Uso de animales en farmacoterapia histórica
Uso de animales en farmacoterapia histórica
Pero la farmacologla es una diSCiplina relativamente reciente, Hasta que Ciencias básicas
como la qulmica. la biologla y la fisiologla no se constituyeron como tales, no fue posible dar
una explicaCión Científica de porqué se utilizaban unos productos y no otros, cuáles eran
exactamente sus acciones y sus efectos. qué pasaba en el organismo una vez se hablan
administrado, etc.
Hasta la aparición de la farmacologfa como tal se hablaba de ~matena médica es decir, del
H
,
conjunto de productos que ofrece la naturaleza de origen vegetal, animal o mineral, asl como 93
el estudio de su origen o procedencia y de sus caracterlsticas. La farmacoterapia clásica y
tradicional utilizaba exclusivamente medicamentos naturales procedentes de los tres reinos,
especialmente del vegetal. Se apoyaba. además. en el supuesto básico que atribula el trata-
miento y la curación a la "fuerza curativa de la naturaleza". Fue en el siglo XVI cuando se """'>POs- -...- "dllrrwo ,o¡,-
T'11Mlo dIIllr"'lCOloOfe (,...,..
r,''''¡ <Ir! LJu w.n.l'ao
incorporaron algunos "medicamentos qulmicos~ que se oblenlan con técnicas de laborato-
rio, aunque aquf hay que tomar el término ~laboratorloH con mucha precaUCión.
En este trabajo intentaremos ofrecer una slntesis de lo que ha sido en la historia de la farma-
coterapia el uso de animales o de productos de origen animal. Antes de iniciar la tarea tene-
mos que poner de relieve el servicio que han prestado muchas especies animales al hom-
bre. La alimentación, el hecho de constituir una fuente inagotable de medicamentos, y el uso
que de ellas se ha hecho para la investigación, superan quizás con creces lo que la especie
humana ha hecho por aquéllas.
la Antigüedad clisica
Lo pnmero que hay que decir es que el arsenal terapéutico de lo que llamamos Antigüedad
clásica es un "producto mestizo", ya que en buena medida procede de diferentes culturas
arcaicas como el Egipto faraónico y Mesopotamia que. a su vez, debieron incorporar ele-
mentos procedentes de otras culturas de la prehistoria.
.... des, como si ya se diera por sabido. Una recela tlplca que Incluye sustancias animales es:
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~mezcla de estiércol, de palomo, de cantáridas. hanna de tngo y excrementOs de gacela en
la cerveza kurunnu; extiende la mezcla sobre un lienzo, lialo sobre su pecho y la base de los
pulmones, déjato colocado durante tres días y curará" .
los expertos señalan que los productos animales eran utilizados por los mesopotámicos por
- $o~. ,~. su propio valor intrfnseco o por razones de tipo mágico. Empleaban la carne, la grasa, la san-
gre y las vísceras, especialmente el h!gado. Recurrían a los animales domésticos como
c.t Ttc; 19
vacas, ovelas, cabras, cerdos y perros. Sin embargo, concedieron mayor valor a los anima-
les salvajes, QUizás por la dificultad que Implicaba conseguirlos. Entre estos podemos men-
CIOnar al zorro. lobo, gacela. león, rana, as! como muchos pájaros e Insectos. También era
comente utilizar los excrementos (onna y heces), y los deSPOJOS (pelo, huesos. etc).
A través del estudiO de los papiros podemos tener InformaCión de la matena médica usada
en el Egipto arcaico. Hay que tener en cuenta que algunas veces no deben tomarse en cuen-
ta literalmente algunos productos que en pnnciplo pudieran parecer de origen animal como
"excremento de mosca" o Msangre de mosca~. Estos nombres hacen referencia, posible-
mente. a otros productos. lo miSmo ocurre en nuestra medicina popular donde muchas
plantas llenen nombres como ~orera de liebre~, Mcola de ratón~. y otros seme¡antes. El papI-
ro de Ebers contiene los términos de cuatrocientas sesenta productos; Ebbell sólo tradUjO
unos doscientos cuaren ta. que InCluyen la bilis, la sangre, el cerebro. los excrementos y la
carne de animales de especies indeterminadas y de especies como el asno, murciélago, ga-
lO. cocodrilo, pato. peces, etc.
Se han dado varias explicaciones acerca del uso de este tIpo de productos: la poSIbilidad de
transmitir cualidades de un animal; las propIedades mlstlC8S atnbUldas a las secrecIones del
cuerpo, saliva, esperma, sangre y placenta: el papel desempeñado por algunas sustancIas
en viejas leyendas; el efecto repelente de algunos productos sobre los esplfltus del mal; la
transf erencia de la enfermedad desde el órgano enfermo al de un animal. Aunque algunos
de estos principios parecen extraños. en los estratos profundos de nuestra medicina popu-
lar nos podemos encontrar con SItuaciones semejantes. como la de dar carne de toro que
confiere fortaleza a qUIen la consume.
En la GreCIa cláSIca, los pnncipios formulados por los presocráticos llegaron a ser el funda-
mento de la converSión de la mediCIna en "tékhné~, térmIno traducido allatin por "ars" que
se corresponde a "arte" o práctica técnica con una base teórica. Para los gnegos la razón o
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el "lagos" permilfa conocer la "Physis o naturaleza. Concibieron a ésta como la realidad pri·
maria subyacente en todos los seres, por una parte, y el principIO dinámico de cualquiera de
sus cambios, por otra. Este saber se fue asociando a la expenenCla que hablan acumulado las
llamadas Hescuelas médlcas~, una especIe de agrupaCiones artesanales baJo la advocación
de Asclepio. Hubo muchas, cuya mención y características escapan de este trabajo. Además.
se han conservado pocos fragmen tos que nos permitan tener una visión cabal de las mismas.
Una excepción la consti tuyen las escuelas de Cnido y Cos, cuyos miembros escribieron la
mayor pane de los textos que integran la llamada Colección hipocrática o Corpus Hippo-
craticum. constituido por más de cincuenta tratados que tradlcionalmen!e se han atribuido a
Hlp6crates de Cos y que son la fuente Inicial de la medIcina cláSica gnega. Todavla hoy se
traducen y se edItan con intención litológica e histórica todas estos escntos. A pesar de que
la Colección hipocrática se escribió a lo largo de más de setecientos años, constItuye un con-
junto unitario y coherente donde ya se han abandonado las explicaciones e interpretaciones
de carácter mágico y religioso.
Para el médico gnego lo que curaba era la "Physis" o la naturaleza, y el médico no era más
que un servidor suyo. la doctrina de la VIS curatrix naturae" o fuerza curatIva de la natura-
H
Las obras de conocidos autores gnegos llegaron a InflUIr en la medICina, como las de ArIstóteles
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(384-322 aC) y Teofrasto de Éfeso (372-288 aCl. entre otros. La H/slona de las plantas y Sobre
las causas de las plantas. suponen importantes aportaclOlles en el terreno de la farmacoterapla.
Merecen especial mención los textos Theriaka y Alexlpharmaka, de Nicandro de Colofón (de-
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bió vivir durante la segunda mitad del siglo 11 aC). que llegaron a través de los manuSCritos
bizantinos, algunos de los cuales se Imprimieron tempranamente en el Renacimiento y des-
pués fueron comentados y traducidos al latln. Thersaka llene 958 hexámetros y hace refe-
renCia a los slntomas y el tratamiento de las intoxicaCiones por mordeduras y picaduras de
escorpiones, arañas, serpientes y otros animales ponzoñosos. AJexipharmaka está com-
puesto por 630 hexámetros consagrados a las Intoxicaciones por la ingestión de todo tipo de
venenos y a su correspondiente tratamiento. Se mencionan en total unos trescientos medi-
camentos simples y compuestos de procedencia vegetal, mineral y animal. Otro tra tado de
materia médica que también hay que citar es RhiZOlomikón, de Crateuas, médico de
Mltrldates 111, rey del Ponto.
En el Siglo I aC. los romanos se anexionaron GreCia, ocuparon Egipto asl como otros termo-
rIOS del Mediterráneo oriental. Frente a la medicina romana, muy primitiva, se acabó Impo-
niendo la de los griegos Su lengua, incluso. permanecIó como lengua de la medicma y de la
Ciencia situándose los prinCipales centros en las Ciudades gnegas del Mediterráneo onental.
Alejandrla mantuvo su pnmacla hasta que fue conquistada por los árabes en el año 642.
Entre los médicos de este periodo que interesan a nuestro propósito está Pedacio Dioscó-
rides Anazarbeo. Fue médiCO militar en la armada romana en tiempos de Claudia y Nerón.
Escribió Sobre la materia médica (Per! hyles ia triMs) en la que recogió la tradición antigua y la
enriqueció con sus observaciones y su experiencia. Sus fuentes fueron, segun él, HIp6crates,
Teofrasto, Diágoras, Eraslstrato, Andreas, Mnesidemo, Nicandro, Cratevas, luba y Sextio
Nlger. Contempofáneo de Phnio el Viejo, autor de la monumental Historia natural... , su obra
guarda semeJanzas con la de éste, lo que Indica que mane,aron las mismas fuentes.
Para redactar el libro Dioscóndes utilizó también las observaCIOnes y noticias que fue reu-
niendo en sus viajes. Está compuesto por cinco partes, La primera la dedica a las plantas aro-
máticas, a los aceites, ungüentos, árboles y jugos, gomas, resinas y fru tos que de ellos se
obtienen. El tercero se ocupa de ralces, zumos, hierbas y semillas. El cuarto, a otras plantas
y ra ices. El quinto a las vides, las uvas, vinos, aguas, minerales y metales. El que consagra
a los animales es el libro segundo. Al comienzo señala: u en este ... trataremos acerca de los
animales, de la miel. de la leche. de la grasa y de los llamados cereales, también de las hor-
talizas, añadiendo a estas materias cuantas hierbas se usan de virtud aguda, porque llenen
afinidad con ellas, como los aJos, las cebollas y la mostaza, para que no se separe la virtud
de las cosas homogéneas H.
Dlcscórides se ocupa así del eriZO marino y del de tierra, el caballo de mar, los meJillones. alme·
Jas, caracol terrestre, escorpIÓn, cangrefOS, vlbora, liebre, sepia, atún, chinches, ranas. araña,
lagarto, ratones, gusanos, entre otros, as! como de partes de animales como el testículo de
castor, el testlculo de hipopótamo, hlgado de cabra, hlgado de asno, pezuña de las cabras, cuer-
no de ciervo. etc. Incluye también productos obtenidos de los mismos como la leche, las lima-
duras de marfil, queso, mantequilla, grasa, lana. cuaJO. sangre, hiel, miel, Orina, propóleos. etc.
Debemos señalar que Sobre la matena medica es una de las obras de mayor pervlvencls en
la historia de la medicina. Se mantuvo como uno de los tralados pnncipales sobre el tema a
lo largo de la Baja Antigüedad. la Edad Media y el Renacimiento. Se prolongó después duran-
te los siglos XVII y XVIII. ya en los albores del surgimiento de la nueva farmacología.
Otro médico a tener en cuenta de este penodo es Galeno de Pérgamo. cuya obra se consI-
dera como la culminación del saber médico de la Antigüedad clásica. NacIÓ en torno al año
130 dC. Reclbl6 una educaci6n de acuerdo con los planteamientos estoicos V estudiÓ medi-
Cina Junto a maestros de Pérgamo. AleJandrla. Esmlrna y Cortnto. Después de ejercer en
Pérgamo marchÓ a Roma en el año 162. AlU se IntegrÓ en los circulas médiCOS V culturales
llegando a reUnlf una selecta clientela. llegó a ser médico de emperadores como Marco
Aurelio. su hiJo CÓmodo y Séptimo Severo. Su obra escnta es muy prolífica. lo que hizo que
fuera conOCido más allá de Roma alcanzando un gran preslldo clíniCO V clentfflCO.
Galeno llegó a escribir unas cuatrOCientas obras. de las que sÓlo se conservan ciento Cin-
cuenta. Garcra Ballester. especialista en esta figura, señala que sus textos integran la tradi-
ción hipocrática, el pensamiento de Platón y Aristóteles asimilados a través de PosidonlO;
enfoques encontrados de diferentes escuelas médicas; y, por supuesto. sus contrtbuClones
onginales como médico e Investigador. Como método fue un defensor de la lógica "al modo
aristotélico" y supo integrar en la práctica la fi losolla natural y la ética.
Sobre el método rerapéurlco y Sobre terapéutica, a Glaucón, son tratados de lo que pode-
mos llamar "terapéutica general". A los medicamentos dedicó Sobre las facultades y
temperamentos de fas medicamentos Simples, Sobre la composición de los medica-
mentos según los lugares (del cuerpo), Sobre la compoSición de los medicamentos
según los géneros. Sobre las facultades de los purgantes. Sobre los antldotos y Sobre los
remedios usuales. Galeno tuvo también una doctrina sobre las acciones de los fármacos.
que fundamentó sobre la intensidad de las cualidades primarias de cada remedio. men-
surado en una escala de cuatro grados (primero. segundo. tercer y cuarto grados).
Galeno elogió la obra de Dloscórides asl como las de otros autores. ti menCiona unos 473
medicamentos. La mayor parte son de origen vegetal. pero también se refiere a los minera-
les y a los animales con cierto escepticismo.
Durante este periodo se escribieron también obras en ¡atln que contienen informaciÓn sobre
el uso de medicamentos de origen animal. como las de Aulo Cornelio Celso. Mención apar-
te merece la extensíSima obra de PllnlO Histofla naturalls. donde los libros XXXIII al XXXVII.
están dedicados a los medicamentos de origen animal. Se ocupa de estudiar a los elefantes.
serpientes. animales de Scythia y septentrionales. leones. onzas. tigres. camellos y cama·
leopardales. chao y cepho. rhinocerote. linces. bueyes. lobos. cocodrilo. hipopótamo. ciervo.
lagartos. comadrejas. cigueñas. osos. grullas. cuervos. hiena. nutria. castóreo. ranas. sala-
manquesas. camaleón. puerco espln. osos. tejón. 'libaras. caracoles. perros. caballos. asnos,
mulos. cabras. puercos. liebres y conelos. ratones y lirones, entre otros. También se refiere
a los animales mannos como IOrlUgas. delfines, salmonetes. corvina. ealema. pulpos. more-
nas. anguilas, calamar, xibia. etc. Aborda después las aves entre las que se encuentran las
águilas. bUitres, milanos. lechuzas. gallos, gansos. grullas. Cisnes. ruiseñor. IbiS. mirias. perdi-
ces. palomas, gorriones, cernlcalos, gallinas. pavones. etc. A continuación habla de peque-
ños animales como las abelas. avispas, escorpiones, cigarras. escarabaJos, hormigas. lan-
gastas, polillas y mosqUitos, etc. Se refiere después a las dlstmtas partes de los aOlmales
así como a muchos productos que se obtienen con estos
La parte OCCidental del ImperiO romano desapareció como enlidad política debido a las Inva-
Siones de los pueblos germániCOS, Sin embargo. la parte onental o Blzancio perduró hasta la
carda de Constantinopla ante tos turcos en 1453. Su periodo de esplendor coincide con la
época del emperador Justlnlano (Siglo VII. y el representante más genuino fue Alejandro de
Tralles. ViajÓ por zonas de ASia, Grecta, norte de Afnca, Itaha, Hlspanla y Galia. Se asentó des-
pués en Roma donde permaneciÓ hasta su muerte en el año 605. En la parte terapéutica de
su obra se observa el seguimiento del principIO de la fuerza curatIVa de la naturaleza. Otro
médico destacable de este penodo fue Aecto que escribió una serie de discursos que basó
en los textos de Galeno. Onbaslo y Dloscórldes. Más tarde. en el Siglo VII, sobresalió Pablo
de Egina. que Incluyó en su libro una parte consagrada a los medicamentos Simples donde
da noticia de muchas plantas procedentes de la India y del Próximo Oriente.
Constantinopla se constituyó en el centro de la medicina bizantina tras la conquista de 97
Alejandría. De finales del Siglo XIII y pnncipios del XIV datan las obras más destacadas, como
el OynamerÓfl, de Nicolás Myrepsos, que es un repertorio extenso de más de dos mil qui-
nientos medicamentos,
Tras la etapa de traducción, a partir del Siglo X, se sucedieron las contribuciones más Origi-
nales, algunas de los conocidos Ati Abbas, Rhazes y Avicena. Todos ellos realizaron aporta-
ciones en el terreno de la materia médica.
Con algo más de retraso floreció la medicina en el Magreb. Egipto y al·Andalus (España Islá-
mica). En la penfnsula desarrollaron su labor A1bucasls. Averroes, Maim6nides y Avenz6ar.
La farmacoterapia reCibió espeCial impulso, siendo el texto ColeCCión de medicamentos yali-
mentos simples, de Ibn al Baytar que, ,unto a los mil productos ya conocidos en la Antigüe-
dad. añadiÓ otros tantos nuevos.
Como hemos dicho, la asimilación a través del árabe de la medicina clásica de origen gri&
go es el acontecimiento que separa dos periodos en la medicina de la Europa medieval.
Ésta fue iniciada por Constantino el Africano cuyas traducciones supusieron la continuación
del sistema de Galeno en la Europa occidental durante más de medio milenio. Especial
influencia tuvieron sus obras en la Escuela de Salerno. Frente a la medicina monástica, los
médicos formados en Salema tenlan gran prestigio en los territorios europeos. Contaba
con una especie de escuela gremial que reunía el saber grecolatino, el saber de los textos
árabes y la destacada función de los médicos judías de enlace entre el mundo islámico y
el cristiano.
El Toledo del siglo XII tuvo especial relieve en lo que respecta a la plena asimilación de la
medicina clásica y de su desarrollo en el mundo islámico a través de las traducciones desde
el árabe. Una de las obras Que se tradujo fue Sobre/as facultades y temperamentos de los
medicamentos simples, asl como otras relativas a los grados de los medicamentos, sobre
los medicamentos compuestos y simples. El contenido de los tex tos médicos traducidos en
Toledo condujo al desarrollo de la medicina académica de las universidades europeas duran-
te la Baja Edad Media, de acuerdo con el llamado ~galenismo arabizado". Una de las escue-
las más destacadas, que estuvo ligada a la Corona de Aragón, fue Montpellier. AlU estuvo de
maestro Aranau de Vilanova entre los siglos XIII y XlV. Vinieron después las escuelas de
Bolonia y Padua, instituciones donde comenzarla la renovación de los saberes morfológicos
y la práctica cllnica.
Junto a los textos académicos circularon otros, de origen extraacadémico, que tuvieron una
gran difusión entre los estratos medios urbanos pre-burgueses. Una de sus caracterlsticas
fue que estaban redactados en lenguas vulgares.
El Renacimiento
Durante el Renacimiento los primeros estudios sobre Dioscórides fueron casi exclusiva-
mente de carácter filológico, como los de J. Ruelle y E. Barbara, pero pronto tomaron un
camino distinto con otros autores que podemos ejemplificar en Andrea Mattioli, principal
difusor de la Materia médica en Europa y autor de la que puede considerarse como la más
importante traducción latina. Fue el responsable, asimismo, de otra versión al italiano que
fue re impresa diecisiete veces. Otro ejemplo es la tradu cción y estudio que de la obra de
DioscÓfides publicó el español Andrés Laguna.
Andrés Laguna nació en Segovia hacia 1510 Y estudió dos años de artes en Salamanca. En
1530 se trasladó a París donde se graduó en artes y estudió medicina. Se formó igualmente
en lenguas clásicas con helenistas y latinistas de prestigio. De regreso a España en 1536 man-
tuvo estrecha relación con la Universidad de Alcalá aunque no llegó a ocupar ningún puesto
académico. Viajó más tarde a Inglaterra, Países Bajos y desde 1540 a 1545 residió en Metz
como médico contratado por el municipio. Entre 1545 y 1554 estuvo en Italia donde recibió
honores concedidos por los papas Pablo 111 y Julio 111, y res idió en Venecia en casa del emba-
jadO( Diego Hurtado de Mendoza. importante humanista y propietario de una de las mejores
bibliotecas de La Europa de la época. Laguna regre só a España a l inales de 1557 tras re sidir
de nuevo en los Países Bajos durante tres años. Debió fa llecer en Guadalajara en 1559.
Entre Las obras que publicó Laguna merece ser destacada su traducción castellana con cemen-
tarios de la Materia méd~ de Dioscórides. Una primera versión fue Annotationes in
Dioscoridem Anazarbeum, escrito para indicar los errores de la traducción de Ruelle. Acabó la
obra en Roma en 1553. Una año más tarde, durante una de sus visitas a Venecia. se ejecutaron
los grabados en madera en el mismo lugar donde se habran realizado los de las ediciones de
Manioli. Finalmente se publicó en Lyon en 1554. La edición en castellano se publicó en
Amberes en 1555 y se reimprimió veintidós vece s en España hasta finales del siglo XVIII.
Laguna se preocupó por establecer un texto lo más depurado posible. Su traducción es clara y
precisa y los comentarios constituyen una fuente m uy rica desde distintos aspectos científ icos.
Los comentarios que se refieren al libro dos. dedicado como hemos dicho a los animales.
son abundantes y m uy amplios en algunos casos, como los que se refieren a los capItulas
consagrados al cangrejo. el alacrán, la 'libara, los chinches, los gallos y las gallinas, los hue-
vos, las orugas, las arañas, la manteca y la grasa, la orina, la miel, el propolis, etc.
Aprovechamos la ocasión para señalar -como dice César E. Dubler- que en la obra de
Dioscórides todavra se cuelan algunos usos de base mágica, como que las aves abiertas y
aplicadas sobre las mordeduras de animales venenosas absorben el tóxico. Laguna en los
comentarios, siglos después, también lo sigue, aunque dice que. a veces, se necesitan 99
varios animales para absorber la totalidad del veneno. Esta práctica todavía está presente en
algunas sociedades y culturas. Laguna también señala que el empleo de animales (gusanos,
por ejemplo) es út il para confeccionar una pomada destinada a fortalecer las articulaciones y
ayudar a la curación de fracturas; pero el unguento sólo adquiere su virtud si se sumerge al
animal vivo en el aceite caliente. La facultad de curar propia del animal vivo, se quiere hacer
pasar, en una época posterior, al aceite en que se le ahoga, cosa que no se registra en la
obra original de Dioscórides.
Más importancia concede a las " piedras bezaares" del Perú. Este fue el tema principal de la
carta que Monardes recibió de Pedro de Osma desde lima. Los bezoares son concreciones
calculosas que proceden, sobre todo, del aparato digestivo de los rumiantes. Venlan utili-
zándose como contravenenos desde la medicina clásica de la India que pasó más tarde a la
medicina islámica . En el siglo XVI Garela de Harta extendió su conocimiento y uso, pero el
llamado Bezoar oriental era mucho más caro que el americano. que es al que se refiere
Monardes. Incluso llegó a redactar un libro sobre el tema (Tratado de la piedra Bezaar'¡ donde
se dedica a hablar de las virtudes de la misma. Las pistas de las especies de procedencia las
proporciona otro autor, José de Acosta, Quien en su capitulo acerca de los bezoares del Perú
cita los de las vicuñas (VlCugna vicugnat alpacas (Lama pacos) , guanacos (Lama guanicoe) y
tarugas IHippocanelus amisensis).
Menos importancia concede Monardes a otros animales como los cangrejos de unas islas
'" ubicadas entre Puerto Rico y la Margarita, los papagayos, las arañas venenosas y de unos
gusanos "que los indios sacan de debajo de tierra y los engordan, dándoles a comer unas
hojas de malz. y después de gordos .. .Ios cuecen~ para hacer con ellos una especie de pasta
que servía para curar el Hfuego en el rostroH o Hencendimiento de la sangre con alguna pica-
zón. y señales exteriores como ronchas o costras" .
De los autores que escribieron sobre las medicinas de las Indias orientales, aparte de Garela
de Horta, podemos mencionar a Cristóbal de Acosta. Posiblemente estudió artes y medici-
na en Salamanca. Marchó como soldado a la India donde conoció a Horta. En un segundo
viaje llegó a Goa poco despuéS de la muerte de Garcla de Orta para trabajar como médico
en el hospital de Cochino En 1578 publicó en Burgos un Tractado de /as drogas y medicinas
de las Indias oriemales, donde habla de numerosos fármacos. Incluye también un curioso
estudio sobre el elefante. Este texto también tuvo una amplia difusión.
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El Barroco
Según Laín hay tres componentes en la medicina del Barroco (que ocupa el siglo XVII y buena
parte del XVIIII: la pervivenCla del galenismo tradicional, el empIrismo popular y vanas formas
de medicina "creencial~ . De acuerdo con Ackerknechl. la terapéutica del siglo XVii estuvo
dominada por las sigUientes tendencias: por una tradiCión galénlca de miras estrechas, por el
paracelsismo. por la nueva botánica, por la incorporación de nuevas drogas vegetales (la qUl'
na. sobre todo). y por un revival hipocrático, a lo que añadieron la iatrofisica y el escepticismo.
Sin embargo. para el propóSito de nuestro trabajo. se produjeron en este periodo los primEr
ros Intentos de la transfUSión sanguinea de animales al hombre. Veamos cómo tuvieron lugar
estos acontecimientos y, tras su Interrupción, cómo se retomaron dos siglos después.
EJ ensayo de nuevas formas terapéuticas en el Barroco trajo consigo la inyección endove-
nosa y el ensayo de las primeras transfusiones sanguíneas. Recordemos que ya Harvey
había descrito la Circulación de la sangre y Malplghl los capilares. Quien dio una detallada
descripción de la transfUSión fue Andreas Llbavius n 546-1616). en su Appendlx necesaria
(1615). Más tarde fue el profesor de Padua, Giovannl Colle 11558·1631) el que sugiriÓ en una
de sus obras que la transfusión de sangre era un medio de prolongar la vida. Ninguno de los
dos parece que probaron lo que declan. En 1645 Francesco Folli da Poppi (1624-1685) mos-
tró. en presencia del rey Fernando 11. una técnica para transfundir sangre que no obtuvo
demasiada acogida; cuando dio a conocer sus observaciones en el escrito Sradera medica
(1680) otros se le hablan anticipado. En Italia Fracassati. Gemlniano Montanari, Borelh y
Bagllvi desarrollaron experimentos Similares. En 1653 Robert Des Bagets diseñó un aparato
que Incluía una bomba Impulsora para realizar transfusiones. Glovanni Gugliemo Riva 11627·
1679) también las realizaba (De mplici infusionis sangU/nls expenmentol. Manfredi Paolo en
su De nova er inaudita medico-chirurgica operatione (1668) explica la manera de transfundir
sangre del animal al hombre.
Un cirujano, Matthias Gottfried Purmann (1648·1721). llevó a cabo lo que se considera que
fue la primera transfusión de sangre en Alemania empleando como donant e a un cordero.
En Inglaterra. la maduración de la idea de la inyección de sustancias medicamentosas en el
torrente sangufneo y la de la transfusión pueden seguirse en los manuscritos de las sesio-
10'
nes de la RoyalSociery, de mayo y junio de 1665. En Oxford. Richard Lower llevó a cabo
algunos ensayos con animales en 1666; Soyle, en nombre de la Royal Sociery, le eSCribió
una carta solicitándole InformaCión sobre la técnica que empleó. La respuesta se publiCÓ en
los Phi/osophical Transsacrions. El Journal des Savants, en Francia, recogiÓ estas experien-
cias en enero de 1667. Lower también probó la administración de sangre tomada de un cor-
dero a un paciente. Según se dice, el primero en usar la inyección intravenosa en hombres
fue Fabritius Schmidt. Johann Daniel Major (1634-1693), profesor de la Universidad de Kiel,
empleó una jeringa de plata para inyecciones endovenosas y es autor de una Chirurgiae infu-
soriae (1667) y del texto De transfusi sanguinis historia (1676). Por su parte, Segismund
Elsholtz (1623-1688) publiCÓ Clysmarica nova (1665) dedicada al tema de la inyección de
medicamentos en vena.
Algo parecido hicieron varios Científicos en Inglaterra, como Boyle, Hooke, Wren y Lower;
Por ejemplO, los trabajos de Folli fueron seguidos de cerca por el arquitecto Christofer Wren.
artífice de la catedral de San Pablo, que también fue uno de los pioneros en realizar inyec-
ciones endovenosas en animales (1657).
En Francia pasó otro tanto. Jean Denis llegó a realizar varias transfusiones con éxito; en
1667, en la Sorbona, se transfundió sangre de un cordero a sr mismo y a un joven de 15 años
al que otros médicos habran sangrado y purgado en exceso. Sin embargo. parece que en
junio de ese año hizo lo mismo con sangre de ternera al barón sueco Eric Sonde, de viaje
por París, que murió al día siguiente. Claude Perrault en sus Essais de Physique (1688) reco-
ge una excelente descripción de la técnica de transfUSión. A partir de entonces se puso de
moda este método terapéutIco. pero los accidentes mortales también se multiplicaron. El
gobierno intervino con un edicto en virtud del cual sólo se permillan las transfusiones en pre-
senCia de un miembro de la Facultad de Medicina.
El interés en el tema fue decayendo hasta que se retomó en el siglo XIX como tratamiento
de la hemorragia accidental o quirúrgica. En los años treinta del siglo se ensayó con fre-
cuencia y se utilizó sangre desfibrinada (J.L Prévost y J.B. Dumas. 1821). James Slundell
(1790-1878) en Londres. tras varios ensayos con perros. se convenció de que las transfu·
siones podran salvar la vida de los pacientes que hablan sufrido graves hemorragias. Ideó un
instrumento, llamado impulsor, que servía para transfundir directamente la sangre de una
persona a aIra. Después se hizo una versión mejorada del mismo basada en un Clhndro gira-
torio que estuvo en uso hasta las primeras décadas del siglo XX. La transfusión con sangre
total de cordero se volVIÓ a practicar en el ultlnlO tercio del siglo XIX (O. Hasse. 1874).
Aunque en 1859 vanos autOl'es demostraron la inutilidad del empleo de sangres heterólo-
gas. algunos ciruJanos eminentes y centros avanzados de la cirugía europea la adoptaron
ampliamente. Es el caso de Theodor Billroth en Viena .
Dos barreras se oponlan a que la transfUSión fuera un método seguro contra la hlpovolemia
sin riesgo para la Vida del transfundido. la primera se resolVIÓ a partir de 1901 con el des-
cubrimiento por el vienés K. Landsteiner 11868-1943) de la existencia de grupos sangurneos.
y fundamentó racionalmente esta práctica. Se debía transfundir sólo sangre homóloga com-
patible. Pero la otra barrera a que la transfUSión se conVIrtiera en práctica habitual era el pro-
blema de la disponibilidad de la sangre. que no se pocHa conservar. Por primera vez según
las sólidas bases de Landstemer. se transfundió arteria-vena en 1906. obra de G.W. Cnle.
La Ilustración
La Ilustración supuso para la terapéutica dos novedades de gran interés: la eliminación de
medicamentos ineficaces de las farmacopeas. y el examen sin prejuicios de drogas de
empleo popular. Aunque el ejemplo más paradigmático de esta Situación lo constituye el
caso de la digital. para el caso de los productos de origen animal disponemos de OIfO.
Thomas Percival (174().18041 empleó el aceite de hígado de bacalao. un remediO popular
escandinavo. contra el reumatismo y para las escrófulas. Se ha usado después como una
fuente de vitamina O y otros nutrientes.
'" Sin embargo. de este periodo. lo más significativo en relación con el tema que nos ocupa
fue la creación de la profilaxis antiinfecciosa moderna gracias a la obra del médico inglés
11 t,
Edward Jenner (1749-1823). Este escuchó en 1768 a una lechera de su tierra natal que las
ordeñadoras afectadas con el cow-pox quedaban inmunes contra la viruela humana. Esto le
dio la idea de aplicar este sencillo método de prevención ya que las lesiones producidas por
la enfermedad vacuna en el hombre son casi insignificantes.
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·r~l··
La práctica de la inoculación preventiva es muy antigua . Ya se practicaba en otros lugares
como la India o China desde hacia siglos. En Occidente. sin embargo. se empleaba un méto-
do mucho más peligroso que consistía en utilizar costras de la enfermedad humana . Jenner
durante veintiocho años se dedicó a recoger minuciosas observaciones hasta que en 1796
se decidió a inocular por vez primera con la linfa de cow-pox al niño James Phipps. Utilizó
para ello linfa tomada de las veslculas del dedo de la lechera Sarah Nelmes. El niño desa-
c;., Ttc 911 rrolló la pústula usual en el transplante de esta enfermedad del animal al hombre . Unos
meses depués lo inoculó con small-pox y no desarrolló la enfermedad. Siguió realizando
pruebas con la linfa vacuna y todas ellas fueroo satisfactorias. Estas observaciones recorrie-
ron el mundo rápidamente. Logró luchar coo éxito cootra una de las enfermedades sociales
más frecuentes y peligrosas, especialmente para los niños. de forma sencilla y sentó las ba-
ses de una medicina preventiva eficaz.
La aceptación, sin embargo. no fue unánime entre los científicos. Envió sus aportaciones a
la Royal Society con el fin de que fueran publicadas en sus Trans8crions. pero fueron recha-
zadas. Tuvo que publicarlas el propIO autor en Londres, en 1798. con el título An ¡nquiri imo
rhe Causes and Effects of rhe Variole Vaccinea. a Desease Discovered in Sorne of rhe
Western Coun/ies of England. Parriculary Gloucestershire, and Known by the Name of rhe
Cow Pox. Tuvo defensores. detractores, asf como plagiarios, pero poco a poco fueron acep-
tándose sus hallazgos. En Francia fue defendida por Jacques-Louis Moreau de la Sarthe. que
escribió un Traité hisrorique er pratique de la vaccine; en Italia, por Luigi Sacco; en Viena. por
Juan Carro; en Alemania por Huefeland y por Heim; en Estados Unidos. por Benjamfn
Waterhouse. En España la novedad fue acogida por Francisco Piguillem y Francisco Salvá y
Campillo. profesores de cHnica en Barcelona. A nuestro pars le cupo la gloria de llevar en sus
naves la novedad hasta Centro y Sudamérica as! como a parte de Asia , La expedición al man-
do del médico alicantJrlO FrancIsco Javier de BalmlS (1753-1819). partiÓ de las costas espa-
ñolas a finales de 1803 con empleados, médicos y veintidós niños que jamás habían pade-
cido la enfermedad para poder cOflservar en ellos la linfa de la vacuna. Hicieron escala en
Canarias, Puerto RIco y Caracas: aUi la expedición se dividió en dos ramas: una que se diri-
gió a Centroaménca y otra que se encaminó a las zonas mendlonales. Más tarde Balmls llegó
a las Filipinas, las Visayas, Macao, Cantón y la isla de Santa Helena .
Por otro lado, durante el siglo XVIJllas ciencias de la natura leza y de la vida iniciaron un cam-
bio importante que les llevó a alcanzar la suficiente madurez como para convertirse en sóli-
dos apoyos para la nueva ciencia médica. Dos fueron los objetivos llevados a cabo respecto
a la terapéutica : por una parte, el estudio qulmlco de la composición de los productos natu-
rales así como de sus sustanCias activas, y por otra, el análisis fiSiOlógicO de los mecanismos
de acción. Esto se realizó. sobre todo. gracias a la fructlfera relaCión entre la qulmlca y la
mediCina. No menos Importante fue el cambio que supuso el avance de estas cienCias para
la fisiología y, consecuentemente. para la patologia y la cllnlca .
El siglo XIX
AJ Química y terapéutica
A finales del Siglo XVIII la química se constituyó como diSCiplina cien tifica. A ello contribu-
yeron la obras de J. Black, que demostró la presencia de gas carbónico en el aire: de C.W .
Scheele y J. Priestley, que descubrieron el oxigeno: de C. Cavendish que describiÓ la pre-
paración del hidrógeno y del bióxido de carbono; y de nuevo de Scheele. que encontró la pre-
sencia de nitrógeno en el aire.
Respecto a la qurmica orgánica, los hallazgos de Fourcroy, Vauquelin, Chevreul y Gmelln rela·
tlVOS a la qulmica vegetal y animal, comenzaron a sistematizarse gracias al concepto de
"radical orgánico" establecido por Gay-Lussac, Dumas, Liebig y Wóhler. Tanto lavoisier co-
mo Ji:ihns Jacob Berzelius (1779- I 848). admitieron con toda claridad que el plan con arreglo
al cual se forman las sustancias orgánicas, es el mismo que el que preside la formación de
cuerpos orgánicos. Sin embargo, hasta que Wi:ihler sintetizó la urea en 1828, y Kolbe el ácido
acético en 1845, se segura pensando que había una "fuerza vital" determinante de esa for-
mación. Éstos y otros acontecimientos jugaron un papel fundamental en el terrena de la tera·
péutica. La qulmica llegó a convertirse en una ciencia auxiliar e imprescindible de la medici·
na. Por un lado, se mejoró el conocimiento acerca de la composición del cuerpo humano y
animal, indispensable para poder estudiar sus alteraciones por las drogas. Por otro, significÓ
I
p.§>.1 " "
un gran avance en el campo del aislamiento de los pnncipios activos.
acerca de los ciclos del nitrógeno y del carbono (de la tierra y el aire a la planta, de ésta al
animal, del animal a la tierra y al aire) permitieron una nueva aproximación al estudio de las
acciones farmacológ!cas.
B} La farmacología y 18 toxicofogra
Puede decirse que la nueva farmacologla creció junto con la toxicologla y que ambas se
beneficiaron de los procedimientos y técnicas experimentales que empleaban. la extraordi·
nana floración de principIOs activos tuvo como consecuencia la necesidad de estudiar expe·
rimentalmente sus acciones tanto desde el punto de vista de la farmacología como de la toxi·
cologla. Fue necesario contar con un método cientlfico riguroso para poder analizar la accIón
de los venenos y de los fármacos en el organismo. El escenario fue la Francia de la primera
mitad del siglo XIX y las figuras más destacadas fueron Franyois Magendie y Mateo B. Orfila.
Contrariamente a lo que sucedía en Alemania en ese momento, como hemos visto,
Franyoise Magendie (1783-1855). profesor del Col/ége de France, proclamó con energía la
validez y casi la exclusividad del experimento. en orden al conocimiento cientl'ico de la natu-
raleza . Aplicó los métodos 'ísicos y químicos tanto a la investIgación farmacológica como a
la fisiológica. con excelentes resultados. As!. entre sus muchos trabajos, figuran aquéllos en
los que se encargó de buscar las acciones de diversas drogas sobre los fenómenos vitales.
Estudió la estricnina, la morfina. la emetina y muchas más. Un buen ejemplO es su libro
Formulario para la preparación y uso de varios medicamenros nuevos, que tradujo al caste-
llano el químico José Luis Casaseca en 1827. Respecto al terreno de la fisiologla. Magendie
contribuyó a esclarecer aspectos importantes de la digestión. de la nutriciórl. la fonaciÓn y el
,,. funcionamiento del sistema nervioso. El mahonés M. B. Orfila (1 783-1853). tras realizar estu-
dios en Valencia y Barcelona. se estableció en Parls donde llegó a ser decano de la Facultad
de Medicina . Se le coosidera como el fundador de la moderna toxicologla . Utilizando técni-
cas similares a las de Magendie, observó y experimentó en animales las acciones y efectos
de una extensa serie de venenos del reino vegetal. animal y mineral. Muchas de las exposi-
ciones de los resultados iban acompañadas de descripciones necrópsicas.
Hay que seflalar, no obstante, que la labor que ejemplificamos en Magendie y en Orflla fue
desempeñada por muchos cientlficos cuyas áreas de cultivo fueron, generalmente, la quío
mica, la medicina y la farmacia. Sus contribuciones aparecieron básicamente en forma de
artlculos y notas de investigación en las principales revistas de la materia de la época. sobre
todo francesas.
La labor de Magendie. de Orfila y de muchos químicos, médicos y farmacéuticos continuó
en la patria de Liebig. a pesar de la Naturphilosophie. El desacuerdo en torno al método
La labor de todos éstos fue continuada por Oswald Schmiedeberg 11834-19211, disdpulo de
Buchheim, quien sucedió a éste en 1869 y quien habla estudiado fisiologla experimental en
Leipzig con e[ gran lisiológo Carl Ludwig. Sus trabajos más importantes los realizó en
Estrasburgo, cuya UniverSidad ayudÓ a fundar. la capital alsaciana llegó a convenirse en la
meca mundial de la farmacolog ia, donde acudían a aprender todos los que deseaban estar
al tanto de los progresos de la floreciente farmacolog la experimental.
Schmiedeberg combinó dos disciplinas : por una parte, la farmacolog!a sensu suicto, y por
. .•
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otra, la fisiología y la fisiopatologla experimental. A la primera pertenecen sus trabajos sobre
el metabolismo del cloroformo, la muscarina, la nicotina y su acción sobre el corazón y su
inervación vagal, la cafeína, los cuerpos puriniCos y su acción sobre el musculo estriado.
¡ ,o o
_ ___. -
ceptos: la mutua acción molecular entre el fármaco y los componentes idÓneos de las célu- '"
las donde actúa, y la atribución de un carácter estructural molécular a la definitiva actividad
farmacológIca de una sustancia qulmica. ---_ -
... . _...... ...
Toda esta ingente obra farmacológica fue recogida en el libro Grundriss der Arzneim itellehre c., Tto; 158
(18831 que alcanzó siete ediciones hasta 1914. y en la revista Archtv fUr experimentelle
Patho/ogie und Pharmakologie, editada por Klebs, Naunyn y Schmiedeberg. En el libro,
Schiedeberg clasificó los medicamentos por su composición qulmica y por su acción farma-
codinámica, lo que era una completa novedad . la revista dio cabida a trabajos de farmaco--
logia, fisiologla y fisiopatologla experimentales .
En cuando a su otfa línea de trabajo. la que hemos llamado fisiologla y fisiopatología experi-
mental, la desarrolló en los últImos lustros de su Vida. Entre sus logros cabe mencionar el des-
cubrimiento de la formación de ácido hipurico en el riñon, la demostración de la conversión
fisiológica del carbonato amÓniCO en urea, la participación del ácido oxibutfrico en la génesis
del coma diabético, el descubrimiento del ácido glucorónico y su papel en el metabolismo de
Jos hidratos de carbono, el aislamiento del ácido nucleico puro. el descubrimiento de la dex-
trina levógira y la elaboración de una teoria preinsutlnica de la diabetes sacanna, entre otros.
En paralelo, como hemos dicho, no podemos perder de vista el desarrollo que tuvO la lisio--
logIa del siglo XIX, a lo largo del cual alcanzó la mayorfa de edad convirtiéndose, despuéS de
la anatomla, en la segunda cienCIa básica de la medicina. Las principales escuelas europeas,
como ya hemos tenido ocasión de ver, mantenlan posturas enfrentadas en lo que al méto-
do se refiere. Para la escuela alemana, cuya figura más representativa fue la de Johannes
Müller (1801-18581. el fundamento de esta disciplina debla ser la observación objetiva y sere-
na de los fenómenos orgánicos. Rechazaban, por tanto, el experimento con animales vivos.
Aún as! sus aportaciones fueron abundantes, sobre lodo en el terreno del conocimiento de
la función de las glándulas - de gran importancia para el desarrollo posterior del estudio de
las secreciones internas y su repercusión en la opoterapia- , la sangre y la linfa, los órganos
de los sentidos y el sistema nervioso.
Su obra De glandularum secernentium Slrucrura peniuor/ (18301, inició una nueva etapa en
el conocimiento del funCionamiento de la secreción. las tres leyes generales de la función
secretoria que allí se exponen siguen sIendo válidas y sobre ellas edificaron su obra hom·
bres como Kolliker, Aanvier y Heldenhaln.
De los Ires pilares en los que se sustenta la patologla y cllnica actuales, el que se corres-
ponde con la llamada ~mental i dad flsiopatológica". condujo a la creación de la " patologla
experimental- o investigación en animales de los profesos disfuncionales o de las disfun-
ciones. El escenario de cultivo de esta diSCiplina fue Francia y Alemania. una vez superadas
las diferencias de carácter metodológico. Los médiCOS adscritos a esta mentalidad rechaza-
ron las interpretaciones de tipo especulativo y estudiaron los tranSlornos funcionales del
organismo considerándolos como procesos energéticos -estudia bies con los recursos de la
fisica-, y como procesos matenales -abordables con los de la quimica . Estos cambiOS tuvie-
Otro ejemplo lo podemos buscar en el conocimiento de la glándula tiroides, que fue descri-
ta por Wanon en 1656 y a la que se atribuyeron en un principio funciones bastante pinto-
'"
rescas como la de lubrificar la tráquea o la de su papel estético de contornear el cuello feme-
nino. Tanto el bocio (tumoración del cuerpo del tiroides que produce un abultamiento en la
pane inferior del cuello) como el cret inismo (estado morboso congénito que se debe a la dis-
función o ausencia del tiroides, caracterizado por la detención del desarrollo físico y mental,
con distrofias y deformidades múltiples) se tra taron desde hacia siglos con sales ma rinas y
se atribuyeron después a un déficit de yodo, William Gull (1816-1890) fue quizás el primero
Que describió el mixedema con el nombre de "condición cre tinoide en el adulto", en ' 873
en una publicaCión que ofrece una observación clínica. Los Cirujanos, como Theodor Kocher
(1841-1917). Que extirpaban la glándula en casos de obstrucción de la tráquea y del esófa-
go, descubrieron Que algunos pacientes desarrollaban una" cachexia strumipriva" que rela-
cionaron con el cre tinismo en los niños y con el mixedema en los adultos. Felix Semon
(1848-1921) sugirió Que estos estados se asociaban todos con la ausencia o bien la dege-
neración de la glándula tiroides. Un comité que se creó en Londres para investigar la enfer-
medad y Que dirigió William Ord (1834-1902), investigó las historias cllnicas de muchos
paciemes así como los efectos de una tiroidectomía en animales. En 1856 el suizo Moritz
Schiff (1823-1896) extirpó la tiroides a perros y describió la tetania consecutiva a la tiroidec-
tomla experimental; en 1884 descubrió que podfa prevenirse si se injertaba tejido tiroideo en
el abdomen. V. Hosley hizo sus experimentos con monos y se mostró partidario del injerto
tiroideo como tra tamiento de la hipofunción tiroidea.
Hacia 1880 Ivar Sandstrbm (1852-1889) de Upsala, describió la paratiroides, pero hasta que
no se estudió su función en los años noventa por Eugéne Gley (1875-1930) y otros en Pa rís,
no supieron que los efectos agudos de la tiroidectomía se debían a su extirpación simultá-
nea con la glándula tiroides. Esta glándula re gula el metabolismo del calcio, por lo que cuan-
do hay un déficit -causado, como hemos visto por la extirpación junto con el tiroides-o el sis-
tema nervioso sin el freno del calcio se torna hlperirritable y la consecuencia más dramática
es la tetania o espamo muscular violento.
Por otra parte, la secreción excesiva de la tiroides se propuso también como causa de enfer-
medad. El bocio exoftálmico (hipertrofia tiroidea acompañada de exoftalmia. anamia e hiper-
funcionalismo cardiaco, carac terizada por temblor, irritabilidad mental. debilidad muscular y
transtomos generales orgánicos) fue descrito por Rober! Graves (1795-1853) y earj von
Basedow (1799-18541 (Enfermedad de Graves·Basedow). El alemán Ludwig Rehn (1749-
1930) descflb.6 el alivIo de los síntomas de la enfermedad con la extirpación de la glándula
y sugirió que la hlperectlvldad de ésta era fa responsable de la toxicidad. Más tarde. el bmá-
nrco William Greenfleld (1846-1919) describió la hlperplasia de la tirOides, aunque la Idea del
"hlpertiroidismo" se mantuvo durante tiempo en una situación controvertida.
Mientras tanto. en 1889 se Intentó tratar el mixedema mediante transplante de teiido tiroi-
deo ovino; pero no Iuvo éxito. Sin embargo. dos años más tarde. George MUrria (1865·1939)
de Newcastle, Inyectó extracto de tiroides de oveja a una mUjer que sufria la enfermedad.
Lo hizo porque su fundamento clentlfico era bueno e Influido quizás, por las ideas de Brown-
Séquard, la paciente se recuperó al Igual que sucedió en otros casos, En 1892 se suStituyÓ
la vía de administración por la oral con la misma eficacia, lo que rápidamente se aceptó entre
los médicos para el tratamiento de la enfermedad.
En España, tal como ha estudiado Aguirre Marco, el pnmer articulo que se publiCÓ sobre el
tratamiento del mixedema fue el de Martín Salazar (La cura del mixoedema y las func iones
del tiroides, Revista de Sanidad Militar, 1893), Propone el empleo de jugos t iroideos y el pro-
cedimiento para su preparación, forma y pauta de administración. Al año siguiente aparecle·
ron dos trabajos más dedicados al mismo tema: el artIculo de R. Lobo Regidor sobre "el mi-
xodema y su tratamiento ~, similar al antenor, y el capit ulo de L Murga Machado sobre la
~hi storla del mixoedema tratado por las Inyecciones de un liquido extraldo de la glándula
tiroides, según 8row-Séquard~. parte de su libro dedicado poi" entero a la opoterapia, que
lleva por título Idea general del método de Brown·Séqu8rd, Este texto, como afirma Agwrre,
estaba dedicado a difundir en el país el programa terapéutico que Brown-Séquard habla pro-
puesto en Parls en 1889, fundado en el concepto de integración qulmica del medio interno,
precursor inmediato de la moderna doctrina de las secreciones internas." El propiO Murga
estaba produciendo extractos orgánicos en su laboratorio de Sevilla desde 1893 e informa-
ba de otras fuentes de suministro en tiiversas ciudades españolas ~. Por ultimo, en 1900, el
farmacéutico José Ubeda y Correal. publicó un libro que llevaba el inequlvoco título de
Estudio cririco de las preparaciones opoterápicas_
". El descubrimiento de las secreciones internas permitió dar fundamento científiCO a la inges-
tión empírica de órganos de animales o de sus extractos. Esto supuso la aparición de una
nueva rama de la farmacoterapia: la opoterapia , Fue landouzy el que utilizó por vez pnmera
este término (del griego opas, zumo) que es Slnómmo de organoterapla.
lmIogen di ....... ~.
"'-~
c.ro.n., eon booo Señalaba lazare A. Paul Carnot (1869-1957), profesor de terapéutica de la Facultad de
per _ _ _ .....!IIlCoOn
del Wl<o ~ EXIIild ~
Medicina de Patls, a principios del siglo XX que:
C"lJQI'. (M6dIoO. Col 192Oj,
de V.;to;ll'oanQ J"", ,~ "Actualmente la organoterapia ha recobrado la boga de antaño. Volvemos a absorber toda
clase de órganos, a la ventura y, frecuentemente también, con los mismos excesos de antes.
Pero muchos conOCimientos, fisiológicos y dlnicos, dan, cada día más, a la Opoterapia, una
base rigurosamente definitIVa.
Este método se halla probablemente todavía en sus primeros albores. Aparte de los órganos
animales normales, o de sus principios activos qulmicamente aislados, se intentará. cada vez
más, utilizar humores de animales especialmente preparados, que se les habla artifiCial-
mente obligado a una serie de acciones fisiológicas y de reacciones defensivas, cuyos pro-
ductos aprovecharán al hombre enfermo y le evitarán el trabajo y el t iempo de hacerlos él
mismo ... la domest icación de las acciones fisiológicas y de las reacciones defensivas del
organismo, tal parece ser el fin que ha de alcanzar la Opoterapia perfeccionada que entre·
vemos. Tal será, probablemente, ta base de la Terapéutica de mañana"
Los avances que preconiza Carnot se han hecho realidad a lo largo del siglo XX aunque la
rama de la opoterapia. se ha integrado en las distintas ramas de la medicina, especialmen-
te las de la terapéutica, farmacologla y mlcrobiologla. Cuando todavía tenia sentido en si
misma, se estudiaban, de una parte. los productos fiSiológicOS naturales que se encontra-
ban en los animales normales y se fabricaban poi" el organismo en el curso de su funciona-
miento habitual: de otra, los productos de reacción o anormales que procedían de animales
preparados especialmente, y que se fabricaban de forma artificial (por ejemplo, tras la extir-
pación de un órgano o de la inyección de substancias toxi-infecciosas) para utilizarlos des-
puéS de forma terapéutica,
lOS antagóniCOS como, por ejemplo, en ese momento, el empleo de la adrenalina para
aumentar la presión arterial.
Del segundo grupo, es decir, los productos de reacción o anormales que procedían de ani-
males preparados especialmente, haclan referencia a los HanticuerposH ya los Hanacuer-
pos" . Los pnmeros Inclulan el estudio del uso de las defensas naturales que el organismo
opone a la mayorla de las acciones morbosas, defensas que se pueden producir artificial-
mente por el animal para recoger los productos y gracias a los cuales se provoca en el hom-
bre enfermo una "inmunidad pasiva". Se utilizaban asl, como hemos visto, varios sueros
antiinfecciosos y antitÓxicos. Cuando mencionaban los anacuerpos, estaban hablando de
sustancias como los anticuperos pero que, en este caso, no obrarlan "contra" sino "con",
reforzando la acción nociva de los microbios y de sus productos tóxicos o favoreciendo las
células y sus productos de secreción.
Como señala Peset Cervera, los franceses A. Gilbert y P. Carnot proporcionaron las reglas
adecuadas para la preparación de extractos orgánicos. En lo que respecta a los animales,
preferlan los de gran talla, excepto el caballo. Recomendaban el carnero para recoger el cuer-
po tiroides, o bien el buey, y en ultimo término el cerdo. Eran aprovechables los ovanos de
las ovejas y las cápsulas suprarrenales del becerro o carnero. Para el hlgado se aconsejaba
el del cerdo. La preparación consistra en acrecentar las glándulas todo lo poSible hasta con-
seguir una hipertrofia . Debla vigilarse que el animal estuviera cargado de principios activos
en el momento del sacrificio. La dificultad de conservar los extractos animales era un pro-
blema; la mejor solución era esterilizarlos por el calor, aunque la glándula tiroides resiste la
cocción y el hlgado pierde su actiVidad a los 80 grados .
dad de grasa que les acompaña y el polvo se comprime en forma de tabletas. El extracto de
bilis de buey aumenta en forma manifiesta el volumen de la secreción biliar por estimulación
hepática. El extracto paratiroideo se emplea para la elevación del nivel de calcio sangulneo.
Hemos visto que uno de los capítulos de la opoterapia era el estudio de lo que entonces se
llamaban "anticuerpos~ y Hanacuerpos H, También nos hemos referido ya a la primera vacu-
na al hablar de la Vlfuela. Durante el siglo XIX se aclararon los problemas relacionados con
las enfermedades infecciosas y se buscó también su profilaxis. Hasta entonces la única
vacunación existente fue la antivariólica de Jenner, practicada de forma emplrica. La inven-
Cloo de las vacunas modernas se debe a la labor de Louis Pasteur. Sin embargo, el punto de
partida de la inmunización pasiva con sueros fue el aislamiento de la toxina antidiftérica por
Emil van Behring en 1888.
En 1884 Lóffler confirmaba el hallazgo que habla hecho Klebs del bacilo de la difteria. Cuatro
años más tarde se daba a conocer la obtención de la toxina diftérica por parte de dos inves-
tigadores del Instituto Pasteur: P. t:mile Roux y Alexander E. Yersin . Demostraron que el fil-
trado de un cultivo de bacilo diftérico segula poseyendO acción patógena. Tenia que depen-
der ésta de alguna sustancia (toxina) formada por el germen y que segregaba hacia el medio
de cultivo. Podla esperarse, por tanto, que la reacción defensiva contra ella produjese inmu-
nidad que fuera trasladable a otros animales mediante inyección de suero de los que se habl-
an inmunizado previamente (inmunidad pasiva). La demostración de esto fue obra de C.
Fraenkel y Behring, con la colaboración inicial de Kitasato. Realizaron experimentos inyec-
tando dosis no letales de toxina tetánica a animales. Esto les llevó a descubrir en el suero
de estos animales la presenCia de algo que neutralizaba la toxina . Behnng se dispuso enton-
ces a realizar las mismas expenencias con la toxina dlltérica. El organismo animal es capaz
de formar sustancias defensivas (antitoxinas) COntra las tOXinas nocivas, y el suero que las
contiene puede luego actuar contra la enfermedad en cuestión. de un modo preventIvo
(cuando se le Inyecta durante el penodo de IncubaCión de la enfermedad infecCiosa) o cura-
tivo (cuando se hace después de aparecer los primeros síntomas).
A finales del Siglo XIX y principIos del XX empezaba ya a surgir una nueva diSCiplina: la Inmu-
nología. Toda una serie de hechos, como los vistos, Junto al descubrimiento de la fagOCito-
sis. el estudio de las propiedades y composición de los sueros inmunes, descubrimiento de
la porción termolábil del suero inmune. o complemento, el Intento de conCIliar la concepción
celular (fagocitosIs) y la concepción humoral (antitoxinas) de la inmunidad, el descubnmlen-
to de la anafilaxIa experimental. etc. conduJeroo a Paul Ehrhch a la elaboraCión de la pnmera
'" doctrina inmunológica propiamente dicha .
Este sintético recorrido. Que no agota el tema, demuestra sobradamente la Importancia Que
ha tenido el reino animal y los productos Que de él se derivan en el tratamiento de las enfer-
medades. Pero, como hemos VIStO, aparte de la vertiente terapéutIca, está Implicado tam-
bién en el desarrollo de muchas ramas de la medicina y en acontecimientos Que han Sido
decisivos para la medicina Que hoy conocemos.
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