CANCIONERO DE LA VISITA 162 DE LA (Bis)
DIVINA PASTORA A BARQUSIMETO Señor hijo único Jesucristo
Señor Dios, cordero de Dios Niño chiquitico, niño chiquitico, chiquitico y
ENTRADA: CORRE CABALLITO Hijo del padre
bello
Corre Caballito, Vamos a Belén (Bis) Tú que quitas el pecado
Ten piedad de nosotros. dame un manojito de rubios cabellos. (Bis)
A ver a María y al Niño también
Al Niño También, dicen los pastores Aquí está Jesús, Aquí está Jesús
Porque tú eres santo
Que ha nacido un Niño cubierto de flores déjenlo venir
Solo tu señor, altísimo, Jesucristo
(Bis) Con el espíritu, espíritu santo que el año que viene vuelve por aquí (Bis)
En la gloria de Dios Padre
El Ángel Gabriel, Anuncio a María
Cuando Jesús venga, cuando Jesús venga
Que el hijo divino de Ella nacería (Bis)
y yo venga con él
De Ella nacería, dicen los pastores SALMO: Se postrarán ante ti, Señor, todos
pongan en la mesa el mejor clavel, pongan
Que ha nacido un Niño cubierto de flores los pueblos de la tierra. en la mesa el mejor clavel.(Bis)
(Bis)
LECTURA:
SANTO, DE LOS QUERUBINES,
Los tres reyes magos, Vienen del oriente Los Reyes que llegaron a Belén Santo, santo, santo, dicen los querubines,
(Bis) Santo, santo, santo es nuestro Rey Jesús (
anunciando la llegada del Mesías a
Y le traen al niño hermosos presentes Santo, santo, santo es el que nos redime;
Jesús con alegría le cantamos hoy
Hermosos presentes, dicen los pastores también. (Bis) Porque mi Dios es santo,
Que ha nacido un Niño cubierto de flores La tierra llena de su gloria es.
(Bis) OFERTORIO PREPAREN LA MESA,
Cielo y tierra pasará
Preparen la mesa, preparen la mesa y mas sus palabras no pasarán.
GLORIA enciendan la luz No, no, no pasarán; no, no, no,
para que reciban al niño Jesús, para que No, no, no pasarán.
Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz
A los hombres Paz de buena voluntad reciban al niño Jesús
Bendito el que viene en nombre del Señor;
Te alabamos Te bendecimos te adoramos
¡Da gloria a Jesucristo, el hijo de David!
Te glorificamos te damos gracias
Esta era la casa, esta era la casa que yo Hosanna en las alturas a nuestro Salvador.
Por tu inmensa gloria
les decía Bendito el que viene en nombre del Señor.
Señor Dios rey celestial
Dios padre todo poderoso. que al llegar a ella las puertas se abrían
Cielo y tierra pasarán, Y por eso es rojo, y por eso es rojo el Y al redor de tu trono de estrellas
Mas sus palabras no pasarán./ cardenalito. Los querubes cantándote están.
No, no, no pasarán; no, no, no, III
No, no, no pasarán. Si el Niño está triste se contentará, A tu influjo, Pastora celeste,
Y si el Niño llora se consolará Para siempre de aquí se alejó
La Virgen lo arrulla con su dulce manto, La horrorosa y mortífera peste
NIÑO LINDO, y un cardenalito le brinda su canto. Que este pueblo infeliz desoló.
Niño Lindo Ante Ti me rindo, IV
Niño Lindo, eres Tú mi Dios. (bis) Cantaba en su jaula triste un cardenal, ¡Dadnos, virgen, la paz que anhelamos
Cuando un preso canta es por no llorar Y con ella la dicha eternal,
Esa tu hermosura; Ese tu candor, Llegó un muchachito, las puertas le abrió ¡Cómo siempre nosotros te amamos
el alma me roba,(Bis) me roba el amor. Y a la libertad contento voló. dulce madre de todo mortal.
El cardenalito cruzó el ancho mar, A TI TE CANTAMOS
Con tus ojos lindos, Jesús mírame, Cruzando fronteras llegó hasta Belén A ti te cantamos preciosa María,
y sólo con eso, (Bis) me consolaré. Y le dijo al Niño que aquí en Venezuela Y de ti esperamos paz y alegría,
Toditos los niños lo adoran también. A ti te cantamos Preciosa María
La vida, bien mío, y el alma también,
te ofrezco, gustoso,(Bis) rendido a tus HIMO A LA DIVINA PASTORA Tu la flor mas pura del vergel Del cielo
pies. CORO eres la esperanza, eres El consuelo
¡OH piadosa y amante Pastora!
De mí no te ausentes pues, sin ti ¿qué De las almas dulcísimo amor, A ti, gran señora, a ti suspiramos Madre
haré? Oye el himno que canta, señora, del dios niño a quien tanto amamos
Cuando tú te vayas ,(Bis)haz por llevarme. Los que te aman con santo fervor.
I No nos desampares, divina Señora;
Adiós, tierno Infante, adiós, Niño, adiós ¡Tu eres, madre, divino consuelo sé nuestro consuelo en cualquiera hora
adiós, dulce amante, adiós, dulce amante, Del que lleva en el alma el pesar;
adiós Niño adiós. Tú le ofreces las dichas del cielo Lumbrera del mundo, cándida María,
Al que siempre te sabe alabar. En la vida triste nuestros pasos guía
EL CARDENALITO
II
Estando en la cruz nuestro Redentor,
Flores puras, lozanas y bellas, Por ti virgen pía baja el Redentor
a sacar la espina llegó un pajarito,
Su exquisita fragancia te dan; Porque el alma mía se inflama de amor
Manchó su plumaje con sangre de Cristo
(bis)
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