturado la atención de expertos y de autoridades de política, dadas sus

características, especiales en términos productivos, comerciales y de empleo.

Es evidente que la demanda internacional creciente y sostenida por estos productos ha sido

el estímulo fundamental para la expansión de la actividad agroexportadora. Aunque los precios

correspondientes han subido poco, e incluso caído recientemente, las cantidades demandadas

procedentes de los mercados internacionales se han expandido de manera continua. Europa y

Estados Unidos han sido los clientes mayoritarios, en tanto que la competencia internacional

entre productores se va acrecentado y nuevos jugadores parecen entrar.

Diversos factores han jugado a favor de los productos peruanos en el mercado mundial, que

han llegado a posicionarse en el primer lugar en casos como el de los espárragos en 2008. En

una mirada internacional, este dinamismo agroexportador no tradicional también ha sido

observado en otros países de América Latina, principalmente en América Central: su boom

agroexportador de frutas y de alimentos agrícolas en general muestra similitudes con nuestra

experiencia. Como indica la literatura, estamos frente a un modelo de desarrollo agrícola

internacional nuevo, aunque con rasgos convencionales, que se constituye en una forma

moderna de vínculo vía comercio internacional.

3
II. DESARROLLO

LA AGROEXPORTACIÓN, EMPLEO Y GÉNERO:

2.1. Agroexportación, Cadenas De Valor Y Mercados:

2.1.1. Exportación y agroexportación. –

En el caso de la agricultura, también sus ganancias se pueden potenciar con las

exportaciones, bajo ciertas condiciones de estabilidad y de (elasticidad) demanda de

sus productos, dentro y fuera del país. Sin embargo, la alta inestabilidad de la

agricultura comercial no se resuelve solo con el comercio. Bajo condiciones

competitivas, se esperaría una tendencia a la igualdad de precios de factores a nivel

internacional gracias al comercio. Sin embargo, restricciones a la movilidad de

factores entre países pueden frenar la tendencia hacia tal igualdad.

Además, la baja elasticidad de demanda de los productos agrícolas puede limitar

las ganancias adicionales esperadas de subsidios y de prohibiciones al comercio, así

como de pérdidas sociales y de reducción de bienestar social entre los agentes.

Si se considera la competitividad como habilidad para competir en los mercados tal

como existen actualmente, las ganancias del comercio han sido significativamente

superiores para los agricultores de países desarrollados y menores para los de países

en desarrollo.

2.1.2. Comercio y pobreza:

Los beneficios implicados del modelo convencional del comercio exterior han

sido puestos en duda a partir de resultados observados en la pobreza de los países

en desarrollo. Bhagwati y Srinivasan (2002) sostienen que el efecto del comercio

sobre la pobreza se debe a los efectos sobre los salarios reales de trabajadores no

calificados, con mínimo capital humano o financiero. Pese a los efectos positivos

esperados sobre bienestar y crecimiento del producto, se observa que la inflación

4
afecta a los países pobres, mientras que su política macro es endógena. En términos

conceptuales, dos mecanismos son fundamentales para que el comercio reduzca la

pobreza: acumulación e innovación, ambos favorecen la productividad y el empleo

de los factores.

Una hipótesis para explicar que el comercio vaya acompañado de mayor pobreza

en países en desarrollo es el proteccionismo que predomina, que estaría

restringiendo la eficiencia marginal del capital, limitando las ventas al mercado

local. Bhagwati y Srinivasan aluden a la evidencia empírica para afirmar que no hay

economía cerrada con alto crecimiento sostenido. En el mismo sentido, Dollar y

Kray (2002) aseguran que países globalizados como China e India han reflejado

mayores tasas de crecimiento que países no globalizados, y reducido

significativamente, además, su pobreza. Si bien sus resultados no muestran una

relación clara entre cambios en el volumen de comercio y cambios en la desigualdad

de ingresos, estos autores sostienen que las mayores tasas de crecimiento asociadas

a la apertura comercial se tienen que haber trasladado en promedio a incrementos

en los ingresos de los pobres. Ello porque se observa que la pobreza absoluta se ha

reducido significativamente en los países globalizados pobres con una creciente

apertura comercial e inversión extranjera.

2.2. Empleo, Género e Ingresos:

En relación al mercado de trabajo en general, los enfoques de género postulan

que existen efectos diferenciados de la apertura comercial sobre el empleo en general,

y sobre el empleo femenino en particular. Existe gran diferencia entre las mujeres de

los países en desarrollo y las de países desarrollados, en cuanto al acceso al empleo en

igualdad de condiciones, protección a la maternidad, entre otros, e incluso exigencias

de libertades, reducción de la pobreza y oportunidades para el desarrollo económico,

5
etc. Ello está asociado en parte a la mayoritaria presencia femenina entre los pobres.

Además, el bajo desarrollo de las instituciones mantiene efectos desfavorables para la

mayor parte de mujeres trabajadoras en países en desarrollo. En las áreas rurales, Thrupp

sostiene que históricamente las mujeres han participado activamente en la agricultura

de subsistencia, y al parecer esto está cambiando. La creciente comercialización de la

producción agrícola está siendo acompañada por una creciente feminización de la mano

de obra asalariada, en especial en la agroindustria, aunque con bajos salarios y difíciles

condiciones laborales, avalada por el marco legal vigente.

LA AGROEXPORTACION EN EL PERÚ:

2.3. Agroexportación en Perú:

El sector agroexportador muestra una significativa diversificación de sus productos

y de los mercados internacionales de destino. Este dinamismo del sector ocurre en un

contexto mundial en el cual existe una creciente preferencia hacia el consumo de

productos naturales y exóticos, y en un contexto local en el que se acrecientan los

acuerdos comerciales con países desarrollados, principales demandantes de estos

productos. Productores e inversionistas agrícolas locales se han involucrado en un

proceso de reingeniería para incorporar nuevos productos al portafolio de cultivos

agroexportadores, desde la etapa productiva hasta su exportación.

2.3.1. Exportaciones agrícolas y agroexportación:

Es sabido que el Perú ha exportado históricamente variados productos agrícolas.

Algodón, azúcar, cacao, y en tiempos recientes café, han sido los productos bandera

de la exportación agrícola tradicional peruana a lo largo del presente siglo. Al año

2008, las exportaciones agrícolas tradicionales alcanzaron US$ 685 millones, lo que

significó un crecimiento casi de cuatro veces en relación al valor alcanzado en 1990.

En las últimas dos décadas el principal producto agrícola de exportación tradicional

6
ha sido el café, con alrededor del 80% del valor de las exportaciones agrícolas

tradicionales. Sin embargo, estas exportaciones tradicionales han ido disminuyendo

su participación dentro del total de exportaciones agrícolas peruanas. Múltiples

causas, incluida la crisis internacional en los sectores agrícolas tradicionales,

explican en parte estos resultados. Las exportaciones agrícolas no tradicionales

sumaron US$ 1.912 millones en 2008, reflejando un incremento de 16 veces su valor

de 1990. Estos productos agroindustriales son fundamentalmente costeños, lo que

habla de la adecuación de la agricultura de la costa peruana a los cambios en la

demanda internacional y, en última instancia, a un nuevo modelo de desarrollo

agrícola.

2.3.2. Principales productos de agroexportación:

La canasta peruana de exportaciones agrícolas no tradicionales es muy variada.

Las legumbres y las frutas han llegado a ser los productos agroindustriales de mayor

valor exportado, incluso respecto del total de exportaciones del país (6%). Factores

geográficos, económicos locales y del contexto internacional han contribuido al

dinamismo exportador de estos productos específicos a lo largo de la presente

década.

Perú tiene una rica diversidad climática, pues cuenta con 84 de los 108 climas

existentes en el mundo. La costa peruana es especialmente privilegiada para el desa-

rrollo de estos cultivos de agroexportación, al tener disponibles alrededor de

250.000 hectáreas a lo largo de 53 valles. La frontera agrícola en estas zonas se ha

expandido drásticamente en años recientes, sea en base a inversiones previas de

largo alcance, como en la costa norte (Chavimochic), o la creciente diversificación

productiva del agro de Ica (Chacaltana 2007). La disponibilidad del agua ha añadido

condiciones favorables para la agroexportación: este recurso es abundante entre

7
diciembre y abril, y el resto del año se puede usar agua del subsuelo y de reservorios.

La baja fluctuación de temperatura a lo largo del día también ha facilitado el manejo

adecuado del clima en la actividad productiva costeña en general. Un aspecto

favorable externo ha sido también que la estacionalidad del ciclo productivo de estos

productos peruanos de agroexportación sea opuesta a la del hemisferio norte,

facilitando varias temporadas de cosecha por año.

2.3.3. Mercados externos y acuerdos comerciales:

8
Según el gráfico, de los principales países de destino de nuestros productos

agroindustriales en el 2008, el mercado norteamericano ha sido el más importante

demandante al comprar alrededor de 30% de nuestras agroexportaciones agrícolas

(principalmente espárrago fresco). España (por espárragos en conservas) y los

Países Bajos (por espárragos frescos, paltas y uvas) fueron los otros dos destinos

internacionales más importantes en los últimos años. Los cinco principales

mercados de destino (incluidos Francia y Ecuador) de las exportaciones

agroindustriales representan el 62%. El restante 50% de las exportaciones

agroindustriales se dirigieron hacia otros 125 países en el mundo: “La expansión de

la agroexportación no tradicional responde al mayor dinamismo en el mercado

internacional de alimentos, principalmente del grupo de frutas y hortalizas, el cual

registró el mayor valor de exportación mundial, Polonia, México, India y China

están incrementando significativamente la demanda de frutas y hortalizas” (Gómez

2008).

Por el lado de la oferta, sin embargo, también es necesario tener en consideración

la creciente competencia internacional de años recientes. Para el caso específico del

espárrago fresco, Shimizu (2008) detecta que México, Perú y recientemente Chile

se han constituido en los principales proveedores del mercado americano.

2.3.4. Política sectorial y competencia:

El entorno de políticas también ha jugado un rol preponderante en el desarrollo

de la agroexportación. Desde el año 2000, las autoridades han percibido el desarrollo

agrícola como enmarcado en una política de desarrollo competitivo y sostenible,

focalizado en los sectores dinámicos. A este esquema correspondía

fundamentalmente la agricultura moderna. La política agraria se ha diseñado acorde

9
con esta perspectiva, y a ella se han sujetado los objetivos de competitividad, la

generación de empleo y la reducción de la pobreza.

Entre las principales políticas generales implementadas hacia la agricultura se

encuentran los incentivos tributarios diversos, tales como la Ley de Promoción al

Agro, el arancel cero a la importación de insumos agrícolas específicos, la

depreciación acelerada de la infraestructura hidráulica, la recuperación del impuesto

a las ventas pagado sobre compras específicas, entre otros. Medidas adicionales

incluyen las políticas de seguros por siniestros, la Ley de Desarrollo y

Fortalecimiento de Organizaciones Agrarias, las políticas de infraestructura y

titulación, y el apoyo a iniciativas de mejoras sanitarias en la producción para la

agroexportación. Otras políticas específicas referidas a contratación de mano de

obra por parte de la agroindustria se discuten con detalle en el siguiente capítulo.

EMPLEO Y GENERO DE LA AGROEXPORTACIÓN PERUANA:

2.4. Empleo e Ingresos Laborales:

En términos generales, de acuerdo al Minag, “la agricultura emplea 26% de la PEA

nacional y 65,5% de la PEA del área rural. En contraste con su capacidad de generar

empleo, es uno de los sectores con menor productividad de mano de obra debido al bajo

nivel educativo de la fuerza laboral en el ámbito rural.” Además, como se sabe, en el

Perú rural coexisten diversos tipos de unidades productivas, incluidos campesinos,

pequeños y medianos productores, cooperativas agrícolas y otras formas asociativas, así

como grandes empresas, incluidas las agroindustriales. En el caso específico de las áreas

agroindustriales, “diversos actores sociales están pues detrás de la construcción del

nuevo modelo agroexportador. Se trata de un lado, de un empresariado nativo no

necesariamente con tradición en inversiones en el agro, y de empresas transnacionales;

10
y de otro, de miles de asalariados agrícolas, obreras fabriles y pequeños y medianos

agricultores”.

2.4.1. Características de la mano de obra. –

La actividad productiva al inicio de la cadena agroindustrial es de naturaleza

temporal, y por tanto al menos parte de su demanda derivada por mano de obra

también lo será. En las etapas iniciales de la cadena, la mano de obra opera en el

campo, en las actividades de siembra y cosecha, y esas actividades son temporales.

Así, el ciclo del espárrago es de alrededor de cuatro meses, con distintas

características durante el año: alta productividad y baja calidad de enero a abril, baja

productividad y alta calidad de mayo a setiembre (Agrobanco 2007). Además, entre

agosto y diciembre se obtiene la mayor cosecha de espárrago verde, base principal

para las exportaciones en conservas. Similares características presentan la uva

peruana.

En la medida que las tierras sean altamente productivas, y la producción sea

organizada para ser realizada de manera continua, la demanda laboral también será

sostenida. Yesa ha sido la tendencia reciente entre los productores de espárragos y

de uvas, cuya creciente demanda internacional ha estimulado a los empresarios a

invertir en proyectos de corto y de largo plazo para expandir su frontera agrícola.

Recientemente, la producción de ambos productos se realiza prácticamente a lo

largo de todo el año, en especial en los valles de La Libertad e Ica, gracias a

innovaciones implementadas. En el caso de otros productos agroindustriales, la

temporalidad de la producción es más marcada y no ha podido ser revertida, lo que

repercute en su demanda por mano de obra que trabaja en el campo, que también es

temporal.

2.5. Dimensiones de Género y Pobreza. –

11
De acuerdo a Mintra (2008), sus Encuestas a Hogares 2006 muestran que alrede-

dor del 75% de la población en edad de trabajar forma parte de la PEA, siendo esta

proporción 63% entre las mujeres. La PEA femenina en desempleo fue mínima (5%),

aunque esta tasa fue mayor (más del 8%) entre las jóvenes. En tanto, el desempleo fue

mínimo para la PEA femenina de la costa rural, en especial en La Libertad, opuesto a

los resultados en el interior del país, en que las tasas de desempleo femenino son

mayores al promedio local. Además, solo el 27% de la PEA femenina trabajaba de

manera asalariada. El alto subempleo femenino por ingresos y por horas es la forma

típica de inserción laboral femenina. Por tamaño de empresa, las mujeres trabajan

mayoritariamente como independientes o en microempresas (siete de cada 10); del

resto, una de cada 10 trabaja en grandes empresas (Mintra 2008).

Pese a su mayor nivel educativo, aún hay grandes brechas de ingresos contra las

mujeres: la remuneración de los hombres es 30% mayor, siendo esta discrepancia mayor

(45%) entre los de menores ingresos, que trabajan en actividades informales. Al interior

del país estas discrepancias son incluso mayores: el ingreso femenino es menos del 50%

del ingreso masculino en Ica, y alrededor del 60% en La Libertad y Lima. Parte de estas

diferencias pueden ser explicadas por las ligeramente mayores jornadas de los varones

en estas regiones. Pero definitivamente debe haber otras causas. También se observan

diferencias claras entre jefes de familia: el ingreso de los varones es 78% mayor al de

las mujeres. Si se comparan varias encuestas, se constata, además, una mayor volatilidad

para los ingresos femeninos.

En cuanto a las actividades agrícola, pecuaria, pesca y silvicultura, una de cada

tres mujeres trabaja en estas actividades, frente al 40% de los varones. En general, las

mujeres trabajan a edades ligeramente mayores que los varones, algo posiblemente

explicable por su regreso al mercado laboral luego de la crianza. Si se compara el

12
empleo y los ingresos según nivel educativo de la mujer, Mintra (2008) encuentra que,

a más educación, mayor motivación para el trabajo. Pero también se encuentra un efecto

desincentivador entre las mujeres casadas más educadas, y entre aquellas que están a

cargo de enfermos crónicos o de menores de edad. Es decir, los roles del cuidado

condicionan la manera en que la mujer se inserta al mercado laboral, incluso ante una

mayor educación. Ya ello se añaden componentes de discriminación por ingreso laboral,

a igualdad de calificación.

13
III. CASO PRACTICO

UVAS – ICA:

La costa peruana es altamente productiva, como ya se ha visto. Al sur del país, los valles

de la región Ica son los más productivos, siendo la uva uno de los principales productos de

agroexportación de la zona. La gran demanda internacional del producto, su excelente

calidad, la alta productividad de las tierras, entre otras razones, hacen de la uva el producto

agroindustrial bandera de Ica. Además de las favorables condiciones naturales, como ya se

vio, han confluido factores tecnológicos y empresariales a favor del dinamismo de la uva

iqueña (así como de otros productos de agroexportación).

3.1. Actividad Productiva y Exportaciones:

Se entrevistó directamente a dos dueños, uno individual y otro que opera en una

asociación de productores agrícolas. Los entrevistados son pequeños productores, cuya

producción es totalmente vendida a empresas más grandes, las que a su vez la exportan.

Estos pequeños productores operan parcelas de menos de cinco hectáreas alta-

mente productivas, ubicadas en las afueras de la ciudad de Ica. Su escala de operación

es baja, casi 10.000 kg de cada producto. Además de uvas, los entrevistados producían

también paltas y espárragos. Es amplia su experiencia en esta actividad económica, en

la que tienen más de 10 años, habiendo desempeñado distintos roles en la

agroexportación con estos y otros productos. Sobre su producción, el 100% es acopiado

por las empresas más grandes, las mismas que les han financiado la campaña agrícola.

Este financiamiento permite cubrir costos de fertilización (crecientes por ser derivados

del petróleo) y de mano de obra, en especial en los períodos de cosecha.

14
3.2. Mano de Obra Local y Género:

Las características de la mano de obra difieren según tipo. Entre los

entrevistados, como es de esperar, los empresarios y funcionarios son los que gozan de

mayor capital humano, sean hombres o mujeres. En todos los casos se trata de

profesionales (sin postgrado), con carreras (ingeniería agrónoma, administración de

empresas) afines a la actividad agroexportadora. Ellos son de edad madura (entre 30 y

50 años) y cuentan con amplia experiencia en la producción de uvas, espárragos, paltas

y otros productos agroindustriales. Al parecer, entre estos profesionales hay una

importante presencia de migrantes nacidos en otras ciudades de la costa (Lima,

Chiclayo), y viudas con alguna carga familiar. Entre administradores y gerentes, al

menos 50% son mujeres, incluidas las responsables de dirigir fundos de gran tamaño y

personal. Uno de los entrevistados refiere que incluso en los laboratorios buscan más a

las ingenieras por ser más cuidadosas en sus labores.

El personal de mando medio es menos educado, pero es seleccionado

básicamente de acuerdo a su experiencia, y por referencia de familiares y amigos. Las

supervisoras de planta son casi todas mujeres, relativamente mayores de edad, casadas

o madres solteras; ellas son responsables de las tareas de evaluación de plagas y

encargadas del Programa BREGAP. Similar es el perfil de las trabajadoras de planta,

aunque con mayor juventud y menos experiencia, que llegan a la empresa usualmente

por referencia de familiares y amigos. Las operarias de planta se encargan

principalmente de la limpieza de la uva, su calibración, selección, luces, embolse,

paletizaje y recepción para depositar el producto a la cámara en frío. En la fase de

empaque, ellas además realizan el proceso de panes, es decir, acomodan las uvas en

tappers previamente diseñados para ese propósito. Los varones, en cambio, trabajan en

15
la planta principalmente encargados de las tareas que requieren fuerza (cargar cajas,

trasladar los productos), apoyando a actividades desarrolladas por mujeres.

Los operarios de campo en Ica son contratados mayoritariamente en épocas de

cosecha, en que se requiere gran cantidad de mano de obra. Dado los ciclos de los

cultivos, esta mano de obra se requiere masivamente por meses, usualmente dos veces

al año. No se les demanda mayor calificación (“no se requiere tanta educación, sino

responsabilidad y delicadeza”), pero sí juventud (entre 18 y 30 años) y documentos

(DNI). Las formas de convocar a la mano de obra son múltiples: de “boca a boca”,

pizarrón en local de la empresa (antes también altavoces en zonas marginales de la

ciudad de Ica), aviso en la municipalidad, periódico mural, e incluso contratistas, según

el tamaño de la empresa y los requerimientos específicos de mano de obra. Las empresas

más pequeñas prefieren “gente conocida”, referida por quienes ya trabajan con ellas.

Los contratistas sirven más bien a los requerimientos de personal de empresas grandes;

estos contratistas provienen de distintos distritos, y su rol es convocar mano de obra

para trabajar en el campo, a quienes subcontratan. Ello explica por qué muchos

operarios de campo entrevistados no sabían el nombre de la empresa en la que se

encontraban trabajando. Es importante mencionar que existe una zona en las afueras de

la ciudad de Ica (“El Álamo”) a la que acuden también muchos trabajadores “libres”,

hombres y mujeres desocupados, buscando trabajo, listos para ser subcontratados.

3.3. Ingresos y Condiciones Laborales:

La información provista por los entrevistados muestra interesantes diferencias y

percepciones por parte de los mismos trabajadores. Entre el personal de mando medio

y los operarios de planta predominan los trabajadores por contratos. Aun aquellos que

tienen 10 años con la misma empresa trabajan por contratos renovables de seis meses.

Algunos de ellos fueron originalmente operarios que fueron ascendidos.

16
Las operarias de campo trabajan hasta en tres distintos horarios, según tipo de tareas,

temporadas y productos. Así, en el caso de las uvas, unas entran a las 6am, y salen a las

2pm; otras trabajan en horario dividido (de 6:30 a 11:30am y de 2 a 5pm); e incluso

otros son contratados por tareas, y el horario depende entonces de la conclusión de las

mismas (por hectárea: un grupo de cuatro personas, en ocho horas debe hacer su labor

con 350 plantas). En el caso del espárrago, algunos trabajan de 6:30 a 11am, en tanto

que otros trabajan por tarea y en grupo de seis a siete personas (y deben cortar una

parcela de tres hectáreas por día), y su salida depende de que terminen la tarea.

Los operarios de campo ganan como jornal entre S/. 22 (hombres) y S/. 23 (muje-

res) por día. Estos montos son superiores a los que un migrante puede recibir en la

cosecha de cualquier producto en su lugar de origen (así, en Ayacucho el jornal era entre

8 y 10 soles por día). En cuanto a otros beneficios, pocas empresas le dan seguro a

cambio de un descuento, aunque las operarias prefieren no tenerlo porque para poder

utilizarlo deben aportar al menos tres meses, pero ese es normalmente el tiempo que

dura el trabajo.

17
IV. CONCLUSIONES

Se constata el gran dinamismo de la agroexportación, consistente con los resultados

referidos por diversas fuentes públicas, que dan cuenta de la importancia de la

expansión sostenida de su producción y sus exportaciones.

Es indiscutible que la demanda internacional ha estado a la base de este dinamismo

agroexportador, al adquirir más del 90% de los productos en referencia. Con precios

exógenos dados, el dinamismo de las ventas internacionales de la agroindustria

peruana ha estado dominado por la creciente cantidad demandada externa por estos

productos.

La oferta laboral de la mano de obra es diversa, heterogénea, con diferentes niveles

de calificación, experiencia laboral, edad, estatus migratorio y género, con pre-

dominio de los migrantes y de las mujeres, en especial jóvenes, con alguna carga

familiar. Su disponibilidad local ha sido limitada, en especial para las labores del

campo. De ahí la importancia de la migración desde las áreas serranas cercanas.

Los operarios, sean de planta o de campo, han sido contratados de manera temporal.

Contratos por períodos cortos de empleo e ingresos, frente a lapsos no pagados de

descanso laboral o sin contrato, han constituido el esquema predominante.

Dada la fuerte superposición existente entre empleo femenino y pobreza, se puede

afirmar que los ingresos de la mujer han elevado los ingresos familiares de algún

modo, en especial los de las madres solteras con carga familiar.

18
V. ANÁLISIS CRITICO

La estructura productiva es altamente heterogénea en las zonas de agroexportación. Más

aun, las viejas unidades productivas, por lo general medianos o pequeños agricultores, son

nativos y con interés en reinvertir productiva y socialmente en la zona. Frente a ellos,

contrasta la actitud de las grandes empresas agroindustriales, usualmente de capital

internacional o mixto, con las más altas tasas de retorno y bajas tasas de reinversión local.

El rápido crecimiento del empleo en la agroexportación es consecuencia, antes que

causa, del dinamismo de la actividad agroindustrial. Y en la medida que la demanda

internacional por los productos agroindustriales garantice alta rentabilidad, el empleo de

estas actividades seguirá creciendo. Y específicamente porque la mano de obra femenina es

adecuada y funcional a la actividad productiva de la agroindustria. El dinamismo

agroexportador se ha manifestado más bien a nivel del empleo, antes que, en los salarios y

las condiciones laborales, reportados a bajos niveles.

El DL 27360, otorgado como incentivo a la agroindustria y aplicable a los operarios,

establece condiciones laborales menores o más flexibles que el resto de la economía, en

términos de temporalidad del contrato laboral, pagos de salarios, compensaciones y vaca-

ciones, así como duración de la jornada. En torno a estas condiciones laborales flexibles se

requiere una evaluación más detallada de sus efectos a corto y largo plazo para la economía

y para el empleo local y del resto de la economía.

19

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