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Protocolo Profético

El documento define el protocolo profético como la administración correcta y ordenada de la ministración profética en una iglesia. Explica que un protocolo es necesario para asegurar que las profecías sean edificantes y ordenadas, y para impedir las profecías falsas. También describe diferentes tipos de "aviones proféticos" que buscan compartir mensajes, incluyendo deseos personales y convicciones, y explica por qué es importante que los líderes establezcan un protocolo para discernir cuáles mensajes edifican a la iglesia

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Protocolo Profético

El documento define el protocolo profético como la administración correcta y ordenada de la ministración profética en una iglesia. Explica que un protocolo es necesario para asegurar que las profecías sean edificantes y ordenadas, y para impedir las profecías falsas. También describe diferentes tipos de "aviones proféticos" que buscan compartir mensajes, incluyendo deseos personales y convicciones, y explica por qué es importante que los líderes establezcan un protocolo para discernir cuáles mensajes edifican a la iglesia

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PROTOCOLO PROFÉTICO

1
UNA DEFINICIÓN DEL PROTOCOLO PROFÉTICO

Antes de definir el “protocolo profético” tenemos que saber lo que es el "protocolo" en


general.
Según la etimología del término protocolo nos lleva de manera inmediata a
protocollum, un vocablo latino. Éste, a su vez, deriva de un concepto de la lengua
griega. Lo concreto es que, en nuestro idioma, un protocolo es un reglamento o una
serie de instrucciones que se fijan por tradición o por convenio.

El PROTOCOLO es un código militar, diplomático o social de etiqueta, de


comportamiento correcto y de procedimientos. O sea, es una forma establecida,
correcta y ordenada de hacer las cosas.

El PROTOCOLO PROFÉTICO es la administración correcta y ordenada de la


ministración profética. Es decir, provee pautas claras para la ministración efectiva,
ordenada y ungida de una palabra profética. Esto además facilita el manejo de los
dones dentro de la congregación, permitiendo que fluyan las profecías verdaderas y de
provecho, e impidiendo las que no son de provecho.

a. 1ª Corintios 14:40…pero hágase todo, decentemente y con orden.

“Dios no es Dios de confusión, sino de paz.”

b. Cuando un protocolo profético bueno es observado, se provee la habilidad


máxima para que las personas que están siendo ministradas reciban el máximo
provecho de la profecía.

c. Cada iglesia local necesita que se establezca un entendimiento claro del


protocolo profético a seguir.

QUEREMOS QUE FLUYA LA PROFECÍA LEGÍTIMA que proviene del ESPÍRITU DE


PROFECÍA (Apocalipsis 19:10), el ESPÍRITU DE VERDAD (Juan 15:26-27; 16:13-15).
Como sabemos, en la ministración profética Dios usa a seres humanos...y como tales
podemos equivocarnos. Debemos entender que el enemigo quiere infiltrar y
contaminar el fluir profético. Por eso es necesario juzgar toda profecía según (1ª
Corintios 14:29). Además, para obedecer el mandato de mantener orden en la iglesia,

2
y para asegurar que todo es hecho para provecho y de edificación, era necesario
establecer un protocolo profético (1ª Corintios 14:40).

Por sus frutos los conoceréis… Mateo 7:15-20

PROTOCOLO PROFÉTICO – Parte 1

"LA NECESIDAD DEL PROTOCOLO PROFÉTICO"

IMAGINESE UN AEROPUERTO EN DONDE LOS QUE MANEJAN LA TORRE DEL CONTROL


AÉREO NO OFRECEN DIRECTIVOS A LOS AVIONES. …en donde se permite que
cualquier persona, sin importar si tiene licencia de piloto ni entrenamiento ninguno, a
subir aviones, y que se despeguen y aterricen según lo que les parece bien.

Observen bien el cuadro. No es un cuadro bonito, ¿verdad? Sin embargo, esto es


precisamente lo que sucede en diferentes congregaciones todo el tiempo con relación
a la profecía.

Ahora bien, La Casa del Rey cree en el ministerio de profetas (Efesios 4:11) y en los
dones del Espíritu Santo (incluyendo la profecía). Sabemos que Dios quiere usar a
todos Sus hijos en los dones espirituales (1ª Corintios 12:7; 14:1,12, 31, 39-40).
Todo hijo de Dios puede aprender a discernir la Voz de Dios y ser guiado por Su
Espíritu Santo (Juan 10:27; Romanos 8:14).

CUALIDADES DE LA PROFECÍAS VERDADERAS:

1. No ministran muerte ni condenación, sino vida y esperanza. (Mateo 4:4, Juan 6:63;
Juan 3:16-17)
2. Edifican, exhortan y consuelan (1ªCorintios 14:3)
3. Edifican a la Iglesia (1ª Corintios14:12)
4. Exaltan y dan testimonio de Cristo (Apocalipsis 19:10)
5. Ministran reconciliación y restauración (2ª Corintios 5:17-19)
6. Están de acuerdo con el pleno consejo de las Escrituras, especialmente la doctrina de
los apóstoles, porque Dios no se contradice (Hebreos 13:8; 2ª Pedro 1:19-21, 2ª
Timoteo 3:16)

Sabemos que todos los dones de Dios son buenos y perfectos (Santiago 1:17). A
pesar del beneficio y el poder de los dones del Espíritu Santo, la manera en la cual

3
algunos los abusan ha dejado como resultado mucho daño. -¡No debe ser así! -El
problema no es Dios... ni los dones.

Como una herramienta, los dones pueden hacer bien o mal dependiendo de cómo son
usadas. Ejemplo de esto…

EL CUCHILLO…

Aunque cada cuchillo podría ser utilizado para extinguir una vida, cada hogar y cada
cocina buena tienen una colección de cuchillos – pues son herramientas valiosas
usadas para preparar alimento para la familia.

Si alguien acaso use un cuchillo para herir a otra persona, no echamos la culpa al
cuchillo, ni a la compañía que hizo el cuchillo, ni a la tienda que vendió el cuchillo. No
reaccionamos removiendo todos los cuchillos de todas las cocinas para prevenirotro
herido. Tampoco tenemos que ir al extremo de requerir que cada cocinera estudie
cuatro años en la universidad para ganar una licencia antes de permitirle usar
cuchillos.

¿QUÉ HACEMOS, PUES? Padres buenos entrenan a sus hijos a usar cuchillos de una
manera segura y por propósitos positivos. No permitimos a nuestros hijos correr y
jugar con cuchillos. Al contrario, les enseñamos a respetarlos y a usarlos con cautela.
Ponemos ciertos límites en el uso de los cuchillos en nuestra casa para asegurar que
sean usados correctamente y sanamente.

ASÍ DEBE SER CON LOS DONES ESPIRITUALES Y LA PROFECÍA:


 Debe haber instrucción, especialmente del uso correcto de los dones y del propósito
de los dones.
 Además se necesita establecer ciertos límites y pautas para su uso dentro de la
congregación según el contexto y el nivel de desarrollo de la persona.

ESTOS LÍMITES Y PAUTAS SERIAN EL PROTOCOLO PROFÉTICO.

EN LA CARICATURA DE LOS AVIONES, HAY CAOS PORQUE NO HAY UN PROTOCOLO


ESTABLECIDO NI ENFORZADO POR LAS AUTORIDADES RESPONSABLES.

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EXISTE EL “AEROLÍNEA” DE LA PROFECÍA VERDADERA. PERO TAMBIÉN EXISTEN
VARIAS OTRAS CLASES DE“AVIONES” – Y TODOS DESEAN ATERRIZAR EN FRENTE AL
MICRÓFONO DE SU IGLESIA.

Todos parecen ser “aviones” legítimos. Todos tienen alas (dones /habilidades). Todos
tienen cierto grupo de pasajeros (seguidores) que están impresionados y de acuerdo
con el “piloto” (la persona que quiere profetizar). Puede ser que sus manos tiemblan,
que usan terminología bíblica,...pero eso no es suficiente prueba de que es una
profecía verdadera.

LOS PASTORES O LÍDERES SON RESPONSABLES, (igual como los que trabajan en las
torres de control aéreo), de asegurar que toda ministración hecha dentro de la
congregación sea para la edificación de la iglesia. Eso significa que tienen que ejercer
cierto CONTROL. La palabra “control” no es una cosa negativa cuando la persona
ejerciendo el control tiene la preparación necesaria (discernimiento), la autoridad
delegada legítima, y la motivación correcta.

Las torres de control aérea NO EXISTEN PARA IMPEDIR los aviones ni los vuelos
legítimos, sino para FACILITARLOS y asegurar que los vuelos despeguen y aterricen
en ORDEN y de una MANERA SEGURA. Les dicta cuales pistas usar, desde cual
dirección, cuándo hacerlo, y cuando no hacerlo. SÍ necesitan impedir que aterricen los
aviones de terroristas. Este control es necesario para el bienestar de todos.

HAY TODA CLASE DE “AVIÓN PROFÉTICO” QUE BUSCA EL MICRÓFONO DE SU


IGLESIA… No todo aquel que dice que es “apostólico y profético” lo es. Algunos son
carnales, otros inmaduros, algunos simplemente emocionales almàticamente y
algunos son “apóstatas y patéticos.”

No podemos permitir que todos hagan lo que a ellos les parezca bien, porque no todos
tienen la visión o la perspectiva correcta. EN LA TORRE DE CONTROL AÉREA BIEN
EQUIPADA HAY PANTALLAS DE RADAR (representando el DISCERNIMIENTO
ESPIRITUAL) QUE PROVEE LA VISIÓN Y EL PANORAMA CORRECTO PARA CUMPLIR EL
PROPÓSITO. El propósito para los dones es edificación de la iglesia, el provecho de
todos (1ª Corintios 12:7; 14:12), y que todo sea hecho decentemente y con orden (1ª
Corintios 14:40).

MIREMOS CON MAYOR DETALLE LAS DIFERENTES CLASES DE “AVIONES”


PROFÉTICOS QUE DESEAN ATERRIZAR EN SU AEROPUERTO (IGLESIA)....

5
AEROLINEA: LOS DESEOS PERSONALES

HAY AQUELLOS QUIENES QUIEREN COMPARTIR SUS DESEOS PERSONALES HACIA


OTROS (como si fuera una profecía). Estos normalmente NO son personas con
intención mala. Simplemente no han aprendido a discernir entre sus propios deseos y
la Voz de Dios.

El resultado es que cada quien proclama al otro cual sea su deseo por ellos: que
ganen más dinero, que alguien les regale un carro nuevo, que todo les vaya bien… Es
un lindo deseo, pero no tiene validez espiritual ni el aval de Dios.

Estamos de acuerdo que Dios quiere bendecir a Sus hijos, más la bendición no viene
por causa de una proclamación de otro creyente, sino por vivir en obediencia y por fe
según los mandamientos de Dios en las Escrituras. Si obedecemos a Dios, y si
vivimos por la fe, la bendición de Dios viene como resultado…

“Tampoco se debe proclamar bendición de Dios sobre algo que ÉL ha


maldecido, ejemplo de ello un anatema.”

AEROLINEA: LA CONVICCIÓN PERSONAL

DE IGUAL MANERA, HAY AQUELLOS QUIENES QUIEREN COMPARTIR UNA


CONVICCIÓN PERSONAL Y FUERTE. Otra vez, la mayoría de estas personas tienen
buenas intenciones, pero no disciernen correctamente la Voz de Dios. Muchas veces
tienen una palabra que está correcta doctrinalmente y según las Escrituras (el LOGOS
de Dios), pero no es una profecía acertada según la palabra hablada (RHEMA) de Dios.

Por ejemplo, hubo una hermana quien profetizó a una niña que estaba enferma y en
silla de ruedas. Le "profetizó" que Dios la sanaría antes de cierta fecha. Sabemos que
Dios tiene el poder para sanar, y que quiere sanar a los enfermos. Siento que la
hermana tenía motivación buena, y que actuó porque sintió compasión por la niña.
Sin embargo ella profetizó de su deseo personal basado en el LOGOS, en vez de una
RHEMA de Dios.

Esto tiende a suceder frecuentemente cuando una persona profetiza a alguien con
quien está entretejido o involucrado emocionalmente. Cuanto más conocimiento
natural tenemos de una persona, menos indicados somos para ofrecerle una palabra
profética genuina y acertada - porque hemos desarrollado prejuicios, deseos y
opiniones personales. Tristemente, cuando llegó la fecha indicada la niña no fue
sanada, y se quedó devastada – pensando que tal vez Dios no la amaba. ESTA

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CLASE DE PROFECÍA ERA PRESUNTUOSA, Y DEBÍA DE HABER SIDO SOMETIDA A LOS
LÍDERES PRIMERO PARA SER JUZGADA (para ver si todos sintieron el testimonio del
Espíritu acerca del asunto) ANTES de haberla proclamado a la niña.

AEROLINEA: LA INMADUREZ

ALGUNAS DE ESTAS PERSONAS INICIAN BIEN CON UNA PROFECÍA VERDADERA Y


EDIFICANTE. Pero cuando Dios deja de inspirarles y termina la profecía - ellos siguen
hablando. Resultan “predicando” su doctrina favorita o aconsejando la congregación
de su propia mente y alma. Debemos tener una manera de poder interrumpirles sin
ofenderles para darles una salida mientras que todo quede bien. Después poderles
instruir y animarles en lo que hicieron bien para no desanimarles y apagar su don. Si
son maduros responderán positivamente. Si no son maduros lo suficiente para
responder positivamente, no son buenos candidatos para estar profetizando.

AEROLINEA: LA DIVA

HAY AQUELLOS QUIENES LAS PERSONAS QUE SON DIVAS, Y SOLAMENTE BUSCAN
ATRAER ATENCIÓN A SI MISMAS. Claro, algunos son inseguros y buscan hacer algo
grande para impresionar a otros y hacerse sentir que tienen valor. Cuando vean a
otra persona siendo usada por Dios, quieren la misma clase de reconocimiento (similar
a Ananías y Safira), pero actúan con presunción.

Otros son tan llenos de sí mismos que creen que todo pensamiento que se les ocurre
viene de Dios, y sienten la necesidad de “profetizar” todo lo que piensan. Tienen
demasiada confianza en sus “dones”, y se les olvidan que son humanos que puedan
errar. Quieren estar siempre visto por los demás. El problema con esto es que la raíz
del problema es orgullo y presunción.

1ª de Pedro 5:5 declara, «Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.» El
humilde no busca promover a sí mismo, pero permite que Dios le exalte en Su tiempo
y a Su manera. El humilde reconoce y honra la autoridad y las virtudes de otros, y
también reconoce sus propias áreas de debilidad. Somos llamados a levantar a Cristo,
no a nosotros mismos. Tenemos que adoptar la actitud de Juan el Bautista: «Es
necesario que él crezca, pero que yo mengüe.» (Juan 3:30). En Juan 12:32, Cristo
declaró: «Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.»

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AEROLINEA JEZABEL

CLARO, EXISTEN AQUELLOS QUIENES ESTÁN INFLUENCIADOS POR EL ESPÍRITU DE


JEZABEL… Si permitimos que este avión se aterrice, sería un desastre. Supuestas
profecías que son inspiradas por Jezabel parecen mucho a una profecía verdadera en
algunos aspectos. SIN EMBARGO, SIEMPRE VIENEN ACOMPAÑADAS POR CIERTAS
CARACTERÍSTICAS:

CUALIDAD 1 - LA PERSONA QUE PROFETICE PROYECTA UNA APARIENCIA DE HÍPER-


ESPIRITUALIDAD. Tal vez le tratará de impresionar - porque sus manos tiemblen, su
voz cambia, tuerce su rostro casi como si tiene dolor, grita, habla con voz alta y muy
emotiva fingiendo que está “bajo la unción del Espíritu Santo… Jezabel hace estas
cosas para intimidar al pastor o líder y hacerle pensar que no debe negarla el
micrófono o estaría “apagando el Espíritu Santo.” Recuerda que ninguna de estas
cosas son pruebas que es una profecía verdadera, ni que esa persona ha escuchado la
Voz de Dios.

DIOS ES UN DIOS DE ORDEN Y DE PAZ. NO DE CONFUSIÓN. El pastor tiene derecho


y hasta la responsabilidad de ser la “torre de control” e impedir profecías dañinas o
equivocadas. Nuestras mentes no dejan de funcionar cuando estamos profetizando.
No hemos dejado nuestras cabezas en el baúl del carro. Podemos oír y responder a
las instrucciones del pastor. Podemos controlarnos. «Los espíritus de los profetas
están sujetos a los profetas» (1ª Corintios 14:32). En la mayoría de estos casos, la
persona está imitando a otra persona rara que vio. Es puro estilo aprendido. Pueden
aprender a controlarse. No se les permite seguir haciendo un escándalo en la iglesia.
Si no vienen bajo control, y si no se someten a la autoridad, cállales – porque están
robando la atención que pertenece a Dios y estableciendo un vínculo de poder con los
que son fácilmente controlados.

CUALIDAD 2 - LA SOBERBIA… Estas personas sienten que no necesitan la


retroalimentación de nadie. No son enseñables. No reconocen ni honran la autoridad
de otros. Imponen su voluntad sobre otros. Recuérdese –si Dios resiste al soberbio,
entonces cuando el soberbio esté profetizando, ¿cuál espíritu estará inspirando la
profecía?

CUALIDAD 3 - LA FALTA DE SUJECIÓN A LA AUTORIDAD. Dios Mismo es Él que


estableció autoridad delegada en Su Iglesia por medio de los Cinco Ministerios (Efesios
4:11-16). La Biblia nos manda: «Asimismo los profetas hablen dos o tres; y los demás
juzguen.» (1ª Corintios 14:29) Fue Dios Mismo que nos MANDÓ juzgar toda profecía.

8
Los que no someten su ministerio y profecías a las autoridades delegadas están en
desobediencia a las Escrituras y resistiendo a Dios (Romanos 13:1-2; 1ª Pedro 5:5).
En tiempo se convierten los lobos rapaces vestido de oveja.

Un profeta verdadero no tendrá problema ninguno en someterse al pastor o autoridad


de la iglesia donde está ministrando. UN PROFETA VERDADERO SE SOMETERÁ
AUNQUE TENGA LA RAZÓN, PORQUE ENTIENDE EL PRINCIPIO DE LA AUTORIDAD Y LA
SUJECIÓN. Un profeta maduro sabe también cómo callar la boca y confiar que Dios le
hable al pastor de otra manera y/o por otra persona. No pronunciará juicio porque
rehúse ser ofendido. Le hablará con respeto, humildad y en amor en privado si fuera
necesario, pero nunca atacará su autoridad en público. Eso fue el ejemplo del Profeta
Samuel cuando tuvo que lidiar con Saúl, un rey rebelde y carnal (1ª Samuel 15).

CUALIDAD 4 - LA MANIPULACIÓN: El espíritu de Jezabel no es una mujer sino un


demonio que quiere el control. Al principio trata de ganar el control por medio de la
manipulación: palabras fingidas de adulación, jugando el rol de la víctima (“¡la pobre
hermana fue malentendida y rechazada por su pastor o líder previo!”) para provocar la
simpatía. A veces hasta recurre a usar la seducción… Ojo aquí.

Pero si el pastor no responde a la manipulación, entonces este demonio sacará sus


garras con la intimidación…

CUALIDAD 5 - LA INTIMIDACIÓN… Puede ser que actúen ofendidos o enojados


(supuestamente departe de Dios) si usted no hace lo que ellos quieren. En casos más
extremos pueden hasta proclamar una maldición sobre todo aquel que dude lo que
“profetizó,” o que no cumpla lo que quiere. NO TENGA MIEDO DE TALES PERSONAS.
Simplemente niégales el lugar, anula sus maldiciones en el Nombre de Jesucristo, y
siga adelante.

CUALIDAD 6 - EL CONTROL... Esta es la meta principal del espíritu de Jezabel.


Jezabel está arraigada en la rebelión. Siempre quiere usurpar la autoridad para poder
controlar y lograr su propia agenda. Necesita a un pastor o líder Acab a quien le podrá
manipular a que le entregue su anillo de autoridad. Quiere controlarle.

El control es la cualidad principal de la hechicería. Es por eso que el espíritu de


Jezabel siempre está vinculado con los demonios de la hechicería y la adivinación (2ª
Reyes 9:22; 1ª Samuel 15:23).

Obviamente, ¡no debemos permitir supuestas profecías que están en realidad


inspiradas por demonios de la hechicería y la adivinación!

9
EL PROTOCOLO PROFÉTICO – Parte 2

Principios Bíblicos con relación al Protocolo Profético, y su Propósito.

Cuando el protocolo profético es establecido y observado se puede lograr las


siguientes cosas:

 Impedir la ministración falsa o no acertada

 Dar oportunidad de corregir, reorientar e instruir lo que tiene validez pero que ha
sido torcido por la inmadurez o por la falta de experiencia o de entrenamiento.
 Proveer la habilidad máxima a las personas siendo ministradas de recibir el provecho
de la profecía.

El protocolo profético sirve como un filtro.

Un filtro es una estructura que permite fluir lo positivo, deseado y provechoso


mientras que impide lo negativo, no deseado y dañino.

No es siempre los contaminantes obvios provocan más daño, sino los contaminantes
invisibles. En otras palabras, nadie va a querer tomar agua que es obviamente
contaminada. Pero lo peligroso es el agua que tiene apariencia de pureza mientras
que está lleno de bacterias o venenos que el ojo no puede detectar.

Observación:

Es importante entender que hay más que un solo posible protocolo profético. Lo que
se establece en una congregación específica dependerá de sus recursos, cultura, y
necesidades particulares.

Con cada etapa de crecimiento se requiere re-evaluar los procedimientos para


asegurar que todo sigue bien. Se tendrá que re-evaluar, posiblemente modificar y
redefinir el orden de vez en cuando según lo que el liderazgo sienta necesario para
acomodar las necesidades actuales de la congregación, y para asegurar que lo que se
está haciendo sigue promoviendo la visión.

Las Sagradas Escrituras no nos dictan cómo tiene que ser el orden de servicio cada
vez que nos reunimos. ¿Por qué pensamos que cada culto tiene que iniciar con la
lectura (de forma alternada) de uno de los Salmos, seguido por cuatro cantos rápidos,
tres cantos lentos, anuncios, la ofrenda, etc.…?

10
Debemos ser sensibles al Espíritu Santo cada vez que planeamos una reunión para
asegurar que estamos cumpliendo cuál es SU deseo y no solo nuestra costumbre.
Recordemos que Jesucristo es el Señor, y la Iglesia le pertenece a Él.

Igualmente las Escrituras tampoco nos dictan reglas rígidas acerca de cómo
administrar los dones espirituales en medio de la congregación.

Además, la Biblia nos da principios bíblicos que guardar en el proceso.

Estos principios incluyen:

1. EL ORDEN. Dios es el Autor de orden y de paz (1ª Corintios 14:33, 40).


33. porque Dios no es de desorden,° sino de paz, como en todas las iglesias de los santos.
34. Las mujeres° callen en las congregaciones,° porque no les es permitido hablar,° sino estar
sujetas, como también lo dice la ley.
35. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que
una mujer hable en la congregación.°
36. ¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o sólo a vosotros ha llegado?
37. Si alguno supone que es profeta o espiritual, reconozca lo que os escribo, porque es
mandamiento° del Señor;
38. pero si alguno lo ignora, es ignorado.°
39. Así que, hermanos, procurad profetizar; y no impidáis el hablar en lenguas.
40. Pero hágase todo decentemente y con orden.

2. LA AUTORIDAD Y LA SUMISIÓN. Dios es Él que estableció los Cinco Ministerios como


liderazgo de la iglesia. Nos mandó honrarles y obedecerles como a Dios mismo.
(Efesios 4:11-16; Romanos 13:1-7)
EFESIOS 4:11-16
11. Y Él mismo dio: unos, apóstoles; otros, profetas; otros, evangelistas; y otros, pastores y
maestros;
12. a fin de adiestrar° a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo
del Mesías,
13. hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno° del Hijo de Dios,
a un varón perfecto,° a la medida de la estatura de la plenitud del Mesías.
14. Para que ya no seamos niños fluctuantes, zarandeados por las olas, llevados a la deriva
por todo viento de doctrina, por la astucia de hombres que emplean con maestría las
artimañas del error;
15. sino que hablando° la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas en Aquel que es la
cabeza: El Mesías,

11
16. de Él viene que el cuerpo entero, bien ajustado y unido por todos los ligamentos, según la
función propia de cada uno de sus miembros, crezca y se edifique en el amor.

3. NUESTRA MOTIVACIÓN PARA TODA MINISTRACIÓN ESPIRITUAL DEBE DE SER EL


AMOR (1ª Corintios 13; 14:1).
4. EL PRINCIPIO DE LA HUMILDAD (Romanos 12:3-6)
5. EL RESPETO MUTUO Y LA SUMISIÓN MUTUA, LOS UNOS A LOS OTROS. (1ª Pedro 5:5)

6. TODO DEBE SER HECHO PARA PROVECHO, Y PARA LA EDIFICACION. (1ª Corintios
12:7; 1ª Corintios 14:12)
7. TODA PROFECÍA DEBE EXALTAR O TESTIFICAR DE CRISTO. (Apocalipsis19:10)

Seguir el protocolo establecido por el pastor es obedecer a Dios.

La Palabra dice que debemos de sujetarnos a nuestras autoridades porque son


ordenadas por Dios mismo. Así que obedecer al pastor o autoridad delegada es
obedecer a Dios.

Hebreos 13:17: Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan
por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y
no quejándose, porque esto no os es provechoso.

Algunos dicen... “Pero yo estaba bajo el control del Espíritu Santo...”


¿Qué mejor manera de evitar responsabilidad personal que decir que “Dios me dijo,” o
“Dios me hizo hacerlo.”? Eso es inmadurez y manipulación.

Lo mejor que podemos decir con relación a una persona que dice que reconoce la
autoridad “de Dios” pero que no rinde cuentas a ninguna autoridad humana (delegada
por Dios) es que está ignorante y como una bomba de relojería espiritual lista para
explotar. Sin corrección, se puede volver completamente bajo la influencia de los
espíritus de rebeldía, Jezabel y de anti-Cristo.

Algunos se preguntaran “¿Cómo se puede establecer un protocolo profético? ¿No es


eso un intento de controlar al Espíritu Santo?”

La respuesta es, “No estamos controlando al Espíritu Santo. Estamos más bien
facilitando el fluir del Espíritu Santo de la misma forma que los semáforos de una

12
ciudad facilitan el tráfico. Sin esos semáforos habría caos, y nadie podría llegar a su
destino.

Los que son pastores y líderes tenemos que ejercer autoridad como padres
espirituales y líderes en la iglesia para proteger al rebaño de lo que no es de Dios.
Tenemos la responsabilidad de asegurar que lo que es hecho sea de provecho y para
la edificación de la iglesia. El problema es que el Espíritu Santo no es el Único que
quiere hablar en la congregación. Hay otros espíritus (engañadores), y seres
humanos que a veces se equivocan.”

La verdad es que cuando establecemos un protocolo profético, no solamente


impedimos el fluir de lo falso, sino que también generamos un ambiente en donde lo
verdadero tiene libertad de fluir.

Cuando no hay un protocolo establecido el pueblo hace una de dos cosas:

1.- Nada, o

2.-Hacen lo que les parece bien en su propia estima. Normalmente imitan a la


persona a quien estiman como la más “espiritual”. Desgraciadamente, esa persona es
casi siempre la persona más rara de la congregación. Es obvio que ambos de estos
dos extremos provocan problemas.

Los que tienen temor de Dios y falta de confianza en sí mismos muchas veces son los
que más reciben palabras acertadas – pero no se animan compartir lo que reciben por
su falta de confianza.

Cuando establecemos un protocolo, éstos se sentirán más seguros porque sabrán que
hay un filtro que les servirá como una "red de seguridad."

EL PROPÓSITO DEL PROTOCOLO PROFETICO

Primero, veamos brevemente lo que NO ES el propósito del protocolo profético…

1. EL PROPÓSITO NO ES limitar, apagar o controlar al Espíritu Santo.


2. NO ES controlar a la gente.

¿Cuál es, entonces, el propósito del protocolo profético?

13
EL PROPÓSITO del protocolo profético ES PARA:

1. Asegurar que todo sea hecho, y que sea hecho de una forma ordenada.
2. Proteger al rebaño de los que pueden ser lobos disfrazados.
3. Asegurar que las palabras acertadas puedan ser compartidas, y (a la vez)
impedir las profecías no acertadas, dañinas, o las que provienen solamente del alma.
4. Asegurar que todos que estén presentes puedan oír claramente lo que Dios
esté diciendo por medio de la profecía, y así honrar al Señor.
5. Mostrar respeto a Dios, a Su Palabra, la autoridad delegada por Dios, el Pueblo
de Dios y la Casa de Dios.
6. Mantener correctas prioridades en un culto de la iglesia, y cumplir todo lo
necesario en el tiempo dado.
7. Asegurar que el tiempo de todos los presentes es respetado y usado para el
máximo provecho.

Si realmente creemos que Dios nos habla por medio de la profecía, entonces es
importante que todos escuchen y presten atención a las profecías.

Si en una congregación grande, alguien comience a gritar una profecía sin el beneficio
de un micrófono, ¿quién podrá oír la profecía? ...Aunque la profecía sea acertada,
¿Dónde está el provecho si nadie la escucha?

1ª Cor.14:7-8 «... Si no dieren distinción de voces, ¿cómo se sabrá lo que se toca con
la flauta o con la cítara? 8 Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará
para la batalla?»

Si el pastor necesita un micrófono para ser escuchado cuando predica, entonces es


razonable requerir que la profecía también sea compartida usando un micrófono.

La persona que recibe una profecía de Dios puede controlarse, esperar la autorización
de los líderes y el momento oportuno.

Erramos si pensamos que la profecía tiene que ser dada de inmediato cada
vez. En la Biblia, la mayoría de las profecías fueron escritas primero y luego
compartidas en el foro apropiado: sea delante del rey en privado, a cierto
individuo o grupo en particular, o en público.

CUANDO EL TIEMPO NO PERMITA…

14
Hablando en términos prácticos, si la congregación es suficiente grande, no siempre
hay tiempo para que cada persona que recibe una revelación tenga la oportunidad de
compartirla. El protocolo profético puede ayudar a determinar cuáles profecías son las
más acertadas, y las de mayor relevancia e importancia. Las demás personas puedan
escribirlas en un papel y someterlas al liderazgo para su consideración. Si los
pastores lo determinan bien pueden compartir esas palabras después en otro tiempo.

La verdad es que en esos casos, aunque las profecías sean acertadas, encontrarán que
en el caso de muchas de ellas:
 El mensaje o esencia de la profecía ya fue compartida de otra forma, y ésta es una
repetición. Si todos son sensibles a la Voz del Espíritu Santo, muchos deben estar
oyendo lo mismo. Pero no todos tienen que anunciarlo individualmente si ya fue
compartido por otro.
 El mensaje de la profecía es una confirmación personal para esa persona, y no tanto
una palabra para la congregación entera.
 En otros casos, pueda ser que no era un rhema de Dios, sino simplemente que alguien
se emocionó o se equivocó.

En el caso óptimo, la congregación debe de estar recibiendo enseñanza para saber


cómo juzgar la revelación que reciben por sí mismo. Así cada quien puede aprender a
determinar si es algo que merece ser compartido delante de los demás o no. Esto
eliminará la gran mayoría de los quienes llegan al frente con una ilusión en vez de una
revelación.

El protocolo profético establecido engendra un ambiente de seguridad y confianza a


los santos para que puedan moverse más en sus dones, porque se les comunica:

 Que sus dones son valorados lo suficiente para darles lugar.


 Que hay una autoridad madura presente y responsable para atestiguar la palabra y
que pueda brindarles dirección o apoyo, si fuera necesario.
 Y eso les da más confianza a los miembros de la congregación a comenzar a dar pasos
de fe.

EL PROTOCOLO PROFÉTICO – Parte 3

Un posible modelo de protocolo profético.

Como ya hemos examinado en las primeras dos partes de esta serie, es claro que
como seres humanos somos falibles y cometemos errores de vez en cuando – aun en

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la profecía. No es que Dios no habla. El problema es que nosotros no siempre Le
escuchamos bien, no discernimos, no interpretamos bien, o no comunicamos
correctamente Su mensaje. Si decimos que nunca puede haber errores o abusos
estamos engañados. El que cree que es infalible está aún más engañado y es un
hereje.

Un pastor me dijo una vez, “Yo confío en Dios, pero no confío en la gente.” El
problema con esa posición es que Dios siempre usa alguien, un ser humano. …¡aun
ese mismo pastor! Sería genial si todos que profeticen lo harían de una forma 100%
acertada y perfecta cada vez –pero eso requeriría personas perfectas que no existen.

La realidad es que Dios tiene que usarle a usted y a mí – con todos nuestros defectos.
Así Dios en Su soberanía ha escogido hacerlo, y cuando Le permitamos usarnos y algo
bueno sucede, Él se glorifica aún más.

Es cierto que existen abusos en el ministerio profético. Igualmente hay abusos en el


ministerio pastoral, y en cada otro ministerio y don que Dios nos ha dado. Si vamos

a eliminar o negar a un ministerio porque existen abusos o representaciones malas,


tuviéramos que eliminar a todos.

ENTONCES ¿CUÁL DEBE DE SER NUESTRA RESPUESTA CUANDO HAY UNA PROFECÍA
NO ACERTADA? Vamos a examinar cuáles son algunas opciones antes de ofrecer un
posible modelo de un protocolo profético…

(1) NO HACER NADA: Esto es ser negligente y optar NO lidiar con el asunto. Esto
es ignorar que existe el problema. Desgraciadamente, el resultado facilita aún
más
(2) abuso. Si no hacemos nada, estamos implicando que todo está bien así como
está, y los abusos se aumentarán. Obviamente esta no es una opción
aceptable.

(2) FRENAR TODA MINISTRACIÓN PROFÉTICA. Después de una experiencia negativa,


algunos han apagado y eliminado toda expresión de los dones espirituales de sus
reuniones. El resultado es que silenciamos la Voz de Dios en la congregación,
desobedecemos a Dios, y entristecemos al Espíritu Santo. ¿Qué clase de soberbia
puede decir a Dios, “¡no necesito ni quiero Tus regalos!”?

Dios nos mandó procurar profetizar, y abundar en los dones para la edificación de Su
Iglesia (1ª Corintios 14:1,12, 39-40). Algunos dicen que así mantienen orden. Pero

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no es orden bíblico si dejamos de operar en los dones. Tenemos que tener los dones
en operación para tener algo que poner en orden.

La verdad es que no podemos escondernos ni a nuestros congregantes de lo profético.


Si el pastor no les enseña, aprenderán de otra persona – en muchos casos de una
persona no adecuada. Aprenderán por medio de algún ministerio en la televisión, o
por un falso profeta… e imitarán al que les parece bien. Cuanto más desconocen la
Biblia, son más vulnerables a espíritus de error y de engaño. La respuesta es proveer
enseñanza y entrenamiento. Cuando Pablo vio el desorden en la iglesia de Corinto, no
les impidió profetizar, sino que les trajo instrucción y les animó a hacerlo bien.

(3) APAGAR A CIERTOS INDIVIDUOS PROBLEMÁTICOS: Esto es etiquetar a una


persona que se ha equivocado como “falso” o “inmaduro” e impidiéndole a operar en
sus dones, mientras que permitimos a otros a seguir profetizando. El resultado será
que nadie se animará a profetizar (dentro del templo) por temor de ser etiquetados
como “falsos” si acaso hacen un error. Esta opción tampoco es aceptable.

(4) CONTROLAR Y ANIMAR: Esto es, establecer un protocolo. Y cuando alguien se


equivoca debamos discernir correctamente, admitir los errores, corregir de una forma
positiva para poder aprender de los errores. El resultado es que levantamos el pueblo
a un nuevo nivel de madurez, operación de los dones espirituales, y obedecemos al
Señor.

Los pastores y líderes debamos desarrollar una actitud apropiada con relación a la
ministración profética. Debamos poseer una perspectiva realista y bíblica, y ajustar
nuestras expectativas. Esto no es decir que anticipamos lo peor, sino que estemos
preparados por si acaso alguien profetice algo presuntuosamente o que no es acertado
y que pueda afectar a la congregación.

Proverbios 14:4 dice: «Donde no hay bueyes el granero está vacío; con la fuerza del
buey aumenta la cosecha.»

El buey era el tractor John Deere o Kubota de los tiempos bíblicos. En la misma
manera que es imposible tener un establo limpio y al mismo tiempo la fuerza del
buey, también es imposible disfrutar de la unción esencial y la vida que brinda el fluir
de la ministración profética sin experimentar un problema de vez en cuando. LA
CLAVE ESTÁ EN LA MANERA QUE LIDIAMOS CON TALES PROBLEMAS.

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NECESITAMOS LOGRAR UN EQUILIBRIO en esto usando principios bíblicos para poder
introducir un sistema que funcione para facilitar el fluir del Espíritu Santo a través del
creyente. Esto requiere que los pastores y el liderazgo comiencen a:

--- (A) VALORAR LOS DONES ESPIRITUALES LO SUFICIENTE PARA DARLES LUGAR. Si
Dios confía en todos Sus hijos y dio a todos de Sus dones, ¿quién pensamos que
somos nosotros para impedirlos? En vez de frenarlos, ¡debamos entrenarlos!

--- (B) SUPERAR EL TEMOR DE PERDER EL CONTROL.

--- (C) PERDER LA OBSESIÓN CON EL PULPITO (creyendo que nosotros somos los
únicos suficientemente santos para ser usados por Dios). No es “mi iglesia” ni “mi
ministerio.” La iglesia le pertenece a Cristo, y Él quiere usar a todos Sus hijos para
desatar Su Voz.

--- (D) ENSEÑAR Y ENTRENAR A LOS SANTOS acerca de los dones de una manera
práctica y relevante.

--- (E) PROVEER OPORTUNIDADES EN LAS CUALES LOS SANTOS PUEDAN EJERCITAR
Y USAR SUS DONES dentro de un ambiente seguro y en donde puedan aprender a
discernir y crecer en sus dones. Una iglesia llena de miembros equipados
adecuadamente en los dones es una iglesia creciente y poderosa. Sus miembros
están entusiasmados, llenos de propósito, y ganan almas.

--- (F) SALIR DE NUESTRO LUGAR DE COMODIDAD (predicando y enseñando) y


comenzar nosotros mismos (pastores y líderes) a movernos en nuestros dones para
poder ser un ejemplo digno de imitar. Leonard Ravenhill, un predicador muy
respetado dijo: “Un verdadero pastor lidera en el camino. No simplemente lo señala.”
Donde hay enseñanza, un modelo positivo que seguir, y un protocolo establecido, los
miembros equipados se mueven en sus dones de una forma que edifica.

RECORDEMOS DEL PRINCIPIO BÍBLICO DE LA AUTORIDAD Y LA SUMISIÓN:

Hebreos 13:17 – «Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos


velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con
alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.»

HONRAR AL PASTOR Y EL PROTOCOLO ES HONRAR A DIOS. A pesar de la claridad de


este principio, a veces se oye, “pero es que el Espíritu Santo me constriñó hacerlo.” El
uso de estas palabras es una manera común de evitar el tomar la responsabilidad.
¡Se echa la culpa a Dios! 99% del tiempo esta es una excusa para disfrazar la
inmadurez, la carnalidad, el control, y la manipulación.

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OTRO PRINCIPIO QUE TOMAR EN CUENTA:

1ª Corintios 14:29,32 «29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás
juzguen. … 32 Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas;»

(1) Toda profecía, aun las dadas por profetas reconocidos, tiene que ser juzgada.
(2) Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.

EXISTEN DOS INTERPRETACIONES VÁLIDAS PARA EL VERSÍCULO 32.

Primero, el profeta puede controlar a su propio espíritu; no está fuera de control ni en


un “trance”. No dejamos nuestras mentes en el baúl del carro cuando comenzamos a
profetizar.

La segunda interpretación es: Cuando habla un profeta, su profecía y ministración


deben ser juzgadas o examinadas por los demás profetas; su ministración debe ser
sometida a los demás líderes proféticos. Recordemos el mandato dado en Efesios 5:21
«Someteos unos a otros en el temor de Dios.» Esto se refiere a la sumisión mutua el
uno al otro – o sea que todos, a pesar de su posición o falta de posición, podamos
tratar el uno al otro con respeto y con amor.

Lo mejor que podemos decir con relación a una persona que dice que reconoce la
autoridad “de Dios” pero que no rinde cuentas a ninguna autoridad humana (delegada
por Dios) es que está ignorante y como una bomba de relojería espiritual listo para
explotar. Sin corrección, se puede volver completamente bajo la influencia de los
espíritus de rebeldía, Jezabel y de anti-Cristo. Esto es especialmente verdad con los
que están en el ministerio profético, quienes ejercen una fuerte autoridad cuando
hablan a las vidas de otros.

UN MODELO DEL PROTOCOLO PROFÉTICO EN LA CONGREGACIÓN LOCAL

Recuerde: no hay un sólo modelo. Cada pastor debe averiguar lo que funcione mejor
para su congregación, Necesita considerar sus necesidades particulares, tamaño del
edificio, equipo de grabación y sonido, etc. Sin embargo, lo que hemos encontrado
que funciona bien en la mayoría de las congregaciones es:

PRIMERO: Se recomienda asignar una persona que tendrá la responsabilidad de ser el


“administrador” para la ministración profética durante los cultos. Esta persona debe
de ser:

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--- Alguien del liderazgo, de preferencia uno del cuerpo pastoral o un anciano de la
iglesia.

--- Esta persona debe de ser maduro, espiritualmente discernido, alguien que puede
ejercer autoridad sin intimidar, que puede estar cerca del frente para servir como un
“filtro” y supervisar la ministración profética. Debe poder fluir él mismo en sus dones
espirituales.

--- Durante los cultos, debe estar posicionado para tener buen contacto visual con la
persona que dirige la alabanza y con el pastor. Debe tener acceso a un micrófono.
Así, esta persona podrá injertar una palabra o canto profético cuando sea adecuado
durante el tiempo de alabanza cuando el espíritu de profecía se está fluyendo.

Los que creen que Dios les ha dado una profecía o un canto profético, puedan
entonces acercarse a esta persona para compartir primero con él o ella lo que ha
recibido. Si se discierne que la revelación es de provecho, se le puede dar lugar para
que sea compartida. El administrador servirá como un filtro para permitir lo que es de
Dios e impedir y reorientar lo que no es de Dios.

CUANDO ALGUIEN SE LE ACERCA AL “ADMINISTRADOR PROFÉTICO”:

(1) El administrador puede hacer preguntas discretamente y respetuosamente para


ver qué palabra o revelación tiene. Esto es especialmente importante cuando se trata
de alguien a que no se conoce bien o que no tienen una historia de dar palabras
acertadas. Esto le da oportunidad al administrador de dar testimonio o no a la
revelación ANTES de que sea compartida en público.

Esto servirá como una “red de seguridad” para aquellos que puedan tener una
revelación edificante y relevante pero que faltan la confianza de compartir. Al mismo
tiempo, aquellos que simplemente buscan recibir atención y que no tienen una
profecía verdadera tendrán mayor motivación de pensarlo bien antes de pasar al
frente.
Si acaso es alguien que conoce que es de buen espíritu, que tiene una historia de
siempre ofrecer profecías acertadas, entonces quizás ni habrá motivo de hacerle
preguntas. Para éstos, simplemente buscar una oportunidad de darles lugar.

(2) Si el administrador discierne que la profecía no es de Dios, que no es de


provecho, o que simplemente no fluye bien con lo que Dios está haciendo en el culto,
entonces pueden agradecer a la persona por haber venido a compartir e instruirle que
regrese a su asiento.

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Puede decir algo como: «Gracias por venir. Me da gusto que usted está haciendo
pasos de fe para operar en sus dones espirituales. Sin embargo, en esta ocasión…
(Llene el blanco). Le animo a seguir ejercitando su fe a escuchar la Voz de Dios. Más
por ahora pueda regresar a su asiento.»

SE PUEDA LLENAR EL BLANCO CON LO QUE CORRESPONDE - ALGO COMO: (por


ejemplo)

------- (Siento que el momento ya pasó, y ahora el Espíritu se está fluyendo en otra
dirección. Le animo a escribir la palabra en un papel y sométamela después del culto
para poderla ofrecer a los pastores.)
------- (Siento que es una profecía buena, pero la esencia del mensaje ya fue
compartida de otra forma. Usted recibió una confirmación personal. Así que no siento
que sería de provecho en este momento compartirla en público.)
------- (Discierno que usted está siendo movido por deseos personales y una
convicción personal. Es un deseo bíblico y bueno, pero no que es la palabra profética
para este momento.)
------- (Esta palabra no puede ser de Dios porque está en contra de principios bíblicos.
Le animo a seguir estudiando la Biblia y viniendo al culto para aprender más de Dios.)

Los que insisten en compartir la palabra deben ser animados a escribirla en un papel y
someterla al administrador, quien después la entregará al pastor.

(3) Cuando se discierne que una revelación o profecía es de Dios, y el tiempo es


adecuado, se puede señalar al líder de alabanza (o a la persona a cargo del culto en
ese momento) para darles una oportunidad para compartir la palabra. Los que
manejan el sonido puedan bajar el volumen de la música y prender el micrófono del
administrador que se dará a la persona. Al terminar la profecía, la congregación
pueda responder como es apropiado, y continuar el servicio.

Aunque la palabra pueda ser acertada, y de provecho, siempre hay que esperar el
momento oportuno.
Esa persona puede ser animada a esperar a un lado hasta que la oportunidad se
presente.
Especialmente en congregaciones grandes habrá ocasiones cuando habrá más
palabras proféticas que lo que el tiempo permite.

Rara vez es una profecía es tan urgente que no puede esperar un momento oportuno.
Si acaso no se presenta el momento, la persona siempre se puede escribir la palabra y

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entregarla al pastor de forma escrita. Recuerde que la mayoría de las profecías del
Antiguo Testamento fueron escritas primero, y luego leídas al rey o en la puerta de la
ciudad delante del pueblo. No tiene que ser espontánea cada vez para ser efectiva.

Claro, en ocasiones hay momentos de “oportunidad especial” cuando hay una unción
particular del Espíritu Santo siendo desatada durante un culto. En estos casos,
debemos actuar cuando se está moviendo el Espíritu Santo. Si no, el momento se
puede perder. Estos momentos son parecidos a cuando el ángel movía el agua del
estanque de Betesda (Juan 5:1-9). El administrador debe de poder discernir tales
cosas y actuar de una forma correspondiente.

La congregación tendrá que ser entrenada para saber cómo acercarse al administrador
o al pastor.

En ocasiones el “administrador profético” pueda ofrecer unas instrucciones (como un


entrenador en los deportes) a la persona que comparta. Por ejemplo, siempre es
bueno animar a la congregación a responder a la profecía. Así que le pueda decir, “al
final, anime la congregación a responder a la profecía con acción de gracias.”

SI DIOS HABLA, ¡RESPÓNDALE!

Si Dios revela que hay una unción presente para la sanidad. Las personas enfermas
deban responder con fe y recibir su sanidad, y darle gracias y gloria al Señor. Al
responder y recibir por fe la sanidad es desatada. No es suficiente anunciar lo que
Dios quiere hacer, si las personas no respondan con fe (que implica acción) puedan
volver a sus casas igual de enfermo que cuando entraron. ¡La pasividad y la apatía
nunca es una respuesta correcta al oír la Voz de Dios!

Ahora bien, algunas personas no saben cuándo guardar silencio... Cuando la profecía
termina ellos siguen hablando. Hasta que el administrador conoce bien la madurez de
la persona, es una buena idea no entregar el micrófono a las manos de la persona –
sino simplemente sostener el micrófono en frente a su boca mientras que profetice.
De esta forma podrá retirar el micrófono si acaso hay necesidad. Si ya le haya
entregado el micrófono, y la persona esté dominando el tiempo o ya comenzó a
predicar en vez de profetizar, entonces, acérquele y ponga una mano sobre su
hombro. Si todavía no capta la señal de que debe guardar silencio, entonces toma el
micrófono con la otra mano y retoma el control.

PAUTAS PARA LOS QUE PASAN AL FRENTE A PROFETIZAR…


Los que buscan compartir una palabra profética no debemos acercarnos con una
actitud negativa o de soberbia arrojando la profecía al pastor con un “Dios me dijo

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esto, y ¿ahora qué vas a hacer con ello?” Deban acercarse con humildad y respeto.
SOMETA la profecía de tal manera que permita que la persona en autoridad determine
si la profecía realmente es de Dios o no.

ANTES DE PASARSE AL FRENTE CONSIDERE LO SIGUIENTE…

***A. Juzgue usted mismo la fuente de la revelación. No presuma que usted sea tan
santo que no pueda equivocarse. Los escalofríos en su brazo no son prueba suficiente
de que haya escuchado de Dios.

***B. Pregúntese si la revelación está de acuerdo con principios bíblicos –


especialmente con la doctrina de los apóstoles del Nuevo Testamento. Dios no se
contradice.

***C. Pregúntese si la revelación sería de provecho y edificante. Si no, guarde


silencio.

***D. Piense por un momento lo que sería el resultado posible si comparte la


revelación en público. Si el fruto potencial es negativo, no es de Dios. O tal vez, no
es el tiempo correcto de compartirla.

IMPORTANTE: El hecho que usted haya recibido una revelación legítima y acertada NO
implica que usted tenga autorización para declararla en público.

Dios frecuentemente prueba nuestros corazones y motivaciones. Ejemplo: Si uno


tiene el don de profecía Dios le pueda compartir una revelación más allá que su
autoridad actual. Su revelación (aunque sea de Dios y acertada) NO es su tiquete para
sobrepasar la autoridad del pastor. Una de las pruebas de un profeta es si sabe
cuándo guardar silencio. ¿Puede Dios confiar en nosotros un secreto? Si somos fieles
en las cosas pequeñas, Dios puede confiarnos las cosas más grandes. En estos casos
tenemos que estar contentos con la afirmación de Dios en vez de buscar ser afirmados
delante de los hombres.

***E. Considere que puede ser una palabra de confirmación personal sólo para usted
mismo – tal vez es solo para que ore en privado.

***F. Pida al Señor que le dé claridad con relación al tiempo de compartir la palabra,
y cómo quiere Él que lo maneje.

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***G. Si la esencia de la profecía ya ha sido compartida de otra forma, no es
necesario volverlo a repetir.

***H. No cambie el orden o el fluir de un servicio a menos que se le ha autorizado


previamente. De otro modo, podría causar confusión. Si no se combina con el fluir
actual, entonces guárdela para otra ocasión.

SI DESPUÉS DE TODO ESTO TODAVÍA NO FUE PERMITIDO COMPARTIR…

Si usted no puede tener paz hasta que la ha compartido, entonces escríbala, y


entréguela al pastor o al administrador. ESTO TRANSFIERE LA RESPONSABILIDAD DE
LA PROFECÍA AL PASTOR. Permita que él (o ella) la juzgue y que decida cómo
responder. Los que no se disciplinan a hacer esto, típicamente no han escuchado de
Dios.

NO SE OFENDA SI NO LE DEN LA OPORTUNIDAD de profetizar delante de la


congregación. La ofensa revela una falta de madurez y confirma al pastor que esa
persona no es un buen candidato para estar ministrando.

ENTREGANDO ASÍ LAS PROFECÍAS DE FORMA ESCRITA AL LIDERAZGO LE AYUDARÁ A


SU PASTOR SABER DE CUÁL ESPÍRITU ES USTED.

Con el paso del tiempo, el pastor se va dar cuenta si usted está escuchando
consistentemente y acertadamente la Voz de Dios. Si es que son profecías acertadas,
en tiempo le reconocerá y tendrá mayor confianza en permitirle a ministrar. La
confianza tiene que ser ganada.

LOS CINCO TABÚES:

Existen ciertos temas que recomendamos evitar en el ejercicio del don de la profecía.
Estos temas son de mayor peso, y los reservamos para quienes no solamente tienen
el don de profecía sino que también están ejerciendo el oficio del profeta. “Nuestro
equipo profético en la iglesia local tiene prohibido profetizar de estos temas.” Son
temas reservados para los que ya son reconocidos y ordenados como profetas de
oficio. Aun así, estos son temas con los cuales aún los profetas maduros y
experimentados deben acercarse con mucho cuidado y temor de Dios. Hemos llamado
esta lista “los cinco tabúes”.

CINCO TEMAS QUE DEBEMOS EVITAR con relación al don de la profecía:

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(1) LA MUERTE: Profecías que indican que alguien se morirá. …especialmente
palabras de juicio. ¡Esta clase de palabra no edifica! Recuerde que el don de la
profecía es para edificación, exhortación y consolación (1ª Corintios 14:3). Si usted
cree que realmente fue Dios hablándole, entonces simplemente ore por esa persona
que Dios se glorifique en su vida.

(2) LOS NACIMIENTOS: Profecías que indican que nacerá un bebé. … ¡no todos
quieren la bendición que recibió Saraí y concebir un hijo en su vejez! Este es un tema
que aun los que ejercen el oficio de profeta deben manejar con mucho cuidado.

(3) LOS CASAMIENTOS: Profecías que indican que ciertas personas deban de casarse
el uno con el otro. Personalmente, yo nunca profetizo de asuntos de romance y
matrimonio. Si ellos no escuchan de Dios por sí mismo, ¡es mejor que no se casen! Lo
que es nacido de Dios vence al mundo (1ª Juan 5:4). Nadie debe casarse
simplemente por causa de una profecía que vino de otro.

(4) LAS MUDANZAS GEOGRÁFICAS: Parece que hay algunos a quienes les gustaría
profetizar a su suegra que Dios la quiere usar en Pakistán como misionera…
Hablando en serio, no es sabio profetizar de una mudanza geográfica, o cambio de
una congregación para otra, de un trabajo a otro, y tales cosas… Permita que Dios les
hable directamente. Estas son decisiones grandes que cambian vidas fuertemente.
Desgraciadamente, muchos han “profetizado” su propia voluntad o deseo personal y
resultó en manipulación y control.
(5) LOS NOMBRAMIENTOS DE MINISTERIOS: Demasiadas personas no disciernen
entre una “unción profética” y un llamado al oficio de profeta. Aún menos disciernen
entre un LLAMADO (que indica nuestro potencial) y el ser COMISIONADO (reconocido,
posiblemente ordenado, y autorizado a ejercer dicho ministerio y responsabilidad).

Se podría profetizar una “unción profética” sobre casi todos porque a todo creyente le
es dada una medida del don de Cristo – que incluye la unción profética (Efesios 4:7).
Recuerde… todos podemos profetizar (1ª Corintios 14:31), todos debemos procurar
profetizar (1ª Corintios 14:1, 39), y debemos abundar en la manifestación de los
dones espirituales (1ª Corintios14:12). En contraste relativamente pocos son
llamados al oficio de profeta, y mucho menos son escogidos habiendo aguantado y
pasado bien el proceso de preparación.

En ocasiones Dios me usa para indicar el llamado que alguien posee. Eso habla de su
potencial, pero no de su vida actual en ese momento. Eso es parte de lo que hace la
profecía personal – nos revela nuestro potencial en Dios, y nos imparte visión para el

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futuro. Sin embargo, un profeta o ministro itinerante NUNCA debe atreverse a
COMISIONAR u ORDENAR a un ministerio alguien que no es su propia oveja.

Es la responsabilidad del pastor de esa persona ordenarle cuando es el tiempo


correcto. Es el pastor que conoce mejor la madurez y desarrollo de su oveja.
Usualmente el pastor ya sabe que cierta persona tiene potencial, pero seguramente
sabe también qué clase de carácter tiene: si es fiel en los diezmos, fiel en el servicio,
fiel a su esposa, disciplinado en su vida espiritual, si tiene el fruto del Espíritu evidente
en su vida, etc.

El ministro itinerante no sabe nada de eso – solo sabe la parte que Dios le haya
revelado. La profecía es parcial… “conocemos en parte, y profetizamos en parte” (1ª
Corintios 13:9). El pastor local es el que está en una posición mejor para conocer los
tiempos para nombrar alguien a un ministerio. La ordenación y comisionamiento es
una función de un pastor (padre espiritual) en la vida de su propio hijo.

El administrador de la ministración profética nunca debe sentir intimidado, ni tampoco


debe usar su posición para señorear sobre otros. Está presente para discernir entre lo
que sería de Dios (edificante y relevante), y lo que podría ser del hombre o de otro
espíritu. Está presente para servir al Cuerpo de Cristo y permitir ser escuchada lo que
se determine que es de Dios.

Se recomienda que se reúna de vez en cuando el administrador, el que dirige la


alabanza y el pastor para compartir el uno con el otro lo que se está funcionando y lo
que se podría mejorar.

TERMINAMOS CON UNA ORACIÓN…

Padre Santo, Te doy gracias por Tu Palabra Viva, por Tu Espíritu Santo que nos fue
dado, y por habernos escogido para ser Tus hijos. Gracias por amarnos y usarnos a
pesar de nuestras debilidades y fallas. Confesamos nuestra necesidad y dependencia
en Ti. Padre, yo pido que ayudes a cada creyente a levantarse a un nuevo nivel de
conocimiento de la Palabra de Dios, de entendimiento, sabiduría, discernimiento, y
denuedo santo para oír Tu Voz con claridad. Ayúdales a echar fuera todo temor, toda
duda y piedra de tropiezo. Que Tu Iglesia se levante como una fuerza poderosa y
santa para declarar y vivir Tu Palabra en maneras efectivas y relevantes para resultar
en corazones cambiadas, almas salvadas, vidas transformadas.
Ayúdanos a vivir en obediencia a Tu Palabra, y en nuevos niveles de fe y de Gracia
para ser agentes de cambio, de reforma, hasta que los reinos de este mundo vengan a
ser los reinos de nuestro Señor y de Su Cristo. Amén.

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