ACTIVIDAD 7
Elaborado por:
JESÚS DAVID MATEUS ROJAS
QUÍMICA GENERAL
CORPORACIÓN UNIVERSITARIA IBEROAMERICANA
FACULTAD DE INGENIERÍAS
INGENIERÍA INDUSTRIAL
COLOMBIA
2019
ACTIVIDAD 7
Presentado a:
JENNY GARAVITO
QUÍMICA GENERAL
CORPORACIÓN UNIVERSITARIA IBEROAMERICANA
FACULTAD DE INGENIERÍAS
INGENIERÍA INDUSTRIAL
COLOMBIA
2019
REACCION QUIMICA
“Las reacciones químicas son procesos que producen, a partir de sustancias
denominadas reactantes, otras nuevas denominadas productos, por reordenamientos
atómicos o moleculares”. (Simes, 2014)
Nos referimos a una reacción química cuando decimos que las moléculas de los
reactivos rompen alguno de sus enlaces para formar otros nuevos, lo que conlleva la
aparición de nuevas sustancias. Llamamos ecuación química a la expresión en la
que aparecen como sumandos las fórmulas de los reactantes (sustancias que
reaccionan) seguidas de una flecha, y las fórmulas de los productos (sustancias que
se producen) también sumándose.
Deben incluirse los estados de agregación de las sustancias, aunque si todas están
en disolución o son gaseosas, se pueden obviar.
Para que se produzca la reacción es necesario que las moléculas de los reactantes
choquen entre sí, ya que es la única manera de que puedan intercambiar átomos
para dar los productos. Ésta es una condición necesaria pero no suficiente ya que el
choque debe darse con una mínima energía para que los enlaces de los reactivos se
puedan romper, y con la orientación que les permita unirse para formar las moléculas
de los reactivos. Si se dan todas las condiciones hablaremos de choque efectivo.
Reactantes...→...Productos
AB (g) + CD(g) → AC(g) + BD(g)
Es necesario que las moléculas de los
reactantes se encuentren. Las reacciones
no se pueden dar a distancia.
Una vez se produce el choque,
solo se dará la reacción si
disponemos de suficiente energía
para romper los enlaces de los
reactivos y que se puedan formar
los enlaces que darán ligar a los
productos
AJUSTE
Dado que los átomos de los reactantes no desaparecen, en los productos
encontramos los mismos y en la misma cantidad. Esto, además, explica la Ley de
conservación de la masa. Para conseguir esa constancia en el número de átomos
de la ecuación química tenemos que realizar un proceso denominado ajuste.
Consiste en colocar unos coeficientes estequiométricos delante de cada fórmula
de modo que indiquen las veces que ésta se repite. Esos coeficientes afectan a toda
la molécula, multiplicando a todos los elementos de la fórmula. Con estos números
lograremos igualar el número de átomos de cada elemento en productos y reactivos.
Dichos números deben ser enteros ya que no podemos hablar de una fracción de
molécula. Para el ajuste podemos utilizar dos procedimientos:
Por tanteo:
Vamos probando hasta encontrar los coeficientes que nos sirvan. Suele facilitar
las cosas dejar para el final los átomos que aparecen en más de una sustancia en
alguno de los miembros de la ecuación.
CaCl2 + NaBr → CaBr2 + NaCl
En esta reacción no hay ninguna complicación especial, nos dará igual
empezar por cualquier elemento.
Lo más sencillo será empezar por alguno que aparezca como un subíndice
diferente a 1 por ejemplo el cloro.
Necesitamos poner un dos al NaCl para igualarlo
CaCl2 + NaBr → CaBr2 + 2 NaCl
Ahora tenemos dos cloros en ambos miembros, pero nos falta un sodio ponemos un
dos al NaBr
CaCl2 + 2NaBr → CaBr2 + 2 NaCl
Ya la tenemos ajustada
Método matemático o de los coeficientes indeterminados:
Consiste en asignar una incógnita a cada fórmula y plantear una ecuación
para cada elemento. Como es más complicado solo lo usamos cuando el
anterior no da resultados.
TIPOS DE REACCIONES
Encontramos muchísimas reacciones químicas diferentes. puesto que es algo
inherente a la ciencia ordenar y clasificarlo todo, ésta no iba a ser una excepción.
Dada esta variedad hay bastantes formas de clasificar las reacciones: una reacción
se puede clasificar con todos y cada uno de los criterios. Debido a su importancia, hay
dos de los criterios de clasificación: según la transformación y según la partícula
transferida.
- Según la velocidad con la que se desarrolla la reacción:
Dependiendo del tiempo que tardan en consumirse los reactivos encontraremos
reacciones rápidas y lentas.
“Además de considerar el sentido de una reacción química y la intensidad de la
misma, es muy importante considerar el factor velocidad, es decir el tiempo en que se
produce la reacción y la generación de productos”. (Simes, 2014)
La velocidad de una reacción está determinada por:
✓ El tipo de sustancias reaccionantes
✓ Temperatura
✓ Concentración
✓ Influencia de los catalizadores
Na + H2O → NaOH Rápida, tarda muy poco en consumir todo el sodio.
Fe + O2 → FeO Lenta, el hierro se oxida con el aire a una velocidad baja.
- Según la energía implicada en el proceso:
Si la reacción desprende energía, la denominamos exotérmica y cuando la
absorbe decimos que es endotérmica. Éstas las desarrollamos en el apartado de
energía.
“Ya expresamos que si una reacción libera calor decimos que es exotérmica, en
cambio sí absorbe calor, se trata de una reacción endotérmica. Sobre este tipo de
reacciones, una modificación de la temperatura ocasionará un desplazamiento del
equilibrio”. (Simes, 2014)
H2 + F2 → 2 HF Q= -128.4 KJ Desprende calor, exotérmica.
C + H2 → C3H6 Q= 20.4 KJ Absorbe calor, endotérmica
- Según el sentido de la reacción:
Si la reacción se da sólo de reactivos a productos, nos referimos a ella como
irreversible. Si se da también de productos a reactivos (en ambos sentidos), hablamos
de reversible.
NaOH + HCl → H2O + NaCl Irreversible, solo se da en este sentido.
N2+ 3H2 ↔ 2NH3 Reversible, hay un equilibrio entre ambas reacciones.
Por ejemplo, el ácido sulfúrico reacciona con la sacarosa de forma algo lenta. Si
añadimos agua a esta mezcla, la reacción es rápida. Al principio se va oscureciendo
poco a poco y, al
añadir agua, se vuelve negra rápidamente. En ambos casos se desprende energía, es
exotérmica e irreversible.
- Según el tipo de transformación:
Las clasificamos según la transformación o mecanismo por el que se da la reacción:
- Reacciones de combinación o síntesis
Partiendo de dos o más sustancias, producen un solo
producto: H2 + O2 → H2O Fe +
Cl2 → FeCl3
- Reacciones de descomposición
Partiendo de un solo reactante, da lugar a varios
productos: H2CO3 → CO2 + H2O H2O2
→ O2 + H2O
- Reacciones de desplazamiento o sustitución
Son aquellas en las que algún átomo de una de las sustancias que reacciona es
desplazado o sustituido por otro de una sustancia simple:
Na + H2O → NaOH + H2 Co + H2SO4 → H2 + CoSO4
- Reacciones de doble desplazamiento
Es muy parecida a la anterior, pero, esta vez, el átomo que entra en la molécula
proviene de un compuesto y el átomo desplazado entra en la molécula del otro
compuesto.
H3PO4 + Ca(OH)2 → Ca3(PO4)2+ H2O NaCl + CaNO3 → NaNO3 + CaCl2
- Según la partícula que se transfiere:
Para esta clasificación nos fijaremos en la partícula que pasa de un reactivo a otro.
- Reacciones de transferencia de protones o ácido-base
Utilizaremos la teoría de Arrhenius por ser sencilla, aunque completa, y suficiente
para nuestro objetivo. Consideramos ácido a aquella sustancia capaz de ceder
protones (H+ en disolución, llamado más correctamente ion oxonio y representado por
H3O+) y base a la que es capaz de ceder iones hidróxido (OH- también llamado
oxhidrilo).
1) NaOH → Na+ + OH- 2) HCl → H+ + Cl-
Un ión oxonio de la sustancia con características ácidas se une a un oxhidrilo
proveniente de la sustancia básica para dar agua. Los iones restantes se unen para
formar una sal.
1) NaOH + HCl → NaCl + H2O 2) H3PO4 + Ca(OH)2 → Ca3(PO4)2 + H2O
- Reacciones de transferencia de electrones o de oxidación-reducción
Son aquellas en las que se verifica la transferencia de electrones entre los
reactantes. Para saber si ha tenido lugar, hay que observar el número de oxidación. En
este curso será suficiente con adoptar como tal la valencia iónica. Si gana electrones,
su número de oxidación disminuye y decimos que se reduce; si los pierde, dicho
número aumenta y hablamos de oxidación.
1) FeCl2 + CoCl3 → FeCl3 + CoCl2 Cambian hierro y cobalto
2) KMnO4 + KI + HCl → MnCl2 + KIO3+ KCl+ H2O Cambian iodo y manganeso
Las combustiones son procesos en los que una sustancia se oxida (combustible) y
otra se reduce (comburente) liberando gran cantidad de energía y formando gases.
Es preciso que conozcas las combustiones de hidrocarburos, en las que el carbono
pasa a dióxido de carbono y el hidrógeno, a agua. En este caso el comburente es el
oxígeno.
1) C6H6 + O2 → CO2 + H2O 2) C3H5OH + O2 → CO2 + H2O
RELACIONES ESTEQUIOMETRICAS
Una vez ajustada la reacción disponemos de una relación entre todas las
sustancias que intervienen en ella. Los coeficientes estequiométricos nos dan la
cantidad de moléculas de cada sustancia. Por ejemplo:
C5H12 + 8 O2 → 5CO2 + 6 H2O
Una molécula de C5H12 reacciona con 8 moléculas de O2 para dar 5 moléculas
CO2 de y 6 moléculas de H2O.
Dado que los moles son directamente proporcionales al número de moléculas a
través del número de Avogadro podemos leer la relación anterior como si de moles
se tratase. A partir de este cambio de lectura y en los siguientes, ya es posible utilizar
ajustes con fracciones.
Un mol de C5H12 reacciona con 8 moles de O2 para dar 5 moles de CO2 y 6 de
H2O.
Además, como la masa molecular (M) es la cantidad en gramos que necesitamos
para tener un mol de cualquier sustancia, podemos transformar la relación vista a
gramos. Si añadimos esto a las relaciones anteriores tendremos
Lecturas C5H12 8 O2 5 CO2 6 H2O
Moléculas 1 molécula 8 moléculas 5 moléculas 6 moléculas
Moles 1 mol 8 moles 5 moles 6 moles
Gramos 1 x72 8 x 32 5 x 44 6 x 18
(moles por M) 72 g 256 g 220 g 108 g
REACTIVO LIMITANTE
En cualquier reacción, lo normal es que los reactivos no se mezclen en proporción
estequiométrica, que es la proporción exacta para que no sobre de ninguno de ellos.
Si no tenemos esa suerte, la reacción se detendrá cuando uno se agote. A éste lo
denominamos reactivo limitante ya que limita la reacción al no poder continuar. Para
identificar al reactivo limitante proponemos dos métodos: Tanteo: Elegimos uno de los
reactivos como supuesto limitante. Será el que reaccione completamente. Calculamos
la cantidad necesaria del otro reactivo y comprobamos que sea menor que la masa de
que disponemos. En caso de no tener suficiente, como no podemos gastar más de lo
que tenemos (esto es ciencia; no hay préstamos), el reactivo limitante será el otro.
RENDIMIENTO
No todas las reacciones se mantienen hasta que se agotan los reactivos. En
muchos casos la reacción parece detenerse aun quedando reactantes. Esto se debe
a que también tiene lugar la reacción contraria y ambas llegan a un equilibrio donde
se obtienen productos y reactivos a la misma velocidad, de manera que ya no varían
sus cantidades netas. Realmente la reacción se sigue produciendo en ambas
direcciones.
DIAGRAMAS DE ENERGÍA
Una de las características de una transformación química es la variación de
energía. La energía total de los productos no es idéntica a la de los reactantes. Esto
se debe a que necesitamos energía para romper los enlaces de los reactivos y se
obtiene otra cantidad al formarse los enlaces de los productos. Realmente no podemos
conocer cuánta energía total tiene una sustancia, pero sí somos capaces de saber
cuál ha sido la variación en una reacción. El estudio se suele realizar a presión
constante y, en este caso, la variación de energía se denomina variación de entalpía
que denotamos con ΔH. Esto se entiende mucho mejor viendo los "diagramas de
energía". Son gráficas de la energía frente al avance de la reacción. Siempre es
necesaria una cierta cantidad de energía para que se produzca la reacción (se deben
romper enlaces). A esa cantidad de energía la llamamos "energía de activación".
En el momento en el que se están rompiendo enlaces de los reactivos también se
están formando los de los productos. Esta situación se denomina "complejo activado".
A continuación, podemos ver todas estas definiciones reflejadas en los diagramas de
energía. Como vimos, nos encontramos con dos posibilidades: que se desprenda
energía o que se absorba.
Reacciones exotérmicas:
Son las que desprenden energía ya que el nivel energético total de los productos es
menor que el de los reactivos.
Reacciones endotérmicas
La energía de los reactantes es menor que la de los productos por lo que se
absorbe esa diferencia de energía.
VELOCIDAD
Definimos velocidad de una reacción como la variación del número de
moles (más correctamente de la molaridad) de una sustancia con respecto
al tiempo.
Esta magnitud tiene gran importancia, ya que una reacción puede ser muy
interesante desde el punto de vista de los productos que obtenemos o de la energía
que desprenda y, sin embargo, tardar años en producirse en un porcentaje aceptable.
Así, es muy importante para trabajar con reacciones conocer cómo aumentar su
velocidad.
Factores que influyen en la velocidad
La velocidad de las reacciones químicas depende de varios factores. En estas
páginas veremos de forma detallada cómo influyen todos ellos: temperatura, naturaleza
de los reactivos, concentración, estado físico o presencia de catalizadores.
Temperatura:
El efecto de la temperatura está relacionado con la energía: a mayor temperatura,
mayor energía media tendrán las moléculas. En realidad, a una determinada
temperatura la energía de todas las moléculas no es la misma, por eso hablamos de
un valor medio. La energía de las partículas responde a una distribución en la que
su media es mayor conforme aumenta la temperatura.
Por ello, enfocando el problema desde el punto de vista de las reacciones,
compararemos la energía de las moléculas con la energía de activación. Al aumentar
la temperatura, un mayor número de moléculas tendrán suficiente energía para
superar el máximo de la gráfica de energía, la energía de activación, y podrán entonces
romper sus enlaces para formar los productos. En resumen, a mayor temperatura,
mayor número de choques efectivos.
Ejemplo:
La oxidación del magnesio se produce muy lentamente a temperatura
ambiente, si la aumentamos acercando un mechero vemos como es rápida.
Además, al ser una reacción exotérmica desprende calor y hace que continúe
con gran velocidad.
CONCENTRACIÓN
Este factor es el más sencillo de comprender: cuantas más moléculas tengamos,
más choques habrá y más cantidad de reactantes pasarán productos. ¿Cómo medimos
esas cantidades? En química, la unidad de medida es el mol. Como la mayoría de las
reacciones se dan en disolución, para comparar mejor utilizamos la molaridad
(moles/litro). Esto se explica teniendo en cuenta que para el número de choques es
muy importante el volumen del recipiente. Si tienes el doble de moles en un recipiente
cien veces mayor los choques serán bastante menos. En estado gaseoso utilizaremos
la presión, más fácil de medir y proporcional a la molaridad. A mayor presión
mayor será la velocidad. PV=nRT
Naturaleza de los reactantes
Si comparamos dos reacciones parecidas podemos encontrar grandes diferencias
en sus velocidades. Estas diferencias no se deben a ningún efecto de los que hemos
visto (temperatura o concentración). Existe otro factor inherente a las sustancias que
reaccionan, pues unas mezclas tienen mayor tendencia a reaccionar que otras y esto
se traduce en una mayor velocidad. Lo podríamos explicar fijándonos en la energía de
activación, para diferentes reactantes será
distinta.
Por ejemplo, si tomamos dos trozos de distintos metales de la misma masa y a la
misma temperatura y les añadimos un poco de agua, los dos se oxidarán, pero las
velocidades no serán iguales. Pongamos el caso del magnesio y el sodio. En el primero
no se observa reacción (aunque se dé); en el segundo, se da de forma instantánea.
En las imágenes vemos durante unos segundos los dos casos:
Imágenes tomadas de: [Link]
magnesio/
ESTADO FÍSICO
Debido a que las reacciones se producen a partir de choques entre moléculas, cuanto
más frecuentes sean los choques, mayor será la velocidad de la reacción. Si el estado
de los reactantes es gaseoso o se encuentran en disolución, los choques pueden darse
por parte de todas las moléculas de que dispongamos.
En el caso de los sólidos no sucede así, las partículas susceptibles de chocar serán
solo las que se encuentran en la superficie del sólido, que son las únicas a las que se
pueden acercar las moléculas del otro reactivo. Por esto la velocidad depende de la
superficie de contacto y aumentará con el grado de división. Será mayor, cuanto menor
sean los trozos del sólido debido
a que para la misma masa aumenta la superficie. Si nos interesa aumentar la
velocidad y hay un sólido en juego, lo mejor es machacarlo o, mejor todavía,
disolverlo.
Presencia de catalizadores
Un catalizador es una sustancia que varía la forma de producirse una reacción
creando un nuevo camino para el que la velocidad es mucho mayor. Esto se debe a
que la energía de activación de esta nueva reacción es bastante menor que la de la
primera, que además se sigue produciendo.
Otra característica muy importante de los catalizadores es que se recuperan, no se
gastan, sino que son a la vez reactivos y productos. De este modo se necesita una
pequeña cantidad para aumentar muchísimo la velocidad de una reacción. El problema
es que cada reacción tiene un catalizador diferente, si es que lo tiene. No hay una
sustancia que nos sirva para todas las reacciones. Los catalizadores son específicos
para cada reacción.
Imagen tomada de: [Link]
[Link]
REACCIONES DE IMPORTANCIA INDUSTRIAL
En la industria encontramos ejemplos de reacciones útiles: utilizamos
combustiones para generar energía eléctrica (centrales térmicas), preparamos
reacciones para aprovecharlas cuando nos interese (pilas o bebidas autocalentables),
fabricamos medicamentos, creamos nuevos materiales.
En lo que conocemos como industria básica se fabrican compuestos que luego
serán utilizados para dar otros. Los ejemplos más conocidos son el ácido sulfúrico
y el amoniaco.
Ácido sulfúrico
Se parte de azufre o sulfuro de hierro (pirita) que se oxida para dar SO2. En una
segunda fase este SO2 se vuelve a oxidar para dar SO3. Este segundo proceso es
más interesante para nosotros. Se realiza a una temperatura de entre 500 y 600ºC
(recuerda el efecto de la temperatura en la velocidad) y en presencia de un catalizador
de V2O5 consiguiéndose un rendimiento de hasta el
98%. Finalmente, el SO3 se mezcla con agua para dar el ácido sulfúrico.
1) 2 SO2 + O2 => 2 SO3 2) SO3+ H2O => H2SO4
Se utiliza para hacer fertilizantes, fabricar ácido fosfórico, pigmentos, en reacciones
electrolíticas
Amoniaco
Se produce por la reacción entre nitrógeno e hidrógeno: 2 N2 + 3 H2 ↔ 2 NH3
Esta reacción es exotérmica y, aunque ese desprendimiento de energía podría
aumentar la velocidad, en este caso concreto perjudica al rendimiento. Se encuentra
que la temperatura ideal para el proceso es de solo 400ºC (baja para la industria). Se
aprovecha ese calor cedido por la reacción para calentar los gases N2 y H2 que van a
reaccionar de forma que la temperatura no siga aumentando. Interesa una presión alta
(para que haya más moléculas y se produzcan más choques) y se utiliza un catalizador
de hierro.
El uso más común es en fertilizantes y productos de limpieza. Debemos tener cuidado
ya que es peligroso mezclarlo con lejía ya que forman gases tóxicos.
ALTERACIONES EN EL MEDIO AMBIENTE
Desde el comienzo de los tiempos el ser humano ha realizado transformaciones
químicas (cocina, cerámica, medicina…) que han aumentado su calidad de vida.
Algunas de esas transformaciones químicas han alterado su entorno. Conforme los
adelantos científicos (y químicos) favorecían el aumento de la población, el impacto
sobre el medio ambiente ha ido creciendo. Veamos tres ejemplos:
Lluvia ácida
Las combustiones de la industria y las destinadas a producción de energía
eléctrica (aquí todos tenemos parte de culpa) producen óxidos de nitrógeno y azufre
que se emiten a la atmósfera. Bien por emisión directa o bien por oxidación en el
aire de otras moléculas nos encontramos con las especies SO3 y NO2 que, al entrar
en contacto con el agua, forman ácido sulfúrico y ácido nítrico respectivamente.
Cuando estos ácidos caen a la superficie de la Tierra con la lluvia producen
problemas en plantas, edificios, aguas.
Efecto invernadero
La atmósfera tiene una pequeña proporción de CO2 (0.03%) pero tiene unas
propiedades muy beneficiosas para la vida. Puesto que absorbe parte de la radiación
emitida por la Tierra evitando que se enfríe. Este gas es el responsable de que la
temperatura media de nuestro planeta se mantenga constante en unos 15ºC en lugar
de los -18ºC que tendríamos sin su presencia. Es el llamado efecto invernadero que,
lejos de ser un problema, es una gran ayuda
para la vida. El problema es que las combustiones, otra vez, generan CO2 y se va
acumulando en la atmósfera. Al aumentar la cantidad de este gas, aumenta el efecto
invernadero y se va
elevando la temperatura de nuestro planeta, no mucho, 0.5ºC en el último siglo. Pero
el problema va en aumento ya que cada vez emitimos más.
Agujero de capa de ozono
Otra de las sustancias beneficiosas en nuestra atmósfera es el ozono (O3). Supone
solo el 0.000004% de los gases y, sin embargo, absorbe más del 97% de la radiación
ultravioleta que llega a la Tierra. La capa de ozono está entre 15 y 40 Km sobre la
superficie que es donde hay una mayor concentración de este gas. Allí el ozono es
beneficioso, pero en la superficie es un oxidante muy potente considerado
contaminante por lo que se analiza en las medidas de calidad del aire en las ciudades.
Hay pruebas de que se está creando un agujero en la capa de ozono y se sabe que los
principales culpables son los CFCs (refrigerantes y propelentes). Para mitigar este
efecto se llegó a un acuerdo para no utilizarlos. Sin embargo, tienen una vida bastante
larga y siguen destruyendo ozono. La consecuencia directa es el
aumento de las radiaciones perjudiciales que llegan a la superficie de la Tierra
con el consiguiente aumento de enfermedades de la piel y las mutaciones a las
que favorece esta radiación.
BIBLIOGRAFÍA
• Simes, Luis E. Tipos de Reacciones Químicas en Fundamentos de química
general, Jorge Sarmiento Editor-Universitas, 2014.
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