Crédito y morosidad en España: análisis cíclico
Crédito y morosidad en España: análisis cíclico
de provisiones
1. INTRODUCCIÓN
para insolvencias
El crédito bancario en España y en la mayo-
en España ría de los países muestra un comportamiento
fuertemente procíclico. En las fases expansivas
del ciclo, en las que el crédito crece fuertemen-
te y la morosidad es baja, es cuando tienden a
cometerse los errores de evaluación de riesgos
que después se traducen en pérdidas durante
la fase contractiva. Las provisiones para insol-
vencias también tienden a ser muy cíclicas: re-
gistran niveles reducidos en las fases expansi-
vas y muy elevados en las recesivas. Este tra-
bajo analiza los determinantes de la evolución
cíclica del crédito bancario, la morosidad y las
provisiones para insolvencias en España, así
como los problemas que esto genera.
0 0
Sin embargo, el factor de oferta más impor-
tante desde el punto de vista prudencial es la
-5 -5 política crediticia de los bancos. Si dicha políti-
-10 -10 ca se relaja durante la fase expansiva, se pro-
1963 1967 1971 1975 1979 1983 1987 1991 1995 1999 duce una acumulación de riesgo, lo que puede
afectar a la solvencia de las entidades en la
Fuente: Banco de España. fase contractiva. Esto es compatible con la hi-
pótesis de inestabilidad financiera de Minsky
(1982), según la cual el sistema financiero es
inherentemente inestable. Existe una tendencia
tos esperados se analizan. El trabajo finaliza hacia una «excesiva» acumulación de deuda
con unas breves conclusiones. en períodos de bonanza, cuando los prestata-
rios parecen estar en condiciones de soportar
niveles más elevados de gasto y endeudamien-
2. EL PATRÓN CÍCLICO DEL CRÉDITO to. Este «exceso» se corrige luego en las fases
BANCARIO EN ESPAÑA recesivas a través de la deflación y de las crisis
económicas. El resultado es, nuevamente, un
Tal como se observa claramente en el gráfi- incremento de las fluctuaciones del ciclo econó-
co 1, el crecimiento del crédito bancario se ca- mico (4).
racteriza por períodos alternos de expansión y
estancamiento. Pese a los profundos cambios El cuadro 1 resume los datos disponibles
estructurales que se han producido en la econo- sobre el comportamiento del crédito y sus cita-
mía española en un período tan largo como el dos determinantes en la economía española
considerado, el crédito bancario ha mantenido durante el período comprendido entre 1963 y
su patrón cíclico. Este ciclo de crecimiento se 1999. Cabe destacar la ausencia de indicado-
corresponde de forma muy precisa con el ciclo res sobre las condiciones de concesión de cré-
económico, lo cual es lógico, dada la relación dito por parte de los bancos, lo que dificulta lle-
entre la demanda de crédito y el gasto, aunque gar a afirmaciones concluyentes respecto a los
el crédito bancario muestra unas fluctuaciones determinantes del crédito. Entre los indicadores
cíclicas más intensas que las del PIB. incluidos en el cuadro 1, aparte del tipo de inte-
rés real, todos los demás factores explicativos
Esta mayor fluctuación cíclica del crédito po- muestran un comportamiento procíclico, lo que
siblemente se explica por factores de demanda contribuye a explicar la evolución cíclica de la
y de oferta. Desde el lado de la demanda, la ratio de crédito en relación con el PIB. Las par-
composición del gasto es un importante deter- tidas de gasto más dependientes del crédito,
minante del crédito. Diferentes tipos de gastos tales como la inversión no residencial y el con-
de las empresas y los hogares se financian en sumo de bienes duraderos, evidencian un com-
distinta medida con créditos bancarios. Los portamiento procíclico más fuerte que el PIB; lo
componentes del PIB sometidos a fluctuacio- mismo ocurre con las adquisiciones financieras.
nes cíclicas más acentuadas —la inversión em- Los precios de los activos reales y financieros
presarial, la inversión residencial y el consumo tienden, asimismo, a crecer más rápidamente
de bienes duraderos— constituyen decisiones de en períodos de expansión económica (5), y con
gasto que exigen un mayor recurso a la finan-
ciación externa que, por ejemplo, el consumo
de bienes no duraderos. Por otra parte, la deuda (2) Véase, por ejemplo, Kiyotaki y Moore (1997).
puede financiar no solo los gastos reales, sino (3) Véase, por ejemplo, Bernanke et al. (1998).
también las adquisiciones financieras, que no (4) Esta clase de comportamiento se ha explicado por
están incluidas en el PIB y tienen un perfil cíclico la miopía [Herring (1999)], el comportamiento gregario [Ra-
jan (1994)] o como consecuencia de la existencia de incen-
también muy acusado. Los tipos de interés reales tivos perversos.
son también un importante determinante de la (5) En el caso de las cotizaciones bursátiles, estas tienden
demanda de crédito. también a anticipar los cambios en el crecimiento del PIB.
CUADRO 1
PIB
(tasa de crecimiento real interanual) 5,8 (d) 1,8 4,3 1,4 3,8
Inversión residencial 5,0 (d) -2,2 4,6 1,6 6,0
Inversión no residencial 9,2 (d) -0,6 11,2 0,3 8,5
Consumo de bienes duraderos 7,7 (d) 0,7 6,5 0,0 11,6 (e)
Indicadores de riqueza
Índice del precio de la vivienda
(tasa de crecimiento real interanual) --- --- 13,0 (g) -4,4 4,9
Índice de precios bursátiles
(tasa de crecimiento real interanual) -0,3 -7,9 -0,5 5,5 29,6
(desfasado un año) 0,8 -14,1 11,6 1,4 29,2
Activos financieros netos de las sociedades
no financieras y de los hogares
(% del PIB) --- 26,4 (h) 47,6 54,7 85,9
PRO MEMORIA:
Fuentes: Banco de España, INE, Ministerio de Obras Públicas , Transpor tes y Medio Ambiente.
(a) Tipo de interés nominal menos tasa de inflación obser vada.
(b) Créditos dudosos y morosos sobre el total de créditos a los sectores residentes no crediticios.
(c) Suma de porcentajes sobre el capital y las reservas totales del capital y las reser vas de los bancos con problemas de solvencia durante el
período consider ado. Se refiere solo a los bancos comerciales, que representan el gr ueso de las entidades con problemas de solvencia.
(d) Datos desde 1965.
(e) Datos hasta 1998.
(f) Datos desde 1971.
(g) Datos desde 1988.
(h) Datos desde 1980.
(i) Datos desde 1977.
ellos la riqueza del sector privado. Por último, la de los hogares. Entre estos últimos, los prés-
aunque los activos financieros netos de las em- tamos hipotecarios presentan niveles de morosi-
presas no financieras y de los hogares mues- dad muy bajos, en comparación con los créditos
tran una tendencia al alza a largo plazo, son personales, las tarjetas de crédito o los descu-
comparativamente más elevados al principio de biertos. Entre las empresas, existen pronuncia-
la fase expansiva y van deteriorándose progre- das diferencias en las ratios de morosidad por
sivamente a lo largo de dicha fase. sectores económicos.
GRÁFICO 2 GRÁFICO 3
6 1
300 300
2
4 200 200
3
4
2 100 100
5
0 6 0 0
1983 1985 1987 1989 1991 1993 1995 1997 1999 -8 -5 -2 1 4 7 10 13 16 19 22 25 28 31 34 37 40 43 46
tores bancarios pueden centrarse más, en oca- nalizaciones por equivocarse en compañía son
siones, en ganar cuota de mercado que en la mucho más leves que las que se sufren por co-
rentabilidad para los accionistas. Los gestores meter errores en solitario (9).
escasamente vigilados por los accionistas po-
drían estar dispuestos a incrementar el riesgo Varios factores adicionales podrían afectar
para obtener una mayor rentabilidad a corto al nivel de morosidad de los bancos. En primer
plazo, lo que llevaría a un crecimiento excesivo lugar, la composición de la cartera crediticia de -
del crédito, con el fin de maximizar su función de sempeña un papel importante como indicador
utilidad (6). Puede requerir mucho tiempo darse del perfil de riesgo de los bancos. En segundo
cuenta del peligro de estas estrategias arries- lugar, las entidades ineficientes, que llevan a
gadas, dado que los gestores bancarios pue- cabo una selección y un seguimiento insuficien -
den estar llevando a cabo prácticas de alisa- tes de los prestatarios, tendrán una cartera de
miento de beneficios (7). baja calidad. En tercer lugar, el entorno compe-
titivo global en el que operan los bancos podría
Los accionistas de bancos con niveles de afectar también al nivel de riesgo de crédito
solvencia muy bajos pueden verse tentados a que la entidad está dispuesta a asumir.
incrementar el riesgo de crédito como «apuesta
por la resurrección». Un caso más sutil de in- Salas y Saurina (1999b) han modelizado
centivos peligrosos aparece en las entidades la ratio de morosidad de los bancos y cajas de
que están experimentando un descenso lento ahorros españolas para calibrar el impacto
pero constante de su valor de mercado ( 8 ) . de la política de crecimiento del crédito sobre la
Crockett (1997) señala que el aumento de la morosidad. El objetivo era determinar el desfa-
competencia puede fomentar la miopía de los se entre la expansión del crédito y la aparición
gestores. Del mismo modo, el comportamiento de la morosidad. En el estudio se controlaron
gregario puede promover unas políticas crediti- factores como la evolución macroeconómica,
cias demasiado arriesgadas, puesto que las pe- las modificaciones de la normativa, la composi-
ción y el tamaño de las carteras, y los incentivos
(6) Gorton y Rosen (1995) muestran que, cuando los
que se presentan a los gestores bancarios y
gestores bancarios reciben beneficios particulares del con- accionistas.
trol de la entidad y no están perfectamente vigilados, asu-
mirán riesgos excesivos, si la entidad no goza de buena sa- El cuadro 2 muestra los resultados de su es-
lud.
(7) Fudenberg y Tirole (1995) analizan los fundamentos
timación empírica utilizando un panel de datos
teóricos del alisamiento de beneficios. La literatura empírica de bancos comerciales y cajas de ahorros para
ha confirmado ampliamente la existencia de tales prácticas el período 1985-1997. Como era de esperar, el
entre los bancos. ciclo (medido a través de las tasas de creci-
(8) Keeley (1990) muestra cómo la desregulación del miento del PIB actual y con un desfase de un
sector bancario americano provocó un aumento de la com-
petencia, que erosionó el valor de mercado de los bancos,
año) tiene un importante impacto negativo so-
proporcionando incentivos a los gestores para emprender bre la morosidad. El impacto contemporáneo es
políticas más arriesgadas (mayor riesgo de crédito y menos
capital). Salas y Saurina (1999a) encuentran resultados si-
milares para la banca española. (9) Véase, por ejemplo, Rajan (1994).
CUADRO 2
VARIABLES COEFICIENTES
AGREGADAS:
Crecimiento del PIB ( PIB) -0,0799 ** (-7,13)
Crecimiento del PIB en t-1 ( PIB ) -0,0159 ** (-2,01)
Endeudamiento de las familias (DFAM) -0,0092 ** (-1,83)
Endeudamiento de las empresas (DEMP) 0,0017 *** (2,83)
Regulación 1988 (REG88) 0,1482 ** (2,49)
INDIVIDUALES:
Crecimiento del crédito en t-2 ( LOAN ) 0,0005 (0,43)
Crecimiento del crédito en t-3 ( LOAN ) 0,0020 ** (2,14)
Crecimiento del crédito en t-4 ( LOAN ) 0,0002 (0,20)
Crecimiento del nº sucursales en t-2 ( BRAN ) -0,0007 (-1,17)
Crecimiento del nº sucursales en t-3 ( BRAN ) 0,0007 *** (2,60)
Crecimiento del nº sucursales en t-4 ( BRAN ) -0,0001 (-0,09)
Indicador de ineficiencia (INEF ) 0,0029 * (1,64)
% Créditos sin garantía (NCOL ) 0,0128 ** (2,51)
% Activos sobre los activos totales (SIZE ) -0,0811 ** (-2,38)
Margen de inter mediación en t-2 (INTMit-2) 0,0422 * (1,69)
Margen de inter mediación en t-3 (INTMit-3) 0,0120 (0,38)
Capital sobre activos totales en t-2 (SOLRit-2) -0,0297 (-1,43)
Capital sobre activos totales en t-3 (SOLRit-3) -0,0012 (-0,14)
Cuota de mercado (MPOW ) 0,0275 (1,17)
mucho más significativo. Por otro lado, el incre- carteras de mayor riesgo, que los préstamos
mento del endeudamiento de las empresas no garantizados suponen un menor riesgo y que
financieras eleva la morosidad. los grandes bancos tienen un nivel de morosi-
dad más bajo, probablemente debido a que dis-
Por lo que se refiere a las variables banca- ponen de mayores oportunidades de diversifi-
rias específicas, existe un fuerte impacto positi- cación de cartera
vo del crecimiento del crédito sobre la morosi-
dad, pero con un desfase de en torno a tres La conclusión de que el crecimiento del cré-
años. Por lo tanto, un aumento del crédito hoy dito afecta a la morosidad con un desfase rela-
producirá un aumento de la morosidad dentro tivamente largo es motivo de preocupación
de tres años. El crecimiento a través de oficinas para los supervisores. Si los gestores bancarios
bancarias tiene también un impacto positivo so- están interesados en objetivos a corto plazo, no
bre la morosidad con un desfase de tres años, tomarán medidas adecuadas para limitar la ex-
lo que confirma la importancia de los efectos posición a medio plazo al riesgo de crédito.
negativos de la selección adversa en las estra- Dado que la expansión del crédito se produce,
tegias de expansión bancaria. generalmente, durante períodos de bonanza
económica y de extendido optimismo, se en-
Otros resultados del mismo trabajo confir- tiende lo difícil que es para los supervisores
man que las entidades ineficientes mantienen convencer a los gestores bancarios de la nece-
tivos dudosos y la exigencia de elevadas provi- Todos estos elementos parecen apuntar en
siones para insolvencias específicas podrían la misma dirección: existe la necesidad de una
poner en peligro los beneficios de las entidades provisión estadística que cubra las pérdidas es-
más arriesgadas. peradas inherentes a la cartera crediticia. Esta
provisión estadística debería considerarse
Desde un punto de vista conceptual, es im- como un coste para el banco y debería tenerse
portante tener en cuenta que el riesgo de crédi- en cuenta en la valoración de la operación.
to aparece al principio de la operación, cuando
el prestatario recibe el dinero. La morosidad es
una realización ex post del riesgo de crédito. 5. LA PROVISIÓN ESTADÍSTICA
En la doctrina tradicional española, la definición PARA INSOLVENCIAS
de activos dudosos y de dotación de provisio-
nes estaba muy centrada en el riesgo de crédi- La nueva normativa sobre provisiones fue
to ex post. aprobada a finales de 1999, pero entró en vigor
el 1 de julio de 2000 (11). Poveda (2000) expli-
Como resultado de las normas contables ca las razones que motivaron el establecimien-
para la dotación de provisiones existentes has- to de dicha provisión, así como su mecanismo
ta la aparición de la provisión estadística, el de funcionamiento.
riesgo latente de las carteras crediticias no es-
taba adecuadamente reconocido en la cuenta Existen dos métodos para cumplir con esta
de resultados. En períodos de expansión eco- provisión y que difieren en la forma de calcular
nómica, la disminución de los créditos dudosos la pérdida esperada. En primer lugar, los ban-
iba a la par con una reducción de las provisio- cos pueden utilizar sus propios modelos inter-
nes, lo que, a su vez, permitía a los gestores nos, basados en la experiencia de impagos de
bancarios mejorar los resultados finales. Sin la entidad, para determinar la provisión estadís-
embargo, es evidente que el nivel de beneficios tica. Estos modelos internos deberán integrarse
mostrado no refleja ni fiel ni prudentemente la en un adecuado sistema de medición y gestión
situación real de la entidad si el riesgo de crédi- del riesgo de crédito, usar una base histórica
to latente en la cartera crediticia no ha sido te- que abarque, al menos, un ciclo económico
nido en cuenta adecuadamente. Cada crédito completo y ser verificados por las autoridades
tiene intrínsecamente una pérdida esperada (o supervisoras. La cartera crediticia deberá seg-
potencial). Esto debería reflejarse en la inclu- mentarse en categorías homogéneas. Si el
sión de una prima de riesgo adecuada en el banco solo tiene modelos internos para uno o
tipo de interés de la operación y, consiguiente- algunos de estos grupos, el Banco de España
mente, debería ser reconocida también como verificará que la entidad no practique una estra-
un coste mediante la oportuna provisión. De lo tegia de cherry picking, que consiste en esco-
contrario, la imagen fiel de la rentabilidad y la ger solo aquellos grupos que más le favorecen.
solvencia del banco se distorsionaría a lo largo El método de los modelos internos ha sido au-
del tiempo. Existe un peligro aún mayor: una torizado por el regulador para alentar a los ban-
sobrevaloración de los beneficios podría condu- cos a medir y gestionar su riesgo de crédito
cir a un aumento de los dividendos (o de las más en línea con la nueva propuesta del BPI
dotaciones a obra social), que erosionaría la de reforma del Acuerdo de Capital.
solvencia de las entidades. Por lo tanto, el re-
conocimiento de las pérdidas latentes es un Alternativamente, para aquellas entidades
principio de prudencia valorativa (similar a las que todavía no dispongan de modelos internos
reservas matemáticas de las compañías de se- se podrá utilizar el método estándar basado en
guros), que contribuye a corregir el sesgo cícli- un conjunto de seis coeficientes establecidos
co actualmente existente en la cuenta de resul- por el regulador. La pérdida esperada con este
tados. método se calcula como el producto del coefi-
ciente por la exposición al riesgo en cada una
Si el coste total del crédito no se reconoce y de las seis categorías de riesgo. Dichos coefi-
contabiliza adecuadamente, los gestores ban- cientes van desde el 0 % para los créditos sin
carios que deseen ganar cuota de mercado riesgo apreciable hasta el 1,5 % para aquellos
pueden verse tentados a cargar un tipo de inte- con riesgo alto.
rés insuficiente a los créditos concedidos du-
rante las fases expansivas del ciclo económico. El fondo para la cobertura estadística de in-
Los gestores más conservadores se verán im- solvencias se dotará trimestralmente, con cargo
pulsados a adoptar esta política de precios a pérdidas y ganancias, por la diferencia positi-
agresiva con el fin de proteger su cuota de mer- va entre una cuarta parte de la estimación de
cado. Este comportamiento gregario es muy
peligroso para la estabilidad del sistema banca-
rio en su conjunto. (11) Circulares del Banco de España 9/1999 y 4/2000.
las insolvencias globales latentes en las dife- Si SP> Lr (alta morosidad) ⇒ StP < 0
rentes carteras de riesgos (utilizando los mode- (recurso al fondo estadístico)
los internos o el método estándar) y las dota-
ciones netas de provisiones específicas para Saldo del fondo estadístico: StF = StPt
insolvencias realizadas en el trimestre. Si dicha + StFt–1, con un límite: 0 ≤ StF ≤
diferencia fuese negativa, su importe se abona- 3*Lr
ría a la cuenta de pérdidas y ganancias con
cargo al fondo para la cobertura estadística de Provisión anual total en el sistema nuevo
insolvencias (en la medida en que exista saldo (genérica + específica + estadística),
disponible). El fondo constituido de esta mane- suponiendo que exista saldo suficiente
ra será, como máximo, igual al triplo del resul- en el fondo estadístico y no se alcance el
tado de multiplicar los riesgos crediticios por límite máximo:
sus correspondientes coeficientes (12).
AP = GP + SP + StP = g*∆L + SP + (Lr –
Algunas fórmulas simples ayudarán a ilus- – SP) = g*∆L + s*L
trar el funcionamiento del antiguo y del nuevo
sistema de dotación de provisiones. La anterior expresión evidencia que la provi-
sión que hay que hacer es la genérica más la
imputación anual del riesgo latente en la carte-
Sistema antiguo ra crediticia. En realidad, una parte de dicha im-
putación anual se asigna a la cobertura especí-
Provisión genérica: fica y el resto (en más o en menos) constituye
la dotación estadística.
Saldo: GF = g*L, donde L es el crédito
total y g el parámetro (0 %, 0,5 % o Como posibles consecuencias de la provi-
1 %, según tipo de riesgo). sión estadística, las provisiones tendrán proba-
blemente un comportamiento menos cíclico y
Provisión anual: GP = g*∆L disminuirá también la volatilidad de los resulta-
dos contables de los bancos. La medida en que
Provisión específica: esta menor volatilidad podría tener efectos rea-
les es un tema mucho más complejo, que des-
Saldo: SF = e*M, donde M es la morosi- borda el ámbito del presente trabajo (13). El
dad y e el parámetro (entre 10 % y principal efecto estabilizador de la provisión esta-
100 %). dística se observará en la próxima fase recesiva,
cuando los bancos puedan utilizar el fondo esta-
Provisión anual: SP = e*∆M dístico para cubrir las provisiones específi-
cas (14). Los gestores que adopten unas estrate-
Provisión anual total en el sistema antiguo gias de crecimiento del crédito muy agresivas
(genérica + específica): deberán constituir más provisiones. Cuando se
produzca una fase contractiva, el impacto sobre
AP = GP + SP = g*∆L + e*∆M
los resultados contables será menor, al utilizarse
el fondo estadístico previamente constituido.
Sistema nuevo
Desde un punto de vista teórico, el estable-
Provisiones genérica y específica: igual cimiento de una provisión estadística podría
que en el sistema antiguo. considerarse como un mecanismo proporciona-
do por la autoridad reguladora para facilitar la
Provisión estadística: coordinación entre los bancos, con el fin de elu-
dir la trampa señalada por Rajan (1994). La
Imputación anual del riesgo latente Lr = obligación de cubrir las pérdidas esperadas con
s*L, donde s es el coeficiente medio provisiones para insolvencias durante la fase
(entre 0 % y 1,5 % en el método es- expansiva contribuye a fortalecer la solvencia a
tándar). medio plazo de los bancos y, probablemente,
a conseguir que los gestores bancarios sean Desde un punto de vista teórico, la nueva
más conscientes del riesgo de crédito. Sin esta provisión podría considerarse como un meca-
intervención «externa», si se dejaran las provi- nismo utilizado para corregir los efectos de deter-
siones para insolvencias a la discrecionalidad minadas ineficiencias que surgen en el sector
de los gestores bancarios, nos podríamos en- bancario, como consecuencia de la miopía para
contrar ex post con un exceso de crédito y una los desastres, el comportamiento gregario, la
situación de fragilidad financiera en el conjunto información asimétrica y el corto horizonte tem-
de la economía. poral de los gestores bancarios.