Universidad Nacional de San Agustín
Facultad de Ciencias de la Educación
Argumentación Científica Los siete saberes necesarios para
la educación del futuro
Docente: Janeth Esquivel Las Heras
Asignatura: Tendencias Educativas
Grado: 3ero
Estudiante: Flores Mamani Ariana Alexandra
Arequipa-Perú
2019
Resumen: Este trabajo aborda los problemas que muchas veces dentro de la educación son ignorados,
específicamente para la explicación, los cuales son esenciales para enseñar ante este nuevo siglo XXI,
donde el sistema educativo desde el punto de vista de todos los niveles, asume que tiene como proceso
matizar los problemas en la enseñanza, aprendizaje, en los nuevos currículos y el perfil inadecuado
de algunos docentes, que están transmitiendo conocimientos, de acuerdo a su carente saber
académico, falta de preparación y resiliencia al [Link] realizó un análisis que en la educación del
futuro debe abocarse en la actualización de los programas en el tiempo y espacio, para generar nuevos
conocimientos, dejar atrás los viejos paradigmas, así aperturando un abanico de saberes, en
consonancia con la sociedad y la cultura, manteniendo el respeto hacia sus propios criterios. Tal como
lo estableció Edgar Morín en su libro titulado "Los Siete Saberes Necesarios a la Educación del
Futuro".
Palabras clave: Sistema educativo, Educación del Futuro, Saber académico.
Abstract: This work addresses the problems that many times within education are ignored,
specifically for explanation, which are essential to teach before this new 21st century, where the
educational system from the point of view of all levels, assumes that Its process is to clarify the
problems in teaching, learning, in the new curricula and the inadequate profile of some teachers, who
are transmitting knowledge, according to their lack of academic knowledge, lack of preparation and
resilience to change. in the education of the future, it must focus on updating programs in time and
space, to generate new knowledge, leave behind the old paradigms, thus opening a range of
knowledge, in line with society and culture, while maintaining respect for Your own criteria. As
Edgar Morín established in his book entitled "The Seven Necessary Knowledge to the Education of
the Future".
Keywords: Educational system, Education of the Future, Academic knowledge.
INTRODUCCION
Este libro comienza hablando de la necesidad de transformación que tenemos la sociedad humana si
queremos que el mundo siga satisfaciendo nuestras necesidades y las de los que vendrán después,
aunque el egoísmo que reina en nuestra sociedad nos hace actuar sin pensar en las consecuencias que
nuestras acciones.
El filósofo, sociólogo y político Edgar Morín ha escrito el libro de los "siete saberes necesarios para
la educación del futuro" partiendo de la idea de que existen siete vacíos profundos en materias del
ámbito de la pedagogía docente fundamentales que son ignoradas, ocultadas o desintegradas en
fragmentos.
El presente argumento hace un acercamiento de como el autor enfoca la importancia de la diversidad
del ser humano en los procesos educativos y como cada uno en su forma de ser en particular integran
el todo que es la humanidad. Edgar Morín expresa lo que considera que debería ser la enseñanza del
futuro con la finalidad de que aprendamos a ser más humanos y a convivir en una era en la que la
tecnología y la globalización produce un temor hacia lo incierto que puede ser el futuro. Además,
expone una correcta preparación hacia lo que es respetar las individualidades aprendiendo a convivir
entre nosotros de manera que se permita lograr un futuro mejor enfrentando la incertidumbre de
cualquier adversidad que pueda sobrevenir y de cómo la educación puede contribuir en buena medida
a transformar el mundo siempre que partamos de una transformación de esta, es decir, que la
educación deje de ser un conjunto de disciplinas no interrelacionadas para pasar a ser una unión de
saberes, al igual que el ser humano es una unión de características. Los saberes necesarios y, por qué
no decirlo, olvidados en la educación actual son siete, expuestos en este libro: La cegueras del
conocimiento: el error y la ilusión; los principios de un conocimiento pertinente; enseñar la condición
humana; enseñar la identidad terrenal; afrontar las incertidumbres; enseñar la comprensión y la ética
del género humano.
Debemos empezar a cambiar ya nuestro modo de interactuar con el mundo si queremos que este nos
sobreviva y sobrevivirnos a nosotros mismos, a la sociedad humana.
El mundo del futuro tiene que ser totalmente diferente al que tenemos hoy tiene que ser un mundo
donde reinen la democracia, la equidad, la justicia social, la paz y la armonía con nuestro entorno. La
educación es la fuerza del futuro, uno de los más poderosos instrumentos de los que disponemos para
lograr ese necesario cambio en nuestros comportamientos y nuestros estilos de vida.
Son saberes que parecen de sentido común, que se dan por conocidos y evidentes y que sin embargo
son desconocidos o no entendidos en la medida necesaria, no interiorizados como objetivos
educativos cuando, en realidad, es lo más básico que necesitamos saber para que nuestra relación con
nosotros mismos, con la sociedad y con el mundo sean beneficiosas y saludables para los tres
aspectos, indisolubles que son individuo, sociedad y mundo.
DESARROLLO
1. Las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión
Edgar Morin, establece la necesidad de implantar y desarrollar en el sistema educativo, el estudio de
las características cerebrales, mentales, culturales del conocimiento humano, sus procesos y
modalidades de aprendizaje, de la disposición de los estudiantes tanto psíquicas, como físicas, y
culturales que lo ponen en riesgo.
Considera que educamos notoriamente “comunicando” los conocimientos, sin conocer a nuestro
estudiante, sin considerar sus capacidades, sus habilidades y dificultades o imperfecciones, y una total
incompetencia de comprender su propensión tanto al error como a la ilusión.
Asimismo argumenta que el conocimiento no puede ser considerado como una herramienta que se
puede utilizar sin examinar su naturaleza; el conocimiento del conocimiento debe ser una necesidad
primaria para preparar al estudiante a enfrentar los riesgos de error e ilusión. …“Se trata de armar
cada mente en el combate vital para la lucidez” (Morán: 1999). Entendiendo esto como la
preparación de cada estudiante para que obtenga y adquiera un aprendizaje efectivo, lúcido y para
toda la vida.
2. Los principios de un conocimiento pertinente
Morin, enfatiza un problema severo que se ha ignorado por demasiado tiempo, el cual es, la necesidad
de originar y promover un conocimiento que aborde los problemas globales, y una vez comprendidos
y fundamentados extender en él los conocimientos regionales y locales.
Cuando el estudiante -independientemente de la disciplina a la que pertenezca-recibe un
conocimiento fragmentado, éste queda incompleto por obvias razones, pero peor aún, en la mayoría
de las veces perturba o se ciega el enlace entre las partes y la totalidad. Entonces, es primordial dar
lugar a un conocimiento que sea capaz de captarlo para aplicarse a sus contextos.
Luego entonces, -insiste el autor- es preciso desarrollar la aptitud natural de la mente de nuestros
estudiantes, a fin de orientar todas sus informaciones en un contexto y un conjunto, que conozca para
que le sirve el conocimiento y estar cierto donde y cuando aplicarlo. Como docentes tenemos el
compromiso de enseñarles métodos que les auxilien a percibir las relaciones e influencias bilaterales
entre las partes y el todo en nuestro mundo actual tan complejo y globalizado.
3. Enseñar la condición humana
El autor, está convencido que en la educación se debe incluir necesariamente el conocimiento de la
condición humana de los estudiantes; el ser humano es un sujeto biológico, físico, psíquico, social,
cultural e histórico, entes únicos e individuales, -de ahí el término individuo- y es precisamente por
esta complejidad de la naturaleza humana, que no puede estar desintegrado de la enseñanza.
Con este saber, con el hecho de reconocer la unidad y complejidad humana, será posible que a partir
de las diferentes disciplinas, se congreguen y organicen los conocimientos de cualquier ciencia, -antes
dispersos-. Esto es, en la medida que se tome conciencia de la identidad propia y lo compleja que es,
en esa mesura se aclarará la identidad común de todos los otros humanos con los que convive y
comparte el conocimiento, así mismo, se comprenderá fundamentalmente la ciencia.
4. Enseñar la identidad terrestre
¿Por qué razón se ignora el destino de nuestro planeta? Nuestros estudiantes ya obtuvieron un
aprendizaje de su mundo, tienen antecedentes históricos. Desgraciadamente por no conectar con la
liga del conocimiento de la condición humana, se presenta un divorcio y por ende la falta de la
responsabilidad compartida.
En pleno siglo XXI, con los avances científicos y tecnológicos que se han tenido y en lo sucesivo lo
que está por venir con los desarrollos de la era planetaria, resulta indispensable tener como objetivo
una identidad terrestre y mantenerla todos los seres humanos consientes. Se debe volver uno de los
principales objetivos de la enseñanza, aún cuando es un tema complejo, ya que se confrontan los
problemas de vida y muerte, pues como seres planetarios tenemos en común la misma comunidad de
destino.
Haciendo historia, la humanidad desde que se pudo comunicar se volvió solidaria entre todas las
partes del mundo, ayudándose mutuamente y mostrando los problemas de guerras, opresión y
dominación, de conflictos por intereses económicos, fanatismos, en fin, en todos los tiempos se han
vivido “crisis” que han desequilibrado a las naciones, pero que no por ello han desaparecido.
Entonces, no podemos ser autónomos del mundo que compartimos, incluso nuestra actitud deberá ser
cooperativa y responsable.
5. Afrontar las incertidumbres
Durante toda la vida, tal vez en innumerables momentos y ante infinidad de situaciones hemos sentido
esa sensación de incertidumbre. Lo inesperado, lo incierto, nos hace sentir inseguridad,
vulnerabilidad, nos encontramos en un estado de desequilibrio e inestabilidad.
Ante esto, ¿por qué no enseñar principios de estrategias que permitan afrontar los riesgos?, que
estemos preparados para enfrentar lo inesperado y modificar su desarrollo con base en las
informaciones previamente adquiridas y planeadas. Tener en mente varias alternativas de solución a
los problemas, procurando cada vez más el tener certeza, a fin de agotar la incertidumbre. Con el
avance de la ciencia se han adquirido muchas certezas, pero igualmente revelan una gran cantidad de
incertidumbres. Siempre habrá en nuestro mundo algo que resolver, se descubre algo y nace algo
nuevo, desconocido para la ciencia y eso crea nuevas incertidumbres… ¿Por qué no incluir una
enseñanza de las incertidumbres? Agregar a la educación temas de ciencias y temas donde se
conozcan y generen incertidumbres para aprender a vislumbrar una gran variedad de alternativas o
de posibilidades de solución, con la finalidad de preparar nuestras mentes y enfrentar lo inesperado.
El tiempo de las predicciones ya pasó, las situaciones inesperadas se viven diariamente en todos los
países, por ende, no nos podemos quedar plantados a que los demás resuelvan las problemáticas,
tenemos que incitar a nuestros estudiantes para que se preparen y afronten lo inesperado, de lo
contrario, estarán condenados al rezago que provoca la inseguridad y la inestabilidad. Como docentes
estamos obligados a estar a la vanguardia con la incertidumbre de nuestros tiempos.
6. Enseñar la comprensión
Vale la pena en este punto reflexionar por qué razón en pleno S. XXI, se tienen muestras de desprecio,
racismo y xenofobia. ¿Dónde queda la comprensión en nuestros tiempos? Siendo esta un medio y un
fin de la comunicación humana, y siendo el principio de las relaciones humanas, sigue estando ausente
en la enseñanza. Incluso mundialmente existen ejemplos radicales de incomprensión humana, el
continente africano sigue viviendo en condiciones infrahumanas ante los ojos del mundo. ¿Por qué?
¿Dónde está la comprensión mutua?
El autor estima que para el desarrollo de la comprensión es necesaria una reforma de mentalidades, y
asegura, que esta reforma debe ser obra para la educación del futuro -ya presente y urgente- en todos
los niveles educativos del sistema y en todas las edades. Para salir de este estado de barbarie e
incomprensión, es vital la comprensión mutua entre los humanos tanto cercanos como lejanos.
Asimismo, considera la necesidad de estudiar la incomprensión, sus raíces, modalidades y efectos,
porque los resultados se dirigirán a las causas y no a los síntomas. Al mismo tiempo constituirán las
bases para asegurar una educación orientada hacia la paz.
7. La ética del género humano
Antiguamente se entendía la ética como el estudio de la moral, y entendíamos que como individuos
se convive en una sociedad. Ahora la ética se analiza desde el punto de vista del individuo que tiene
relación en un espacio, en el cual se requiere de un control mutuo de la sociedad por el individuo y
del individuo por la sociedad, -la democracia-. El autor considera que la enseñanza en este punto debe
conducir a una “antropo-ética” mirando la trilogía de la condición humana y que consiste en ser a la
vez individuo-sociedad-especie, y ello implica la inclusión de la ciudadanía terrestre.
La ética debe formarse en las mentes a partir de la conciencia que el ser humano es a la vez individuo,
que forma parte de una sociedad y que es una especie más del mundo terrestre, es una triple realidad
de la cual no se puede escapar en la actualidad tan compleja. Compleja porque aparte del desarrollo
humano se debe incluir el desarrollo conjunto de las autonomías individuales, de las participaciones
comunitarias y de la conciencia de pertenecer a la especie humana.
CONCLUSIÓN
Si bien los docentes somos responsables y facilitadores del aprendizaje en la educación , y es
inconcebible que a estas alturas sigamos con sistemas de educación inadecuados, que
aceptemos estar en la docencia sin tener claro como son nuestros estudiantes, que técnicas u
herramientas debemos utilizar sin considerar los resultados que tengan nuestro estudiantes.
Por otro lado, el hecho de seguir impartiendo conocimientos sin provocar el razonamiento
para lo que servirá el aprendizaje, sus aplicaciones, su pertinencia al mundo actual, resulta
una evidente falta de ética, porque reflexionemos, ¿en qué se está contribuyendo a la
sociedad?, y ¿qué estamos aportando para beneficio de la comunidad terrestre? ¿Queremos
seguir estancados?
Hoy en día es importante lograr esos saberes porque necesitamos de esos conocimientos
básicos que desde ponerlos en práctica, siendo capaces de tener una reforma indispensable
en la educación, así dejando el modo tradicional ya que estamos condenados a un
conocimiento ciego en el mundo actual.
Es cierto, tenemos una responsabilidad enorme: enseñarles cómo defenderse de las
adversidades, como afrontar los problemas inesperados, las incertidumbres, mostrarles la
necesidad de tener una serie de alternativas o posibles soluciones a cada problema,
concluyendo que debemos tener un gran compromiso con la sociedad inmersa que existe.
REFERENCIAS
Morín, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro (Trad. Mercedes Vallejos
Gómez). París, Francia: Santillana/UNESCO.
Bonil, J., Sanmartí, N., Tomás, C., & Pujol, R. M. (2004). Un nuevo marco para orientar respuestas
a las dinámicas sociales: el paradigma de la complejidad.
Morín, E. (2004). Introducción al pensamiento complejo. México, D. F.: Editorial Gedisa.