En el óbito del P.
Renè Laurentin
(*1917-†2017)
Al encuentro
con María, a la
que tanto honró
Justamente en el número anterior
de Prado Nuevo, hacíamos referen-
cia a Renè Laurentin —antes de
que falleciera el ilustre mariólo-
go— en nuestra sección de Comen-
tario a los mensajes, recordando los
criterios para discernir ante supues-
tas apariciones, su opinión sobre Luz
Amparo y los encuentros que tuvo
con ella, de los que sacó una impresión
muy favorable sobre su persona, resal-
tando su sencillez y transparencia. En la
última entrevista (2008), aparte de otros
temas místicos y marianos, pidió a Amparo
que rezara por él —ya por entonces tenía la vista P. Renè Laurentin.
muy deteriorada—; ella le prometió sus oraciones y le
dijo que no se preocupara, pues si le faltaba la luz de los ojos,
tenía la luz del alma, que es la más valiosa.
E
l P. Renè Laurentin nació en Tours (Fran- necer como prisionero de guerra de Alemania,
cia), el 19 de octubre de 1917, cuando aca- finalmente fue puesto en libertad y recibió las ci-
baba de acaecer la última aparición de taciones de la Cruz de Guerra y Legión de Honor.
Nuestra Señora en Fátima, y entregó su Se matriculó en la Universidad de Son Oflag para
alma al Señor en París (Francia), el 10 de septiem- proseguir sus estudios, sobre hebreo y Mariología.
bre de 2017, a punto de finalizar el Año jubilar En julio de 1946 obtuvo su licenciatura en Teología
del Centenario de las apariciones de la Virgen en y fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre de 1946
Portugal. en París. En 1952 recibió su doctorado en Mariolo-
Después de terminar sus estudios secundarios en el gía en la universidad de la Sorbona, el 7 de junio,
Instituto de Sainte Marie de Chole, entró en el Se- seguido de otro Doctorado en Teología, el 9 de fe-
minario de París en Instituto Católico, en octubre brero de 1953 en el Instituto Católico de París.
de 1934, a la edad de 17 años, a estudiar Filosofía, En 1962 se le concedió el honor de ser un perito
especializada en Santo Tomás de Aquino. En 1938 o experto en el Concilio Vaticano II. Él redactó la
se licenció en Filosofía por la Universidad de Pa- mayor parte de la doctrina mariana en la Consti-
rís. Estudiaba Teología, cuando fue llamado tución Dogmática Lumen Gentium del Concilio Va-
a servir en el ejército francés. Tras perma- ticano II.
6 · Prado Nuevo
P. RENÈ LAURENTIN (†)
Escritor prolífico
El P. Laurentin escribió cerca de 160 libros sobre
exégesis y teología, sobre la Iglesia, obras marioló-
gicas, vidas de santos y místicos, libros sobre apa-
riciones —destacando sus 7 volúmenes sobre Lour-
des: Lourdes: documents authentiques—, etc. Sobre
este último tema, se tradujo al español Apariciones
actuales de la Virgen María (Rialp, 1991), donde ex-
presa su impresión más que favorable sobre Luz
Amparo y los hechos de Prado Nuevo (El Escorial).
En una época de incredulidad y teología extrema-
damente racionalista, Laurentin abrió un espacio
para lo sobrenatural y lo milagroso. Lo hizo
con gran rigor en el caso de Lourdes y se convirtió
en una autoridad en apariciones. Se le puede con-
siderar el mayor experto sobre apariciones maria-
nas y uno de los más reconocidos mariólogos de P. Laurentin rezando ante el fresno de las apariciones.
todos los tiempos.
En 2007 publicó un Diccionario de Apariciones de
la Virgen María, especialmente interesante por su
exhaustividad. Allí calcula que se han producido
unas 2.500 apariciones marianas en la Historia, de
las que unas 500 tuvieron lugar en el siglo XX. De
las apariciones históricas, unas 300 se mostraron
ante futuros santos o beatos.
En 2008, cuando se entrevistó con
Luz Amparo, pidió que rezara por
él —ya por entonces tenía la vista
muy deteriorada—; ella le prometió
sus oraciones y le dijo que no se
preocupara, pues si le faltaba la luz de P. Laurentin dando su testimonio al pie del fresno.
los ojos, tenía la luz del alma, que es la
más valiosa.
Por qué hay más apariciones
recientes
En su libro Apariciones actuales de la Virgen María
Aunque haya explicación (Rialp, 1991), Laurentin escribió que la Virgen «tie-
ne una misión de Madre a los ojos de nuestro mun-
natural… Dios habla do. Esta misión está llamada a intensificarse en los
Laurentin pedía a la Iglesia menos exigencia a la últimos tiempos, decía Grignon de Montfort. ¿No
hora de reconocer milagros. «En principio, se requie- corresponderá la multiplicación de las apari-
re que el milagro en cuestión sea un prodigio total- ciones a una cierta urgencia; quizás no el fin del
mente inexplicable por la ciencia. Esto no está en mundo, pero al menos, a una grave conmoción en
consonancia con la forma de actuar de Dios ni con el umbral del tercer milenio?» (p. 14). (cf. es.wi-
la tradición de la Iglesia», afirmó en cierta ocasión. kipedia.org / carifilii.es).²
Prado Nuevo · 7
P. RENÈ LAURENTIN (†)
De una entrevista al periodista y escritor Vittorio Messori,
discípulo y amigo de R. Laurentin:
-«Messori, ¿quién fue Renè Laurentin? -¿Por qué locura?
-Un hombre bueno y accesible, siempre dispo- -Porque en los primeros diez años después del
nible, y no era solo un mariólogo y el mayor Concilio, la mariología sufrió un eclipse. Él lo
experto en Lourdes: no olvidemos que el capí- llamó, sabiamente, “el invierno mariano”, y
tulo que cierra el documento conciliar Lumen esto le hacía sufrir mucho porque a pesar de
Gentium fue prácti- que se oponía a cierto
camente escrito por él marianismo exagera-
cuando era consultor do, era muy consciente
en el Vaticano II (...). del papel misterioso y
decisivo que el Padre
-También Lauren-
Eterno ha confiado a
tin fue un olvida-
María de Nazaret. A
do. La noticia de
menudo repetía que
su muerte no fue
no hay catolicismo sin
seguida con gran
María (...).
profundidad.
-¿Cuál fue su mayor
-Y en Francia todavía
aportación a la ma-
menos. Toda la vida
riología?
fue acosado en el ám-
bito académico. En -Seguramente Lourdes,
Francia, los arrogan- de la que lo conocía
tes teólogos franceses todo, y de la cual des-
miraban por encima cubrió incluso docu-
del hombro a alguien mentos inéditos, así
que se ocupaba de co- como la conversión de
sas que eran una pér- Ratisbonne. La con-
dida de tiempo, como versión por medio de
las apariciones maria- María fue su gran es-
nas, que para ellos re- pecialidad. De hecho,
sultaban irrelevantes; por haber demostrado
y él sufría en silencio cómo sucedió de ver-
este ostracismo que lo dad la conversión del
presentaba como un ilustre judío Ratisbon-
visionario (...). ne fue atacado dura-
mente.
-¿Más teólogo o
más divulgador -¿La mariología
mariano? como estudio…
y como fe?
-Diría que un hombre poliédrico. Había recibi-
do muchos talentos y los hizo fructificar escri- -Demostró, con documentos en la mano, que
biendo siempre cosas sensatas. la devoción mariana tiene fundamento, que
no es una especie de variante inaceptable de
-Un protagonista del Concilio, que sin
la auténtica devoción cristiana. Dio plena
embargo nunca fue considerado como un
carta de ciudadanía a la devoción mariana,
hombre conciliar…
también la popular, mostrando que tenía ba-
-Porque se opuso a la deriva del Concilio imagi- ses muy sólidas» (Entrevista de Andrea Zam-
nario, y por eso era mal mirado por sus colegas brano, La Nuova Bussola Quotidiana, 13-9-17;
catedráticos. Se opuso a la locura postconciliar. cf. carifilii.es). ²
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