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Dilemas Éticos en la Psicología Profesional

1) Carlos, un estudiante de 15 años, fue descubierto teniendo relaciones sexuales con un hombre de 22 años. Relata haber tenido relaciones con hombres mayores desde los 13 años. El psicólogo se encuentra en un dilema ético debido a su orientación religiosa. 2) Andrea, psicóloga de una empresa, conversa informalmente con una empleada sobre sus problemas personales. Esto plantea un posible conflicto de interés. 3) Ana, psicóloga educativa, desea cambiar a terapia de pareja y consulta sobre los

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Dilemas Éticos en la Psicología Profesional

1) Carlos, un estudiante de 15 años, fue descubierto teniendo relaciones sexuales con un hombre de 22 años. Relata haber tenido relaciones con hombres mayores desde los 13 años. El psicólogo se encuentra en un dilema ético debido a su orientación religiosa. 2) Andrea, psicóloga de una empresa, conversa informalmente con una empleada sobre sus problemas personales. Esto plantea un posible conflicto de interés. 3) Ana, psicóloga educativa, desea cambiar a terapia de pareja y consulta sobre los

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Dilemas Éticos

1
Carlos es un muchacho de 15 años, estudiante de un colegio privado, quien es
descubierto por su madre mientras está desnudo en la cama con un amigo de 22
años. La madre lo lleva a consulta bajo presión. Durante las entrevistas relata que
desde los 13 años sostiene amistad y relaciones sexuales con homosexuales
mayores que él, quienes le han instruído sobre su derecho de afirmación de elección
de género. Ha tenido una cierta atracción por una muchacha, pero sus relaciones más
duraderas han sido con dos universitarios varones. La orientación religiosa del
psicólogo tratante entra en conflicto con la conducta homosexual

2
Andrea es psicóloga parte del equipo de Gestión Humana en una organización
financiera. En un encuentro informal, Betty, funcionaria de la organización que se
desempeña en el Grupo de Riesgo, le pregunta si puede conversarle como psicóloga
un momento, porque se encuentra ansiosa por situaciones personales. Andrea
asiente y le dice que con mucho gusto pueden conversar unos minutos, y que ella le
recomendará un psicólogo clínico luego de hacerse una idea de lo que necesita,
según esa conversación. Entonces, Betty le cuenta, entre otros temas, que ha
terminado muy mal una relación con un directivo de la empresa, que ella ha
reaccionado muy mal, agresivamente; que ha sufrido lo que refiere como ataques de
pánico, además de estar tan distraída que ha cometido algunos errores técnicos, pero
que piensa que si se sabe formalmente su jefe, con quien sostuvo la relación, podría
aprovechar la oportunidad para despedirla.

3
Ana es una psicóloga educativa con más de 20 años de trabajo continuo en
educación, en el que se ha desempeñado con éxito tanto dentro de equipos escolares
como en la práctica privada. Al cumplir 45 años, decide darle un giro a su práctica
profesional y dedicarse a la terapia de pareja, tener algunas experiencias en ese
campo y posteriormente emprender un entrenamiento específico. Aunque recuerda
su formación de pregrado y algunas lecturas, tiene dudas en cuanto a la metodología
y a las aproximaciones teóricas contemporáneas. Por esta razón decide consultarle
a usted como colega las condiciones y exigencias éticas que tiene esta decisión
profesional. Las siguientes preguntas son planteadas por Ana, lo invitamos a
participar en el foro para dar sus respuestas ¿Hay algún problema ético en esta
decisión o se trata sólo de un tema técnico?, es que pienso que no hay un conflicto
entre principios éticos ¿La formación de pregrado y la experiencia en ambientes
escolares y en práctica privada son suficientes para desempeñarme como terapeuta
de pareja? ¿O hay alguna norma legal o ética que me obligue a tener un
entrenamiento específico en este nuevo campo de práctica profesional?
4
Daniel trabaja como psicólogo para una organización internacional en acciones de
atención y defensa de comunidades indígenas que padecen situaciones
socioeconómicas demandantes. Como parte de su trabajo, atiende a escolares de la
comunidad en aspectos psicológicos de su desarrollo y estudio. En una de las
intervenciones, intuye que algunas adolescentes de la comunidad han sido sometidas
a la ablación femenina (mutilación genital) por sus madres cuando eran niñas. Esta
comunidad no tenía reportes de esta práctica y algunos líderes habían negado
específicamente haberlo realizado. Ante la situación, Daniel solicita a título personal
la intervención de una institución nacional de defensa de la infancia para que asuma
la indagación de esta práctica. Lo invitamos a resolver las siguientes preguntas en
nuestro Moodle haciendo click en ellas y posteriormente observar el video de
referencia que explica los elementos involucrados en el caso ¿Bajo qué principios
tendría derecho Daniel a intervenir, si se reconoce el derecho de las comunidades a
su identidad y prácticas propias? ¿Un profesional de la psicología social en el área
investigativa tiene derecho en principio a intervenir en el campo si encuentra
situaciones que para su propia cultura no son válidas? Si asumimos el derecho de las
personas y los pueblos a la identidad como un derecho humano básico, que debe ser
respetado hasta el punto de evitar la imposición de principios provenientes de otra
cultura ¿siempre será preferible que el profesional observe y no intervenga en ningún
caso de Prácticas culturales que por su propia cultura son vistas como dañinas y
peligrosas? ¿La acción de Daniel contravendría el principio 1 de la Declaración
Universal de Principios Éticos para psicólogos, atendiendo a que textualmente el valor
2 dice: “Respeto por la diversidad de las personas y los pueblos”? Dado que se sabe
que la ablación del clítoris tiene un riesgo para la salud y un potencial riesgo para la
vida, si esta práctica se diera en condiciones de salubridad tales que eliminen todos
estos riesgos ¿sería una práctica éticamente aceptable?

5
Edith atiende a Camilo y Daniela, quienes acuden por dos pérdidas de embarazo, el
primero por embarazo anembrionado y el segundo a las 8 semanas, por causas no
determinadas. No han tenido aún ningún hijo, y ambos son de 37 años de edad. Han
intentado muchas veces y acudido a fertilidad desde hace tres años sin soluciones ni
diagnóstico de causas por el momento. Al iniciar la intervención, Edith intuye
situaciones de la pareja que la llevan a plantearles sesiones por separado. En la
sesión por separado con Daniela, ella le confiesa que nunca se había planteado tener
hijos, pero que Camilo es de formación religiosa fuerte y desea una familia numerosa.
Para ella ha sido muy conflictivo que no han logrado hijos luego de 12 años de
casados. Finalmente, le confiesa que le han detectado una lesión maligna en cuello
uterino, lo que no ha comentado con nadie más. El ginecólogo le ha sugerido una
intervención urgente que le obligaría a aplazar los intentos por lograr una gestación.
Ella ha decidido darse un año, a lo que el médico le ha advertido alto riesgo. Ante esta
situación, Edith plantea sostener la intervención con Daniela pero remitir a Camilo a
otro clínico para que elabore temas relacionados con sus elecciones religiosas, en
relación a la indebida presión que intuye genera para su esposa. Lo invitamos a
resolver las siguientes preguntas en nuestro Moodle haciendo click en ellas ¿Qué
condiciones éticas tendría los cambios en el esquema de intervención planteado por
Edith?¿Qué condiciones éticas tendría los cambios en el esquema de intervención
planteado por Edith? ¿Qué consideraciones podría tener Edith para plantearse
romper la confidencialidad en defensa de la salud de Daniela? ¿Qué consideraciones
podría tener Edith para plantearse romper la confidencialidad en defensa de la salud
de Daniela? ¿Puede distinguir dilemas propiamente profesionales o técnicos y
dilemas éticos en este caso? ¿Puede distinguir dilemas propiamente profesionales o
técnicos y dilemas éticos en este caso? ¿Cómo podría formularse esta situación en
la forma de un dilema ético? ¿Basado en el catálogo de principios de la Declaración
Universal de Principios Éticos para psicólogos, cuáles valores entran en juego en esta
situación? ¿Basado en el catálogo de principios de la Declaración Universal de
Principios Éticos para psicólogos, cuáles valores entran en juego en esta situación?

6
¿Qué debe hacer el psicólogo si un consultante le propone salir a cenar, asistir juntos
a algún evento social o entablar una relación afectiva?

La relación que se establece entre el terapeuta y su usuario es eminentemente


profesional y se ubica dentro de lo que la Corte Constitucional denominó una relación
personalísima, ello es que la relación que se establece entre el psicólogo y su usuario
va más allá de lo que sería una relación profesional normal debido a que el psicólogo
se adentra en la vida íntima a de sus usuarios, lo que puede volver vulnerable a este
profesional. Aunque la Ley 1090 de 2006 no hace un señalamiento directo sobre este
aspecto, en el ordinal e del artículo 11, establece como una prohibición expresa para
el psicólogo “Solicitar o aceptar prebendas o beneficios indebidos para realizar sus
actividades”. Sin embargo se debe tener en cuenta que la relación entre el terapeuta
y el paciente no es indefinida. De hecho, el código de la APA en su estándar 10.08
establece un período de dos años después de terminada la terapia en el que no se
puede tener intimidad sexual con un antiguo paciente, aunque en ciertas
circunstancias sí se admite después de los dos años. Mientras exista una relación
profesional activa no debe haber otro tipo de relaciones, por dos motivos. Primero,
porque el otro tipo de relación, por ejemplo, amistad, puede interferir con la objetividad
en el proceso terapéutico o en la involucración de factores emocionales que pueden
afectar el proceso mismo. En segundo lugar, porque puede dar lugar a relaciones de
explotación, de conflicto de intereses, o a relaciones múltiples con las cuales el
psicólogo puede estar obteniendo un beneficio personal de una relación profesional,
lo cual se define como relación de explotación que trae consigo daño al paciente y al
buen nombre de la profesión. Por otro lado, si la relación profesional ha terminado, es
decir, si el caso se ha cerrado, podría no haber una objeción fundamentada a que se
pueda establecer otro tipo de relación. Naturalmente, si después de establecida esa
relación social o afectiva, la persona vuelve a solicitar los servicios del profesional, ya
estaría impedido para aceptarla porque estaría contrariando el estándar de las
relaciones múltiples y en este caso la remisión sería una alternativa de solución. Por
lo anterior, la recomendación para el psicólogo que recibe una invitación social de su
consultante es evaluar cuidadosamente las implicaciones que esto tendría tanto para
la relación profesional como para la afectación del principio ético de beneficencia. En
la medida de lo posible la relación entre el psicólogo y su consultante debe
permanecer dentro del campo estrictamente profesional, todo con el fin de evitar
Relaciones Duales

7
¿Qué debe hacer el psicólogo si durante la psicoterapia comienza a sentir atracción
física por su consultante?

La relación terapéutica, por definición, implica empatía e involucración emocional


como base para cumplir los objetivos terapéuticos. Aunque no hay evidencia que
muestre que los factores de relación terapéutica son condiciones necesarias y
suficientes para el cambio, claramente facilitan el logro de los objetivos. Dentro de
este contexto, es posible que surjan sentimientos de atracción. Los sentimientos de
atracción, como otros sentimientos, no constituyen en sí un problema. De hecho la
atracción entre las personas, incluyendo los psicólogos, es un elemento normal de la
experiencia humana. El problema es cómo se reacciona a la atracción. Estos
sentimientos de atracción, a su vez, dependen de las acciones o conductas tanto del
psicólogo, como del participante. Si estos sentimientos normales de atracción se
amplifican por las conductas de los involucrados, pueden llegar a aumentar en su
nivel de intensidad hasta producir conductas o acciones que pueden constituir
violaciones a los principios de la ética profesional. Uno de los elementos que tiene
que tener en cuenta el psicólogo es su grado de vulnerabilidad. Es decir, la
probabilidad de que el ser afectado emocionalmente pueda llevar a conductas que
interfieran con su quehacer profesional o que puedan causar daño a sus consultantes.
Si un psicólogo está atravesando una crisis emocional personal, lo cual interfiere con
su trabajo, éticamente debe suspender su actividad profesional mientras se recupera.
De la misma forma, el psicólogo es responsable por basarse en su juicio para decidir
si los sentimientos de atracción física pueden llevar a conductas o acciones que
interfieran con la naturaleza de la relación profesional o que violen los principios
éticos. Las personas son responsables por lo que hacen, no por lo que sienten. Sin
embargo, así como las acciones o conductas están influidas por los sentimientos, en
este caso de atracción, los sentimientos dependen también de las acciones, es decir
de las conductas, tanto del terapeuta como del consultante. Por consiguiente, el
terapeuta tiene la obligación de evaluar el grado en el que sus sentimientos de
atracción pueden afectar sus conductas, o pueden afectar el proceso terapéutico. En
el caso en el que juzgue que es probable que su juicio clínico esté interferido por
procesos emocionales asociados con la atracción, o que su conducta profesional
pueda igualmente estar afectada por dichos procesos emocionales, o que observe
que dichos procesos emocionales en el consultante pueden afectar el resultado del
proceso terapéutico, está en la obligación ética de remitir al consultante a otro
profesional. En síntesis, las relaciones de empatía entre psicólogo y consultante son
normales, lo que no es normal es que el psicólogo termine enamorado de su
consultante, o que se aproveche de esa situación para lograr favores afectivos o
sexuales.

8
Un estudiante en formación profesional de Psicología lleva a cabo sus prácticas en
una fundación apoyada por una entidad religiosa que trabaja en apoyo a familias. La
institución convoca al estudiante a participar de una movilización en reacción a una
propuesta del Ministerio de Educación, alegando que dicha propuesta afectaría los
valores de la familia y, por ello, pondría en riesgo la razón social de la fundación si se
implementa. El estudiante decide no participar. La fundación convoca al estudiante
para participar en otra actividad de carácter religioso, él se niega a colaborar dado
que no representaba un escenario de intervención de psicología social (campo en el
que está realizando su práctica), no constituía una actividad liderada por la fundación,
ni aportaba a su proceso formativo. Lo anterior ha sido motivo de malestar dentro de
la Fundación y para el estudiante. En este caso, ¿El estudiante estaría faltando en su
lugar como practicante de psicología social?" ¿El caso implica un dilema ético o una
inconsistencia ética?

Análisis: Este caso cuenta con dos componentes principales. Por una parte se se
tiene su componente legal cuyos puntos clave son Los deberes, obligaciones y
derechos tanto del estudiante como de la Fundación en donde este lleva a cabo sus
prácticas, deben estar taxativamente expresados en el Convenio de Practica firmado
entre la Universidad, en donde estudia el estudiante, y la Fundación o institución en
dónde se desarrolla la práctica profesional. Si en dicho Convenio se expresa que el
estudiante debe acompañar las posiciones ideológicas o dogmáticas de su sitio de
prácticas a partir de marchas, declaraciones públicas o similares, el estudiante estaría
obligado a hacerlo ya que se ha comprometido previamente a ello. Si no es así, el
estudiante no tiene ninguna obligación contractual para hacer ese tipo de
acompañamientos. Por otro lado, si las marchas, manifestaciones u otro tipo de
actividad llevadas a cabo por la Fundación, sitio de práctica, no aportan a la formación
profesional y académica del estudiante, este no estaría obligado a su cumplimiento.
Sin embargo, como ya se comentó, ello depende de las condiciones del convenio de
práctica. Al estudiante se le debe recomendar que ponga en conocimiento de su
profesor supervisor la situación para que no vaya a tener dificultades con su nota. En
cuanto la cuestión ética, a los estudiantes no les aplica lo dispuesto en el Código
Deontológico y Bioético de Psicología contenido en la Ley 1090 de 2006, por lo que
sus actuaciones relacionadas con posibles faltas a la ética deberán ser vistas a la luz
de los estatutos académicos de su universidad. Y por la otra a nivel moral debe darse
un llamado al manejo prudente de la diferencia de creencias. Ante esta clase de
situaciones el psicólogo debe procurar llevar a cabo un manejo que permita a las
partes solucionar sus diferencias más que ahondarlas. Sin embargo, no por ello la
institución se encuentra justificada para imponer tampoco sus creencias y, finalmente,
esta situación deberá solucionarse de acuerdo a los convenios establecidos entre las
partes; un manejo prudente no signifia ceder ante las solicitudes sino no transformarlo
en un conflicto.

9
Daniel es un estudiante de 14 años que ha estado involucrado en diversas situaciones
de maltrato a sus pares, relacionado parcialmente con sus mayores habilidades de
comunicación y liderazgo natural. Frecuentemente ha sido atendido por el grupo de
psicología del Colegio, con ligeras mejoras en su conducta para evitar problemas
disciplinarios. Es un muchacho con resultados académicos buenos y un importante
reconocimiento por sus pares. Ximena ingresa como estudiante al curso de Daniel
por traslado de otra ciudad. Es una estudiante promedio, que en los tres meses que
lleva en el colegio no ha logrado adaptarse socialmente y se siente excluida, en
particular por los otros muchachos más populares como Daniel. Ximena tiene un
deficiente desempeño social, con historia de aislamiento desde su colegio anterior y
problemas con su imagen física y sobrepeso. El psicólogo decide solicitar a Daniel,
por razones formativas, que sea el tutor en la adaptación de Ximena al curso, y que
compartan más tiempo en algunas de las actividades de trabajo en el aula. Esta
situación se extiende durante cuatro semanas, en las que la situación se deteriora
progresivamente hasta llegar a una discusión con agresión verbal muy fuerte de parte
de Daniel hacia Ximena. A partir de esto el psicólogo determina que Daniel haga un
ejercicio pedagógico a través de un escrito, donde consigne el reconocimiento pleno
de su responsabilidad, asuma sus errores de comprensión hacia Ximena y excluya
todas las circunstancias que, siempre según Daniel, le condujeron a la agresión: una
excesiva dependencia de Ximena, que pretendía estar con él en todo momento,
incluido el tiempo social, en la cafetería, etc. Daniel usa la expresión: “es que está
enamorada de mí”. Este documento queda archivado en la Carpeta Psicopedagógica.
Evalúe las elecciones y decisiones del psicólogo del nivel y determine los puntos que
considera éticamente dudosos y las elecciones profesionales que considera de
riesgo.Evalúe las elecciones y decisiones del psicólogo del nivel y determine los
puntos que considera éticamente dudosos y las elecciones profesionales que
considera de riesgo

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