CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PERÚ
Según un informe del Centro de Investigación Tyndall Center de Inglaterra en
el 2004, el Perú es el tercer país más vulnerable al cambio climático después
de Bangladesh y Honduras. Si bien han pasado muchos años desde su
publicación este problema aún es preocupante ante el aumento de las
emisiones. La vulnerabilidad considera el grado de susceptibilidad de un
territorio de acuerdo a criterios de exposición, sensibilidad y capacidad
adaptativa ante el fenómeno. Los peruanos ya estamos sintiendo estas
señales:
Glaciares: Los efectos del fenómeno se están haciendo sentir en íconos
nacionales y para comprobarlo podemos ir a Huaraz. Todo aquel que visita
este lugar, no deja de sorprenderse por las cumbres nevadas que, además de
ser cantadas en nuestro himno nacional, se conocen como las “Nieves
Perpetuas”. Hoy en día este calificativo siendo dudado, pues el
calentamiento global ha ocasionado la pérdida del 30% de la nieve y el hielo
durante la década de los 90. En otras palabras, casi la tercera parte de lo que
tomó cientos de años en acumularse, se ha perdido en tan solo 25 años.
El glaciar Pastoruri se redujo 490.67 metros en 5 años (1980-2005) a una
velocidad promedio de 19.63 metros por año. Esto significa una pérdida del
40% de su área, ocasionando que sea cerrado al turismo por seguridad.
Agua: El derretimiento de los glaciales en varias partes del Perú ya tiene sus
consecuencias en la disponibilidad del recurso hídrico, o las reservas de agua.
Esta pérdida de agua asciende a 7,000 millones de metros cúbicos que es
equivalente al líquido que utiliza Lima en 10 años.
Desastres naturales: Las lluvias e inundaciones se presentan cada vez más
fuertes y frecuentes en el norte del Perú. Así mismo, han comenzado a
presentarse heladas más fuertes y frecuentes en el sur peruano.
El incremento de la temperatura también adelanta el pico de descarga de
agua en primavera, en muchos ríos que se alimentan de los glaciares y la
nieve, así como el calentamiento de lagos y ríos en muchas regiones, tienen
consecuencias en la estructura térmica y calidad de agua.
¿A qué se debe este fenómeno?
La temperatura media de la superficie terrestre se incrementó más de 0,6º C
desde los últimos años del siglo XIX. Se prevé que aumente de nuevo entre
1,4º C y 5,8º C para el año 2100, lo que representa un cambio rápido y
profundo. Aun cuando el aumento real sea el mínimo previsto, será mayor
que en cualquier siglo de los últimos 10.000 años. La razón principal del
aumento de la temperatura es un proceso de industrialización iniciado hace
siglo y medio y, en particular, la combustión de cantidades cada vez mayores
de petróleo, gasolina y carbón, la tala de bosques y algunos métodos de
explotación agrícola.
Estas actividades han aumentado el volumen de "gases de efecto
invernadero" en la atmósfera, sobre todo de dióxido de carbono, metano y
óxido nitroso. Estos gases se producen naturalmente y son fundamentales
para la vida en la Tierra; impiden que parte del calor solar regrese al espacio,
y sin ellos el mundo sería un lugar frío y yermo. Pero cuando el volumen de
estos gases es considerable y crece sin descanso, provocan unas
temperaturas artificialmente elevadas y modifican el clima. Los ocho años
más cálidos, según los registros instrumentales que se mantienen desde
1850, ocurrieron desde 1998, siendo 2005 el año más caluroso.
LOS GASES DE EFECTO INVERNADERO
-Dióxido de carbono (CO2). Es el mayor responsable del calentamiento
global. Se emite principalmente con la quema de combustibles fósiles, la
destrucción de los bosques y los incendios forestales.
-Metano (CH4). Se libera en la descomposición de la materia orgánica en
ausencia de oxígeno como ocurre en las zonas pantanosas, en los vertederos,
etc. También se libera con ciertos cultivos, como el arroz y en la ganadería.
-Óxido Nitroso (N2O). Se libera en la producción industrial y en el uso de
fertilizantes agrícolas nitrogenados. Tiene un alto potencial de
calentamiento.
Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC), Hexafluoruro de azufre
(SF6).
Son gases fluorados artificiales creados por la industria para usos específicos
(relleno de pelotas de tenis, conducción de equipos de alta tensión,
refrigerantes, etc.). Permanecen mucho tiempo en la atmósfera y tienen un
elevadísimo potencial de calentamiento.
El Perú sufrirá los siguientes efectos
- Pérdida del 22% de la superficie de nuestros glaciares en los últimos 30
años, que a la vez son el 71% de los glaciares tropicales del mundo.
- Peligro de extinción de flora y fauna biodiversa en la Amazonía.
- Pérdida de los cultivos vulnerables al cambio climático como el maíz, la
papa y el arroz, que forman parte de la canasta básica familiar peruana.
- Destrucción de la infraestructura vial. Se estima que un 89% de la
infraestructura vial en nuestro país es altamente vulnerable a los eventos
climáticos.
- Se estima que en 40 años el Perú tendría el 60% del agua que tiene hoy.
- El aumento de las temperaturas intensifica los incendios forestales y la
expansión de plagas que afectan los cultivos.
- A medida que el clima cambie, las áreas ocupadas por muchas especies no
serán aptas para su supervivencia, modificándose el mapa de distribución de
las comunidades biológicas.