EPID
EPID
Key words:
Abstract
- Diffuse interstitial lung
disease
Interstitial lung diseases
- Granulomatosis with Diffuse interstitial lung disease (DILD) are a group of disorders that involve mainly alveolar interstitium,
polyangiitis lung vessels and airways. They are classified as idiopathic, associated with conditions of known
aetiology and of unknown aetiology. Clinical manifestations are characterized by dyspnea, cough, dry
- Eosinophilic granulomatosis crackles on auscultation and systemic symptoms. Both gas exchange and lung volumes are reduced
with polyangiitis (restrictive pattern). Necrotizing sarcoid granulomatosis, granulomatosis with polyangiitis (Wegener’s),
- Sarcoidosis eosinophilic granulomatosis with polyangiitis and sarcoidosis are grouped as granulomatous DILD.
dos a adenopatías hiliares, opacidades parcheadas difusas e 3. Fase vasculítica: aparece durante la tercera y cuarta
infiltrados pulmonares migratorios12,13. décadas de la vida con vasculitis sistémica en vasos de peque-
ño y mediano tamaño con granulomatosis extravascular16.
Renal. Es común la afectación renal. La glomerulonefritis se Se manifiesta a nivel de cada sistema con las siguientes
desarrolla en el 77-85% de los pacientes en los primeros dos características.
años de la enfermedad. Se presenta como una hematuria
asintomática, con elevación de creatinina sérica en días o se- Respiratorio. El asma forma parte de la clínica cardinal, es-
manas, con cilindros celulares y proteinuria sin rango nefró- tando presente en más del 90% de los pacientes16,17. Suele
tico, llegando a manifestar en estadios finales una glomeru- preceder a la fase vasculítica 8-10 años. Se sospecha en pa-
lonefritis rápidamente progresiva14. cientes con asma con mal control a pesar del tratamiento
óptimo. Cuando inicia la fase vasculítica se evidencia un em-
Cutáneas. La mitad de los pacientes tienen afectación cutá- peoramiento en los síntomas y mayores episodios de exacer-
nea, siendo la lesión más común la angeítis leucocitoclástica baciones. Otros hallazgos pueden ser opacidades pulmonares
que causa lesiones purpúricas en las extremidades inferiores con eosinofilia, derrame pleural (puede ser eosinofílico), nó-
con necrosis y úlceras. Puede también manifestarse con urti- dulos raramente cavitados y hemorragia alveolar17 (fig. 1).
caria, livedo reticularis y nódulos13.
Vía aérea superior y oídos. Se evidencia otitis media sero-
Oftálmicas. Se evidencia conjuntivitis, úlceras corneales, sa, rinitis alérgica, congestión nasal, sinusitis recurrente y
epiescleritis/uveítis, neuropatía óptica y vasculitis retiniana13. poliposis nasal en el 48% de los pacientes17.
Piel. Aproximadamente entre la mitad y dos terceras partes lesiones sarcoidóticas en los ojos, pulmones y glándulas sali-
de los pacientes tienen lesiones cutáneas, caracterizadas por vales. La sarcoidosis empezó a ser reconocida como enfer-
nódulos subcutáneos en superficies extensoras, característi- medad sistémica gracias al trabajo del dermatólogo Jorgen
camente en codos, manos y piernas, que en la biopsia mues- Schaumann, quien en 1914 unificó los hallazgos de Besnier
tran usualmente granulomas17. y Boeck en el término «linfogranulomatosis benigna», como
una variante de la tuberculosis20.
Cardiovascular. Es una de las manifestaciones clínicas más
peligrosas, causando la mitad de las muertes producidas por Etiopatogenia. La etiología de la sarcoidosis permanece
GEP. Se manifiesta con signos de fallo cardíaco o pericarditis desconocida19,20. Se había asociado, a lo largo de los últimos
con arritmias. La afectación cardíaca es más frecuente en pa- años, con un agente infeccioso, con exposiciones ambienta-
cientes con valores más elevados de eosinófilos17. Entre un les, ciertas ocupaciones o la beriliosis crónica20,22. La berilio-
10 y un 30% de los pacientes desarrollan hipertensión arte- sis crónica causa neumonitis granulomatosa, idéntica histo-
rial16. lógicamente a la sarcoidosis en al menos un 5% de los
trabajadores expuestos; sin embargo, no ha demostrado ser
Enfermedad tromboembólica. Parece que los pacientes una causa de sarcoidosis sistémica23. Se ha demostrado un
con GPE tienen un incremento en el riesgo de padecer aumento de una enfermedad pulmonar sarcoidosis-like en los
tromboembolismo, similar al observado en otras vasculitis rescatistas expuestos al humo del ataque terrorista del World
sistémicas17. Trade Center en 2001, en algunos de los cuales se confirmó la
aparición de una sarcoidosis sistémica24. El estudio ACCES
Neurológico. Cursan con neuropatía periférica en el 75% comparó 706 casos nuevos con controles, demostrándose la
de los pacientes, pudiendo padecer también dolor neuropáti- ausencia de asociación ambiental u ocupacional, pero se en-
co. Como características clínicas raras puede apreciarse he- contró una fuerte asociación negativa con el tabaquismo y
morragia subaracnoidea e infartos cerebrales17. asociación débil (OR 1.5) en trabajadores con exposición a
insecticidas, moho, humedad, posiblemente asociado a am-
Renal. Aproximadamente un 22% de los pacientes tienen bientes ricos en microorganismos25,26. La sarcoidosis tampo-
afectación renal, mostrando un fallo renal agudo rápidamen- co parece estar relacionada con la exposición de metales pe-
te progresivo, asociado a proteinuria o microhematuria17. sados, polvos inorgánicos o vida rural como se creía
previamente20.
Gastrointestinal. Aparece gastroenteritis eosinofílica con La falta de un agente etiológico dominante relacionado
dolor abdominal, diarrea, sangrado digestivo y colitis17. con la aparición de sarcoidosis es consistente con la teoría de
la interacción genética y ambiental como causa de la enfer-
Musculoesquelético. Se evidencian mialgias, poliartralgias medad. En este sentido, se ha puesto de manifiesto una posi-
y artritis franca en el 40-50% de los pacientes17. ble correlación con las micobacterias y otros microorganis-
Para el diagnóstico suele necesitarse la combinación de la mos27,28. Investigadores japoneses detectaron ADN de
clínica sugestiva (eosinofilia mayor de 1.500/mcl, asma, rini- Propionibacterium acnes en un 80-90% de los tejidos de pa-
tis alérgica) y la confirmación mediante muestra histológica. cientes con sarcoidosis, aunque también entre el 0-60% de
En cuanto al tratamiento, suele basarse en inmunosupreso- los controles29. A pesar de estos hallazgos, el papel de Propio-
res, comenzando con glucocorticoides y ciclofosfamida, aun- nil bacterium es desconocido, debido a su hallazgo en los con-
que existen estudios actuales que manejan fármacos anti- troles. Otros agentes implicados han sido Borrelia burgdorferi,
IL-5 (mepolizumab, omalizumab)18. Chlamydia pneumoniae o Rickettsia helvética, sin estudios con-
cluyentes de lo mismo20. Algunos investigadores asocian la
Sarcoidosis enfermedad con autoinmunidad desencadenada por un
La sarcoidosis es una enfermedad granulomatosa sistémica agente infeccioso20. Esto se apoya en la presencia de marca-
que afecta principalmente al pulmón y los ganglios linfáticos dores de autoinmunidad en la enfermedad. La agrupación de
mediastínicos19-21. Para su diagnóstico es necesario un cuadro casos familiares sugiere también la existencia de una predis-
clínico y radiológico compatible, asociado a la demostración posición genética. Se describe un riesgo hasta 80 veces ma-
de las lesiones típicas en más de un sistema y exclusión de yor en gemelos monocigóticos, siete veces mayor en gemelos
otras causas de enfermedades granulomatosas19. Se caracteri- dicigóticos y 4,7 veces mayor en familiares con sarcoidosis,
za por la inflamación granulomatosa no caseificante de célu- con mayor influencia en caucásicos30. Del mismo modo, se
las epitelioides en los órganos afectados20. El primero en ha publicado una asociación con algunos alelos de genes que
describir un caso de sarcoidosis fue Jonathan Hutchinson codifican moléculas HLA de clase II, factor de necrosis tu-
en 1887, llamándola enfermedad de Mortimer. En 1899 Bes- moral alfa (TNF-a), interleucina 1 (IL-1), el gen de la qui-
nier describió un caso de un paciente con lesiones violáceas miocina CCR2, estos dos últimos con el síndrome de Löf-
en nariz, lóbulo auricular y cara, proponiendo que era una gren y la enfermedad olftálmica; el gen BTNL2, el gen
variación del lupus eritematoso sistémico, designándolo codificador de la anexina A y de los receptores tipo toll21,31,32.
como «lupus pernio». El granuloma no caseificante fue des-
crito por primera vez en 1899 por Caesar Boeck, proponien- Manifestaciones clínicas. Las manifestaciones clínicas
do el término «sarcoidosis benigna» de la piel al parecerse al (tabla 4) varían según la raza, el sexo, la edad y el curso de la
tejido sarcomatoso. Con el tiempo fueron describiéndose enfermedad (tabla 1)20,21,31,32. Pueden estar afectados todos
los órganos del cuerpo, con predilección por los pulmones y Diagnóstico y diagnóstico diferencial. Para su diagnóstico
los ganglios linfáticos mediastínicos, en más del 90% de los definitivo se necesita cumplir ciertas características clínicas y
pacientes19-21,32. Se puede expresar tanto en forma asintomá- radiológicas compatibles, asociado a la evidencia histológica
tica como desarrollar un cuadro agudo, subagudo de los sín- de granulomas no caseificantes, excluyendo otras enfermeda-
tomas. Los síntomas constitucionales como fiebre, fatiga, des granulomatosas36,37. La enzima convertidora de la angio-
malestar general y pérdida de peso se pueden ver en el 50% tensina (ECA) podría facilitar la formación del granuloma al
de los pacientes. Una clasificación clínica que proporciona generar angiotensina II, que es quimiotáctica para los macró-
datos pronósticos categoriza a los pacientes de acuerdo con fagos. Se encuentra elevada en el 75% de los pacientes no
su manifestación inicial como: tratados y tiene limitado valor diagnóstico, ya que se eleva en
1. Asintomática. una gran variedad de patologías (por ejemplo, diabetes me-
2. Sarcoidosis aguda con o sin eritema nodoso. llitus, hipertiroidismo, lepra, etc.). Una cifra normal de ECA
3. Sarcoidosis con signos o síntomas de enfermedad pul- no excluye sarcoidosis, pero una elevada reforzaría su sospe-
monar de menos de dos años de evolución. cha36. La radiografía de tórax es esencial para el diagnóstico,
4. Sarcoidosis crónica pulmonar con más de dos años de con cinco patrones de afectación anatómica que reflejan la
evolución. actividad de la enfermedad (tabla 5). Se suelen observar múl-
5. Sarcoidosis predominantemente extrapulmonar. tiples nódulos pulmonares bilaterales y adenopatías hiliares.
TABLA 5
Hallazgos en radiografía de tórax de pacientes con sarcoidosis
Frecuencia Remisión
Estadio Hallazgos (%) (%)
0 Radiografía de tórax normal 5-10 80
1 Adenopatías hiliares bilaterales (AHB) 40-60 60-80
sin afectación parenquimatosa
2 AHB con afectación parenquimatosa 20-35 50
3 Afectación parenquimatosa sin AHB 10 30
4 Fibrosis pulmonar avanzada (retracción 10 0
hiliar, panalización, bullas, quistes,
enfisema e hipertensión pulmonar)
Modificada de Rybicki BA, et al30.
Tratamiento. No se han publicado estudios con evidencia pueden ser valorados en pacientes cuando los corticosteroi-
científica para recomendar algún tratamiento para la sarcoi- des no controlan la enfermedad o existen efectos adversos
dosis, debido a la falta de trabajos con grupo control placebo intolerables. Actualmente, metrotexate es el tratamiento de
por la heterogeneidad de la enfermedad. Hay un consenso elección si no hay contraindicaciones para su uso. Azatiopri-
entre los especialistas para indicar el tratamiento con corti- na es el fármaco empleado cuando se contraindica metro-
costeroides20. Se debe tener en cuenta siempre el excelente texate.
pronóstico de algunos pacientes con sarcoidosis, particular- 8. El trasplante de pulmón (y de corazón) puede ser con-
mente los que se encuentran en estadio I, en los que no se siderado en sarcoidosis pulmonar y cardíaca terminal41.
requiere tratamiento sistémico. Los pacientes con síndrome Como tratamientos alternativos ante pacientes con sar-
de Löfgren suelen tratarse únicamente con antiinflamatorios coidosis resistente a los corticosteroides se recomienda el uso
no esteroideos. Las indicaciones para iniciar tratamiento son: de metrotexate, como tratamiento de primera línea, y luego
1. Fallo orgánico amenazante: enfermedad ocular, cardía- ciclosporina. Se han realizado ensayos clínicos tratando de
ca o neurológica. demostrar la efectividad con agentes antifactor de necrosis
2. Enfermedad pulmonar progresiva o persistente. tumoral, siendo infliximab el único que ha llegado a demos-
3. Uveítis resistente al tratamiento con corticosteroides trar un enlentecimiento de deterioro de la capacidad vital
tópicos. forzada42.
4. Hipercalcemia persistente, disfunción hepática o renal.
5. Esplenomegalia palpable o hiperesplenismo.
6. Miopatía grave. Responsabilidades éticas
7. Enfermedad cutánea avanzada.
8. Linfadenopatía dolorosa. Protección de personas y animales. Los autores declaran
9. Fatiga o pérdida de peso graves20. que para esta investigación no se han realizado experimentos
en seres humanos ni en animales.
Los corticosteroides continúan siendo la piedra angular
para el tratamiento de la sarcoidosis. Se ha demostrado que Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que en
otorgan alivio sintomático y reversibilidad de la disfunción este artículo no aparecen datos de pacientes.
orgánica, sin efectividad a largo plazo en la evolución de la
enfermedad20. La dosis óptima de corticosteroides sugerida Derecho a la privacidad y consentimiento informado. Los
para el tratamiento inicial de sarcoidosis pulmonar suele ser autores declaran que en este artículo no aparecen datos de
menor, inferior a 20-40 mg/día de prednisona, seguida de pacientes.
una terapia descendente hasta una dosis de 5-15 mg/día de
prednisona. El tratamiento se continúa durante, al menos,
6-24 meses. Los corticoides inhalados tienen una limitada Conflicto de intereses
efectividad y no suelen pautarse41. Algunas recomendaciones
para el tratamiento son las siguientes: Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
1. El tratamiento no está indicado en el paciente asinto-
mático con únicamente adenopatías intratorácicas.
2. El tratamiento no está indicado en el paciente asinto- Bibliografía
mático con infiltrados pulmonares y afectación leve de la
función pulmonar, con enfermedad estable. r Importante rr Muy importante
3. Los corticosteroides orales son el tratamiento de pri- ✔ Metaanálisis ✔ Artículo de revisión
mera línea para los pacientes con enfermedad progresiva,
✔ Ensayo clínico controlado ✔ Guía de práctica clínica
determinada por pruebas radiológicas o de función pulmo-
nar, síntomas significativos o enfermedad extrapulmonar que
✔ Epidemiología
requiere tratamiento. ✔1. Ancochea Bermúdez J, De Miguel Díez J. Enfermedades pulmonares in-
tersticiales difusas. Majadahonda, Madrid: Ergon; 2008. p. 9-11.
4. El tratamiento con prednisona (o equivalentes) 20-40 ✔2. rr American Thoracic Society; European Respiratory Society.
American Thoracic Society/European Respiratory Society Interna-
mg/día inicialmente durante cuatro semanas, luego reducido tional Multidisciplinary consensus classification of the idiopathic
para una dosis de mantenimiento que pueda controlar los interstitial pneumonias. This joint statement of the American Tho-
síntomas y la progresión de la enfermedad por un periodo de racic Society (ATS), and the European Respiratory Society (ERS)
was adopted by the ATS board of directors, June 2001 and by the
6-24 meses. ERS executive committee, June 2001. Am J Respir Crit Care Med.
5. Los bifosfonatos están recomendados para minimizar 2002;165:277-304.
✔
3. Morell F. Guía pneumológica. Mataró: Méderic; 2017. p 50-72.
la osteoporosis inducida por los esteroides.
6. Los corticoides inhalados no aportan un beneficio
✔
4. Rohatgi PK. Radiological evaluation of interstitial lung disease. Curr
Opin Pulm Med. 2011;17:337-45.
como tratamiento inicial o como terapia de mantenimiento. ✔
5. Martinez FJ, Flaherty K. Pulmonary function testing in idiopathic inters-
titial pneumonias. Proc Am Thorax Soc. 2006;3:315-21.
Los corticoides inhalados pueden ser considerados en algu- ✔
6. Mukhopadhyay S, Gal AA. Granulomatous lung disease: an approach to
the differential diagnosis. Arch Pathol Lab Med. 2010;134:667-90.
nos enfermos, para el control de los síntomas (tos) o por hi-
perreactividad bronquial.
✔
7. rr Ohshimo S, Guzman J, Costabel U, Bonella F. Differential diag-
nosis of granulomatous lung disease: clues and pitfalls. Eur Respir
Rev. 2017;16:1-16.
7. El tratamiento con agentes antiinflamatorios no tiene
un papel definido en el tratamiento de la sarcoidosis, pero
✔
8. Rosen Y. Four decades of necrotizing sarcoid granulomatosis: What do
we know now? Arch Pathol Lab Med. 2015;139:252-62.
✔
9. rr Jennette JC, Falk RJ, Bacon PA, Basu N, Cid MC, Ferrario F, et
al. 2012 revised International Chapel Hill consensus conference no-
✔
26. Barnard J, Rose C, Newman L, Canner M, Martyny J, McCammon C, et
al. Job and industry classifications associated with sarcoidosis in a case-
menclature of vasculities. Arthritis Rheum. 2013;65:1-11. control etiologic study of sarcoidosis (ACCESS). J Occup Environ Med.
10. Kallenberg CG, Mulder AH, Tervaert JW. Antineutrophil cytoplasmic 2005;47:226-34.
antibodies: a still-growing class of autoantibodies in inflammatory disor-
ders. Am J Med. 1992;93:675-82.
✔
27. Gupta D, Agarwal R, Aggarwal AN, Jindal SK. Molecular evidence for the
role of mycobacteria in sarcoidosis: a meta-analysis. Eur Respir J. 2007;
✔
11. Cabral DA, Canter DL, Muscal E, Nanda K, Wahezi DM, Spalding SJ, et 30:508-16.
al. Comparing presenting clinical features in 48 children with microsco-
pic polyangiitis to 183 children who have granulomatosis with polyangii-
✔
28. Song Z, Marzilli L, Greenlee BM, Chen ES, Silver RF, Askin FB, et al.
Mycobacterial catalase-peroxidaseis a tissue antigen and target of the
tis (Wegener’s): An archive cohort study. Arthritis Rheumatol. 2016;68: adaptive immune response in systemic sarcoidosis. J Exp Med. 2005;
2514-26. 201:755-67.
✔
12. Seo P, Stone JH. The antineutrophil cytoplasmic antibody-associated vas-
culitides. Am J Med. 2004;117:39-50.
✔
29. Eishi Y, Suga M, Ishige I, Kobayashi D, Yamada T, Takemura T, et al.
Quantitative analysis of mycobacterial and propionil bacterial DNA in
✔
13. Jennette JC, Falk RJ. Small-vessel vasculitis. N Engl J Med. 1997;337:1512-
23.
lymph nodes of Japanese and European patients with sarcoidosis. J Clin
Micro Biol. 2002;40:198-204.
✔
14. Hoffman GS, Kerr GS, Leavitt RY, Hallahan CW, Lebovics RS, Travis
WD, et al. Wegener granulomatosis: an analysis of 158 patients. Ann In- ✔
30. Rybicki BA, Iannuzzi MC, Frederick MM, Thompson BW, Rossman
MD, Bresnitz EA, et al. ACCESS research group. Familial aggregation of
tern Med. 1992;116:488-98.
✔
sarcoidosis. A case-control etiologic study of sarcoidosis (ACCESS). Am
15. Keogh KA, Specks U. Churg-Strauss syndrome. Semin Respir Crit Care J Respir Crit Care Med. 2001;164:2085-91.
✔
Med. 2006;27:148-57.
16. Comarmond C, Pagnoux C, Khellaf M, Cordier JF, Hamidou M, Viallard ✔
31. Valeyre D, Prasse A, Nunes H, Uzunhan Y, Brillet PY, Müller Quernheim
J. Sarcoidosis. Lancet. 2014;383:1155-67.
JF, et al; French Vasculitis Study Group. Eosinophilic granulomatosis
withpolyangiitis (Churg-Strauss): Clinical characteristics and long-term ✔
32. Iannuzzi MC, Fontana JR. Sarcoidosis: clinical presentation, immuno-
pathogenesis, and therapeutics. JAMA. 2011;305:391-9.
followup of the 383 patients enrolled in the French Vasculitis Study
Group cohort. Arthritis Rheum. 2013;65:270-81. ✔
33. Jeny F, Bouvry D, Freynet O, Soussan M, Brauner M, Planes C, et al.
✔ rr
Management of sarcoidosis in clinical practice. Eur Respir Rev. 2016;25:
17. Cottin V, Bel E, Bottero P, Dalhoff K, Humbert M, Lazor R, et 141-50.
al; Groupe d’Etudes et de recherche sur les maladies orphelines
pulmonaires (GERM“O”P). Revisiting the systemic vasculitis in eo- ✔
34. Carmona EM, Kalra S, Ryu JH. Pulmonary sarcoidosis: diagnosis and
treatment. Mayo Clin Proc. 2016;91:946-54.
sinophilic granulomatosis with polyangiitis (Churg-Strauss): A stu-
dy of 157 patients by the Groupe d’Etudeset de Recherche sur les ✔
35. Ungprasert P, Crowson CS, Matteson EL. Association of sarcoidosis with
increased risk of VTE: a population-based study, 1976 to 2013. Chest.
Maladies Orphelines Pulmonaires and the European Respiratory
2017;151:425-30.
Society Taskforce on eosinophilic granulomatosis with polyangiitis
(Churg-Strauss). Autoimmun Rev. 2017;16:1-9. ✔
36. Govender P, Berman JS. The diagnosis of sarcoidosis. Clin Chest Med.
✔
18. Wechsler ME, Akuthota P, Jayne D, Khoury P, Klion A, Langford CA, et
al; EGPA Mepolizumab study team. Mepolizumab or placebo for eosino- ✔
37.
2015;36:585-602.
Scadding JG. Prognosis of intrathoracic sarcoidosis in England. A review
of 136 cases after five years’ observation. Br Med J. 1961;2:1165-72.
✔
philic granulomatosis with polyangiitis. N Engl J Med. 2017;376:1921-32.
✔
19. Statement on sarcoidosis. Joint statement of the American Thoracic So-
ciety (ATS), the European Respiratory Society (ERS) and the World As-
38. Judson MA, Baughman RP, Thompson BW, Teirstein AS, Terrin ML,
Rossman MD, et al. Two year prognosis of sarcoidosis: the ACCESS ex-
perience. Sarcoidosis Vasc Diffuse Lung Dis. 2003;20:204-11.
✔
sociation of Sarcoidosis and Other Granulomatous Disorders (WASOG)
adopted by the ATS board of directors and by the ERS executive commit- 39. Judson MA. A proposed solution to the clinical assessment of sarcoidosis:
tee, February 1999. Am J Respir Crit Care Med. 1999;160:736-55. the sarcoidosis three-dimensional assessment instrument (STAI). Med
✔
20. Moller DR, Chen ES. Systemic sarcoidosis. Grippi MA, Elias JA, Fish-
man JA, Kotloff RM, Pack AL, Senior RM, editors. Fishman’s pulmonary ✔
40.
Hypotheses. 2007;68:1080-7.
Turner-Warwick M, McAllister W, Lawrence R, Britten A, Haslam PL.
diseases and disorders. 5ª ed. New York: McGraw-Hill Medical; 2015. p. Corticosteroid treatment in pulmonary sarcoidosis: do serial lavage lym-
823-41. phocyte counts, serum angiotensin converting enzyme measurements,
✔
21. Iannuzzi MC, Rybicki BA, Teirstein AS. Sarcoidosis. N Engl J Med.
2007;357:2153-65. ✔
41.
and gallium-67 scans help management? Thorax. 1986;41:903-13.
Bradley B, Branley HM, Egan JJ, Greaves MS, Hansell DM, Harrison
✔
22. Wilsher ML. Seasonal clustering of sarcoidosis presenting with erythema
nodosum. Eur Respir J. 1998;12:1197-9.
NK, et al; British Thoracic Society Interstitial Lung Disease Guideline
Group, British Thoracic Society Standards of Care Committee; Thoracic
✔
23. Ribeiro M, Fritscher LG, Al-Musaed AM, Balter MS, Hoffstein V, Mazer
BD, et al. Search for chronic beryllium disease among sarcoidosis patients
Society of Australia; New Zealand Thoracic Society; Irish Thoracic So-
ciety. Interstitial lung disease guideline: the British Thoracic Society in
in Ontario, Canada. Lung. 2011;189:233-41. collaboration with the Thoracic Society of Australia and New Zealand
✔
24. Crowley LE, Herbert R, Moline JM, Wallenstein S, Shukla G, Schechter
C, et al. “Sarcoid like” granulomatous pulmonary disease in World Trade ✔
42.
and the Irish Thoracic Society. Thorax. 2008;63Suppl5:v1-58.
Singh JA, Furst DE, Bharat A, Curtis JR, Kavanaugh AF, Kremer JM, et
Center disaster responders. Am J Ind Med. 2011;54:175-84. al. 2012 update of the 2008 American College of Rheumatology recom-
✔
25. Newman LS, Rose CS, Bresnitz EA, Rossman MD, Barnard J, Frederick
M, et al. A case control etiologic study of sarcoidosis: environmental and
mendations for the use of disease-modifying antirheumatic drugs and
biologic agents in the treatment of rheumatoid arthritis. Arthritis Care
occupational risk factors. Am J Respir Crit Care Med. 2004;170:1324-30. Res (Hoboken). 2012;64:625-39.