INTRODUCCION
La castración (viene del término castrare, que significa cortar), su nombre
técnico es orquiectomía o emasculación, consiste en la extirpación de uno
o ambos testículos y se mencionan diferentes técnicas quirúrgicas para su
procedimiento, es considerada como la más común y antigua intervención
quirúrgica veterinaria, misma que ha sufrido diferentes modificaciones a
través de la historia. Se lleva a cabo con más frecuencia en el caballo.
Anteriormente la castración del caballo implicaba el derribo del animal
mediante sogas (o tira pies) aplicando amarres seguros de no soltarse, aun
así el dolor se le causa al animal ya que al sujetarlo el operador hace uso
de su fuerza para tumbarlo. En la actualidad se cuenta con fármacos de
uso veterinario con los cuales el derribo es mejor, además de tener
propiedades analgésicas se han usado diferentes combinaciones para
mejorar un derribo más suave. Ahora se cuenta con diferentes
instrumentos quirúrgicos para la castración así como el uso de los
emasculadores, para evitar complicaciones, proporcionando ventajas para
la cirugía sin poner en riesgo la vida del animal. La cirugía se puede realizar
ya sea el animal en decúbito o de pie, la castración en caballos normales
(con ambos testículos dentro del escroto), se utiliza un anestésico
intravenoso de corta acción para cirugías en decúbito, o si el caballo está
de pie bajo sedación profunda y anestesia local. El corte o emasculación
del testículo se hace mediante el uso de un emasculador el cual es un
instrumento que presiona el tejido del cordón espermático y lo secciona
simultáneamente, produciendo coagulación natural, similar a la obtenida
por tracción. Otro punto importante es que tal cirugía se realiza ya sea en
un hospital veterinario (siendo este el establecimiento correcto para la
realización de las cirugías) o bajo condiciones de campo, debe tomarse en
cuenta el riesgo de contaminación por patógenos en un ambiente de
campo. En México la mayor población de equinos se encuentra en el
campo por esta razón es importante que el Médico Veterinario, esté
preparado para realizar la castración donde no se cuenta con instalaciones
quirúrgicas.
MATERIALES
Bisturí o una cuchilla
Hilo especial
Yodo
Curabichera
Mulo
Tina para desinfectar los materiales
Pinzas
Jeringas
Agujas
Medicamentos
MEDICAMENTOS
XILACINA: un potente sedante, miorrelajante y analgésico no narcótico. La
actividad sedante y analgésica se relaciona con una depresión del sistema
nervioso central.
CURABICHERA: Antiparasitario externo; cicatrizante y repelente para
prevención y tratamiento de bicheras.
LIDOCAINA: es un anestésico local que a veces se utiliza en la piel para
tratar el dolor neuropático.
ACEPROMACINA: La acepromacina, la acetopromazina o la
acetilpromazina es un fármaco antipsicótico.
PEN STREP: es una mezcla de penicilina y estreptomicina ampliamente
utilizada en medios de cultivo de células de mamíferos para prevenir la
contaminación bacteriana.
IVERMECTINA: Es usada como antiparasitario, únicamente por orden
médica y bajo control médico profesional.
PROCEDIMIENTO
Se procede primero a colocar el sedante adecuado para la castración, en
este caso de un mulo. La cirugía se hizo a campo abierto con el animal
debidamente maneado y estabilizado, Una vez colocado el sedante el
animal cayó y junto con el dueño los estudiantes procedieron a manearlo
y cogerlo para que el médico veterinario a cargo haga la extracción de los
testículos. Se coloca un anestésico local en cada testículo, para que el
animal no sienta dolor, con el bisturí se procede a abrir los testículos para
su extracción y a la vez usando el hilo y las pinzas para poder sostener y
cortar el testículo, amarrándolo luego para que no desangre mucho el
animal, lo mismo se hace para el otro testículo. Una vez extraído se pone
los medicamentos adecuados para el dolor y la infección, también la
curabichera.
¿PORQUE CASTRAR A LOS MULOS?
Sabiendo que los mulos son estériles, pero al poseer en sus testículos las
células que producen hormonas de la masculinidad, ellos están dotados
de apetito y atracción sexual, tienen libido, se excitan mucho ante la
presencia de las hembras y pueden resultar peligrosos, indomables y no
aptos para el trabajo.
Al extraerles los testículos, cuales quieran sean los métodos usados,
pierden el instinto sexual, y al no estar presentes las hormonas masculinas
se altera el metabolismo, haciendo así que el catabolismo tipo linfático
predomine y los animales engordan con mayor facilidad. En estas
condiciones, los animales no pierden sus energías ni su inteligencia, y
realizan todo tipo de trabajos, soportan el peso de las cargas con
docilidad, son constantes y resistentes, obedecen con sumisión a sus
dueños, y por sobre todas las cosas llegan a edades avanzadas.
Sin embargo, para lograr el objetivo deseado los mulos deben ser
castrados recién pasados los tres años de edad, para que en ellos se
produzca el cambio en su temperamento, o sea que sean más mansos,
sumisos y apacibles, lo que constituye el fin deseado, y teniendo en
cuenta que a los tres años su esqueleto ha llegado al desarrollo completo.