0% encontró este documento útil (0 votos)
122 vistas1 página

La Cigarra y la Hormiga: Lección de Vida

Las hormigas pasan su tiempo recolectando alimentos para el invierno, mientras que la cigarra pasa el verano cantando sin prepararse. Cuando llega el invierno, la cigarra le pide ayuda a la hormiga, pero esta se niega debido a la pereza previa de la cigarra.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
122 vistas1 página

La Cigarra y la Hormiga: Lección de Vida

Las hormigas pasan su tiempo recolectando alimentos para el invierno, mientras que la cigarra pasa el verano cantando sin prepararse. Cuando llega el invierno, la cigarra le pide ayuda a la hormiga, pero esta se niega debido a la pereza previa de la cigarra.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Antes de comenzar la lectura:

1. ¿A qué dedican todo el tiempo las hormigas


2. ¿Qué crees que le ocurrirá a la hormiga y a la cigarra en esta historia?

LA CIGARRA Y LA HORMIGA
“Cantando la cigarra pasó el verano entero, sin hacer
provisiones allá para el invierno. Los fríos la obligaron a
guardar el silencio y a acogerse al abrigo de su estrecho
aposento. Viéndose desproveída del precioso sustento: sin
mosca, sin gusanos, sin trigo y sin centeno. Habitaba la
hormiga allí tabique en medio, y con mil expresiones de
atención y respeto le dijo: «Doña hormiga, pues que en
vuestro granero sobran las provisiones para vuestro
alimento, prestad alguna cosa con que viva este invierno
esta triste cigarra, que, alegre en otro tiempo, nunca conoció
el daño, nunca supo temerlo. No dudéis en prestarme, que
fielmente prometo pagaros con ganancias, por el nombre
que tengo». La codiciosa hormiga respondió con denuedo,
ocultando a la espalda las llaves del granero: «¡Yo prestar lo
que gano con un trabajo inmenso! Dime, pues, holgazana,
¿qué has hecho en el buen tiempo?». «Yo», dijo la cigarra,
«a todo pasajero cantaba alegremente, sin cesar ni un
momento». «¡Hola! ¿Con que cantabas cuando yo andaba al
remo? Pues ahora, que yo como, baila, pese a tu cuerpo».

También podría gustarte