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Educación Inclusiva: Diversidad y Participación

La educación inclusiva busca abordar las necesidades de todos los estudiantes a través de una mayor participación y reduciendo la exclusión. Esto implica cambios en los contenidos, enfoques, estructuras y estrategias para educar a todos los niños y adolescentes, percibiendo la diversidad como una oportunidad. La inclusión educativa maximiza la presencia, participación y éxito académico de los estudiantes eliminando barreras y adoptando medidas para grupos en riesgo.

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Educación Inclusiva: Diversidad y Participación

La educación inclusiva busca abordar las necesidades de todos los estudiantes a través de una mayor participación y reduciendo la exclusión. Esto implica cambios en los contenidos, enfoques, estructuras y estrategias para educar a todos los niños y adolescentes, percibiendo la diversidad como una oportunidad. La inclusión educativa maximiza la presencia, participación y éxito académico de los estudiantes eliminando barreras y adoptando medidas para grupos en riesgo.

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EDUCACIÓN INCLUSIVA

La Educación Inclusiva debe ser concebida como un proceso que permite abordar y
responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de una mayor
participación en el aprendizaje y reducir la exclusión del sistema educativo.

Esto implica cambios y modificaciones de contenidos, enfoques, estructuras y estrategias


basados en una visión común y la convicción de que es responsabilidad del Sistema
Educativo educar a todos los niños, niñas y adolescentes.

El propósito de la Educación Inclusiva es permitir que los docentes y estudiantes se


sientan cómodos ante la diversidad y la perciban no como un problema, sino como un
desafío y una oportunidad para enriquecer el entorno de aprendizaje.

INCLUSIÓN EDUCATIVA

La Inclusión Educativa responde a la garantía del derecho a una educación de calidad, a


través del acceso, permanencia, aprendizaje y culminación, de todos los niños, niñas,
adolescentes, jóvenes y adultos en el sistema educativo, en todos sus niveles y
modalidades; reconociendo a la diversidad, en condiciones de buen trato integral y en
ambientes educativos que propicien el buen vivir.

La inclusión es un proceso- Debe ser vista como una búsqueda constante de mejoras e
innovaciones para responder más positivamente a la diversidad de los estudiantes. Se trata
de aprender a vivir con dicha diversidad y sacar lo mejor de esta.

La inclusión busca maximizar la presencia, la participación y el éxito académico de todos


los estudiantes.

 El término “presencia” está relacionado con el lugar en el que son educados los
niños, niñas y adolescentes siendo conscientes de que la Inclusión Educativa se
entiende muchas veces de forma restrictiva sólo como un asunto de localización,
pero también está íntimamente relacionado con su asistencia regular y tiempo de
participación con sus compañeros en el aula de clase.
 El término “participación” se refiere, por su parte, a la calidad de sus
experiencias mientras se encuentran en la institución educativa; que incorpora
puntos de vista de los estudiantes, y valora su bienestar persona y social. La
participación denota el componente más dinámico de la inclusión, donde todos
se involucran activamente de la vida de la institución, y son reconocidos y
aceptados como miembros de la comunidad educativa.
 El “aprendizaje” alude a los logros que pueda alcanzar el estudiante en función
de sus características, las oportunidades de participar en condiciones de igualdad
y cómo la institución educativa da respuesta a sus necesidades educativas.

La inclusión precisa la identificación y la eliminación de barreras- Las barreras son


aquellas que impiden el ejercicio efectivo de los derechos, en este caso, a una Educación
Inclusiva. Genéricamente, las barreras son aquellas creencias y actitudes que los actores
en el escenario educativo tienen respecto a la inclusión (las que se reflejan en su
perspectiva hacia cómo hacer frente a la diversidad). Estas, se concretan en la cultura, las
políticas y se evidencian en las prácticas escolares generando exclusión, marginación o
abandono escolar.

La inclusión pone particular énfasis en aquellos grupos de estudiantes que podrían estar
en riesgo de marginalización, exclusión, o fracaso escolar que se encuentren en mayor
riesgo o en condiciones de vulnerabilidad y por tanto es necesario que se adopten medidas
para asegurar su presencia, participación, aprendizaje y éxito académico dentro del
sistema educativo.

En la actualidad las escuelas se encuentran fuertemente cuestionadas, situación


paradójica ante tantos avances científicos y sociales, así como la vertiginosa
velocidad de las informaciones, los videos juegos, entre otros que irónicamente
no le dan vigencia a la escuela. Sin embargo, es necesario plantearnos ideas y
retos al mismo tiempo en que sabemos que la escuela no puede ir a la misma
velocidad de las necesidades sociales. Entonces, cabe preguntarnos ¿es posible
recuperar el sentido de la escuela?
Como actores corresponsables de la práctica pedagógica, debemos
comenzar haciendo un análisis profundo sobre lo que ocurre dentro de las aulas
escolares, porque la escuela ya no conserva el monopolio de la formación para
la ciudadanía; no obstante, mediante modelos de gestión democráticos, con
altas posibilidades de participación en todos los subsistemas de la enseñanza
puede renovarse el protagonismo activo de la misma en todas las esferas de la
vida social, siempre y cuando se reconozca la existencia de la diversidad, la
necesidad de crear oportunidades equitativas para todos, sin anular las
diferencias individuales y mucho menos las necesidades particulares.
Como lo expresa Tomlinson (2006; 39), citado por Anijovich y Mora (2010)
… Dado que suceden muchas cosas diferentes, ninguna tarea define lo que es
‘normal’ y ninguna ’se diferencia’. El docente piensa y planifica en función de
múltiples caminos hacia el aprendizaje para diversas necesidades y no en
términos de lo normal y lo diferente (p.101)
Luego de reconocer un poco la realidad que se vive en las aulas de clase,
es necesario también abordar la diversidad más allá de las diferencias sociales,
culturales y de género; verla desde lo que emerge en la misma escuela, cuando
la información, las estrategias y el conocimiento no se ofrece a todos por igual,
en tanto que no se parte de conocer las necesidades e intereses de los alumnos.
Es ahí donde está la diversidad ignorada por muchos docentes. Tal vez si
anteponemos nuestra condición de ciudadanos a la de docentes nos será más
fácil comprender y desarrollar la práctica pedagógica, desde posiciones
comprometidas con un modelo de escuela y sociedad donde la diversidad
adquiere pleno sentido y significado.
¿Un Aula Heterogénea? Tal vez siempre las hemos tenido, pero nadie las
había evidenciado: alumnos diferentes desde múltiples perspectivas, alumnos
que aprenden de diferentes maneras, donde cada uno asume y construye su
conocimiento en función de la información previa que posee, es decir, cada cual
tiene un modo de apropiarse del conocimiento. Entonces, reconocer las
diferencias, en definitiva, es la mejor forma de incluir a todos y de intentar que
nadie se quede afuera como lo afirman Anijovich y Mora (2010).
Según las autoras citadas anteriormente, surge un nuevo paradigma
pedagógico que posibilita la aceptación a la diversidad e integración de los
individuos a la sociedad, es la del “Aula Heterogénea” el cual definen como el
núcleo básico de de la organización de la escuela donde se producirán todos los
procesos de aprendizaje de los alumnos. En estas aulas a la hora de abordar la
enseñanza, además de considerar las inteligencias y los logros de los alumnos,
es necesario conocer el origen, étnia, cultura, lengua, situación socioeconómica,
características personales, estilos de aprendizaje, inteligencias, inclinaciones,
habilidades, necesidades, deseos, capacidades, dificultades, entre otros.
En un espacio como el descrito, es decir, lo que es el aula heterogénea,
el ambiente será de convivencia democrática y de respeto, donde se favorece
el desarrollo de la autonomía en el estudiante desde las propuestas de
enseñanza, siempre que se mantengan éstas en el tiempo y a lo largo de toda la
escolaridad.
Anijovich y Mora (2010), sugieren algunos modos de promover el
desarrollo de la autonomía, es decir, lograr estudiantes autónomos:
Ofrecer a los alumnos alternativas para que puedan elegir y justificar sus
elecciones en las tareas que se le proponen; enseñar a trabajar de manera
cooperativa, incluir la autoevaluación, promover interrogantes metacognitivas,
recorrer junto a los alumnos tanto las metas de aprendizaje como el sentido de
las tareas que les proponemos; consensuar el encuadre de trabajo; enseñar
hábitos de estudio y de trabajo y proponer consignas de trabajo adecuadas.
Haciendo una síntesis de lo explicado por las autoras sobre las maneras
para promover el desarrollo de la autonomía, todo debe iniciarse con la
enseñanza del trabajo cooperativo a partir de la organización de equipos de
trabajo, lo que representará constantemente en el logro de una construcción del
conocimiento, sin olvidar la descripción de detalles para llegar a esos resultados.
Por otra parte, es necesario la oportuna elección del material, estrategia y
recurso tecnológico para el desarrollo y presentación de temas en clase o como
actividades de trabajo.
En cuanto a la diversidad de formas para presentar las informaciones, la
expresión propia de una disciplina debe ser orientada de manera permanente,
de esta forma se abren las posibilidades de comunicación a partir del uso del
lenguaje verbal, gestual, y simbólico. Por ultimo, los recursos posibles y los
disponibles, los productos finales esperados, deben ser ordenados según los
criterios establecidos por el equipo bajo las indicaciones e instrucciones dadas
por el docente, a fin de que los alumnos manejen con claridad los procesos de
autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación que se deben realizar cada vez
que se aprende y valora en el aula de clase.
Para finalizar, puedo afirmar con propiedad que un docente que
responsablemente se prepare para enfrentar a sus estudiantes, puede tener
éxito en la formación de éstos, en tanto que combine oportuna y creativamente
las estrategias y recursos, con las mejores decisiones al planificar y compartir el
trabajo cooperativo con la intención de crecer siempre en colectivo, a propósito
de la diferenciación tan marcada entre grupos y equipos de trabajo. De ahí que
sea necesario formar equipos inteligentes de trabajo.

La inclusión de la diversidad en el aula, significa hacer efectivo para todos: el derecho a


la educación de calidad, la igualdad de oportunidades y la participación. Además;
significa eliminar las barreras que enfrentan muchos alumnos para acceder al aprendizaje
y participar. Estas barreras están en la sociedad, en la escuela, en el aula y muchas veces
en las mismas personas que tienen la labor de enseñar. Si centramos la atención en el
logro de aprendizaje y al desarrollo de habilidades cognitivas en el quehacer educativo de
la escuela, existe un gran número de alumnos que presentan dificultades, retrasos y
fracasos escolares en este proceso de adquisición y desarrollo del aprendizaje. Estas
dificultades, de acuerdo a las nuevas tendencias educativas, son consideradas bajo el
término de “necesidades educativas especiales”, las que implican que cualquier alumno
que

presente dificultades para progresar en el aprendizaje escolar, por la causa que sea, debe
recibir la ayuda y apoyo necesario, durante el tiempo que lo requiera, en un contexto
educativo lo más normalizado posible. Pero, además en la escuela se encuentran alumnos
que presentan dificultades especialmente en su adaptación escolar, generalmente
presentan conductas que dificultan su integración y que ponen en muchas ocasiones en
jaque al sistema, junto a su estructura poco flexible y sus reglas. El sistema frente a ellos
responde con más reglas, lo que produce un choque y alejamiento de ambas culturas: la
de los alumnos y la de la escuela. Frente a la realidad actual de nuestra sociedad y de las
emergentes necesidades educativas de los alumnos, se hace cada vez más necesario pensar
en una educación inclusiva. La diversidad humana se ha hecho cada vez más evidente
como también la brecha cultural entre los alumnos de diferentes niveles socioculturales.
El análisis de los resultados del SIMCE permite evidenciar las diferencias y las falencias
de los alumnos que pertenecen a colegios municipales y además de los sectores de escasos
recursos. Las necesidades y exigencias educativas de la actualidad, con las influencias
y cambios sociales que ha traído el proceso de globalización mundial, requieren de
innovaciones de gestión, innovaciones pedagógicas, y una estructura de escuela donde se
propicie y respete la diversidad y se favorezca la tolerancia, sin importar las condiciones
personales, sociales, económicas, étnicas y religiosas de la persona. Este desafío nos
enfrenta a la necesidad de crear comunidades educativas abiertas y respetuosas de la
diversidad, capaces de brindar un espacio de desarrollo humano para todos, evitando la
discriminación y las desigualdades. En nuestro país, se han llevado a cabo diferentes
experiencias educativas de inclusión y otras que han sido más bien una integración en
establecimientos de educación regular, tanto subvencionados como particulares, que de
una u otra forma han favorecido la integración de personas con discapacidades
permanentes y permanencia de alumnos que presentan necesidades educativas especiales
pero que su discapacidad es transitoria.

 Como docentes tenemos que poner en entredicho una gran cantidad de verdades, no
para desbaratar nuestro accionar, al contrario, sino porque nos tenemos que poder
atrever a romper con ciertas cosas que han estructurado nuestro modo de ver el mundo y
que a veces nos desautorizan cuando queremos ensayar algo diferente. ¿Cómo romper
con aquello de que todo tiene que tener un mismo ritmo de aprendizaje? ¿Qué van a
decir si yo genero una propuesta educativa donde los chicos puedan llevar diferentes
ritmos de aprendizaje?
 8. SABER PEDAGÓGICO – DIDÁCTICO: - La selección de ejes temáticos que
permiten distintos niveles de aprendizaje. - La diferenciación en la programación de
esos niveles de aprendizaje. - La combinación de actividades con estructuras temporales
diferentes. - Repertorio de actividades: preparación y administración.
 9. SABER PEDAGÓGICO - DIDÁCTICO: - El momento de organización. - Las
intervenciones: planificación y ajuste. - La formación de los alumnos para el trabajo
autónomo. - El aprovechamiento de los beneficios de la colaboración entre pares. - El
reagrupamiento periódico de los alumnos.
 10. Como docentes tenemos el desafío de tomar la enseñanza como un asunto central
de la institución educativa, como un asunto del equipo docente de la escuela. Debemos
asumir que el problema de la inclusión escolar de quienes hoy están afuera de la
escuela, es en parte un problema de recursos económicos de la familia, es en parte un
problema de intersectorialidad de la política para que con la política educativa converja
la política social, la política sanitaria, etc., pero es también un problema de política
pedagógica, es también un problema de enseñanza.
Por ello, parte del concepto clásico y agrega al acceso y asistencia a escuelas en donde
las cualidades básicas estén aseguradas, la necesidad de asegurar una educación compartida e
independiente del origen y de las particulares condiciones de crianza, el respeto a las culturas
locales , la promoción de una comprensión recíproca de la cultura de los otros, la remoción de
los condicionamiento que segmentan los recorridos posibles de los sujetos una vez finalizado el
nivel educativo y la rápida y efectiva acción del Estado cada vez que surja una nueva barrera, con
medidas positivas que permita a quienes sufren de ellas un acceso al pleno derecho a la
educación, poniendo énfasis en las barreras que tengan que ver con el conocimiento pedagógico
.

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