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Amor Manual Del Discipulado PDF

Este documento presenta una introducción al amor según la Biblia, describiendo el amor como paciente, bondadoso y sin celos. Luego, la primera unidad se enfoca en el amor de Dios hacia nosotros, explicando que Dios nos amó primero y envió a Jesús para salvarnos, a pesar de que éramos pecadores. Para entrar en la salvación, debemos confesar a Jesús como Señor y creer que Dios lo resucitó. Al hacer esto, nacemos de nuevo y recibimos una nueva vida en Cristo.

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Este documento presenta una introducción al amor según la Biblia, describiendo el amor como paciente, bondadoso y sin celos. Luego, la primera unidad se enfoca en el amor de Dios hacia nosotros, explicando que Dios nos amó primero y envió a Jesús para salvarnos, a pesar de que éramos pecadores. Para entrar en la salvación, debemos confesar a Jesús como Señor y creer que Dios lo resucitó. Al hacer esto, nacemos de nuevo y recibimos una nueva vida en Cristo.

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REVOLUCIÓN

DE AMOR
Manual de Discipulado
PARTE I

Nombre:

Grupo Cristiano Águilas


[Link]

1
INTRODUCCIÓN

¿QUÉ ES EL AMOR?
Lee 1 Corintios 13:1-7. Éste pasaje habla acerca del amor. Sin duda podemos
tener una idea de lo que se trata el amor, por experiencias con seres amados, por
lo que nos muestran las teleseries, las películas, canciones románticas o ideas
obtenidas de algún libro. Sin embargo, el Amor según Dios es algo mucho más
elevado de lo que hemos conocido.
Después de leer el pasaje citado, responde:

¿Qué es el amor y qué características tiene?

Podemos ver que el amor es mucho más que el hacer buenas obras, e incluso
que el entregarse el uno por los demás. Esto se contrapone a muchos conceptos
erróneos sobre el amor que se manejan en los medios de comunicación, como
por ejemplo que “el amor hace daño”, o el amor manifestado como una
posesión obsesiva y celosa de un objeto o persona amada, o también que “el
amor es un estado de demencia temporal”; todas estas afirmaciones a la luz de
la Palabra de Dios son erróneas. Ahora Dios nos da la oportunidad de conocer
el verdadero el amor.

2
UNIDAD 1:
EL AMOR DE DIOS HACIA NOSOTROS
SEMANA 1 EL AMOR DE DIOS HACIA NOSOTROS
DIOS NOS AMÓ PRIMERO
Lee 1 Juan 4:7-11. Por medio de éste pasaje tenemos más luz acerca de qué es
el amor. Podemos ver que el amor consiste en que Dios nos amó a nosotros, y
Para recordar: se mostró en que envió a su Hijo para salvarnos de nuestros pecados y poder
acercarnos a Él. Es más, Dios es amor.
“En esto consiste el
amor: no en que LA SALVACIÓN
nosotros hayamos
amado a Dio s, sino “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
en que él nos amó a unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga
vida eterna.”
nosotros, y envió a
Juan 3:16
su Hijo en
propiciación por Dios por amor envió a su único Hijo, Jesús, para que por él tengamos vida
nuestros pecados.” eterna. Ahora, te puedes preguntar, ¿por qué era necesario que Jesús viniera a
(1 Juan 4:10) salvarnos? Para responder a esta pregunta, debemos remontarnos a los orígenes
del hombre (lee Génesis 2:7-9 y 2:15-17).
Dios creó al hombre y lo puso en el huerto del Edén. Lo autorizó a
comer de todo árbol del huerto, menos del árbol del conocimiento del bien y del
mal. Dios deja claro que es él quien manda y le pone límites al hombre, le
advierte acerca de lo que no le es permitido hacer y de las consecuencias que
conlleva el traspasar las reglas de Dios.
De acuerdo con Génesis 3 Adán y Eva pecan al desobedecer a Dios, y
por el pecado, entra la muerte en el hombre. Dios les advirtió que si comían del
árbol del conocimiento del bien y del mal morirían, por lo que al comer de él,
sufrieron la consecuencia de su pecado. Dios los expulsa del huerto del Edén
para que no vivan para siempre en pecado.
Por el pecado de Adán y Eva la muerte entró en el hombre, y luego de la
misma manera la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron
(Romanos 5:12). Además, la humanidad quedó destituida de la gloria de Dios
(Romanos 3:23). Por esto era necesario que Jesús viniera a salvarnos.

Para recordar: MISERICORDIA Y GRACIA DE DIOS HACIA NOSOTROS

“Mas Dios muestra “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún
su amor para con pecadores, Cristo murió por nosotros.”
nosotros, en que Romanos 5:8
siendo aún Dios muchas veces quiso restaurar al hombre y relacionarse con él, pero una y
pe cadores, Cristo otra vez las personas lo dejaban de lado en sus vidas. Pero en ésta realidad,
murió por nosotros.”
(Romanos 5:8)
3
Dios mostró su amor en que nosotros siendo aún pecadores, envió a Jesucristo a
morir por nosotros.
Lee Efesios 2:1-10 y responde:
1. ¿Puede alguien ser merecedor de la salvación que Dios da?

2. ¿Qué es la gracia y que significa que seamos salvos por gracia?

Jesús vino a la tierra y murió por nosotros para salvarnos. La salvación no se


obtiene por ser “gente buena” o por hacer buenas obras. La salvación es por
gracia por medio de la fe, es decir, es un regalo que Dios da (sin ser
merecedores de ello) a aquellas personas que creen en él (Tito 3:4-7).

ENTRANDO A LA SALVACIÓN
“Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la
palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús
es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los
muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero
con la boca se confiesa para salvación.”
Romanos 10:8b-10
Al confesar que Jesús es el Señor y creer que Dios lo levantó de los muertos,
Dios nos regala la salvación. Esto es más que un evento, tiene que ver con una
vida de confesar que Jesús es el Señor y creer que él vive. La palabra “Señor”
se traduce del griego “Kurios”, que significa soberano en autoridad, dueño,
amo.
Lee 1 Juan 2:1-6 y responde:
¿Es Jesús el Señor de tu vida? ¿Por qué?

Si tu respuesta es no, y quieres recibir a Jesús como el Señor de tu vida,


entonces haz humildemente esta oración:
Dios, reconozco que soy un pecador y que he vivido lejos de ti. Me
arrepiento y te pido perdón, sabiendo que el precio por mis pecados lo
pagó tu hijo Jesús en la cruz. Señor Jesús, te recibo en mi vida como
mi Señor y Salvador. Por favor, lléname con tu Espíritu Santo y
escribe mi nombre en el libro de la vida.
Si lo haces de corazón, tu nombre será inscrito en el libro de la vida (registro en
el cielo de los salvos), y Dios te habrá dado la salvación.

4
Lee Santiago 2:14-26. Una fe viva es evidente y se manifiesta en nuestra
forma de actuar, en nuestro vivir diario. Debe existir coherencia entre lo que
creemos y lo que hacemos. La fe se manifiesta a través de la obediencia.

NACIDOS DE NUEVO

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no


naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. (…) De cierto, de
cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede
entrar en el reino de Dios.”
Juan 3:3,5
Lee Tito 3:4-7. Por la misericordia de Dios es que somos salvos, y somos
hechos nuevas criaturas. Nacemos de nuevo, somos regenerados y renovados
por la Palabra y por el Espíritu Santo.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas
viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
2 Corintios 5:17
Responde las siguientes preguntas:
1. ¿Qué significa nacer de nuevo?

Para recordar:
2. ¿Por qué es necesario nacer de nuevo?
“De modo que si
alguno está en
Cristo, nueva
criatura es; las cosas Es necesario nacer de nuevo para entrar en el Reino de Dios y tener una nueva
vida con Cristo. Cuando nacemos de nuevo cambia nuestra manera de pensar,
viejas pasaron; he
de sentir y de actuar. Todo es hecho nuevo en nuestras vidas. Ahora el fruto del
aquí todas son Espíritu está en nuestras vidas y entramos a un proceso de transformación y
hechas nuevas.” renovación por la Palabra y el Espíritu de Dios.
(2 Corintios 5:17)
SEGUROS EN EL SEÑOR

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy


vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede
arrebatar de la mano de mi Padre.”
Juan 10:27-29
Estamos seguros en la mano del Señor, de allí nadie nos puede sacar, pues Dios
es todopoderoso.
“Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Que va en aumento hasta que el día es perfecto.”
Proverbios 4:18

5
No hemos venido a Cristo para volver atrás. Estamos para alcanzar aquello para
lo cual Dios nos llamó.
Lee Efesios 1:13-14. Cuando creímos el Evangelio, fuimos sellados con
el Espíritu Santo, que es las arras (garantía, anticipo) de nuestra herencia
(compartimos una herencia con Jesucristo).
¿Te sientes seguro en Dios? ¿Por qué?

SEMANA 2 LOS BAUTISMOS


“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en
el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he
mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin
del mundo.”
Mateo 28:18-20

Jesús nos manda hacer discípulos, bautizarlos y enseñarles todas las cosas. Él
prometió que estaría todos los días con nosotros.
Bautizar significa literalmente “sumergir”. En la Palabra se hablan de
varios bautismos, y cada uno de ellos tiene un poderoso significado espiritual.
Aquí veremos dos bautismos: el bautismo en agua y el bautismo en el Espíritu
Santo.

EL BAUTISMO EN AGUA

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que


Para recordar: creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será
condenado.”
“Por tanto, id, y Marcos 16:15-16
haced discípulos a
El bautismo en agua es un mandato para todo discípulo, para todo aquel que
todas las naciones,
quiere seguir a Jesús. El bautismo en agua es un acto de fe mediante el cual
bautiz ándolos en el declaramos morir a la vida sin Cristo, para renacer a una vida con Cristo como
nombre del Padre, y el Señor de nuestras vidas.
del Hijo, y del
Espíritu Santo…” Lee Hechos 2:37-38 y Hechos 8:35-38 y responde:
(Mateo 28:19) ¿Cuándo una persona debe bautizarse en agua y cuáles son los requisitos
para hacerlo?

El único requisito bíblico para ser bautizado en agua es creer de todo corazón
que Jesús es el Hijo de Dios, y puede ser llevado a cabo apenas la persona cree
y se arrepiente de sus pecados.

6
EL SIGNIFICADO DEL BAUTISMO EN AGUA
“…sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también
resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó
de los muertos.”
Colosenses 2:12
Al bautizarnos en agua es sepultado nuestro viejo hombre y resucitamos con
Cristo mediante la fe. Bautizados con Cristo somos muertos al pecado, a fin de
que andemos en vida nueva por la gloria del Padre (Romanos 6:3-4); por el
bautismo estamos revestidos (cubiertos) de Cristo (Gálatas 3:26-27).
Si aún no te has bautizado, ¿te gustaría hacerlo? ¿Por qué? Si ya lo hiciste,
¿qué significó para tu vida?

BAUTISMO Y SALVACIÓN
“El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las
inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena
conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo,…”
1 Pedro 3:21
El bautismo en agua nos salva, pero no en sí mismo. Lo que nos salva es la fe
en Jesús. El bautismo en agua es un paso de fe.

EL ESPÍRITU SANTO
Lee Juan 14:16-17, Juan 14:26 y Juan 16:7-14 y responde las siguientes
preguntas:
1. ¿Por qué Jesús dijo que nos convenía que él se fuera (v.7)?

2. ¿Qué dijo Jesús que haría el Espíritu Santo cuando viniera?

Para recordar: 3. ¿Cómo llama además Jesús al Espíritu Santo?

“Pero el Consolador,
el Espíritu Santo, a El maravilloso Espíritu Santo es Dios mismo quien viene a vivir en la vida del
creyente. Cuando creímos el evangelio, nos convertimos en templo del Espíritu
quien el Padre
de Dios, es decir, Dios viene a hacer habitación en nuestras vidas (Efesios 1:13,
enviará en mi 1 Corintios 6:19).
nombre, él os
enseñará todas las Jesús llama al Espíritu Santo “el Consolador”. En el griego original (uno
cosas y os recordará de los idiomas en que se escribió el Nuevo Testamento), ésta palabra tiene un
todo lo que yo os he significado mucho más profundo, ampliándose notablemente su significado,
dicho.” siendo algunos de ellos: ayudador, confortador, consolador, arengador.
(Juan 14:26) El Espíritu Santo también nos ayuda en nuestra debilidad, intercediendo
por nosotros conforme a la voluntad de Dios (Romanos 8:26-27).

7
EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO
Lee Hechos 1:4-8. Jesús, antes de ascender al cielo, anunció a los discípulos
que serían bautizados en el Espíritu Santo y con ese bautismo recibirían poder.
El bautismo en el Espíritu Santo es otro bautismo, además del bautismo en
agua. Mediante éste bautismo recibimos poder, y por medio de éste poder Dios
nos capacita para hacer su voluntad.
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y
de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que
soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les
aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre
cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y
comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que
hablasen.”
Hechos 2:1-4
En el día de Pentecostés, los que estaban reunidos fueron llenos del Espíritu
Santo. Cuando el Espíritu descendió sobre ellos, el Espíritu se manifestó
claramente en ellos, haciéndoles hablar en otras lenguas. En otros ejemplos, el
bautismo en el Espíritu Santo se manifiesta de otras maneras, como en el alabar
a Dios (Hechos 10:46) y profetizar (Hechos 19:6). Con Jesús ocurrió que
descendió el Espíritu en forma corporal, como paloma (Mateo 3:16). Dios hace
las cosas como él quiere, es importante no limitar a Dios en nuestros
razonamientos. Además ocurre cuando Dios quiere, por lo cual el creyente
puede ser bautizado en el Espíritu Santo antes, durante o después de ser
bautizado en agua. Es importante procurarlo, ya que está en la Palabra.

¿Qué importancia tiene en nuestra vida el bautismo en el Espíritu Santo?

SEMANA 3 EL PECADO Y EL PERDÓN


¿QUÉ ES EL PECADO?
El pecado, en esencia, es actuar fuera del gobierno de Dios. El actuar fuera del
gobierno de Dios siempre tiene consecuencias que nos afectan y afectan a los
demás, las cuales debemos asumir. Dios, en su grande amor, no quiere que
vivamos las consecuencias del pecado, por eso no quiere que pequemos.
Cuando pecamos, le damos la espalda a Dios y lo rechazamos.

EL PERDÓN DE DIOS
Sin Dios estábamos perdidos, sin salvación, esclavos y culpables de nuestros
pecados. Pero a pesar de nuestros pecados, el Padre envió a Jesús a morir por
nosotros (Romanos 5:8). Cuando creímos en Jesús y nos arrepentimos de
nuestros pecados nos dio vida juntamente con él, perdonándonos todos los
pecados (Colosenses 2:13; Efesios 2:1; Tito 3:3-7).

8
El arrepentimiento no es sólo sentir remordimiento, sino que involucra
un cambio en la forma de pensar, de mente, de actitud frente a las cosas.
Cuando nos arrepentimos de algo ya no lo hacemos, y no aprobamos que
alguien más lo haga. Cuando nos arrepentimos también buscamos restituir a los
que hayan sido dañados por nuestros pecados (levítico 6:2-5; Lucas 19:8-9).

EJEMPLOS DEL PERDÓN DE DIOS

LA TRAICIÓN DE PEDRO
Lee Marcos 14:66-72. Pedro negó a Jesús, cumpliéndose lo que le dijo
antes el Señor de que le iba a negar 3 veces. A pesar de esta tremenda
traición, Jesús recibe una vez más a Pedro, convirtiéndose éste en un
poderoso instrumento para proclamar su nombre (Juan 21:15-19;
Hechos 2:14).

EL CRIMEN DEL REY DAVID


El rey David vio a Betsabé, quien era esposa de Urías, y la codició.
David, aprovechando su posición, envió a buscarla para tener relaciones
con ella, la embarazó y luego mandó matar a su marido. David fue
confrontado por el profeta Natán, y David reconoce su pecado. En el
Salmo 51 podemos ver la exclamación de un verdadero arrepentimiento.
David fue perdonado, pero tuvo que asumir las consecuencias de su
pecado (2 Samuel 12:13-14).

EL PERDÓN DE DIOS Y EL CAMINAR DEL JUSTO


“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
1 Juan 1:9
Si confesamos nuestros pecados a Dios, Dios nos perdona y nos limpia. La
sangre de Cristo es suficiente para lavarnos de nuestros pecados.
Debemos tener claro que nuestra salida al pecado no es escondernos de Dios (lo
Para recordar: cual es imposible), tampoco es aparentar una falsa santidad, ignorando el
pecado que haya en nuestras vidas. Nuestra salida está en reconocer el pecado,
“Si confesamos arrepentirnos, humillarnos delante de Dios, confesar nuestros pecados y pedirle
nuestros pecados, él perdón a Dios en el nombre de Jesús. Dios nos perdonará y limpiará. Dice la
es fiel y justo para escritura que cuando Dios nos perdona de nuestros pecados, no se acuerda más
perdonar nuestros de ellos. Somos libres para seguir el Camino, el cual es Cristo. Así que
pecados, y perdonados, nadie nos puede recordar los pecados pasados. Si el enemigo trae
pensamientos a tu mente recordándote los pecados pasados y poniendo
limpiarnos de toda
culpabilidad en ti, rechaza esos pensamientos en el nombre de Jesús y usa con
maldad.” fe la Palabra, afirmando tu convicción en la fidelidad y justicia de Dios, pues es
(1 Juan 1:9) Dios mismo quien te limpia de toda maldad.
Dice la Escritura en proverbios 24:16 que siete veces cae el justo, y vuelve a
levantarse. Si caemos, sea cual sea la circunstancia, tenemos la promesa de
Dios de que no nos dejará ni nos desamparará (Josué 1:5; Hebreos 13:5).
Además, otra razón fundamental por la cual nos podemos levantar y nuestros
9
hermanos pueden hacerlo, es que si un hermano peca contra ti, y arrepentido te
pide perdón, tu lo tienes que perdonar. Asimismo, si pecas contra un hermano,
y arrepentido le pides perdón, éste te perdonará. De ésta manera, el proverbio se
cumple, ya que nos podemos levantar los unos a los otros (lee Mateo 18:21-22).

LA IMPORTANCIA DEL PERDÓN


“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos
a nuestros deudores. (…)Porque si perdonáis a los hombres sus
ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas
si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os
perdonará vuestras ofensas.” Mateo 6:12, 14-15
Debemos perdonar para ser perdonados por Dios. Dios no nos perdonará si nos
negamos a perdonar a los demás. Así como Dios nos perdonó, debemos
nosotros perdonar a los demás. Cuando Dios nos perdonó, lo hizo sin reproches.
Por amor Dios nos hizo libres de nuestros pecados. Asimismo, debemos hacer
libres a los demás de los pecados que hayan cometido en contra nuestra. Dice la
Palabra de Dios en 1 Corintios 13:5 que el verdadero amor no guarda rencor.
El rencor es un resentimiento arraigado y tenaz, y es fruto de la falta de perdón.
Si tengo rencor contra algo o alguien, es que no he perdonado. Cristo nos llamó
a libertad, y de una de las cosas que nos hizo libres es del pecado y la culpa.
Nosotros podemos dar libertad a otras personas del pecado que hayan cometido
contra nosotros y de la culpa que es producto del mismo pecado.
Existen muchas mentiras sutiles que circulan en los dichos de la gente y
Para recordar:
que se oponen a lo que Dios quiere hacer en las personas. Estas mentiras
pueden tener apariencia de piedad, pero a la luz de la Escritura no son más que
“…y conoceréis la excusas para no hacer la voluntad de Dios. Ejemplos de esto son frases como
verdad, y la verdad “no soy quien para perdonar”, o también “sólo Dios perdona”. Si Dios nos
os hará libres.” manda a perdonar es porque podemos hacerlo, y porque Dios lo manda tenemos
(Juan 8:32) que hacerlo. No perdonar es pecado, así que si aun hay rencor en tu vida,
arrepiéntete, perdona y pídele perdón a Dios por no perdonar.
¿Existe alguien contra quien sientas rencor, que no hayas perdonado? Es
tiempo de perdonar.
Lee Juan 8:32 y responde:
En lo que has aprendido de la Palabra ¿De qué manera has visto que Cristo
te ha hecho libre?

SEMANA 4 LA SANGRE DE CRISTO


LA SANGRE Y SU SIGNIFICADO
“...y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.
Hebreos 9:22
Sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados: este un principio o ley
espiritual. Los principios espirituales no se pueden quebrantar y se aplican a
todos.

10
En el antiguo testamento, de acuerdo a la ley que por medio de Moisés
Para recordar: Dios entregó al pueblo de Israel, era necesario derramar sangre para la
expiación de los pecados del pueblo (Levítico 4-6). Sin embargo, estos
“…pero si andamos sacrificios no podían hacer perfectos a quienes los ofrecían, ni tampoco
en luz, como él está limpiarles su conciencia, sino que en estos sacrificios hacían memoria de los
en luz, tenemos pecados. Éstos sacrificios eran la sombra de lo que venía, lo cual era el
comunión unos con sacrificio de Cristo. Jesucristo ofreció una vez y para siempre un perfecto
otros, y la sangre de sacrificio por los pecados (Hebreos 10:11-12).
Jesucristo su Hijo
LA OBRA DE LA SANGRE DE CRISTO
nos limpia de todo
pecado.” La sangre que Cristo derramó en la cruz obra poderosamente a favor de los
(1 Ju an 1:7) creyentes. Por la sangre de Cristo nuestros pecados son perdonados, somos
redimidos de la esclavitud del pecado y de la potestad de las tinieblas para
servir a Dios (Efesios 1:7, Colosenses 1:14, Apocalipsis 5:9), somos lavados de
nuestros pecados (Apocalipsis 1:5), somos justificados (Romanos 5:9), tenemos
libre entrada al Lugar Santísimo (el lugar de la presencia de Dios) (Hebreos
10:19) y nos hace vencedores sobre el poder del diablo (Apocalipsis 12:11).

UNA ESPERANZA VIVA


“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su
grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva…”
1 Pedro 1:3a
Lee 1 Pedro 1:3-9 y 1 Tesalonicenses 4:13-18.
Nuestro Dios nos trajo a su Reino y nos ha dado cosas maravillosas que
podemos disfrutar desde ahora y nos prometió otras que serán manifestadas en
el tiempo final. Nuestra esperanza debe ser firme en Dios, a fin de que por la fe
y la paciencia heredemos las promesas (Hebreos 6:11-12; 10:23).
Cuando se cumpla el tiempo, Dios traerá con Jesús a los que durmieron
en él, es decir, resucitará a los muertos en Cristo, mientras que los que estemos
con vida seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para
encontrarnos con el Señor en el aire. Así estaremos siempre con el Señor.
Debemos consolarnos y alentarnos unos a otros con estas palabras.

LO QUE NOS ESPERA EN LOS CIELOS


Lee Apocalipsis 21:1-7 y Apocalipsis 22:1-5 y responde las siguientes
preguntas:
1. ¿Qué tan real puedes ver lo que mencionan estos pasajes bíblicos?

2. ¿Cuál crees que debe ser nuestra actitud frente a las cosas que Dios nos
promete?

11
UNIDAD 2:
EL AMOR DE NOSOTROS HACIA DIOS
SEMANA 5 EL AMOR DE NOSOTROS HACIA DIOS
EL PRIMER Y GRAN MANDAMIENTO
“Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y
con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal
mandamiento”.
Marcos 12:30
Para recordar:
Dios nos manda a amarlo a él con todo el corazón, alma, mente y fuerzas.
“Y amarás al Señor ¿Qué crees tú que significa amar a Dios a éste nivel?
tu Dios con todo tu
corazón, y con toda
tu alma, y con toda
tu mente y con todas COMUNIÓN CON DIOS
tus fuerzas. Este es “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios
el principal verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”.
mandamiento.” Juan 17:3
( Marcos 12:30)
Jesús declara que la vida eterna es conocer al Padre y al Hijo. La vida eterna no
es algo que vendrá en el futuro cuando vayamos al cielo, sino que la vida eterna
es una realidad en nosotros desde el momento que nacemos de nuevo (1 Juan
5:11-12), pues el que se une a Cristo es un espíritu con él (1 Corintios 6:17). La
vida estaba con el Padre, y en Cristo se nos manifestó (1 Juan 1:1-2). Jesús es la
vida (Juan 14:6) y él es quien da vida eterna (Juan 5:21; 17:2).
“…y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo
Jesucristo”.
1 Juan 1:3b
Ahora, por medio de Jesucristo podemos tener comunión con Dios. Dios nos
invita a relacionarnos con él; Dios nos ama y nos anhela. Podemos tener
comunión con Dios por medio de la Oración y la Palabra.

ORACIÓN
Orar es conversar con Dios. Podemos acceder a Dios en oración por medio de
Jesucristo, pues por su sacrificio podemos presentarnos justos y santos delante
del Padre.
El que se dirige a Dios debe hacerlo en humildad, ya que Dios se agrada de los
humildes, pero no de los altivos (Salmos 51:17; 138:6; 1 Pedro 5:5b).
Debemos reconocer nuestra dependencia de Dios. Todos los logros que
podamos conseguir en el Reino de Dios, es él obrando a través nuestro (Juan
14:10; 2 Corintios 3:5), porque separados de Cristo nada podemos hacer (Juan
15:5b).

12
JESÚS NOS ENSEÑA A ORAR
SEMANA 6 Jesús es un ejemplo en la oración. Se movió en una dependencia tal al Padre
que pudo terminar bien su obra.
“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue
a un lugar desierto, y allí oraba.”
Marcos 1:35
Jesús oraba a solas con el Padre, y escogía el mejor momento par hacerlo. Si
Para recordar:
Jesús, siendo el Hijo de Dios, tenía una dependencia y necesidad tal de Dios
como para levantarse muy temprano por la mañana para orar, quizás con frío y
“Mas tú, cuando sueño, ¿Cómo crees tú que debe ser nuestra actitud frente a la oración?
ores, entra en tu
aposento, y cerrada A continuación, a la luz de la Escritura, veremos algunos puntos que debemos
la puerta, ora a tu tener en cuenta al momento de orar.
Padre que está en Lee Mateo 6:5-8. Cuando nos acercamos a Dios debemos hacerlo con humildad
secreto; y tu Padre y sencillez. Sinceros, sin falsas apariencias. Debemos orar con fe, sin dudar,
que ve en lo secreto confiando en que Dios nos está escuchando, a fin de no caer en actitudes
te recompensará e n religiosas que en nada ayudarán en nuestra relación con Dios.
público.”
(Mateo 6:6) “VOSOTROS, PUES, ORARÉIS ASÍ…”
Lee Mateo 6:9-13. Jesús nos dio un claro y poderoso ejemplo de cómo orar.
Podemos ordenar nuestra oración a Dios a partir de esta guía que nos dio el
Señor.
Padre nuestro que estás en los cielos…
Debemos dirigirnos al Padre con cercanía, amor y respeto, ya que somos
sus hijos, reconociendo además que él es Dios sobre todas las cosas.
Debemos hacerlo en el nombre de Jesús (Juan 14:13-14), pues por él
tenemos acceso al Padre.
…santificado sea tu nombre.
Como hijos de Dios, nuestro deseo debe ser que el Padre sea honrado en
todas las cosas. Le alabamos y bendecimos en la oración. Como somos
hijos de Dios, manifestamos en nuestras vidas el Reino de Dios, y el
nombre de Dios es santificado y glorificado cuando el mundo ve que de
todo corazón vivimos para Dios y cuando ve el fruto del amor de Dios en
nuestras acciones.
Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la
tierra.
El Reino de Dios es sinónimo de Gobierno de Dios. Cuando pedimos que
venga el Reino de Dios, lo que pedimos es que el Gobierno de Dios sea una
realidad en nuestro medio, que los diseños de Dios sean establecidos en
nuestra realidad (Éxodo 25:9; 1 Crónicas 28:19) y que Jesucristo sea
reconocido, obedecido y servido como el Rey de reyes y Señor de señores
que es.

13
El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Es necesario que le pidamos las cosas materiales que nos son necesarias a
Dios, pero sobre todo las cosas espirituales. Dios nos dice que él se
encargará de nuestras necesidades básicas (comida, bebida y ropa, según
Mateo 6:31-33), siempre que busquemos primeramente el Reino de Dios y
su justicia.
Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a
nuestros deudores.
Debemos confesar nuestros pecados y arrepentirnos (1 Juan 1:9), y Dios
nos perdonará así como nosotros perdonemos a nuestros deudores.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal…
Nadie es tentado de parte de Dios, sino que cada uno es tentado cuando de
su propia concupiscencia (deseos carnales) es atraído y seducido (Santiago
1:13-14). Lo que pedimos es que Dios no nos meta en esa situación, sino
que nos libre del mal; que el Señor no nos deje involucrarnos con las
tinieblas.
…porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos.
Alabamos y bendecimos al Señor, porque de él, y por él y para él son todas
las cosas (Romanos 11:36); porque él es bueno, porque para siempre es su
misericordia (Salmos 118:1).
Lee Lucas 11:5-13. Jesús nos anima a pedir. Compara la oración con una
situación en que vamos donde un amigo muy tarde a pedirle pan porque nos
llegó visita y no tenemos nada para darle. Jesús dice que aunque ese amigo no
se levante a darnos algo por ser su amigo, sí nos lo dará por nuestra
impertinencia, a fin de que lo dejemos tranquilo. Nos dice claramente que “todo
aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”(v.
10).
Jesús también compara la oración con un padre cuyo hijo le pide alimento. A
pesar de que el padre sea malo como persona, de igual manera les dará buenas
cosas a sus hijos. Si esto es así, ¿Cuánto más el Padre celestial dará cosas
buenas a los que le pidan? (Mateo 7:11).
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid
todo lo que queréis, y os será hecho.”
Juan 15:7
Si permanecemos en Jesucristo y sus palabras en nosotros, entonces podemos
pedir lo que queramos y nos será hecho. Dios nos oirá siempre que pidamos
conforme a su voluntad (1 Juan 5:14-15). Si andamos en Cristo y amamos a
Dios con todo entonces nos moveremos en su voluntad, nuestro corazón
compartirá los deseos de Dios y siempre pediremos conforme a su voluntad.

14
PALABRA
SEMANA 7
Toda la Escritura es inspirada por Dios, por lo que él nos habla a través de su
Palabra. Si queremos conocer a Dios y estar preparados para hacer su voluntad,
debemos buscar cada día a Dios no sólo en oración, sino también en Palabra.
La Palabra obra de muchas maneras, ya que ella es viva y eficaz (Hebreos
4:12); Jesucristo es la Palabra, según Juan 1:1. Por la Palabra conocemos a
Jesús (Juan 5:39), y esto no es sólo en los evangelios, ya que desde el Génesis
al Apocalipsis se habla de él. Por medio de la Palabra podemos conocer los
mandamientos de Dios (Juan 13:34), y entonces hacer su voluntad y andar en
amor (2 Juan 1:6). Por la Palabra el Padre nos santifica, ya que por ella
podemos discernir la luz de las tinieblas y reconocer lo que es pecado y no
agrada a Dios; la Palabra es verdadera agua purificadora, en ella Cristo nos lava
como Iglesia (Efesios 5:25-27). La Palabra nos perfecciona por la instrucción
en la justicia de Dios y también nos prepara para toda buena obra (2 Timoteo
3:16-17), esto quiere decir que por medio de la Palabra sabemos lo que tenemos
que hacer y también sabemos cómo hacerlo.

Para recordar: ORACIÓN Y PALABRA


“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es
“Dios es Espíritu; y
necesario que adoren.”
los que le adoran, en Juan 4:24
espíritu y en verdad
es necesario que Dios nos manda a buscarlo y amarlo en espíritu y en verdad. Este principio nos
adoren.” declara dos pilares que son fundamentales en la vida del creyente: El Espíritu
(Juan 4:24) Santo y la Palabra.

En espíritu tiene que ver con la comunión del Espíritu Santo, con la intimidad
con Dios, con la oración y con nuestro espíritu.
En verdad tiene que ver con la Palabra de Dios, con la Verdad, con Jesucristo.
Una búsqueda parcial de Dios, sólo en espíritu o sólo en verdad o mucho de
una cosa y poco de la otra, corrompe la condición espiritual del creyente. Si es
sólo en espíritu puede llevar al creyente a un andar emocional, supersticioso y
espiritualista, donde por la carencia de los límites de lo verdadero el creyente
peque, dañe a los demás y se dañe a sí mismo creyendo que en realidad está
amando a Dios y a su prójimo; si es así, entonces ya no es realmente en espíritu.
Si es sólo en verdad entonces el creyente puede asumir el evangelio como algo
racional, marcado por estructuras humanas, donde lo sobrenatural no tiene
cabida, donde el creyente carece de poder para hacer la voluntad de Dios y
vencer su propio pecado, y además carece de una relación viva y dinámica con
Dios; si es así, entonces ya no es realmente en verdad.

SEMANA 8 AMANDO A DIOS


“Si me amáis, guardad mis mandamientos.”
Juan 14:15

15
Dios quiere relacionarse con nosotros. Él nos ama y quiere que le conozcamos.
Esto lo podemos hacer a través de la oración y la Palabra. Dios también quiere
que lo amemos con todo, y nuestro amor lo demostramos guardando su Palabra.

Para recordar: “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”


1 Juan 4:19
“Si me amáis, Dios nos amó primero, y en respuesta a su gran amor nosotros le amamos,
guardad mis obedeciéndole.
mandamientos.”
(Juan 14:15) OBEDIENCIA
Lee Filipenses 2:5-8. Jesucristo es nuestro mayor ejemplo de obediencia. Antes
de comenzar su ministerio público siempre buscó agradar al Padre, y fue a un
nivel tal que Dios dijo de él: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo
complacencia” (Mateo 3:17). Se sometió en todo al Padre, y le obedeció hasta
la muerte en la cruz.

LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA


Lee Santiago 2:14-26. Una fe viva se evidencia por las obras. El que dice que
cree en Dios y no le obedece, su fe está muerta, porque la fe actúa juntamente
con las obras, y la fe se perfecciona por las obras.

LA OBEDIENCIA ES ADORACIÓN A DIOS


“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y
víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová?
Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar
atención que la grosura de los carneros.”
1 Samuel 15:22
En éste pasaje, Dios había mandado al Rey Saúl a exterminar al pueblo pecador
de Amalec con todo lo que había en él, pero Saúl desobedeció. El profeta
Samuel le dice que para Dios es mejor la obediencia que las ofrendas y los
actos de alabanza. Esto quiere decir que no podemos esperar que Dios se agrade
de nuestros cantos y ofrendas si no procuramos primero prestar atención a su
Palabra y obedecerle. A Dios le agrada la alabanza en los que son íntegros, en
los que en amor se santifican para él (Salmos 33:1).

LA LEY DE CRISTO
Lee Mateo 5:38-48. Jesús habla acerca de la ley que Dios entregó en el Antiguo
Testamento por medio de Moisés. La ley contenía muchas reglas que debían
obedecerse, y como Dios la estableció, el obedecer la ley era obedecer a Dios.
Ahora estamos en la ley de Cristo, la ley de la libertad. Sin embargo, a pesar de
que era complicado cumplir la ley, el andar en amor y cumplir la ley de Cristo
es algo es mucho más difícil.
Cristo cumplió la ley, y nos presenta un estándar de vida y obediencia mucho
más elevado. De acuerdo a ley se decía “amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu

16
enemigo”, sin embargo Jesús nos manda a amar a nuestros enemigos y hacerles
bien. Jesús nos manda a ser perfectos.

AVANZANDO HACIA LA PERFECCIÓN


SEMANA 9 “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Que va en aumento hasta que el día es perfecto.”
Proverbios 4:18
Tenemos el Espíritu Santo, tenemos la oración, tenemos la Palabra, tenemos la
Iglesia, tenemos a los Ministros de Dios… Dios dispuso todo para que podamos
avanzar hacia la estatura de Cristo, hacia la perfección. Debemos entender que
no es por nuestras fuerzas que vencemos al pecado, sino que es por la obra del
Espíritu de Dios y la Palabra de Dios en nuestras vidas. Dios es quien comenzó
la obra en nosotros y él la perfeccionará (Filipenses 1:6; 1 Tesalonicenses 5:23-
24; 1 Pedro 5:10).

HACEDORES DE LA PALABRA
Lee Santiago 1:22-25. Debemos llenarnos de la Palabra, pero no para ser
simples teóricos de la Palabra, sino para ser hacedores de ella. Cualquier
persona puede escuchar la Palabra, leer la Biblia, y opinar sobre ella, pero no
cualquiera es un hacedor de la Palabra. El que es simplemente un oidor de la
Palabra y no la pone por obra se engaña a sí mismo, creyendo que está bien. El
recibir y aceptar la Palabra no es suficiente, sino que además se debe poner por
obra, hacerla viva por la fe en nuestras vidas; debemos creer la Palabra y
movernos en ella.

LOS DOS CIMIENTOS


Lee Mateo 7:24-27. Jesús mediante una parábola ilustra la situación de dos
hombres que escuchan las palabras del Señor, y la diferencia que existe entre el
que las pone en práctica y el que no. El que las pone por obra actúa sabiamente
y edifica su vida sobre la roca, sobre Cristo, y vienen las dificultades y las
pruebas, pero por la Palabra sabe cómo enfrentarlas y salir adelante. El que no
Para recordar: las pone por obra edifica su vida sobre la arena, sobre lo que a él le parece
correcto, y vienen las mismas dificultades que le vinieron al anterior, pero como
“Nunca se apartará no tiene nada sólido en qué aferrarse, su vida se desmorona y es grande su
de tu boca este libro ruina.
de la ley, sino que de
La persona que oye a Cristo y pone en práctica sus palabras es la que en verdad
día y de noche está fundamentada sobre la roca que es Cristo.
meditarás en él, para
que guardes y hagas CAMINANDO EN LA PALABRA
conforme a todo lo
“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer
que en él está
conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes
escrito; porque de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas
entonces harás las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de
prosperar tu camino, la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y
y todo te saldrá hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces
bien.” harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
(Josué 1:8) Josué 1:7-8

17
Después que Moisés murió, Josué asumió el mando del pueblo de Israel. Aquí
Dios le dice a Josué que se esfuerce y sea muy valiente en guardar su Palabra
(la ley), porque así hará prosperar su camino y todo le saldrá bien.
Caminar en la Palabra es caminar en la bendición de Dios, ya que no damos
cabida al enemigo y nos apropiamos de las promesas que el Señor dispuso en su
Palabra. Además somos bien para los demás, ya que el cumplir la Palabra es
andar en amor y muchos recibirán del amor de Dios que está en nuestros
corazones (Mateo 7:12), y por nuestra obediencia a Dios él será glorificado (2
Corintios 9:13).
Lee Efesios 4:17-5:20 y responde:
¿Qué beneficios crees que trae al creyente el obedecer esta palabra?

BENDICIONES DE LA OBEDIENCIA
“Hijo mío, no te olvides de mi ley,
Y tu corazón guarde mis mandamientos;
Porque largura de días y años de vida
Y paz te aumentarán.”
Proverbios 3:1-2
Por obedecer a la Palabra abundaremos en largura de días, en años de vida y en
paz. Andaremos por nuestro camino confiadamente y no tropezaremos.
“Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos, guarda la prudencia
y la discreción, y serán vida para tu alma, y adorno para tu cuello.
Entonces andarás con seguridad por tu camino, y no tropezará tu pie.
Cuando te acuestes no tendrás temor, sí, te acostarás y será dulce tu
sueño. No temerás el pavor repentino, ni el ataque de los impíos
cuando venga, porque el SEÑOR será tu confianza, y guardará tu pie
de ser apresado.”
Proverbios 3:21-26 (LBLA)
La Palabra nos puede hacer sabios, tanto para enfrentar el día a día como para
llevarnos a la salvación que es por la fe en Cristo Jesús (2 Timoteo 3:15). Si
prestamos atención a las palabras de Dios para ponerlas por obra, disfrutaremos
de éstas de y todas las bendiciones que Dios promete en las Escrituras.
¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los
impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la
silla de los escarnecedores, sino que en la ley del SEÑOR está su
deleite, y en su ley medita de día y de noche! Será como árbol
firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su
tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.
Salmos 1:1-3 (LBLA)

18
SEMANA 10 SANTIDAD
SANTIFICARSE ES ADORACIÓN
“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que
presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a
Para recordar: Dios, que es vuestro culto racional.”
Romanos 12:1
“¿No sabéis que sois En el culto que ofrecemos a Dios es fundamental nuestra manera de vivir.
templo de Dios, y Nuestro cuerpo es templo del Espíritu de Dios, y debemos conservarlo como
que el Espíritu de una habitación santa para él (1 Corintios 6:19-20).
Dios mor a en
vosotros?” En el antiguo pacto se debían presentar animales para ser sacrificados como
ofrendas delante de Dios. Ahora, somos nosotros quienes, en amor, nos
(1 Corintios 3:16)
ofrecemos voluntariamente en el altar para morir a nosotros mismos, a nuestra
carnalidad, a fin de que vivamos para Dios, apartándonos del pecado,
obedeciéndole y agradándole en todo; esto es ser un sacrificio vivo, santo y
agradable a Dios.

LAS TENTACIONES
¿Qué significa para ti tentación?

Nadie es tentado de parte de Dios, sino que las tentaciones vienen de nuestra
propia concupiscencia, de nuestros propios deseos carnales. Dios permite que
seamos tentados (Mateo 4:1), pero nunca más allá de lo que podamos soportar
(1 Corintios 10:13). Debemos velar (vigilar, estar despiertos y atentos) y orar
para no entrar en tentación (Mateo 26:41), y ante cualquier situación debemos
saber que nuestro Señor Jesucristo es poderoso para socorrer a los que son
tentados (Hebreos 2:18b).

Para recordar: MANTENIENDO NUESTRA INTEGRIDAD


“Velad y orad, para “Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus ojos en
que no entréis en José, y dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso, y dijo a la mujer de su
tentación; el espíritu amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en
a la verdad está casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que
dispuesto, pero la yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto
carne es débil.” tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría
(Mateo 26:41) contra Dios? Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él
para acostarse al lado de ella, para estar con ella, aconteció que entró
él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa
allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces
él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió.”
Génesis 39:1-12

19
José era hijo de Jacob (o Israel) y estaba en Egipto sirviendo a Potifar, un
oficial del Faraón. José era recto en todo lo que hacía y Dios lo prosperó.
Agradó José a Potifar, y a éste le pareció bien confiarle a José todo lo que tenía.
Vemos en el pasaje que la mujer de Potifar quiso seducir a José, pero José la
rechazó muchas veces. En un momento José se vio acorralado, pero prefirió
huir de la situación en vez de pecar. Mantuvo su integridad delante de Dios, y
no traicionó la confianza de su amo.
“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el
amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.”
2 Timoteo 2:22
Hay situaciones en las que debemos estar dispuestos a huir, si se hiciese
necesario. Huir es parte de la resistencia al pecado. El consejo de Pablo a
Timoteo tiene que ver literalmente con escapar de los deseos desordenados, y
esto no tiene que ver con cobardía ni tampoco necesariamente con salir
corriendo, sino más bien con valentía para decir que no al pecado y evitar
situaciones que pongan en riesgo nuestra santidad. No debemos jugar con el
pecado. Si somos victoriosos sobre el pecado es por la sangre que Cristo
derramó en la cruz, es por el obrar de Dios en nuestras vidas, y no por una
capacidad propia de nosotros que nos haga inmunes a la tentación.

ACCIÓN DE GRACIAS, ALABANZA Y ADORACIÓN


SEMANA 11
“Entrad por sus puertas con acción de gracias,
Por sus atrios con alabanza;
Alabadle, bendecid su nombre.
Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,
Y su verdad por todas las generaciones.”
Salmos 100:4-5
Si lees Efesios 1:3-14 podrás ver que la obra que Dios hace en nuestras vidas es
para la alabanza de la gloria de su gracia y para alabanza de su gloria misma.
Dios ha hecho y está haciendo una obra tremenda en nuestras vidas; él es
bueno, y lo podemos comprobar en nuestro diario vivir. Dios merece ser
alabado, engrandecido y ensalzado por quien es y por lo que hace en medio
nuestro.

ACCIÓN DE GRACIAS
“Me postraré hacia tu santo templo,
Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;
Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.
El día que clamé, me respondiste;
Me fortaleciste con vigor en mi alma.”
Salmos 138:2-3
Acción de gracias es una expresión de gratitud a Dios por sus beneficios.
Tenemos mucho por qué agradecer a Dios, y el Rey David tenía claro esto y así
lo expresó en los Salmos.

20
Cuando oremos, hagámoslo con acción de gracias (Colosenses 4:2) y también
cuando hagamos peticiones a Dios (Filipenses 4:6). Los alimentos que
comemos con acción de gracias son santificados mediante la Palabra de Dios y
la oración (1 Timoteo 4:3-5). Las buenas obras y el servicio a los hermanos
producen acciones de gracias a Dios en los beneficiados, por lo cual Dios es
glorificado (2 Corintios 4:15; 9:10-13).

ALABANZA
Para recordar: “Bendice, alma mía, a Jehová,
“Bendice, alma mía, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
a Jehová, Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi Y no olvides ninguno de sus beneficios.”
ser su santo Salmos 103:1-2
nombre.”
(Salmos 103:1) Alabar a Dios es reconocer sus obras, todo lo que él hace por nosotros, y por
ello lo exaltamos y bendecimos por medio de las palabras y de todo aquello que
sirva para este fin.
“Venid, aclamemos alegremente a Jehová;
Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.
Lleguemos ante su presencia con alabanza;
Aclamémosle con cánticos.”
Salmos 95:1-2
Alabar a Dios también es regocijarse en él. Podemos alabar a Dios por medio
de cánticos, oraciones, levantando nuestras manos, con instrumentos musicales,
con danza, postrándonos a Dios en señal de humillación, con aplausos, y todo lo
que dé gloria a Dios y paz en la tierra (Lucas 2:14).
También alabamos a Dios cuando anunciamos y publicamos sus grandezas,
contándoles a las personas las virtudes de Dios (Salmos 145:6; 1 Pedro 2:9).

Para recordar: ADORACIÓN


“Mas la hora viene,
“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores
y ahora es, cuando adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre
los verdaderos tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le
adoradore s adorarán adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.”
al Padre en espíritu Juan 4:23-24
y en verdad; porque
también el Padre Adorar a Dios es amarlo y vivir para él; es amarle con todo nuestro corazón,
tales adorado res con toda nuestra mente, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas. El
culto a Dios debe ser completo: en espíritu, alma y cuerpo, por ello es que la
busca que le
obediencia y la santificación son fundamentales en la adoración a Dios.
adoren.”
(Juan 4:23) La verdadera adoración es en espíritu y en verdad. La adoración es medular,
busca complacer a Dios por sobre todas las cosas, y no depende de las cosas
que sirven como medios para adorar, puesto que la adoración no es música, no
son canciones, no es danza, no son templos o edificios, ni nada que dependa de
estas cosas, ni nada de este mundo.

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“Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de
la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al
que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra,
la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.”
Apocalipsis 5:13
Adorar es reconocer a Dios, es reconocer su majestad, su grandeza y su gloria
así como también reconocer su bondad, su misericordia y su amor. Adorar es
reconocer que el Señor es digno de recibir la alabanza, la honra, la gloria y el
poder.

EL TODO DEL HOMBRE

“Reconoced que Jehová es Dios;


El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;
Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.”
Salmos 100:3

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus
mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá
toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o
sea mala.”
Eclesiastés 12:13-14

Reconozcamos a Dios y vivamos por él. En su tiempo, Dios juzgará y dará a


cada uno según sus obras (Apocalipsis 2:23).

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