INTRODUCCION
Existe una gran variedad de ejercicios para todo el cuerpo,
sin embargo, es importante que en nuestro campo
conozcamos no solo uno de ellos, sino la finalidad de
realizarlos, ya que todos tienen un efecto diferente, según la
realización, resistencia, potencia, velocidad, etc. Así mismo
saber que fibras estamos trabajando y por qué las estamos
trabajando.
Es fundamental saber las indicaciones y contraindicaciones
de los ejercicios que realizamos ya que no solo es hacer
algún ejercicio con determinado fin, si no observar y
englobar todos los detalles posibles para logar un mejor
desempeño o recuperación de cualquier paciente sin dejar
pasar ninguna limitación producida por una alteración de una
patología.
EJERCICIO TERAPEUTICO
DEFINICION
El ejercicio terapéutico es una actividad programada con el objetivo de recuperar una función
alterada.
El ejercicio no solo una forma de tratamiento de diferentes afecciones, sino que permite
prevenir alteraciones del movimiento corporal humano.
Ventajas Del Ejercicio Terapéutico
Produce energía y capacidad de trabajo, restaura funciones nerviosas, aumenta la vitalidad,
ayuda a combatir el estrés, mejora la imagen que usted tiene de sí mismo, Incrementa la
resistencia a la fatiga Ayuda a combatir la ansiedad y la depresión, Mejora el tono de sus
músculos Ayuda a relajarse y estar menos tenso Quema calorías, anudándole a perder su peso
de más o a mantenerse en su peso ideal. Mejora el sueño.
Clasificación
Según la mayor o menor participación del paciente en la ejecución de los movimientos y la
ayuda a resistencia aplicada, los ejercicios pueden ser: Ejercicios Pasivos Ejercicios Activos.
Ejercicios.
Ejercicios Pasivos:
Conjunto de técnicas que se aplican sobre las estructuras afectadas, sin que el paciente realice
ningún movimiento voluntario de la zona que hay que tratar.
Objetivos
Prevenir la aparición de deformidades, evitar rigidez y anquilosis en posiciones
viciosas.
Mejorar la nutrición muscular y favorecer la circulación sanguínea y linfática.
Preparar el músculo para un mejor trabajo activo.
Mantener la movilidad articular o restablecer la misma en las articulaciones que
presentan limitación.
Despertar los reflejos propioceptivos y la conciencia del movimiento y contribuir a
conservar o crear las imágenes periféricas del esquema corporal espacial.
Contraindicaciones:
Procesos inflamatorios o infecciosos agudos.
Fracturas en período de consolidación.
Articulaciones muy dolorosas Derrames articulares.
Rigidez articular post-traumática.
Tumores en la zona de tratamiento.
No deben realizarse en la articulación del codo ni pequeñas articulaciones de los
dedos.
Indicaciones:
Como terapéutica previa a otros tipos de movilizaciones.
En las parálisis flácidas.
En contracturas de origen central, por su efecto relajante.
Como terapéutica preventiva en ciertos procesos para conservar la movilidad.
En procesos vasculares periféricos y respiratorios.
Ejercicios para el cuello:
Sostenga la cabeza de la persona con sus manos. Al terminar cada ejercicio, con cuidado debe
regresar la cabeza de la persona hacia el centro y mirando hacia el frente.
Giros de cabeza: Gire la cabeza de la persona hacia un lado. A continuación, gírele
la cabeza hacia el otro lado.
Cabeza inclinada: Incline la cabeza de la persona, trate de llevar la oreja hacia el
hombro. Luego inclínele la cabeza hacia el otro hombro.
Barbilla al pecho: Inclínele suavemente la cabeza de la persona hacia el pecho.
Ejercicios para el hombro y el codo:
Sostenga el codo de la persona con una mano. Sosténgale la muñeca con su otra mano.
Movimiento de hombro, de arriba a abajo: Levante el brazo de la persona hacia
delante y luego hacia arriba por encima de su cabeza. Vuelva a bajarle el brazo al
costado del cuerpo.
Movimiento de hombro, de lado a lado: Levante el brazo de la persona hacia el
lado en la medida que sea posible. Vuelva a bajarle el brazo al costado del cuerpo.
Doblar el codo: Coloque el brazo de la persona al costado con la palma hacia arriba.
Doble y estire el brazo.
Ejercicios para el brazo y la muñeca:
Sostenga la muñeca de la persona con una mano. Sosténgale los dedos con su otra mano.
Flexiones de muñeca: Vuelva a doblar la mano de la persona hacia su hombro. Los
dedos deben apuntar hacia el techo. Luego doble la mano de la persona hacia abajo
para que sus dedos apuntan hacia el suelo.
Rotación de la muñeca: Mueva la mano de la persona hacia atrás y adelante
lateralmente. Gírele suavemente la mano en círculos en una dirección. A
continuación, gírele la mano en círculos en la otra dirección.
Palma arriba y abajo: Coloque el codo de la persona doblado contra el costado del
cuerpo. Gírele la mano para que la palma mire al techo. A continuación, gire la palma
para que quede hacia abajo.
Ejercicios para las manos y los dedos:
Sostenga la mano de la persona con las dos manos de usted. Sostenga la mano de la persona
hacia usted, con los dedos extendidos.
Flexión de los dedos: Doble los dedos formando un puño. Estire los dedos otra vez.
Doble y estire cada dedo uno a la vez. Doble y enderezar el dedo pulgar.
Estiramiento de los dedos: Extienda el pulgar y el dedo índice separados, a
continuación, póngalos juntos nuevamente. Extienda el dedo índice y el dedo medio
separados, a continuación, póngalos juntos nuevamente. Haga lo mismo con el resto
de los dedos.
Toques de los dedos: Toque la punta de los dedos de la persona, un dedo a la vez.
Rotaciones los dedos: Rote (gire) cada dedo en un círculo en una dirección. Rote
cada dedo en la dirección opuesta. Rote el pulgar en cada dirección.
Ejercicios para la cadera y la rodilla:
Comience con las piernas extendidas de la persona. Coloque una mano debajo de su rodilla.
Sosténgale el tobillo con la otra mano.
Movimientos de cadera y rodilla: Lentamente doble la rodilla de la persona hasta
lo más cercano a su pecho como sea posible. Luego estire suavemente la pierna.
Movimientos laterales de la pierna: Mueve una pierna hacia un lado, lejos de la
otra pierna. Lleve la pierna de nuevo al centro y crúcela por encima de la otra pierna.
Rotaciones de la pierna hacia adentro y afuera: Mueva una de las piernas de la
persona hacia la otra pierna de modo que sus dedos apunten hacia adentro. Luego
mueva su pierna hacia el costado para que los dedos apunten hacia afuera.
Ejercicios para el tobillo y el pie:
Coloque una toalla enrollada debajo del muslo de la persona. Para los ejercicios de tobillo,
sostenga el tobillo de la persona con una mano, y los dedos de los pies con su otra mano. Para
los ejercicios de los dedos del pie, haga que la persona deje el pie relajado en la cama, y
sosténgale solamente los dedos.
Flexionar el tobillo: Doble el pie de la persona de modo que sus dedos apunten hacia
el techo. Luego doble el pie de la persona en la otra dirección hasta que los dedos
queden en punta.
Rotación del tobillo: Levante el pie de la persona un poco fuera de la cama. Gire el
pie en círculos. A continuación, gire el pie en círculos en la dirección opuesta.
Movimiento de tobillo, de lado a lado: Incline el tobillo de la persona de modo que
la planta del pie apunte hacia la pierna opuesta. Luego incline el tobillo hacia fuera
para que la planta del pie apunte hacia afuera de la pierna opuesta.
Doblar los dedos del pie: Doble los dedos de los pies de la persona hacia abajo, hacia
la planta del pie. Enderece los dedos. Luego enderécelos de nuevo. Luego vuelva a
extenderlos.
Separación de los dedos: Extienda el dedo gordo y el segundo dedo del pie
separados, luego júntelos nuevamente. Haga lo mismo con el resto de los dedos de
los pies.
Ejercicios Activos:
Conjunto de ejercicios analíticos o globales, realizados por el paciente con su propia fuerza
de forma voluntaria o auto refleja y controlada, corregidos o ayudados por el fisioterapeuta.
Objetivos: recuperar o mantener la función muscular y facilitar los movimientos articulares
integrándolos al esquema corporal. Recuperar el tono muscular. Evitar la atrofia muscular.
Incrementar la potencia muscular. Evitar la rigidez articular. Mejorar la coordinación
neuromuscular. Aumentar la resistencia muscular mediante ejercicios repetitivos que no
sobrepasen el esfuerzo máximo.
Contraindicaciones de los ejercicios activos : Procesos infecciosos e inflamatorios en fase
aguda. Hemopatías graves. Miocardiopatías descompensadas. Tumores malignos. La no
colaboración del paciente por trastornos mentales. Anquilosis articulares. Fracturas recientes
o pseudoartrosis Indicaciones De Los Ejercicios Activos: • Procesos patológicos del aparato
locomotor (atrofias, hipotonías, espasmos, contracturas, artropatías etc..). Alteraciones del
sistema nervioso. Alteraciones cardio-respiratorias. Obesidad. Enfermedades vasculares
periféricas.
Clasificación de los ejercicios activos: Activos asistidos Activos libres Activos resistido
Activos asistidos se realizan cuando el paciente no es capaz por sí mismo de llevar a cabo el
movimiento en contra de la gravedad, por lo que necesita ayuda para su realización. Activos
libres También llamados gravitacionales, el paciente ejecuta los movimientos de los
músculos afectados exclusivamente sin requerir ayuda, ni resistencia externa, excepto la
gravedad. Con este tipo de movilizaciones se mantiene el ángulo articular, la fuerza y la
coordinación. Activos resistido movimientos que se realizan tratando de vencer la resistencia
que opone el fisioterapeuta con sus manos o por medio de instrumentos, o sea, la contracción
muscular se realiza contra resistencias externas.
Ejercicios para el cuello:
Posición inicial: Puede sentarse o pararse. Mire de frente. Sus hombros deben estar rectos y
relajados.
Inclinación de cabeza hacia adelante y hacia atrás: Incline su cabeza suavemente
tratando que su mentón toque su pecho. Levante su barbilla hasta la posición inicial.
Incline su cabeza hacia atrás lo más que pueda de manera que quede mirando hacia
el cielo raso. Regrese su cabeza a la posición inicial.
Inclinaciones de cabeza, de lado a lado: Incline su cabeza hacia el lado llevando su
oreja hacia el hombro. No levante el hombro hacia la oreja. Mantenga el hombro
quieto. Regrese su cabeza a la posición inicial.
Giros de cabeza: Gire su cabeza como si fuera a mirar sobre el hombro. Incline su
mentón hacia abajo y trate de que toque su hombro. No levante su hombro hasta que
toque su mentón. Mire de frente otra vez.
Ejercicios para el hombro y el codo:
Posición inicial: De pie o sentado. Sostenga el brazo hacia abajo a su lado. Las palmas de
las manos hacia el cuerpo. Si tiene que sentarse en una silla para hacer los ejercicios, es mejor
que la silla no tenga apoyabrazos.
Movimiento de hombro, de arriba a abajo: Estos movimientos son de arriba a
abajo. Levante su brazo hacia delante y luego hacia arriba sobre su cabeza lo más que
pueda. Trate de levantarlo de manera que la parte interna del brazo toque su oreja.
Baje su brazo y páselo hacia la parte trasera de su cuerpo, lo más que pueda. Regrese
su brazo a la posición inicial.
Movimiento de hombro, de lado a lado: Levante el brazo hacia el costado y
luego hacia arriba por encima de la cabeza lo más alto que pueda. Levante su
brazo hacia el lado y hacia arriba de su cabeza lo más que pueda. Baje su brazo y
páselo por el frente de su cuerpo y trate de tocar el hombro contrario. Regrese su
brazo a la posición inicial.
Rotación de los hombros: Levante los hombros hacia arriba en la dirección de sus
orejas como si fuera a encogerlos. Baje los hombros a la posición inicial y relájelos.
Tire los hombros hacia atrás. Luego relájelos otra vez. Realice un círculo continuo
con sus hombros con suavidad. Luego, mueva sus hombros en la otra dirección con
suavidad.
Doblar el codo: Con la palma de su mano mirando hacia el frente, flexione el
codo. Trate de tocar sus hombros con las yemas de sus dedos. Regrese su brazo a
la posición inicial.
Ejercicios para el brazo y la muñeca:
Posición inicial: Siéntese. Doble su codo y apóyelo sobre una superficie plana como una
mesa o su regazo (sobre su muslo). Asegúrese que su muñeca quede colgando sobre el borde.
Flexiones de muñeca: Doble su mano hacia atrás en la dirección de la muñeca de
manera que sus dedos apunten al techo. Luego doble su mano hacia abajo de manera
que sus dedos apunten hacia el piso.
Rotación de la muñeca: Mueva su mano de un lado a otro. Luego realice rotaciones
con su mano simulando círculos. Ahora realice círculos en la otra dirección
Palma arriba y abajo: Quédese en la misma posición, pero pegue el codo contra su
cintura. Ponga la palma de su mano hacia abajo. Gire la palma hacia arriba en la
dirección del techo. Gire de nuevo la palma de su mano hacia abajo.
Ejercicios para las manos y los dedos:
Posición inicial: Sentado o de pie. Coloque las manos al frente.
Flexión de los dedos: Empuñe la mano con fuerza. Luego abra su mano y relájela.
Estiramiento de los dedos: Abra su mano y estire los dedos lo más aparte posible.
Junte de nuevo sus dedos.
Toques de los dedos: Tocar la punta del pulgar con la yema de los otros dedos, uno
por uno.
Toques de la palma de la mano: Descanse su dedo gordo de manera que quede a lo
ancho sobre la palma de su mano. Muévalo hacia afuera de nuevo.
Ejercicios para la cadera y la rodilla:
Posición inicial: Si usted ha sufrido una lesión de cadera o se ha sometido a una cirugía,
realice solamente los ejercicios que su médico le haya indicado. Acuéstese boca arriba en la
cama con sus piernas derechas y extendidas.
Movimientos de cadera y rodilla: Extienda las puntas de los pies. Lentamente doble
la rodilla hacia arriba lo más cerca que pueda hacia su pecho. Enderece su pierna y
regrese a la posición extendida sobre la cama.
Levantamiento de las piernas: Levante su pierna de manera que su pie quede a una
distancia entre 6 a 12 pulgadas (15 a 31 centímetros) de la cama. Manténgala en el
aire durante unos segundos. Regrese su pierna a la cama.
Movimientos laterales de la pierna: Flexione su pie hacia arriba de manera que los
dedos queden apuntando al techo. Mueva su pierna hacia un lado lo que más pueda.
Regrese de nuevo su pierna hacia el centro.
Rotaciones de la pierna hacia adentro y afuera: Ponga su pierna sobre la cama.
Ruede la pierna hacia el centro de manera que el dedo fordo toque la cama. Luego
rote la pierna hacia afuera tratando de que el dedo chiquito toque la cama.
Rotaciones de la rodilla hacia adentro y afuera: Acuéstese boca arriba en la cama.
Doble su rodilla de manera que la planta del pie quede sobre la cama. Deslice sus
tobillos hacia atrás hasta casi tocar sus glúteos . Regrese su pie a la posición inicial.
Ejercicios para el tobillo y el pie:
Posición inicial: Siéntese en una silla con los pies planos sobre el piso.
Flexionar el tobillo: Dejando los dedos sobre el piso, eleve el talón lo más alto que
pueda. Baje el talón. Luego deje el talón sobre el piso y trate de levantar los dedos
del pie lo que más pueda.
Rotación del tobillo: Levante un poco el pie del piso. Gire su tobillo haciendo
círculos. Luego gire su tobillo haciendo círculos en la otra dirección.
Doblar los dedos del pie: Doble sus dedos hacia abajo en la dirección de la planta
del pie. Enderece los dedos. Luego dóblelos de nuevo. Luego vuelva a extenderlos.
Separación de los dedos: Separe los dedos. Júntelos otra vez.
CONCLUSIONES
El movimiento pasivo es realizado por asistencia de un fisioterapeuta
El movimiento activo es realizado por el paciente
El movimiento pasivo y activo sirve para recuperar la actividad funcional producida
por una alteración
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICA
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