Derecho Sucesorio en Chile: Conceptos Clave
Derecho Sucesorio en Chile: Conceptos Clave
1.- GENERALIDADES
La sucesión por causa de muerte, como bien explican DÍEZ-PICAZO y GULLÓN1 es solo sucesión, esto es,
dicho de acuerdo a la nomenclatura propia de la relación jurídica, una especie de modificación subjetiva: el
reemplazo de un sujeto que ha desaparecido de la vida social por otros u otros que pasan a ocupar su lugar.
Independientemente de que, con justa razón, más de alguien se pregunta acerca de las verdaderas
razones que pueden justificar o no el hecho de que una persona pueda adquirir sin esfuerzo alguno una cantidad
de bienes, es que se produce con la muerte de una persona un problema que debe ser solucionado, relativo a los
bienes y obligaciones de las que esa persona era titular y que no pueden quedar, por evidentes razones de
seguridad jurídica, en el limbo social y jurídico. Si la muerte supusiera la extinción de las relaciones jurídicas
que tenía el difunto, los bienes quedarían sin dueño, se extinguirían los créditos y las deudas: “beneficiándose
así sin causa los propietarios y deudores y perjudicándose los acreedores”2.
Lo cierto es que esta materia intenta resolver el problema que se produce con los bienes de una persona
fallecida los cuales, en principio quedan sin titular, lo que no es conveniente ni consecuente con la teoría de la
relación jurídica. De ese modo, el Código Civil chileno en sus artículos 688 inc. 1° y 722 opta por una ficción en
virtud de la cual se considera que desde el momento en que fallece una persona sus bienes pasan a sus herederos,
esto aunque no se sepa quiénes son los herederos del causante o aunque sabiéndose éstos lo ignoren por
completo.
De acuerdo a lo señalado el artículo 688 expresa que en el momento de deferirse la herencia, la posesión
de ella se confiere por el ministerio de la ley al heredero; pero esta posesión legal no habilita al heredero para
disponer en manera alguna de un inmueble, mientras no precedan las inscripciones que ordena la ley. Por su
parte el artículo 722, prescribe que la posesión de la herencia se adquiere desde el momento en que es deferida,
aunque el heredero lo ignore. Agrega el inc. 2° del mismo artículo que el que válidamente repudia una herencia
se entiende no haberla poseído jamás.
En cuanto a la terminología básica propia del Derecho de Sucesiones3, podemos señalar que las
disposiciones hereditarias que hace la ley o el testamento se denominan asignaciones, las que hace la ley reciben
1
Diez-Picazo, Luis y GULLÓN Antonio: Sistema de Derecho Civil, Volumen IV, 7ª Edición revisada y puesta al día, Ed.
Tecnos, Madrid, Reimpresión, 1998, p. 329.
2
DIEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio, ob. cit. p. 329.
3
Por sucesión debemos entender tanto la transmisión de los bienes como el patrimonio transmitido.
1
además el nombre de forzosas, las personas beneficiadas con tales asignaciones asignatarios, y la persona cuyo
patrimonio origina las asignaciones causantes4.
4
Art. 953. Se llaman asignaciones por causa de muerte las que hace la ley, o el testamento de una persona difunta, para
suceder en sus bienes.
Con la palabra asignaciones se significan en este Libro las asignaciones por causa de muerte, ya las haga el hombre o la ley.
Asignatario es la persona a quien se hace la asignación.
5
Otros ordenamientos, como Alemania y Suiza, reconocen también la existencia de la sucesión contractual. Consiste en
“que una persona conviene con un tercero que éste le sucederá, a cambio de una contraprestación”. Domínguez B., Ramón;
Domínguez A., Ramón. Derecho Sucesorio, tomo I. Editorial Jurídica de Chile. Segunda edición, año 1998. Pp. 34-37.
6
Art. 962. Para ser capaz de suceder es necesario existir al tiempo de abrirse la sucesión; salvo que se suceda por derecho
de transmisión, según el artículo 957, pues entonces bastará existir al abrirse la sucesión de la persona por quien se
transmite la herencia o legado. //Si la herencia o legado se deja bajo condición suspensiva, será también preciso existir en el
momento de cumplirse la condición.// Con todo, las asignaciones a personas que al tiempo de abrirse la sucesión no existen,
pero se espera que existan, no se invalidarán por esta causa si existieren dichas personas antes de expirar los diez años
subsiguientes a la apertura de la sucesión. //Valdrán con la misma limitación las asignaciones ofrecidas en premio a los que
presten un servicio importante, aunque el que lo presta no haya existido al momento de la muerte del testador.
2
suceder a los parientes –ya sea personalmente o representados7- desde los más cercanos –los hijos- hasta los más
lejanos -los colaterales de grado más próximo, sean de simple o doble conjunción, hasta el sexto grado
inclusive- terminando a falta de todos los anteriores por instituir heredero al Fisco –art. 995-. Tales órdenes de
sucesión se encuentran regulados en los artículos 988 a 995 del Código Civil.
Es conveniente señalar que la Ley 19.5858 introdujo importantes modificaciones en esta materia,
convirtiendo al cónyuge en un legitimario privilegiado, desaparecieron las distinciones basadas en el origen
matrimonial o no de los hijos y los herederos legitimarios9 excluyen a todos los demás herederos.
Con todo, a pesar de que el causante haya designado herederos capaces y hábiles existen otra serie de
restricciones a la hora de testar que han sido impuestas por la ley. En tal sentido la regulación chilena contempla
las denominadas asignaciones forzosas, las que según el artículo 1.167, son las que el testador es obligado a
hacer, y que se suplen cuando no las ha hecho, aun con perjuicio de sus disposiciones testamentarias expresas.
Estas son:
1. Los alimentos que se deben por ley a ciertas personas;
2. Las legítimas;
3. La cuarta de mejoras en la sucesión de los descendientes, de los ascendientes y del cónyuge.
Las asignaciones forzosas limitan la capacidad de disposición del testador ya que si el causante tiene
acreedores de asignaciones forzosas como lo son los acreedores de alimentos forzosos, la existencia de cónyuge
sobreviviente o de otros legitimarios sólo podrá disponer de una parte restringida de sus bienes.
7
Art. 984. Se sucede abintestato, ya por derecho personal, ya por derecho de representación.// La representación es una
ficción legal en que se supone que una persona tiene el lugar y por consiguiente el grado de parentesco y los derechos
hereditarios que tendría su padre o madre, si éste o ésta no quisiese o no pudiese suceder. // Se puede representar a un padre
o madre que, si hubiese querido o podido suceder, habría sucedido por derecho de representación.
8
Publicada en Diario Oficial de 26 de Octubre de 1998.
9
Art. 1181. Legítima es aquella cuota de los bienes de un difunto que la ley asigna a ciertas personas llamadas legitimarios.
Los legitimarios son por consiguiente herederos. Artículo 1182. Son legitimarios:
1. Los hijos, personalmente o representados por su descendencia;
2. Los ascendientes, y
3. El cónyuge sobreviviente.
3
modo de adquirir el dominio de cosas singulares para los legatarios de especie o cuerpo cierto”10.
De tal modo los elementos presentes en tal definición son los siguientes:
1. Se trata de un modo de adquirir gratuito.
2. Supone la extinción legal de una persona.
3. Es el modo de adquirir más frecuente el derecho real de herencia11.
4. Consiste en el traspaso a los herederos de los derechos y obligaciones transmisibles de la
persona muerta –el causante-.
Y en tal sentido es un modo de adquirir derivativo, esto es, el dominio de herederos y legatarios
no nace en ellos, sino que emana o deriva del anterior propietario, es decir, del causante. Lo cual tiene relevancia
en la aplicación del principio de que nadie puede transmitir más derechos de los que tiene. El causante solo
puede transmitir aquellos derechos de los que era verdaderamente titular y no los otros. Para probar tal
circunstancia, tanto herederos como legatarios deberán demostrar que su antecesor era efectivamente dueño de
los derechos que les trasmitió por causa de muerte, y para ello será nuevamente necesario precisar si aquél
adquirió por un modo originario o derivativo, y en tal sentido, si fue lo primero el problema queda resuelto, sin
embargo, si adquirió en virtud de un modo derivativo, el asunto persiste, y en este último caso se hace
fundamental la institución de la prescripción adquisitiva – que veremos más adelante – único modo de probar el
dominio en estos supuestos12.
5. Es un modo de extinguir derechos y obligaciones intransmisibles.
6. Constituye una fuente de derechos personales para el legatario de género y un modo de adquirir
el dominio de cosas singulares para el legatario de especie o cuerpo cierto13.
10
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo: Instituciones de Derecho Sucesorio, Volumen 1, 2ª Edición actualizada, Ed. Jurídica de Chile,
Santiago, 2002, p. 16.
11
MJCH_MJJ21937 | ROL: 2530-08, MJJ21937. La Corte Suprema señala que el derecho de herencia es un derecho real,
del que nace una acción real, la de petición de herencia, en cuya virtud el verdadero heredero puede reclamar su derecho de
herencia, invocando su calidad de tal, en contra de cualquier persona que esté en posesión de la misma. Así, no debe
confundirse el derecho de herencia con el dominio de los bienes hereditarios, desde que el primero es la universalidad del
patrimonio, una cuota de él, y no los bienes determinados que conforman tal universalidad, de manera que la herencia
representa una verdadera abstracción jurídica. Otra cosa es que las adjudicaciones que deriven de la liquidación de una
comunidad hereditaria se puedan identificar o confundir con el derecho de dominio. Considerando Décimo octavo.// El
heredero que adquirió por el modo de sucesión por causa de muerte el derecho real de herencia, no puede conseguirlo por
otro modo como serían la tradición o la prescripción, desde que es un verdadero heredero y no uno putativo, de modo que
corresponde que aquél concrete o concluya los pasos de la posesión legal, con la pertinente posesión efectiva, a objeto de
ejercer los derechos que emanan de su calidad de heredero testamentario. Considerando Vigésimo primero.
12
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 23.
13
MJCH_MJJ2385 | RDJ2385. La Corte Suprema señala que: como legataria de especie o cuerpo cierto conforme a los
artículos 588, 951 y 1084 del Código Civil, adquirió el bien raíz legado por el solo fallecimiento del causante por el modo
de adquirir “sucesión por causa de muerte” sin que para ello requiera la inscripción a su favor del inmueble en el
Conservador de Bienes Raíces, porque ello se exige sólo para la continuidad de la historia del bien raíz. En esta materia
tanto la doctrina como la jurisprudencia han sido uniformes al considerar que los bienes legados válidamente no forman
parte de la masa hereditaria que se adquiere por los herederos también al momento de la delación de la herencia, esto es al
fallecimiento del causante. Considerando Cuarto.
4
Aclarando ideas, bien decíamos que es posible que con la muerte del titular, un derecho deje de existir,
lo que sucede por ejemplo con el derecho de usufructo, de uso y de habitación, en tal caso se trata de derechos
temporales que se extinguen al fallecimiento del propietario. En tal caso no podría darse ninguna sucesión,
desde que la existencia del derecho va unida a la del sujeto. Sin embargo, es posible que la relación jurídica
produzca efectos aún más allá de la muerte del sujeto, ya sea en su aspecto activo, o bien en su aspecto pasivo14.
De esta manera, nuestro derecho, sigue el sistema de la sucesión en la persona del difunto15, sistema
clásico romano. En éste el heredero es un continuador de la persona del causante, y por lo mismo, no solo
adquiere las cosas corporales contenidas en el patrimonio del causante, sino que lo reemplaza en todas las
relaciones jurídicas activa o pasivamente transmisibles, produciéndose una confusión de los patrimonios del
causante y del heredero, puesto que el heredero no puede tener más que un patrimonio, resultando obligado a
pagar el monto total de las deudas que el causante contrajo en vida, aun cuando sean de mayor valor al monto de
la herencia16.
En Chile se adoptó el modelo sucesorio romano, y en tal sentido, los herederos son los continuadores de
la persona del difunto y en tal calidad reciben todo el patrimonio del causante con su activo y pasivo,
afirmándose por la doctrina que éste es uno de los principios fundamentales en los que se inspira el sistema
sucesorio chileno. Dispone el artículo 951 que se sucede a título universal cuando se sucede al difunto en todos
sus bienes, derechos y obligaciones transmisibles, o en una cuota de ellos, como la mitad, el tercio o el quinto. El
artículo 954 agrega que las asignaciones a título universal se llaman herencias. Y finalmente el artículo 1097,
señala que los asignatarios a título universal con cualesquiera palabras que se les llame, y aunque en el
testamento se les califique de legatarios, son herederos: representan la persona del testador para sucederle en
todos sus derechos y obligaciones trasmisibles. Los herederos son también obligados a las cargas testamentarias,
MJCH_MJJ23640 | ROL: 5575-08, MJJ23640. La Corte de Apelaciones de Santiago indica que: la acción que acuerda el
artículo 1374 del Código Civil al legatario "no tiene carácter especial y es la misma acción reivindicatoria, en razón de que
cuando el objeto del legado es la propiedad de una cosa determinada. o un derecho real sobre ella, la transmisión del
dominio o la creación del derecho real se opera inmediatamente y de pleno derecho a la muerte del testador con la sola
excepción de existir condiciones suspensivas que remiten esta transmisión al día en que se verifica la condición y, por tanto,
al legatario corresponde la acción que se concede al dueño de una cosa de que no está en posesión para que el que la posea
sea obligado a restituírsela". Considerando Cuarto.
14
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón; Domínguez Águila Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, segunda edición actualizada,
Editorial Jurídica de Chile, 1998, p. 127.
15
También existe el sistema de “la sucesión en los bienes”, sistema germano en cuya fórmula sucesoria no existe
continuidad de la personalidad del causante. En este modelo lo único que se transmite a los herederos son los bienes que
conforman el patrimonio del difunto, con la carga de pagar las deudas que él hubiere tenido; pero estas deudas no gravan el
patrimonio del heredero. Asumiendo el heredero la función de liquidador del patrimonio del difunto, pagando las deudas
hereditarias con los bienes que recibe, y conservando para sí solamente el saldo, por lo que no recibe un activo y un pasivo,
sino que el remanente de los bienes del causante luego extinguidas las deudas. Consecuencia es que a diferencia del sistema
romano, no se produce una confusión de patrimonios entre el causante y heredero. Sistema adoptado por Alemania, Brasil,
México, y el Derecho anglosajón. ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial
AbeledoPerrot, Santiago de Chile, 2010, pp. 16-17.
16
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 15.
5
esto es, a las que se constituyen por el testamento mismo, y que no se imponen a determinadas personas.
Es precisamente por lo expuesto que nace la regla según la cual la persona que contrata lo hace también
para sus herederos, pues los derechos y obligaciones que de ese contrato nacen, se transmiten por causa de
muerte a quienes sean sus herederos.
Estas personas, que no fueron parte del contrato que otorgó en vida el causante, pasan, en su calidad de
continuadores de la persona del causante, a ser parte del él, y titulares de los derechos personales que de él
emanan. El principio no se agota en materia contractual, de esta manera, dispone el artículo 2316 que es
obligado a la indemnización el que hizo el daño, y sus herederos. De lo que fluye que si el causante cometió un
hecho ilícito, la obligación de indemnizar a los perjudicados no solo recae sobre él, sino que se transmite a sus
herederos17.
17
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, pp. 18 -19.
18
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 25.
19
N° Legal Publishing: 48187. Corte Suprema. 03 de Marzo de 2011. “De acuerdo al artículo 1097 del Código Civil, los
asignatarios a título universal son herederos y representan a la persona del testador en todos sus derechos y obligaciones
transmisibles. Por consiguiente, en la especie, los herederos –quienes dedujeron tercería de posesión–, en su calidad de
continuadores del causante, no tienen derechos incompatibles con los derechos del demandado –su causante–; por el
contrario, tienen y representan sus mismos derechos y obligaciones transmisibles desde el momento de fallecer aquél, dado
que le han sucedido a título universal sin condición alguna, en todos sus derechos y obligaciones transmisibles. En
consecuencia, los actores de la acción de tercería, no son efectivamente terceros sino, por el contrario, son la parte
directamente demandada o ejecutada y por ello se encuentran afectados por todo aquello que se ha obrado válidamente en el
juicio ejecutivo principal, dado que la acción que el demandante tenía contra el causante, la conserva contra sus herederos;
careciendo, además de la legitimación activa para demandar en calidad de terceros (considerandos 6º, sentencia 1ª instancia
y 7º y 8º, sentencia Corte Suprema)
6
Los herederos son también obligados a las cargas testamentarias, esto es, a las que se constituyen por el
testamento mismo, y que no se imponen a determinadas personas.
Del artículo 95120 se desprende que los herederos pueden ser de dos tipos: herederos universales y
herederos de cuota. Los primeros suceden al causante en todo su patrimonio sin señalamiento de cuota; los
segundos, lo hacen solo en una cuota alícuota de ese patrimonio. Por lo señalado se debe tener claro21:
- Puede darse que existan varios herederos universales, y en tal sentido, el testador puede llamar a
varias personas sin señalamiento de cuota. Si no hay designación de cuota el heredero es universal.
Por ejemplo, se dice en el testamento: dejo todos mis bienes a Jesús, Laura y Santiago, en este caso,
éstos serían herederos universales del causante en su patrimonio, sin que se les haya señalado una
cuota dentro de él.
- No se debe confundir la noción de asignatario universal con la de heredero universal. El término más
amplio es asignatario universal. Los asignatarios a título universal son los herederos, pero los
herederos pueden ser universales o de cuota, de lo dicho resulta que un heredero de cuota es un
asignatario a título universal.
- El beneficio en la herencia puede ser mayor para el heredero de cuota que para el heredero universal,
por ello no interesa para la clasificación cuánto llevan materialmente en la herencia, ni su número
sino la forma en que son llamados en la sucesión del causante.
- Es importante tener clara la distinción, pues, ello tiene relevancia también para la aplicación del
derecho de acrecimiento en el evento que uno de los herederos universales llamados falte, puesto
que este derecho solo opera entre los herederos universales, y no en los herederos de cuota.
Incluso de admitirse que los incidentistas son terceros excluyentes, lo que como se dijo no es así, si se hubiere admitido su
comparecencia en tal calidad procesal, de acuerdo al artículo 22 del Código de Procedimiento Civil, se encontrarían en la
necesidad de aceptar todo lo obrado antes de su presentación, continuando el juicio en el estado en que éste se encuentre
(considerando 11º, sentencia Corte Suprema)
Tanto el artículo 1377 del Código Civil, como el artículo 5º del Código de Procedimiento Civil, ordenan que si el ejecutado
fallece durante el juicio, éste debe paralizarse, para dar a conocer a los herederos el estado de la causa, pero difieren en
cuanto al plazo en que deben comparecer en juicio. Mientras la norma del Código Civil entrega un plazo de ocho días,
contado desde la notificación judicial de los títulos, la disposición del Código de Procedimiento Civil concede el término de
emplazamiento para contestar demandas. Empero, ambas reglas tienen ámbitos de aplicación distintos: tratándose del
fallecimiento de un deudor que litigaba por apoderado, debe aplicarse el artículo 1377 del Código Civil; en cambio, si se
trata del fallecimiento de un deudor que obraba por sí mismo en la causa, debe aplicarse el artículo 5º del Código de
Procedimiento Civil. En la especie, el ejecutante puso en conocimiento de los herederos del ejecutado, el título ejecutivo
que esgrime contra el difunto, quien litigaba mediante apoderado, siendo emplazados los herederos conforme al artículo
1377 del Código Civil, sin que efectuaran diligencia alguna ni opusieran excepción u objeción en el término legal que esa
norma les concedía” (considerandos 9º y 10º, sentencia Corte Suprema).
20
Artículo 951 inciso 2º: El título es universal cuando se sucede al difunto en todos sus bienes, derechos y obligaciones
transmisibles, o en una cuota de ellos, como la mitad, tercio o quinto.
21
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, pp. 26 -27.
7
Por su parte, como se ha señalado, el artículo 954 establece que las asignaciones a título singular se
llaman legados, y el artículo 951 inciso 3º prescribe que se sucede a título singular cuando se sucede en una o
más especies o cuerpos ciertos, como tal caballo, tal casa; o en una o más especies indeterminadas de cierto
género, como un caballo, tres vacas, seiscientos pesos fuertes, cuarenta fanegas de trigo. El artículo 1.104 se
ocupa de los asignatarios a título singular, al señalar que con cualesquiera palabras que se les llame, y aunque en
el testamento se les califique de herederos, son legatarios: no representan al testador; no tienen más derechos ni
cargas que los que expresamente se les confieran o impongan. Lo cual, sin embargo, se entenderá sin perjuicio
de su responsabilidad en subsidio de los herederos, y de la que pueda sobrevenirles en el caso de la acción de
reforma.
Del artículo 951 inciso 3º se desprende que los legatarios pueden ser de dos tipos: los legatarios de
especie y los legatarios de género. La distinción es relevante para determinar el momento en que opera la
adquisición del objeto legado. Si el legado es de especie o cuerpo cierto, el dominio de ese bien se adquiere por
parte del asignatario singular al momento en que ocurre el fallecimiento del causante. Si el legado es de género,
el asignatario a título singular no adquiere el dominio inmediatamente, sino que lo que adquiere es un derecho
personal en contra de los herederos del causante o en contra de aquellos a quienes el testador impuso la
obligación, para exigir que se le pague lo que se le ha legado.
También de la distinción se derivan cuestiones relevantes con relación a las acciones y los frutos. En lo
que se refiere a las acciones, si el legado es de especie, a la muerte del causante el legatario será un dueño no
poseedor, por lo que tiene en su poder la acción reivindicatoria en contra de los herederos que serían poseedores
no dueños22. En cambio, el legatario de género solo dispondrá de una acción personal en contra de los herederos.
En cuanto a los frutos de los bienes legados, el legatario de especie, según el artículo 1338 Nº 1, será dueño de
ellos desde el momento del fallecimiento del causante. En tanto, según el artículo 1338 Nº 2, los frutos no
pertenecen al legatario de género, sino desde que se le efectúe la tradición del o los objetos o desde que los
herederos queden constituidos en mora de hacerlo.
22
N° Legal Publishing: 42950. Corte de Apelaciones de Santiago. 02 de noviembre de 2009. “El legatario de especie o
cuerpo cierto que adquiere el dominio de la especie legada por sucesión por causa de muerte está amparado por la acción de
reivindicación para obtener la entrega del objeto legado. En efecto, la jurisprudencia ha señalado que cuando el objeto del
legado es la propiedad de una cosa determinada o de un derecho real sobre ella, la transmisión del dominio o la creación del
derecho real se opera inmediatamente y de pleno derecho a la muerte del testador, con la sola excepción de existir
condiciones suspensivas que remiten esta transmisión al día en que se verifica la condición y, por tanto, al legatario
corresponde la acción que se concede al dueño de una cosa de que no está en posesión para que el que la posea sea obligado
a restituírsela (considerando 4º)
Concordantemente, la doctrina indica que los herederos y legatarios, cuando se trata de legados de especie o cuerpo cierto,
adquieren sus asignaciones al momento de la apertura de la sucesión –salvo que el llamado sea condicional, caso en el cual
la adquisición se producirá al momento de cumplirse la condición suspensiva–, perteneciendo al asignatario la acción de
reivindicación porque en él se ha radicado el dominio de las cosas asignadas. No se trata de una acción que se “transmita” al
asignatario, sino de la posesión que le corresponde de las cosas legadas o que componen la herencia. Y son requisitos para
que pueda deducirla: a) que se trate de cosas reivindicables y b) que la demanda se deduzca por quien detenta la propiedad
de las especies reivindicadas como consecuencia de haberse adquirido este derecho por sucesión por causa de muerte”
(considerando 7º).
8
Las asignaciones hereditarias y el legado tienen diferencias23:
1. Los herederos pueden ser instituidos por ley o por testamento, los legados sólo pueden serlo por
testamento24.
2. El heredero sucede al causante en todo o parte de su patrimonio, el legatario sólo en especies o
cuerpos ciertos o en una cantidad determinada de una especie determinada.
3. El heredero representa al causante en todo su patrimonio transmisible –art. 1.097.
4. El heredero y el asignatario de especio o cuerpo cierto adquieren en el momento del
fallecimiento del causante, por el sólo ministerio de la ley, la posesión legal de la misma. El legatario de género
adquiere un crédito para hacer valer en contra de la sucesión.
5. La herencia puede ser pura y simple o sujeta a modalidad en tanto que los legados en todas sus
clases serán siempre condicionales.
6. Los legados sobre cosa ajena valen por excepción –art.1.107- en cambio las herencias sobre
patrimonio ajeno son irremediablemente nulas.
7. En relación a la prescripción, el falso heredero puede adquirir el derecho real de herencia por
prescripción adquisitiva de diez años, o bien en cinco años si ha obtenido la posesión efectiva de los bienes –
artículos 2512 Nº 2, 1269 Y 704-. En cambio, el falso legatario de especie solamente podrá adquirir el dominio
por prescripción de conformidad a las reglas generales, esto es, dos o cinco años dependiendo de la naturaleza
del bien, o incluso en diez años si su posesión es irregular – artículos 2508 y 2511. Por su parte, el legatario de
género podrá ver extinguido su derecho personal en el plazo ordinario de cinco años –artículo 2515-.
23
Seguimos en esta parte a RODRÍGUEZ GREZ, Pablo: Instituciones de Derecho Sucesorio, Volumen 1, 2ª Edición
actualizada, Ed. Jurídica de Chile, Santiago, 2002, p. 34 a 37.
24
Según RODRÍGUEZ GREZ, tal regla tendría una excepción, ella se refiere a la asignación alimenticia que tiene el carácter de
forzosa, ya que este asignatario no es heredero, en tal sentido señala: “De lo dicho se sigue que si el asignatario de alimentos
no es heredero, necesariamente deberá calificarse de legatario, puesto que su derecho se extiende a una suma determinada
que se irá devengando contra la sucesión, a medida que el tiempo transcurra y se mantengan las condiciones que legitimaron
la demanda, como señala el artículo 332 del Código Civil”, RODRÍGUEZ GREZ, Pablo; ob. cit. p. 35.
9
después contraviniere a su promesa, el favorecido con ésta tendrá derecho a que los asignatarios de esa cuarta le
enteren lo que le habría valido el cumplimiento de la promesa, a prorrata de lo que su infracción les aprovechare.
Cualesquiera otras estipulaciones sobre la sucesión futura, entre un legitimario y el que le debe la
legítima, serán nulas y de ningún valor”.
Debemos decir que si bien existen razones fundadas para restringir tal clase de pactos, están aceptados
en otras legislaciones en términos más amplios que en nuestro ordenamiento jurídico. Así, por ejemplo, en
Alemania se permite: el Pacto de Institución, en que una persona se compromete a dejar como heredero a otra,
pudiendo ser recíproco; el Pacto de Renuncia, en el que una persona renuncia anticipadamente a sus eventuales
derechos hereditarios y; el pacto de disposición, por el cual el futuro heredero dispone anticipadamente de sus
derechos hereditarios25.
25
SOMARRIVA UNDURRAGA, Manuel, Derecho Sucesorio, Tomo I, versión de René Abeliuk M., 5ª Ed. Actualizada,
Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1996, p. 21.
26
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo: ob. cit. p. 16.
10
persona. Artículos 74 y 78 de Código Civil.
En la actualidad el concepto general de muerte se encuentra contenido en el artículo 11 de la Ley N°
19.45127 que establece normas sobre Trasplante y Donación de Órganos28, disposición que derogó el antiguo
artículo 149 del Código Sanitario, precepto que en su inciso tercero concibe la muerte como la abolición total e
irreversible de todas las funciones encefálicas reemplazando, en consecuencia, el viejo concepto que la entendía
como la cesación irreversible de las funciones vitales. Así, hoy no es importante para calificar la muerte la
circunstancia de que una persona pueda seguir respirando conectado a un respirador artificial, si no que lo es la
circunstancia de que el tronco encefálico presente o no actividad, todo ello siendo consecuente con la política de
desarrollo de trasplantes que motivaron la aprobación de la mencionada Ley 19.451.
3º La sucesión por causa de muerte como modo de adquirir que es requiere siempre de un título que
le sirva de causa o antecedente lógico previo; tratándose de la sucesión testada el título es el testamento,
tratándose de la sucesión intestada el título es la ley.
4° La sucesión por causa de muerte es un modo de adquirir a título gratuito. Ya que no supone –en
principio- ninguna contraprestación por parte de los herederos o legatarios, lo que no se opone a que, por
excepción, el causante o la Ley puedan imponer algunas cargas a los herederos, tales como el pago de
determinadas obligaciones o el pago de impuestos hereditarios29.
5º La sucesión por causa de muerte puede ser a título universal o a título singular. Así se desprende
del artículo 951 en relación con los artículos 1.097 y 1.104.
6° La sucesión por causa de muerte no solamente es un modo de adquirir sino que también es un
modo de extinguir derechos y obligaciones cuando tales derechos y obligaciones no pueden transmitirse, esto es,
27
De 10 de abril de 1996.
28
Art. 11. Para los efectos previstos en esta ley, la muerte se acreditará mediante certificación unánime e inequívoca,
otorgada por un equipo de médicos, uno de cuyos integrantes, al menos, deberá desempeñarse en el campo de la neurología
o neurocirugía.
Los médicos que otorguen la certificación no podrán formar parte del equipo que vaya a efectuar el trasplante.
La certificación se otorgará cuando se haya comprobado la abolición total e irreversible de todas las funciones encefálicas,
lo que se acreditará con la certeza diagnóstica de la causa del mal, según parámetros clínicos corroborados por las pruebas o
exámenes calificados. El reglamento deberá considerar, como mínimo, que la persona cuya muerte encefálica se declara,
presente las siguientes condiciones:
1. Ningún movimiento voluntario observado durante una hora;
2. Apnea luego de tres minutos de desconexión de ventilador, y
3. Ausencia de reflejos troncoencefálicos.
En estos casos, al certificado de defunción expedido por un médico, se agregará un documento en que se dejará constancia
de los antecedentes que permitieron acreditar la muerte.
29
En opinión de Ramón Domínguez, esta característica alude a que el causante no obtiene provecho alguno, es decir, la
gratuidad – como opuesto a la onerosidad- se mira solo como la ausencia de provecho para alguna de las partes. Domínguez
B., Ramón; Domínguez A., Ramón. Ob. Cit. P 146.
11
integran la categoría de intransmisibles30.
En la fase activa del patrimonio no son transmisibles los derechos personalísimos y el derecho de
usufructo31. Derechos personalísimos reales son los derechos de uso y habitación –artículo 1.618 N° 9- en tanto
que un derecho personalísimo personal, es el derecho de alimentos. Obligaciones personalísimas son aquellas
que requieren especiales aptitudes del deudor –artículo 1.095-.
En la fase pasiva del matrimonio encontramos aquellas obligaciones que se generan en actos jurídicos
intuito personae entre ellos; el mandato, el matrimonio, el albaceazgo etc.
7° Constituye una fuente de derechos personales para el legatario de género y un modo de adquirir
el dominio para el legatario de especie.
El legatario de especie o cuerpo cierto adquiere desde el momento que fallece el causante también por el
modo sucesión por causa de muerte. El legatario de género en cambio sólo adquiere un derecho personal, para
poder adquirir por tradición32.
La manera como el legislador regula el sistema sucesorio depende, en gran medida de las orientaciones
generales, en donde debe seleccionar ciertos principios que lo guiaran en la construcción modelo sucesorio.
7.1. PRINCIPIO DE LA CONTINUACIÓN DEL CAUSANTE POR SUS HEREDEROS
El heredero es continuador de la personalidad jurídica del difunto. De acuerdo a lo dispuesto en
el artículo 1097, el heredero representa la persona del causante y le sucede en todos sus derechos y obligaciones
transmisibles33-34. Con ello no se quiere significar que el heredero sea jurídicamente un representante, es decir,
30
Ejemplos de acciones y derechos intransmisibles: la acción de divorcio y la de nulidad del matrimonio; derecho para
aceptar una donación (artículo 1415; derecho del asignatario condicional (artículo 1078 inciso 2º); la calidad de socio; entre
otros.
31
La intransmisibilidad del derecho de uso y habitación de explica por su carácter intuito personae, en cambio el derecho
de usufructo es por la limitación legal de los gravámenes que impidan la relación directa entre propietario y cosa. No
obstante lo anterior, cabe tener presente que la intransmisibilidad de ambos derechos es solo desde la perspectiva del activo,
porque el aspecto pasivo se mantiene. Domínguez B., Ramón; Domínguez A., Ramón. Ob. Cit. P 140
32
Consecuencias: a) El legatario de especie o cuerpo cierto como dueño goza de acción reivindicatoria, el legatario de
género no, sólo la acción personal.// b) El legatario de especie o cuerpo cierto se hace dueño de los frutos de la cosa legada
desde el fallecimiento del causante, art. 1.338, Nº 1, mientras que el legatario de género adquiere los frutos de acuerdo a lo
dispuesto en el Nº 2 del art. 1.338.
33
N° Legal Publishing: 47522. Corte Suprema. 28 de diciembre de 2010. “La compensación económica consiste en el
derecho que asiste a uno de los cónyuges cuando por haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del
hogar no pudo durante el matrimonio desarrollar una actividad lucrativa, o lo hizo en menor medida de lo que podía y
quería, para que se le compense el menoscabo económico que, producido el divorcio o la nulidad, sufrirá por ésta causa.
Fijada la compensación económica por sentencia judicial o acuerdo de las partes, nace también el derecho personal o de
crédito para el cónyuge más débil, el cual como ha ingresado a su patrimonio puede ser transmitido por causa de muerte y
por esta razón pasa a los herederos, conforme a las reglas generales de transmisibilidad de las obligaciones. // En la especie,
se concluye que los sentenciadores no han incurrido en los yerros denunciados, puesto que las conclusiones a las que han
arribado respecto de la transmisibilidad del derecho al cobro de la compensación económica, establecida a favor de la madre
de los demandantes como herederos de la misma, se ajusta a la correcta interpretación y aplicación de las normas que
regulan la materia”.
12
una persona que actúa en lugar y a nombre de otro. Lo que se ha querido significar es que el heredero sucede
más bien en la personalidad jurídica del causante que en sus bienes. Lo anterior explica la responsabilidad
personal e ilimitada del heredero por las obligaciones hereditarias y testamentarias del autor, en efecto, el
heredero responde de las deudas que tenía el causante en vida, y por las que imponga en su testamento por medio
de los legados y disposiciones testamentarias, aunque el total de esas deudas sobrepase el monto de lo que
recibe. De esta manera, salvo que el heredero acepte su asignación con beneficio de inventario35, que veremos
más adelante, el heredero es obligado al pago de todas las deudas del difunto, hereditarias y testamentarias, no
solamente con los bienes que recibe por herencia, sino más allá de las fuerzas de la herencia, con su propio
patrimonio36.
El principio de continuación, significa en la práctica una verdadera confusión de patrimonios
entre el del causante y el de su sucesor. De ello resulta que el heredero debe responder de las deudas del difunto
en su integridad, ya sea que los bienes que reciba sean o no suficientes. De esta responsabilidad tratan los
artículos 1354 a 1377, que se refiere tanto a las deudas hereditarias como testamentarias. Las primeras son las
que el causante tenía en vida, las segundas son las que el testador impone el acto de última voluntad y son
fundamentalmente los legados37.
No todos los sucesores continúan la personalidad del difunto; sabemos que los que suceden
pueden tener la calidad de herederos o de legatarios, sin embargo, la idea de continuación solo existe en
principio, respecto de los herederos. El artículo 1097 así lo señala, solo los asignatarios a título universal
representan al causante, traduciendo la idea de continuación con la evocación hecha al mecanismo de la
representación. Son ellos los llamados a tomar el patrimonio del causante, con sus activos y pasivos,
responsabilizándose de ese pasivo más allá de las fuerzas de la herencia. Como son los herederos los que reciben
asignaciones a título universal, es decir, un patrimonio o parte alícuota de él, a ellos se les impone la recepción
del activo y del pasivo, ya que ambos son elementos indisolubles de la universalidad que reciben38- artículo 951,
inciso 2°-.
34
Como bien se señala lo que se transmite son derechos, por ello es que la posesión no se transmite del causante a los
herederos, por ser ésta un hecho y no un derecho. No obstante el legislador contempla la posibilidad de que el causahabiente
sume la posesión de su antecesor, pero con sus vicios, como prescribe el artículo 717 del Código Civil.
35
Artículo 1247.
36
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ AGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, Segunda edición
actualizada, Editorial Jurídica de Chile, 1998, pp. 42-43.
37
Otra clara manifestación de este principio es la aplicación de la máxima Nemo Auditur a los herederos respecto de
negocios celebrados por el causante que adolezcan de nulidad, pues invocando el interés de él y no uno propio en dicha
declaración de nulidad, no tiene acción para alegar dicha ineficacia pues se perfeccionó por el causante a sabiendas o
debiendo saber el vicio que lo invalidaba. DOMÍNGUEZ AGUILA, Ramón. Teoría General del Negocio Jurídico, Tomo.
Primera edición, año 1977. Editorial Jurídica de Chile, 1998, pp 228.
38
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ AGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, Segunda edición
actualizada, Editorial Jurídica de Chile, 1998, p 54.
13
Los legatarios, que son asignatarios a título singular, no continúan la personalidad del causante,
y en los términos del Código Civil no representan al causante, por lo tanto, a ellos no les es aplicable el principio
de continuación de la persona del causante. Con todo, en algunas situaciones tienen una responsabilidad por las
deudas hereditarias. Así, por el artículo 1362, inc. 1°, se les impone la obligación de contribuir al pago de las
legítimas y mejoras, si el causante ha dispuesto en el testamento más allá de la parte de libre disposición,
afectando la porción que debe destinarse al pago de las referidas asignaciones forzosas. Además, tienen
responsabilidad en el pago de las deudas hereditarias, si al abrirse la sucesión los bienes dejados por el causante
no son suficientes para cubrirlas, pero en subsidio de los herederos.- Art. 955, 1362 inciso 2°-. Pongamos
atención en que según lo señalado, los legatarios pueden estar obligados al pago de las deudas hereditarias y a
contribuir al entero de ciertas asignaciones forzosas, tal responsabilidad no les convierte en herederos, ni los
hace continuadores de la personalidad del causante, así por lo demás se desprende del artículo 1104.
7.2. PRINCIPIO DE LA UNIDAD DEL PATRIMONIO
La unidad del patrimonio se traduce en que las leyes que regulan la sucesión intestada son las
mismas para todos los bienes del causante. No existe en nuestra legislación pluralidad de masas hereditarias
determinadas por la naturaleza o el origen de los bienes, como tampoco diversa regulación. De suerte que la
sucesión ha sido considerada como un proceso único, que rige una sola y misma ley.
En definitiva, el principio de la unidad del patrimonio y de la ley que rige la sucesión tiene dos aspectos;
el primero en cuanto considera la sucesión como una sola masa, descartando diversidad de legislación o de
sistema sucesoral según el origen y naturaleza de los bienes; y en segundo lugar, en cuanto implica regir la
sucesión por una sola ley, sin atender a la situación de los bienes ni a la nacionalidad de la persona que fallece en
Chile.
Este principio está consagrado en los artículos 955 y 981. De acuerdo al artículo 955, la sucesión se rige
por la ley del domicilio en que se abre, que será por regla general, el último que tuvo el causante. De acuerdo al
artículo 981, no se atiende al origen de los bienes para reglar la sucesión intestada, de forma que poco importa
que los bienes hayan sido transmitidos por el causante a sus sucesores, o que los haya adquirido él y a cualquier
título que lo haya efectuado.
Por lo tanto, las consecuencias del principio de la unidad de la ley sucesoral que adopta el Código son39:
a) El orden de suceder, vale decir, las personas llamadas a recibir el patrimonio del causante, a falta de
testamento, son determinadas por la ley del último domicilio del causante. En consecuencia, los herederos
abintestato en las sucesiones abiertas en Chile, serán los que determina el artículo 983, cualquiera sea la
nacionalidad del difunto, que haya tenido su último domicilio en Chile.
b) La capacidad e incapacidad de los asignatarios queda determinada por la ley del último domicilio.
39
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ AGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, Segunda edición
actualizada, Editorial Jurídica de Chile, 1998, pp. 96-97.
14
c) Los derechos y las obligaciones de los sucesores quedan en todo sujeto a la ley local, es decir, a la que
rija en el último domicilio del causante. La porción de cada uno de ellos, las condiciones requeridas para
suceder, las obligaciones que son de su cargo, se rigen por la ley chilena.
d) Para determinar los derechos que a cada asignatario corresponden, no deberá estarse a la naturaleza
mueble o inmueble de los bienes; ni al origen de los mismos. Todos los bienes formarán una sola masa y sobe
ellos concurrirán los herederos.
Sin perjuicio de lo señalado, este principio no es absoluto, en cuanto se contemplan excepciones, así el
artículo 998, considera las siguientes:
a) Caso del extranjero que fallece fuera de Chile dejando herederos chilenos. En la sucesión abintestato
de un extranjero que fallezca dentro o fuera de territorio de la República, tendrán los chilenos a título de herencia
o de alimentos, los mismos derechos que según las leyes chilenas les corresponderían sobre la sucesión intestada
de un chileno. Los chilenos interesados podrán pedir que se les adjudique en los bienes del extranjero existentes
en Chile todo lo que les corresponda en la sucesión del extranjero.
Si el extranjero fallece teniendo su último domicilio en Chile, no hay excepción a la regla general de la
unidad. El extranjero debe regirse por la ley chilena, pues es la de su último domicilio. La norma es reiterativa,
en cuanto consagra que los chilenos, sucesores de ese extranjero, tendrán los derechos que la ley consagra sobre
la sucesión de un nacional.
b) Caso del chileno que deja bienes en el extranjero. El artículo 998 inciso final, dispone que “Esto
mismo se aplicará en caso necesario a la sucesión de un chileno que deja bienes en país extranjero”; en
consecuencia, cualquiera sea el lugar donde se abra la sucesión de un chileno, los derechos de los sucesores
chilenos se regirán por la ley nacional, adjudicándoseles, si el caso lo requiere, los bienes que haya dejado el
difunto en Chile.
40
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ AGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, Segunda edición
actualizada, Editorial Jurídica de Chile, 1998, pp. 106- 111.
15
asegurando que además, en lo posible, esa igualdad debe traducirse también en la designación de bienes
físicamente idénticos para cada asignatario.
Algunas de las disposiciones del Código que consagran este principio, son, el art. 982, que señala que
“En la sucesión intestada no se atiende al sexo ni a la primogenitura”, a su vez el artículo 985 ordena que “Los
que suceden por representación heredan en todos casos por estirpes, es decir, que cualquiera que sea el número
de hijos que representan al padre o madre, toman entre todos y por iguales partes la porción que hubiera cabido
al padre o madre representado”. Agrega el inciso 2° que “Los que no sucedan por representación suceden por
cabezas, esto es, toman entre todos y por iguales partes la porción a que la ley los llama; a menos que la misma
ley establezca otra división diferente”.
Esta igualdad es destacada también en los órdenes sucesorios, así el artículo 988 y 989. A su vez, la
igualdad en valor implica también la formación de los acervos y la donación de los bienes dados como anticipo
de la herencia. Los artículos 1187 y siguientes, establecen todo un mecanismo destinado a mantener la igualdad
entre los sucesores. Otra manifestación de esta igualdad en valor es la que establece el artículo 1345 inciso 1°:
“El partícipe que sea molestado en la posesión del objeto que le cupo en la partición, o que haya sufrido evicción
de él, lo denunciará a los otros partícipes para que concurran a hacer cesar la molestia, y tendrán derecho para
que le saneen la evicción”. Agrega el artículo 1347 que: “El pago del saneamiento se divide entre los partícipes a
prorrata de sus cuotas”, siguiendo el inciso 2°, señalando que “La porción del insolvente grava a todos a prorrata
de sus cuotas; incluso el que ha de ser indemnizado”.
Debemos tener presente que esta igualdad también se manifiesta en el pasivo, de tal manera que no
solamente se divide la herencia en cuotas iguales del activo; la repartición de la herencia se hace respecto de los
herederos, en cuotas del patrimonio, por lo cual, existiendo igualdad en cuanto al activo, la proporción se
mantiene también respecto del pasivo. Así, el artículo 1354 afirma esta idea al señalar que: “Las deudas
hereditarias se dividen entre los herederos a prorrata de sus cuotas. Así el heredero del tercio no es obligado a
pagar sino el tercio de las deudas hereditarias”41. La idea se repite tratándose también de las deudas
testamentarias pues, de acuerdo al artículo 1360 inciso 2°, “Las que tocaren a los herederos en común, se
dividirán entre ellos como el testador lo hubiere dispuesto, y si nada ha dicho sobre la división, a prorrata de sus
cuotas o en la forma prescrita por los referidos artículos”.
Ahora bien, respecto de la igualdad en especie, el Código cuida asegurar también la igualdad en especie
en la medida de lo posible, es decir, que cada asignatario reciba especies idénticas o a lo menos semejantes en
pago de sus derechos. De esta manera, la regla séptima del artículo 1337, dispone que “En la partición de una
herencia o de lo que en ella restare, después de las adjudicaciones de especies mencionadas en los números
anteriores, se ha de guardar la posible igualdad, adjudicando a cada uno de los coasignatarios cosas de la misma
naturaleza y calidad que a los otros, o haciendo hijuelas o lotes de la masa partible”. A su vez la regla octava
establece que: “En la formación de los lotes se procurará no solo la equivalencia sino la semejanza de todos
41
Ver artículos 1355 a 1359; 1365, 1368, 1369 al 1371.
16
ellos; pero se tendrá cuidado de no dividir o separar los objetos que no admitan cómoda división o de cuya
separación resulte perjuicio; salvo que convengan en ello unánime y legítimamente los interesados”. Solo
razones de utilidad, mejor aprovechamiento de los bienes o voluntad de los coasignatarios, pueden hacer
prevalecer otra forma de división que, sin embargo, respete la igualdad en valor42.
42
Ver artículo 1337.
17
cuarta de mejoras, pues recordemos que no hay testamento – y si no hay asignatarios forzosos, es decir
legitimarios o asignatarios de alimentos que se deben por ley, entran a concurrir los asignatarios abintestatos del
tercer orden, faltando éstos los del cuarto orden, todos ellos unidos al causante por vínculos de familia. Solo a
falta de todos ellos hereda el fisco43.
Tengamos presente que existiendo hijos y cónyuge sobreviviente, y no habiendo testamento, la ley les da
derecho a toda la herencia del causante; al cónyuge el doble de lo que le corresponde a cada hijo, nunca bajando
de la cuarta parte. Habiendo testamento les corresponderá de derecho dos cuartos de la herencia. Luego veremos
la cuarta de mejoras, de pronto quedémonos con las ideas ya señaladas.
43
Ver artículos 1167, 1181, 1183; 988 a 995.
44
Art. 891. Los otros derechos reales pueden reivindicarse como el dominio; excepto el derecho de herencia.// Este derecho
produce la acción de petición de herencia, de que se trata en el Libro III.
45
Recordemos que una universalidad de hecho posee como características el que se trata de una pluralidad de cosas distintas
entre sí que presenta una unidad social y jurídicamente apreciables. En tanto que la universalidad de derecho puede ser
entendida como aquellos complejos heterogéneos, unificados por la pertenencia a una determinada persona o por una
particular función unitaria desde el punto de vista del derecho, ROZAS VIAL, Fernando: Los Bienes, Ed. Forense Ltda.,
Santiago, 1984, páginas 56 y 57.
18
pasivo, y las deudas hereditarias se dividen entre los herederos, por el sólo ministerio de la ley, a prorrata de sus
cuotas. Entre estos últimos autores encontramos a PEÑAILILLO y SILVA SEGURA46.
No concuerda con esta opinión FIGUEROA YÁNEZ, ya que sostiene que el patrimonio del causante no
pierde por el hecho del fallecimiento su calidad de universalidad jurídica; “puesto que sigue siendo un conjunto
de bienes ligado con un conjunto de deudas (divididas entre los herederos a prorrata de sus respectivas cuotas)
que pueden cobrarse precisamente sobre esos bienes, por prescripción de la ley. No se entendería, si no, la
disposición del art. 2.306, que admite la comunidad sobre una cosa universal, <como una herencia>”47.
En tal sentido, DOMÍNGUEZ Y DOMÍNGUEZ, señala que se trata de una universalidad de derecho, y es
simplemente el medio técnico al que el legislador acude para construir el mecanismo de transmisión y ello lo
hace creando, en Chile, un derecho real sobre una universalidad que constituye y mantiene. Pues bien, de ser
distinto al dominio de cada una de las especies que componen la herencia, y de ejercitarse sobre una
universalidad de derecho, resultan varias consecuencias:
Su existencia no depende de la mantención permanente de los elementos que estaban en el patrimonio
del causante, de tal manera que un tercero puede adquirir, por ejemplo, por prescripción, una o más de las
especies que componían el activo sucesorio y no por ello deja de subsistir el derecho real de herencia, éste se
refiere al conjunto y no a los bienes aislados; de lo que resulta también que el titular de la herencia podrá hacer
uso, indistintamente de la acción reivindicatoria y de la petición de herencia, pues ambas se refieren a objetos
diversos; por ésta se persigue la universalidad o la cuota que corresponda, y por aquélla bienes determinados.
Ahora bien, en cuanto a la naturaleza jurídica que, como bien, tiene la herencia; primero ya sabemos
que el Código clasifica los bienes haciendo la distinción entre muebles e inmuebles – artículos 566 y 580 -; sin
embargo, siendo la herencia diversa de sus elementos, no puede ser calificada de acuerdo a la naturaleza de
éstos. No es ni mueble ni inmueble, pero desde que por obligación legal debe aplicársele alguno de los estatutos,
tendrá que regirse por el de los muebles, pues como se sabe el de los inmuebles, es excepcional48.
3. Por último se puede señalar que el derecho real de herencia tiene poca duración, pues nace para
morir con la adjudicación que a cada uno de los herederos se haga de los bienes que compusieron la masa
hereditaria.
Es lo que resulta del artículo 1344 y del llamado efecto declarativo y retroactivo de la partición – que
veremos más adelante-. Efectuada la partición y adjudicados los bienes a los herederos, se mira a cada cual como
dueño único desde el momento de la muerte del causante, como si los demás nunca hubiesen tenido parte en
ellos. Antes de la partición, todos los herederos tenían, en conjunto, el dominio de cada bien del causante y de
que éste era dueño, pero cada cual no era propietario de ninguno en particular, por sí solo. Cada cual tenía su
46
Para profundizar en el punto consultar Figueroa Yánez, Gonzalo, El Patrimonio, Editorial Jurídica de Chile, 1991, p. 612
y siguientes.
47
FIGUEROA YÁNEZ, Gonzalo, ob. cit. p. 613.
48
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón; DOMÍNGUEZ ÁGUILA Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, segunda edición actualizada,
Editorial Jurídica de Chile, 1998, pp. 154-155.
19
derecho de herencia sobre una cuota de la universalidad, pero no el dominio de una cuota de cada bien. Es
realizada la partición y la adjudicación que se singulariza el derecho de cada heredero, allí se produce el tránsito
del derecho real de herencia al derecho de dominio; cuando ello sucede, no tiene razón de ser el derecho de
herencia y desaparece49.
Se puede adquirir por tres modos: por sucesión por causa de muerte, por tradición y por prescripción.
2.1.- Por sucesión por causa de muerte, que es lo normal, y como hemos señalado la posesión legal se
adquiere por el sólo ministerio de la ley y desde el mismo instante en que se ha producido el fallecimiento del
causante. La ley ha debido solucionar el problema de lógica jurídica que se produciría, especialmente con los
bienes inmuebles del causante, porque si bien es cierto que los bienes muebles pueden carecer de titular ello no
es posible en lo concerniente a los bienes raíces o de una herencia, lo anterior, por lo dispuesto en los artículos
590 y 995, pero la sucesión por causa de muerte es un modo que puede operar también –por excepción- a título
singular. Tal cosa sucede cuando nos encontramos ante un legado de especie o cuerpo cierto, en este caso se
adquirirá por el sólo ministerio de la ley la posesión legal de la especie legada50 –artículo 1.338 N° 1-.
Lo que el heredero adquiere es solo el derecho real de herencia, y pasará a formar parte de la comunidad
hereditaria que se forme al momento de la muerte del causante. No adquiere de inmediato el dominio exclusivo
de los bienes que componen la herencia, ello sucederá solo cuando acontezca la partición y adjudicación de estos
49
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón; DOMÍNGUEZ ÁGUILA Ramón, Derecho Sucesorio, Tomo I, segunda edición
actualizada, Editorial Jurídica de Chile, 1998, pp. 155-156.
50
N° Legal Publishing: 41255. Corte Suprema. 10 de noviembre de 2008. La consecuencia de la teoría de los actos propios
es la de impedir a un sujeto que realice un acto o una conducta contraria a otro acto o conducta anterior. Esta regla no funda
la sanción impuesta en la ilicitud de la conducta contradictoria -pues de hecho puede no existir ilicitud alguna-, sino en que
resulta inadmisible proteger un comportamiento incoherente que puede traer aparejada la vulneración de la confianza que ha
podido despertarse en un tercero en virtud de un primer acto o conducta, que en doctrina se denomina conducta vinculante.
Ahora bien, el hecho de que la consecuencia o efecto de la conducta contradictoria es su inadmisibilidad, no importa, por
cierto, presumir la mala fe del sujeto activo. En efecto, en la aplicación de la teoría el sujeto pasivo no necesita invocar o
atribuir mala fe al sujeto activo, sino que le basta con demostrar la contradicción de la pretensión de este último. Por otra
parte, la buena fe del sujeto pasivo, como es regla, se presume y nace naturalmente de la confianza suscitada por la conducta
vinculante y, por ello, el sentenciador no debe prestar atención a la eventual mala fe del sujeto activo, sino a la buena fe del
sujeto pasivo.(Considerando 9º y 10º sentencia Corte Suprema)
Debe hacerse una clara distinción entre el legado de especie o cuerpo cierto y los derechos hereditarios sobre los bienes de
dicha herencia, y ello porque este tipo de asignación testamentaria, el legado, no forma parte de la indivisión hereditaria, se
adquiere por el sólo fallecimiento del causante y muerto éste, el inmueble sale de la universalidad de la herencia. En estricto
derecho no tiene por qué inscribirse a nombre de todos los herederos, sin perjuicio que deba inscribirse a nombre
directamente del legatario o legatarios, para efectos propios de la historia de la propiedad raíz. Su título emana del
fallecimiento del testador siendo el modo de adquirir, la sucesión por causa de muerte.
Además el legatario dispone de la acción reivindicatoria (artículo 889 del Código Civil) para el caso que tuviere que
reclamar la especie legada, si no tuviere la posesión de ésta, puesto que es propietario de la cosa
De igual modo, tiene como tal y por expresa disposición del artículo 1338 del Código Civil, derecho a los frutos y
accesiones desde el momento de abrirse la sucesión, salvo los casos de excepción”.(Considerando 13º sentencia Corte de
Apelaciones)
20
bienes a cada heredero, pero una vez que esto ocurra, se reputará haber sucedido inmediata y exclusivamente al
difunto en todos los efectos que le hubieren cabido, y no haber tenido jamás parte alguna en los otros efectos de
la sucesión – artículo 1344-. Ahora, si existe un heredero, éste adquirirá al mismo tiempo el derecho real de
herencia y el dominio de los bienes que la componen y que pertenecían al causante. Si bien decíamos que el
heredero adquiere el derecho real de herencia ipso iure, el heredero es llamado a aceptar o repudiar la herencia,
y cualquiera de las dos decisiones que adopte, opera de manera retroactiva al momento en que se defirió la
asignación51.
2.2.- . Además de la sucesión por causa de muerte, puede operar el modo de adquirir tradición. Como
señalamos anteriormente el derecho real de herencia concurre solo en los herederos, siendo ellos quienes por
medio de la figura de la cesión de derechos hereditarios pueden transferirlo. Así lo estatuye el artículo 1909 y
siguientes52. Por este medio no se ceden bienes determinados, sino que o la totalidad de la herencia o una cuota
de ella, en tal sentido el artículo 1909 señala que el que cede a título oneroso un derecho de herencia o legado sin
especificar los efectos de que se compone, no se hace responsable, sino de su calidad de heredero o de
legatario53.
El artículo 1910 inciso final, señala que las mismas reglas se aplicarán a los legados. Ello solamente será
así en la medida que se transfiera el derecho al legado y no la cosa misma pues, en este último caso, se aplicarían
las reglas generales, así se desprende del artículo 1909 que señala que los que en estos casos se cede es un
51
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 93.
52
N° Legal Publishing: 46085. Corte de Apelaciones de Santiago. 16 de septiembre de 2010. “Si la cesión fue la totalidad
de los derechos hereditarios que al cedente le corresponden o podían corresponderle en las herencias quedadas a la muerte
de los causantes, esto es, el objeto de la cesión no fue un bien determinado, mueble o inmueble, sino una universalidad
jurídica, su tradición debió regirse por el estatuto establecido para los bienes muebles, bastando para que se perfeccione que
se manifieste la intención, expresa o tácita, de transferir los derechos hereditarios y, por lo mismo, no es menester que el
instrumento que da cuenta de dicho acto se inscriba en el registro pertinente del Conservador de Bienes Raíces respectivo.
De acuerdo a lo que dispone el artículo 2517 del Código Civil, toda acción por la cual se reclama un derecho se extingue
por la prescripción adquisitiva de ese mismo derecho. Lo anterior, en el presente caso, significa que la acción para reclamar
el derecho real de herencia, esto es la de petición de herencia, consagrada en el artículo 1264 del Código Civil, no se
extingue por sí sola, por el solo transcurso del tiempo, sino cuando la herencia es adquirida por otra por prescripción
adquisitiva, poniendo de esta manera término al derecho del verdadero heredero. La prescripción adquisitiva del derecho
real de herencia, extintiva de la acción de petición del mismo derecho, puede operar por el transcurso de 10 años o de cinco
años, en este último caso cuando al heredero putativo se le ha concedido la posesión efectiva de la herencia; De acuerdo a lo
que dispone el artículo 1264 del Código Civil, el que probare su derecho a una herencia, ocupada por otra persona en
calidad de heredero, tendrá acción para que se le adjudique la herencia, y se le restituyan las cosas hereditarias, tanto
corporales como incorporales; y aún aquellas de que el difunto era mero tenedor, como depositario, comodatario, prendario,
arrendatario, etc., y que no hubieren vuelto legítimamente a sus dueños.
Por lo tanto, corresponde reconocer al demandante la calidad de heredero de la causante, como cesionario de los derechos
hereditarios que le correspondían a su padre don Carlos Fernando Donoso Medina, equivalente al 50 % de la herencia
intestada quedada al fallecimiento de dicha causante”.
53
Ramón Domínguez distingue el destino del activo con el del pasivo en caso de tradir el derecho real de herencia. Según su
opinión – y siguiendo a la doctrina mayoritaria- lo que se transfiere es solo el activo, pues la responsabilidad y pasivo radica
en el heredero y no en el cesionario. Ahora bien, la doctrina reconoce que los acreedores hereditarios y testamentarios
pueden perseguir al cesionario si lo aceptan como nuevo deudor. Domínguez B., Ramón; Domínguez A., Ramón. Ob. Cit. P
158.
21
derecho de herencia o legado54. Al respecto Peñailillo, señala que al fallecimiento del causante el legatario de
especie o cuerpo cierto adquiere el dominio de la cosa legada por sucesión por causa de muerte, y el de género
adquiere por ese modo un crédito contra los herederos u otros obligados al pago. Con esa distinción se puede
concluir que tratándose de un legado de especie o cuerpo cierto, cuando el legatario pretende transferir su
derecho al legado está transfiriendo el dominio de la cosa legada, que ya ha adquirido, por lo que la tradición se
efectuará como lo imponga la naturaleza mueble o inmueble de la cosa – artículos 684 y 686-. Ahora bien, si es
legatario de género, éste tiene un derecho al legado, y por lo tanto, puede transferirlo, y para determinar cómo se
efectúa la tradición, hay que remitirse a las reglas de tradición de los derechos personales o créditos- artículo
1901 y siguientes55.
2.3.- Por último, puede operar la prescripción56, en el caso en que un sujeto sin ser heredero –falso
heredero- ha poseído la herencia por un lapso de tiempo llegando a adquirir la herencia por prescripción
adquisitiva del derecho real de herencia.
El plazo para adquirir por prescripción adquisitiva dependerá si al heredero putativo se le ha concedido
la posesión efectiva de la herencia o no.
La regla general, se encuentra contendida en el artículo 2.512 que dispone que los derechos reales se
adquieren por la prescripción de la misma manera que el dominio, estableciendo excepciones en cuanto al plazo
necesario para la adquisición, en el número 1 del mismo artículo, respecto del derecho de herencia y el de censo
ya que tales derechos se adquieren por la prescripción extraordinaria de diez años. El plazo se cuenta desde que
el falso heredero ha entrado en la posesión material de la herencia.
Si al falso heredero se le ha otorgado la posesión efectiva, por disposición de los artículos 1.269 y 704,
ya sea, judicial o administrativamente, el término de tiempo necesario para adquirir la herencia será de 5 años57.
Se discute en la jurisprudencia si este plazo se cuenta desde el fallo que declara la posesión efectiva o desde la
inscripción del mismo.
La doctrina y alguna jurisprudencia han entendido que el plazo de 5 años es una prescripción ordinaria,
en oposición al de 10 años que sería extraordinaria; cuestión de relevancia a la hora de precisar si este plazo
admite o no suspensiones a favor de las personas enumeradas en el artículo 250958.
54
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 97.
55
PENAILILO ARÉVALO, Daniel, Los Bienes, Editorial Jurídica de Chile, 2007, p.311.
56
La Corte Suprema conociendo de un recurso de casación en el fondo en una causa de juicio ordinario de nulidad de
testamento, señala en sus considerandos 20º, 21º y 22º que quien detenta la calidad de verdadero heredero adquiere por
sucesión por causa de muerte, no por prescripción adquisitiva, sin perjuicio de tener la posesión material de la herencia, es
decir, la prescripción adquisitiva se reserva para los falsos herederos, quienes por el hecho de poseer materialmente la
herencia pueden adquirirla, no así el verdadero heredero que con la sola muerte del causante adquiere la herencia. Corte
Suprema, causa ROL 2530-08, Pezo González, María A. y otros c/ Toledo Coronado, Bernardo, acoge recurso de casación
el fondo, 14 de Octubre de 2009.
57
Art. 1269. El derecho de petición de herencia expira en diez años. Pero el heredero putativo, en el caso del inciso final del
Artículo 704, podrá oponer a esta acción la prescripción de cinco años.
58
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
22
2.3.1.- La posesión de la herencia.
Recordando materia ya estudiada en el curso de Bienes- , la herencia puede ser objeto de tres tipos de
posesión: la posesión legal, la posesión material y la posesión efectiva.
La posesión legal de la herencia es la que se confiere por el solo ministerio de la ley a los herederos.
Señala el artículo 722 inciso 1º que la posesión de la herencia se adquiere desde el momento en que es deferida,
aunque el heredero lo ignore; por otra parte el artículo 688 señala que al momento de deferirse la herencia, la
posesión de ella se confiere por el ministerio de la ley al heredero. Se trata de una posesión especial, que es
siempre regular, que no es viciosa y que solamente corresponde al verdadero heredero y jamás al falso heredero.
Esta posesión comienza con el heredero y en caso alguno es la derivada de la que tenía el causante en su propio
patrimonio, ello por lo demás queda claro en el artículo 717, que señala que la posesión del sucesor comienza en
él, y el artículo 722, que indica que la posesión de la herencia se adquiere desde el momento en que es deferida59.
La posesión material de la herencia, equivale a la descrita en el artículo 700, esto es, la tenencia de una
herencia determinada con ánimo de señor o dueño. Lo normal es que la posesión legal como la posesión
material, estén en manos de una sola persona, sin embargo, ello puede no ser así, y el heredero, poseedor legal
puede no tener la posesión material, la cual puede estar en manos de otra persona que es un falso heredero, y que
la tenga creyendo que es un verdadero heredero. La posesión material es la que habilita al falso heredero para
adquirir la herencia por prescripción adquisitiva60.
La posesión efectiva de la herencia es aquella que se otorga por resolución judicial o administrativa a
quien tiene la apariencia de heredero. Sin embargo, su otorgamiento no transforma al que la obtiene en poseedor
verdadero, pues solo le otorga la posibilidad de adquirir la herencia por prescripción adquisitiva en un lapso de
tiempo más corto de cinco años- art. 1269-, más durante este tiempo su calidad puede ser controvertida total o
parcialmente por un verdadero heredero.
Ello queda aún más en evidencia, cuando el artículo 877 del Código de Procedimiento Civil
señala que la posesión efectiva se concede a quien exhiba un testamento aparentemente válido en el que se le
instituya heredero, por lo tanto, a quien se le confiere la posesión efectiva no tiene que ser necesariamente
heredero verdadero, pero una vez obtenida la ley lo reputa heredero, aún cuando sea un falso heredero.
Con la Ley N° 19.903 de 10 de octubre de 2003, la posesión efectiva se otorga por resolución judicial o
bien por resolución administrativa, dependiendo de si la sucesión es o no testada. El artículo 1° de la mencionada
23
ley, señala que “las posesiones efectivas de herencias, originadas en sucesiones intestadas abiertas en Chile,
serán tramitadas ante el Servicio de Registro Civil e Identificación, de conformidad a lo dispuesto en la presente
ley. Las demás serán conocidas por el tribunal competente de acuerdo a lo dispuesto en el Código de
Procedimiento Civil”.
En consecuencia, tratándose de las sucesiones testadas y las abiertas en el extranjero, sean testadas o
intestadas, la posesión efectiva se concede por resolución judicial. Tratándose de una sucesión intestada abierta
en Chile, la posesión efectiva de ella se concede mediante resolución administrativa del Servicio de Registro
Civil.
1. APERTURA DE LA SUCESIÓN
De acuerdo al artículo 955, muerto el causante se produce la apertura de la sucesión. Por consiguiente,
no se produce ni puede producirse la apertura de la sucesión de una persona viva o al menos mientras la ley la
considera viva. El hecho que produce la apertura puede ser la muerte real o la presunta.
De acuerdo a lo señalado por RODRÍGUEZ GREZ, la apertura de la sucesión por causa de muerte puede
ser definida como el efecto jurídico que se sigue a la muerte –real o presunta- de una persona y que consiste en la
transmisión instantánea de su patrimonio a los herederos en conformidad a las reglas y modalidades instituidas
por la ley61.
1.1. MOMENTO DE APERTURA DE LA SUCESIÓN
El instante en que se produce la apertura de la sucesión tiene relevancia para determinar quienes serán
las personas llamadas a heredar al difunto así como la fijación de la masa hereditaria susceptible de ser heredada.
Además, el momento de la apertura de la sucesión fija la existencia o no en las diversas personas llamadas a
suceder al difunto de causales de indignidad o incapacidad para sucederle.
La validez de las disposiciones testamentarias también debe analizarse relativamente al momento en que
se ha producido la apertura de la sucesión.
En el caso de muerte real el artículo 955 señala que “la sucesión en los bienes de una persona se abre al
momento de su muerte...".
Si la muerte ha sido presunta, la apertura de la sucesión se produce cuando se dicta el decreto de
posesión provisoria de los bienes del desaparecido –artículo 84-. Si por cualquiera razón no hubiere habido
decreto de posesión provisoria, la sucesión se abre cuando se expida el decreto de posesión definitiva –artículo
90-.
61
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, obra citada, p. 42.
24
Producido el fallecimiento del causante es posible celebrar toda clase de pactos en relación con la
sucesión, además si existe más de un heredero se originará entre todos ellos un estado de indivisión hereditaria.
Respecto de la determinación del momento de apertura de la sucesión y la situación de los comurientes,
el artículo 958 dispone que si dos o más personas llamadas a suceder una a otra se hallan en el caso del artículo
7962, ninguna de ellas sucederá en los bienes de las otras.
62
Art. 79. Si por haber perecido dos o más personas en un mismo acontecimiento, como en un naufragio, incendio, ruina o
batalla, o por otra causa cualquiera, no pudiere saberse el orden en que han ocurrido sus fallecimientos, se procederá en
todos casos como si dichas personas hubiesen perecido en un mismo momento, y ninguna de ellas hubiese sobrevivido a las
otras.
63
De acuerdo con el artículo 148 del Código Orgánico de Tribunales, el juez competente para estas materias es el del último
domicilio del causante. Este es el juez competente para conocer el juicio de petición de herencia, del de desheredamiento,
del de validez o nulidad de disposiciones testamentarias, así como de todas las diligencias judiciales relativas a la apertura
de la sucesión, formación de inventarios, tasación y partición de bienes que el difunto hubiere dejado.
64
Artículos 8 y 13 de la Ley N° 19.903.
25
1.3. LEY QUE RIGE LA SUCESIÓN
El mismo artículo 955 inc. 2 determina que la sucesión se rige por la ley del domicilio en que se abre la
sucesión; salvas las excepciones legales.
Tal disposición se refiere al domicilio político, esto es, el relativo al territorio del Estado en general, por
lo que las personas llamadas a suceder, la capacidad o incapacidad de los herederos, la dignidad o indignidad de
los mismos, se determinará, entre otros aspectos, por la ley del último domicilio.
Señalan los autores que lo anterior es una fuerte excepción a la regla general contenida en el artículo 16,
según la cual los bienes situados en Chile se rigen por la ley chilena, aun cuando sus dueños sean extranjeros y
no residan en Chile. En tal caso, a pesar de que se trata de bienes situados en Chile, ellos se regirán por la ley del
último domicilio del causante, aun cuando este haya sido en otro país. Sin embargo, el principio del artículo 955
tiene excepciones que, siendo propias del Derecho Internacional Privado, atenúan considerablemente la
excepcionalidad del artículo 16, imponiendo casi una nueva regla prácticamente inversa65.
La norma del artículo 955 inciso 2°, adquiere verdadera importancia cuando se combina el lugar del
deceso con la nacionalidad del difunto y la de sus parientes y con el lugar en que se dejan los bienes. Es para
estos casos, la existencia de excepciones al artículo 955 inciso 2°.
Entre las excepciones legales al mencionado principio encontramos las siguientes:
a) La del artículo 15 N° 2, que señala que a la ley chilena, permanecerán sujetos los chilenos, no
obstante su residencia o domicilio en país extranjero, en las obligaciones y derechos que nacen de las relaciones
de familia respecto de sus cónyuges y parientes chilenos. Es competente el tribunal del último domicilio que el
causante haya tenido en Chile, y si este se ignora se vuelve a la regla general establecida en el artículo 149 del
Código Orgánico de Tribunales, que otorga competencia al tribunal correspondiente al domicilio del solicitante.
Sin embargo, los autores señalan que, en la práctica, la aplicación de esta norma está sujeta a que en
Chile haya bienes pertenecientes al causante pues, de lo contrario, es muy posible que ella resulte inaplicable. En
efecto, se trata de la pretensión de que la ley chilena pueda regir en el extranjero, donde eventualmente la ley no
coincida con la chilena y no confiera a los parientes y al cónyuge chilenos los derechos que les otorga la ley del
último domicilio. En tal caso, la única opción real que tienen los parientes chilenos es reclamar sus derechos en
la sucesión respecto de los bienes situados en Chile66.
b) Si por el contrario fallece un extranjero en el extranjero67, dejando herederos chilenos –asignatarios
forzosos- el artículo 99868 señala que estos podrán hacer valer los derechos que les reconoce la ley chilena, tal
65
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 62.
66
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 63.
67
Es el verdadero caso de excepción ya que si fallece en Chile, situación a la que también se refiere el artículo 998, la
sucesión se regirá por la Ley chilena de acuerdo a la regla general que rige la materia.
68
Art. 998. En la sucesión abintestato de un extranjero que fallezca dentro o fuera del territorio de la República, tendrán los
chilenos a Título de herencia o de alimentos, los mismos derechos que según las leyes chilenas les corresponderían sobre la
26
como si el heredero hubiere fallecido en Chile, pero sólo sobre los bienes que el causante haya dejado en Chile.
Si no hay bienes en Chile, hay que estarse a lo que disponga la ley extranjera que rige la sucesión.
c) En el caso de muerte presunta, por disposición del artículo 8169, debe ser declarada por el juez del
último domicilio que el desaparecido haya tenido en Chile, y no por el juez del último domicilio real del
causante.
d) La Ley de Impuesto a las Herencias, Asignaciones y Donaciones prescribe, por su parte, que si una
sucesión se abre en país extranjero habiendo dejado el difunto bienes en Chile, debe pedirse en Chile la posesión
efectiva respecto de dichos bienes. Su finalidad es cautelar el pago de los impuestos que gravan la herencia.
sucesión intestada de un chileno. Los chilenos interesados podrán pedir que se les adjudique en los bienes del extranjero
existentes en Chile todo lo que les corresponda en la sucesión del extranjero.
69
Art. 81. 1. La presunción de muerte debe declararse por el juez del último domicilio que el desaparecido haya tenido en
Chile, justificándose previamente que se ignora el paradero del desaparecido, que se han hecho las posibles diligencias para
averiguarlo, y que desde la fecha de las últimas noticias que se tuvieron de su existencia, han transcurrido a lo menos cinco
años.
70
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 65.
71
LASARTE ÁLVAREZ, C, Principios de Derecho Civil, T. VII, Derecho de Sucesiones, Barcelona, 2003, p. 20, citado por
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de Chile,
2010, p. 66.
27
3. ACEPTACIÓN Y REPUDIACIÓN DE LAS ASIGNACIONES
De acuerdo al principio de que nadie puede adquirir derechos contra su voluntad, es que la ley, no
obstante, consagrar la ficción de la posesión legal, dispone que el heredero debe declarar si acepta o repudia la
asignación que le ha sido deferida por disposición de la ley72.
Por disposición del inc. 1° del artículo1.22673, la aceptación de una asignación debe hacerse después que
ella se haya deferido. Si la asignación está sujeta a condición suspensiva, para aceptarla hay que esperar el
cumplimiento de la condición.
Acerca de la oportunidad en que debe hacerse la repudiación, el inc. 2° del mismo artículo 1.226,
dispone que después de la muerte de la persona de cuya sucesión se trata, se podrá repudiar toda asignación,
aunque sea condicional y esté pendiente la condición.
La regla general en esta materia es que los asignatarios pueden aceptar o repudiar libremente, -
artículo1.225 inc.1-, regla que implica que el que ejerza tal facultad sea capaz74. Además de las incapacidades
generales del Código Civil, en materia sucesoria se contemplan otras causales de excepción a la regla general
mencionada que ya veremos.
Sin embargo, si el heredero o legatario ha sustraído efectos de la sucesión, el derecho de aceptar o
repudiar no se ejercerá libremente puesto que el artículo 1231, sanciona al heredero al disponer que “El heredero
que ha sustraído efectos pertenecientes a una sucesión, pierde la facultad de repudiar la herencia, y no obstante
su repudiación permanecerá heredero; pero no tendrá parte alguna en los objetos substraídos”. En tanto que “El
legatario que ha sustraído objetos pertenecientes a una sucesión, pierde los derechos que como legatario pudiera
tener sobre dicho objetos, y no teniendo el dominio de ellos será obligado a restituir el duplo”.
El tiempo en que el asignatario puede aceptar o repudiar la asignación dependerá de si ha sido requerido
judicialmente. Si lo ha sido, tiene que ejercer su opción en el plazo de 40 días contados desde la notificación de
la demanda, plazo para deliberar que es fatal, según dispone el artículo1.23275. El plazo es prorrogable por no
más de un año. Si deja transcurrir el término sin pronunciarse por disposición del artículo1.233, se entenderá que
repudia la asignación.
72
La sentencia de la Corte Suprema de 3 de diciembre de 1997, Rol 335-97, recaída en Recurso de Casación en el Fondo
Rechazado, señaló que si se ha pactado en la escritura social que en el caso del fallecimiento de uno de los socios, la
sociedad continuará con los sobrevivientes y los herederos del socio fallecido, para que produzca las consecuencias jurídicas
queridas por sus autores, es menester que los herederos hayan aceptado la herencia, esto es, que hayan manifestado su
voluntad en orden a suceder al causante en todos sus derechos y obligaciones transmisibles. Código Civil artículos 955, 956
y 2.103.
73
Art. 1226. Inc. 1° No se puede aceptar asignación alguna, sino después que se ha deferido.
74
Las asignaciones a incapaces deben aceptarse por sus representantes con beneficio de inventario –artículos1.225 inc.2 y
1.250 inc.2-.
75
Art. [Link]. 1° Todo asignatario será obligado, en virtud de demanda de cualquier persona interesada en ello, a declarar
si acepta o repudia; y hará esta declaración dentro de los cuarenta días subsiguientes al de la demanda. En caso de ausencia
del asignatario o de estar situados los bienes en lugares distantes, o de otro grave motivo, podrá el juez prorrogar este plazo;
pero nunca por más de un año.
28
Debe hacerse presente que la posibilidad de prorrogar por hasta un año, en la actualidad considerando las
nuevas tecnologías de la información y, especialmente de la comunicación, parece un plazo exagerado toda vez
que una persona sin importar el lugar del mundo en que se encuentre podrá expresar su voluntad en cuestión, a lo
más en días.
Si no ha sido requerido judicialmente para que se pronuncie sobre si acepta o repudia la asignación, el
asignatario podrá siempre aceptar o repudiar mientras un tercero no haya adquirido la herencia por
prescripción76, en este caso el derecho real de herencia, al igual que dominio no se extinguirá por su no uso ya
que, recordando la materia de Bienes, diremos que se trata de derechos perpetuos.
El legatario de género puede aceptar o repudiar mientras no hubiere prescrito la acción personal de que
goza, tal prescripción operará, de acuerdo a las reglas generales que gobiernan la materia, en 5 años contados
desde que la obligación se hubiere hecho exigible.
El legatario de especie, al igual que el heredero, adquirirá la posesión legal de su legado desde el
fallecimiento del causante y puede postergar la adquisición de la posesión efectiva y material todo el tiempo
mientras un tercero no adquiera la especie legada por prescripción adquisitiva.
76
La Corte de Apelaciones de Rancagua, en sentencia de 22 de agosto de 2002, Rol Nº 18.684, ha dicho que como se ha
señalado reiteradamente por la doctrina y la jurisprudencia, la acción de petición de herencia no termina por su solo no
ejercicio. Nace del derecho real de herencia. Mientras éste no lo haya adquirido un tercero por la prescripción adquisitiva, la
acción que lo protege se mantiene. Atento lo cual, el prescribiente deberá asumir el rol procesal de actor, y en tal calidad
deberá obtener que el Tribunal declare que ha ganado por la prescripción adquisitiva el derecho real de herencia. //En
efecto, el interesado deberá pedir al Tribunal que declara que él es dueño del derecho real de herencia, por haberlo ganado
por prescripción; para luego, en virtud de tal declaración, pedir se declare la acción de petición de herencia, iniciada en su
contra, prescrita.// En consecuencia, la prescripción adquisitiva por su propia naturaleza, modo de adquirir el dominio, debe
ser declarada en un juicio de lato conocimiento, razón por la cual no queda dentro de lo que permite el artículo 310 del
Código de Procedimiento Civil, toda vez que ella no es una mera excepción. La Corte Suprema declaró inadmisible recurso
de casación en el fondo, el 17 de octubre de 2002, Rol Nº 3.768-02.
77
N° Legal Publishing: 47485. Corte de Apelaciones de Valparaíso. 14 de enero de 2011. “La persona que hace actos de
heredero, sin previo inventario solemne, ha sucedido al causante en todas las obligaciones transmisibles o provista de su
cuota hereditaria. Por tanto, el hijo del causante que ocupa el inmueble que era de propiedad de éste, acepta tácitamente la
herencia, ya que ello importa ejecutar actos que suponen necesariamente su intención de aceptar y que no hubiere tenido
derecho a ejecutar, sino en su calidad de heredero” (considerandos 3º y 4º).
29
derecho de suceder en él, se entiende que por el mismo hecho acepta”.
En cuanto a la repudiación de la asignación, los autores no están tan claros en que ésta pueda ser
tácita como la aceptación. Así por ejemplo SOMARRIVA y DOMÍNGUEZ Y DOMÍNGUEZ, señalan que tanto la
aceptación como la repudiación pueden hacerse en términos expresos o tácitos, por cuanto la repudiación debe
seguir, las mismas reglas que la aceptación, pues no hay motivo para hacer una distinción. Por el contrario MEZA
BARROS, CLARO SOLAR y RODRÍGUEZ GREZ, y ELORRIAGA DE BONIS, sostienen que la repudiación de una
asignación por causa de muerte deber ser expresa, a menos que la ley permita una cosa diferente. En este sentido,
el artículo 1235 dispone que “La repudiación no se presume de derecho sino en los casos previstos por la ley”78.
Sin embargo, debemos advertir que la norma habla de presunción y no de una voluntad tácita, que como
sabemos lo importante es que sea concluyente.
ELORRIAGA, argumenta que “la razón para esta exigencia vendría dada porque la renuncia es un
acto excepcional y necesita de un hecho concreto y de una prueba especial, debiendo constar de modo
inequívoco y notorio”. Además, señala que en el artículo 1241, solo se ha dicho que la aceptación puede ser
expresa o tácita. Continúa señalando que caso particular es la consecuencia del silencio al requerimiento judicial
que contempla el artículo 1233, que señala que “El asignatario constituido en mora de declarar si acepta o
repudia, se entenderá que repudia”; ya que el asignatario no manifiesta voluntad alguna ni en forma expresa ni
en forma tácita, y es entonces la ley la que, otorgándole valor al silencio del asignatario, resuelve que éste
repudia la asignación79.
78
Autores citados por ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial
AbeledoPerrot, Santiago de Chile, 2010, p. 76-77.
79
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, p. 77.
30
quedan perfectos por la sola manifestación de voluntad del autor80.
6. La aceptación y la repudiación operan con efecto retroactivo a la época del fallecimiento del causante
-artículo1.239-, exceptuándose el legado de género, pues como se ha dicho sus efectos no se producen si no
desde el momento en que se ha aceptado la asignación.
7. Se trata de actos unilaterales.
8. No es un derecho transferible.
80
Sin embargo, esta regla tiene algunas excepciones: Puede dejarse sin efecto en el caso de que haya aceptado un incapaz;
en el caso de que exista un vicio del consentimiento -arts.1.234 y 1.237-; en el caso de lesión grave en la aceptación de una
asignación -artículo1.234- y; finalmente puede rescindirse cuando se hace en perjuicio de los acreedores -artículo1.238-.
81
Así por ejemplo los incs. 2° y 3° del artículo 1.232, señalan: Durante este plazo tendrá todo asignatario la facultad de
inspeccionar el objeto asignado; podrá implorar las providencias conservativas que le conciernan; y no será obligado al pago
de ninguna deuda hereditaria o testamentaria; pero podrá serlo el albacea o curador de la herencia yacente en sus casos.//El
heredero, durante el plazo, podrá también inspeccionar las cuentas y papeles de la sucesión.
31
Sin embargo, se debe anotar que la regla del Código Civil señalada, ha dejado de ser la norma general,
puesto que, si la herencia es intestada y la sucesión se ha abierto en Chile, como es lo que ocurre con
normalidad, la tramitación de la posesión efectiva deberá ceñirse a las normas de la Ley N° 19.903. En este
caso, no basta con efectuar el inventario de bienes - que se considera solemne - que dispone el artículo 4° de la
Ley, sino que además, es necesario que el solicitante haya declarado en el formulario de solicitud, que acepta
con beneficio de inventario.
La facción de este inventario solemne está sujeta a ciertas formalidades establecidas en el artículo1.253 y
los artículos 858 a 865 del Código de Procedimiento Civil.
El primero de los artículos citados prescribe que deberán publicarse tres avisos en un diario de la
comuna, o de la provincia o de la capital de región, si en aquella no lo hubiere, citando a los interesados previo
decreto judicial; para procederse, finalmente, a la facción de inventario ante un ministro de fe y dos testigos. Una
vez concluido el inventario, se protocolizará en el registro del notario que lo haya formado, o en caso de haber
intervenido otro ministro de fe, en el protocolo que designe el tribunal. El notario deberá dejar constancia de la
protocolización en el inventario mismo.
Ahora bien, la Ley N° 19.903 sobre Procedimiento para el otorgamiento de la posesión efectiva de la
herencia, en su artículo 4° contempla una norma especial para los inventarios que se confeccionen ante tal
procedimiento, al cual como ya señalamos, la ley lo considera solemne82. El artículo 4° dispone que “el
inventario de bienes existentes al fallecimiento del causante, deberá incluirse en la misma solicitud y hará
relación de todos los muebles e inmuebles de la persona cuyo patrimonio se inventaría, particularizándolos uno a
82
N° Legal Publishing: 49102. Corte Suprema. 31 de mayo de 2011. “De acuerdo al artículo 4º inciso final de la Ley Nº
19.903, el inventario practicado conforme a la regulación que ese mismo precepto señala se considerará como inventario
solemne para todos los efectos legales. La norma dispone que el inventario de los bienes existentes al fallecimiento del
causante deberá incluirse en la solicitud de posesión efectiva, haciendo relación de todos los muebles e inmuebles de la
persona cuyo patrimonio se inventaría, particularizándolos uno a uno, o señalando colectivamente los que consistan en
número, peso o medida, con expresión de la cantidad y calidad esencial, comprendiendo asimismo los créditos y deudas de
que hubiere comprobante y, en general, todos los objetos presentes, exceptuados los que fueren conocidamente de ningún
valor o utilidad, debiendo incluir el inventario, además, la valoración de los bienes. El artículo 4º de la Ley Nº 19.903, dada
su especialidad, prevalece, conforme a los artículos 4º y 13 del Código Civil, sobre la normativa general concerniente a la
confección del inventario solemne, exigida para los efectos del beneficio de inventario. De este modo, tramitada la posesión
efectiva de los bienes quedados al fallecimiento del causante con arreglo al procedimiento establecido en la Ley Nº 19.903,
practicado el inventario de dichos bienes de conformidad a lo prescrito en su artículo 4º, teniendo por tanto el carácter de
solemne, y aceptada la herencia con beneficio de inventario por los causahabientes, deben entenderse satisfechas las
exigencias legales requeridas para que opere a favor de éstos el referido beneficio, razón por la que la inidoneidad del título
fundante de la ejecución, que no consideró su incidencia en el crédito cuyo cobro compulsivo se persigue, resulta
manifiesta. En estas condiciones, y en conformidad con el artículo 1247 del Código Civil, los herederos deben responder de
las deudas hereditarias sólo hasta el valor de los bienes heredados, acogiéndose la excepción del artículo 464 Nº 7 del
Código de Procedimiento Civil y absolviéndose de la ejecución a los ejecutados en cuanto ella exceda del límite de
responsabilidad determinado por el beneficio de inventario que concurre en su favor. Resulta errado estimar –como se hace
en la sentencia impugnada– que los ejecutados no podían oponer el beneficio de inventario por no haber dado cumplimiento
a los requisitos de publicidad que corresponderían a la facción de inventario solemne, puesto que ello importa requerir
condiciones que en el presente caso no eran exigibles” (considerandos 4º a 6º, sentencia de casación y 1º a 4º, sentencia de
reemplazo).
32
uno, o señalando colectivamente los que consistan en número, peso o medida, con expresión de la cantidad y
calidad esencial; comprenderá asimismo los créditos y deudas de que hubiere comprobante, y en general todos
los objetos presentes, exceptuando los que fueren conocidamente de ningún valor o utilidad. Este inventario
incluirá, simultáneamente, la valoración de los bienes, de acuerdo a las normas contenidas en la Ley N° 16.271”.
“La individualización de los bienes raíces solo contendrá la remisión expresa a fojas, número, año y
registro conservatorio de cada propiedad, y será suficiente para practicar las inscripciones que sean necesarias.
Tratándose de otros bienes sujetos a registro, deberán señalarse los datos necesarios para su ubicación o
individualización”.
Están obligados a aceptar con beneficio de inventario:
1. Los coherederos cuando los demás herederos quieren aceptar con beneficio de inventario -
artículo1.248-.
2. Las personas jurídicas de derecho público -artículo1.250-.
3. Los incapaces, si no aceptan con beneficio de inventario, la ley se lo confiere de pleno derecho -
situación especial del artículo1.250-.
4. Los herederos fiduciarios -artículo1.251-.
No pueden aceptar con beneficio de inventario:
1. Los que hubieren hecho acto de heredero sin previa facción de inventario solemne -
artículo1.252-.
2. Aquél que en el inventario omitiere de mala fe algunos bienes -artículo1.256-.
La doctrina se planteado la interrogante de sí el beneficio de inventario produce o no la separación de
patrimonios. Lo cierto es que desde mi perspectiva esta es una pregunta mal planteada, ya que evidentemente al
considerar el patrimonio del causante, se está recurriendo a una acepción del término, y cuando nos referimos al
patrimonio del heredero, nos referimos a otra acepción distinta –como atributo de la personalidad.
En todo caso digamos que la tendencia mayoritaria estima que el beneficio de inventario no produce
separación de patrimonios, por lo que los acreedores podrían accionar tanto sobre los bienes del causante como
sobre los bienes del heredero que aceptó con beneficio de inventario, pero limitados a la suma efectivamente
recibida.
Esta posición se funda en que el artículo 1.247 señala que el heredero responde hasta la concurrencia del
valor total de los bienes recibidos por herencia. Lo mismo sucede con el artículo1.260 inc.2, al ponerse en el
caso de pérdida de algún bien hereditario por caso fortuito, haciendo responsable al heredero de los valores en
que dichos bienes hubieran sido tasados. En consecuencia, las disposiciones citadas darían la idea de que es el
monto de lo heredado y no los bienes precisos heredados, lo que quedaría afecto al pago de las deudas
hereditarias y testamentarias.
Además, se argumenta que si existiere separación de patrimonios el legislador tendría que haber limitado
en alguna forma la facultad del heredero para disponer de los bienes que reciba por herencia, cosa que no hace.
Sin embargo, el artículo 1.384, esta vez refiriéndose al Beneficio de Separación dispone que las enajenaciones de
33
bienes del difunto hechas por el heredero dentro de los seis meses subsiguientes a la apertura de la sucesión, y
que no hayan tenido por objeto el pago de créditos hereditarios o testamentarios, podrán rescindirse a instancia
de cualquiera de los acreedores hereditarios o testamentarios que gocen del beneficio de separación. Entonces
cabe preguntarse, si el heredero responde por valores y no por bienes determinados ¿qué sentido tiene limitar la
facultad de disposición que posee sobre los bienes heredados?
Como decimos la doctrina mayoritaria es al menos discutible83, ya que mi parecer se trata de la línea
clásica de interpretación que se ha hecho del Código Civil que tiene un claro sesgo a favor de los acreedores,
sesgo que se explica, al menos en parte, porque históricamente los profesores de Derecho Civil chilenos –
especialmente en el siglo XIX y buena parte del XX- eran, además, abogados litigantes que representaban, las
más de las veces, importantes intereses económicos, precisamente, de los acreedores y, en no pocas ocasiones,
de los grandes acreedores84.
La responsabilidad del heredero está limitada al valor de lo que recibe por herencia, debiendo calcularse
dicho valor, según SOMARRIVA, de acuerdo a la cuantía que tenían los bienes en el momento de deferirse la
herencia al heredero. Ello porque en ese momento el heredero pasa a ser dueño de los bienes y, como todo
dueño, el aumento de valor que los bienes experimentan le pertenecen a él.
Este beneficio es una excepción perentoria que el heredero puede hacer valer frente a los acreedores
hereditarios cuando éstos le cobren deudas de la herencia que vayan más allá del monto a que alcance su
responsabilidad -artículo1.263-.
El beneficio de inventario produce otra consecuencia: las deudas y los créditos que tenga el heredero en
contra del causante no se extinguen por el modo de extinguir las obligaciones confusión, es decir, el heredero
conserva su crédito en contra del causante y también subsisten las deudas que tenía para con él -artículo1.25985-.
El heredero que goza de este beneficio responde hasta de la culpa leve en la conservación de especies o
cuerpos ciertos que se deban. Tratándose de los demás bienes de la herencia, sólo responderá hasta el valor en
que estos bienes hubieren sido tasados, estableciéndose por la ley el riesgo a cargo del heredero -artículo1.260-.
Extinción de la responsabilidad del heredero beneficiario:
83
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, aunque se inclina por la tesis que estima que los patrimonios se confunden, admite “que el tema
es discutible, aún cuando él tenga un alcance más académico que práctico, ya que los efectos de la institución están
claramente señalados en la ley”, Instituciones de Derecho Sucesorio, Volumen 2, 2ª Edición actualizada, Ed. Jurídica de
Chile, Santiago, 2002, p.160.
84
Tal situación a comenzado varias en las últimas décadas con la irrupción de la primera generación de profesores de
Derecho Civil profesionales o semi profesionales, dedicados preferentemente, o al menos, en una proporción importante a la
academia y, por tanto, con una situación de bastante más independencia que sus predecesores históricos. Es importante
considerar también, que los grandes acreedores cada vez lo son más, y pueden procurarse una adecuada defensa de sus
intereses, quedando los contratos débiles en una situación de precariedad, que ha sido advertida y solucionada, al menos en
parte, en sociedades más desarrolladas jurídicamente que la nuestra. Tal es el caso del sistema jurídico europeo, en donde la
defensa del ciudadano, consumidor, contratante débil o como desee llamársele constituye una preocupación –deber-
fundamental de la clase política, de los jueces y, también de la academia, en lo que compete a esta última la labor de
interpretación y adecuación del derecho a las transformaciones sociales.
85
Art. 1259. Las deudas y créditos del heredero beneficiario no se confunden con las deudas y créditos de la sucesión.
34
Se extingue por el hecho de abandonar el heredero a los acreedores hereditarios los bienes de la sucesión
que debe entregar en especie -artículo1.261-, así como por haberse consumido todos los bienes recibidos en pago
de las deudas hereditarias -artículo1.262-.
Cesa también el beneficio de inventario por la renuncia que de él haga el heredero, ya que establecido en
su favor, por aplicación del artículo 12 puede desprenderse de esta facultad86.
4.2. EL BENEFICIO DE SEPARACIÓN
De acuerdo al artículo 1.378, es la facultad que le compete a los acreedores hereditarios y testamentarios
a fin de que los bienes hereditarios no se confundan con los bienes propios del heredero con el objeto de pagarse
en dichos bienes hereditarios con preferencia de los acreedores personales del heredero.
RODRÍGUEZ GREZ, lo define como el “derecho que corresponde a los acreedores del causante para evitar
que se confunda el patrimonio de su deudor con el patrimonio de sus herederos en perjuicio del derecho de
prenda general de que gozaban en vida del de cujus, a fin de pagarse preferentemente en los bienes de su deudor,
posponiendo a los acreedores de los herederos”87.
El mismo autor considera que la naturaleza jurídica del beneficio de separación sería de inoponibilidad
con un derecho de preferencia que afecta a los bienes heredados88.
Este derecho, corresponde dentro de los efectos de las obligaciones, a un derecho auxiliar de los
acreedores, junto a las medidas conservativas, la acción oblicua o subrrogatoria y la acción pauliana o
revocatoria.
86
Domínguez B., Ramón; Domínguez A., Ramón. Ob. Cit. Pp. 72
87
RODRÍGUEZ GREZ, PABLO, OB. CIT., VOL. 2, P. 174.
88
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, ob. cit., vol. 2, p. 181.
89
Los acreedores hereditarios son aquellos que tenían créditos originados en vida del causante, en tanto acreedores
testamentarios, son aquellos cuyo crédito tiene como origen, precisamente, el testamento del causante.
35
Hay aquí una regla importante y es que el beneficio de separación obtenido por uno de los acreedores
hereditarios o testamentarios beneficia a los demás que lo invoquen -artículo1.382 inc.1.-.
4.2.2. Procedimiento del beneficio de separación -contra quién se pide-:
La ley no lo dice. Puede estimarse que debe aplicarse la regla general y que puede emplearse el
procedimiento sumario, porque se requiere una tramitación rápida de esta acción para que ella sea eficaz –
artículo 680 del Código de Procedimiento Civil-.
En relación con el segundo punto, esto es, en contra de quién se pide este beneficio, no lo dice la ley,
pero puede ser en contra de los herederos o en contra de los acreedores personales de los herederos. El
considerar que se dirige contra los acreedores del heredero presenta la dificultad de determinar quiénes son los
acreedores personales del heredero siendo, por el contrario, más fácil precisar quiénes son los herederos del
causante que se encontrarán determinados en resolución que conceda la posesión efectiva.
4.2.3. Efectos del beneficio de separación:
Hay que hacer una distinción entre bienes muebles e inmuebles.
1. Respecto de los muebles el beneficio produce sus efectos desde que la respectiva sentencia queda
firme o ejecutoriada.
2. Tratándose de los inmuebles, es necesario inscribir la sentencia en el Registro del Conservador, debe
inscribirse en el Registro de Interdicciones y Prohibiciones de Enajenar90.
El beneficio de separación produce la separación de patrimonios91 y permite que sólo los acreedores
hereditarios y testamentarios puedan perseguir los bienes de la herencia, no pudiendo hacerlo los acreedores
personales del heredero, estos últimos, sólo gozarán del derecho de prenda general y/o las cauciones especiales
que se hubieren procurado.
En consecuencia, los acreedores hereditarios y los testamentarios se pagan con preferencia a los
acreedores personales del heredero respecto de los bienes comprendidos en la separación, lo que no excluye que
una vez extinguidos dichos bienes, los acreedores hereditarios y los testamentarios puedan continuar intentando
pagarse con los bienes propios del heredero, salvo que éste último hubiere invocado, a su vez, el beneficio de
inventario. Como es lógico, entre acreedores hereditarios y testamentarios, los hereditarios se pagan con
preferencia a los testamentarios.
El beneficio de separación no corresponde a los legatarios de especie o cuerpo cierto ya que, como se ha
explicado, tales legatarios adquieren la cosa legada por sucesión por causa de muerte, en el momento del
fallecimiento del causante.
Por su parte los acreedores del heredero no pueden pagarse con los bienes separados, salvo que se
hubieren pagados todos los créditos de los acreedores hereditarios y testamentarios y existiere un sobrante, el
90
Art. 1385. Si hubiere bienes raíces en la sucesión, el decreto en que se concede el beneficio de separación se inscribirá en
el Registro o Registros que por la situación de dichos bienes corresponda, con expresión de las fincas a que el beneficio se
extienda.
91
En sentido diverso Ramón Domínguez señala que en realidad aquí no hay separación de patrimonios, sino solo una
preferencia para los acreedores del causante. Domínguez B., Ramón; Domínguez A., Ramón. Ob. Cit. Pp. 80
36
que podrá ser perseguido en virtud del derecho de prenda general –artículo 1.382 inc. 2°-92.
Lo que sucede es que en virtud de este beneficio los acreedores testamentarios y hereditarios gozan de
un verdadero privilegio respecto de los acreedores personales del heredero. Los acreedores hereditarios y
testamentarios que gocen de este beneficio concurren entre sí con los privilegios y preferencias que sus
respectivos créditos posean.
La situación de los acreedores en relación con los bienes propios del heredero es totalmente inversa, ya
que para que los acreedores hereditarios y testamentarios puedan pagarse con los bienes propios de los herederos
deben concurrir dos requisitos:
a. Que se hayan agotado los bienes de la herencia.
b. Que no haya oposición de los acreedores personales de los herederos, la que debe fundarse en que sus
créditos no han sido satisfechos, es decir, los acreedores personales gozan de un privilegio en los bienes
personales del heredero.
No obstante existir el beneficio de separación, los herederos se hacen dueños de los bienes hereditarios.
En otras palabras, este beneficio no impide que los herederos adquieran los bienes hereditarios por sucesión por
causa de muerte.
Como ya hemos señalado, siguiendo a RODRÍGUEZ GREZ, la naturaleza jurídica del beneficio de
separación es la de inoponibilidad con un derecho de preferencia que afecta a los bienes heredados93.
El artículo 1.384, prescribe que las enajenaciones de bienes del difunto hechas por el heredero dentro de
los seis meses subsiguientes a la apertura de la sucesión, y que no hayan tenido por objeto el pago de créditos
hereditarios o testamentarios, podrán rescindirse a instancia de cualquiera de los acreedores hereditarios o
testamentarios que gocen del beneficio de separación. Lo mismo se extiende a la constitución de hipotecas o
censos.
Evidentemente la voz rescindirse en este caso no está empleada como sinónimo de nulidad relativa.
Concordamos con Rodríguez Grez, en que en este caso no estamos en presencia de una acción de nulidad sino
más bien de una acción revocatoria, dado que la enajenación no adolece de vicio alguno94.
La existencia de dicho plazo, podría llevarnos a sostener que la separación de patrimonios tiene un plazo
máximo de seis meses, después de los cuales podría estimarse que se confundirían.
Por último, y tal como se desprende de algunas de las disposiciones citadas, es posible señalar que no
existe incompatibilidad entre los beneficios de inventario y de separación, los que pueden, en consecuencia,
coexistir.
92
Art. 1383. Los acreedores hereditarios o testamentarios que hayan obtenido la separación, o aprovechándose de ella en
conformidad al inciso 1. del artículo precedente, no tendrán acción contra los bienes del heredero, sino después que se
hayan agotado los bienes a que dicho beneficio les dio un derecho preferente; mas aun entonces podrán oponerse a esta
acción los otros acreedores del heredero hasta que se les satisfaga en el total de sus créditos.
93
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, ob. cit., vol. 2, p. 181.
94
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, ob. cit., vol. 2, p. 183.
37
5. REQUISITOS QUE DEBEN CUMPLIR LOS ASIGNATARIOS PARA DISPONER DE
LOS BIENES HEREDITARIOS, POSESIÓN LEGAL Y POSESIÓN EFECTIVA. INSCRIPCIÓN
El artículo 722 inc.1 se refiere, según hemos visto, a la posesión legal de la herencia, señalando que: "la
posesión de la herencia se adquiere desde el momento en que es deferida, aunque el heredero lo ignore",
agregando que el que válidamente repudia una herencia se entiende no haberla poseído jamás.
Si bien de acuerdo a parte importante de la doctrina95, puede estimarse que la posesión legal cumple por
disposición de la ley con los elementos de la posesión enunciados en el artículo 700, corpus y animus, por
nuestra parte consideramos que la posesión legal es una ficción y por lo tanto, no tiene demasiado sentido
intentar explicar la institución de acuerdo a parámetros estrictamente lógicos, toda vez, que como se ve para
poder arribar a alguna conclusión más o menos coherente, es necesario recurrir a nuevas ficciones –estimar
cumplidos los requisitos por disposición de la ley- lo que demuestra lo inútil de tal intento96.
A igual conclusión llegamos cuando vemos los intentos de la doctrina por demostrar que la posesión
legal es posesión regular, afirmado que así es porque es otorgada por el legislador presumiendo que concurren
todos sus elementos. Para nosotros, en cambio es una clase especial de posesión creada por la ley, con efectos
legales claramente señalados.
Por último, debe tenerse presente que la posesión legal del heredero no es la misma posesión que tenía el
causante. Esta posesión la adquiere el heredero personalmente al momento de producirse el fallecimiento del
causante, todo ello de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 722 y 717, que sientan la doctrina de que la
95
Por ejemplo SOMARRIVA UNDURRAGA, ob. cit. p. 81.
96
N° Legal Publishing: 47723. Corte de Apelaciones de Santiago. 05 de enero de 2011. “En nuestro sistema jurídico los
bienes siempre están radicados en un patrimonio, excepción hecha en cuanto a las res nullium, esto es las que nunca han
tenido dueño o las res derelictae que son aquellas que su dueño abandona para que las haga suyas el primer ocupante; todas
las demás cosas siempre se encuentran dentro de un patrimonio; y es por ello que a la muerte de una persona, los bienes
transmisibles que se encuentran en su patrimonio, en ese mismo instante, y no después, pasan a sus herederos. No hay
bienes fuera de patrimonio, ni un solo momento siquiera. Es por ello que el heredero adquiere lo que se ha dado en
denominar posesión legal de la herencia al momento de deferirse esta, vale decir, al producirse la delación de la herencia,
que según el artículo 956 inciso 1° del Código Civil, es el actual llamamiento de la ley a aceptarla o repudiarla, agregando el
inciso 2° que si el llamamiento no es condicional, la herencia se defiere al heredero en el momento de fallecer la persona de
cuya sucesión se trata.
La llamada posesión legal está consagrada en el Código Civil que señala que “La posesión de la herencia se adquiere desde
el momento en que es deferida, aunque el heredero lo ignore”. Técnicamente, esta institución no es posesión, toda vez que
no requiere ni de corpus ni de animus, que son los elementos esenciales de la posesión; pero es la herramienta jurídica que
permite que los bienes siempre, en toda oportunidad, estén radicados en un patrimonio, que es, precisamente, el asiento
jurídico de los bienes. Tal situación no obliga a los herederos, quienes, en virtud del principio de la autonomía de la
voluntad, bien pueden renunciar a la herencia.” Lo anterior no hace que en virtud de una renuncia queden bienes fuera de
patrimonio, ya que el artículo 995 del mencionado Código expresa que: “A falta de todos los herederos abintestato
designados en los artículos precedentes, sucederá el Fisco”
Por lo que no resulta aceptable lo sostenido en la apelación en cuanto a que las actoras no eran socias de las empresas de
autos, y por ende no contaban con legitimidad activa, interpretación que deberá desecharse, por cuanto su aceptación
equivaldría a que a la muerte de uno de los socios, aquella parte o proporción propiedad del socio fallecido, quedaría fuera
de todo patrimonio; y como no es dable darle el carácter de res nullium ni res derelictae a tales bienes que conforman la
participación social, en este caso, de la socia fallecida, es que habrá de estarse a la interpretación que más se ajusta a la
normativa legal ya reseñada”.
38
posesión, al ser un hecho y no un derecho, principia en el poseedor.
La posesión real o material de la herencia corresponde a lo que se define en el artículo 700. Lo normal es
que quien tiene la posesión legal de la herencia tenga también la posesión material, esto es, que el heredero reúna
en sí ambas clases de posesión. Pero puede darse el caso en que existan herederos que tengan la posesión legal y
otros –aparentes- que tengan la posesión material.
El hecho que un falso heredero tenga la posesión material de la herencia tiene especial importancia,
porque puede llegar a ganar la herencia por prescripción.
La posesión efectiva de la herencia es un trámite de carácter judicial. Puede definirse como aquella que
se otorga por sentencia judicial a quien tiene la apariencia de heredero97.
Es importante tener en claro que la posesión efectiva no confiere en forma incontrovertible la calidad de
heredero, ya que la calidad de heredero reconocida en la resolución judicial puede ser desconocida. En tal
sentido el artículo 877 Código de Procedimiento Civil dispone se va a conferir la posesión efectiva a aquella
persona que la pida exhibiendo un testamento aparentemente válido en que se le instituya heredero. El carácter
controvertible se deduce también de la circunstancia de que el falso heredero a quien se hubiere otorgado la
posesión efectiva podrá adquirir la herencia por prescripción de 5 años -artículo 1.269 en relación con el 704-.
La posesión efectiva tiene especial importancia en los siguientes ámbitos:
a) En materia tributaria: a través de la posesión efectiva se obtiene y asegura el pago del impuesto a la
herencia.
b) La posesión efectiva origina a un plazo de prescripción más breve que para la adquisición del derecho
real de herencia.
c) Ayuda a conservar la historia de la propiedad raíz, a través de las inscripciones ordenadas en el
artículo 688.
El artículo 688 tras la Ley N° 19.903, dispone:
Al momento de deferirse la herencia, la posesión efectiva de ella se confiere por el ministerio de la ley al
heredero; pero esta posesión legal no habilita al heredero para disponer de manera alguna de un inmueble,
mientras no proceda:
1°. La inscripción del decreto judicial o la resolución administrativa que otorgue la posesión efectiva: el
primero ante el conservador de bienes raíces de la comuna o agrupación de comunas en que haya sido
pronunciado, junto con el correspondiente testamento, y la segunda en el Registro Nacional de Posesiones
Efectivas;
2°. Las inscripciones especiales prevenidas en los incisos primero y segundo del artículo precedente: en
virtud de ellas podrán los herederos disponer de consuno de los bienes hereditarios. Esta se refiere a la
inscripción del o los inmuebles a nombre de todos los herederos en el Registro Conservatorio del territorio en
97
Por ejemplo SOMARRIVA UNDURRAGA, ob. cit. p. 52.
39
que estén situados los inmuebles, y si alguno de ellos por su situación pertenece a varios territorios, deberá
hacerse la inscripción en el Registro de cada uno de ellos; y
3°. La inscripción prevenida en el inciso tercero: sin ésta no podrá el heredero disponer por sí solo de los
inmuebles hereditarios que en la partición le hayan cabido. Se refiere a la adjudicación de inmuebles que le haya
cabido a cada heredero, el acto de partición relativo a cada inmueble o cada parte adjudicada se inscribirá en el
Registro Conservatorio en cuyo territorio esté ubicado el inmueble.
Recordemos que estas inscripciones no constituyen modo de adquirir los inmuebles de la sucesión, por
cuanto ya opero el modo de adquirir sucesión por causa de muerte; sino que se exigen exclusivamente con el
objeto de mantener la historia fidedigna de la propiedad raíz; por ello se exige la inscripción de la posesión
efectiva, del testamento, si lo hay, y la inscripción de los inmuebles a nombre de todos los herederos y la
inscripción del la adjudicación del acto particional98.
Las inscripciones de acuerdo al artículo 688, se exigen para disponer de los inmuebles; respecto de los
muebles, la norma no exige la inscripción para disponer de ellos, sin embargo, el artículo 25 de la Ley N° 16.271
dispone que para los efectos de esta ley el heredero no podrá disponer de los bienes de la herencia, sin que
previamente se haya inscrito la resolución que da cuenta de la posesión efectiva de la herencia, sin perjuicio de
lo dispuesto en el artículo 688 del Código Civil. Es más, y no obstante, lo señalado por el artículo 688 del
Código Civil, y el artículo 25 de la Ley N° 16.271, no basta solo con el cumplimientos de estos requisitos para
que los herederos puedan disponer de los bienes heredados, ya que, para que ello ocurra, se extrae del artículo 54
de la Ley mencionada, es necesario que se pague o asegure el pago del impuesto a las asignaciones
hereditarias99.
d) Otorga validez al pago efectuado a quien detenta la calidad de heredero reconocida por resolución
98
Corte Suprema. 10 de septiembre de 2010. Disponible en [Link]; “El legislador generó un sistema que
integró diferentes finalidades respecto de los bienes hereditarios, especialmente en relación con los inmuebles, en los que
concurre mantener la historia de la propiedad raíz, la publicidad de quien es el titular del derecho de propiedad, la libre
circulación de los bienes y la diferencia entre título y modo de adquirir. Es así que deferida la herencia, se concede, por el
solo ministerio de la ley, la posesión legal a los herederos; posesión legal que no habilita a los herederos para efectuar
inscripción alguna en torno a los bienes raíces hereditarios.// Para poder disponer los herederos, corresponde distinguir cual
es el acto de disposición que desean realizar: si está referido a la calidad de heredero; si comprende los derechos en la
herencia; derechos hereditarios en bienes concretos o la propiedad directa del bien. Respecto de la disposición de derechos
hereditarios en bienes concretos de la herencia, el legislador exige la dictación del decreto judicial por el cual se otorga la
posesión efectiva de la herencia, el cual debe, además, inscribirse en el Registro de Propiedades del Conservador de Bienes
Raíces de la comuna en que se dictó esa resolución y donde se encuentran ubicados los inmuebles a que ésta se refiere.
Anexo a lo anterior corresponde realizar la inscripción especial de herencia en la que se comprenda el bien en el que recae
la disposición, como, también, la radicación del dominio del inmueble en el heredero, sea ésta en todo o en parte, de manera
exclusiva o en comunidad con otro heredero. Así, un heredero puede disponer de derechos en un bien raíz concreto,
mediando adjudicación exclusivamente o en comunidad con otro u otros herederos. // Cualquiera que sea la sanción que el
intérprete desarrolle ante la falta de las actuaciones requeridas por el legislador, cumplidas las exigencias antes anotadas, no
procede privarle de eficacia mediante la nulidad absoluta del acto. Por lo tanto, en la especie, si se han enajenado derechos
que tenía uno de los copropietarios en un bien raíz, luego de la partición y encontrándose adjudicada en dominio a los
herederos, no existe vicio que deba ser sancionado con la nulidad absoluta o relativa” (considerandos 14º, sentencia de
casación y 4º, sentencia de reemplazo).
99
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, segunda edición actualizada, Editorial AbeledoPerrot, Santiago de
Chile, 2010, pp. 102-103.
40
judicial que ha concedido la posesión efectiva. En tal sentido el artículo 1576 prescribe que para que el pago sea
válido, debe hacerse o al acreedor mismo, o a la persona que la ley o el juez autoricen a recibir por él, o a la
persona diputada por el acreedor para el cobro. El pago hecho de buena fe a la persona que estaba entonces en
posesión del crédito, es válido, aunque después aparezca que el crédito no le pertenecía.
41
parte-: la apertura de la sucesión se produce al momento del fallecimiento del causante –artículo 955-.
La existencia a que se refiere el artículo 962 inc.1 -artículo 77- es la natural, es decir, bastará que la
criatura esté concebida al momento de la apertura de la sucesión, pero para heredar será necesario que el
nacimiento se verifique y constituya un principio de existencia.
Excepciones:
a. Artículo 962 inc.2: se refiere al asignatario condicional. Debe existir el asignatario al momento de la
apertura de la sucesión y además al momento del cumplimiento de la condición. Aquí hay que tener presente que
la apertura de la sucesión, cuando la asignación es condicional, se produce al momento del fallecimiento del
causante, pero la asignación se defiere solamente al momento del cumplimiento de la condición suspensiva.
b. Artículo 962 inc.3: se refiere a las asignaciones a personas que no existen pero que se espera que
existan -por ejemplo: una asignación dejada a la primera hija de un hijo. La limitación es que llegue a existir en
un plazo de 10 años, aunque en virtud del principio de autonomía de la voluntad el causante podría establecer un
plazo menor para el cumplimiento de la condición100.
c. Artículo 962 inc. final: se refiere a las asignaciones hechas en premio de servicios importantes –
asignaciones premiales-. El "servicio importante" debe prestarse dentro de los 10 años subsiguientes al
fallecimiento del causante. Así se desprende del encabezamiento del inc. final del artículo 962: "valdrán con la
misma limitación...", refiriéndose a la limitación del plazo.
d. Son incapaces de suceder aquellas entidades a quienes falta personalidad jurídica al momento de
abrirse la sucesión –artículo 963 inc.1-. Sin embargo, el inc. 2, del mismo artículo prescribe que: "si la
asignación tuviere por objeto la fundación de una nueva corporación o establecimiento, podrá solicitarse la
aprobación legal, y obtenida ésta, valdrá la asignación".
1.1.2. Incapacidades relativas para suceder
Como se ha dicho el segundo grupo de incapacidades se funda en la existencia de relaciones entre el
causante y el asignatario que puedan hacer presumir la falta de libertad para testar o la existencia de vínculos
indebidos.
a. Incapacidad de las personas condenadas por delitos de dañado ayuntamiento -artículo 964101-.
Se debe señalar que la Ley 5.750, sobre abandono de familia y pago de pensiones alimenticias, suprimió
en el Código Civil chileno los llamados hijos de dañado ayuntamiento, tales eran los sacrílegos102, los
incestuosos y los adulterinos.
100
Se presenta el problema de determinar qué sucedería si a los diez años el sujeto sólo tuviera existencia natural, en ese
caso, a nuestro parecer el problema debiera solucionarse a la luz del artículo 77.
101
Art. 964. Es incapaz de suceder a otra persona como heredero o legatario, el que antes de deferírsele la herencia o legado
hubiere sido condenado judicialmente por el crimen de dañado ayuntamiento con dicha persona y no hubiere contraído con
ella un matrimonio que produzca efectos civiles.// Lo mismo se extiende a la persona que antes de deferírsele la herencia o
legado hubiere sido acusada de dicho crimen, si se siguiere condenación judicial.
102
Se llama así a los concebidos por clérigos de órdenes mayores o personas que profesen votos solemnes de castidad, en
órdenes religiosas católicas.
42
Hoy en día ya no existen ni los hijos sacrílegos ni adulterinos –recordemos que la ley 19.335 despenalizó
el adulterio- por lo que sólo cabría su aplicación a los hijos incestuosos103. En la actualidad el incesto sólo
castiga las relaciones sexuales entre ascendientes y descendientes por consanguinidad.
El delito sólo nace con la sentencia, por lo que debe existir condena por sentencia firme.
b. Incapacidad del eclesiástico confesor -artículo 965-. Esta norma tiene por objeto proteger la libre
voluntad del testador.
Esta incapacidad se refiere sólo a la sucesión testamentaria y, además, el testamento tiene que haberse
otorgado durante la última enfermedad, siendo incapaz exclusivamente el eclesiástico que hubiere confesado al
difunto en la última enfermedad o habitualmente en los dos últimos años anteriores al testamento.
Esta incapacidad se hace extensiva a la orden o cofradía a que pertenece el eclesiástico y a sus parientes
por consanguinidad o afinidad hasta el tercer grado inclusive.
Pero, existe una contra excepción en el artículo 965 inc. 2, que prescribe que: tal "incapacidad no
comprenderá a la iglesia parroquial del testador ni recaerá sobre la porción de bienes que el dicho eclesiástico o
sus deudos habían heredado abintestato, si no hubiese habido testamento”.
c. La incapacidad del notario, de los testigos del testamento, sus familiares y dependientes -artículo
1.061-. Art. 1061. No vale disposición alguna testamentaria en favor del escribano que autorizare el testamento,
o del funcionario que haga las veces de tal, o del cónyuge de dicho escribano o funcionario, o de cualquiera de
los ascendientes, descendientes, hermanos, cuñados, empleados o asalariados del mismo. // No vale tampoco
disposición alguna testamentaria en favor de cualquiera de los testigos, o de su cónyuge, ascendientes,
descendientes, hermanos o cuñados.
Cuando se hace una asignación en el testamento a favor de un incapaz, ésta adolece de nulidad, que es
una nulidad absoluta; parcial, porque afecta a una parte del testamento; y opera de todas formas sea que la
asignación se haga directamente en favor del incapaz, sea que se la simule por medio de un contrato o se haga
por interposición de persona -artículo 966-.
1. 2. CARACTERÍSTICA DE LAS INCAPACIDADES
1. Son de orden público, porque miran al interés general de la sociedad y no al particular del
testador. No pueden renunciarse, ni transigirse, ni sanearse por el transcurso del tiempo.
2. Operan de pleno derecho. Basta alegarlas por vía de excepción si el incapaz pretende su
asignación.
3. Son absolutamente nulas.
4. El incapaz no adquiere por sucesión por causa de muerte, pero puede llegar a adquirir la herencia
por prescripción adquisitiva, como cualquier persona.
5. Si enajena a un tercero, el tercero nada adquiere, es decir, la incapacidad para a los terceros de
103
Opinión que sigue la mayoría de la doctrina actual, pero que no comparto necesariamente, pues me parece que tratándose
de una sanción la interpretación debe ser restrictiva, y no podemos llegar a ella por la vía de interpretación de viejos
conceptos, por lo que es muy probable –juicio que requeriría de estudios más detallados- de un precepto obsoleto.
43
buena o mala fe.
6. Si adquiere el asignatario o el tercero, solo habrá sido por prescripción adquisitiva, más nunca
por sucesión por causa de muerte.
2. LA DIGNIDAD PARA SUCEDER
Es el mérito o lealtad que el asignatario ha debido observar en vida con el causante.
Son indignos para suceder al causante: “quienes han incurrido en conductas desleales para con él o para
con su cónyuge y parientes más próximos –ascendientes o descendientes”104.
Se encuentran reguladas en los artículos 968 a 972105, sin embargo existen otras situaciones: Art. 114
asentimiento para contraer matrimonio; artículo 219, que sanciona el fraude de falso parto o suplantación del
parto, privándolos, entre otras sanciones, de su derecho a suceder por causa de muerte; 1.300 albacea removido
por dolo; 1327 partidor que no acepta el cargo sin probar inconveniente grave; 1.329 partidor condenado por
prevaricación; 127 viudo o viuda que teniendo hijos de precedente matrimonio bajo su patria potestad o tutela o
curaduría se hubiere vuelto a casar sin practicar previamente el inventario solemne que ordena la ley.
Debemos agregar a las anteriores dos casos de indignidades calificadas, llamadas así porque no
104
Rodríguez Grez, Pablo, ob. cit. p. 53.
105
Art. 968. Son indignos de suceder al difunto como herederos o legatarios:
1. El que ha cometido el crimen de homicidio en la persona del difunto, o ha intervenido en este crimen por obra o consejo,
o la dejó perecer pudiendo salvarla; // 2. El que cometió atentado grave contra la vida, el honor o los bienes de la persona de
cuya sucesión se trata, o de su cónyuge, o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes, con tal que dicho atentado se
pruebe por sentencia ejecutoriada; // 3. El consanguíneo dentro del sexto grado inclusive, que en el estado de demencia o
destitución de la persona de cuya sucesión se trata, no la socorrió pudiendo;// 4. El que por fuerza o dolo obtuvo alguna
disposición testamentaria del difunto, o le impidió testar; // 5. El que dolosamente ha detenido u ocultado un testamento del
difunto, presumiéndose dolo por el mero hecho de la detención u ocultación.
Art. 969. 6. Es indigno de suceder el que siendo mayor de edad, no hubiere acusado a la justicia el homicidio cometido en
la persona del difunto, tan presto como le hubiere sido posible.// Cesará esta indignidad, si la justicia hubiere empezado a
proceder sobre el caso.// Pero esta causa de indignidad no podrá alegarse, sino cuando constare que el heredero o legatario
no es cónyuge de la persona por cuya obra o consejo se ejecutó el homicidio, ni es del número de sus ascendientes y
descendientes, ni hay entre ellos deudo de consanguinidad o afinidad hasta el tercer grado inclusive.
Art. 970. 7. Es indigno de suceder al impúber, demente o sordomudo, el ascendiente o descendiente que, siendo llamado a
sucederle abintestato, no pidió que se le nombrara un tutor o curador, y permaneció en esta omisión un año entero: a menos
que aparezca haberle sido imposible hacerlo por sí o por procurador. // Si fueren muchos los llamados a la sucesión, la
diligencia de uno de ellos aprovechará a los demás.// Transcurrido el año recaerá la obligación antedicha en los llamados en
segundo grado a la sucesión intestada. // La obligación no se extiende a los menores, ni en general a los que viven bajo
tutela o curaduría.// Esta causa de indignidad desaparece desde que el impúber llega a la pubertad, o el demente o
sordomudo toman la administración de sus bienes.
Art. 971. 8. Son indignos de suceder el tutor o curador que nombrados por el testador se excusaren sin causa legítima. //El
albacea que nombrado por el testador se excusare sin probar inconveniente grave, se hace igualmente indigno de sucederle.//
No se extenderá esta causa de indignidad a los asignatarios forzosos en la cuantía que lo son, ni a los que, desechada por el
juez la excusa, entren a servir el cargo.
Art. 972. 9. Finalmente, es indigno de suceder el que, a sabiendas de la incapacidad, haya prometido al difunto hacer pasar
sus bienes o parte de ellos, bajo cualquier forma, a una persona incapaz.// Esta causa de indignidad no podrá alegarse contra
ninguna persona de las que por temor reverencial hubieren podido ser inducidas a hacer la promesa al difunto; a menos que
hayan procedido a la ejecución de la promesa.
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requieren ser declaradas por sentencia judicial, y que han sido incorporadas por la ley 19.947 y 19.585. El
artículo 994 señala: “El cónyuge separado judicialmente, que hubiere dado motivo a la separación por su culpa,
no tendrá parte alguna en la herencia abintestato de su mujer o marido”.
Tampoco sucederán abintestato los padres del causante si la paternidad o maternidad ha sido
determinada judicialmente contra su oposición, salvo que mediare el restablecimiento a que se refiere el Artículo
203".
Por su parte el artículo 1.182 después de indicar quiénes son legitimarios prescribe que: No serán
legitimarios los ascendientes del causante si la paternidad o la maternidad que constituye o de la que deriva su
parentesco, ha sido determinada judicialmente contra la oposición del respectivo padre o madre, salvo el caso del
inciso final del Artículo 203. Tampoco lo será el cónyuge que por culpa suya haya dado ocasión a la separación
judicial.
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origina esta disposición consiste en determinar qué se entiende por "deudores hereditarios o testamentarios".
La segunda consiste en que tanto la incapacidad como la indignidad no privan al heredero del derecho a
alimentos –artículo 979-. Sin embargo, en los casos de injuria atroz del artículo 968, puede por excepción el
heredero ser privado del derecho de alimentos.
1. LOS ACERVOS
Se entiende por acervo la masa hereditaria indivisa dejada por el causante. Se distinguen cuatro acervos,
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según se vayan realizando las deducciones que ordena la ley: el común o bruto, el acervo ilíquido, el acervo
líquido y los dos acervos imaginarios.
1.1. EL ACERVO COMÚN O BRUTO
Para poder liquidar la herencia deben separarse los bienes que no pertenecen al causante y que pudieran
haber estado junto a sus bienes. Así el artículo 1.341 dispone que: “Si el patrimonio del difunto estuviere
confundido con bienes pertenecientes a otras personas por razón de bienes propios o gananciales del cónyuge,
contratos de sociedad, sucesiones anteriores indivisas, u otro motivo cualquiera, se procederá en primer lugar a
la separación de patrimonios, dividiendo las especies comunes según las reglas precedentes”.
1.2. EL ACERVO ILÍQUIDO
Este acervo ilíquido está formado por los bienes que pertenecen al causante y que han sido separados de
aquellos que pertenecen a otras personas, y a los cuales deben deducirse las bajas generales de la herencia,
contempladas en el artículo 959. Las bajas generales "son deducciones que es necesario hacer para poder dar
cumplimiento a las disposiciones del difunto o a las de la ley".
Al artículo 959 hay que agregar la baja que incorpora el artículo 4 de la Ley 16.271 sobre impuesto a las
herencias, asignaciones y donaciones, que son los gastos de última enfermedad y entierro del causante.
El inc. 1 del artículo 959 dispone que: "en toda sucesión por causa de muerte, para llevar a efecto las
disposiciones del difunto o de la ley, se deducirán del acervo o masa de bienes que el difunto ha dejado, incluso
los créditos hereditarios". El texto de la disposición deja claro que se trata de deducciones previas que deben
hacerse antes de llevar a efecto las disposiciones del causante.
1. Las costas de la publicación del testamento si lo hubiere, y las demás anexas a la apertura de la
sucesión -artículo 959 N.1-.
El artículo 4 N° 2 de la Ley 16.271 señala que son bajas generales de la herencia: “Las costas de
publicación del testamento, si lo hubiere, las demás anexas a la apertura de la sucesión y de posesión efectiva y
las de partición, e incluso los honorarios de albaceas y partidores en lo que no excedan los aranceles vigentes".
Sobre esta base podemos decir, en términos generales, que son bajas generales de la herencia los gastos
de la sucesión y de la partición de bienes. Quedan incluidos en esta enunciación: los gastos de la posesión
efectiva, los gastos de inventario de bienes, los honorarios del partidor y del albacea, las costas mismas de la
partición, etc.
2. Las deudas hereditarias, que son aquellas que el causante tenía en vida.
Además de las deudas hereditarias existen las deudas o cargas testamentarias, que son aquellas que el
causante impone en su testamento y constituyen, precisamente, los legados.
Las deudas testamentarias no son bajas generales de la herencia, sino que ellas se pagan con cargo a la
parte que el causante puede disponer libremente106; en cambio, las deudas hereditarias son bajas generales de la
106
La Corte Suprema en una oportunidad señaló que los bienes legados no forman parte de la masa hereditaria, pues los
legatarios adquieren el dominio de la especie o cuerpo cierto por la muerte de la persona, por lo que en aplicación del
artículo 996 del Código Civil, determinado el acervo líquido, cubiertas las asignaciones forzosas, se cumplen los legados y
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herencia y se deducen del acervo ilíquido.
3. Los impuestos fiscales que gravaren toda la masa hereditaria.
En la actualidad no hay ningún impuesto que grave toda la masa hereditaria, antiguamente existía un
impuesto de tal naturaleza regulado en el DL. 364 de 1932, en el que se establecía un tributo que afectaba a la
masa hereditaria y otro que afectaba a las asignaciones. Tal gravamen fue derogado con la Ley 16.271 y
actualmente sólo se gravan las asignaciones.
4. Las asignaciones alimenticias forzosas.
El legislador se refiere a los alimentos que se deben por ley a ciertas personas –artículos 321 y siguientes
-. Si existen alimentos voluntarios, ellos no constituyen baja general de la herencia y se pagan con cargo a la
parte que el causante ha podido disponer libremente –artículo 1.171-.
La asignación alimenticia forzosa se encuentra prevista en el artículo 1167 N° 1, que la entiende como:
“los alimentos que se deben por ley a ciertas personas”.
Según RODRÍGUEZ GREZ, se trataría de alimentos que se debían en vida del causante, sea porque existía
sentencia ejecutoriada que los ordenaba pagar, o transacción judicialmente aprobada, o al menos, demanda
judicial que intentaba su cobro, por lo que se podrían incluir tales obligaciones en el N° 2 de las bajas generales
de la herencia107.
Siguiendo al mismo autor, es necesario advertir que resulta del extraño que una obligación se mantenga
en el tiempo como si el causante estuviera vivo, lo que sólo se explica ya que se funda en una ficción. “Ella
consiste en que el causante permanece vivo para seguir sustentando a aquellas personas que por sentencia,
transacción aprobada judicialmente o demanda pendiente al abrirse la sucesión, habían obtenido el
reconocimiento de su derecho de alimentos”108.
5. Los gastos de última enfermedad y entierro del causante.
Tal baja general no se encuentra en el Código Civil si no que en la Ley 16.271 –artículo 4 N° 1-
1.3. EL ACERVO LÍQUIDO
Hechas las bajas generales estudiadas, podemos hablar del acervo líquido, que es el acervo ilíquido al
cual se le han deducido las bajas generales del artículo 959.
Se le llama también acervo partible, porque es esta masa de bienes la que se divide entre los herederos.
1.4. LOS ACERVOS IMAGINARIOS
Los artículos 1.185, 1.186 y 1.187 se refieren a los acervos imaginarios, cuya finalidad es proteger los
derechos de los asignatarios forzosos. Específicamente, se trata de defender la mitad legitimaria y la cuarta de
mejoras de las donaciones que en vida pueda haber hecho el causante.
luego se distribuye el resto de la masa. Corte Suprema, rechazada recurso de casación, Contreras Duarte, Clevicedia c/
Saavedra Quintana, Mario, 21 de Diciembre de 1993.
107
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, ob. cit. p. 96.
108
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, ob. cit. p. 98.
48
1.4.1. El primer acervo imaginario:
Tiene por objeto proteger a los legitimarios frente a las donaciones que el causante haya hecho a otros
legitimarios.
Lo constituye el acervo líquido con la acumulación de las donaciones revocable e irrevocables hechas
por el causante en vida en razón de legitimas o mejoras a algún legitimario en perjuicio de otros legitimarios
En tal sentido, prescribe el artículo 1185: “Para computar las cuartas de que habla el artículo precedente,
se acumularán imaginariamente al acervo líquido todas las donaciones revocables e irrevocables, hechas en
razón de legítimas o de mejoras, según el estado en que se hayan encontrado las cosas donadas al tiempo de la
entrega, pero cuidando de actualizar prudencialmente su valor a la época de la apertura de la sucesión”.
Vaya un buen ejemplo de ELORRIAGA para entender bien el primer acervo imaginario. Una persona tiene
dos hijos Pedro y Martín. Decide donar (donación revocable) 100.000 a Pedro. Luego fallece dejando una
herencia de $ 300.000. A cada hijo le corresponden $ 150.000. Pero ocurre que Pedro había recibido antes $
100.000, lo que implica que a la larga habrá recibido del causante la suma de $ 250.000, en tanto que Martín
solamente recibió $ 150.000. Para evitar esto, imaginariamente se acumula a la masa hereditaria el valor de la
donación, es decir, $ 100.000, lo que da un total de $ 400.000. Esto se divide por mitades, que es lo que
corresponde a cada heredero. Es decir $ 200.000 para cada uno. En la masa hereditaria solamente hay $ 300.00,
luego se le dan $ 200.000 a Martín y $ 100.000 a Pedro, lo que sumado a los $ 100.000 que recibió como
donación da un total de $ 200.000, quedando igualados en lo recibido109.
Ahora bien, hay que tener presente el artículo 1199 que señala, “La acumulación de lo que se ha dado
irrevocablemente en razón de legitimas o de mejoras, para el cómputo prevenido por el artículo 1185 y
siguientes, no aprovecha a los acreedores hereditarios ni a los asignatarios que lo sean a otro título que el de
legítima o mejora”.
Otro ejemplo para comprender este artículo: El causante deja un acervo ilíquido de $1.000.000.
Deducidas las bajas generales da un acervo líquido de $800.000. Dejó, al morir, 2 hijos. A uno de ellos le
había hecho en vida una donación revocable de $100.000 y a otro una donación irrevocable, de $90.000 la que
le fue entregada en vida del causante.
La donación revocable se suma al acervo líquido y nos da un total de $900.000, que se divide de la
siguiente forma:
Mitad legitimaria: $450.000
Cuarta de mejoras: $ 225.000
Cuarta de libre: $ 225.000
Como en el ejemplo, el causante no dispuso de la cuarta de mejoras, ni de la parte de libre disposición
ella acrece a la mitad legitimaria por lo tanto, se divide entre los dos herederos.
109
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Lexis Nexis, Santiago, 2005. p. 55.
49
Ahora en cuanto a la donación irrevocable, como sabemos, ésta no debe beneficiar a la parte de libre
disposición. En tal caso la donación irrevocable debe distribuirse a prorrata entre la mitad legitimaria y la cuarta
de mejoras, en proporción dos a uno.
Entonces tenemos:
Mitad legitimaria: $510.000
Cuarta de mejoras: $255.000
Cuarta de libre: $225.000
Teniendo presente que en ejemplo el causante no dispuso de la parte de libre disposición ni de la cuarta
de mejoras, ambos herederos les corresponderá en total $ 495.000.
Como sabemos a uno de los herederos se le había hecho entrega de la donación revocable en vida del
causante, por lo que éste recibirá efectivamente: $ 395.000; y al otro, se le había hecho entrega de la donación
irrevocable por lo tanto, lo que efectivamente recibirá será $405.000; ello se debe a que como esas donaciones
se imputan a su legítima rigorosa, hay que descontarles de esa suma el valor de las donaciones.
1.4.1. El segundo acervo imaginario:
Tiene por objeto proteger a los legitimarios de las donaciones que el causante hizo en vida a terceros
extraños a la herencia.
Se encuentra regulado en los artículos 1186 y 1187. Se diferencia del primer acervo imaginario, porque
mientras aquél protege la igualdad entre los propios herederos el segundo acervo imaginario protege a los
legitimarios frente a terceros.
Lo constituye el acervo líquido o bien el primer acervo imaginario, más ciertas acumulaciones
consistentes básicamente en las donaciones entre vivos o irrevocables hechas por el causante en vida a algún
tercero extraño en perjuicio de algún legitimario.
Es necesario que al momento de haberse hecho la donación irrevocable al tercero que no era legitimario,
el causante que hizo la donación haya tenido legitimarios.
Las donaciones irrevocables deben ser excesivas, así el artículo 1186 entiende que la donación fue
excesiva cuando el valor de las donaciones exceda de la cuarta parte de la suma formada por las donaciones y
el acervo, es decir, se suma el acervo más las donaciones, y el resultado se divide por cuatro. Si la cantidad
resultante de esta división es inferior al valor de las donaciones, quiere decir que estas resultaron excesivas, y
procede formar el segundo acervo imaginario.
Dispone el artículo 1186, “Si el que tenía a la sazón legitimarios hubiere hecho donaciones entre vivos a
extraños, y el valor de todas ellas juntas excediere a la cuarta parte de la suma formada por este valor y el del
acervo imaginario, tendrán derecho los legitimarios para que este exceso se agregue también imaginariamente al
acervo, para la computación de las legítimas y mejoras”.
Por ejemplo, tenemos un acervo de $100 y las donaciones irrevocables ascendieron $60.- Da un total de
$160, que dividido por 4 nos da $40 esta es la suma que el donante pudo donar, pero como donó $60 hay un
exceso de $20.
50
Este exceso se acumula al acervo, para la computación de las legítimas y mejoras. Así el segundo acervo
imaginario asciende a $120.
Suponiendo que existan personas con derecho a mejoras, el segundo acervo imaginario se divide en $60
para la mitad legitimaria; $30 para la cuarta de mejoras y $30 para la cuarta de libre disposición. Ahora el
problema es que, sólo hay $100, aquí la utilidad del segundo acervo imaginario. Las legitimas y mejoras,
como asignaciones forzosas que son, se pagan íntegramente. De modo que los $60 de la mitad legitimaria y los
$30 de la cuarta de mejoras son íntegramente cubiertos.
Así se cumple el primer objetivo básico del segundo acervo imaginario, esto es, reducir la parte de
libre disposición, que en este caso en particular queda reducida apenas a $10.
A su vez el artículo 1187, señala: “Si fuere tal el exceso que no sólo absorba la parte de bienes de que el
difunto ha podido disponer a su arbitrio, sino que menoscabe las legítimas rigorosas, o la cuarta de mejoras,
tendrán derecho los legitimarios para la restitución de lo excesivamente donado, procediendo contra los
donatarios, en un orden inverso al de las fechas de las donaciones, esto es, principiando por las más recientes. La
insolvencia de un donatario no gravará a los otros”.
Del segundo acervo imaginario puede originarse la acción de inoficiosa donación, que no es sino la
rescisión de la donación. Ello ocurre cuando las donaciones irrevocables son de tal consideración que lesionan
las legítimas y la cuarta de mejoras. Los herederos pueden dirigirse en contra de los terceros que recibieron
donaciones del causante en vida de éste, exigiendo la restitución de los bienes donados hasta la parte en que
perjudican las asignaciones forzosas –artículo 1.187-.
Tenemos entonces que no toda donación entre vivos excesiva da origen a la acción de inoficiosa
donación, sino sólo cuando además de disponer el causante de la parte de libre disposición en exceso, dicha
donación lesiona las legítimas y la cuarta de mejoras.
Un ejemplo, tenemos un acervo de $140 y las donaciones irrevocables ascendieron $300, da un total de
$440, que dividido por 4 nos da $110, Esta es la suma que el donante pudo donar, sin embargo, como donó
$300 hay un exceso de $190.
Sumamos entonces este exceso al acervo, lo que nos da $140 + $190= $330, que es la suma a la cual
asciende el segundo acervo imaginario.
Suponiendo que existan personas con derecho a mejoras, el segundo acervo imaginario se divide en $165
para la mitad legitimaria; $82,5 para la cuarta de mejoras y $82,5 para la cuarta de libre disposición.
El problema, es que sólo existen en efectivo $140, por lo que el exceso de lo donado es enorme.
Con los $140 no sólo no hay forma de pagar parte alguna de la cuarta de libre disposición, sino que
afecta también a la cuarta de mejoras, y las legitimas. Para completar las asignaciones forzosas faltan $25 de
la mitad legitimaria y $82,5 de la cuarta de mejoras. Para recuperar esos valores la ley concede la acción de
inoficiosa donación.
2. DERECHOS QUE CONCURREN EN UNA SUCESIÓN
Concurren el derecho de transmisión –artículo 957-, el derecho de representación –artículo 984, el
51
derecho de sustitución -1156-y el derecho de acrecimiento -1147-.
Podría entenderse que la sucesión intestada por representación, al igual que el derecho de transmisión, es
un caso de sucesión indirecta, sin embargo, como aclara ELORRIAGA110, ello no es así, pues no existe en este
caso una sucesión indirecta. “La idea de representación hace suponer que el derecho del representante arranca
del representado, cuestión que aquí no ocurre. Los derechos del representante, en el caso de la sucesión por
causa de muerte, nacen directamente del causante; los representantes son llamados directamente por estirpes y no
existe, en puridad, un llamado indirecto. Aclara el mismo autor que la imprecisión nace de ver en la
representación una ficción legal que no existe111.
Como hemos señalado el derecho de representación emana directamente de la ley y no del representado.
De este principio se derivan una serie de consecuencias importantes:
a. La herencia del representado indigno no se transmite con el vicio de indignidad. No se aplica, en
consecuencia, lo dispuesto en el artículo 977.
b. El representante tiene que ser capaz y digno de suceder al causante, no importando que no sea capaz y
digno de suceder al representado.
c. Se puede representar a la persona cuya herencia se ha repudiado -artículo 987 inc.1-.
2.1. EL DERECHO DE TRANSMISIÓN
Se encuentra regulado en el artículo 957, prescribe que: “si el heredero o legatario cuyos derechos a la
sucesión no han prescrito, fallece antes de haber aceptado o repudiado la herencia o legado que se le ha deferido,
transmite a sus herederos el derecho de aceptar o repudiar dicha herencia o legado, aun cuando fallezca sin saber
que se le ha deferido.
No se puede ejercer este derecho sin aceptar la herencia de la persona que lo transmite”.
En caso de que el heredero haya fallecido cuando ha fallecido el causante su derecho de opción para
aceptar o repudiar la herencia se transmite a los herederos del asignatario112. La transmisibilidad del derecho de
opción se refiere tanto a las herencias como a los legados.
Para que opere el derecho de transmisión, es necesario que el heredero no haya aceptado ni repudiado,
sino que este pendiente su decisión.
El derecho de transmisión opera tanto en la sucesión testada como en la sucesión intestada, esto debido a
que el artículo 957 está ubicado en el Título I del Libro III, titulado "Definiciones y reglas generales", reglas que
se aplican a ambas clases de sucesión.
110
Ibíd., p. 113.
111
Ídem., p. 113.
112
Si el heredero fallece sin haber aceptado o repudiado la herencia, ocurre la situación contemplada en el artículo 957 del
Código Civil, es decir, se produce lo que se llama derecho de transmisión, recogiendo el heredero por sucesión por causa de
muerte, el conjunto de derechos y obligaciones que pertenecían al causante y que en este caso consiste en que podrá, antes
que los derechos prescriban, aceptar o repudiar la herencia. Corte de Apelaciones de Antofagasta, 22 abril 1993. R., t. 90,
sec. 2ª, p. 61.
52
El derecho de transmisión opera tanto respecto de las herencias como de los legados, pero el adquirente
siempre tiene que ser heredero, porque el fundamento del derecho de transmisión es que se adquiere el derecho
de optar por estar éste incluido en la herencia, la cual pasa solamente a los herederos y no a los legatarios –
artículo 957-.
En el derecho de transmisión intervienen tres personas: El causante, el transmitente y, finalmente el
transmitido, que es el heredero del transmitente a quien pasa la facultad de aceptar o repudiar la asignación.
Los requisitos para que pueda operar el derecho de transmisión, son los siguientes:
a. Respecto del transmitente.
1. Debe haber fallecido sin haber aceptado o repudiado su asignación.
2. Debe ser heredero o legatario del primer causante113.
3. Debe ser capaz y digno de suceder al primer causante.
b. Respecto del transmitido:
1. Debe ser heredero del transmitente.
2. Debe haber aceptado la herencia del transmitente.
3. Debe ser capaz y digno de suceder al transmitente.
113
Si el heredero fallece antes que el testador, el hijo de aquél no puede obtener por transmisión derecho a los bienes
dejados por el testador, porque por transmisión sólo puede adquirirse una herencia o legado ya deferido. Corte Suprema, 7
mayo 1921. G. 1921, 1er sem., Nº 39, p. 210, R., t. 20, sec. 1ª, p. 211.
114
N° Legal Publishing: 45507. Corte Suprema. 11 de agosto de 2010. “La sucesión intestada es aquella en que el causante
no dispone en vida de sus bienes para que se cumpla su voluntad después de su fallecimiento, de modo que la ley la suple.
Propio de la sucesión intestada es el derecho de representación, que consiste en una ficción legal en que se supone que una
persona tiene el lugar y, por consiguiente, el grado de parentesco y los derechos hereditarios que tendría su padre o madre,
si éste o ésta no quisiese o no pudiese suceder. Así, el representante, por disposición legal, ocupa el lugar y el grado que
corresponden al representado ausente.
En la especie, dado que el padre del actor no tuvo la calidad de hermano legítimo del causante, puesto que falleció sin que
variara su situación de hijo natural de la madre de aquel, debe entenderse que nunca tuvo derechos hereditarios en relación
con el patrimonio reclamado. Como no se contraviene la calidad invocada por la demandada, de actuar en representación de
su madre, hermana de la madre del difunto, esto es, un parentesco de consanguinidad colateral, como prima del causante, y
así obtener la posesión efectiva de la herencia intestada, aparece como indiscutible, que la demanda de autos, debe ser
rechazada”.
53
repudiado, al incapaz, al indigno, al desheredado, y al que repudió la herencia del difunto.
En la sucesión intestada es un llamamiento a recoger la masa hereditaria, nunca a una especie o cuerpo
cierto determinado. La ley sólo instituye herederos, nunca legatarios.
En el derecho de representación intervienen tres personas:
1. El causante.
2. El representado.
3. El representante.
Los requisitos para que opere el derecho de representación son los siguientes:
2.2.1. Debe tratarse de sucesión intestada115.
El derecho de representación sólo opera en la línea descendiente, no en la de los ascendientes116. Esto
queda confirmado con lo que dice el artículo 989 inc. final. Según esta norma, en el segundo orden sucesorio -
que es el de los ascendientes-, el de grado más próximo excluye a todos los demás ascendientes de grado más
remoto.
2.2.2. El representado debe haber sido de los parientes del causante que la ley señala.
Sólo opera en algunos órdenes de sucesión, así el artículo 986 prescribe que: “Hay siempre lugar a la
representación en la descendencia del difunto y en la descendencia de sus hermanos. Fuera de estas
descendencias no hay lugar a la representación".
2.2.3. Es necesario que el representado falte en la sucesión
Se entiende que falta en los casos que la ley indica. 984 en relación con el 987.2.
2.2.4. El representante debe ser descendiente del representado.
Esta exigencia surge del artículo 986, que se refiere a los descendientes del difunto y descendientes de
los hermanos del causante. Si bien el representado puede haber sido hijo o hermano del causante, el
representante debe ser necesariamente un descendiente.
2.2.5. El representante debe ser capaz y digno de suceder al difunto.
Por esta razón puede suceder que el representante repudie la herencia del representado, pero acepte la del
causante, esto excluye a aquella clase de herederos que únicamente son llamados a falta de descendientes y
115
El artículo 984, se encuentra ubicado en el Título II del Libro III, que establece las reglas relativas a la sucesión
intestada, además que la misma disposición señala que se sucede abintestato ya por derecho personal, ya por derecho de
representación. // Existen dos excepciones más aparentes que reales: En el caso de las asignaciones dejadas
indeterminadamente a los parientes –artículo 1.064- "se entenderá dejada a los consanguíneos de grado más próximo, según
el orden de la sucesión abintestato, teniendo lugar el derecho de representación en conformidad a las reglas legales; salvo
que a la fecha del testamento haya habido uno solo en ese grado, pues entonces se entenderán llamados al mismo tiempo los
del grado inmediato". La otra excepción la encontramos en materia de legítimas –artículo 1.183-: en las legítimas va a
operar el derecho de representación como consecuencia de la aplicación de las reglas de la sucesión intestada.
116
El artículo 986 enumera los órdenes sucesorios en los cuales opera el derecho de representación y en el no se menciona a
los ascendientes.
54
ascendientes.
117
Art. 1164. Sustitución fideicomisaria es aquella en que se llama a un fideicomisario, que en el evento de una condición se
hace dueño absoluto de lo que otra persona poseía en propiedad fiduciaria.// La sustitución fideicomisaria se regla por lo
dispuesto en el título De la propiedad fiduciaria.
55
2. Que falte el asignatario que deba ser sustituido. El inc.1 del artículo 1156 enuncia los casos en
que se entiende faltar el asignatario para los efectos de la sustitución:
a. Cuando ha habido repudiación.
b. Cuando ha habido fallecimiento.
c. Cualquiera otra causa que extinga su derecho eventual. Quedan comprendidas en esta causal: la
incapacidad, la indignidad, el hecho de que la persona no sea cierta y determinada, esto es, la incertidumbre o
indeterminación del asignatario-, el no cumplimiento de la condición suspensiva118.
3. Que la sustitución sea expresa. No existen sustituciones tácitas o presuntas –artículo 1.162-
4. La sustitución hecho para un caso se entenderá igualmente aplicable para otros casos en que el
asignatario llegue a faltar. En tal sentido dispone el artículo 1.157 que si el testador hubiere designado al
sustituto para el evento en que faltara el asignatario por un motivo determinado, la sustitución se entenderá hecha
por cualquier otra causa en que éste llegue a faltar, salvo si el testador ha manifestado su voluntad expresa en
contrario.
5. La sustitución puede ser de varios grados, como cuando se nombra un sustituto al asignatario directo,
y otro al primer sustituto –art. 1158-.
6. Si se sustituyen recíprocamente tres o más asignatarios, y falta uno de ellos, la porción de éste se
dividirá entre los otros a prorrata de los valores de sus respectivas asignaciones -art. 1160-.
7. Si la sustitución es de segundo grado, el segundo substituto se entiende llamado en los mismos casos y
con las mismas cargas que éste, sin perjuicio de lo que el testador haya ordenado a este respecto –art. 1161-.
118
No se comprende el desheredamiento, ya que este es propio de los legitimarios y, a falta uno de ellos procede la
representación y, si no hay representación, la asignación pertenece a los demás legitimarios –artículo 1.190-.
119
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, ob. cit. p. 86.
56
asignaciones.
2.4.1. Requisitos:
1. Que se trate de una sucesión testamentaria: Se concluye así ya que se encuentra tratada dentro del
título "De las asignaciones testamentarias", y el mismo artículo 1147 señala que “Destinado un mismo objeto a
dos o más asignatarios”, y tal objeto no puede si no ser destinado por el testador.
2. Que existan dos o más asignatarios.
3. Que existan dos o más asignatarios llamados a un mismo objeto. Para que opere el acrecimiento deben
existir dos o más asignatarios, es decir, asignatarios conjuntos.
Según el artículo 1.150 inc. 2°: “Se entenderán por conjuntos los coasignatarios asociados por una
expresión copulativa como Pedro y Juan, o comprendidos en una denominación colectiva como los Hijos de
Pedro”.
La ley distingue tres clases de conjunción.
a. Conjunción verbal o labial: Los asignatarios son llamados en una misma cláusula testamentaria, pero
a distintos objetos y, por tanto, no hay acrecimiento.
b. Conjunción real: Dos o más asignatarios son llamados en cláusulas distintas de testamento a un
mismo objeto. En este caso opera el acrecimiento. Pero, para que opere, el llamado a ese mismo objeto, debe
haber sido sin designación de cuota y, tiene que haberlo sido en un mismo testamento, porque de otro modo no
operará, por que el primer testamento se entiende revocado por el segundo -artículo1149-, en toda la parte que no
le fuere común.
c. Conjunción mixta: Los asignatarios son llamados a un mismo objeto y en una misma cláusula
testamentaria. En este caso opera el acrecimiento siempre que el llamamiento no exprese cuota.
4. Que los asignatarios hayan sido llamados sin designación de cuota. Se excepcionan de la regla los
asignatarios llamados a suceder por partes iguales ya que el artículo 1.148 inc. 2° dispone que en tal situación
opera el acrecimiento. La segunda excepción se presenta cuando dos o más asignatarios son llamados a una
misma cuota, pero sin precisar la parte que llevarán en ella.
La excepción es más aparente que real ya que en ambos casos los asignatarios son llamados sin
asignación de cuota, y esa es la razón por lo que procede el acrecimiento.
4.1. Que falte alguno de los asignatarios conjuntos. Por analogía se aplica lo dispuesto en el artículo
1.156 para la sustitución.
En consecuencia, el asignatario se entiende faltar:
4.1.1. Cuando fallece antes que el testador.
4.1.2. Cuando sea incapaz o indigno de suceder.
4.1.3. Cuando siendo asignatario condicional -en el caso de la condición suspensiva- fallare la
condición.
4.1.4. Cuando repudia la asignación.
5. El testador no debe haber designado un sustituto para el asignatario faltante. Si el testador ha
57
nombrado a un sustituto para reemplazar a un asignatario, jurídicamente no falta el asignatario, por lo que no
cabe el acrecimiento. Por otro lado, la voluntad del causante no necesita ser suplida de modo alguno por la ley al
estar claramente establecido qué sucede al faltar uno o más de sus asignatarios. El artículo 1163 declara
expresamente que la sustitución excluye al acrecimiento, y en tal caso el sustituto pasa a ocupar el lugar del
asignatario.
6. Es preciso que el asignatario conjunto haya fallecido con anterioridad al causante. Si muere una vez
abierta la sucesión, no hay acrecimiento, pues entra a jugar otro de los derechos de la sucesión, que es el derecho
de transmisión -artículo 957-. El artículo 1.153 prescribe que la transmisión excluye al acrecimiento.
7. El testador no debe haber prohibido expresamente el acrecimiento. El artículo 1155 dispone que el
testador podrá, en todo caso, prohibir el acrecimiento.
2.4.2. Características del acrecimiento
El acrecimiento es un derecho accesorio, renunciable y transferible.
1. Es un derecho accesorio
Por tal motivo el artículo 1151 establece que el asignatario puede conservar su porción y repudiar el
acrecimiento, o repudiar ambas; pero no puede repudiar la propia asignación y aceptar la que se difiere por
acrecimiento.
2. Es un derecho renunciable.
Lo que si puede hacer el asignatario es aceptar su cuota y repudiar la que le es deferida por acrecimiento,
ello porque el acrecimiento es un derecho patrimonial y por lo tanto renunciable –artículo 1151-.
3. La porción adquirida por acrecimiento lleva consigo todos los gravámenes propios de dicha porción –
artículo 1.152-, excepto aquellos que suponen una calidad o aptitud personal del asignatario que falta.
4. Este derecho es transferible.
Así, el artículo 1910 señala que por la cesión de derechos hereditarios pasa al cesionario el derecho de
acrecer que tenía el cedente, salvo estipulación en contrario.
2.3.3. Efectos del acrecimiento:
Su efecto principal es que la porción del asignatario que falta se agrega a la de los otros asignatarios, los
que ven aumentada su cuota.
Pero como se divide entre los asignatarios conjuntos.
Se distinguen dos situaciones:
a) Que concurran solamente asignatarios conjuntos.
De conformidad a lo dispuesto en el artículo 1098 inciso 3°, la porción del asignatario que falta se
distribuye entre los otros. Fundado en el denominado principio de racionalidad, se debe entender que la división
debe hacerse en partes iguales.
b) Que concurran asignatarios conjuntos con otros que no lo son.
El artículo 1150, inciso 1° dice que los asignatarios conjuntos se reputarán como una sola persona para
concurrir con otros co-asignatarios; y la persona colectiva formada por ellos no se entenderá faltar sino cuando
58
todos éstos falten.
En consecuencia, si falta uno de los asignatarios conjuntos, su cuota se dividirá por partes iguales entre
los otros asignatarios conjuntos, sin que corresponda parte alguna a los asignatarios que no lo son, pero si todos
los asignatarios conjuntos faltan, no habrá acrecimiento pues su porción pasará a los herederos abintestato.
3. CONCURRENCIA DE LOS DERECHOS DE TRANSMISIÓN, ACRECIMIENTO Y
SUSTITUCIÓN:
La ley soluciona el posible conflicto entre estos tres derechos en los artículos 1153 y 1163. La regla es
que el derecho de transmisión excluye al derecho de acrecimiento y al de sustitución. Acrecimiento y sustitución
suponen la falta de asignatario antes del fallecimiento del causante, de tal suerte que si el asignatario falta por
fallecer después del causante, ya no faltó, y si lo hace sin alcanzar a pronunciarse respecto de la asignación,
transmite a sus herederos la facultad de aceptarla o repudiarla.
Por su parte, el derecho de sustitución excluye al acrecimiento, porque si el testador designa un sustituto,
ya no falta el asignatario, porque el sustituto pasa a ocupar su lugar.
Los derechos de transmisión y representación no concurren entre sí, porque si bien también tienen un
campo común de aplicación, que es la sucesión intestada, no hay posibilidad de colisión, porque para que opere
el derecho de transmisión es necesario que el asignatario fallezca después del causante sin haber alcanzado a
aceptar o repudiar la asignación; en cambio, en el derecho de representación el representado debe faltar antes que
muera el causante120, o bien, faltar después de fallecer el causante, pero no llevar su asignación por indignidad,
incapacidad, desheredamiento o bien porque ha manifestado su voluntad en orden a repudiar la asignación que se
le ha deferido.
Concurrencia de la representación con el acrecimiento y sustitución, en principio no puede haber
conflicto, ya que la representación opera en la sucesión intestada y los otros derechos en la testamentaria. Sin
embargo, encuentran campo común en las legítimas, por lo que cabe determinar cual predomina. El artículo
1190 establece que “Si un legitimario no lleva el todo o parte de su legítima por incapacidad, indignidad o
exheredación, o porque la ha repudiado, y no tiene descendencia con derecho de representarle, dicho todo o parte
se agregará a la mitad legitimaria, y contribuirá a formar las legítimas rigorosas de los otros, y la porción
conyugal en el caso del artículo 1178, inciso 2°.”, es decir, el derecho de representación prefiere al de
acrecimiento.
En cuanto al derecho de sustición, la doctrina entiende que se sigue el mismo razonamiento121.
120
Si el asignatario de una herencia, cuyos derechos a la misma no han prescrito, muere sin aceptarla o repudiarla, sus
descendientes no pueden invocar el derecho de representación para reclamarla, porque ese asignatario no “faltó” al tiempo
de la delación de la herencia de que se trata (C. Civil, arts. 984 y 987). Pero pueden ellos, por la transmisión del derecho de
aceptar o repudiar dicha herencia que les hizo su causante, que al respecto no se pronunció, aceptarla, siempre que acepten
también la herencia de la persona que les transmitió el derecho de opción (C. Civil, art. 957). Corte de Apelaciones de
Concepción, 27 agosto 1971. R., t. 68, sec. 2ª, p. 52 (C. 10 a 15, p. 59).
121
ABELIUK, René. Derecho Sucesorio. Editorial Jurídica de Chile. Santiago. 2005. Octava edición. P. 350
59
Capítulo VI: LA SUCESIÓN INTESTADA
La sucesión intestada se produce en el caso de que el causante no otorgue testamento en vida o no pueda
hacerlo. Así la sucesión de las personas enumeradas en el artículo 1005 será necesariamente intestada. Además
la sucesión se regirá por las reglas de la sucesión intestada cuando las disposiciones del causante no han
producido efecto o no dispuso conforme a Derecho.
Según RODRÍGUEZ GREZ, entonces, la sucesión intestada es una institución llamada a suplir la ausencia o
ineficacia de la voluntad del causante, cuando éste no ha querido o no ha podido testar, o cuando habiéndolo
hecho dispuso de parte de sus bienes o sus disposiciones no han surtido efecto por imperativo legal.
La sucesión intestada se encuentra regulada en el Título II, del Libro III, entre los artículos 980 y 998.
Lo que hace la Ley es reemplazar la voluntad presunta del causante, como ha dicho Elorriaga,
interpretando sus afectos122. El artículo 983 resume dicha voluntad presunta al disponer son llamados a la
sucesión intestada los descendientes del difunto, sus ascendientes, el cónyuge sobreviviente, sus colaterales, el
adoptado, en su caso, y el Fisco.
En caso de sucesión mixta, parte testada parte intestada, prevalece la voluntad del testador por sobre las
disposiciones de la ley, siempre que la primera sea plenamente eficaz por haber sido expresada cumpliendo cada
uno de los requisitos y condiciones exigidos por la ley.
122
Cuestión que no se puede deducir en el último orden de sucesión.
123
N° Legal Publishing: 49722. Corte Suprema, 15 de junio de 2011.“Con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley Nº
19.585, se distinguía entre la filiación legítima, natural e ilegítima. Hoy en día, ya no existe aquella nomenclatura de
60
1.3. PRINCIPIO DEL PATRIMONIO UNITARIO
El patrimonio está integrado por todos los bienes que tenía el causante a su muerte sin importar su
origen.
Art. 981. La ley no atiende al origen de los bienes para reglar la sucesión intestada o gravarla con
restituciones o reservas.
1.4. PRINCIPIO DE EXCLUSIÓN Y PREFERENCIA
El sistema de sucesión intestada se construye sobre la base de dar preferencia a ciertas personas y de
excluir a otras. De esta manera, solo son llamadas las personas que indica el artículo 983, y entre éstas,
existiendo las primeras en preferencia se excluyen a las otras, según veremos. Dicha preferencia se evidencia
también en la cuantía de la asignación que la ley otorga a cada grupo de los asignatarios preferentes, así por
ejemplo, de concurrir hijos y cónyuge sobreviviente (primer orden de sucesión) la porción de este último será
equivalente al doble de lo que le corresponda a cada hijo, no pudiendo bajar de un cuarto la porción del cónyuge
sobreviviente.
1.5. PRINCIPIO DE RELACIÓN CONYUGAL O CONSANGUÍNEA
Se contemplan dos tipos de relaciones para hacer el llamamiento de heredero: la relación consanguínea a
la cual se asimila el adoptado124 y la relación conyugal.
carácter discriminatoria, sino la clasificación deriva de si la filiación está determinada o no, y en el primer caso, si ella es
matrimonial o no matrimonial. La filiación legítima provenía de la concepción del hijo dentro del matrimonio verdadero,
putativo o simplemente nulo –por incompetencia del Oficial del Registro Civil– de sus padres. Además, eran hijos legítimos
los concebidos fuera del matrimonio y legitimados por el que posteriormente contraían sus padres. Se distinguía, también, la
legitimación ipso iure y la voluntaria: aquélla estaba referida a los hijos concebidos antes del matrimonio y nacidos en él y a
los hijos que hayan sido reconocidos como naturales respecto de ambos padres, con los requisitos legales; mientras que ésta
requería como presupuestos copulativos la celebración de matrimonio entre los padres, la designación de parte de aquéllos
por instrumento público de los hijos a quienes conceden el beneficio de la legitimación y la oportunidad en el otorgamiento
del instrumento aludido. (considerando 8º).
La regulación vigente en antaño contemplaba diversas acciones con la finalidad de impugnar o repudiar la legitimación. La
impugnación debía sustentarse en que el legitimado no ha podido tener por padre al legitimante de acuerdo con el artículo
76 del Código Civil, puesto que pudo verificarse la concepción cuando el marido ha estado en imposibilidad absoluta de
acceder a la mujer; en que el legitimado no ha podido tener como madre a la legitimante, debiendo acreditarse un falso parto
o suplantación de parto; en que el matrimonio no ha podido producir la legitimación, según el artículo 203 del Código
aludido; y en que la legitimación no se ha otorgado en tiempo hábil, es decir, si no se ha otorgado por instrumento público
de legitimación al momento del matrimonio o a más tardar dentro del año siguiente. La repudiación, por su parte, operaba
sólo cuando la legitimación era voluntaria, no respecto de la ipso iure (considerando 10º). En la especie, la demandada al
momento de contraer matrimonio procedió a legitimar en dicho acto al padre del causante, adquiriendo éste el carácter de
hijo legítimo ipso iure, por posterior matrimonio, o bien, de manera voluntaria en el acta de matrimonio, instrumento idóneo
para hacer constar válida y eficazmente la declaración de legitimación. De esta manera, no habiéndose ejercido acción
alguna con la finalidad de desvirtuar la calidad de hijo legítimo del padre del causante respecto de la demandada, la ausencia
de cuestionamiento al proceso de legitimación que involucró a aquél, lleva implícito que dicha legitimación –inobjetada–
produjo a su respecto los mismos efectos que la “legitimación nativa”, esto es, el ser tenido como hijo legítimo de sus
padres, con los derechos y obligaciones que de ello deriva, sin perjuicio de la limitación que contemplaba el artículo 214
inciso 2º del Código Civil, en cuanto a que dicho beneficio no se retrotrae a una fecha anterior al matrimonio que la
produce. Así las cosas, detentando la demandada la calidad de ascendiente de grado más próximo del causante, ésta excluye
el siguiente orden de sucesión correspondiente al de los hermanos, entre quienes se cuenta el demandante y, por
consiguiente, corresponde desestimar la demanda de petición de herencia”. (considerandos 9º a 13º)
124
Ley 16.620 sobre adopción de menores, art. 1° inc. 2° en relación con el art. 37. “La adopción confiere al adoptado el
estado civil de hijo respecto de los adoptantes, con todos los derechos y deberes recíprocos establecidos en la ley… La
61
1.6. PRINCIPIO DE DESCENDENCIA ILIMITADA
Son llamados los descendientes en forma indefinida, pero excluyendo los de grado más próximo a los de
grado más lejano. Del artículo 988, podría deducirse que no es así, sin embargo, haciendo un análisis lógico -
sistemático de las disposiciones de los artículos 983, 988 y 984 a 986 – último grupo de artículos que consagran
el derecho de representación - podremos desprender sin mucha dificultad que en virtud del derecho de
representación los descendientes son llamados en forma indefinida, sin embargo, conjugado a su vez con el
principio de preferencia, tendremos que existiendo hijos al fallecimiento del causante y que éstos hayan aceptado
su porción en la herencia, excluyen a todos los demás descendientes a contrario sensu.
1.7. PRINCIPIO DE DEMÉRITO CALIFICADO
Art. 203. Cuando la filiación haya sido determinada judicialmente contra la oposición del padre o madre,
aquél o ésta, quedará privado de la patria potestad y, en general, de todos los derechos que por el ministerio de la
ley se le confieren respecto de la persona y bienes del hijo o de sus descendientes. El juez así lo declarará en la
sentencia y de ello se dejará constancia en la subinscripción correspondiente.
El padre o madre conservará, en cambio, todas sus obligaciones legales cuyo cumplimiento vaya en
beneficio del hijo o sus descendientes.
Sin embargo, se restituirán al padre o madre todos los derechos de los que está privado, si el hijo,
alcanzada su plena capacidad, manifiesta por escritura pública o por testamento su voluntad de restablecerle en
ellos. El restablecimiento por escritura pública producirá efectos desde su subinscripción al margen de la
inscripción de nacimiento del hijo y será irrevocable. El restablecimiento por acto testamentario producirá
efectos desde la muerte del causante.
Art. 994. El cónyuge separado judicialmente, que hubiere dado motivo a la separación por su culpa, no
tendrá parte alguna en la herencia abintestato de su mujer o marido.
Tampoco sucederán abintestato los padres del causante si la paternidad o maternidad ha sido
determinada judicialmente contra su oposición, salvo que mediare el restablecimiento a que se refiere el artículo
203125.
1.8. PRINCIPIO DE LA COLATERALIDAD LIMITADA
No hay límite para la representación en la descendencia pero sí lo hay respecto de los colaterales.
En este sentido, el artículo 992 dispone que “A falta de descendientes, ascendientes, cónyuge y
hermanos, sucederán al difunto los otros colaterales de grado más próximo, sean de simple o doble conjunción,
hasta el sexto grado inclusive”
Respecto a la descendencia de los hermanos del difunto – que son colaterales – la doctrina no es
uniforme, en cuanto a que la descendencia en este caso también es indefinida o no. A primera vista pareciera que
adopción producirá sus efectos legales desde la fecha de la inscripción de nacimiento ordenada por la sentencia que la
constituye”.
125
Leer artículo 1182, aplica la misma sanción excluyendo al padre o la madre de su legítima. Artículo 35 de la Ley N°
19.947, Nueva Ley de Matrimonio Civil.
62
sí es indefinida por lo señalado en el artículo 986 “Hay también lugar a la representación en la descendencia del
difunto y en la descendencia de sus hermanos”, en tal sentido RODRÍGUEZ GREZ, sostiene que como la
representación opera indefinidamente, en verdad son llamados a la herencia colaterales que pueden superar el
límite del sexto grado inclusive a que hace referencia el artículo 992. Aclarando que si faltan los hermanos – el
causante nunca ha tenido hermanos - los colaterales son llamados sólo hasta el sexto grado inclusive126.
ELORRIAGA DE BONIS, sostiene que la descendencia de los hermanos opera solo hasta el sexto grado
inclusive por aplicación del artículo 992127.
1.9. PRINCIPIO DE COMPENSACIÓN
Art. 996. Cuando en un mismo patrimonio se ha de suceder por testamento y abintestato, se cumplirán
las disposiciones testamentarias, y el remanente se adjudicará a los herederos abintestato según las reglas
generales.
Pero los que suceden a la vez por testamento y abintestato, imputarán a la porción que les corresponda
abintestato lo que recibieren por testamento, sin perjuicio de retener toda la porción testamentaria, si excediere a
la otra.
Prevalecerá sobre todo ello la voluntad expresa del testador, en lo que de derecho corresponda.
En todo caso la regla del inciso primero se aplicará una vez enteradas totalmente, a quienes tienen
derecho a ellas, las legítimas y mejoras de la herencia.
Tiene carácter imperativo ya que no tiene aplicación si el causante expresa voluntad en contrario.
Esta norma regula la situación de que una persona suceda por testamento y abintestato – sucesión mixta
– es decir, que un heredero abintestato reciba una asignación dispuesta por testamento y en lo no dispuesto por
éste reciba también lo que le corresponde como heredero abintestado. En tal caso, dice la ley que lo que el
heredero recibió por testamento se imputa a lo que le corresponde como heredero abintestato, y si lo que le
corresponde como heredero testamentario es superior a lo que le cabe en sucesión abintestato, lleva completa la
primera.
Situación distinta es la que acontece con las asignaciones forzosas puesto que, si bien sabemos se rigen
por la sucesión intestada, no son una asignación abintestato, por lo tanto, toda asignación testamentaria es
compatible con una asignación forzosa en la medida que la primera no las vulnere, no pudiendo imputarse a la
asignación forzosa lo que se reciba por testamento. Así lo dispone el inciso final del artículo 996.
1.10. PRINCIPIO DE IGUALDAD ENTRE CHILENOS Y EXTRANJEROS Y PROTECCIÓN
DE LOS PARIENTES CHILENOS
Art. 997. Los extranjeros son llamados a las sucesiones abintestato abiertas en Chile de la misma manera
y según las mismas reglas que los chilenos.
126
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, pp. 253 – 254.
127
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 125.
63
Norma que repite lo ya consagrado en términos generales por el artículo 57: “La ley no reconoce
diferencias entre el chileno y el extranjero en cuanto a la adquisición y goce de los derechos civiles que regla
este Código”.
Sin perjuicio de ello, el Código otorga una especial protección a los chilenos que tengan derechos en la
sucesión de un extranjero; así el artículo 998 prescribe que “En la sucesión abintestato de un extranjero que
fallezca dentro o fuera del territorio de la República, tendrán los chilenos a título de herencia o de alimentos, los
mismos derechos que según las leyes chilenas les corresponderían sobre la sucesión intestada de un chileno”.
Agrega el inciso 2° “Los chilenos interesados podrán pedir que se les adjudique en los bienes del extranjero
existentes en Chile todo lo que les corresponda en la sucesión del extranjero”. “Esto mismo se aplicará en caso
necesario a la sucesión de un chileno que deja bienes en país extranjero”.
La norma se pone en el caso de un extranjero que muere en el extranjero o en territorio chileno pero en
ambos casos teniendo su domicilio en el extranjero puesto que, en tal caso la sucesión se abrirá en el extranjero y
por ende se aplicará la norma del último domicilio del causante. En tal caso, la ley les otorga a los parientes
chilenos sobre la sucesión del extranjero con domicilio en el extranjero, los mismos derechos que según las leyes
chilenas les corresponderían en la sucesión de un chileno. Norma que a pesar de su amplio alcance,
materialmente su aplicación es limitada según veremos.
1.11. PRINCIPIO DE LA PREVALENCIA DE LA DOBLE CONJUNCIÓN
La ley favorece la doble conjunción otorgando mayores derechos en la asignación hereditaria a los
hermanos carnales y a los colaterales del difunto por parte de padre y de madre, de tal manera que los de simple
conjunción llevan la mitad de lo que corresponde al de doble conjunción. Art. 990, art. 992 inc. 2°.
Los hermanos carnales son aquellos que lo son por parte de padre y de madre; los colaterales de simple
conjunción son aquellos que solo son parientes del difunto por parte de padre o por parte de madre y; los
colaterales de doble conjunción son aquellos que a la vez son parientes del difunto por parte de padre y por parte
de madre.
1.12. PRINCIPIO DE CLAUSURA
Como señala el artículo 995 a falta de todos los herederos abintestato designados en los artículos
precedentes, sucederá el Fisco.
64
encabezan la agrupación, excluyendo y siendo excluidas en la forma dispuesta por la ley y distribuyéndose todo
o parte del patrimonio sucesorial que el titular no pudo o no quiso distribuir mediante testamento”128.
El artículo 983 establece quienes son los herederos abintestato: “Son llamados a la sucesión intestada los
descendientes del difunto, sus ascendientes, el cónyuge sobreviviente, sus colaterales, el adoptado, en su caso, y
el Fisco.
Los derechos hereditarios del adoptado se rigen por la ley respectiva”.
Sin embargo, es en los artículos 988 a 995 en donde se regula la forma en que concurren y son excluidos
unos y otros herederos abintestato.
Nuestra legislación civil, a partir de la Ley 19.585 experimentó una trasformación profunda.
Actualmente existen órdenes de sucesión común para todas las personas, cualquiera que sea su filiación, así se
trate de hijos matrimoniales o no matrimoniales, lo relevante en todo caso es que la filiación este determinada,
sin perjuicio que, como vimos en derecho de familia, puedan entablarse las acciones de filiación en contra de los
herederos del difunto.
El matrimonio solo es importante para determinar la asignación del cónyuge sobreviviente.
Así la nueva normativa, se armoniza con nuestra Constitución Política de la República, que en su
artículo 1° señala que “Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.
2.1. PRINCIPIOS QUE RIGEN LOS ÓRDENES DE SUCESIÓN129
1. Todos los órdenes, salvo el último, están representados por un conjunto de personas ligadas al
causante por vínculo matrimonial, consanguinidad o adopción. Puede ocurrir que el llamado sea una sola
persona o bien varias personas ligadas al causante por el mismo vínculo, así por ejemplo cuando se llama a los
hijos o a los hermanos.
2. Cada orden sucesorio está representado por una categoría de personas que le da existencia al mismo,
de modo que si llegan a faltar se pasa al orden siguiente, salvo cuando admite la concurrencia de diversas
categorías y faltando una de ellas se entrega toda la herencia al que está presente. Esto ocurre, cuando es llamado
el cónyuge sobreviviente y los ascendientes. Si falta el cónyuge la herencia corresponde en su totalidad a los
ascendientes, lo mismo sucede si faltan los ascendientes, caso en el cual toda la herencia corresponde al
cónyuge.
3. Se entiende que existe la persona llamada cuando acepta la herencia y no ha sido declarada indigna de
suceder, o cuando siendo descendiente o hermano del causante ha fallecido antes de la apertura de la sucesión,
repudiando la herencia o declarada indigna para suceder, es representada por sus descendientes en conformidad
al artículo 984.
4. A falta de todas las personas señaladas en la ley, el llamamiento recae en el Fisco.
128
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Segunda edición actualizada, 2002.
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Segunda edición actualizada, 2002
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5. Las asignaciones instituidas en la ley son siempre a título universal. No existen, por consiguiente,
legados intestados130.
6. Mediante la sucesión intestada puede distribuirse todo o parte del patrimonio del causante, ya que si
éste sólo ha dispuesto de una parte de él, se aplicarán las disposiciones testamentarias con preferencia a las que
ordena la ley en subsidio de la voluntad del testador.
7. La sucesión intestada es una forma de resolver, en el silencio del causante, cómo deben distribuirse
sus bienes y derechos transmisibles.
2.2. PRIMER ORDEN DE SUCESIÓN INTESTADA: DE LOS HIJOS.
De acuerdo al artículo 988, es el de los hijos personalmente o representados por su descendencia, que
excluyen a cualquier otro heredero a menos que haya cónyuge sobreviviente, caso en el cual concurrirá con los
hijos llevando una porción equivalente al doble de la legítima rigorosa o efectiva de cada hijo131.
Si hubiere sólo un hijo, la cuota del cónyuge será igual a la legítima rigorosa o efectiva de ese hijo.
Eso sí, en ningún caso la porción del cónyuge sobreviviente bajará de la cuarta parte de la herencia o de
la mitad legitimaria, eventualmente incrementada por la no disposición de las cuartas de mejoras y/o de libre
disposición132.
En caso que el cónyuge sobreviviente reciba una cantidad que exceda el mínimo legal no se aplica esta
regla. Por ejemplo, si concurren 5 hijos y el cónyuge sobreviviente, la herencia se dividirá en 1/7 para cada hijo
y 2/7 para el cónyuge sobreviviente.
Como puede apreciarse, el mínimo legal sólo entra a operar si en la sucesión concurren sobre seis hijos.
Ello es así, ya que, de concurrir el cónyuge conjuntamente con seis hijos del causante, entonces a éste le
corresponde 1/4 de los bienes de la masa o de la legítima en su caso, o sea la legítima será exactamente el
mínimo legal. De esta forma, sobre los seis hijos, si al cónyuge sobreviviente se le asigna el doble de la legítima
del hijo comenzará a recibir menos del mínimo legal. De esta manera, si en la masa concurren sobre seis hijos, al
cónyuge sobreviviente le corresponderá el equivalente al mínimo legal y la legítima de los hijos se calculará
sobre el restante que se repartirá a prorrata.
Recordemos que si los hijos concurren personalmente, suceden por cabeza, si el hijo llamado falta, sea
porque ha fallecido o repudiado la herencia, o ha sido declarado indigno de suceder al causante o desheredado
por éste, será representado por sus hijos de conformidad al artículo 984, caso en el cual los representantes
heredarán por estirpes.
130
Sin perjuicio, de los alimentos que por ley se deben a ciertas personas, que es una asignación forzosa y que, a juicio de
algunos autores, es un legado.
131
Como se aprecia el art. 988 dispone que los hijos excluyen a todos los otros herederos, con lo cual podría pensarse que
este primer orden debiera llamarse de los hijos. Sin embargo, hay que tener presente que los hijos pueden concurrir
personalmente o representados por su descendencia, según lo señala el artículo 986, de ahí que se denomine orden de los
descendientes y no del orden de los hijos.
132
El artículo 994 señala que el cónyuge separado judicialmente, que hubiere dado motivo a la separación por su culpa, no
tendrá parte alguna en la herencia abintestato de su mujer o marido.
66
De lo señalado, tenemos que los hijos pueden faltar, pero el orden igual es aplicable en el evento de que
concurran otros descendientes en función del derecho de representación. Si hay hijos que concurran
personalmente o representados, no se puede pasar al segundo orden de sucesión, ellos son los que determinan o
configuran este primer orden. De esta manera, si no hay hijos del causante pero sí nietos, se aplica el primer
orden, y estos nietos, de conformidad al derecho de representación, suceden por estirpes al difunto.
Tenemos que advertir, que los llamados en este orden son, a su vez, legitimarios, es decir, herederos
forzosos, por lo tanto, para suceder al causante reúnen un doble título: por una parte son llamados a la sucesión
intestada, esto es, en la parte que excede la asignación forzosa, en razón de que el causante ha muerto sin
disponer de sus bienes o, habiendo dispuesto, su última voluntad no ha producido efectos o no ha cubierto la
totalidad del patrimonio transmisible.
De lo señalado, podemos concluir que llamados los hijos y el cónyuge sobreviviente en el primer orden
de sucesión, debe entenderse que este llamamiento cubre en parte la asignación forzosa que le corresponde y, en
la parte que excede, una asignación propiamente abintestato.
Lo anterior se comprenderá aún más a cabalidad cuando veamos las asignaciones forzosas, por ahora,
debemos tener muy claro, que los llamados en este orden los son en parte a título de asignatarios forzosos, y en
parte a título de asignatarios abintestato. Sin embargo, los resguardos de que gozan como legitimarios se
extienden a su legítima, aun cuando ella puede acrecer como consecuencia de la falta de disposición de aquella
parte de que podía disponer el causante y no lo hizo, o su voluntad no surtió efecto o no lo hizo conforme a
derecho.
2.3 SEGUNDO ORDEN DE SUCESIÓN INTESTADA: DEL CÓNYUGE Y/O LOS
ASCENDIENTES.
El artículo 989, establece que si el difunto no ha dejado posteridad, es decir, hijos, personalmente o
representados, le sucederán el cónyuge y los ascendientes de grado más próximo, dividiéndose la herencia en
tres partes, 2/3 para el cónyuge y 1/3 para los ascendientes.
A falta de ascendientes, sucederá íntegramente el cónyuge y viceversa.
Habiendo un solo ascendiente de grado más próximo, sucederá éste en todos los bienes o en toda la
porción hereditaria de los ascendientes133.
Tenemos entonces, para que sea posible aplicar el segundo orden de sucesión es imprescindible que el
causante no haya dejado posteridad. Lo que determina que solamente será posible pasar a este orden de sucesión
cuando no haya hijos o descendientes de ellos con derecho a representarlos.
Asimismo, es necesario que exista o cónyuge o ascendientes del causante, puesto que éstos son los que
determinan este orden, si no los hay, no cabe ni aplicar el segundo orden, y habrá que pasar al tercero.
133
La Ley N° 19.585 agregó una sanción: “Tampoco sucederán abintestato los padres del causante si la paternidad o
maternidad ha sido determinada judicialmente contra su oposición, salvo que mediare el restablecimiento a que se refiere el
artículo 203”, esto es, si el hijo, alcanzada la plena capacidad manifiesta por escritura pública o testamento su voluntad de
restablecer al padre o madre sus derechos.
67
Los ascendientes sólo pueden concurrir personalmente. La representación no opera en línea ascendente,
ya que, el ascendiente más próximo excluye a todos los otros de grado más lejano.
Ordenando las ideas tenemos que el artículo 989 presenta las siguientes situaciones:
1. Que concurran los ascendientes de grado más próximo junto con el cónyuge sobreviviente, en tal caso,
la herencia se divide en tres partes, dos para el cónyuge y una para los ascendientes. Si los ascendientes son
varios en el mismo grado, la parte que les corresponde se reparte entre ellos por iguales porciones.
2. Si concurren sólo los ascendientes pero no el cónyuge, la herencia será en su totalidad para los
primeros.
3. Si los que faltan son los ascendientes, la totalidad de la herencia será para el cónyuge sobreviviente.
2.4. TERCER ORDEN DE SUCESIÓN INTESTADA: DE LOS HERMANOS.
El artículo 990 dispone que si el difunto no hubiere dejado descendientes, ni ascendientes, ni cónyuge, le
sucederán sus hermanos.
Entre los hermanos de que habla este artículo se comprenderán aun los que solamente lo sean por parte
de padre o de madre; pero la porción del hermano paterno o materno será la mitad de la porción del hermano
carnal.
Como puede advertirse el artículo 990 dispone que a falta de “descendientes”, en circunstancias que
debió decir hijos personalmente o representados, de ascendientes y cónyuge, suceden al causante los hermanos.
Se trata en este caso, de personas que no son legitimarios, esto es, asignatarios forzosos. De modo que si
ninguno de estos asignatarios concurre, el causante ha podido disponer sin restricción alguna de todo su
patrimonio por testamento.
Debe tenerse en cuenta que si bien en este orden son llamados los hermanos de doble o de simple
conjunción, su situación no es la misma. Los primeros son los que comparten la misma madre y el mismo padre,
y se les llama hermanos carnales. Los segundos son los que comparten o el padre o la madre, llamándose
hermanos paternos o maternos según sean los casos, o bien uterinos o consanguíneos. Es así que de la sucesión
del difunto participan todos sus hermanos sean carnales, paternos o maternos, pero no lo hacen en igualdad de
condiciones.
La porción de los hermanos maternos o paternos, de acuerdo a lo previsto en el inciso segundo del
artículo 990, es la mitad de la que les corresponde a los hermanos carnales del difunto. Si solamente concurren
hermanos paternos o maternos, ellos llevan por partes iguales la porción de la herencia que corresponde a los
hermanos.
La cuantía de la asignación dependerá de aquella parte del patrimonio del causante que se rija por las
normas de la sucesión abintestato, ya que puede ella comprender la totalidad de sus bienes como cuando no ha
dispuesto de nada de sus bienes por testamento; o una parte mínima cuando ha dispuesto de gran parte de sus
bienes; o incluso no existir asignación como consecuencia de que el causante por testamento asignó a otras
personas la totalidad de su patrimonio. Lo señalado se entiende, si recordamos que no habiendo legitimarios
llamados a la sucesión, el causante está facultado para disponer de todos sus bienes, sin restricción alguna.
68
Es preciso aclarar que si sólo existe un hermano con derecho a suceder, a este corresponderá la totalidad
de la herencia, de esta manera, sólo a falta de un hermano, se pasa al orden siguiente.
En caso de que el hermano, repudie la herencia o sea declarado indigno, será representado por sus
descendientes quienes heredan por estirpes, ocupando en conjunto la parte o cuota que correspondía a su
representado. Arts. 984 y 986.
Para tales efectos, los representantes, es decir, hijos o descendientes de los hermanos, deberán aceptar la
herencia del causante, aun cuando repudien la herencia de su representado. La representación opera
indefinidamente, razón por la cual se puede representar a los hermanos, a los hijos de los hermanos, a los nietos
de éstos y así sucesivamente. Es por ello que algunos autores señalan que, por este medio, intermediando un
hermano, pueden ser llamados, por efecto de la representación, los colaterales más allá del sexto grado,
indefinidamente134. Cuestión que en todo caso se ve bastante difícil, por la cantidad de años entre cada
generación, así es bastante poco probable que al momento de morir el causante exista el bisnieto del bisnieto del
hijo del hermano del causante.
2.5. CUARTO ORDEN DE SUCESIÓN INTESTADA: DE LOS COLATERALES
El artículo 992, establece que a falta de todos los anteriormente mencionados, esto es, descendientes,
ascendientes, cónyuge y hermanos, sucederán al difunto los otros colaterales de grado más próximo, sean de
simple o doble conjunción, hasta el sexto grado inclusive.
Los colaterales de simple conjunción, esto es, los que sólo son parientes del difunto por parte del padre o
de la madre, sólo llevarán la mitad de lo que le corresponda a los de doble conjunción, esto es, los que son
parientes del difunto por parte de padre y madre.
El colateral o los colaterales del grado más próximo excluirán siempre a los otros.
De acuerdo a lo señalado, en caso de que no concurran hijos, ya sea, personalmente o representados por
su descendencia; cónyuge sobreviviente, ascendientes o hermanos - como ya sabemos, personalmente o
representados por su descendencia - el artículo 992 llama a los colaterales de grado más próximo, sean de simple
o doble conjunción, hasta el sexto grado inclusive.
En este orden se llaman a herederos que no son legitimarios; y encontramos dentro de éste a los tíos,
sobrinos y primos. Los tíos son colaterales de tercer grado, los sobrinos son llamados en el tercer orden por
derecho de representación- art. 986- que según lo visto, atendiendo lo previsto en el inciso final del artículo 984,
es indefinido, pudiendo representarse a un padre o madre que si hubiese querido o podido suceder, habría
sucedido por derecho de representación.
En consecuencia, se llama a los primos, y limitado a los primos de segundo grado o hijos de los primos
hermanos del causante. O sea, el llamamiento sólo comprende hasta los hijos de los primos hermanos, es decir,
colaterales de sexto grado; más allá se estima que el vínculo de consanguinidad no justifica un llamamiento a la
sucesión del causante.
134
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002.
69
La asignación que corresponde a cada colateral de grado más próximo resulta de dividir la parte que
corresponde – toda la herencia o bien la parte no dispuesta por testamento por el causante- entre todas las
personas llamadas. Sin embargo, los colaterales de simple conjunción, esto es, aquellos que son parientes del
difunto por parte de padre o de madre, tienen derecho a la mitad de la porción que corresponde a los colaterales
de doble conjunción, esto es, aquellos que, a la vez, son parientes del difunto por parte de madre y de padre.
Por lo tanto, la parte de la herencia que corresponda se dividirá por partes iguales si todos los llamados
son colaterales de simple conjunción o de doble conjunción, pero si concurren colaterales de doble conjunción
con colaterales de simple conjunción, la parte de los primeros será el doble de la corresponda a los segundos.
Explicando las ideas, la ley es clara al limitar el llamamiento de los colaterales al sexto grado inclusive-
art. 992- pero el art. 984 inciso final hace posible extender este llamamiento, por efecto del derecho de
representación, a colaterales que pueden ir mucho más allá del sexto grado.
Ello es así debido a que cuando un hermano, pariente colateral por consanguinidad, es representado por
sus descendientes, no falta, está presente por medio de una ficción legal en que se supone que una persona tiene
el lugar y por consiguiente el grado de parentesco y los derechos hereditarios que tendría su padre o madre. En
consecuencia, la situación que se prevé en el artículo 990 en relación a los artículos 984 y 986, es diferente a la
prevista en el artículo 992, debido a que la limitación impuesta en el artículo 992 es aplicable sólo a los
colaterales y no a los que son llamados por derecho de representación135.
2.6. QUINTO ORDEN DE SUCESIÓN INTESTADA: EL FISCO.
El artículo 995, establece que a falta de todos los herederos abintestato, sucederá el Fisco.
A falta de todas las personas antes mencionadas, el Fisco es llamado como heredero abintestato.
Siendo así, es decir, a falta de herederos abintestato el Fisco llevará toda la herencia. Lo señalado no se
opone a que el causante haya dispuesto por testamento de una parte de su patrimonio o sólo instituido legados,
caso en el cual es posible que no habiendo lugar al acrecimiento, quede sin titular una parte de la herencia,
siendo llamado en esa parte el Fisco en virtud de lo previsto en el artículo 995.
Se discute el fundamento que tiene esta asignación a favor del Fisco. La doctrina y la jurisprudencia
entienden que el Estado es el heredero y que se suple a las demás personas, impidiendo que los bienes queden
sin titular a la muerte del causante.
La posición anterior sólo podría aceptarse respecto de los muebles, pero nunca de los inmuebles,
atendido lo previsto en el artículo 590 que dispone que son bienes del Estado todas las tierras que, estando
situadas dentro de los límites territoriales, carecen de otros dueños.
El tratamiento que la ley da al Fisco como heredero es, sin duda, privilegiado. En efecto, el artículo 1250
inciso primero dispone que las herencias a favor del Fisco se aceptarán precisamente con beneficio de inventario;
agrega, además, el inciso tercero que “no cumpliéndose con los dispuesto en este artículo, las personas naturales
o jurídicas representadas, no serán obligadas por las deudas y las cargas de la sucesión sino hasta concurrencia
135
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002.
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de lo que existiere de la herencia al tiempo de la demanda o se probare haberse empleado efectivamente en
beneficio de ella”. De lo señalado podemos colegir que se trata de una especie privilegiada de beneficio de
inventario que limita, en este caso, la responsabilidad del Fisco por las cargas y deudas de la sucesión de manera
muy significativa.
La distinción señalada precedentemente, no es baladí, y tiene una innegable importancia práctica, ello en
atención a lo dispuesto en el artículo 157 del Código de Derecho Internacional Privado, ya que, la norma señala
que se aplica en este caso, la ley personal del causante; pero si se llama al Estado como ocupante de cosa nullis o
nullius se aplica el derecho local136.
Ahora bien, el Fisco en cuanto heredero, puede aceptar o repudiar la herencia; en el primer caso, como
sabemos, gozará del un beneficio especial de inventario, en los términos del artículo 1250; si repudia la herencia,
pueden acontecer dos situaciones137:
1.- Antes que se repudie la herencia puede solicitarse la declaración de herencia yacente y designarse un
curador de la misma, quien liquidará los bienes, pagará las deudas hereditarias, según señalan los artículos 1240
y siguientes.
2.- Puede ocurrir que el Fisco repudie de inmediato, sin que haya lugar a la declaración de herencia
yacente, en cuyo caso los muebles serán bienes que habiendo tenido dueño ya no lo tienen, es decir, res
derelictae, y podrán ser adquiridas por ocupación, quedando los acreedores burlados en sus derechos. Sin
embargo, ello no ocurrirá si se toma la precaución de obrar de la manera señalada en el artículo 1240.
136
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo II, 1990.
137
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo II, 1990; RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile,
Santiago de Chile, Volumen 1, Segunda edición actualizada, 2002.
138
Las asignaciones forzosas están directamente relacionadas con la cuestión de la libertad para testar, en tal sentido, la
doctrina, distingue dos posiciones contrapuestas que ha configurado básicamente dos modelos: el modelo de libre
71
1. CARACTERÍSTICAS DE LAS ASIGNACIONES FORZOSAS
Siguiendo a RODRÍGUEZ GREZ, las características de estas asignaciones son las siguientes139:
1.- La ley dice que el testador está obligado a hacerlas. No es preciso el Código Civil en esta
materia. En verdad estas asignaciones no las hace el testador, sino la ley. De modo que éste está obligado a
respetarlas. Así ocurre con la mitad legitimaria, destinada íntegramente a ciertos asignatarios (los herederos
legitimarios debidamente enumerados en la ley).
2.- Si el testador dispone de sus bienes y sobrepasa las asignaciones forzosas, la ley establece
mecanismos para reformar el testamento del causante y hacerlo compatible con las asignaciones forzosas. De
suerte que ellas prevalecen por sobre las disposiciones testamentarias.
3.- De lo dicho se infiere que la facultad del testador para disponer de sus bienes es limitada y queda
condicionada por la presencia de asignatarios forzosos. Si ellos existen, se restringe la libertad de disposición, ya
sea a una cuarta parte o a la mitad del patrimonio, según la calidad de los asignatarios forzosos.
4.- La ley, en defensa de estas asignaciones arbitra otros medios destinados a asegurar su identidad.
Con esta finalidad se ha establecido la teoría de los acervos, la acción de inoficiosa donación, las imputaciones
que se ordenan para el pago de las asignaciones forzosas, etc.
5.- Las facultades del testador con relación a las asignaciones forzosas son mínimas. Por vía de
ejemplo, excepcionalmente una asignación alimenticia puede imponerse a un determinado asignatario
testamentario.
6.- Las asignaciones forzosas, como consecuencia de que no cubren íntegramente el patrimonio del
causante, pueden darse tanto en la sucesión testada como en la sucesión intestada. De aquí que pueda una
sucesión regirse por las normas de la sucesión intestada. De aquí que pueda una sucesión regirse por las normas
de la sucesión testamentaria, abintestato, mixta, forzosa, y aun, semiforzosa.
7.- En las asignaciones propiamente forzosa la voluntad del causante no tiene influencia alguna y
queda en todo subordinada a la ley, con muy calificadas excepciones que se analizarán en cada caso.
8.- Para el cálculo de algunas asignaciones forzosas, la ley ha arbitrado la reconstitución del
patrimonio del causante, llegándose al extremo de anular actos de disposición que puedan afectar la cuantía de
dichas asignaciones.
9.- La ley no distingue, tratándose de estas asignaciones, ni el origen de los bienes del causante, ni
el sexo de la persona llamada, ni la primogenitura de la misma.
10.- Los asignatarios forzosos están expuestos a perder su asignación por indignidad (falta de mérito
para suceder), y por desheredamiento, esto es, porque el propio causante, por causa legal, ha dispuesto que se
prive al asignatario forzoso de su asignación. Estos desheredamientos sólo tienen sentido tratándose de
disposición o de libertad para testar y; los modelos de legitimas o de libertad restringida para testar. ELORRIAGA DE BONIS,
Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010, p. 384-
390.
139
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, ob. cit., pág. 283 y 284.
72
asignaciones forzosas, puesto que las testamentarias pueden revocarse, las intestadas pueden suplirse por la
disposición de bienes que hace el causante en el testamento y, como se analizarán más adelante, de las
semiforzosas el testador podrá disponer en beneficio de una persona distinta de aquella a quien desea imponer
una sanción.
En tal sentido, se ha señalado que las asignaciones forzosas no son absolutas, puesto que si bien
es cierto que el testador está obligado a respetarlas, la ocurrencia de ciertos hechos pueden determinar que el
testador quede liberado de esta obligación y que el beneficiario de la asignación forzosa pierda el derecho a ella.
Bien decíamos que el legitimario podrá perder su derecho a la legítima si es desheredado por el testador en
virtud de una causa legal debidamente comprobada140. A este caso también se suman los señalados en el artículo
1182 inciso 2 ° y artículo 904, ya vistos; además, el asignatario de alimentos forzosos perderá el derecho a ellos
en caso de injuria atroz141.
140
Leer artículo 1207.
141
Leer artículos 324, 968 y 979.
142
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, op cit., pág. 285.
73
Esta asignación se refiere únicamente a aquellos alimentos que les corresponden a las personas que
tengan un título legal para exigir del causante una pensión alimenticia, y que en definitiva son solo aquellas
personas que enumera el artículo 321.
Esta es una asignación de carácter transmisible, pues deben soportarla los herederos, y que se sigue
devengando mientras subsista el alimentario y las circunstancias que legitimaron la demanda.
Ahora bien, importante es determinar qué se entiende por alimentos que se deben por ley. Sobre este
punto es preciso saber cuándo los alimentos están es este estado y constituyen, por ende, una asignación forzosa,
al respecto cuatro situaciones distintas143:
a) Que el causante estuviera pagando en vida los alimentos en virtud de una sentencia judicial que lo
había condenado a ello o en razón de una transacción o avenimiento aprobado judicialmente. Estos constituyen
alimentos debidos como asignación forzosa.
b) Que el alimentario demandó al causante en vida y obtuvo sentencia favorable después de su
fallecimiento, los alimentos así concedidos constituyen una asignación forzosa, ya que, conforme al artículo 331,
los alimentos se deben desde la primera demanda, es decir, con efecto retroactivo, por lo que se concluye que se
trataba de alimentos que el causante debía en vida.
c) Es posible que el causante pagara voluntariamente alimentos a una persona que tenía título legal para
demandarlos, pero no lo había hecho. En este caso no existe uniformidad, algunos piensan que en este caso sería
indiscutible que los alimentos son una asignación forzosa, postura sostenida por CLARO SOLAR; ROZAS,
ALLENDE ASTABURUAGA y DÍAZ DE VALDÉS; SOMARRIBA; y alguna jurisprudencia minoritaria. Otros, se
inclinan por la negativa, señalando que para que exista la obligación alimenticia ella debe estar determinada por
sentencia judicial. Ni la masa hereditaria no los herederos en particular podrían ser obligados al pago de
alimentos respecto de un título que no fue hecho valer en vida del causante y sin que exista una sentencia judicial
que la establezca, única manera de dotarla de certeza en cuanto a su existencia y extensión; en tal sentido
DOMÍNGUEZ y DOMÍNGUEZ; RODRÍGUEZ; ELORRIAGA DE BONIS y la jurisprudencia mayoritaria.
b) Por último, el alimentario hubiere tenido título para demandar al causante, pero no lo hubiere hecho
en vida de aquél ni tampoco éste se los otorgaba voluntariamente. La generalidad de la doctrina se inclina por
pensar que es improcedente que en este caso se considere que los alimentos que son una asignación forzosa, ello
por cuanto, los herederos nunca podrían tener la certeza de que no van a ser demandados por quien legalmente le
asistía el derecho de hacerlo respecto del fallecido implicando que de esta forma la obligación alimenticia se
trasmitirá a los herederos del causante. Lo anterior es sin perjuicio de que proceda demandar directamente a
algún heredero respecto del cual la ley le otorga al alimentario titulo para demándale alimentos.
2.1.1. Requisitos de esta asignación:
a) Que se trate de aquellas personas que tienen derecho a cobrarlos conforme a la ley;
143
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, pp. 397-398.
74
b) Que los alimentos estén fijados por sentencia judicial, transacción aprobada por el tribunal
competente o, al menos, hayan sido demandados en vida del causante;
c) Que no varíen las condiciones que legitimaron la demanda o la transacción judicialmente aprobada;
d) Que el titular no sea asignatario forzoso del causante, o no reciba una asignación testamentaria o
abintestato en la sucesión144;
e) Que el asignatario no haya incurrido en causal de injuria atroz145 respecto del causante146;
f) Que el asignatario exista, no sólo al momento de la apertura de la sucesión, sino durante todo el
tiempo en que se devenguen las pensiones periódicas, por eso su carácter de derecho intransmisible.
2.1.2. Forma en que se paga
Esta asignación forzosa se paga de dos formas distintas:
1. Por la sucesión, afectando a la masa hereditaria: en este caso los alimentos forzosos son una
deducción previa del acervo ilíquido, en conformidad a lo preceptuado en el artículo 959 N°4 del Código Civil,
por tanto deben rebajarse de la masa de bienes una vez pagados los gastos anexos de la apertura de la sucesión y
las deudas, que el causante dejó en vida. Esta constituye la regla general.
144
RODRÍGUEZ GREZ, señala este requisito por cuanto, a su juicio, si la ley otorga al alimentario otra asignación forzosa,
ello implica que llevará parte del patrimonio o masa de bienes que sirve de antecedente para la fijación o cuantificación de
este derecho. Así por ejemplo, si un ascendiente del causante es llamado a una legítima rigorosa, este solo hecho hace
desaparecer su derecho de alimentos puesto que, con relación a la masa hereditaria, este heredero no carece de bienes para
subsistir; lo mismo sucede si el asignatario de alimentos forzosos recibe una asignación testamentaria. RODRÍGUEZ GREZ,
Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1, Segunda edición
actualizada, 2002, pp. 296-297. En el mismo sentido CLARO SOLAR, y ELORRIAGA DE BONIS, para este último autor no
serían compatibles ambas asignaciones hereditarias. ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición
actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010, pp. 398-399.
145
N° Legal Publishing: 15848. Corte Suprema, 05 de abril de 1999. “El fundamento del recurso está constituido por una
calificación presuntamente errónea del hecho imputado a la demandante; y que tal error de derecho derivaría de la
equivocada interpretación de los artículos 324, 968 y 979 del Código Civil El artículo 324 del Código Civil no se ha
detenido a definir en qué consiste la injuria atroz, ni se remite a las restantes disposiciones que se invocan; no obstante, la
doctrina ha entendido que, en razón de lo dispuesto en el artículo 979, la casuística del artículo 968 es adecuada para ilustrar
lo que puede entenderse por causales de injuria atroz. Por otra parte, nuestra jurisprudencia ha expresado que el móvil de la
injuria es siempre el perjuicio, molestia o daño que se trata de infligir al injuriado a fin de satisfacer alguna venganza, odio o
resentimiento de parte del injuriante (C. Suprema, 15 de abril de 1915, Gaceta Primer Semestre, Nº 56, pág. 120), como
también que para dar por establecida la existencia de un acto injurioso se necesita que medie una intención dolosa de parte
de quien lo ejecuta, dirigida a perjudicar, molestar o dañar al injuriado (C. Suprema, 22 de abril de 1946, Revista de
Derecho y Jurisprudencia, tomo 43, sección 1ª, pág. 449). En la sentencia impugnada se estableció que no constaba que la
demandante hubiere ejercido la prostitución con la intención de perjudicar, molestar o dañar al marido, ni que el referido
hecho estuviera establecido en un fallo ejecutoriado. Por lo tanto, debe concluirse que la sentencia atacada no ha incurrido
en los errores que le imputa el recurso, porque los hechos que ha tenido por probados no son constitutivos de la causal
contemplada en el Nº 2 del artículo 968, de manera que no podían calificarse como injuria atroz según el artículo 324 del
mismo Código. Por otra parte, no se ha acreditado en autos que afecte a la actora ninguna otra de las causales de indignidad
para suceder contempladas en el artículo 968 del Código Civil, que pudieran privarla del derecho de alimentos por
aplicación del artículo 979 del mismo cuerpo legal, como lo pretende el recurso, lo que impone rechazar también su último
capítulo, en la medida que se sustenta en hechos no establecidos en la sentencia”.
146
La Ley N° 19.585, introdujo una forma importante de atenuar la disposición del artículo 324 y 979, de esta manera el
artículo 324 segunda parte del inciso 1°, dispone “Pero si la conducta del alimentario fuere atenuada por circunstancias
graves en la conducta del alimentante, podrá el juez moderar el rigor de esta disposición”. Por lo tanto, existiendo injuria
atroz puede ésta no extinguir el derecho de alimentos, sino rebajar su monto cuando ha habido por parte del alimentante un
comportamiento grave que atenúe, sin justificar, la conducta del alimentario.
75
2. Por uno o más partícipes de la sucesión escogidos por el causante: en este caso es el testador quien
impone la obligación a uno o más partícipes de la sucesión, obligación en la cual el asignatario de alimentos
tendrá un crédito directo en contra de los asignatarios gravados. En este caso habrá que entender que el testador
tendría que asignar una parte de los bienes a ese heredero para satisfacer estas necesidades alimenticias, no
pudiendo afectarse otra asignación forzosa, por cuanto cualquier gravamen impuesto a éstas está prohibido en
virtud del artículo 1192147.
¿Son siempre los alimentos forzosos una deducción previa? (o baja general de la herencia)
Es un tema muy discutido dentro de las asignaciones forzosas. Si el causante impone por testamento, la
obligación de prestar alimentos a uno o más partícipes de la sucesión, se presenta el problema de saber si esta
disposición testamentaria es oponible al asignatario o éste puede exigirlos a la sucesión.
RODRÍGUEZ GREZ, indica que si nos apegamos al texto del artículo 1168, parecería que el alimentado
sólo podrá exigir el pago a los asignatarios gravados. Sin embargo, esta posibilidad se prestaría para burlar al
alimentario, ya que al imponerse la obligación a un sucesor insolvente se haría ilusorio el derecho.
MANUEL SOMARRIVA sostiene que sólo constituyen una baja general de la herencia (regla general)
cuando el causante no ha impuesto la obligación a uno más partícipes de la sucesión. Para BARROS ERRÁZURIZ y
CLARO SOLAR, esta asignación es siempre una baja general de herencia.
Finalmente RODRÍGUEZ GREZ, indica al respecto que la disposición testamentaria que impone la
obligación de prestar los alimentos a uno o más partícipes en la herencia es inoponible al asignatario. Ello
porque, en verdad, se trata de una obligación que se transmite a la sucesión y que deben enfrentar los herederos
como continuadores del difunto. Si el asignatario acepta que la asignación sea de cargo de uno o más partícipes
en la herencia, se exonerarán de esta obligación los demás herederos, pero si el asignatario no lo acepta, seguirán
ellos ligados a su cumplimiento, conforme a las reglas generales148.
En este mismo sentido, ROZAS, ALLENDE ASTABURUAGA y DÍAZ DE VALDÉS, “creemos, sin embargo,
que cuando el causante se los impone a un determinado asignatario siguen siendo una baja general si el
alimentario prefiere proceder contra la masa de bienes. De no ser así, sería muy fácil burlar las asignaciones
alimenticias forzosas imponiendo la obligación a un asignatario insolvente”149.
3. Aún es posible que existan pensiones alimenticias que se devengaron antes de la muerte del causante
pero que a la fecha de su muerte no han sido pagadas. Estos alimentos también gravan el acerco ilíquido, pero en
calidad de deuda hereditaria del artículo 959 N° 2.
Ahora bien, el código nada ha dicho en cuanto a la forma en que materialmente se paga esta asignación
forzosa. De esta manera según las reglas generales, corresponderá al juez ordenar la forma en que ello debe
147
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 396.
148
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, pp. 305-306.
149
ROZAS VIAL, F.; ALLENDE DECOMBE, F.; ASTABURUAGA SUÁREZ, M. y DÍAZ DE VALDÉS BALBONTÍN, J., Sucesión por
causa de muerte; historia, textos, jurisprudencia y comentarios, Santiago, 1985, citado por ELORRIAGA DE BONIS, Fabián,
Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010, p. 396.
76
efectuarse, según lo dispone el artículo 333, “El juez reglará la forma y cuantía en que haya de prestarse los
alimentos, y podrá disponer que se conviertan en los intereses de un capital que se consigne a este efecto en una
caja de ahorros o en otro establecimiento análogos, y se restituya al alimentante o sus herederos luego que cese
la obligación”. Así, podrá disponerse que de la masa hereditaria se separe un capital que sea suficiente como
para generar una pensión periódica, capital que se reintegrará a la masa una vez que cese el derecho de
alimentos. Podría también conferirse un derecho de usufructo sobre un bien hereditario, o podría establecerse
cualquier otra forma en que se allanen los herederos a satisfacer esta obligación alimenticia. Nada impide a su
vez, que la forma y cuantía en que deben pagarse los alimentos y la forma de asegurar su pago, quede
establecido en un convenio especialmente celebrado al efecto por los herederos y alimentarios150.
2.1.3. Rebaja de la asignación
Los alimentos forzosos pueden ser rebajados en cualquier época después de la muerte del causante. El
artículo 1170 del código permite que esta asignación sea rebajada si ella parece desproporcionada a las fuerzas
del patrimonio. Según RODRÍGUEZ GREZ, esta asignación puede ser rebajada en cualquier tiempo, ya sea por
exceder las fuerzas del patrimonio, sea porque han variado las circunstancias que legitimaron la demanda.
Así ocurrirá indefectiblemente cuando el causante haya dado alimentos en función de sus ingresos en
vida, no de sus inversiones, situación que no podrá mantenerse después de muerto151.
Los encargados de rebajar los alimentos ya sea por exceder a las fuerzas del patrimonio sea porque han
variado las circunstancias que legitimaron la demanda, son exclusivamente los jueces del fuero ordinario, nunca
el partidor, (art. 1330). Lo cual no obsta a que la rebaja sea convenida entre el asignatario y los demás herederos
y aprobada judicialmente para dar cumplida la aplicación al artículo 2451.
El artículo 332 señala que los alimentos que se deben por ley se entienden concedidos por toda la vida
del alimentario, continuando las circunstancias que legitimaron la demanda. Agrega el inciso 2°, con todo, los
alimentos concedidos a los descendientes y a los hermanos se devengarán hasta que cumplan veintiún años,
salvo que estén estudiando una profesión u oficio, caso en el cual cesarán a los veintiocho años; que les afecte
una incapacidad física o mental que les impida subsistir por sí mismos, o que, por circunstancias calificadas, el
juez los considere indispensable para su subsistencia.
2.1.4. Responsabilidad del Asignatario
El artículo 1170, del Código Civil señala que estos asignatarios no estarán obligados a devolución alguna
en razón de las deudas o cargas que gravaren el patrimonio del difunto, considerando que se trata de un derecho
asistencial y subsidiario como ha quedado ya indicado, el legislador liberó a este tipo de asignatarios de
responsabilidad en el pago de las deudas y obligaciones hereditarias sin perjuicio de que se rebaje la asignación
si parece desproporcionada a las fuerzas del patrimonio. Todo esto debemos relacionarlo con lo señalado en el
artículo 959.
150
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 400.
151
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, op cit., pág. 295.
77
En consecuencia, los alimentos devengados, hayan o no sido percibidos, no están sujetos a reducción ni
a devolución por parte del alimentario, ni aún para la necesidad de pagar deudas hereditarias. Solo pueden
reducirse las pensiones futuras, pero solo en el evento de que se considere que ellas son desproporcionadas con
relación a la cuantía del patrimonio.
El inciso final del artículo 1369, indica que los legados estrictamente alimenticios a que el testador esté
obligado por ley, no entrarán a contribución sino después de todos los otros, de lo cual podría desprenderse que
los legatarios de alimentos deben contribuir a las deudas de la herencia. La verdad es que ello no es así. Los
legatarios de alimentos no tienen responsabilidad alguna por las deudas de la herencia y no han de restituir
ninguna cantidad para solventarlas. Se aplica la misma regla del artículo 1170, los legatarios de alimentos
futuros, pero ello solamente en el evento de que sea estrictamente necesario y sobre la base de que ya se han
rebajado todos los otros legados.
2.1.5. Asignación de Alimentos Forzosos Cuantiosos
Puede suceder que el causante en su testamento haga una asignación de alimentos forzosos, que excedan
los que deben pagarse al alimentado, lo que perjudica a los demás asignatarios forzosos, pues disminuye su parte
en la herencia.
El Código Civil, contempla esta situación en el artículo 1171, inciso 2° según el cual si las asignaciones
hechas a alimentarios forzosos “fueren más cuantiosas de lo que en las circunstancias correspondan, el exceso se
imputará a la porción de bienes de que el difunto ha debido disponer a su arbitrio.
152
Don Andrés Bello fue contrario al establecimiento de las legítimas en la legislación chilena; así por lo demás lo
estableció en la nota al artículo 1343 N° 4 del Proyecto de 1953 pues, estimaba que la introducción de esta asignación era
innecesaria, complicaba las particiones y suscitaba rencillas y pleitos en el seno de las familias, todo lo cual causaba más
daño que beneficio a los herederos.
78
2.2.1. Los hijos, personalmente o representados por su descendencia
Los hijos son llamados a la sucesión como legitimarios, y de faltar son representados por su
descendencia, y dentro de esta categoría quedan comprendidos tanto los hijos matrimoniales, los no
matrimoniales y los adoptados, según la ley 19.620, pues éstos últimos pasan a tener el estado civil de hijos
respecto de los adoptantes, de allí su incuestionable carácter de legitimarios. Por lo tanto, es por ello que se
puede sostener que son legitimarios los descendientes del causante.
153
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, pp. 312-313.
154
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 404.
79
madre, si éste o ésta no quisiese o no pudiese suceder; por ende, cuando se señala que no opera la representación
en este caso, se hace referencia a que si faltan los ascendientes más próximos, por ejemplo ambos padres del
causante, no puede representarle el hijo del padre del difunto y hermano del causante, y por esta vía llevar lo que
le corresponde a los ascendientes.
Un asunto importante es la privación de derechos en la sucesión del causante que establece el artículo
1182, en cuya virtud “no serán legitimarios los ascendientes del causante si la paternidad o la maternidad que
constituye o de la que deriva su parentesco, ha sido determinada judicialmente contra la oposición del respectivo
padre o madre, salvo el caso del inciso final del artículo 203”. La ley se aparta del criterio del artículo 994, ya
estudiado, pues la inhabilidad no solo afecta al padre o madre que se opuso a la demanda de filiación, sino que
también al resto de los ascendientes de ese padre o madre. Al decir de ELORRIAGA DE BONIS, la expresión “o
de la que deriva su parentesco” ilustra bien la idea de que los ascendientes quedan privados de la posibilidad de
concurrir en la mitad legitimaria del hijo fallecido, ya que es precisamente de ese vínculo del que deriva su
parentesco con el causante155.
Sin embargo, sobre este punto MUÑOZ, cree que el artículo 1182 al introducir esta limitación, incurre en
una impropiedad, ya que, parece extender la sanción a los ascendientes, en general, lo que implicaría que éstos se
ven afectados por los actos de sus hijos. Agrega que, si se hace una interpretación armónica de las normas que se
refieren al tema, debiéramos concluir que la mencionada sanción debe entenderse circunscrita al padre o madre
respectivo, ya que, así se plantean los artículos 994 y 203, y resulta difícil pensar que en esta parte específica el
legislador hubiera querido variar la norma156.
155
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 404-405.
156
MUÑOZ SÁNCHEZ, A., Aspectos sucesorios de la reforma, en El nuevo estatuto filiativo y las modificaciones al Derecho
Sucesorio, a la luz de las normas y principios de la Ley N° 19.585, Universidad de Chile, Santiago, 1999, p.157, citado por
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago
de Chile, 2010, p. 405.
157
Antes de la vigencia de la Ley N° 19.585, el cónyuge sobreviviente solamente tenía derecho a una porción conyugal. Se
discutía se era considerado heredero para los efectos de ejercer las acciones que a éstos les corresponde, y además se
imputaban a su porción conyugal los bienes propios que pudiera tener, los que le hubieren correspondido por concepto de
gananciales y los que pudiere recibir como heredero abintestato del difunto.
80
La legítima sobre cuya base se calcula la asignación del cónyuge corresponde a la legítima rigorosa o
efectiva, en su caso, lo que implica que si el causante no dispone de la cuarta de mejoras y/o de la cuarta de libre
disposición, esta porción acrece a la mitad legitimaria, incrementando su cuantía (art. 1191).
La porción que corresponde al cónyuge sobreviviente no puede ser inferior a la cuarta parte de la
herencia, o de la mitad legitimaria si el causante ha dispuesto de la cuarta de mejoras y de libre disposición.
El cónyuge sobreviviente puede ser asignatario de cuarta de mejoras, de manera que puede llevarse gran
parte de la herencia si así lo quiere el causante, ya que junto a su asignación forzosa puede ser titular de cuarta de
mejoras y de cuarta de libre disposición, sin perjuicio de los gananciales que le correspondan si ha habido con el
causante sociedad conyugal o régimen de participación de los gananciales.
El cónyuge, como legitimario que es, excluye a todos los demás herederos abintestatos.
La asignación del cónyuge sobreviviente se calcula sobre la base de los llamados acervos imaginarios,
razón por la cual éste se beneficia de todas las acumulaciones que procedan y de las imputaciones respectivas.
El artículo 1337 n° 10, al señalar las normas que debe seguir el partidor señala “Con todo, el cónyuge
sobreviviente tendrá derecho a que su cuota hereditaria se entere con preferencia mediante la adjudicación en
favor suyo de la propiedad del inmueble en que resida y que sea o haya sido la vivienda principal de la familia,
así como del mobiliario que lo guarnece, siempre que ellos formen parte del patrimonio del difunto”.
El artículo 1318 en relación con el artículo 1337, n° 10 dispone que en caso que el valor de la propiedad
del inmueble en que reside el cónyuge sobreviviente excede la cuota hereditaria que le corresponde a éste, el
cónyuge supérstite podrá pedir que el bien inmueble que haya sido la vivienda principal de la familia, como del
mobiliario que lo guarnece, no le sean adjudicados en propiedad, sino que se constituya en uso o habitación, de
acuerdo a la naturaleza jurídica de las cosas, de forma gratuita y vitalicia. Además, este derecho de adjudicación
preferente es intransferible e intransmisible.
Bien podemos apreciar que la situación del cónyuge sobreviviente ha cambiado favorablemente, hoy en
día la asignación del cónyuge sobreviviente se rige por las reglas de las legitimas, sin que tenga que imputarse a
lo que le corresponde en la herencia del difunto sus bienes propios, los gananciales que haya recibido o el crédito
de participación en los gananciales; en definitiva, los bienes o derechos que puedan corresponderle al cónyuge
sobreviviente con ocasión de la sociedad conyugal, la participación en los gananciales o la separación de bienes,
no inciden en su situación como heredero.
Ahora bien, como sabemos, el divorcio pone fin al matrimonio y a la calidad de cónyuges, poniendo
término a su vez a los derechos sucesorios que en calidad de cónyuges pudieran tener respecto de uno y otro, así
lo dispone el artículo 60 de la Ley N° 19.947, “El divorcio pone fin a las obligaciones y derechos de carácter
patrimonial cuya titularidad y ejercicio se funda en la existencia del matrimonio como los derechos sucesorios
recíprocos y el derecho de alimentos”. Lo mismo ocurre si el matrimonio ha sido anulado en conformidad a la
ley.
A su vez, el artículo 35 de la Ley N° 19.947, dispone que “El derecho de los cónyuges a sucederse entre
sí no se altera por la separación judicial. Se exceptúa el caso de aquél que hubiere dado lugar a la separación por
81
su culpa158, en relación con el cual el juez efectuará en la sentencia la declaración correspondiente, de la que se
dejará constancia en la subinscripción”.
158
Artículo 26 Ley N° 19.947, “La separación judicial podrá ser demandada por uno de los cónyuges si mediare falta
imputable al otro, siempre que constituya una violación grave de los derechos y obligaciones que les impone el matrimonio,
o de los deberes y obligaciones para con los hijos que torne intolerable la vida en común”.
159
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Lexis Nexis, Santiago de Chile, 2005, p. 394.
82
Si no hay ascendientes, descendientes o cónyuge, no hay legitimarios y, por lo mismo, no hay legítima,
siendo la totalidad de la herencia de libre disposición.
En consecuencia, es equivocado el artículo 1184 inciso 2° cuando señala “No habiendo descendientes
con derecho a suceder, cónyuge sobreviviente, ni ascendientes, la mitad restante es la porción de bienes de que el
difunto ha podido disponer a su arbitrio”; ya que, no habiendo legitimarios el difunto puede disponer de todos
sus bienes, y no solo de la mitad restante como menciona el artículo.
160
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, op cit., pág. 317 y siguientes.
83
f) Los legitimarios tienen una acción especial para defender sus asignaciones legítimas;
g) Para evitar que el causante pueda burlar una legítima, el artículo 1197, dispone que el que deba una
legítima podrá en todo caso señalar las especies en que haya de hacerse su pago; pero no podrá delegar esta
facultad a persona alguna, ni tasar los valores de dichas especies;
h) Si se hace una donación revocable o irrevocable a quien no tiene calidad de legitimario y, el donatario
no adquiere después esta calidad se resuelve la donación y los bienes vuelven al patrimonio;
i) El desheredamiento de un legitimario tiene reglas propias que están en el artículo 1208;
j) El causante puede prometer a un legitimario no disponer de la cuarta de mejoras;
k) Si un legitimario no lleva el todo o parte de su legítima, por cualquier causa, dicho todo o parte se
agrega a la mitad legitimaria y contribuirá a formar las legítimas rigorosas de los otros –art. 1190-.
2.2.7. Clasificación de las legítimas
La legítima se clasifica en legítima rigorosa y legítima efectiva.
a) La legítima rigorosa:
Es aquella a la que se refiere el artículo 1184, que dice que la mitad de los bienes, previas las
deducciones indicadas en el artículo 959, y las correspondientes agregaciones, se dividirá por cabezas o estirpes
entre los respectivos legitimarios, según las reglas de la sucesión intestada; lo que cupiere a cada uno en esa
división será su legítima rigorosa. De allí que señale que la legítima rigorosa es la que le cabe al legitimario en la
mitad legitimaria de la herencia.
Pues bien, para llegar a la legítima rigorosa, es decir, a la mitad legitimaria, es necesario hacer dos
operaciones previas, primero deben deducirse las bajas generales de la herencia, señaladas en el artículo 959 y 4°
de la Ley 10. 271, formando el acervo líquido, para luego proceder a realizar las acumulaciones ordenadas por
los artículos 1185 a 1187, es decir, los acervos imaginarios; ello cuando proceda, según ya vimos.
Por lo tanto, la mitad legitimaria podrá corresponder a la mitad del acervo líquido o partible, a la mitad
del primer acervo imaginario o la mitad del segundo acervo imaginario.
b) La legítima efectiva:
Es la porción que corresponde a cada legitimario en la mitad legitimaria aumentada por la parte de
mejoras y/o de libre disposición de que el testador no dispuso, y si lo hizo, no lo hizo conforme a la ley, o bien
porque no han tenido efecto sus disposiciones.
Señala el artículo 1191, que “acrece a las legítimas rigorosas toda aquella porción de bienes de que el
testador ha podido disponer a título de mejoras, o con absoluta libertad, y no ha dispuesto, o si lo ha hecho, ha
quedado sin efecto la disposición. Aumentadas así las legítimas rigorosas se llaman legítimas efectivas”.
El acrecimiento señalado, beneficia a todos los legitimarios, puesto que, ven aumentada su asignación en
la herencia, sean ellos descendientes, ascendientes o cónyuge sobreviviente.
84
La mitad legitimaria se divide por cabezas o estirpe entre los respectivos legitimarios, según las reglas de
la sucesión intestada –art. 1184 inciso 1°-. Recordar que se divide por estirpe solo respecto de los hijos.
Hoy en día las normas de sucesión intestada determinan el monto de la legítima en algunos casos. El
artículo 988 indica que en ningún caso la porción que corresponda al cónyuge bajará de la cuarta parte de la
herencia o de la mitad legitimaria en su caso. Por lo tanto en este caso, la cuantía de esta asignación forzosa está
determinada en el título de la sucesión intestada. De esta misma forma la llamada legítima residual que
corresponde a los hijos cuando concurren en un número superior a seis con el cónyuge sobreviviente, también
está establecida en el mismo título, ya que la asignación corresponde a la división, por iguales partes del 75% de
la herencia o de la mitad legitimaria entre todos ellos (art. 988 inciso 3°).
Cabe recordar que no deben confundirse los conceptos de herederos forzosos y heredero abintestato. Los
legitimarios son herederos forzosos, en cambio no todos los herederos abintestato son forzosos, como sucede por
ejemplo con los hermanos. Ni tampoco siempre los legitimarios son herederos abintestato, ya que pueden ser
herederos testamentarios.
Siguiendo a ELORRIAGA DE BONIS162 los mecanismos de protección de las asignaciones forzosas son los
siguientes:
El modo más directo de protección de las asignaciones forzosas es la acción de reforma del testamento,
por la cual los legitimarios solicitan la adecuación de éste a las asignaciones forzosas (art. 1216).
La formación del primero y segundo acervo imaginario, mediante los cuales se protege a los legitimarios
de las donaciones excesivas que se hagan a otro legitimario o a terceros (arts. 1185 a 1187).
La prohibición de sujetar las legítimas a modalidades que pudieran gravarlas de alguna forma. (art.
1192).
161
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, op cit., pág. 329.
162
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Lexis Nexis, 2005, pág. 379 y 380.
85
La posibilidad de declarar interdicto por demencia o disipación al causante, con lo que se podría prevenir
que el causante dilapide el patrimonio (art. 442 y siguientes y artículo 456 y siguientes).
La insinuación de las donaciones irrevocables puede servir para impedir un acto de desprendimiento que
no guarde relación con las fuerzas patrimoniales del donante, y que pudieran lesionar los derechos de sus
herederos. (art. 1401).
La limitación de las donaciones por causa de matrimonio que podrían lesionar el patrimonio del
contrayente y, por añadidura, los derechos de sus herederos (art. 1788).
La limitación que tiene el causante a la hora de testar sus bienes en el testamento, a fin de que por este
expediente se termine perjudicando a un heredero al atribuirle un sobreprecio a los bienes que se le adjudican o
infravaloran los bienes que se le adjudican al resto (art. 1197).
La partición que haga el causante en el testamento no puede ir contra derecho ajeno (art. 1318).
La regla según la cual si lo que se asigna por concepto de alimento que se deben por ley fuere más
cuantiosa de lo que por las circunstancias corresponda, el exceso se imputa a la parte de libre disposición, con el
objeto que este exceso no perjudique las asignaciones forzosas del resto (art. 1171).
86
Porque persigue un fin económico, siendo por tanto renunciable en forma expresa o tácita, transferible o
cedible, transmisible y prescriptible.
1.1.3. En cuanto a la prescripción es una acción de corto tiempo -art.1216 -. El plazo de prescripción se
de cuatro años el cual comienza a correr desde el día en que tuvieron conocimiento los legitimarios del
testamento y de su calidad de tales.
Para que comience a correr el plazo de prescripción se deben cumplir los siguientes dos requisitos:
a) Los legitimarios deben tener conocimiento del testamento en el que se les conceden sus derechos.
b) Los legitimarios deben tener conocimiento de su calidad de tales.
Existe discusión en cuanto a quién determina el momento en que se adquiere dicho conocimiento. Para
algunos autores la determinación simplemente es fijada por el demandante y para otros lo determina el
demandado.
Para RAMOS PAZOS, a falta de norma expresa que indique quién determina dicho momento, se debe
recurrir a la regla general de la prescripción, por lo que deberá probar la prescripción el que la alega, esto es, el
demandado.
En lo que dice relación con el cónyuge su situación es especial, por cuanto al no poder ignorar su calidad
de legitimario, la prescripción corre desde el fallecimiento del causante. Pero, igual razonamiento se aplica a los
hijos que pueden no saber sobre la muerte de su padre o madre, pero cuando toman conocimiento de ella, saben
también que son legitimarios.
La legitimación activa y pasiva, en este caso corresponde a los hijos, personalmente o representados, los
ascendientes más próximos o al cónyuge sobreviviente -art. 1216 y 1220-.
Ahora bien, si el legitimario, a la apertura de la sucesión, no tenía la administración de sus bienes, no
prescribirá en él la acción de reforma de testamento antes de la expiración de cuatro años contados desde el día
en que tomare esa administración.
1.1.4. Esta acción se les confiere a los legitimarios por su legítima rigorosa y efectiva, o las mejoras en
su caso.
La acción de reforma de testamento protege a las mejoras, pero no tienen esta acción los asignatarios de
cuarta de mejoras que no sean legitimarios.
Respecto de los alimentos que se deben por ley, la doctrina no es uniforme en otorgarle está acción a
estos legitimarios. A favor de otorgarla la acción de reforma de testamento a los titulares de alimentos forzosos,
tenemos a CLARO SOLAR y, MEZA BARROS los que en términos generales señalan que se trata de una asignación
forzosa como las legitimas y las mejoras, por lo tanto, nada autorizaría a limitar la acción de reforma de
testamento a los legitimarios para reclamar sus legítimas o mejoras163.
En sentido contrario, ELORRIAGA DE BONIS; DOMÍNGUEZ y DOMÍNGUEZ, RODRÍGUEZ GREZ. El primer
autor señala que los alimentos que se deben por ley a ciertas personas son una asignación forzosa que,
163
CLARO SOLAR, L., Explicaciones de Derecho Civil chileno y comparado, tomo 15, Bogotá, 1992, p.544; MEZA BARROS,
R., Manual de la Sucesión por causa de muerte y donaciones entre vivos, Santiago, 2000, p. 289.
87
constituyen una baja general de la herencia de conformidad al artículo 959 N° 4; de ello se sigue que es una de
las deducciones que debe hacerse al acervo ilíquido o bruto para operar el tránsito al acervo partible. Las
asignaciones testamentarias, e incluso legales, se hacen sobre el acervo partible, esto es, sobre el patrimonio del
causante una vez efectuadas las bajas generales. Por lo mismo, no tiene sentido entregarles a los asignatarios de
alimentos la acción de reforma de testamento pues, sus asignaciones de alimentos son una baja previa al efectuar
cualquier pago de otras asignaciones164.
1.1.5. Es una acción de inoponibilidad cuyo objeto es hacer prevalecer las asignaciones forzosas por
sobre las asignaciones voluntarias hechas por el causante en su testamento. La acción ataca la eficacia de las
asignaciones voluntarias en cuanto éstas afectan a las asignaciones forzosas.
2. LA PRETERICIÓN
La preterición es el haber pasado en silencio a un legitimario, o dicho de otro modo consiste en omitir a
un legitimario del testamento por olvido u otra causa, sin asignarle lo que le corresponde por ley, ni
desheredarle.
El art. 1218 inc. 1º no le otorga ningún efecto a dicha omisión por lo que, el legitimario hará valer sus
derechos “como si no se le hubiere omitido”. Conforme al inc. 2° de dicho artículo, la preterición ni siquiera
afecta a las donaciones revocables.
El derecho del legitimario preterido emana de la ley y no del testamento, por lo mismo no requiere de la
acción de reforma del testamento, por cuanto no hay nada que reformar, sino más bien dispone de la acción de
petición de herencia
Los autores entienden que el legitimario es pasado en silencio cuando no es considerado para nada en el
testamento; es decir, ni se le instituye heredero, ni se le deshereda, no se le nombra en ningún sentido, sin
embargo, ELORRIAGA DE BONIS, señala que pareciera que lo correcto no es la mención o no en el testamento,
sino que lo relevante es si al legitimario se le ha o no asignado algo con cargo a lo que corresponde por concepto
de legítima, señalando las hipótesis en que se entiende preterido un legitimario165:
a) Cuando no se le menciona en el testamento y tampoco se le hicieron donaciones irrevocables en vida
del causante;
b) Cuando se le menciona en el testamento, pero nada se le asigna en él ni tampoco nada se le donó en
vida del causante;
c) Cuando se le hacen en el testamento donaciones revocables o se le dejan legados, pero con cargo a
mejoras o a la parte de libre disposición, es decir, no con cargo a la legítima.
164
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, pp. 509-510; DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho
Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial Jurídica de Chile, Tomo II, 1990, p. 1168; RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de
Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 2, Segunda edición actualizada, 2002, p.91.
165
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 514.
88
3. ACCIÓN DE PETICIÓN DE HERENCIA
La acción de petición de herencia es una acción real, que la ley le confiere al heredero que no está en
posesión de la herencia en contra del que la posee también a título de heredero, para que al demandante se le
reconozca su derecho a ella y en atención a dicha calidad le sean restituidos los bienes corporales e incorporales
que la componen.
A esta acción la regulan los artículos 1264 a 1269; el primero dispone que “El que probare su derecho a
una herencia, ocupada por otra persona en calidad de heredero, tendrá acción para que se le adjudique la
herencia, y se le restituyan las cosas hereditarias, tanto corporales como incorporales; y aun aquellas de que el
difunto era mero tenedor, como depositario, comodatario, prendario, arrendatario, etc., y que no hubieren vuelto
legítimamente a sus dueños”.
DOMÍNGUEZ y DOMÍNGUEZ, la definen como “aquella acción que se concede al dueño de una herencia
para reclamar su calidad de tal, sea contra quien la posea en su totalidad o en parte, como falso heredero; o
parcialmente de quien siendo verdadero heredero, desconoce este carácter al peticionario, a quien también le
corresponde166; o, en fin, contra el que posea o tenga cosas singulares que componen la herencia, a título de
heredero”167.
3.1. OBJETO DE LA ACCIÓN
Según el artículo 1264, el objeto de esta acción es la adjudicación de la herencia al que pruebe su
derecho en ella. Lo que significa que mediante esta acción lo que se busca es establecer o reconocer el verdadero
166
N° Legal Publishing: 14944. Corte de Apelaciones de Santiago, 06 de noviembre de 1997. “La acción de petición de
herencia puede ser interpuesta tanto en contra de quien la posea en todo o en parte como falso heredero, cuanto en contra de
quienes siendo verdaderamente herederos, han desconocido los derechos de otro heredero legítimo, ocupando la cuota que a
éste último corresponde en la herencia, caso en cual dichos herederos legítimos pasan a ser falsos respecto de la cuota de la
herencia ilegítimamente ocupada”.
N° Legal Publishing: 21580. Corte de Apelaciones de San Miguel, 07 de abril de 2000. “La disposición legal del artículo
1264 del Código Civil otorga la acción de petición de herencia a todo el que probare su derecho a una herencia ocupada por
otra persona en carácter de heredero, sin restringir o limitar el sujeto pasivo a los herederos "falsos" o "aparentes". La
legitimación pasiva corresponde a todo aquel que ocupa la herencia como heredero, sin establecerse mayores
reglamentaciones o precisiones respecto de los que pueden ser sujetos obligados de la acción. En el mismo sentido se ha
pronunciado la Jurisprudencia de nuestros Tribunales, al resolver que la acción de petición de herencia contemplada en el
artículo 1264 del Código Civil puede ser interpuesta tanto en contra de quien la posea en todo o parte como falso heredero,
cuanto en contra de quienes siendo verdaderamente herederos han desconocido los derechos de otro heredero legítimo,
ocupando la cuota que a este último corresponde en la herencia (Gaceta Jurídica Nº 209, págs. 107 y ss.) La actora es hija
legítima de la causante doña María del Carmen Morales Gómez, por lo que está llamada legalmente a la sucesión intestada
de su madre, en conformidad a lo dispuesto por los artículos 983 y 988 del Código Civil. La demandante no fue incluida por
los peticionarios respectivos en la posesión efectiva de la herencia quedada al fallecimiento de su madre ni en la inscripción
especial de herencia, según aparece de los documentos mencionados en el fallo que se revisa
En tal virtud, es procedente acoger la demanda de petición de herencia interpuesta por la actora, toda vez que ha
comprobado legalmente, por una parte, su derecho a la herencia intestada quedada a la muerte de la causante común, y por
otra, que la cuota que le corresponde en esa herencia ha sido ocupada y lo sigue siendo por el demandado”. (Considerandos
2º, 3º, 4º y 5º de la Sentencia de la Corte de Apelaciones)
167
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo III, segunda edición actualizada, 1998, p. 1180.
89
carácter de heredero que asiste al demandante, lo que implica que verdaderamente exista una adjudicación de los
bienes hereditarios, al estilo de lo que acontece en un proceso de partición.
De lo que se desprende que esta acción tiene un doble propósito, ya que por una parte persigue el
reconocimiento judicial del carácter de heredero y por otra, que los falsos herederos sean condenados a la
entrega o restitución de las cosas que componen la herencia168.
También a través de esta acción se pueden reclamar cosas específicas169 que estén siendo poseídos por
terceros en el carácter de herederos170. En efecto, la discusión en esta acción se centra en si el demandante tiene
o no el carácter de heredero, y si los demandados tienen o no esta cualidad, por lo tanto, si los bienes específicos
que componen la herencia han salido de manos del falso heredero no corresponde ejercer la acción de petición de
herencia, más bien corresponde ejercer la acción reivindicatoria171.
90
3.2. CARACTERÍSTICAS:
a) Es una acción real; emana del derecho real de herencia, y participa de este carácter. No se ejerce, en
contra quien el demandante tenga un vínculo jurídico previo, sino que se entabla en contra de cualquiera que
ocupe la herencia en carácter de heredero, sin tener derecho a ella o teniendo en parte.
b) En doctrina se discute si esta acción es mueble o inmueble. La doctrina en forma mayoritaria y la
jurisprudencia unánimemente, sostienen que el derecho real de herencia, en cuanto universalidad jurídica, no
puede ser calificado como bien mueble ni inmueble, ya que, su continente no se confunde con su contenido. Por
lo tanto, se sostiene que no tratándose de un bien mueble ni inmueble, el derecho de herencia se rige por el
estatuto de los bienes muebles, por cuanto el estatuto de los bienes muebles conforma la regla general172.
c) Es una acción divisible: es divisible en la medida que puede ser deducida por separado por cada uno
de los herederos que no está en posesión de la herencia en contra de los que se encuentren ocupándola. No es
condición que todos los herederos la ejerzan conjuntamente, ni que la ejerzan en contra de todos los que están
poseyéndola.
d) Es una acción renunciable: Esta acción mira solamente al interés del heredero que no está en posesión
de la herencia y su renuncia no está prohibida por la ley, por lo que el heredero, siendo plenamente capaz, puede
renunciar a ella – artículo 12 –.
e) Es una acción transferible: esta acción puede ser transferida, tanto a título gratuito como a título
oneroso.
cada una de ellas y que corresponde al que, precisamente, se pretende obtener se declare su titularidad en favor de quien
demanda. Lo determinante para interponer la acción de petición de herencia es que se reclame de otra persona el
reconocimiento del derecho real de herencia. En su caso, la acción reivindicatoria es la que ejerce el dueño, titular del
derecho de dominio sobre una cosa singular, en contra de quien se sostiene no le asiste derecho de dominio sobre ella, si se
quiere es un falso dueño o un simple poseedor
El artículo 1268 del Código Civil reconoce el derecho de acción heredero, con el objeto que en tal calidad, esto es,
diciéndose que ostenta la calidad jurídica heredero, titular de un derecho real de herencia, pueda interponer la acción
reivindicatoria, respecto de cosas singulares que integran la herencia y que sean reivindicables, pero "que hayan pasado a
terceros", esto es, que fueron enajenadas por un falso heredero a estos terceros y que no hayan adquirido el derecho de
dominio, respecto de ellas, por prescripción."Resulta, pues, que el verdadero heredero tiene una doble acción: la acción que
le es propia - la de petición de herencia - y se dirige en contra del falso heredero, y la acción reivindicatoria que el legislador
le concede para obtener la restitución de los bienes que han salido de manos del falso heredero, por enajenaciones
efectuadas por éste a terceros" (Manuel Somarriva Undurraga, versión de René Abeliuk, Derecho Sucesorio). En este
mismo sentido Fernando Rozas Vial, expresa contestado la interrogante: ¿Cuándo debe hacerse uso de la acción
reivindicatoria? "El heredero, necesariamente, deberá hacer uso de la acción reivindicatoria cuando el que posee objetos
hereditarios no lo hace en calidad de heredero" (Sucesión por causa de muerte: Historia, textos, jurisprudencia y
comentarios). La jurisprudencia agrega que cada una de estas acciones tienen características propias y se rige por las reglas
particulares que en cada caso entrega el legislador.
172
RODRÍGUEZ GREZ, sostiene que “el derecho real de herencia será mueble o inmueble, según sea la naturaleza de los
bienes que componen la herencia. Atendido este antecedente, la acción que nace de este derecho será mueble o inmueble, ya
que, es el derecho mismo el que trasmite esta característica a la acción”. Agrega que “de esta manera se da mayor certeza
jurídica a las herencias cuando ellas comprenden bienes inmuebles, que, como se sabe, son los que más protección y
cuidado merecen a nuestro legislador”. RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de
Chile, Santiago de Chile, Volumen 2, Segunda edición actualizada, 2002, p.108.
91
f) Es una acción transmisible: el heredero que fallece sin haber intentado esta acción, la transmite por
causa de muerte a sus herederos.
g) Es una acción prescriptible: esta materia está regulada en el artículo 704,1269 y 2512 N° 1, sin
embargo, debemos advertir que esta acción no prescribe por el no ejercicio173, de suerte que ésta se extingue
cuando se adquiere el derecho de herencia por medio de la prescripción por un tercero.174
Así el artículo 1269 indica que “el derecho de petición de herencia expira en diez años. Pero el heredero
putativo, en el caso del inciso final del Artículo 704, podrá oponer a esta acción la prescripción de cinco años”.
Por su parte el artículo 704, señala que “al heredero putativo a quien por decreto judicial o resolución
administrativa se haya otorgado la posesión efectiva, servirá de justo título el decreto o resolución; como al
legatario putativo el correspondiente acto testamentario que haya sido legalmente ejecutado”. Y finalmente la
regla 1° del artículo 2512 dispone que el derecho de herencia se adquiere “por la prescripción extraordinaria de
10 años”.
De lo anterior se concluye que existen dos plazos distintos para la prescripción de esta acción, de 10 y 5
años.
173
N° Legal Publishing: 42847. Corte Suprema, 14 de octubre de 2009. “La acción de petición de herencia no prescribe por
su no ejercicio, sino que ella, en cuanto nace del derecho de herencia, prescribe con el mismo derecho. Así, la acción se
extingue cuando un tercero, por medio de la prescripción, adquiere el derecho de herencia. Ahora bien, de acuerdo al
artículo 1269 del Código Civil, para que expire el derecho de petición de herencia es necesario el transcurso de diez años,
con la salvedad que el heredero putativo podrá oponer a esta acción la prescripción de cinco años”. (considerando 19º,
sentencia de casación).
N° Legal Publishing: 50551. Corte Suprema, 10 de agosto de 2011. “La acción de petición de herencia no termina por su
solo no ejercicio; emana del derecho real de herencia y mientras éste no lo haya adquirido un tercero por la prescripción
adquisitiva, la acción que lo protege se mantiene. Pues bien, toda prescripción adquisitiva requiere ser alegada por la vía de
acción, es decir, reconvencionalmente si el demandado pretende hacerlo al contestar la demanda. Por consiguiente, no
puede oponerse a la acción de petición de herencia la excepción perentoria de prescripción extintiva, sino ha de alegarse, si
se dan los requisitos del caso, la prescripción adquisitiva del derecho de herencia”. (considerandos 12º a 14º, sentencia Corte
Suprema)
174
Artículo 2517 “toda acción por la cual se reclama un derecho se extingue por la prescripción adquisitiva del mismo
derecho”.
175
N° Legal Publishing: 45798. Corte Suprema, 27 de septiembre de 2010. La acción de petición de herencia es aquélla que
compete al heredero para obtener la restitución de la universalidad de la herencia, contra el que la está poseyendo,
invocando también la calidad de heredero. “Es la acción que tiene el heredero contra el poseedor de una herencia que se da
por tal para que se le reconozca su derecho a la totalidad de la herencia o a una cuota de ella y se le restituyan las cosas
hereditarias, corporales o incorporales, que constituían el patrimonio del difunto fueran o no de su propiedad”. (Luis Claro
Solar).
Son presupuestos de admisibilidad de la acción sub lite: 1.– la legitimación activa de parte de quien la ejerce, esto es, la
calidad de heredero del causante por parte del demandante; y 2.– la legitimación pasiva del demandado, es decir, que se
dirija efectivamente en contra de quien ocupa la herencia en calidad de heredero.
92
También gozan de esta acción de petición de herencia los cesionarios de un derecho real de herencia,
puesto que, como ya se ha dicho, esta acción queda incluida en la cesión, ya que el que cede sus derechos,
transfiere todo el beneficio económico que ellos significan, y dentro de ello va incorporada la acción de petición
de herencia.
Sin embargo, no son titulares de la acción de petición de herencia los legatarios, por no ser herederos. El
legatario de especie o cuerpo cierto, adquiere el dominio de la especie legada con la muerte del causante, y como
tal dispondrá de la acción reivindicatoria en contra del que se encuentre en actual posesión de la cosa que le fue
legada, por lo que no tiene ni requiere la acción de petición de herencia176. A su vez, el legatario de género, no
adquiere el dominio de las cosas legadas por la muerte del causante, solo adquiere un crédito en contra del
conjunto de herederos o del heredero a quien el testador impuso la obligación de pagar el legado, pero no en
contra de los que no sean herederos; por lo que solo dispondrá de una acción personal para exigir el pago y no de
una acción real.
176
N° Legal Publishing: 42950. Corte de Apelaciones de Santiago, 2 de noviembre de 2009. El legatario de especie o
cuerpo cierto que adquiere el dominio de la especie legada por sucesión por causa de muerte está amparado por la acción de
reivindicación para obtener la entrega del objeto legado. En efecto, la jurisprudencia ha señalado que cuando el objeto del
legado es la propiedad de una cosa determinada o de un derecho real sobre ella, la transmisión del dominio o la creación del
derecho real se opera inmediatamente y de pleno derecho a la muerte del testador, con la sola excepción de existir
condiciones suspensivas que remiten esta transmisión al día en que se verifica la condición y, por tanto, al legatario
corresponde la acción que se concede al dueño de una cosa de que no está en posesión para que el que la posea sea obligado
a restituírsela (considerando 4º) Concordantemente, la doctrina indica que los herederos y legatarios, cuando se trata de
legados de especie o cuerpo cierto, adquieren sus asignaciones al momento de la apertura de la sucesión –salvo que el
llamado sea condicional, caso en el cual la adquisición se producirá al momento de cumplirse la condición suspensiva–,
perteneciendo al asignatario la acción de reivindicación porque en él se ha radicado el dominio de las cosas asignadas. No se
trata de una acción que se “transmita” al asignatario, sino de la posesión que le corresponde de las cosas legadas o que
componen la herencia. Y son requisitos para que pueda deducirla: a) que se trate de cosas reivindicables y b) que la
demanda se deduzca por quien detenta la propiedad de las especies reivindicadas como consecuencia de haberse adquirido
este derecho por sucesión por causa de muerte (considerando 7º).
93
Respecto del que posee la herencia sin título, el asunto es más controvertido, la doctrina tradicional
entiende que la acción de petición de herencia no es posible en contra de estas personas, procediendo contra
éstas la acción reivindicatoria. La jurisprudencia también lo ha entendido así.
3.5. EFECTOS
La sentencia que acoge la acción de petición de herencia produce una serie de consecuencias entre las
partes del litigio, principalmente en lo que guarda relación con el reconocimiento del carácter de heredero del
actor, con la restitución de las cosas objeto de la demanda y con las prestaciones mutuas que recíprocamente se
deben.
Los efectos de la acción de petición de herencia están regulados en los artículos 1265 a 1268, y en
subsidio de estas normas se aplican las reglas de las prestaciones mutuas de los artículos 904 y siguientes.
Para estudiar los efectos de esta acción debemos distinguir:
a).- La restitución de las cosas heredadas y sus aumentos:
El falso heredero vencido debe restituir las cosas corporales e incorporales que al tiempo de la muerte
del causante pertenecían a éste, además las cosas de las cuales era poseedor o mero tenedor y que no hubieran
vuelto legítimamente a sus dueños; más los aumentos que posteriormente hayan experimentado estas cosas-
artículo 1265 en relación con el artículo 1264.
b).- La restitución de los frutos:
El falso heredero vencido debe restituir los frutos al verdadero heredero de conformidad a las reglas que
se aplican a la acción reivindicatoria, esto es, las reglas de las prestaciones mutuas, artículo 1266. En tal sentido
hay que distinguir entre el falso heredero vencido de mala fe y de buena fe:
Falso heredero de mala fe: de esta manera, de acuerdo al artículo 907 el falso heredero de mala fe es
obligado a restituir los frutos naturales y civiles de la cosa, y no solamente los percibidos sino los que el dueño
hubiera podido percibir con mediana inteligencia y actividad, teniendo la cosa en su poder. Si no existen los
frutos, deberá el valor que tenían o hubieran tenido al tiempo de la percepción, considerándose como no
existentes los que se hayan deteriorado en su poder.
Falso heredero de buena fe: sin embargo, el falso heredero de buena fe no es obligado a la restitución de
los frutos percibidos antes de la contestación de la demanda; en cuanto a los percibidos después se considerará
como de mala fe y se le aplicarán las reglas señaladas en el párrafo anterior.
Ahora bien, debemos recordar que en toda restitución de frutos se abonarán al que la hace los gastos
ordinarios que ha invertido en producirlos.
La buena o mala fe del falso heredero se refiere, relativamente a los frutos, al tiempo de la percepción.
c).- La restitución del valor de los deterioros:
El artículo 1267 señala que el heredero de buena fe no es responsable por los deterioros de las cosas
hereditarias, sin embargo, si se ha hecho más rico como consecuencia de dichos deterioros deberá restituir su
valor al verdadero heredero.
94
El falso heredero de mala fe deberá restituir todo el importe de los deterioros, aún los prevenientes del
caso fortuito177.
d).- La responsabilidad por las enajenaciones:
El que de buena fe hubiera ocupado la herencia no será responsable de la enajenaciones de las cosas
hereditarias, sino en cuanto le hayan hecho más rico.
Si el falso heredero hubiera ocupado la herencia de mala fe será responsable de todo el importe de las
enajenaciones.
Hay que tener presente que las enajenaciones hechas por el falso heredero son validas pero inoponibles
al verdadero heredero, en cuanto, el tercero no haya adquirido por prescripción adquisitiva. Para tal efecto, podrá
hacer uso de la acción reivindicatoria, conservando además el derecho para que el que ocupó de mala fe la
herencia le complete lo que por el recurso contra terceros poseedores no hubiere podido obtener, y le deje
enteramente indemne; teniendo igual derecho en contra del que ocupó la herencia de buena fe y que por la
enajenación se haya hecho más rico. Artículo 1268.
e).- La restitución de las expensas y mejoras:
De acuerdo al artículo 1266, el verdadero heredero debe restituir las mejoras hechas por el falso heredero
de conformidad a las reglas de las prestaciones mutuas. Al respecto cabe distinguir:
Expensas necesarias invertidas en la conservación de la cosa: El verdadero heredero debe restituirlas al
falso heredero esté de buena o mala fe, de conformidad a las siguientes reglas- art. 908:
Si estas expensas se invirtieron en obras permanentes, se abonaran, en cuanto hubieran sido realmente
necesarias; pero reducidas a lo que valgan las obras al tiempo de la restitución.
Si las expensas se invirtieron en cosas que por su naturaleza no dejan un resultado material permanente,
serán abonadas en cuanto aprovecharen al verdadero heredero, y se hubieren ejecutado con mediana inteligencia
y economía.
Mejoras útiles: En este caso el falso heredero de buena fe tiene derecho a que se le abonen las mejoras
útiles, hechas antes de la contestación de la demanda. En este caso el verdadero heredero tendrá derecho a elegir
entre el pago de lo que valgan al tiempo de la restitución las obras en que consisten las mejoras, o el pago de lo
que en virtud de dichas mejoras valiere más la cosa en dicho tiempo.
177
N° Legal Publishing: 41646. Corte de Apelaciones de Talca, 27 de enero de 2009. “El artículo 1267 del Código Civil,
norma donde predomina el criterio jurídico de proteger la buena fe engañada por las apariencias, señala que no es
responsable el heredero aparente, que de buena fe hubiere ocupado la herencia, de las enajenaciones o deterioros, sino en
cuanto le hubieren hecho más rico, pero habiéndola ocupado de mala fe, lo será de todo el importe de las enajenaciones y
deterioros. Como la disposición no hace distingos al respecto de los deterioros, se concluye que el falso heredero responde
de éstos tanto si se deben al dolo o culpa suyos, como si ocurren por caso fortuito o fuerza mayor, conclusión que se ve
reafirmada por cuanto en el artículo 906 del Código Civil, relativo a las prestaciones mutuas, obliga al poseedor de mala fe a
responder de los deterioros debidos a hecho o culpa suyos, sin embargo en el artículo 1267 el legislador no hace diferencias
al respecto, queriendo decir que el falso heredero que ocupó la herencia de mala fe responde de todos los deterioros, sean
doloso, culpables fortuitos” (considerandos 1º y 2º).
95
En cuanto a las obras hechas después de contestada la demanda, el falso heredero de buena fe solamente
tendrá derecho a llevarse los materiales de dichas mejoras, siempre que pueda separarlos sin detrimento de la
cosa, y que el verdadero heredero rehúse pagarle el precio que tendrían dichos materiales después de separados.
En el caso del falso heredero de mala fe, no tendrá derecho a que se le abonen las mejoras útiles; pero
podrá llevarse los materiales de dichas mejoras, siempre que pueda separarlos sin detrimento de la cosa, y que el
verdadero heredero rehúse pagarle el precio que tendrían dichos materiales después de separados.
Mejoras voluptuarias: Respecto de éstas, el verdadero heredero no será obligado a pagarlas al falso
heredero de mala ni de buena fe, que solo tendrán con respecto a ellas el derecho de llevarse los materiales de
dichas mejoras, siempre que pueda separarlos sin detrimento de la cosa, y que el verdadero heredero rehúse
pagarle el precio que tendrían dichos materiales después de separados.
Ahora bien, se entiende que la separación de los materiales es en detrimento de la cosa, cuando hubiere
de dejarla en peor estado que antes de ejecutarse las mejoras; salvo en cuanto el falso heredero vencido pudiere
reponerla inmediatamente en su estado anterior, y se allanare a ello.
La buena o mala fe del falso heredero vencido se refiere, relativamente a las expensas y mejoras, al
tiempo en que fueron hechas.
96
1.2. La herencia se divide en cuatro partes: dos de ellas, o sea, la mitad del acervo, para las legitimas,
una cuarta para las mejoras con que el difunto haya querido favorecer a su cónyuge, o a uno o más de sus
descendientes o ascendientes, sean o no legitimarios, y otra cuarta, de que ha podido disponer a su arbitrio.
1.3. El causante debe disponer de esa cuarta parte de la herencia, sólo en tal caso se denomina cuarta de
mejoras: En el evento de que el causante no disponga de la cuarta de mejoras, ella acrece a la mitad legitimaria,
formando la legítima efectiva.
1.4. Puede asignarse a cualquiera de las personas que señala la ley: así por un lado, se restringe la
libertad de disponer y, por el otro, se amplía, al dar al causante derecho a seleccionar de entre varias personas a
quien se favorece o “mejora”.
2. TITULARES DE LA CUARTA DE MEJORAS:
Ya adelantábamos que la ley ha limitado las personas que pueden ser titulares de la cuarta de mejoras. Si
bien es cierto que estas personas no se confunden con los legitimarios, todos ellos están considerados como
posibles titulares de ella. De lo señalado, tenemos que el causante puede favorecer a cualquier legitimario y aun,
mejorar a una persona que no tenga la calidad de tal.
La ley permite favorecer con estas asignaciones a las siguientes personas:
2.1. El cónyuge sobreviviente,
2.2. Descendientes del causante, y
2.3. Ascendientes del causante.
3. LAS MEJORAS NO SE PRESUMEN:
Decíamos que, las mejoras requieren de una manifestación expresa de voluntad del causante, la cual
puede expresarse de dos formas: mediante el testamento, que será lo usual; o mediante donaciones revocables o
irrevocables hechas en razón de mejoras. No basta con la existencia del testamento, ni que en él se haga una
asignación a favor de uno de los beneficiarios de mejoras, sino que es además condición que se señale en el
testamento o en otro acto auténtico que la asignación se hace a título de mejora; de lo contrario se entenderá
efectuada a título de legítima.
En tal sentido, la regla es la siguiente: si el causante ha hecho a un legitimario un legado o una donación
revocable o irrevocable, se imputará a su legítima, a menos que en el testamento, en la escritura respectiva o en
acto posterior auténtico aparezca que el legado o donación se hizo a título de mejora; si la donación o legado se
hace a una persona que no es legitimario no se imputará jamás a mejora, salvo que así lo haya manifestado el
testador expresamente en el testamento o en la respectiva escritura de donación.
No obstante, ya decíamos que existen dos excepciones en la cual la asignación se presume hecha a titulo
de mejora (mejora tácita), y se trata de la situación contemplada en el artículo 1203 inciso 2°, al cual ya nos
hemos referido. De manera que, en este evento, la ley presume que la voluntad del difunto fue asignarle toda o
parte de la cuarta de mejoras por el solo hecho de manifestar en el sentido de que no se imputen los desembolsos
a la legítima. En el fondo, de esta manera, dichos desembolsos no gravarán la cuarta de libre disposición, lo cual
parece lógico, ya que se trata de gastos que se hacen en provecho de un legitimario.
97
La otra situación, ocurre con el artículo 1193, si el causante ha dado o da en razón de legítimas más de lo
que corresponde a la mitad legitimaria, la ley ordena que este exceso se impute a la cuarta de mejoras.
4. MODALIDADES DE LA ASIGNACIÓN DE MEJORAS:
De acuerdo a lo visto sabemos que las legítimas no son susceptibles de condición, plazo, modo o
gravamen alguno- artículo 1192-. Sin embargo, tratándose de las mejoras el legislador estableció otro principio,
esto es que las mejoras admiten modalidades, pero ellas deben estar establecidas en beneficio de personas que
puedan ser asignatarios de esta parte de la herencia.
Así lo señala el artículo 1195 inciso 2°, “Los gravámenes impuestos a los partícipes de la cuarta de
mejoras, serán siempre a favor del cónyuge, o de uno o más de los descendientes o ascendientes del testador”.
Además, tratándose de una asignación hecha a título de cuarta de mejoras, ella puede dejarse en
administración a un banco, aun cuando el asignatario sea capaz. Así lo dispone el artículo 86 N° 7 de la Ley
General de Bancos178.
Los gravámenes que se impongan pueden ser de cualquier naturaleza, sean condiciones, plazos, modos,
etc.; la ley no los ha restringido, sólo limita a sus beneficiarios.
El causante puede designar herederos o legatarios con cargo a la cuarta de mejoras. Aquella parte de que
no disponga acrecerá a la mitad legitimaria y aquella parte en que se exceda se imputará a la cuarta de libre
disposición- artículo 1194-.
5. PROMESA DE NO DISPOSICIÓN DE LA CUARTA DE MEJORAS:
Excepcionalmente se permite un pacto sobre sucesión futura, al cual hace alusión el artículo 1463 inciso
2°.
Es excepcional, por cuanto sabemos, que en todo pacto sobre sucesión futura, esto es, en toda
convención sobre el derecho de suceder a una persona viva, existe objeto ilícito y, por consiguiente, nulidad
absoluta.
Sin embargo, el artículo 1204 permite uno de estos pactos y fija sus efectos.
El objeto de este pacto consiste en que el causante no done ni asigne por testamento parte alguna de la
cuarta de mejoras. En consecuencia, siendo este pacto una excepción y debiendo interpretarse en forma
restrictiva, forzoso es concluir que adolece de objeto ilícito el pacto mediante el cual el causante se obliga a
disponer sólo parcialmente de la cuarta de mejoras o a disponer de ella a favor de una determinada persona.
Lo que la ley permite, en el fondo, es que el causante asegure a un legitimario una legítima efectiva en
lugar de una legítima rigorosa179.
Requisitos:
El artículo 1204 establece los requisitos de este pacto:
178
Recordemos que en el caso de una asignación legitimaria, ésta puede entregarse en administración a un banco, pero
mientras el asignatario sea incapaz.
179
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, ob. cit., pág. 361.
98
1. Se trate de un acto solemne que debe celebrarse con el causante por escritura pública, se trata de una
formalidad exigida por la ley en consideración a la naturaleza del acto y por lo tanto, su omisión de acuerdo al
artículo 1682 producirá la nulidad absoluta del contrato;
2. Sólo pueden celebrarlo ciertas personas con el causante, esto es, el cónyuge, o alguno de sus
descendientes o ascendientes que a la fecha de la celebración del pacto sean legitimarios;
3. Sólo pueden referirse a la no disposición de la cuarta de mejoras en su totalidad, sea asignando el todo
o una cuota de ella o haciendo donaciones con cargo a esta parte de la herencia. Esta es una excepción a la regla
del artículo 1463, de allí que deba ser aplicada en forma restrictiva;
4. Deben existir legitimarios al momento de celebrarse el pacto y de abrirse la sucesión; y
5. Debe ser puro y simple.
6. EFECTOS DE LA PROMESA DE NO DISPOSICIÓN
Puede producir dos efectos diversos:
6.1. El promitente, esto es, el causante, cumple lo prometido: En tal caso la cuarta de mejoras acrece a la
mitad legitimaria, transformando a las legítimas rigorosas en efectivas y, por consiguiente, favoreciendo a todos
los legitimarios que concurran.
6.2. Puede ocurrir que el causante incumpla la promesa: En cuyo caso el legitimario a quien se hizo la
promesa tiene derecho a que los asignatarios de esa cuarta le enteren lo que le habría valido su cumplimiento, a
prorrata de lo que la infracción les aprovechare. O sea, el legitimario a quien se le prometió podrá accionar
contra las personas que han sido beneficiadas con la asignación o donación hecha con cargo a la cuarta de
mejoras, para que, a prorrata del provecho que hayan experimentado, enteren al legitimario la parte que habría
llevado si la promesa se hubiera cumplido.
La obligación de los asignatarios de cuarta de mejoras para con el legitimario a quien se le prometió la
no disposición es simplemente conjunta y la insolvencia de unos no gravará a los otros. Se trata de una acción
personal, patrimonial, ordinaria, prescriptible, transmisible y transferible.
Los efectos del pacto pueden alcanzar a todos los legitimarios, si se cumple, o sólo al legitimario que
celebro la convención, si no se cumple. Ello porque, si no hay asignación de la cuarta de mejoras la legítima
rigorosa se transforma en legítima efectiva, y si hay disposición de la cuarta de mejoras, sólo puede reclamar el
beneficio que le habría reportado el cumplimiento el legitimario que recibió la promesa.
7. NATURALEZA JURÍDICA DE LA PROMESA.
La naturaleza jurídica de la promesa de no disposición es de inoponibilidad. En efecto, esta convención
no genera la nulidad de las disposiciones hechas por el causante a título de mejoras. Todas ellas subsisten, pero
son inoponibles al legitimario prometido, el cual puede demandar lo que habría aprovechado del cumplimiento
de la misma. Se generará, por lo dicho, un crédito a favor del legitimario prometido, como si la cuarta de mejoras
no hubiere sido objeto de disposición alguna. De este modo se salvan las asignaciones y donaciones hechas y se
da fuerza a la promesa de no disposición.
99
Capítulo X: LA SUCESIÓN TESTADA
La sucesión testada está tratada en el Código civil en los títulos III y IV del Libro Tercero, esto
es “De la ordenación del testamento” y “De las asignaciones testamentarias” respectivamente.
La sucesión testada se caracteriza porque el causante, haciendo uso de su libertad – la mayoría
de las veces restringida – para testar, otorga testamento disponiendo de todo o parte de su patrimonio
transmisible y realizando declaraciones de contenido no patrimonial que puedan ser de su interés, por ejemplo, el
reconocimiento de un hijo.
El testamento, que origina la sucesión testada, se encuentra definido en el artículo 999, que
dispone: “El testamento es un acto más o menos solemne, en que una persona dispone del todo o de una parte de
sus bienes para que tenga pleno efecto después de sus días, conservando la facultad de revocar las disposiciones
contenidas en él, mientras viva”180.
El que el testamento sea “más o menos solemne” quiere decir que puede estar sujeto a diversas
clases de solemnidades, debiéndose tener claro que el testamento es siempre solemne, aunque como decimos
sujeto a diversas clases de solemnidades dependiendo del tipo de testamento de que se trate.
La doctrina le ha formulado ciertas críticas a esta definición, sin embargo, la realmente relevante
dice relación con que ponga énfasis en el aspecto dispositivo del testamento, en circunstancias que éste no
siempre contiene disposiciones testamentarias, sino que también puede contener declaraciones testamentarias,
como vimos.
1. CARACTERÍSTICAS DEL TESTAMENTO
El testamento puede caracterizarse del siguiente modo diciendo que es un negocio jurídico
unilateral, solemne, personalísimo, gratuito, de efectos provisionales o esencialmente revocables, y que tiene por
objeto principal disponer de bienes una vez fallecido el causante.
Veamos:
1.1. Negocio jurídico unilateral:
Es el negocio jurídico unilateral por excelencia, esto es, manifestación de voluntad que está
destinada a producir efectos jurídicos, efectos deseados por el testador, y que son los que ha tenido en vista al
otorgarlo; por ello aunque el artículo 999 lo califique de acto, el testamento es un negocio jurídico.
Se perfecciona por la manifestación de voluntad de una sola persona y aún más, estando expresamente
prohibido que participen otros sujetos en él. Es así como el artículo 1003 señala “El testamento es un acto de una
sola persona. Serán nulas todas las disposiciones contenidas en el testamento otorgado por dos o más personas a
un tiempo, ya sean en beneficio recíproco de los otorgantes, o de una tercera persona”, prohibiéndose en
términos expresos lo que en otros tiempos se conoció como testamentos “conjuntos”, “mancomunados” o de
“hermandad”.
180
Testamento viene del latín testamentum, expresión formada con las voces testatio mentis, que significa testimonio de la
voluntad.
100
También el Código Civil sanciona con la nulidad las asignaciones captatorias, definidas en el artículo
1059 como aquellas en que el testador asigna alguna parte de sus bienes a condición que el asignatario le deje
por testamento alguna parte de los suyos. Tales modalidades de testamentos o asignaciones prohibidas lo son,
porque afectan gravemente la libertad del testador en un negocio jurídico de los más importantes que pueden
realizarse en vida. Debemos recordar, además, que el artículo 1463, prohíbe los pactos sobre sucesión futura,
según lo ya explicado.
Ello es así pues, lo que se pretende es asegurar cabalmente que el testamento sea la genuina
manifestación de la libre y última voluntad del causante. Si la voluntad pudiera quedar vinculada con otra,
perdería no solo parte de su libertad, sino que se haría irrevocable al configurarse como una especie de acuerdo
de voluntades181.
1.2. Solemne:
El testamento también es un negocio jurídico esencialmente solemne. Pueden variar las
solemnidades en los distintos tipos de testamentos: abiertos, cerrados, privilegiados, etc., pero siempre será
indispensable cumplir con las solemnidades ordenadas por la ley para cada caso, tal como lo preceptúa el
artículo 1000: “Toda donación o promesa que no se haga perfecta e irrevocable sino por la muerte del donante o
promisor, es un testamento, y debe sujetarse a las mismas solemnidades que el testamento. Exceptúense las
donaciones o promesas entre marido y mujer, las cuales, aunque revocables, podrán hacerse bajo la forma de los
contratos entre vivos”.
En tal sentido también el artículo 1002 preceptúa que “Las cédulas o papeles a que se refiera el
testador en el testamento, no se mirarán como partes de éste, aunque el testador lo ordene, ni valdrán más de lo
que sin esta circunstancia valdrían”.
1.3. Personalísimo:
Decimos también que el testamento es un acto personalísimo. No solo es un negocio jurídico
unilateral, sino que además personalísimo. La ley exige que el testamento sea hecho por el testador y sin el
consejo, la intervención o la representación de otra persona. En efecto, el artículo 1003 señala que el testamento
es un acto de una sola persona. Disponiendo asimismo el artículo 1004 que la facultad de testar es indelegable,
esto es, no puede ejercitarse por medio de mandatarios.
181
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010.
101
En el mismo sentido, el artículo 1063 dispone que “La elección de un asignatario, sea
absolutamente, sea de entre cierto número de personas, no dependerá del puro arbitrio ajeno”.
Los relativamente incapaces pueden testar libremente182 sin necesidad de formalidad habilitante
o solemnidad alguna. Así por ejemplo el artículo 262 dispone que “El menor adulto no necesita de la
autorización de sus padres para disponer de sus bienes por acto testamentario que haya de tener efecto después
de su muerte, ni para reconocer hijos”.
1.4. Gratuito:
El asignatario adquiere su asignación sin sacrificio económico de su parte, es decir, sin estar
obligado a ejecutar contraprestación económica o de otro tipo para adquirir su asignación. Lo anterior no se
opone a que el heredero deba cumplir ciertas deudas hereditarias y testamentarias, las que puede llegar a ser de
valor superior a la asignación aceptada cuando no se acepta con beneficio de inventario según ya vimos.
Lo esencial es tener claro que para aceptar una asignación no se requiere de contraprestación
económica alguna de parte del asignatario.
182
Ver artículo 1005
102
1.6. Su objeto principal es disponer de bienes:
Por último diremos que el objeto principal – no único- del testamento es disponer de bienes para
después de los días del testador. Decimos principal y no esencial pues, puede darse el caso de un testamento que
se limite a efectuar declaraciones y no disposiciones de bienes. Como decíamos, algunas de las declaraciones
serán revocables y otras irrevocables de acuerdo a su naturaleza. Así serán revocable la designación de albacea,
partidor o curador e irrevocable el reconocimiento de un hijo o la confesión de una deuda.
183
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 329.
184
En este caso, a juicio de RODRÍGUEZ GREZ, en un criterio que compartimos, el testamento se vuelve irrevocable, en tanto
no desaparezca la causa de la inhabilidad hasta el momento en que se produzca la muerte del causante. RODRÍGUEZ GREZ,
Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1, Segunda edición
actualizada, 2002, p.110.
185
Los próximos párrafos alusivos al “testamento vital”, han sido extraídos de la Tesis que bajo mi dirección elaboró la
alumna de la Facultad de Ciencias Jurídica y Sociales de la Universidad de Talca, María Belén Claver del Valle, titulada “El
103
Las voluntades anticipadas, según BROGGI186, son un “documento que expresa la voluntad de
una persona adulta, libre, mentalmente sana, y que se deben tener en cuenta cuando las capacidades de
comprensión o de expresión estén demasiado disminuidas”.
En esta definición, quedan patentes los requisitos básicos de cualquier expresión de voluntad:
libertad y competencia, es decir, este documento solo tendrá validez cuando el otorgante no pueda dar a conocer
de forma consciente su voluntad.
Estas declaraciones pueden adoptar, al menos, alguna de las siguientes formas:
a) Instrucciones (sobre los cuidados de la salud y para después de la muerte): Declaración en la que el
otorgante describe qué tratamientos desea o no desea que se le apliquen en diversas circunstancias médicas
futuras y, en general, cómo debe llevarse a cabo todo el proceso que envuelva a su cuidado. Puede también
ofrecer instrucciones para después de su muerte, referidas a cómo actuar respecto a la disposición de sus órganos
y de su cuerpo.
b) Designación de representante (para los cuidados de la salud y para después de la muerte): Declaración
mediante la cual el otorgante designa a una persona de confianza como su representante para tomar decisiones
relacionadas con el cuidado de su salud. Después de la muerte del otorgante, su representante puede también
tomar decisiones sobre la disposición de sus órganos y de su cuerpo. En ambos casos, el representante debe
interpretar las instrucciones que haya expresado el otorgante, oralmente o por escrito, para aplicarlas a la
situación concreta.
Al documento que recoge por escrito estas voluntades se llama, según hemos dicho, de
voluntades anticipadas o testamento vital. Sin embargo, son frecuentes los documentos mixtos, que combinan,
por ejemplo, instrucciones sobre cuidados de la salud con una designación de representante187.
2.1.1. Impúberes:
Quedan comprendidos en esta incapacidad testamentaria, las mujeres menores de doce años y los
varones menores de catorce años. Adquiriendo esta capacidad antes de adquirir aquella que les permite celebrar
la generalidad de los actos jurídicos, ya que, los menores adultos son incapaces relativos de conformidad al
artículo 1447 inciso 2°.
Testamento Vital como manifestación del principio de la autonomía de la voluntad en el ordenamiento jurídico chileno y su
relevancia en las decisiones de los equipos médicos”.
186
BROGGI, Marc Antoni, “El Testament Vital”, en Boletín de la asociación española para el derecho a morir dignamente,
núm. 45/2000, Barcelona, p. 42.
187
El testamento vital tiene su origen en Estados Unidos en el año 1967 cuando un abogado de Chicago, Luis Kutner,
preocupado por la repercusión negativa que los avances tecnológicos en el ámbito sanitario podían tener sobre los pacientes,
en el sentido de imponerles tratamientos no deseados, confeccionó un documento mediante el cual, cualquier ciudadano
pudiera expresar su negativa a ciertos tratamientos en caso de enfermedad terminal, el denominado testamento vital.
Posteriormente en 1976 se aprobó la Ley sobre la Muerte Natural en el Estado de California (The California Natural Death
Act), que inició la creación de leyes estatales en Estados Unidos sobre testamentos vitales. Luego en 1991 se aprobó la Ley
de Autodeterminación del Paciente (Patient Self-Determination Act) la cual obliga a que las instituciones sanitarias
requieran a los pacientes acerca de su voluntad para establecer documentos de voluntades anticipadas y se establecen
formularios para facilitar su cumplimiento. LÓPEZ- DE LA PEÑA, Xavier y RODRÍGUEZ- SANTILLÁN, “Por la autonomía del
paciente”, en Revista Gaceta Médica de México, vol. 138, núm 1, 2002, pp. 123.
104
Entre las razones que se dan para justificar esta capacidad temprana, se dice que el testador no se
obliga para con nadie y que, por tanto, no puede perjudicarse, desde que los efectos del acto se producirán
después de la muerte del autor y que los posibles perjudicados por la falta de madurez intelectual del testador
quedan protegidos de otro modo, como ocurre con las asignaciones forzosas188.
2.1.2. El que se haya en interdicción por demencia:
Para configurar la inhabilidad se requiere decreto de interdicción, sea éste provisorio o
definitivo, cuya causa sea la demencia del testador.
Es necesario precisar que la persona esté interdicta al día que otorga el testamento. Existiendo
decreto de interdicción aún cuando el testamento sea otorgado durante un eventual intervalo lúcido del demente,
es nulo por incapacidad absoluta del causante. Si el testamento se otorga después de que el demente sea
judicialmente rehabilitado, el acto es válido.
2.1.3. El que actualmente no estuviere en su sano juicio:
La norma, al hacer referencia al ebrio, lo hace de una manera ejemplar por cuanto, en esta causa
de inhabilidad queda comprendida toda persona que, por cualquier motivo, esté privada de razón, es decir, no
esté en su sano juicio.
Así, podrán ser personas que están bajo la influencia del alcohol, drogas, también los afectados
por enfermedades mentales de diferente naturaleza o los privados del sano juicio por efectos de su edad
avanzada189. Quedando incluidos también los dementes que no estén declarados en interdicción por demencia
provisoria o definitiva.
2.1.4. El que no pudiere expresar su voluntad claramente:
Este causal fue modificada por la ley N° 19.904 de 3 de octubre de 2003, que eliminó las
expresiones “de palabra o por escrito”. Por lo tanto, ahora cualquier persona, aun cuando sea muda, sorda o
sordomuda, que pueda manifestar su voluntad, tiene capacidad para otorgar testamento.
188
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 384.
189
N° Legal Publishing: 24417. Corte de Apelaciones de Santiago, fecha 23 de abril de 2002. “En un juicio sobre nulidad
de testamento, la presunción legal de capacidad de la testadora beneficia a la heredera demandada y corresponde a los
demandantes allegar pruebas bastantes que demuestren que aquella, en el momento de otorgar su testamento, se encontraba
privada de razón, que no estaba en su sano juicio. Al efecto, deben establecerse hechos constitutivos de síntomas
característicos que conduzcan necesariamente a establecer la enfermedad que inhabilita para testar, y no otros. Estas pruebas
deben acreditar de manera total e irredargüible los síntomas de la demencia a la fecha del testamento u otra enfermedad que
prive del sano juicio para testar. En esta materia, no caben aproximaciones, porque éstas traducen sólo un proceso en curso,
en desarrollo, un estado cuasi anormal inidóneo para anular un testamento. Este último evento exige inhabilidad absoluta del
testador por no estar en su sano juicio. Los signos de vejez, decrepitud, dolencias o decadencia física no conducen
necesariamente a la insanidad mental. Este extremo debe probarse en términos que no dejen margen de duda alguna sobre la
capacidad de la testadora”. Considerandos decimotercero y decimocuarto.
105
La voluntad es el acto por el cual el sujeto exterioriza lo querido190, o bien siguiendo a DE LA
MAZA, es la potencia del alma que lleva a hacer o no hacer alguna cosa.
La voluntad y la declaración de ella adquieren en el testamento características especiales. El
autor del testamento debe disponer de lo suyo en forma expresa, para poder alterar las reglas de la sucesión
intestada que dispone la ley, respetando desde luego, los derechos de los asignatarios forzosos.
Además para que las asignaciones testamentarias tengan valor, es necesario que exista voluntad
del causante y que ésta se encuentre exenta de vicios, es decir, ser libre como fundamento de obligatoriedad. En
cuanto a los vicios que pueden afectar a la voluntad del testador, estos son: la fuerza, el dolo y el error.
Respecto del testamento existe reglamentación especial para la fuerza y el error. En tanto que el
dolo se rige por las reglas generales.
2.2.1. La fuerza:
Aquí hay que distinguir dos situaciones una, respecto de los efectos que conlleva la fuerza
ejercida en contra del causante, la otra referida a los efectos que provoca en la persona que ha ejercido la fuerza.
En la primera situación, el artículo 1007 dispone que “El testamento en que de cualquier modo
haya intervenido la fuerza, es nulo en todas sus partes”.
Sin embargo, este artículo pese a su brevedad ha originado diversas interpretaciones. El primer
problema se refiere a la expresión “El testamento en que de cualquier modo haya intervenido la fuerza”. ¿Es qué
acaso no se exige el cumplimiento de los requisitos de los artículos 1456 y 1457, es decir, debe ser grave, injusta
y determinante? ¿Bastaría cualquier presión por nimia que fuera para invalidar el testamento? No se cree eso,
sino que deben cumplirse los requisitos generales de la fuerza como vicio de la voluntad.
No obstante, alguna doctrina han interpretado la expresión “de cualquier modo”, como una
excepción a estos requisitos señalados para la fuerza de acuerdo a las reglas generales, señalando que, en este
caso, ellos no son necesarios, en el sentido que estas exigencias son excesivas tratándose de un acto de última
voluntad, no siendo un temor capaz de trastornar al causante, sino que bastaría con que de los hechos se pueda
deducir que el testador no ha dispuesto de su plena voluntad o que la violencia que sobre él se ha ejercido ha sido
suficiente para hacerlo ejecutar lo que no ha querido. Postura sostenida por DOMÍNGUEZ Y DOMÍNGUEZ, y
RODRÍGUEZ GREZ, ha señalado incluso que el temor reverencial vicia el consentimiento en el testamento 191;
criterio que ha sido rechazado por la Corte Suprema192.
190
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 328.
191
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p.120
192
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 168-169.
106
También debe destacarse que el artículo 1007 declara nulo la totalidad del testamento y no solo
algunas de sus disposiciones, como fuerte reacción que pretende garantizar la libertad de testar. La nulidad, de
acuerdo a las reglas generales, sería la nulidad relativa193.
En la segunda situación, es decir, desde la óptica de quien ha ejercido la fuerza respecto del
testador, constituye una causal de indignidad para suceder, de acuerdo al artículo 968 N° 4, que dispone: “Son
indignos de suceder al difunto como herederos o legatarios: El que por fuerza o dolo obtuvo alguna disposición
testamentaria del difunto, o le impidió testar”.
2.2.2. El Error:
El error como vicio de la voluntad del testador, no recibe un tratamiento general en materia
testamentaria. Éste es abordado en las asignaciones testamentarias en los artículos 1057, 1058 y 1132. Por lo
tanto, en principio no se contempla la posibilidad de que todo el testamento pueda ser anulado por adolecer el
causante de error194.
De esta manera, en materia sucesoria el error en la calidad o nombre del asignatario puede viciar
la voluntad si hay dudas acerca de la persona, de acuerdo al artículo 1057 que dispone “El error en el nombre o
calidad del asignatario no vicia la disposición, si no hubiere duda acerca de la persona”.
Lo anterior, no es más que la aplicación del artículo 1455195 puesto que, el testamento es un acto
intuito personae, por lo que la identidad del sujeto a quien se instituye heredero o legatario es motivo principal
de la asignación.
La sanción en este tipo de error es la nulidad relativa de la asignación o del testamento según los
casos. Decíamos que por error no se podía anular la totalidad del testamento, pues bien, ello es así en la medida
que ella afecte solo una parte del testamento, caso en que únicamente se anulará la disposición que adolece del
vicio, siempre que sea separable del resto del testamento y no lo afecte en su esencia; por el contrario esta
nulidad puede afectar el testamento en su totalidad si se designa un asignatario a título universal y el error lo
afecta a él196.
193
Sin embargo, recordar que respecto de la sanción a la fuerza, la doctrina distingue entre la fuerza física y moral. La
fuerza física no operaría como un vicio del consentimiento, sino que vendría a impedirlo, por lo que la sanción a la fuerza
física sería la nulidad absoluta. En cambio, en la fuerza moral solamente existiría vicio del consentimiento, ya que la
voluntad estaría viciada. Esta distinción no ha sido acogida por la jurisprudencia, ya que, el tenor literal del artículo 1456
inciso 1° impediría dicha interpretación, al utilizar la frase “todo acto”, se está refiriendo a cualquier tipo de fuerza, es decir,
tanto a la fuerza física como moral.
194
RODRÍGUEZ GREZ señala que carece de sentido sostener que una persona testa por error. Puede inducirse al causante a
testar o a no testar dolosamente; puede hacérsele testar, o impedirle testar por medio de la fuerza; pero carece de todo
sentido testar por error. De aquí que el código no se refiera al error al regular la manifestación de voluntad. Es difícil
concebir la hipótesis de que todo el testamento pudiere ser anulado por error, si se tiene en consideración que, por su
intermedio, se instituyen asignatarios a título universal y singular, se formulan declaraciones o designaciones, etc.
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p.121.
195
Artículo 1455: El error de la persona con quien se tiene intención de contratar no vicia el consentimiento, salvo que la
consideración de esta persona sea la causa principal del contrato.
196
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 170.
107
Asimismo, el error puede recaer en los motivos, como lo dispone el artículo 1058 “La asignación que
pareciere motivada por un error de hecho, de manera que sea claro que sin este error no hubiere tenido lugar, se
tendrá por no escrita”197.
Las condiciones que se deben reunir para que el error en los motivos invalide la disposición
son198:
a) Debe ser determinante, esto es, la disposición debe estar especialmente motivada por una
circunstancia que es la que está afecta al error; debiendo ser tan relevante que sin esa circunstancia no se hubiese
otorgado la asignación.
b) El motivo debe ser expresado explícita o implícitamente en el testamento. Esto no lo dice
expresamente el artículo 1058, pero con ello se impide que alegando cuestiones extra testamentarias se obtenga
la nulidad de la disposición.
c) El motivo debe ser erróneo y de hecho, esto es, la causa de la asignación testamentaria es equivocada
en los hechos, no admitiéndose el error de derecho.
Por último, el artículo 1132, al tratar de las asignaciones a título singular, dispone que “Si el
testador manda pagar lo que cree deber y no debe, la disposición se tendrá por no escrita.
Si en razón de una deuda determinada se manda pagar más de lo que ella importa, no se deberá
el exceso a menos que aparezca la intención de donarlo”.
Esta regla es aplicación de los principios sobre el enriquecimiento sin causa, a propósito del
artículo 2299 sobre el cuasicontrato de lo no debido199.
Como puede apreciarse en este caso al igual que en el artículo 1058, la sanción es la nulidad
absoluta al precisar la disposición “se tendrá por no escrita”200.
197
N° Legal Publishing: 50161. Corte Suprema, fecha 28 de junio de 2011. “En nuestra legislación, la regla general es que
el error en los motivos no invalida la disposición, no obstante, se hace excepción a lo anterior si se reúnen los requisitos
siguientes: "a) La asignación debe estar determinada por un motivo especialísimo que es el que ha inducido al causante a
testar en esa parte. La voluntad debe estar en relación precisa con ese motivo, en cuanto a la determinada disposición se
refiere. Evidentemente, los motivos han podido ser múltiples; pero si uno es el erróneo y determinante, de tal forma que el
testador no hubiere hecho la disposición de hubiese estado en conocimiento de la verdad, basta para producir la nulidad. De
esta forma, no se pide la ley que exista un solo motivo; pero si hay varios, el erróneo debe ser el determinante, pues de otro
modo no hay nulidad. Ahora bien, si varios motivos han sido determinantes y no todos erróneos, de suerte que los que
restan hasta para motivar la disposición, no hay nulidad. b) El motivo que ha determinado la disposición debe expresarse en
el testamento. El motivo determinante y erróneo debe constar del acto mismo mortis causa, de modo que se rechaza en este
punto toda prueba extrínseca, encaminada a demostrar cuál fue el motivo que llevó al testador a efectuar determinada
asignación. Esta exigencia impide, desde luego, la posibilidad de que la excepción prevista en el artículo 1058 tenga
aplicación práctica; pero al mismo tiempo que con ayuda de elementos externos al testamento se invalide fácilmente alguna
de sus disposiciones. c) El motivo debe ser erróneo." (Ramón Domínguez Benavente y Ramón Domínguez Aguila. Derecho
Sucesorio. Tomo I. Segunda edición actualizada. Pág.350) Considerando Vigésimo primero.
198
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 170-171.
199
Artículo 2299: “Del que da lo que no debe, no se presume que lo dona, a menos de probarse que tuvo perfecto
conocimiento de lo que hacía, tanto en el hecho como en el derecho”.
200
RODRÍGUEZ GREZ, al respecto sostiene que tratándose de los tres artículos en que se regula el error, la sanción es la
nulidad absoluta puesto que si dos de las tres disposiciones señalan esta precisa sanción, no se divisa razón alguna para
aplicar una distinta sanción en el caso específico del artículo 1057. Además le resulta del todo evidente que pueda demandar
108
2.2.3. El Dolo:
Respecto del dolo, el Código Civil, no se refiere especialmente a éste, como vicio de la voluntad
del testador, sin embargo, la doctrina está conteste en señalar que éste opera igualmente como vicio de la
voluntad en el testamento, sin embargo, existen discrepancias en cuanto a la forma en que opera y la eventual
sanción aplicable en el caso de que tenga lugar.
Pues bien, es posible que una persona, mediante maquinaciones fraudulentas logre que el
testador disponga de sus bienes de una determinada forma, sea a favor de él o de un tercero, privando al
testamento de la genuina y verdadera voluntad del causante, o bien, logre que el causante se abstenga de testar.
De esta manera, se han levantado dos posibles soluciones, una dice relación con aplicar las
normas generales del dolo de los artículos 1458 y 1459, y por lo tanto, sancionar la disposición viciada con la
nulidad relativa. La otra interpretación posible es sancionar el dolo con la indignidad en virtud del artículo 968
N° 4.
Veamos someramente cada una de las posiciones:
En el primer caso, esto es, entender que dada la falta de regulación particular, serán aplicables
las normas contenidas en los artículos 1458 y 1459. La particularidad en este caso es que si bien el dolo para
viciar la voluntad del testador debe ser determinante, bastaría solo con esta exigencia, ya que, al ser el
testamento un acto jurídico unilateral no cabría exigir que fuera obra de una de las partes; de esta forma el dolo
podría provenir de cualquier persona, sea o no asignataria.
Lo anterior es sin perjuicio de que opere la causal de indignidad prevista en el artículo 968 N° 4,
según la cual es indigno de suceder al difunto como heredero o legatario el que por fuerza o dolo obtuvo alguna
disposición testamentaria del difunto o le impidió testar. Sin embargo, en este caso, si el dolo estuvo orientado a
impedirle al causante testar, no sería posible pensar en la nulidad del todo o parte del testamento, ya que, el
testamento no existe, pero sí en la eventual exclusión del heredero indigno de la sucesión.
La segunda interpretación, es que habiendo dolo de parte de un asignatario para obtener una
disposición en su favor, la sanción no es la nulidad, sino que solamente la indignidad sucesoria de quien ha
cometido el dolo que, de todos modos lleva la mismo resultado puesto que, el asignatario doloso perderá la
asignación.
Si el doloso impide al causante testar en su propio beneficio, al concurrir como heredero
abintestato, la sanción sería la misma, esto es, la indignidad y como tal será excluido de la sucesión.
la nulidad cualquier persona que tenga interés en ello (art. 1683) ya que, la ley no ha indicado, para el caso de que se trate
de una nulidad relativa, quién es titular de esta acción. Por último, señala, que si se estimara que existen sanciones distintas
en el caso del artículo 1057 y en los casos de los artículos 1058 y 1132, ello implicaría una discriminación que carece de
justificación y que el legislador no ha podido considerar, rompiendo la armonía de las normas que regulan esta materia. En
consecuencia, a juicio del autor, las asignaciones que adolecen de error, son nulas absolutamente, por lo mismo, la nulidad
puede ser demandada por cualquier persona que tenga interés en ello y no se sanea por un lapso de tiempo que no pase de
diez años (art. 1683). RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de
Chile, Volumen 1, Segunda edición actualizada, 2002, p.123.
109
Si con el dolo se impidió al causante testar y con ello se logro favorecer a un tercero, pero no se
benefició al autor del dolo, se afirma, que el dolo no tendría sanción201 pues, el tercero no se hace indigno de
suceder por el dolo de otro.
Si por el contrario, mediante el dolo se induce a testar a favor de un tercero, este último no sería
indigno, dado que no podría aplicarse por analogía la regla del artículo 968 N°4, por ser una sanción, que son
excepcionales, sin embargo, sí es sancionado por aplicación del artículo 1458 inciso 2°, pues los perjudicados
podrían pretender indemnización de los perjuicios en contra de quien fraguó el dolo, siendo éste responsable por
todos los daños y quien se haya beneficiado del dolo ajeno responderá hasta el monto de su beneficio202.
201
Lo que es discutible
202
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 173.
203
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 394.
204
Regla que es contraria a la regla general, de la compraventa (artículo 1825); de la permuta (artículo 1900); y del
arrendamiento (artículo 1916).
110
Pudiendo por ende, legarse las cosas que existen y también las cosas que se espera que existan, así lo señala
expresamente el artículo 1113 “El legado de una cosa futura vale, con tal que llegue a existir”.
El objeto ha de ser idóneo, es decir, apto física y jurídicamente para ser ejecutado. Para determinar si el
objeto es posible o no, ha de estarse al momento de la apertura de la sucesión pues, es allí cuando debe cumplirse
lo que éste impone, por lo tanto, la posibilidad puede ser futura y no necesariamente actual205.
2.3.3. La asignación debe ser determinada o determinable:
El objeto del testamento debe ser determinado o por lo menor determinable. Afirmación que se
desprende no solo del artículo 1461, sino también del artículo 1066 inciso 1° que señala “Toda asignación
deberá ser o a título universal, o de especies determinadas o que por las indicaciones del testamento puedan
claramente determinarse, o de géneros y cantidades que igualmente lo sean o puedan serlo. De otra manera se
tendrá por no escrita”.
Si el objeto de la asignación no está debidamente determinado, no es posible darle cumplimiento
y, por lo mismo, la asignación será nula absolutamente.
En tal sentido, para la determinación de una asignación a título universal basta la
individualización del patrimonio del causante porque en tal caso se sucederá en todo o en una cuota de ese
patrimonio. Sin embargo, tratándose de un legado, debe estar determinada la asignación en sí misma, en el
sentido de estar identificados los bienes que forman la asignación. Sin perjuicio de ello, las asignaciones pueden
ser determinables en la medida que puedan identificarse por indicaciones claras del testamento que permitan
determinar las especies, géneros y cantidad legados.
Ahora bien, si la asignación es para un objeto de beneficencia, lo cual debe estar claramente
determinado en el testamento, puede existir cierto margen de indeterminación en la asignación, ya que, la ley en
este caso lo suple de la forma indicada en el artículo 1066 inciso 2°206.
2.3.4. El objeto de la asignación debe ser lícito:
El objeto de la asignación debe ser lícito, esto es, no debe contravenir las normas imperativas, el
orden público, ni la moral y las buenas costumbres.
Así lo señala el artículo 1105: “No vale el legado de cosa incapaz de ser apropiada, según el
artículo 585207, no los de cosas que al tiempo del testamento sean de propiedad nacional o municipal y de uso
público, o formen parte de un edificio, de manera que no puedan separarse sin deteriorarlo; a menos que la causa
cese antes de deferirse el legado.
205
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 399.
206
Artículo 1066 inciso 2°, “si la asignación se destinare a un objeto de beneficencia expresado en el testamento, sin
determinar la cuota, cantidad o especies que hayan de invertirse en él, valdrá la asignación y se determinará la cuota,
cantidad o especies, habida consideración a la naturaleza del objeto, a las otras disposiciones del testador, y a las fuerzas del
patrimonio, en la parte de que el testador pudo disponer libremente”.
207
Las cosas que la naturaleza ha hecho comunes a todos los hombres, como la alta mar.
111
Lo mismo se aplica a los legados de cosas pertenecientes al culto divino; pero los particulares
podrán legar a otras personas los derechos que tengan en ellas, y que no sean según el derecho canónico
intransmisibles”.
Si hay objeto ilícito en la disposición, ésta es nula de nulidad absoluta; pero se trata de una
nulidad parcial que afecta únicamente a esa disposición.
2.4. LA CAUSA PARA TESTAR:
Es claro que el testamento, al igual como acontece en la generalidad de los negocios jurídicos,
requiere de causa, ello, entre otras razones, porque no es lógico que un contrato de donación entre vivos se rija
por las normas de la causa y no una donación por causa de muerte contenida en el testamento208.
La función que cumple la causa en materia testamentaria es doble, por una parte protege la
verdadera voluntad del testador y por otra, evita fines ilícitos de parte del causante. Al decir de ELORRIAGA DE
BONIS, las razones que mueven a una persona a asignar en su testamento algo a alguien, en verdad son
irrelevantes en la medida que ellas no sean contrarias a derecho o que ellas ilustren acerca de un posible error de
parte del testador209.
Verbal
MEMOS SOLEMNES O PRIVILEGIADOS Marítimo
Militar
208
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 400. La misma idea es recogida por ELORRIAGA DE BONIS,
Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010, p. 179.
209
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 180.
112
3.1. TESTAMENTO SOLEMNE:
El artículo 1008, dispone que el testamento solemne es aquel en que se ha observado todas las
solemnidades que la ley ordinariamente requiere.
Los testamentos solemnes deben reunir tres requisitos: ser escritos, otorgarse ante el número de
testigos ordenados por la ley y cumplir otras formalidades requeridas en cada caso.
En efecto, el artículo 1011 dispone que el testamento solemne es siempre escrito. Asimismo, el
artículo 1012 señala quiénes no podrán ser testigos en un testamento solemne, otorgado en Chile, son: los
menores de dieciocho años; los que se hallaren en interdicción por causa de demencia; todos los que actualmente
se hallaren privados de la razón; los ciegos; los sordos; los mudos; los condenados a alguna de las penas
designadas en el artículo 271, número 3°210, y en general, los que por sentencia ejecutoriada estuvieren
inhabilitados para ser testigos; los amanuenses del escribano que autorice el testamento; los extranjeros no
domiciliados en Chile y; las personas que no entiendan el idioma del testador; sin perjuicio de lo dispuesto en el
artículo 1024.
Por su parte, el artículo 1013, se refiere a lo que se ha denominado, la habilidad aparente o
putativa para ser testigo, prescribiendo “Si alguna de las causales de inhabilidad expresadas en el artículo
precedente (1012) no se manifestare en el aspecto o comportación de un testigo, y se ignorare generalmente en el
lugar donde el testamento se otorga, fundándose la opinión contraria en hechos positivos y públicos, no se
invalidará el testamento por la inhabilidad del testigo”.
En todo caso aclara el inciso 2°, que la inhabilidad putativa no podrá servir sino a uno solo de los
testigos.
El Código Civil ha distinguido dos clases de testamento solemnes para los efectos de regular las
solemnidades que éstos ordinariamente requieres. De esta manera el testamento solemne es abierto o cerrado.
3.1.1. Testamento Abierto:
El testamento abierto, también denominado nuncupativo o público, de acuerdo a lo dispuesto en
el artículo 1008 inciso final, es aquel en que el testador hace sabedores de sus disposiciones a los testigos.
De acuerdo al artículo 1015, lo que constituye esencialmente el testamento abierto, es el acto en
que el testador hace sabedores de sus disposiciones al escribano, si lo hubiere, y a los testigos.
El testamento abierto deberá ser presenciado en todas sus partes por el testador, por un mismo
escribano, si lo hubiere, y por unos mismos testigos.
El que no sepa leer y escribir podrá solo otorgar testamento abierto.
En el testamento según lo prescribe el artículo 1016, se expresarán el nombre y apellidos del
testador; el lugar de su nacimiento; la nación a que pertenece; si está o no avecindado en Chile, y si lo está, la
210
Artículo 271 N° 3: “Cuando por sentencia ejecutoriada el padre o la madre han sido condenados por delito que merezca
pena aflictiva, aunque recaiga indulto sobre la pena...”. La norma señala artículo 267 N° 7, sin embargo, en virtud de las
modificaciones introducidas por la ley 19.585, debe entenderse que se refiere al artículo que se indica, siendo un olvido del
legislador efectuar la modificación legislativa correspondiente
113
comuna en que tuviere su domicilio; su edad; la circunstancia de hallarse en su entero juicio; los nombres de las
personas con quienes hubiere contraído matrimonio, de los hijos habidos en cada matrimonio, de cualesquier
otros hijos del testador, con distinción de vivos y muertos; y el nombre, apellido y domicilio de cada uno de los
testigos.
Las anteriores designaciones, se ajustarán a lo que respectivamente declaren el testador y
testigos.
Por último se expresarán asimismo, el lugar, día, mes y año del otorgamiento; y el nombre,
apellido y oficio del escribano, si asistiere alguno. El artículo 414 del Código Orgánico de Tribunales agrega que
el notario debe dejar constancia de la hora211 y el lugar en que se otorgue212.
Además, el artículo 1017 señala que el testamento abierto podrá haberse escrito previamente, o
bien podrá ser escrito en uno o más actos.
Termina el acto por las firmas del testador y testigos, y por la del escribano si lo hubiere. Si el
testador no supiere o no pudiere firmar, se mencionará en el testamento esta circunstancia expresando la causa.
Ahora bien, si se hallare alguno de los testigos en el mismo caso, otro de ellos firmará por él y a ruego suyo,
expresándolo así.
Con todo, respecto del testamento abierto hay que distinguir aquel otorgado ante tres testigos y
escribano213 y aquel otorgado solo ante cinco testigos:
a) Testamento abierto otorgado ante tres testigos y funcionario público:
En este caso dos a lo menos de los testigos deberán estar domiciliados en la comuna o
agrupación de comunas en que se otorgue el testamento y uno a lo menos deberá saber leer y escribir.
Podrá hacer las veces de escribano o notario, el juez de letras del territorio jurisdiccional del
lugar del otorgamiento, o bien por el oficial del Registro Civil214 – Artículo 86 Ley N° 4.808 –.
211
N° Legal Publishing: 31382. Corte Suprema, fecha 17 de noviembre de 2004. “El artículo 414 del Código Orgánico de
Tribunales obliga al Notario autorizante de un testamento a dejar constancia de la hora en que se otorga, pero la omisión de
este requisito no puede motivar la nulidad, pues tal exigencia no dice relación con la individualización del testador, del
notario o de los testigos” (Considerando Cuarto, Corte de Apelaciones de Concepción).
212
Norma del COT, que tiene aplicación tratándose de testamento abierto otorgado ante tres testigos.
213
N° Legal Publishing: 42544. Corte Suprema. Corte Suprema, fecha 21 de septiembre de 2009. “El testamento tiene
carácter de instrumento público, y una de sus características es que debe bastarse a sí mismo. Dentro de las solemnidades
requeridas para su otorgamiento (en el caso del testamento abierto) se encuentra que sea otorgado ante funcionario público
competente y la presencia de tres testigos, y al constar en el escrito en comento solo la firma de dos testigos, debe ser
considerado nulo absolutamente, no pudiendo ser suplida esta ausencia notoria de un testigo, por prueba testimonial ni por
algún otro medio de prueba, dada la solemnidad requerida para este tipo de acto jurídico.
No puede asimilarse la ausencia de un testigo, con la posibilidad de aclarar una duda acerca de la identidad personal del
testigo, puesto que en el caso particular ni siquiera aparece presente en la inscripción ni tampoco consta su firma ni
comparecencia ante el documento que otorgó el testamento. Todo esto teniendo en consideración lo señalado por el Código
Civil, puesto que en el él se establece que todo testamento otorgado en que se omitiere alguno de los requisitos para su
otorgamiento, no tendrá valor alguno”
214
N° Legal Publishing: 42847. Corte Suprema, fecha 14 de octubre de 2009. “Aunque se haya empleado, erróneamente, la
voz “cerrado” para identificar la naturaleza del testamento, es indudable que, en la especie, se trata de uno de carácter
abierto, en primer lugar, porque se otorgó una primera copia de aquél con la misma fecha en la cual se otorgó, en segundo
lugar, porque en él se indica que los testigos lo aprueban y suscriben, lo que demuestra que no corresponde a una
declaración secreta, sino una absolutamente abierta y puesta en conocimiento de terceros y, en tercer lugar, porque el
114
El escribano, deberá leer completamente el testamento en alta voz, y mientras se lee, estará el
testador a la vista, y las personas cuya presencia es necesaria oirán todo el tenor de sus disposiciones - Artículo
1017 incisos 1° y 2°-.
De acuerdo al artículo 1019, el ciego, el sordo o el sordomudo que puedan darse a entender
claramente, aunque no por escrito, solo podrán testar abiertamente de esta manera, es decir, ante escribano o
funcionario que haga las veces de tal (solo juez de letras del territorio jurisdiccional del lugar del otorgamiento)
y tres testigos.
Asimismo, en el caso del ciego, el testamento deberá leerse en voz alta dos veces: la primera por
el escribano o funcionario, y la segunda por uno de los testigos elegido al efecto por el testador. Por su parte,
tratándose del sordo o del sordomudo, la primera y la segunda lectura deberán efectuarse, además, ante un perito
o especialista en lengua de señas, quien deberá en forma simultánea, dar a conocer al otorgante el contenido de
la misma. En el testamento deberá hacerse mención especial de estas solemnidades.
b) Testamento abierto otorgado ante cinco testigos:
En este caso será necesario proceder a la publicación del testamento para su apertura y
ejecución. La publicación puede pedirla cualquier persona capaz de comparecer en juicio por si mismo – artículo
869 Código de Procedimiento Civil- ante el juez del último domicilio del testador – artículo 1009 – ,
cerciorándose el juez previamente a la publicación, de la muerte del testador, excepto los casos en que según la
ley deba presumirse la muerte – Artículo 1010 –.
Hecha la solicitud, el juez competente hará comparecer los testigos para que reconozcan sus firmas y la
del testador.
Si uno de o más de los testigos no compareciere por ausencia u otro impedimento, bastará que los
testigos instrumentales presentes reconozcan la firma del testador, las suyas propias y las de los testigos
ausentes.
Con todo, en caso necesario, y siempre que el juez lo estime conveniente, podrán ser abonadas las firmas
del testador y de los testigos ausentes por declaraciones juradas de otras personas fidedignas.
funcionario jurídico que compareció como ministro de fe en este acto, un oficial del Registro Civil, sólo podía hacerlo
tratándose de un testamento abierto y no cerrado (considerando 12º, sentencia de casación)
El otorgamiento del testamento abierto se descompone en dos etapas: la escrituración y su lectura. En caso que intervenga
funcionario en su otorgamiento, el testamento debe ser necesariamente leído en voz alta por aquél; si no comparece ese
funcionario, la lectura la realizará uno de los testigos designado por el testador. La falta de constancia escrita en el acto del
cumplimiento de la lectura del testamento no trae aparejada su inexistencia o nulidad, en primer lugar, porque son dos cosas
distintas la solemnidad y la prueba de esa solemnidad: la solemnidad es que se lea el testamento y dejar constancia de
haberse cumplido dicha formalidad no es sino una manera de acreditarla y, en segundo lugar, porque el artículo 1019 del
Código Civil, al referirse al testamento del ciego –que solo puede otorgar testamento abierto–, exige expresamente que se
deje constancia en el testamento de la circunstancia de haberse leído, y si la ley en este caso específico exige expresamente
que se deje constancia de la lectura del testamento, y nada dice en el artículo 1017, es porque la regla general es la inversa, o
sea que basta la lectura del testamento, no siendo necesario que éste dé fe de ella. La jurisprudencia ha dicho que el
testamento es nulo por no haber sido leído, a pesar de dejarse constancia en él de que así se hizo, lo que confirma que una
cosa es la solemnidad y otra muy distinta su prueba; y también que determinar si el testamento abierto fue leído en alta voz
por el notario es una cuestión de hecho del pleito, que no puede revisarse por la vía de casación” (considerando 13º,
sentencia de casación)
115
Una vez reconocidas las firmas de los testigos y testador, el juez firma al principio i fin de cada página
del testamento, y lo manda entregar con lo obrado al notario para que lo incorpore a su protocolo – artículo 1020
–.
3.1.2. Testamento Cerrado:
El testamento cerrado, también denominado secreto, es aquel en que no es necesario que los
testigos tengan conocimiento de las disposiciones del testamento.
Lo que constituye esencialmente el testamento cerrado es el acto en que el testador presenta al
escribano y testigos una escritura cerrada, declarando de viva voz y de manera que el escribano y testigos le
vean, oigan y entiendan215, que en aquella escritura se contiene su testamento. Los mudos podrán hacer esta
declaración escribiéndola a presencia del escribano y testigos.
De acuerdo al artículo 1021, el testamento solemne cerrado debe otorgarse ante un escribano y
tres testigos. Podrá hacer las veces de escribano el respectivo juez de letras.
Formalidades de otorgamiento:
a) La escrituración y firma del testamento: El testamento deberá estar escrito o a lo menos firmado
por el testador216. Es posible también que sea redactado en otro idioma, ya que, es precisamente esta forma de
testamento que debe otorgar quien no pudiere entender o ser entendido de viva voz – Artículo 1024 inciso 1°-.
b) Introducción del testamento en un sobre cerrado: El testador debe introducir el testamento en un
sobre, el cual debe ser cerrado, de manera que no pueda extraerse el testamento sin romper la cubierta.
Quedando al arbitrio del testador estampar un sello o marca, o emplear cualquier otro medio para la seguridad de
la cubierta. Artículo 1023 incisos 3° y 4°-.
c) Declaración del testador: El testador debe presentar al funcionario y tres testigos una escritura
cerrada declarando de viva voz y de manera que el escribano y testigos le vean, oigan y entiendan, que en
aquella escritura se contiene su testamento.
Excepciones a la declaración de viva voz:
- En el caso de que el testador no pudiere entender o ser entendido de viva voz, escribirá de su
letra, sobre la cubierta, la palabra testamento, o la equivalente en el idioma que prefiera, y hará del mismo modo
la designación de su persona expresando, a lo menos, su nombre, apellido y domicilio, y la nación a que
pertenece.
- Los mudos podrán hacer la declaración escribiéndola a presencia del escribano y testigos.
215
Salvo cuando el testador no pudiere entender o ser entendido de viva voz.
216
“No hay problema si el pliego está escrito y firmado por el testador, o solamente firmado por él, aunque no lo haya
escrito el testador de su puño y letra. Si lo ha escrito de puño y letra, pero no lo ha firmado, pareciera que el testamento
debiera considerarse nulo, ya que, la exigencia legal impone que a lo menos esté firmado. La jurisprudencia, en cambio lo
ha considerado válido, al igual que algunos autores, pero la doctrina en general parece dominar la idea de que se trata de un
testamento nulo”. ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot,
Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010, p. 224 – 225.
116
Durante el otorgamiento estarán presentes, además del testador, un mismo escribano y unos mismos
testigos, y no habrá interrupción alguna sino en los breves intervalos que algún accidente lo exigiere – Artículo
1023 inciso final -.
d) Redacción y Firma de la carátula o sobre:
El notario expresará en el sobrescrito o cubierta, bajo el epígrafe testamento, la circunstancia de
hallarse el testador en su sano juicio; el nombre, apellido y domicilio del testador y de cada uno de los testigos; y
el lugar, día, mes y año del otorgamiento217 – Artículo 1023 inciso 5°-.
Termina el otorgamiento por las firmas del testador y de los testigos218, y por la firma y signo del
escribano sobre la cubierta – Artículo 1023 inciso 6°-.
Una vez terminada esta etapa, el testador puede llevarse el testamento o dejarlo en la Notaría. En
ambos casos el notario debe llevar un índice con carácter de privado en el cual debe dejar constancia de los
testamentos cerrados otorgados ante él. Exhibiéndose dicha inscripción solo mediante resolución judicial –
artículo 431 Código Orgánico de Tribunales -. Además, el otorgamiento de este testamento figurará en el
Registro Nacional de Testamentos que lleva el Registro Civil en virtud de lo dispuesto en el artículo 439 del
Código Orgánico de Tribunales.
e) Apertura del testamento cerrado: La apertura del testamento cerrado es un trámite judicial
regulado en los artículo 1025 del Código Civil, 868 y 869 del Código de Procedimiento Civil.
La apertura del testamento es un trámite judicial que consiste en que el testamento cerrado es
presentado al juez competente, para que ordene su apertura, previo reconocimiento por los testigos y el notario
de las firmas en la carátula y de que está cerrado como se le entregó en su momento al notario219.
217
Algunos autores, señalan que debe indicar la hora en virtud de lo señalado en el artículo 414 del Código Orgánico de
Tribunales. Sin embargo, ELORRIAGA DE BONIS, es de la idea de que ello no parece ser así puesto que, la norma en cuestión
está prevista para las escrituras públicas y no hay duda de que el sobre que contiene el testamento no es escritura pública.
Siendo las formalidades de aplicación de derecho estricto, no cabe hacer de ellas aplicación analógica. ELORRIAGA DE
BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010,
p. 226.
218
N° Legal Publishing: 37670. Corte Suprema, fecha 31 de octubre de 2007. “Puede sostenerse con razón, porque así se
infiere del conjunto de las disposiciones contenidas en el párrafo 2º del Libro III, Título III Código Civil, que regulan las
formalidades a que debe sujetarse el otorgamiento de los testamentos denominados solemnes, que el rigor de estas
formalidades están contempladas por la naturaleza misma del acto testamentario, y porque, tal como lo señala el artículo
1.015 del referido Código, es de la esencia del testamento, el acto en que el testador hace sabedores de sus disposiciones
tanto al Notario como a los testigos, y siendo éstas las manifestaciones de una actuación tan trascendente como es la de
expresar una persona su voluntad última, para que se cumpla después de su fallecimiento, el legislador ha querido que tal
expresión debe estar revestida de las solemnidades y formalidades necesarias, por odiosas que pidieren parecer, con lo cual
se pretende asegurar, sin duda, la transparencia y fidelidad del acto testamentario. En lo que toca a la formalidad o exigencia
de la firma de los testigos del testamento, de la manera que está regulado por el artículo 1.018, ella se explica por sí misma,
dado que se trata del signo reconocido legal y generalmente por medio del cual las personas manifiestan su conformidad con
lo escrito. A lo anterior y respecto de la disposición que contiene la formalidad en comento, cabe recordar que el artículo 23
del Código Civil, establece que lo favorable u odioso de una disposición no se tomará en cuenta para ampliar o restringir su
interpretación y que la extensión que debe darse a toda ley, se determinará por su genuino sentido y según las demás reglas
de interpretación a que se hace mención”.(Considerando 8º sentencia de Corte Suprema)
219
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 227-228.
117
De acuerdo al artículo 869 del Código de Procedimiento Civil, puede pedir la apertura de un
testamento cualquier persona capaz de parecer por sí misma en juicio.
Según el artículo 1009 la apertura del testamento se hará ante el juez del último domicilio del
testador, sin perjuicio de las excepciones que a este respecto establezcan las leyes.
Pues bien, el artículo 868 del Código de Procedimiento Civil señala una excepción al respecto
pues, si el testamento se ha otorgado ante notario que no sea del último domicilio del testador podrá ser abierto
ante el juez del territorio jurisdiccional a que pertenezca dicho notario, por delegación del juez del domicilio que
se expresa. En tal caso, el original se remitirá con las diligencias de apertura a este juez, y se dejará archivada
además una copia autorizada en el protocolo del notario que autoriza el testamento.
Ahora bien, no pudiendo comparecer el notario o funcionario que autorizó el testamento, será
reemplazado para las diligencias de apertura por el escribano que el juez elija – Artículo 1025 inciso 4°-.
Para proceder a la apertura del testamento cerrado, el juez citara personalmente o por cédula a
los testigos y al notario que autorizó el testamento, a fin de que éstos reconozcan ante el juez su firma y la del
testador, declarando además si en su concepto el testamento está cerrado, sellado o marcado como en el acto de
la entrega – Artículo 1025 inciso 2° -.
Si no pueden comparecer todos los testigos, bastará que el escribano y los testigos
instrumentales presentes, reconozcan sus firmas y la del testador, y abonen las de los ausentes. En caso
necesario, y siempre que el juez lo estime conveniente, podrán ser abonadas las firmas del notario y testigos
ausentes por declaraciones juradas de otras personas – Artículo 1025 inciso final -.
Finalmente, se autoriza el acta de apertura por parte del secretario del tribunal - Artículo 871
Código de Procedimiento Civil -. Se abre el sobre, y el juez firma el documento al comienzo y al final de cada
hoja y lo ordena protocolizar ante el notario que lo autorizó o ante aquel que el juez designe.
Junto con lo anterior, debe protocolizarse las actas que se hayan levantado con ocasión de los
trámites de apertura, de acuerdo al artículo 417 del Código Orgánico de Tribunales.
Una vez finalizado esta serie de formalidades, según el artículo 420 del Código Orgánico de
Tribunales, el testamento vale como instrumento público y puede procederse a ejecutar las disposiciones
testamentarias.
3.1.3. Sanción a la omisión de las solemnidades:
De acuerdo al artículo 1026, el testamento solemne, abierto o cerrado, en que se omitiere
cualquiera de las formalidades a que deba respectivamente sujetarse, no tendrá ningún valor, por regla general.
Sin embargo, hay que hacer algunas precisiones respecto de la omisión de ciertas designaciones
pues, en tal caso no será por eso nulo el testamento, siempre que no haya duda acerca de la identidad personal
del testador, notario o testigo220. Las designaciones a que hacemos referencia son: el nombre y apellido del
220
N° Legal Publishing: 31408. Corte Suprema, fecha 25 de noviembre de 2004. “La exigencia referente al domicilio de los
testigos en un testamento solemne otorgado en Chile, no constituye un requisito que determine la capacidad de los testigos
testamentarios. (Considerando 4º de sentencia de Corte Suprema)
118
testador; el lugar de su nacimiento; la nación a que pertenece; si está o no avecindado en Chile, y si lo está, la
comuna en que tuviere su domicilio; su edad; la circunstancia de hallarse en su entero juicio; los nombres de las
personas con quienes hubiere contraído matrimonio, de lo hijos habidos en cada matrimonio, de cualesquier
otros hijos del testador, con distinción de vivos y muertos; y el nombre, apellido y domicilio de cada uno de los
testigos; el lugar, día, mes y año del otorgamiento; el nombre, apellido y oficio del notario. La expresión del
notario en el sobrescrito o cubierta, en el caso del testamento cerrado, la circunstancia de hallarse el testador en
su sano juicio, el nombre, apellido y domicilio del testador y de cada uno de los testigos, y el lugar, día, mes y
año del otorgamiento. En el caso del testamento otorgado por quien no pudiere entender ni ser entendido de viva
voz; la escritura del testador, sobre la cubierta, la palabra testamento, la designación de su persona, esto es, su
nombre, apellido y domicilio; y la nación a que pertenece.
3.1.4. TESTAMENTO OTORGADO EN EL EXTRANJERO
Nuestro ordenamiento jurídico contempla la posibilidad que un testamento solemne se otorgue
en el extranjero. Este testamento puede ser de dos tipos: otorgado en conformidad a la ley extranjera, o bien,
otorgado en conformidad a la ley chilena.
a) Conforme a la ley extranjera:
Este testamento puede ser otorgado tanto por chilenos como por extranjeros. La posibilidad de
que se acepte la validez de un testamento otorgado en conformidad a la ley extrajera es factible solo si éste es
escrito y solemne, lo que se desprende del artículo 1027 que prescribe: “Valdrá en Chile el testamento escrito,
otorgado en país extranjero, si por lo tocante a las solemnidades se hiciere constar su conformidad a las leyes el
país en que se otorgó, y si además se probare la autenticidad del instrumento respectivo en la forma ordinaria”.
Para que un testamento otorgado en el extranjero en conformidad a la ley extranjera, tenga valor
en Chile, es necesario que se reúnan tres requisitos: Que el testamento sea escrito, de modo que, a pesar de que la
ley extranjera pueda otorgarle valor al testamento verbal, no valdrá en Chile sino consta por escrito. Además
debe acreditarse el cumplimiento de las solemnidades impuestas por la ley extranjera, en tal caso, será el
interesado en aplicar las disposiciones de este testamento en Chile el que tendrá que acreditar esta conformidad
del testamento con las leyes del país en que se otorgó; siendo uno de los pocos casos en que es necesaria la
prueba del derecho. Por último debe probarse la autenticidad del testamento, esto es, de acuerdo al artículo 17
Entre las designaciones prescritas en el artículo 1016 del Código Civil, se encuentran el nombre, apellido y domicilio de
cada uno de los testigos. Luego, incluso la omisión de la designación del domicilio de los testigos no ocasiona la nulidad del
testamento, si no hay duda acerca de la identidad de los mismos
Las solemnidades con que se reviste el acto testamentario están destinadas, principalmente, a asegurar su autenticidad y la
identidad del testador; en general, la institución testamentaria tiende a resguardar el cumplimiento de la voluntad del
testador y no a obstaculizarla. Es deber primordial propender a que los testamentos surtan sus efectos y por ello las
omisiones o circunstancias que acarrean su nulidad o los dejan sin valor son, por su naturaleza, de derecho estricto, siendo
lícito dar tal sanción, exclusivamente, a las que el legislador no haya expresamente excluido
La exigencia del domicilio de los testigos, tratándose de un testamento solemne abierto, no reviste la misma relevancia que
en el testamento solemne cerrado, pues en éste, para su apertura, ha de citarse a los testigos que participaron en él.
Lo dicho se ve reafirmado por el principio de conservación de los actos para que estos produzcan el efecto deseado”.
(Considerandos 6º, 7º, 8º y 9º de sentencia de Corte Suprema)
119
inciso 2°, debe acreditarse el hecho de haber sido realmente otorgado y autorizado por las personas y de la
manera que en el testamento se expresa221.
221
Artículo 345 Código de Procedimiento Civil: “Los instrumentos públicos otorgados fuera de Chile deberán presentarse
debidamente legalizados, y se entenderá que lo están cuando en ellos conste el carácter público y la verdad de las firmas de
las personas que los han autorizado, atestiguadas ambas circunstancias por los funcionarios que, según las leyes o la práctica
de cada país, deban acreditarlas.
La autenticidad de las firmas y el carácter de estos funcionarios se comprobará en Chile por alguno de los medios
siguientes:
1 El atestado de un agente diplomático o consular chileno, acreditado en el país de donde el instrumento procede, y cuya
firma se compruebe con el respectivo certificado del Ministerio de Relaciones Exteriores;
2 El atestado de un agente diplomático o consular de una nación amiga acreditado en el mismo país, a falta de funcionario
chileno, certificándose en este caso la firma por conducto del Ministerio de Relaciones Exteriores del país a que pertenezca
el agente o del Ministro Diplomático de dicho país en Chile, y además por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la
República en ambos casos; y
3 El atestado del agente diplomático acreditado en Chile por el Gobierno del país en donde se otorgó el instrumento,
certificándose su firma por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República”.
120
No conociéndose al testador ningún domicilio en Chile, será remitido el testamento por el Ministro de
Relaciones Exteriores a un juez de letras de Santiago, para su incorporación en los protocolos de la escribanía
que el mismo juez designe – Artículo 1029 –.
3.2. TESTAMENTOS MENOS SOLEMNES O PRIVILEGIADOS
De conformidad a lo dispuesto en el artículo 1008 inciso 3°, es testamento menos solemne o
privilegiado aquel en que pueden omitirse algunas de las solemnidades establecidas por la ley para el
otorgamiento de los testamentos solemnes, por consideración a circunstancias particulares, determinadas
expresamente por la ley.
El artículo 1030, nos indica cuáles son los testamentos solemnes privilegiados en nuestro
derecho: el testamento verbal; el testamento militar; el testamento marítimo.
3.2.1. Reglas comunes de los testamentos privilegiados:
a) En los testamentos privilegiados podrá servir de testigo toda persona de sano juicio, hombre o mujer,
mayor de dieciocho años, que vea, oiga y entienda al testador, y que no tenga la inhabilidad designada en el
número 8° del artículo 1012, esto es, los condenados a alguna de las penas designadas en el artículo 271,
número 3°, y en general, los que por sentencia ejecutoriada estuvieren inhabilitados para ser testigos.
Requiriéndose, además que los testigos sepan leer y escribir. Bastando para los testigos la habilidad putativa del
artículo 1013, en tal caso, diremos que solo uno de ellos puede ser hábil putativo siguiendo la regla del artículo
1013, aun cuando se discute en doctrina.
b) En los testamentos privilegiados el testador declarará expresamente que su intención es testar: las
personas cuya presencia es necesaria serán unas mismas desde el principio hasta el fin; y el acto será continuo, o
solo interrumpido en los breves intervalos que algún accidente lo exigiere – Artículo 1032 –.
c) En cuanto a la apertura, publicación y protocolización de los testamentos privilegiados, el artículo 870
del Código de Procedimiento Civil dispone que ellos se someterán a las reglas establecidas en el Código Civil.
Por su parte, respecto de la protocolización de este tipo de testamentos, el artículo 420 N° 3 del Código Orgánico
de Tribunales, señala que, una vez protocolizados, valdrán como instrumentos públicos los testamentos menos
solemnes o privilegiados que no hayan sido autorizados por notario, previo decreto del juez competente.
3.2.2. Testamento Verbal:
El testamento verbal es aquel que tiene lugar ante tres testigos a lo menos, en los casos de
peligro inminente de la vida del testador, de forma que parezca no haber modo o tiempo de otorgar testamento
solemne, haciendo el testador de viva voz sus declaraciones y disposiciones, de manera que todos le vean, le
oigan y entiendan.
El testamento verbal caducara, esto es, no tendrá valor alguno de pleno derecho, si el testador
falleciere después de los treinta días subsiguientes al otorgamiento; o si habiendo fallecido antes, no se hubiere
puesto por escrito el testamento con las formalidades exigidas por la ley, dentro de los treinta días subsiguientes
al de la muerte.
121
Decíamos que, el testamento verbal debe ponerse por escrito dentro de los treinta días
subsiguientes al de la muerte del testador, si éste ha fallecido antes de los treinta días subsiguientes al
otorgamiento, para que tenga pleno valor.
Este plazo es fatal en los términos del artículo 49, además es un plazo de días corridos, esto es,
no se descuentan los festivos o feriados, de acuerdo al artículo 50.
El trámite de escrituración se compone de tres etapas, primero el examen de los testigos del
testamento; luego, el pronunciamiento de la resolución judicial que establece el testamento y por último la
protocolización del testamento.
a) Pues bien, para poner el testamento verbal por escrito, el juez de letras del territorio
jurisdiccional en que se hubiere otorgado, a instancias de cualquiera persona que pueda tener interés en la
sucesión, y con citación de los demás interesados residentes en la misma jurisdicción, tomará declaraciones
juradas a los individuos que lo presenciaron como testigos instrumentales y a todas las otras personas cuyo
testimonio le pareciere conducente a esclarecer los puntos siguientes:
- El nombre, apellido y domicilio del testador, el lugar de su nacimiento, la nación a que
pertenecía, su edad, y las circunstancias que hicieron creer que su vida se hallaba en peligro inminente;
- El nombre y apellido de los testigos instrumentales y la comuna en que moran;
- El lugar, día, mes y año del otorgamiento.
Por otra parte, prescribe el artículo 1038, que los testigos instrumentales depondrán sobre los puntos
siguientes:
- Si el testador parecía estar en su sano juicio;
- Si manifestó la intención de testar ante ellos;
- Sus declaraciones y disposiciones testamentarias.
b) La información a que hemos hecho referencia, es decir, la proporcionada por los testigos
instrumentales y por otras personas cuyo testimonio ha sido conducente, debe ser remitida al juez de letras del
último domicilio, si no lo fuere el que ha recibido la información.
El juez, si encontrare que se han observado las solemnidades prescritas, y en la información aparece
claramente la última voluntad del testador, fallará que según dicha información, el testador ha hecho las
declaraciones y disposiciones siguientes (expresándolas). En tal caso no se mirarán como declaraciones o
disposiciones testamentarias sino aquellas en que los testigos que asistieron por vía de solemnidad estuvieren
conformes.
c) Posteriormente, mandará que valgan dichas declaraciones y disposiciones como testamento del
difunto, y que se protocolice como tal su decreto.
122
No podrá impedirse que el testamento se ponga por escrito222, no obstante, el testamento
consignado en el decreto judicial protocolizado, podrá ser impugnado de la misma manera que cualquier otro
testamento auténtico223.
222
N° Legal Publishing: 16219. Corte Suprema, fecha 04 de agosto de 1999. “La gestión prescrita en los artículos 1032 a
1038 del Código Civil, una vez fallada, no da excepción de cosa juzgada, conforme lo prescribe el artículo 1040 del mismo
Código, en cuanto autoriza la impugnación de esta clase de testamentos de igual manera que podría accionarse respecto de
cualquier otro testamento auténtico; por lo tanto, cabe concluir que los jueces del fondo no incurrieron en error de derecho
al revisar, en sede contenciosa, el cumplimiento de requisitos examinados con antelación en una gestión voluntaria”.
Considerando 7°.
223
N° Legal Publishing: 48978. Corte Suprema, fecha 23 de mayo de 2011. “Los sentenciadores de segundo grado
acogieron la demanda de nulidad de testamento, sin llegar a tener por concurrentes los vicios argüidos por el actor, sino
estimando que no quedaron justificados ciertos aspectos constitutivos de la solemnidad consustancial al acto impugnado y,
adicionalmente, que no se comprobó la normalidad necesaria en las facultades mentales de la causante para entender que era
capaz de testar. Lo anterior importa alterar la carga de la prueba, pues correspondía al impugnante el peso de comprobar en
la litis los fundamentos de los vicios de nulidad que predica respecto de un acto jurídico que, en tanto ello no ocurra y así se
declare, produce todos sus efectos. Además, los jueces de segunda instancia consideraron que la ausencia de juramento por
parte de los testigos instrumentales previo a deponer acerca del acto testamentario que presenciaron, en los autos no
contenciosos en los que se puso por escrito el testamento verbal materia del pleito, ameritaba una explicación que
evidenciara el porqué se había tenido por concurrente, en circunstancias que el acta que formalizó tales declaraciones indica
que los testigos fueron “legalmente examinados” y la sentencia recaída en ese expediente voluntario señala que los
deponentes prestaron “declaración jurada en autos”, enunciados que no apuntaban sino a reflejar, literalmente, el
cumplimiento de esa formalidad que en la sentencia se echa de menos. De lo expuesto fluye que la sentencia carece de las
consideraciones de hecho y derecho que le sirven de fundamento, omisión que constituye la causal de casación en la forma
del artículo 768 Nº 5 del Código de Procedimiento Civil (considerandos 3º y 4º, sentencia de nulidad)
La expresión de voluntad es el acto por el cual el sujeto exterioriza lo querida, debiendo el testador disponer de lo suyo en
forma expresa, manifestando explícitamente su deseo. En este contexto, debe distinguirse entre la voluntad misma y su
declaración. La declaración es el acto de exteriorizar lo que el autor desea y, tratándose del testamento, no todo medio es
apto para realizar esta declaración, porque el testamento es un negocio jurídico solemne, de donde resulta que no todos los
medios de dar a conocer la voluntad son aptos para tal finalidad. Como exteriorización del querer, la declaración precisa
ahora de la voluntad misma, es decir, de tener conciencia que ella sirve para exteriorizar la voluntad querida por el autor y
no otra. La voluntad del testador prevalece sobre las reglas dadas para los efectos de definir el sentido y efecto de las
disposiciones testamentarias, con tal que no se oponga a los requisitos y prohibiciones legales (considerando 4º, sentencia
de reemplazo)
En el ámbito de los cuestionamientos a la validez de los actos jurídicos, la jurisprudencia del Máximo Tribunal señala que
los motivos que gatillan la nulidad, además de contundentes y radicales, deben ser constatados y declarados por el órgano
jurisdiccional, momento antes del cual, el acto en cuestión habrá venido produciendo todos los efectos que el ordenamiento
jurídico le reserva. De allí que para declarar la nulidad del testamento por no haber estado el causante, al momento de testar,
en su sano juicio o por no haber podido expresar su voluntad claramente de palabra o por escrito, es necesario que las
probanzas allegadas a los autos demuestren fehacientemente dichas inhabilidades para testar (considerando 6º, sentencia de
reemplazo)
El testamento verbal, esto es, aquéllos privilegiados o de menor solemnidad relativa, de eficacia temporal, por apoyarse en
una situación de hecho de urgencia o peligro inminente de la vida del testador y que, de acuerdo al artículo 1034 del Código
Civil, es el que se hace de viva voz por el testador, manifestando sus declaraciones y disposiciones de manera que todos le
vean, oigan y entiendan. El testamento verbal, como todos los privilegiados, requiere del cumplimiento de ciertas
solemnidades: a) la declaración expresa del testador de su voluntad de testar, b) la presencia de, a lo menos, tres testigos, c)
que estas personas sean unas mismas de principio a fin, y d) que el acto sea continuo o sólo interrumpido por los breves
lapsos que algún accidente requiera (considerandos 7º y 10º, sentencia de reemplazo)
En la especie, no ha resultado acreditada la existencia de vicios en el testamento verbal otorgado por la causante, que
ameriten ser sancionados con la nulidad absoluta, ya en lo relativo a la capacidad de la testadora, ya en lo referente a no
haberse guardado las formas en el cumplimiento de las solemnidades pertinentes, circunstancias que determinan el rechazo
de la acción de nulidad de testamento. En lo tocante al primer punto, la ausencia de prueba categórica que derechamente
permita comprobar que la causante no era hábil para otorgar testamento, lleva a concluir que sí tenía las capacidades
intelectuales suficientes para ello; y en cuanto al segundo, tampoco existe prueba que permita corroborar la afirmación del
actor en orden a la falsedad de las declaraciones de los testigos instrumentales, descartándose el incumplimiento de las
solemnidades del testamento verbal. Además, efectivamente existía un peligro inminente insuperable para la vida de la
123
3.2.2. Testamento militar:
El testamento militar está regulado en los artículos 1041 a 1047. Siendo aquel que es otorgado
por los militares y los demás individuos empleados en un cuerpo de tropas de la República, y asimismo el de los
voluntarios, rehenes y prisioneros que pertenecieren a dicho cuerpo, y el de las personas que van acompañando y
sirviendo a cualquiera de los antedichos, en tiempo de guerra, siendo preciso hallarse actualmente en marcha o
campaña contra el enemigo, o en la guarnición de una plaza actualmente sitiada –Artículos 1043 y 1041 –.
El testamento militar debe ser otorgado ante diversos miembros de las fuerzas armadas o
funcionarios que prestan servicios en ésta, dependiendo de la situación en que se encuentre el testador. Al
respecto, la regla general es que sea recibido por un capitán o por un oficial de grado superior al de capitán o por
un intendente de ejército, comisario o auditor de guerra.
Dos son las excepciones que se contemplan, una primera situación se produce cuando el que
desea testar estuviere enfermo o herido pues, en tal caso podrá ser recibido su testamento por el capellán, médico
o cirujano que le asista; el otro caso, cuando el que desee testar se hallare en un destacamento, por el oficial que
lo mande, aunque sea de grado inferior al de capitán.
El testamento militar puede ser otorgado cumpliendo tres formas: abierto, verbal y cerrado.
a) El testamento abierto es la regla general, cumpliendo eso sí con las formalidades particulares del
testamento militar ya anotadas respecto a la situación especial en que se encuentre el testador y ante quién debe
ser otorgado. A ello, se añade expresamente en el artículo 1042, que el testamento debe ser firmado por el
testador, si supiere y pudiere escribir, por el funcionario que lo ha recibido y por los testigos. En el caso de que
el testador no supiere o no pudiere firmar, se expresará así en el testamento.
El testamento llevará al pie el Visto Bueno del jefe superior de la expedición o del comandante
de la plaza, si no hubiere sido otorgado ante el mismo jefe o comandante, y será siempre rubricado al principio y
fin de cada página por dicho jefe o comandante; le cual enseguida lo remitirá con la posible brevedad y
seguridad, al Ministro de Guerra, quien, a su vez, abonando la firma del jefe superior de la expedición o del
comandante de la plaza, remitirá dicha copia al juez del último domicilio del difunto en Chile, para que la haga
incorporar en los protocolos de un notario del mismo domicilio. Si no se conociere domicilio alguno del testador
en Chile, será remitido a un juez de letras de Santiago, para su incorporación en los protocolos del notario que el
mismo juez designe – Artículos 1045 y 1029 –.
b) El testamento verbal también puede ser otorgado por la persona que pudiendo testar
militarmente se hallare en inminente peligro, para ello deberán cumplir las formalidades anotadas en el párrafo
anterior – Artículo 1046 –.
La información para poner el testamento por escrito, regulada en los artículos 1037 y 1038, será
evacuada lo más pronto posible ante el auditor de guerra o la persona que haga las veces de tal. Luego remitirá la
información al juez del último domicilio con la posible brevedad y seguridad, al Ministro de Guerra, quien, a su
testadora, por cuanto su deceso se produjo al día siguiente de testar” (considerandos 5º, 7º a 9º, 11º y 12º, sentencia de
reemplazo)
124
vez, abonando la firma del auditor de guerra o la persona que haga las veces de tal, remitirá dicha copia al juez
del último domicilio del difunto en Chile, para que la haga incorporar en los protocolos de un notario del mismo
domicilio. Si no se conociere domicilio alguno del testador en Chile, será remitido a un juez de letras de
Santiago, para su incorporación en los protocolos del notario que el mismo juez designe.
c) Si la persona que puede testar militarmente prefiere hacer testamento cerrado, deberán
observarse las solemnidades prescritas en el artículo 1023 referente al testamento militar – ya estudiadas por
nosotros –, actuando en tal caso, como ministro de fe cualquiera de las siguientes personas: el capellán, médico o
cirujano que le asista, por el oficial que lo mande, aunque sea de grado inferior al de capitán – Artículo 1047 –.
La carátula será visada del testamento, llevando al pie el Visto Bueno del jefe superior de la
expedición o del comandante de la plaza, si no hubiere sido otorgado ante el mismo jefe o comandante, y será
siempre rubricado al principio y fin de cada página por dicho jefe o comandante; le cual enseguida lo remitirá
con la posible brevedad y seguridad, al Ministro de Guerra, quien, a su vez, abonando la firma del ministro de fe
ante el cual se haya otorgado, remitirá dicha copia al juez del último domicilio del difunto en Chile, para que la
haga incorporar en los protocolos de un notario del mismo domicilio. Si no se conociere domicilio alguno del
testador en Chile, será remitido a un juez de letras de Santiago, para su incorporación en los protocolos del
notario que el mismo juez designe.
Caducidad del Testamento militar: Respecto de la caducidad del testamento militar hay que distinguir
entre la caducidad del testamento militar abierto y el testamento militar verbal.
En efecto, el testamento militar abierto caduca, si el testador sobrevive al cumplir noventa días
subsiguientes a aquel en que hubieren cesado con respecto a él las circunstancias que le habilitaron para testar
militarmente. De lo contrario, esto es, si el testador falleciere antes de expirar los noventa días subsiguientes a
aquel en que hubieren cesado con respecto a él las circunstancias que le habilitaron para testar militarmente,
valdrá su testamento como si hubiese sido otorgado en la forma ordinaria.
Ahora bien, respecto al testamento verbal, esta caducara por el solo hecho de sobrevivir el
testador al peligro que lo llevo a testar verbalmente.
3.2.3. Testamento marítimo:
El testamento marítimo es aquel que se otorga a bordo de un buque chileno de guerra en alta mar
por los individuos de la oficialidad, tripulación y por cualesquiera otros que se hallaren a bordo del buque
chileno de guerra en alta mar- Artículos 1048 y 1051 –.
Pudiéndose testar también en los buques mercantes bajo bandeja chilena, cumpliéndose de las
formalidades del testamento militar – Artículo 1055 –.
El testamento deberá ser recibido por el comandante o por su segundo a presencia de tres
testigos. En los buques mercantes bajo bandera chilena, el testamento se recibirá por el capitán o su segundo o el
piloto.
125
El testador deberá firmar el testamento, no obstante, si el testador no supiere o no pudiere firmar, se
expresará esta circunstancia en el testamento. A su vez, deberá extenderse un duplicado con las mismas firmas
que el original.
El artículo 1049 dispone que el testamento se guardara entre los papeles más importantes de la
nave, y se dará noticia de su otorgamiento en el diario.
Si el buque antes de volver a Chile arribare a un puerto extranjero, en que haya un agente diplomático o
consular chileno, el comandante entregará a este agente un ejemplar del testamento exigiendo recibo, y poniendo
nota de ello en el diario, y el referido agente lo remitirá al Ministerio de Marina quien remitirá en seguida una
copia del testamento, al Ministro de Relaciones Exteriores de Chile; el cual a su vez abonando la firma del
agente diplomático o consular chileno, remitirá dicha copia al juez del último domicilio del difunto en Chile,
para que la haga incorporar en los protocolos de un escribano del mismo domicilio.
No conociéndose al testador ningún domicilio en Chile, será remitido el testamento por el Ministro de
Relaciones Exteriores a un juez de letras de Santiago, para su incorporación en los protocolos de la notaria que el
mismo juez designe.
Si el buque llegare antes a Chile, se entregará dicho ejemplar con las mismas formalidades al respectivo
gobernador marítimo, el cual lo trasmitirá para los efectos ya anotados, al Ministerio de Marina.
El testamento marítimo, al igual que el testamento militar, puede otorgarse verbalmente o de forma
cerrada, cumpliendo las condiciones que el Código Civil dispone.
a) Pues bien, en el caso de peligro inminente podrá otorgarse testamento verbal a bordo de un
buque de guerra en alta mar, observándose lo prevenido en el artículo 1046.
La información para poner por escrito el testamento, regulada en los artículos 1037 y 1038, será recibida
por el comandante o su segundo, y se remitirá al juez de letras del último domicilio del difunto en Chile, por
conducto del Ministerio de Marina, para que lo haga incorporar en los protocolos de un notario del mismo
domicilio. No conociéndose al testador ningún domicilio en Chile, será remitido el testamento por el Ministro
de Marina a un juez de letras de Santiago, para su incorporación en los protocolos de la notaria que el mismo
juez designe – Artículos 1053, 1046 y 1029 –.
b) Ahora bien, si quien puede otorgar testamento marítimo, prefiere hacerlo cerrado, se observarán
las solemnidades prescritas en el artículo 1023, que regula el testamento cerrado, las cuales ya han sido vistas
por nosotros, actuando, sin embargo en tal caso, como ministro de fe el comandante de la nave o su segundo. –
Artículo 1054 –.
La carátula se guardará entre los papeles más importantes de la nave, y se dará noticia de su
otorgamiento en el diario, para proceder a remitirla copia de ella al Ministerio de Marina para que se protocolice.
Se remitirá si el buque antes de volver a Chile arribare a un puerto extranjero, en que haya un agente diplomático
o consular chileno, el comandante entregará a este agente un ejemplar de la carátula exigiendo recibo, y
poniendo nota de ello en el diario, y el referido agente lo remitirá al Ministerio de Marina quien remitirá en
seguida una copia de la carátula, al Ministro de Relaciones Exteriores de Chile; el cual a su vez abonando la
126
firma del agente diplomático o consular chileno, remitirá dicha copia al juez del último domicilio del difunto en
Chile, para que la haga incorporar en los protocolos de un escribano del mismo domicilio.
No conociéndose al testador ningún domicilio en Chile, será remitida la carátula por el Ministro de
Relaciones Exteriores a un juez de letras de Santiago, para su incorporación en los protocolos de la notaria que el
mismo juez designe.
Si el buque llegare antes a Chile, se entregará dicho ejemplar con las mismas formalidades al respectivo
gobernador marítimo, el cual lo trasmitirá para los efectos ya anotados, al Ministerio de Marina.
Caducidad del testamento marítimo: Aquí también es preciso distinguir, respecto del testamento
marítimo abierto, de acuerdo al artículo 1052, este caducara cuando el testador hubiere fallecido después de
desembarcar, o después de expirar los noventas días subsiguientes al desembarque. Por lo tanto, el testamento
marítimo valdrá si el testador hubiere fallecido antes de desembarcar, o antes de expirar los noventa días
subsiguientes al desembarque. No se entenderá por desembarque el pasar a tierra por corto tiempo para
reembarcarse en el mismo buque.
En relación al testamento verbal, este caduca por el solo hecho de sobrevivir el testador al
peligro.
Caducidad del testamento militar y marítimo cerrado:
Podría pensarse que estos no caducan pues, tratándose del testamento militar la norma de la
caducidad está contemplada en el artículo 1044, es decir, antes de tratar el testamento militar cerrado. Asimismo,
el artículo 1046, que se refiere al testamento militar verbal, señala que éste testamento caduca si el testador
sobrevive al peligro, cosa que no dice respecto del testamento militar cerrado, de ahí que podría pensarse que el
testamento cerrado no caduca por el transcurso del tiempo sin que se verifique la muerte del testador.
Del mismo modo, en el testamento marítimo tampoco señala la ley si el testamento cerrado
caduca o no, refiriéndose en forma expresa únicamente a la caducidad del testamento marítimo abierto y del
testamento marítimo verbal.
No obstante ello, no parece ser razonable que un testamento militar caduque y el otro no, siendo
que todos son otorgados en circunstancias semejantes. Además la redacción de los artículos 1044 y 1052 es muy
general, no refiriéndose solamente al testamento militar y marítimo abierto, respectivamente, sino que más bien
parece que se refieren a todo testamento militar y marítimo, por lo que puede concluirse que el testamento
militar cerrado también caduca si el testador sobrevive al cumplir noventa días subsiguientes a aquel en que
hubieren cesado con respecto a él las circunstancias que le habilitaron para testar militarmente. Igualmente,
caducaría también el testamento marítimo cerrado, esto es, cuando el testador hubiere fallecido después de
desembarcar, o después de expirar los noventas días subsiguientes al desembarque224.
224
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, pp. 250 y 252; DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho
Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, pp. 505 y 507;
SOMARRIVA UNDURRAGA, Manuel, Derecho Sucesorio, Tomo I, versión de René Abeliuk M., 5ª Ed. Actualizada, Editorial
Jurídica de Chile, Santiago, 1996, p. 231.
127
4. INTERPRETACIÓN DEL TESTAMENTO
4.1. Concepto y alcance:
Interpretar el testamento es determinar el verdadero sentido y alcance de las cláusulas
testamentarias, aclarando de tal manera, la voluntad del testador, cuando ella no ha sido precisada con suficiente
claridad en el testamento surgiendo una discrepancia entre los interesados al respecto. Correspondiendo dicha
labor de interpretación al juez.
La jurisprudencia ha señalado que la interpretación del testamento es una cuestión de hecho y no
de derecho, escapando su conocimiento al tribunal de casación. Sin embargo, la calificación jurídica de las
disposiciones testamentarias como sería, determinar si se una asignación es a título universal o singular, es una
cuestión de derecho.
A su vez, se ha fallado que debe acogerse el recurso de casación cuando los sentenciadores del
fondo, al interpretar el testamento desnaturalizan la institución efectuada por el testador.
La regulación de esta materia está consignada en el Título IV del Libro III, artículos 1056 a
1069.
Sin embargo, debemos precisar que no todas las normas indicadas efectúan propiamente una
interpretación de la voluntad del causante, solo lo hacen de manera efectiva los incisos, segundo a quinto del
artículo 1056 y los artículos 1064 y 1069.
Las demás normas del párrafo, más que efectuar en rigor, alguna interpretación de la voluntad
del causante, o se priva de valor a una disposición o se le señala un efecto particular225.
4.2. Regla principal y normas de interpretación del testamento:
La regla esencial o principal de interpretación del testamento es la establecida en el artículo
1069, la cual es: “Sobre las reglas dadas en este título acerca de la inteligencia y efecto de las disposiciones
testamentarias, prevalecerá la voluntad del testador claramente manifestada, con tal que no se oponga a los
requisitos o prohibiciones legales”. Agregando el inciso 2°, “Para conocer la voluntad del testador se estará más
a la substancia de las disposiciones que a las palabras de que se haya servido”226.
225
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 253.
226
N° Legal Publishing: 42089. Corte Suprema, fecha 28 de mayo de 2009. “Para que el vicio de nulidad, por vicio del
consentimiento por error esencial, pueda anular efectivamente el testamento, éste debe ser por un motivo determinante, dado
a conocer en el testamento de forma intrínseca y ser erróneo. La prueba extrínseca resulta ser meramente especulativa. De la
mera lectura del testamento se deduce la intensión clara del testador de disponer de todos sus bienes sin limitarlos por
alguna cuota determinada. En la interpretación de los contratos, particularmente en el caso del testamento, debe estarse más
a la intención del testador que a lo literal de las disposiciones. Además, debe preferirse la interpretación que de sentido y
efecto a sus disposiciones, siendo excepcional el caso en que se interprete en tal sentido que se deje sin aplicación alguna
disposición”.
En tal sentido resulta que: "el juez ha de resolver las dificultades penetrando fielmente en el pensamiento fundamental del
testador, tomando en cuenta todas las circunstancias que pudieron pesar sobre su ánimo en el del momento detectar y
teniendo presente todo lo que el causante pudo, según esto, querer o no querer. Claro está que el juez no podrá apartarse al
interpretar el testamento de las disposiciones perfectamente claras del testador; pero como todas las palabras adquiridas un
128
De la norma se extraen dos importantes reglas:
a) Sobre todas las reglas de interpretación particulares prevalece la voluntad del testador;
b) Para determinar la voluntad del testador se estará más al fondo de las disposiciones que a las
palabras de que se haya servido.
Las reglas particulares de interpretación del testamento son las siguientes:
a) Asignaciones de beneficencia, al alma del testador, y a los pobres: Al respecto los incisos 3° a 5° del
artículo 1056 nos entregan las siguientes formulas para determinar la persona asignataria cuando el testador no la
ha determinado con precisión:
- Las asignaciones que se hicieren a un establecimiento de beneficencia, sin designarlo, se darán al
establecimiento de beneficencia que el Presidente de la República designe, prefiriendo alguno de los de la
comuna o provincia del testador.
- Lo que se deje al alma del testador, sin especificar de otro modo su inversión, se entenderá
dejado a un establecimiento de beneficencia que el Presidente de la República designe, prefiriendo alguno de los
de la comuna o provincia del testador.
- Lo que en general se dejare a los pobres, se aplicará a los de la parroquia del testador.
b) Asignaciones indeterminadas en su objeto: Puede ocurrir que no esté bien determinada la cuantía de la
asignación, en tal caso, habría que concluir que dicha asignación es nula por indeterminación del objeto, de
sentido especial según las circunstancias en que se pronuncian, el juez deberá en todo caso atender a estas circunstancias y a
las manifestaciones del testador." (Cours Elémentaire du Droit Civil Francais. Tomo III Página 840 y siguientes.)
De esta forma y en cuanto a la improcedencia de la interpretación del testamento cuando él contenido de la voluntad del
testador ha sido claramente manifestada, expresada, ha señalado nuestra Corte Suprema que:
"la facultad soberana que corresponde a los jueces del fondo para interpretar las asignaciones de un testamento se refiere,
conforme a derecho, a los casos en que se trata de dar a ellos el significado y alcance que les corresponde cuando el tenor de
las disposiciones sean oscuros o dudosos; pero no puede ampliarse el caso en que el texto de las disposiciones sea claro y
preciso y de que, consecuencialmente, se manifieste en ellos la voluntad del testador que prevalece sobre cualquier regla de
interpretación." (Revista de derecho y jurisprudencia. Tomo 19, Sec. 1º, página 433, considerando 22).
"El artículo transcrito (se refiere al artículo 1069 del Código Civil) opera cuando las disposiciones testamentarias se
presentan oscuras, confusas o ambiguas; pero cuando éstas hállanse concebidas en términos claros y precisos y nada mueve
a dudar de su sentido, no se aplica dicha regla, desde que la voluntad del testador resulta manifestada con certeza y sería
impropio que para conocerla el intérprete se apartara del claro tenor de las disposiciones para consultar su sustancia, dando
ocasión de atribuir al testador una intención distinta de la que transparentemente ha declarado. En los casos en que la
voluntad del testador aparece claramente de sus palabras, en vez de estar a lo que denote la substancia de las disposiciones,
como lo prescribe el inciso 2º del citado artículo 1069, el intérprete deberá lisa y llanamente ceñirse al tenor de las mismas,
pues según expresa el inciso 1º del mismo artículo, sobre las reglas dadas acerca de la inteligencia y efecto de las
disposiciones testamentarias, debe prevalecer "la voluntad del testador claramente manifiesta", y, por cierto, la voluntad del
testador que "manifiesta" en las palabras con que declara sus disposiciones. C. Suprema, 28 octubre 1920. G. 1920, 2º sem.,
Nº 46, p. 201. R., t. 19, sec. 1ª, p. 433. C. Suprema, 30 noviembre. 1921. G. 1921, 2º sem., Nº 91, p. 402. C. Suprema, 7
abril 1983. R., t. 80, sec. 1ª, .13." (Repertorio de Legislación y sido Jurisprudencia. Editorial Jurídica. Tomo IV pág. 156)
Considerando 5°.
129
acuerdo a lo dispuesto en el artículo 1066 inciso 1°227. Sin embargo, esta regla tiene una excepción tratándose de
asignaciones de beneficencia:
- Si la asignación se destinare a un objeto de beneficencia expresado en el testamento, sin
determinar la cuota, cantidad o especies que hayan de invertirse en él, valdrá la asignación y se determinará la
cuota, cantidad o especies, habida consideración a la naturaleza del objeto, a las otras disposiciones del testador,
y a las fuerzas del patrimonio, en la parte de que el testador pudo disponer libremente. El juez hará la
determinación, oyendo al defensor de obras pías y a los herederos; y conformándose en cuanto fuere posible a la
intención del testador.
c) Asignaciones indeterminadas a los parientes: En este caso también podría pensarse que la disposición
es nula, no ya por indeterminación el objeto, sino por indeterminación del asignatario. Sin embargo, el artículo
1064 la valida interpretando la voluntad del testador, de la siguiente manera:
- Lo que se deje indeterminadamente a los parientes, se entenderá dejado a los consanguíneos del
grado más próximo, según el orden de la sucesión abintestato, teniendo lugar el derecho de representación en
conformidad a las reglas legales; salvo que a la fecha del testamento haya habido uno solo en ese grado, pues
entonces se entenderán llamados al mismo tiempo los del grado inmediato.
Como decíamos las demás reglas consignadas en el párrafo primero del Título IV, no son
propiamente de interpretación de la voluntad del causante228. La mayor parte de ellas se extienden a privar de
valor a ciertas disposiciones testamentarias o a regular los efectos de una asignación229.
227
Artículo 1066 inciso 1°: “Toda asignación deberá ser o a título universal, o de especies determinadas o que por las
indicaciones del testamento puedan claramente determinarse, o de géneros y cantidades que igualmente lo sean o puedan
serlo. De otra manera se tendrá por no escrita”.
228
Leer artículos 1058, 1059, 1060, 1061, 1062, 1063, 1065, 1067, y 1068.
229
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 253.
130
Al estudiar la definición de testamento consignada en el artículo 999, decíamos que la facultad
de revocar un testamento es consustancial al mismo, señalando la parte final de dicho artículo, que el testador
conserva la facultar de revocar el testamento mientras viva.
A su vez, de una forma aún más categórica el artículo 1001, confirma la revocabilidad del
testamento como parte de la esencia de éste, al expresar: “Todas las disposiciones testamentarias son
esencialmente revocables, sin embargo de que el testador exprese en el testamento la determinación de no
revocarlas. Las cláusulas derogatorias de sus disposiciones futuras se tendrán por no escritas, aunque se
confirmen con juramento”. Agrega el inciso 2°, “Si en un testamento anterior se hubiere ordenado que no valga
su revocación si no se hiciere con ciertas palabras o señales, se mirará esta disposición como no escrita”.
Vemos de los artículo transcritos que lo revocable son las disposiciones testamentarias, sin hacer
referencia respecto de las declaraciones testamentarias. A dichas disposiciones podemos agregar las del artículo
1211 y 1215 inciso 2°, el primero señala que “El desheredamiento podrá revocarse, como las otras disposiciones
testamentarias…”; el segundo artículo expresa: “Los testamentos posteriores que expresamente no revoquen los
anteriores, dejarán subsistentes en éstos las disposiciones que no sean incompatibles con las posteriores, o
contrarias a ellas”.
De esta manera, si se trata de una declaración como la de reconocimiento de un hijo, ésta no
puede ser revocada por testamento posterior. Esta tesis sostenida por la doctrina y por la jurisprudencia queda
confirmada con la incorporación de la norma del artículo 189 inciso 2°, según la cual “El reconocimiento es
irrevocable, aunque se contenga en un testamento revocado por otro acto testamentario posterior, y no
susceptible de modalidades”.
Sin embargo, existen ciertas manifestaciones que al decir de ELORRIAGA DE BONIS, se
encuentran a medio camino entre las declaraciones y las disposiciones testamentarias. Mediante ellas no se
dispone de los bienes de la herencia, sino que están relacionadas o complementan la disposición de los bienes de
la herencia. Lo que acontece con la designación de un partidor o con el nombramiento de un albacea.
Manifestaciones de voluntad que pueden ser revocadas por el testador230.
Por otra parte, el testamento solemne puede ser revocado expresamente en todo o parte, por un
testamento solemne o privilegiado. Sin embargo, la revocación que se hiciere en un testamento privilegiado
caducará con el testamento que la contiene, y subsistirá el anterior – Artículo 1213 –.
Además si el testamento que revoca un testamento anterior es revocado a su vez, no revive por
esta circunstancia el primer testamento, a menos que el testador manifieste voluntad contraria – Artículo 1214 –.
5.2. CLASIFICACIÓN:
La revocación del testamento puede ser total, expresa o tácitamente; y parcial en forma expresa.
5.2.1. Revocación Total:
230
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 265.
131
La revocación total es aquella que deja sin efecto el testamento anterior en su integridad, ya sea,
que el nuevo testamento deje solo sin efecto el anterior, rigiéndose por ende, la sucesión de conformidad a las
reglas de la sucesión intestada; o bien disponiendo de sus bienes de forma distinta conformándose a las
prescripciones de la ley, manifestando en tal caso expresamente su voluntad de dejar sin efecto el anterior
testamento.
De lo señalado puede desprenderse que la revocación total solo puede tener lugar mediante una
declaración expresa de voluntad del testador, que declare dejar sin efecto en su integridad el testamento anterior.
Ello es así pues, el artículo 1215 dispone que “Un testamento no se revoca tácitamente en todas sus partes por la
existencia de otro u otros posteriores”, ya que, conforme al inciso 2° del mismo artículo los testamentos
posteriores que expresamente no revoquen los anteriores, dejarán subsistentes en éstos las disposiciones que no
sean incompatibles con las posteriores, o contrarias a ellas.
5.2.2. Revocación Parcial:
La revocación parcial es aquella en virtud de la cual, mediante un testamento posterior, se deja
sin efecto ciertas y determinadas disposiciones de un testamento anterior.
Esta puede ser expresa o tácita. Será expresa cuando el testador declare explícitamente en el
testamento su voluntad de revocar las disposiciones del anterior testamento, dejando por ende, subsistentes las
no revocadas, perviviendo ambos o más testamentos en lo no revocado parcialmente. Será tácita de acuerdo al
inciso final del artículo 1215 cuando los testamentos posteriores no revoquen expresamente los anteriores,
dejando subsistentes en éstos las disposiciones que no sean incompatibles con los posteriores, o contrarias a
ellas.
5.3. Efectos de la Revocación:
Ya nos hemos referido a los efectos de la revocación del testamento, sin embargo, precisaremos
que la revocación del testamento elimina el testamento anterior sea en forma total o parcial, según lo ya visto. De
tal manera que si el testamento que revoca un testamento anterior es revocado a su vez, no revive por esta
circunstancia el primer testamento, contemplándose dos excepciones:
a) A menos que el testador manifieste voluntad contraria;
b) La revocación que se hiciere en un testamento privilegiado caducará con el testamento que la
contiene, y subsistirá el anterior.
132
Ya sabemos que con las palabras asignaciones se significan en el Código Civil, las asignaciones
por causa de muerte, ya las haga el hombre o la ley. Ya hemos visto las asignaciones que hace la ley,
restándonos ver aquellas que hace el hombre o la mujer.
La persona que hace la asignación se denomina testador o causante; la persona a quien se le hace
la asignación, se le denomina asignatario o causahabiente.
Al respecto existen varias especies de asignaciones testamentarias reglamentadas en la ley que
ya veremos.
6.2. REQUISITOS:
Las asignaciones testamentarias deben cumplir ciertos requisitos respecto de la persona del
asignatario y respecto al objeto de la asignación.
De esta manera, la persona del asignatario debe ser cierta, determinada o determinable; capaz y
digno de suceder al causante. A su vez, el objeto de la asignación debe estar claramente determinado o ser
determinable.
133
nueva corporación o establecimiento, podrá solicitarse la aprobación legal, y obtenida ésta, valdrá la asignación
– Artículo 963 –.
b) Sabemos que el asignatario, sea persona natural o jurídica deber ser determinado lo que implica
que debe existir al tiempo de abrirse la sucesión. Con todo, las asignaciones a personas que al tiempo de abrirse
la sucesión no existen, pero se espera que existan, no se invalidarán por esta causa si existieren dichas personas
antes de expirar los diez años subsiguientes a la apertura de la sucesión. Además valdrán con la misma
limitación las asignaciones ofrecidas en premio a los que presten un servicio importante, aunque el que lo presta
no haya existido al momento de la muerte del testador - Artículo 962 –.
c) También valdrán las asignaciones destinadas a objetos de beneficencia, aunque no sean
determinadas las personas. De esta manera, las asignaciones que se hicieren a un establecimiento de
beneficencia, sin designarlo, se darán al establecimiento de beneficencia que el Presidente de la República
designe, prefiriendo alguno de los de la comuna o provincia del testador231 - Artículo 1056 incisos 2° y 3°-.
d) A su vez, lo que se deje al alma del testador, sin especificar de otro modo su inversión, se
entenderá dejado a un establecimiento de beneficencia que el Presidente de la República designe, prefiriendo
alguno de los de la comuna o provincia del testador - Artículo 1056 incisos 4°-.
e) Del mismo modo, lo que en general se dejare a los pobres se aplicará a las personas pobres de la
parroquia del testador – Artículo 1056 incisos 5° -.
f) Lo que se deja indeterminadamente a los parientes, se entenderá dejado a los consanguíneos del
grado próximo, según el orden de la sucesión abintestato, teniendo lugar el derecho de representación en
conformidad a las reglas generales, pues entonces se entenderán llamados al mismo tiempo los del grado
inmediato –Artículo 1064 –.
Con todo, elección del asignatario no puede quedar al puro arbitrio ajeno, ello según lo dispuesto
en el artículo 1063, “La elección de un asignatario, sea absolutamente, sea de entre cierto número de personas,
no dependerá del puro arbitrio ajeno”.
Respecto de esta disposición se ha interpretado por la doctrina, que la elección del asignatario
puede ser determinada por un tercero, en la medida, que esta designación no quede a su solo arbitrio, y que
pueda fundarse en ciertas bases que señale el testador232.
6.2.2. Asignación determinada:
La asignación para ser válida, deben ser determinadas o determinables en su objeto. En efecto, el
artículo 1066, dispone “Toda asignación deberá ser o a título universal, o de especies determinadas o que por las
indicaciones del testamento puedan claramente determinarse en géneros y cantidades que igualmente lo sean o
puedan serlo. De otra manera se tendrá por no escrita”.
231
Hoy tales asignaciones van en beneficio del Fondo Nacional de Salud.
232
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 283. MEZA BARROS, R., Manual de la Sucesión por causa de muerte y donaciones entre vivos,
Santiago, 2000, p. 183.
134
La determinación del objeto puede variar en su especificación, dependiendo del tipo de
asignación de que se trata. De esta manera, tratándose de la determinación de una asignación a título universal
solo es necesario la individualización de todo o una cuota del patrimonio del causante, sin especificar bienes
determinados.
En cuanto, a los legados, hay que distinguir en los legados de géneros y los legados de especie o cuerpo
cierto; en los primeros bastara con designar un objeto indeterminado de un género determinado; en los segundos,
la individualización es más rigurosa y será la determinación máxima, fijándose la especie determinada del
genero también determinado, en el sentido de estar identificados los bienes por forman la asignación.
Con todo, también existe una excepción a esta regla, y ella está dada por la asignación destinada
a un objeto de beneficencia expresado en el testamento, sin determinar la cuota, cantidad o especies que hayan
de invertirse en él. Pues bien, en tal caso, valdrá la asignación y se determinará la cuota, cantidad o especies,
habida consideración a la naturaleza del objeto, a las otras disposiciones del testador, y a las fuerzas del
patrimonio, en la parte de que el testador pudo disponer libremente. El juez hará la determinación, oyendo al
defensor de obras pías y a los herederos; y conformándose en cuanto fuere posible a la intención del testador.
135
En relación a la futuridad del hecho, el artículo 1071 inciso final, dispone que lo pasado,
presente y futuro se entenderá con relación al momento de testar, a menos que se exprese otra cosa.
Tenemos dos reglas al respecto, la primera que constituye la regla general, establece que lo
pasado, presente y futuro se mirara con relación al momento de testar y no al momento de abrirse la sucesión o
en otro momento.
La segunda regla excepcional, dice relación con la autonomía de la voluntad del testador en
orden a expresar otro momento para considerar lo pasado, presente y futuro del hecho que constituye la
condición, como puede ser por ejemplo el momento de abrirse la sucesión.
Teniendo claras estas reglas, diremos que la condición que consiste en un hecho presente o
pasado, no suspende el cumplimiento de la disposición. Si no existe (presente) o ha existido (pasado), se mira
como no escrita, es decir, la asignación es pura y simple. Ahora bien, si no existe (presente) o no ha existido
(pasado), no vale la disposición, es decir, la asignación es nula y a nada en relación a ésta, tendrá derecho el
asignatario bajo esta condición.
Sin perjuicio de lo señalado, el artículo 1072, si la condición que se impone como para un hecho
futuro – verdadera asignación condicional –, consiste en un hecho que se ha realizado en vida del testador, hay
que distinguir tres situaciones y soluciones:
- El testador al tiempo de testar lo supo, y el hecho es de los que pueden repetirse, se presumirá
que el testador exige su repetición;
- Si el testador al tiempo de testar lo supo, y el hecho es de aquellos cuya repetición es imposible,
se mirará la condición como cumplida;
- Si el testador no lo supo, se mirará la condición como cumplida, cualquiera que sea la naturaleza
del hecho, es decir, sea que se trata de un hecho de los que pueden repetirse, o bien es de aquellos hechos cuya
repetición es imposible.
b) Condiciones reguladas por el Código Civil:
El Código Civil regula algunas asignaciones condicionales en cuanto a su alcance y validez, de
las cuales veremos algunas:
Condición de no impugnar el testamento: El artículo 1073, regula el alcance de esta condición al no
extenderla a las demandas de nulidad por algún defecto en la forma del testamento, por lo tanto, solo podría
estipularse esta condición para no impugnar el testamento por defectos de fondo. De lo contrario se vulnerarían
las solemnidades necesarias para la validez del testamento que deben cumplirse.
Condición de contraer o no matrimonio: A esta condición se refiere el artículo 1074, señalando que la
condición de no contraer matrimonio es impuesta por el testador, ésta se tendrá por no escrita233.
233
N° Legal Publishing: 42861. Corte Suprema, fecha 05 de noviembre de 2009. “Las asignaciones testamentarias sólo
pueden tener aplicación desde el momento de la muerte del causante y no desde que se instruye el testamento. De esta
manera, la asignación testamentaria condicionada a no contraer matrimonio no tiene aplicación si al momento de la muerte
del causante el asignatario ya contrajo nuevas nupcias, aún si se considerara como válida dicha asignación, pues por regla
general estas deben considerarse como no escritas”.
136
Contemplando dos excepciones: pudiendo el testador estipular como condición el no contraer
matrimonio antes de la edad de dieciocho años o menos. A su vez el artículo 1077 señala que la condición de
casarse o no casarse con una persona determinada, y la de abrazar un estado o profesión cualquiera, permitida
por las leyes, aunque sea incompatible con la de matrimonio con el estado de matrimonio, valdrán234.
Sin embargo, de acuerdo al artículo 1076, ello no se opone a que se provea a la subsistencia de una
mujer mientras permanezca soltera, dejándole por ese tiempo un derecho de usufructo, de uso o de habitación, o
una pensión periódica.
Condición de permanecer en estado de viudez: Se tendrá por no puesta la condición de permanecer en
estado de viudez; a menos que el asignatario tenga uno o más hijos del anterior matrimonio, al tiempo de
deferírsele la asignación235.
Sin embargo, de acuerdo al artículo 1076, ello no se opone a que se provea a la subsistencia de una
mujer mientras permanezca en estado de viudez, dejándole por ese tiempo un derecho de usufructo, de uso o de
habitación, o una pensión periódica.
c) Efectos de las asignaciones testamentarias condicionales:
Para saber cuándo la asignación testamentaria ha de cumplirle para producir efectos, hay que
distinguir entre asignación condicional suspensiva y asignación testamentaria condicional resolutoria – Artículo
1479 –.
Asignación testamentaria condicional suspensiva es aquella que mientras no acontece el hecho
futuro e incierto suspende la adquisición del derecho que por el testamento se asigna.
Asignación testamentaria condicional resolutoria es aquella en virtud de la cual verificado el
hecho futuro e incierto previsto por el testador se extingue el derecho otorgado en el testamento.
Además es preciso distinguir el estado, en que se encuentra la condición suspensiva o resolutoria
para saber con precisión sus efectos, es decir, se ella está pendiente, fallida o cumplida:
Condición suspensiva pendiente: Estando pendiente una asignación suspensiva, no se produce
la delación de la asignación puesto que, de acuerdo al artículo 956 inciso 2°, si el heredero o legatario es llamado
condicionalmente, la delación solo se produce una vez que se verifica el cumplimiento de la condición. Por lo
tanto, estando pendiente la condición suspensiva el asignatario no posee derecho alguno sobre lo asignado, no
obstante, el asignatario puede implorar las providencias conservativas necesarias – Artículo 1078 inciso 1°_, y
repudiar la asignación – Artículo 1226 inciso 2°.
234
Por esta vía claramente quedaría sin sentido la disposición del artículo 1074 por cuanto, por medio del arbitrio de
establecer como condición por ejemplo, ingresar al sacerdocio, y en tal caso, de no cumplir la condición, el asignatario
quedara privado de su asignación. Situación que no ocurriría si el testador derechamente le hubiera impuesto como
condición el no contraer matrimonio pues, ésta se tiene por no escrita.
235
Privilegiando solo uno de los fines del matrimonio, cual es, procrear. Como si la unión de un hombre y de una mujer por
vínculo matrimonial tuviere solo por fin el tener hijos. Hoy en día, la excepción contemplada no tiene asidero, por cuanto,
es evidentemente discriminatoria.
137
Como consecuencia de ello, si el asignatario muere antes de cumplirse la condición, no trasmite
derecho alguno; y cumplida la condición, no tendrá derecho a los frutos percibidos en el tiempo intermedio, si el
testador no se los hubiere expresamente concedido – Artículo 1078 inciso 2° y 3°.
Además de acuerdo al artículo 1319, el asignatario bajo condición suspensiva pendiente no
tendrá derecho para pedir la partición236.
Condición suspensiva cumplida: Cumplida la condición suspensiva nace el derecho para el
asignatario condicional para exigir la herencia o legado que en ese momento se le defiere, operando con efecto
retroactivo a la época de la apertura de la sucesión; con o sin derecho a los frutos producidos en el tiempo
intermedio según haya sido expresamente la voluntad del testador, en orden a concedérselos o no237.
Condición suspensiva fallida: La condición suspensiva falla porque el hecho futuro e incierto
es, o se hace imposible, o porque trascurre el plazo para que pueda verificarse el hecho – Artículo 1480 y 1481 –.
Así, cuando la condición es un hecho que depende de la voluntad del asignatario, y de la
voluntad de otra persona, y deja de cumplirse por algún accidente que la hace imposible, o porque la otra
persona de cuya voluntad depende no puede o no quiere cumplirla, se tendrá por fallida, sin embargo de que el
asignatario haya estado por su parte dispuesto a cumplirla.
Con todo, si la persona que debe prestar la asignación se vale de medios ilícitos para que la
condición no pueda cumplirse, o para que la otra persona de cuya voluntad depende en parte su cumplimiento,
no coopere a él, se tendrá por cumplida.
El efecto que se produce si falla la condición, es que caducan las providencias conservativas, si
se hubieren solicitado, y desaparece para siempre la expectativa de ser asignatario, no llevando, por ende, nada
en la sucesión.
Condición resolutoria pendiente: Mientras la condición resolutoria se encuentra pendiente el
asignatario es propietario, y como tal, puede ejercitar todos los actos que desee como si fuera asignatario puro y
simple; sujeto empero a las limitaciones propias de la propiedad fiduciaria238, ya que, esta asignación confiere al
asignatario la calidad de propietario fiduciario, de manera que el derecho se hallará sujeto a extinción por el
advenimiento de la condición239.
236
Los coasignatario puros y simples o cuyas condiciones suspensivas se encuentren cumplidas podrán proceder a la
partición, asegurando competentemente al coasignatario condicional lo que cumplida la condición le corresponda. Artículo
1319.
237
Ver artículos 1483 a 1486; 1488 y 1078 en relación con el 1338 N° 1.
238
Artículo 751: La propiedad fiduciaria puede enajenarse entre vivos y transmitirse por causa de muerte, pero en uno y
otro caso con el cargo de mantenerla indivisa, y sujeta al gravamen de restitución bajo las mismas condiciones que antes.
No será, sin embargo, enajenable entre vivos, cuando el constituyente haya prohibido la enajenación; ni trasmisible por
testamento o abintestato, cuando el día prefijado para la restitución es el de la muerte del fiduciario; y en este segundo caso
si el fiduciario la enajena en vida, será siempre su muerte la que determine el día de la restitución.
Artículo 754: El propietario fiduciario tiene sobre las especies que puede ser obligado a restituir, los derechos y cargas del
usufructuario, con las modificaciones que en los artículos 755 y siguientes, se expresan.
239
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p.177.
138
En consecuencia, el asignatario se hará dueño de su asignación y de los frutos que de ella
emanen, sin que tenga obligación de restituirlos cumplida la condición, a menos que el testador disponga lo
contrario – Artículo 1488 –.
Además, el asignatario bajo condición resolutoria puede solicitar e intervenir en la partición, ya
que, el artículo 1319 solo lo prohíbe para la condición suspensiva.
Condición resolutoria fallida: Si la condición resolutoria falla, el dominio se consolida
completamente en el asignatario condicional, que pasara a ser asignatario puro y simple exento a las limitaciones
de los propietarios fiduciarios.
En consecuencia, desaparece para siempre la posibilidad de perder la asignación por la
verificación del hecho futuro e incierto dispuesto por el testador.
Condición resolutoria cumplida: Cumpliéndose la condición, la asignación se extingue de
pleno derecho. El asignatario deberá restituir la asignación a quien corresponda.
Sin embargo, verificada la condición resolutoria, no se deberán los frutos percibidos en el tiempo
intermedio, salvo que el testador, haya dispuesto lo contrario – Artículo 1488 –.
En relación a los efectos de las enajenaciones hay que estarse a lo dispuesto en los artículos 1490
y 1491.
139
que llegue el día. Empero, si el testador impone expresamente la condición de existir el asignatario en ese día, se
sujetará a las reglas de las asignaciones condicionales – Artículo 1084 –.
La asignación hasta día cierto y determinado, constituye un usufructo a favor del asignatario240 –
Artículo 1087 –.
- Día cierto e indeterminado: es aquel que necesariamente ha de llegar, pero no se sabe cuándo,
como el día de la muerte de una persona.
La asignación desde día cierto pero indeterminado, es condicional y envuelve la condición de existir el
asignatario ese día. Si se sabe que ha de existir el asignatario en ese día, como cuando la asignación es a favor
de un establecimiento permanente, tendrá lugar lo prevenido en el inciso 1° del artículo 1084, esto es, da al
asignatario, desde el momento de la muerte del testador, la propiedad de la cosa asignada y el derecho a
enajenarla y trasmitirla; pero no el de reclamarla antes que llegue el día.
La asignación hasta día cierto e indeterminado, constituye un usufructo a favor del asignatario – Artículo
1087 –.
La asignación hasta día incierto pero determinado, unido a la existencia del asignatario, constituye
usufructo; salvo que consista en prestaciones periódicas.
Si el día está unido a la existencia de otra persona que el asignatario, se entenderá concedido el usufructo
hasta la fecha en que, viviendo la otra persona, llegaría para ella el día – Artículo 1088 –.
- Día incierto y determinado: es aquel que puede llegar o no, pero suponiendo que haya de
llegar, se sabe cuándo, como el día que una persona cumpla veinticinco años.
La asignación desde día incierto y determinado siempre es condicional.
- Día incierto e indeterminado: es aquel que no sabe si ha de llegar, ni cuándo, como el día en
que una persona se case.
De acuerdo al artículo 1083, el día cierto e indeterminado es siempre una verdadera condición. Repite la
idea el artículo 1086 que señala que la asignación desde día incierto e indeterminado siempre es condicional.
[Link]. Asignaciones testamentarias modales propiamente tales:
Las asignaciones testamentarias modales están reglamentadas en el párrafo 4°, Título IV, Libro
III.
a) Concepto:
Es aquella en que se asigna algo a una persona para que lo tenga por suyo con la obligación de
aplicarlo a un fin especial, como el de hacer ciertas obras o sujetarse a ciertas cargas; no suspendiendo la
adquisición de la cosa asignada – Artículo 1089 –.
También se la define como la carga que se le impone al que recibe una liberalidad. O bien el
modo es la especial manera en que debe cumplirse una prestación241.
240
La asignación de prestaciones periódicas es intrasmisible por causa de muerte, y termina, como el usufructo, por la
llegada del día, y por la muerte del pensionario. Si es a favor de una corporación no podrá durar más de treinta años.
140
El modo es transmisible a los herederos del asignatario, si el modo consiste en un hecho tal, que
para el fin que el testador se haya propuesto sea indiferente la persona que lo ejecute – Artículo 1095 –.
b) Características:
- La carga modal es por regla general, trasmisible;
- La asignación se adquiere al momento de la apertura de la sucesión;
- El modo no suspende la adquisición ni el goce de la asignación;
- El modo no es una condición suspensiva ni un plazo, salvo que además el testador estipule estas
modalidades;
- Puede cumplirse por equivalencia en ciertos casos;
- La cláusula resolutoria es expresa.
241
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 304.
242
Si el asignatario modal es un banco, la carga debe ser siempre en beneficio de un tercero –Artículo 48 N° 6, Ley General
de Bancos.
243
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 579.
141
directamente heredero o legatario. Al respecto Domínguez y Domínguez, citando jurisprudencia al respecto, se
ha negado a tal posibilidad pues, señalan que el verdadero sucesor del causante es el asignatario modal244.
Precisemos que el asignatario modal, adquiere siempre el dominio de la cosa asignada, empero con la
carga impuesta por el testador. Al respecto, el modo permite que el testador señale con amplitud el fin que
persigue, el consistirá en realizar ciertas obras o sujetarse a ciertas cargas, con la limitación de que el modo por
su naturaleza no sea imposible, o inductivo a hecho ilegal o inmoral, o concedido en términos ininteligibles, pues
en tal caso, no valdrá la disposición, es decir, el asignatario no será tal y no adquirirá asignación alguna245.
d) Cumplimiento del modo:
La obligación que general el modo debe ser cumplida por el asignatario mismo o bien por sus
herederos si el modo consiste en un hecho tal, que para el fin que el testador se haya propuesto sea indiferente la
persona que lo ejecute – Artículo 1095 -.
En cuanto a la forma y tiempo en que el modo debe ser cumplido, es el testador quien lo
determina, y si éste no determinare suficientemente el tiempo o la forma especial en que ha de cumplirse el
modo, podrá el juez determinarlos, consultando en lo posible la voluntad de aquél, y dejando al asignatario
modal un beneficio que ascienda por lo menos a la quinta parte del valor de la cosa asignada.
Ahora bien, si el modo, sin hecho o culpa del asignatario, es solamente imposible en la forma
especial prescrita por el testador, podrá cumplirse en otra análoga que no altere la substancia de la disposición, y
que en este concepto sea aprobada por el juez con citación de los interesados –Artículo 1093 inciso 1° -.
Si el modo, sin hecho o culpa del asignatario, se hace enteramente imposible, subsistirá la
asignación sin el gravamen – Artículo 1093 inciso 2°-.
e) Incumplimiento del modo:
Para determinar las consecuencias del incumplimiento del modo, hay que distinguir si ella lleva
o no estipulada cláusula resolutoria.
La cláusula resolutoria en las asignaciones modales, es aquella mediante la cual el testador
expresamente impone la obligación al asignatario modal de restituir la cosa y los frutos, si no se cumple el modo
– Artículo 1090 -.
De lo dicho, resulta que la cláusula resolutoria en las asignaciones modales solo es expresa, pues
no se entenderá que envuelven cláusula resolutoria cuando el testador no lo expresa246.
244
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 581.
245
A ELORRIAGA DE BONIS, le resulta curiosa la sanción, pues en tal caso no solo no vale el modo sino también la
disposición, no resultado nada claro el porqué, si el causante deja algo a un heredero o legatario y le impone una carga
ilícita, deba quedar sin efecto toda la asignación y no únicamente lo que resulta ilícito. ELORRIAGA DE BONIS, Fabián,
Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig, Santiago de Chile, 2010, p. 307.
246
Contemplándose una excepción en el artículo 86 N° 6 , de la Ley General de Bancos, ya que, en el desempeño de
comisiones de confianza, pueden los bancos ser asignatarios modales cuando el modo ha sido establecido a favor de
terceros y en tal caso la asignación modal siempre envuelve cláusula resolutoria.
142
Existiendo cláusula resolutoria, y ante el incumplimiento de la carga modal, tanto los
beneficiarios con el modo como los herederos podrán solicitar la resolución de la asignación modal, y en tal
caso, el asignatario modal deberá restituir la cosa y los frutos a la herencia; y se entregará a la persona en cuyo
favor se ha constituido el modo una suma proporcionada al objeto, y el resto del valor de la cosa asignada
acrecerá a la herencia, si el testador no hubiere ordenado otra cosa – Artículo 1096 inciso 1°-.
Además el asignatario modal no podrá beneficiarse del acrecimiento de la herencia por la
resolución del modo, en el evento de que éste sea heredero – Artículo 1096 inciso 2°-.
Discusión ha generado, el caso de que el incumplidor sea el beneficiario del modo, generándose
dos posturas:
Una sostiene que si el beneficiario con el modo en el mismo asignatario incumplidor, éste será privado
de todo el beneficio que por la resolución se conceda tanto a los herederos como al beneficiario del modo, en
virtud del artículo 1096247.
La otra postura, considera que el asignatario modal incumplidor y beneficiario con el modo,
tendrá derecho a una suma proporcional al objeto, acreciendo el resto de lo obtenido con la resolución, a la
herencia de cuya parte si estará privado en virtud del artículo 1096 inciso 2°, ya que, este no distingue.
Por el contrario, si la asignación modal no lleva cláusula resolutoria, hay que distinguir si el beneficiado
es el propio asignatario u otra persona.
Si el beneficiado es el propio asignatario, no habrá consecuencia alguna en su contra pues, en tal caso, el
modo no impone obligación alguna – Artículo 1092 -.
Si el beneficiario del modo es un tercero o el testador, solo se podrá exigir su cumplimiento forzado de
conformidad a las reglas generales con indemnización de perjuicios moratoria, o bien indemnización de
perjuicios compensatoria y moratoria, pero no se podrá solicitar la resolución de la asignación modal.
6.3.2. Asignaciones a título universal
Si bien las asignaciones a título universal no son propias únicamente de la sucesión testada, las
veremos en conjunto con las asignaciones a título singular, éstas últimas sí propias de la sucesión testada.
Asignación a título universal es aquella asignación por causa de muerte que hace la ley o el testador,
sucediéndose al difunto en todos sus bienes, derechos y obligaciones trasmisibles, o en una cuota de ellos, como
la mitad, tercio o quinto. Artículo 953 y 951.
A los asignatarios de asignaciones a título universal se les denomina asignatarios a título
universal o herederos, y en virtud del artículo 1097 inciso 1°: “Los asignatarios a título universal, con
cualesquiera palabras que se les llame, y aunque en el testamento se les califique de legatarios, son herederos:
representan a la persona del testador para sucederle en todos sus derechos y obligaciones transmisibles”.
Agregando el inciso 2° que “Los herederos son también obligados a las cargas testamentarias,
esto es, a las que se constituyen por el testamento mismo, y que no se imponen a determinadas personas”.
247
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo I, segunda edición actualizada, 1998, p. 588.
143
a) Características:
- Las asignaciones a título universal pueden presentarse en cualquier clase de sucesión;
- Los asignatarios se denominan asignatarios a título universal o herederos;
- El asignatario a título universal sucede al causante en todo o parte de su patrimonio;
- Los asignatarios a titulo universal, aunque se les califique de legatarios, son herederos;
- Los herederos representan a la persona del causante para sucederlo en todos sus derechos y
obligaciones trasmisibles;
- El heredero adquiere su asignación, y la posesión legal de ella, al fallecimiento del causante por
el solo ministerio de la ley;
- La herencia puede ser pura o simple o sujeta a condición cuando así lo disponga el testador;
- Las herencias que recaen sobre un patrimonio ajeno son siempre nulas;
- Algunos asignatarios a título universal pueden suceder por derecho de representación, como ya
vimos;
- Los herederos poseen ciertas acciones propias, como la acción de petición de herencia;
- Los herederos pueden ser voluntarios o forzosos; universales, de cuota o de remanente.
- Heredero Universal:
Heredero Universal es aquel asignatario que han sido llamado a la sucesión en términos generales sin
designación de cuotas, como “Sea Fulano mi heredero”, o “Dejo mis bienes a Fulano” –Artículo 1098 inciso 1°-.
Del artículo 1098 se desprenden varias situaciones:
Si el asignatario es uno solo, es evidente que él es el único heredero universal y como tal llevará
la totalidad de la herencia.
Ahora bien, si son varios los herederos universales en una misma herencia y son llamados sin
designación de cuota, se dividirán entre sí por partes iguales la herencia o la parte que de ella les toque - Artículo
1098 inciso 3°-.
Si concurren herederos universales con herederos de cuota, los herederos se entenderán de
aquella cuota que con las designadas en el testamento complete la unidad o entero – Artículo 1098 inciso 2°-. Si
es un heredero este llevará toda aquella parte que falte para completar en entero. Si son varios herederos, la parte
que falte para completar la unidad se dividida por parte iguales entre los herederos.
- Heredero de Cuota:
Los herederos de cuota son aquellos que resultan llamados en una cuota determinada de la herencia del
causante. Tienen la particularidad de que es el testador el que determina la cuota de su asignación, por lo que
cada uno llevará la cuota que le asigna el testador, por lo que estos herederos solo los podemos encontrar en la
sucesión testada.
144
- Heredero de Remanente:
Los herederos de remanente son aquellos herederos que son llamados por el testamento o por la ley
después de efectuadas las disposiciones testamentarias, en la parte que el testador no dispuso de sus bienes. Éstos
se caracterizan porque llevan lo que resta de la herencia luego de aplicado el testamento, por lo que, en
definitiva, o son herederos universales o de cuota248.
De lo señalado tenemos que los herederos de remanente pueden ser testamentarios o abintestato, según
sean llamados por el testador o por la ley; y pueden ser universal o de cuota, dependiendo de si en el testamento
solo se instituyeron legados o se señalaron cuotas.
- Heredero de remanente testamentario universal: es aquel que concurre cuando el testador ha
instituido solo legados, pero además dispone del resto de los bienes de manera general. Así lo expresa el artículo
1099 primera parte: “Si hechas otras asignaciones se dispone del remanente de los bienes y todas las
asignaciones, excepto la del remanente, son a título singular, el asignatario del remanente es heredero universal”.
Por ejemplo, el testador dice: “Dejo mi automóvil a Gustavo, mi bicicleta a Alonso y el resto de mis bienes a
Patricia249.
- Heredero de remanente testamentario y de cuota: es aquel que tiene lugar cuando el testador
asigna cuotas y además instituye un heredero sin señalarle cuota. Situación que contempla la segunda parte del
artículo 1099 que señala “si algunas de las otras asignaciones son de cuota, el asignatario del remanente es
heredero de la cuota que reste para completar la unidad”. Por ejemplo el testador dice: “Dejo un tercio de mis
bienes a Gustavo y un tercio a Alonso, y del resto la heredera es Patricia”. Patricia, entonces es heredera del
resto de la cuota que falta para completar la unidad, es decir, un tercio.
- Heredero de remanente abintestato y universal: es aquel que es llamado por la ley cuando el
testador solo dispone de algunos de sus bienes a título singular y nada dice respecto del resto. A esta situación
hace referencia el inciso 2° del artículo 1100, “Si en el testamento no hubiere asignación alguna a título
universal, los herederos abintestato son herederos universales”. Por ejemplo, dice el testador: “Dejo mi
automóvil a Gustavo y mi bicicleta a Alonso”, sin disponer del resto de sus bienes.
248
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 314.
249
N° Legal Publishing: 30277. Corte Suprema, fecha 31 de mayo de 2004. “La fundación demandante, es heredera de la
causante, en cuanto ésta la instituyó en dicha calidad respecto del remanente y, por ello, constituye un error de la sentencia
el entender que la persona jurídica actora carece de legitimación activa para demandar la nulidad del contrato de renta
vitalicia, celebrado con posterioridad al testamento, toda vez que al suceder a la difunta en todos sus derechos y
obligaciones transmisibles, le asiste el interés de lograr dicha nulidad, pues de esa manera vuelven al patrimonio de la
sucesión de la causante, sucesión constituida sólo por la fundación, el derecho de dominio no sólo del inmueble
primitivamente legado a la entidad, sino también el otro inmueble. Consecuentemente, la aplicación del artículo 1135 a la
fundación para desechar su pretensión constituye un yerro jurídico”. Considerando 4º sentencia Corte Suprema.
145
no componen todas juntas unidad entera, los herederos abintestato se entienden llamados como herederos del
remanente”. Por ejemplo dice el testador: Dejo un tercio de mis bienes a Gustavo, un tercio a Alonso”, sin
disponer del resto de sus bienes, por lo que los herederos del resto que falta para completar la unidad, esto es, un
tercio, serán herederos de remanente abintestado y de cuota.
Las asignaciones a título singular cuando se sucede en una o más especies o cuerpos ciertos,
como tal caballo, tal casa; o en una o más especies indeterminadas de cierto género, como un caballo, tres vacas,
seiscientos pesos fuertes, cuarenta fanegas de trigo - Artículo 951 inciso 3°-.
Asimismo, el artículo 1104 nos señala que “Los asignatarios a título singular, con cualesquiera
palabras que se les llame, y aunque en el testamento se les califique de herederos, son legatarios: no representan
al testador; no tienen más derechos ni cargas que los que expresamente se les confieran o impongan.
Lo cual, sin embargo, se entenderá sin perjuicio de su responsabilidad en subsidio de los
herederos; y de la que pueda sobrevenirles ene l caso de la acción de reforma”.
El legado o asignación a título singular, es entonces, una asignación mediante la cual el testador
trasmite a una persona el dominio de una especie o cuerpo cierto o el derecho a exigir la tradición de una cosa o
más especies indeterminadas de cierto género, ya sea a la sucesión, a uno o más herederos o a uno o más
legatarios”250.
Por ende, el legado es una deuda o carga testamentaria que el causante impone a sus sucesores,
sean ellos a título universal o singular, según también se desprende del artículo 1360251.
Resumiendo tenemos que en el legado intervienen el testador, el legatario, el encargado de la
ejecución del legado, que puede ser un heredero o legatario, y también en ciertos casos un tercero.
a) Características:
- El legado surge necesariamente de una disposición testamentaria, por lo que solo cabe en el
testamento;
- Los legatarios no son continuadores de la persona del causante ni tienen más derechos que los que
expresamente se les confiera o impongan;
- Los legatarios solamente tienen una responsabilidad subsidiaria por las deudas hereditarias;
- Los legados pueden ser de especie o cuerpo cierto, de género; en el primero el legatario adquirirá el
dominio de la cosa legada en el momento de la apertura de la sucesión252; en el segundo se adquiere un derecho
personal para hacerlo valer a la sucesión o al gravado con el legado;
250
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p.200.
251
Artículo 1360: Las cargas testamentarias no se mirarán como carga de los herederos en común, sino cuando el testador
no hubiere gravado con ellas al alguno o algunos de los herederos o legatarios en particular.
146
- Los legados pueden ser adquiridos en virtud del derecho de trasmisión, en virtud del artículo 957.
- Por regla general, solo puede legarse aquello que pertenece al causante. Los legados de cosa ajena son
excepcionales;
- La ley ha instituido un sistema de preferencias para el pago de los legados;
- Pueden legarse no solo las cosas corporales, sino los derechos y acciones.
b) Principales diferencias entre el legatario y el heredero:
- El heredero puede ser testamentario o abintestato, los legatarios siempre son testamentarios;
- El heredero y el legatario de especie o cuerpo cierto, desde el fallecimiento del causante adquieren la
posesión legal; el legatario de género solo adquiere un derecho personal;
- Solo los herederos pueden solicitar la posesión efectiva, los legatarios no pueden hacerlo;
- La acción de petición de herencia solo les corresponde a los herederos; y la acción de reforma de
testamento solo puede ser entablada por los legitimarios, por lo ambas acciones excluyen a los legatarios;
- Los herederos representan a la persona del causante y le suceden en todas sus obligaciones y derechos
transmisibles, en cambio, los legatarios no representan al causante, y solo tienen responsabilidad subsidiaria en
torno a las deudas hereditarias, además de las cargas expresamente impuestas por el testador;
c) Cosas que pueden legarse:
- Pueden legarse las cosas corporales e incorporales, según el artículo 1127 que dispone: “Pueden
legarse no solo las cosas corporales, sino los derechos y acciones”.
- Pueden legarse las cosas presentes y futuras, siempre que las cosas futuras lleguen a existir –
Artículo 1113 –.
- Pueden legarse las cosas propias o ajenas, sin embargo, respecto de las cosas ajenas, la ley exige
determinados requisitos para ello, distinguiendo al efecto, si se trata de legado de especie o cuerpo cierto o un
legado de género.
El legado de cosa ajena, es nulo o no existe253, si el testador lega una especie o cuerpo cierto que
no está en su patrimonio la disposición es nula por aplicación del artículo 1107, y del artículo 999, en cuanto el
testamento es un acto para disponer de los bienes del testador y no de extraños. Lo que la ley permite es que el
testador imponga a uno o más asignatarios la obligación de adquirir la especie legada, en cuyo caso el legado no
es cosa ajena.
252
N° Legal Publishing: 41255. Corte Suprema, fecha 10 de noviembre de 2008. “Debe hacerse una clara distinción entre el
legado de especie o cuerpo cierto y los derechos hereditarios sobre los bienes de dicha herencia, y ello porque este tipo de
asignación testamentaria, el legado, no forma parte de la indivisión hereditaria, se adquiere por el sólo fallecimiento del
causante y muerto éste, el inmueble sale de la universalidad de la herencia. En estricto derecho no tiene por qué inscribirse a
nombre de todos los herederos, sin perjuicio que deba inscribirse a nombre directamente del legatario o legatarios, para
efectos propios de la historia de la propiedad raíz. Su título emana del fallecimiento del testador siendo el modo de adquirir,
la sucesión por causa de muerte”.
253
DOMÍNGUEZ BENAVENTE, Ramón y DOMÍNGUEZ ÁGUILA, Ramón, Derecho Sucesorio, Santiago de Chile, Editorial
Jurídica de Chile, Tomo II, segunda edición actualizada, 1998, p. 759; RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho
Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1, Segunda edición actualizada, 2002, p. 207.
147
Así, el artículo 1107 dispone: El legado de especie que no es del testador, o del asignatario a
quien se impone la obligación de darla, es nulo; a menos que:
- En el testamento aparezca que el testador sabía que la cosa no era suya o del asignatario; o
- A menos de legarse la cosa ajena a un descendiente o ascendiente del testador o a su cónyuge.
En ambos casos, se entiende que el testador ordena que se adquiera la especie ajena; y si el asignatario a
quien se impone esta obligación no pudiere cumplirla porque el dueño de la especie rehúsa enajenarla o pide por
ella un precio excesivo, el dicho asignatario será solo obligado a dar en dinero el justo precio de la especie –
Artículo 1107 en relación artículo 1106 inciso 1°-.
Ahora bien, si el asignatario obligado a prestar el legado de cosa ajena, que después de la muerte del
testador la adquiere, la deberá al legatario; el cual, sin embargo, no podrá reclamarla, sino restituyendo lo que
hubiere recibido por ella según lo señalado en el párrafo anterior – Artículo 1109 –.
En el caso que la cosa legada ajena, haya pasado antes del muerte del testador, al dominio de éste o del
asignatario a quien se había impuesto la obligación de darla, se deberá el legado - Artículo 1108 –.
También puede ocurrir, lo que la doctrina ha denominado el legado de orden, esto es, que el testador
ordene que se adquiera una especie ajena para darla a alguna persona o para emplearla en algún objeto de
beneficencia; y si el asignatario a quien se impone esta obligación no pudiere cumplirla porque el dueño de la
especie rehúsa enajenarla o pide un precio excesivo, el dicho asignatario será solo obligado a dar en dinero el
justo precio de la especie. Sin embargo, si la especie ajena legada hubiere sido antes adquirida por el legatario o
para el objeto de beneficencia, no se deberá su precio, sino en cuanto la adquisición hubiere sido a título oneroso
y a precio equitativo – Artículo 1106 –.
Por el contrario, tratándose de los legados de género, estos siempre valen en virtud del artículo 1115, que
dispone que los legados de género que no se limitan a lo que existe en el patrimonio del testador, imponen la
obligación de dar una cosa de mediana calidad o valor del mismo género.
- Pueden legarse las cosas singulares o las cosas indivisas, así el artículo 1110 señala que “Si el
testador no ha tenido en la cosa legada más que una parte, cuota o derecho, se presumirá que no ha querido legar
más que esa parte, cuota o derecho”. Agregando el inciso 2° “Lo mismo se aplica a la cosa que un asignatario es
obligado a dar y en que solo tiene una parte, cuota o derecho”.
- Pueden legarse los bienes muebles, bienes inmuebles, cosas singulares y una universalidad
jurídica, que es el legado de establecimiento comercial254.
d) Cosas que no pueden legarse:
En una enumeración no taxativa:
- No pueden legarse la cosa incapaz de ser apropiada, según el artículo 585, esto es, las cosas que
la naturaleza ha hecho comunes a todos los hombres – Artículo 1105 inciso 1°-;
254
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p. 202.
148
- No pueden legarse las cosas que al tiempo del testamento sean de propiedad nacional o
municipal y de uso público – Artículo 1105 inciso 1°-;
- No pueden legarse las cosas pertenecientes al culto divino; pero los particulares podrán legar a
otras personas los derechos que tengan en ellas, y que no sean según el derecho canónico intrasmisibles –
Artículo 1105 inciso 2°-;
- No pueden legarse las cosas que formen parte de un edificio, de manera que no puedan separarse
sin deteriorarlo; a menos que la causa cese antes de deferirlo - Artículo 1105 inciso 1°-;
- No pueden legarse las cosas que no pertenecen al testador – Artículo 1105 -;
- No pueden legarse los derechos de usufructo, uso y habitación, ya que, ellos se extinguen con la
muerte del titular – Artículo 806 inciso 1° y 819 inciso 1° -;
- No se puede legar una servidumbre, prenda o hipoteca independientemente del predio dominante
o del crédito a que garantizan respectivamente;
- No pueden legarse los libros cuya circulación está prohibida por la autoridad competente; ni las
láminas, pinturas y estatuas obscenas; ni los impresos condenados de abusivos de la libertad de prensa – Artículo
1466 -;
- No pueden legarse aquellas cosas cuya adquisición está prohibida por la ley, tales como
explosivos y armas prohibidas – Artículo 10 en relación artículo 1466-.
e) Especies de Legados:
Veremos brevemente algunas de las diversas especies de legados que reglamenta nuestra
legislación:
- Legado de especie o cuerpo cierto:
La principal característica del legado recaído en una especie o cuerpo cierto es que el legatario adquiere
la propiedad de la cosa legada, desde la muerte del causante o bien desde que se haya cumplido la condición, si
éste es condicional. Adquiriendo desde ese momento la posesión legal de la especie255. Sin embargo, solo podrán
adquirir la posesión material de la especie, cuando los obligados al legado le entreguen la especie legada.
Además, es relevante anotar que los legatarios no pueden pedir posesión efectiva, la cual solo compete a los
herederos.
Respecto a los frutos de la especie legada, el artículo 1338 N° 1 dispone que los asignatarios de especies
tendrán derechos a los frutos y accesiones de ellas desde el momento de abrirse la sucesión; salvo que la
asignación haya sido desde día cierto, o bajo condición suspensiva, pues en estos casos no se deberán los frutos,
255
Aún cuando parte de la doctrina sostiene que el legatario no adquiere la posesión legal que solo compete al heredero,
nosotros estamos de acuerdo con RODRÍGUEZ GREZ, quien sostiene que “es insostenible, desde el momento en que el
heredero adquiere la posesión legal y el legatario de especie está en la misma, es obvio que, aun cuando la ley no lo diga, se
aplican a él las mismas reglas. La posesión legal es en consecuencia de que los herederos adquieren el dominio por el solo
ministerio de la ley. Lo mismo ocurre con los legatarios de especie. Donde existe la misma razón, debe existir la misma
disposición. No se justifica, por lo tanto, dar al legatario otro tratamiento”. RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de
Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1, Segunda edición actualizada, 2002, p. 205.
149
sino desde ese día, o desde el cumplimiento de la condición; a menos que el testador haya expresamente
ordenado otra cosa.
Para obtener la defensa de sus derechos, los legatarios de especie disponen de la acción reivindicatoria
para hacer efectiva la entrega de la especie legada por parte de los herederos o de cualquiera que tenga la cosa en
su poder256.
La especie legada se debe en el estado en que existiere al tiempo de la muerte del testador,
comprendiendo los utensilios necesarios para su uso y que existan con ella –Artículo 1118 –. Por lo demás, el
artículo 1111, dispone que si al legal una especie se designa el lugar en que está guardada y no se encuentra allí,
pero se encuentra en otra parte, se deberá la especie: si no se encuentra en parte alguna, se deberá una especie de
mediana calidad del mismo género solo a los descendientes, ascendientes y cónyuge del testador.
En cuanto a la extinción de la obligación de pagar el legado de especie, el artículo 1135, establece que
éste se extingue por la destrucción de la especie legada. Además la enajenación de las especies legadas, en todo
o parte, por acto entre vivos, envuelve la revocación del legado, en todo o parte; y no subsistirá o revivirá el
legado, aunque la enajenación haya sido nula, y aunque las especies legadas vuelvan al poder del testador. Por su
parte la prenda, hipoteca o censo constituido sobre la cosa legada, no extingue el legado, pero la grava con dicha
prenda, hipoteca o censo – Artículo 1135 inciso 3° -. En el mismo sentido, el artículo 1125 que señala “La
especie legada para al legatario con sus servidumbres, censos y demás cargas reales”.
- Legado de género:
Los legatarios de género no adquieren la propiedad de la cosa legada, a la muerte del causante, por lo
que respecto de ellos no opera el modo de adquirir sucesión por causa de muerte. Adquieren solo un derecho
personal, y con ello la acción personal para exigir que se le entreguen las cosas del género que le fueron legadas,
por lo que el dominio solo lo adquirirán mediante la tradición de las cosas por los obligados al pago del legado.
Los legatarios de género solo adquirían la posesión material cuando las cosas le sean entregadas, no
configurándose respecto de estos la posesión legal ni efectiva.
256
N° Legal Publishing: 42950. Corte de Apelaciones de Santiago, fecha 02 de noviembre de 2009. “El legatario de especie
o cuerpo cierto que adquiere el dominio de la especie legada por sucesión por causa de muerte está amparado por la acción
de reivindicación para obtener la entrega del objeto legado. En efecto, la jurisprudencia ha señalado que cuando el objeto
del legado es la propiedad de una cosa determinada o de un derecho real sobre ella, la transmisión del dominio o la creación
del derecho real se opera inmediatamente y de pleno derecho a la muerte del testador, con la sola excepción de existir
condiciones suspensivas que remiten esta transmisión al día en que se verifica la condición y, por tanto, al legatario
corresponde la acción que se concede al dueño de una cosa de que no está en posesión para que el que la posea sea obligado
a restituírsela (considerando 4º)
Concordantemente, la doctrina indica que los herederos y legatarios, cuando se trata de legados de especie o cuerpo cierto,
adquieren sus asignaciones al momento de la apertura de la sucesión –salvo que el llamado sea condicional, caso en el cual
la adquisición se producirá al momento de cumplirse la condición suspensiva–, perteneciendo al asignatario la acción de
reivindicación porque en él se ha radicado el dominio de las cosas asignadas. No se trata de una acción que se “transmita” al
asignatario, sino de la posesión que le corresponde de las cosas legadas o que componen la herencia. Y son requisitos para
que pueda deducirla: a) que se trate de cosas reivindicables y b) que la demanda se deduzca por quien detenta la propiedad
de las especies reivindicadas como consecuencia de haberse adquirido este derecho por sucesión por causa de muerte”
(considerando 7º).
150
Por otra parte los legados de género que no se limiten a lo que existe en el patrimonio del testador,
imponen la obligación de dar una cosa de mediana calidad o valor del mismo género – Artículo 1115 –.
En cuanto a los frutos, los legatarios de cantidades o géneros no tendrán derecho a ningunos frutos, si no
desde el momento en que la persona obligada a prestar dichas cantidades o géneros se hubiere constituido en
mora; y este abono de frutos se hará a costa del heredero o legatario moroso – Artículo 1338 N° 2 -.
- Legado de cosa fungible:
La regla general, es que el legado de cosa fungible debe determinar la cantidad de las cosas legadas, de
lo contrario el legado es nulo.
Sin embargo, el inciso 2°, del artículo 1112, contempla una forma de determinar la cantidad cuando el
testador no lo ha hecho, siempre que éste determine el lugar en que la cosa se encuentra. Así, si se lega algo
señalando el lugar en que ha de encontrarse, se deberá la cantidad que allí se encuentre al tiempo de la muerte
del testador, si el testador no ha determinado la cantidad.
Ahora, si el testador hubiere determinado la cantidad, aún cuando señale lugar, y lo encontrado en ese
lugar supere lo asignado, solo se deberá la cantidad determinada por el testador. Por el contrario, si la cantidad
designada por el testador es mayor a la encontrada, solo se deberá la cantidad existente; y si no existe cantidad
alguna de dicha cosa fungible, nada se deberá, salvo que se trate de legado de cosa fungible cuya cantidad haya
sido determinada por el testador, a favor de sus ascendientes, descendientes o cónyuge; ni tampoco importara
que la cosa legada no se encuentre en el lugar señalado por el testador, cuando el legado y el señalamiento de
lugar no forman una cláusula indivisible”257.
- Legado con cláusula de no enajenar:
El artículo 1126 dispone: “Si se lega una cosa con calidad de no enajenarla, y la enajenación no
comprometiere ningún derecho de tercero, la cláusula de no enajenar se tendrá por no escrita”258.
- Legado de crédito:
El artículo 1127 declara que pueden legarse los derechos, y sabemos que los créditos son derechos a
favor del acreedor. Pues bien, por el hecho de legarse el título de un crédito, se entenderá que se lega el crédito.
Comprendiendo, además en el legado de crédito el de los intereses devengados.
Pero no subsiste el legado de crédito sino en la parte del crédito o de los intereses que no hubiere
recibido el testador, es decir, que si el testador antes de fallecer, recibió un pago parcial, la deuda se extinguió en
aquella parte y solo puede exigir el legado sobre el resto del crédito pues, sobre esta parte se entiende
comprender el legado. Por lo que, además si el pago al testador fue integro, el legado se entiende revocado.
257
Cláusula divisible: legado de treinta fanegas de trigo, que se hallan en tal parte; cláusula indivisible: legado de treinta
fanegas de trigo que se hallarán en tal parte. En el primer caso, el legado vale, aunque no se encuentre allí trigo alguno. En
el segundo caso, el legado no vale sino respecto del trigo que allí se encontrare, y que no pase de treinta fanegas. Artículo
1112 inciso final.
258
Sobre este punto, recordar lo visto en Bienes y detallado en los apuntes correspondientes, a propósito de las cláusulas de
no enajenar, al cual nos remetimos.
151
- Legado de condonación o liberación:
El legado de condonación consiste en que el testador, mediante una cláusula testamentaria, perdona una
deuda a uno de sus deudores, caso en cual la obligación se extingue.
De acuerdo al artículo 1130, si se condona a una persona lo que debe, sin determinar suma no se
comprenderán en la condonación sino las deudas existentes a la fecha del testamento.
El legado de condonación se entenderá revocado si, el testador condona en el testamento una deuda, y
después demanda judicialmente al deudor, o acepta el pago que se le ofrece. Sin embargo, si se pago sin noticia
o consentimiento del testador, podrá el legatario reclamar lo pagado – Artículo 1129 –.
- Legado efectuado al acreedor:
Lo que se lega a un acreedor no se entenderá que es a cuenta de su crédito, sino se expresa, o si por las
circunstancias no apareciere claramente que la intención del testador es pagar la deuda con el legado.
Si así se expresare o apareciere, se deberá reconocer la deuda en los términos que lo haya hecho el
testador, o en que se justifique haberse contraído la obligación; y el acreedor podrá a su arbitrio exigir el pago en
los términos a que estaba obligado el deudor o en los que expresa el testamento –Artículo 1131 –.
De esta manera, solo si el acreedor lo acepta podrá recibir el pago de su crédito con lo que le lega el
testador, de lo contrario podrá optar por demandar el pago de su crédito en la forma estipulada en la obligación.
- Legado de confesión de deuda:
Al respecto el artículo 1133 distingue para estos efectos, si hay o no principio de prueba por escrito.
De esta manera, las deudas confesadas en el testamento y de que por otra parte, no hubiere un principio
de prueba por escrito, se tendrán por legados gratuitos, y estarán sujetos a las mismas responsabilidades y
deducciones que los otros legados de esta clase.
Por otra parte, si hubiere principio de prueba por escrito, habrá deuda confesada en el testamento.
La exigencia de un principio de prueba por escrito se justifica para considerar que efectivamente se trata
de un legado, dado que de lo contrario el testador podría siempre burlar los derechos de los asignatarios forzosos
y del Fisco, declarando en el testamento deudas que en la realidad no existen259.
Las diferencias al respecto son destacables, si el testador es considerado legatario, queda afecto a las
inhabilidades dispuestas en el artículo 1061 si fuere alguna de las personas allí señaladas; lo que no ocurre se
fuera un acreedor hereditario. Siendo considerado acreedor su crédito es una baja general de la herencia del
artículo 959 N° 2. Por otro lado, si es considerado legado, está afecto al pago del impuesto a las herencias,
donaciones y asignaciones, lo que no sucede si es considerado acreedor testamentario260.
- Legado de alimentos:
259
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 342.
260
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 342.
152
El legado de alimentos regulado en el artículo 1135 hace referencia a los alimentos voluntarios, ya que,
los alimentos forzosos contienen normas especiales a las cuales ya nos hemos referido.
Si se legaren alimentos voluntarios sin determinar su forma y cuantía, se deberán en la forma y cuantía
en que el testador acostumbraba suministrarlos a la misma persona; y a falta de esta determinación, se regularán
tomando en consideración la necesidad del legatario, sus relaciones con el testador, y las fuerzas del patrimonio
en la parte de que el testador ha podido disponer libremente261.
Si el testador no fija el tiempo que haya de durar la contribución de alimentos, se entenderá que debe
durar por toda la vida del legatario. Ahora, si se legare una pensión anual para la educación del legatario, durará
hasta que cumpla dieciocho años, y cesará si muere antes de cumplir esa edad.
f) Extinción de los legados:
Al respecto, los legados pueden extinguirse por causas generales que afectan al testamento en su
conjunto, como cuando el testamento es declarado nulo por sentencia judicial; o cuando el testamento
privilegiado caduca, o bien por la revocación del testamento en forma total.
Sin embargo, los legados también tienen formas particulares de extinguirse, así puede revocarse
expresa o tácitamente un legado, ya que, según vimos, el legado se extingue con la destrucción total de la especie
legada, por la enajenación de la especie legada262; por la alteración sustancial de la cosa legada mueble; el legado
de condonación si el testador cobra la deuda o acepta el pago; y en el legado de crédito, si el testador antes de
fallecer cobra la deuda o se acepta el pago.
7. SUCESIÓN MIXTA
Las sucesiones en nuestro derecho pueden ser totalmente testadas, totalmente intestadas, pero
también pueden ser parte testada y parte intestadas o mixtas. En tal sentido el artículo 952 inciso 2° dispone “La
sucesión en los bienes de una persona difunta puede ser parte testamentaria, y parte intestada”.
261
N° Legal Publishing: 39052. Corte Suprema, fecha 22 de mayo de 2008. Es un hecho no controvertido que el causante
estableció una asignación periódica mensual y vitalicia a favor de la demandante, con cargo a la cuarta de libre disposición
y la sentencia no le ha dado a la asignación de que se trata el carácter de asignación forzosa, sino que la índole de ser
alimentos voluntarios
Así, cabe señalar que la distinción entre los legados de alimentos voluntarios y los de pensiones periódicas, sólo interesa
para los efectos de la determinación de su monto. Si el legado de pensiones periódicas, cuyo no es el caso, no indica la
cuantía de dichas pensiones, el legado es nulo por indeterminación del objeto; de este modo, si el testador no señala la
cuantía de las prestaciones periódicas que ordena dar, el Juez no puede suplir su voluntad. En cambio, en el caso de
alimentos voluntarios, el Juez está llamado a completar la voluntad del testador, según se desprende del artículo 1134 del
Código Civil.(Considerando 12º sentencia Corte Suprema)
262
N° Legal Publishing: 30277. Corte Suprema, fecha 31 de mayo de 2004. “El actor no es heredero de la causante, sino
que sólo fue instituido legatario del 60% del derecho de dominio del inmueble, motivo por el cual el actor carece de interés
jurídico para accionar la nulidad que reclama desde que la enajenación posterior a la institución del legado, implicó
revocación, y aun cuando la referida enajenación fuere nula, ello no haría que subsistiera o reviviera el legado”.
Considerando 3º sentencia Corte Suprema
153
En el mismo sentido el artículo 996 establece que “Cuando en un mismo patrimonio se ha de
suceder por testamento y abintestato, se cumplirán las disposiciones testamentarias, y el remanente se adjudicará
a los herederos abintestato según las reglas generales.
Pero los que suceden a la vez por testamento y abintestato, imputarán a la porción que les
corresponda abintestato lo que recibieren por testamento, sin perjuicio de retener toda la porción testamentaria, si
excediere a la otra.
Prevalecerá sobre todo ello la voluntad expresa del testador, en lo que de derecho corresponda.
En todo caso la regla del inciso primero se aplicará una vez enteradas totalmente, a quienes
tienen derecho a ellas, las legítimas y mejoras de la herencia”.
De lo expresado en el artículo citado, tenemos que esta sucesión puede generar las siguientes
situaciones263:
a) En el caso de que el causante haya dispuesto de solo una parte de su patrimonio, se llevarán a efecto
sus disposiciones testamentarias con preferencia y el resto se distribuirá entre sus herederos abintestato;
b) Caso del asignatario testamentario que es instituido en una porción que excede a lo que le
correspondería como heredero abintestato, puede retener toda la porción que se le asignó por testamento, por
cuanto, prevalece la asignación testamentaria;
c) Caso del asignatario testamentario que le es asignada una porción inferior a lo que le correspondería
en una sucesión intestada, en tal situación, el asignatario imputara lo que recibe por testamento a lo que le
corresponda en la sucesión intestada;
d) Si hay asignatarios forzosos, prevalece la voluntad del causante, en lo que de derecho corresponda.
Realizaremos unas breves explicaciones necesarias al respecto:
7.1. Forma de división de la herencia:
De lo señalado en el artículo 996 inciso primero, tenemos que lo primero que corresponde es
aplicar las disposiciones testamentarias, y luego, sobre lo que resta aplicar las disposiciones legales referidas a
la sucesión intestada, esto es, los órdenes de sucesión.
De lo dicho puede suceder que exista un mismo asignatario con derecho a suceder por
testamento y abintestato. Al respecto decíamos que el artículo 996 inciso 2°, señala que en tal situación, este
asignatario imputara a la porción que le corresponda abintestato lo que recibiera por testamento, sin perjuicio de
retener toda la porción testamentaria, si esta excediere a la porción abintestato.
Al respecto, señala ELORRIAGA DE BONIS, “esta solución parece no ser la más convincente, ya
que, si el testador se ha tomado el trabajo de hacer testamento y asignarle algo a un asignatario y no a los otros,
263
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p. 284.
154
cabe suponer que ello se debe a que ha querido beneficiarlo de algún modo… En el mejor de los casos, llevará lo
mismo que los otros herederos, pues el sistema de imputaciones impide que lleve más”264.
“Lo equitativo habría sido que, pagada la asignación testamentaria, concurrieren en el remanente
los herederos interesados señalados en la ley. De este modo el favorecido lo sería realmente, al percibir la
asignación testamentaria y una asignación intestada”265.
Sin perjuicio, de ello, en virtud del artículo 996 inciso 3°, la regla del inciso 2° puede ser salvada a favor
del asignatario testamentario que a la vez es asignatario abintestato, ya que, la norma establece que sobre todo
prevalecerá la voluntad expresa del testador, en lo que de derecho corresponda. Esta norma no solo deja a salvo
las asignaciones forzosas sino que también otorga la facultad al testador de evitar que se impute la asignación
testamentaria a lo que al asignatario corresponda en la sucesión intestada. Por ejemplo, señalando que se asigna
una cuarta parte de los bienes a una persona, “sin perjuicio de”, “además de”, “sin que se afecte” u otras
expresiones equivalentes.
7.2. Los asignatarios forzosos en la sucesión mixta:
La ley 19.985 incorpora el inciso final al artículo 996, el cual dispone que “En todo caso la regla
del inciso primero, se aplicará una vez enteradas totalmente, a quienes tienen derecho a ellas, las legítimas y
mejoras de la herencia”.
Tenemos entonces que, a pesar de señalado en el inciso 1° del artículo 996, lo primero que debe
pagarse son las asignaciones forzosas, esto es, las legitimas y las mejoras, como lo señala el inciso final.
No se mencionan los alimentos que se deben por ley a ciertas personas, ya que, esta es una baja
general de la herencia en conformidad al artículo 959 N° 4, por lo solo una vez pagadas éstas, se pasa al acervo
partible o líquido sobre el cual se determina lo que corresponda a cada asignatario testamentario y/o abintestato.
En definitiva, la norma del inciso final, implica que existiendo legitimarios y una sucesión parte
testada, parte intestada; la aplicación de las normas del artículo 996 solo puede tener cabina en una cuarta parte
de la herencia.
264
ELORRIAGA DE BONIS, Fabián, Derecho Sucesorio, Segunda edición actualizada, Abeledo Perrot, Legalpublishig,
Santiago de Chile, 2010, p. 378.
265
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 1,
Segunda edición actualizada, 2002, p. 286.
155
hecho de que tanto las donaciones revocables e irrevocables pueden ser imputadas a ciertas asignaciones, lo cual
vimos al tratar los dos acervos imaginarios.
La diferencia fundamental entre las donaciones revocables y las donaciones irrevocables es que
mientras estas últimas constituyen un contrato, esto es, un acto jurídico que se perfecciona con la concurrencia
de voluntades del donante y el donatario; las donaciones revocables son actos jurídicos unilaterales que se
perfeccionan por la voluntad del donante.
8.1. CONCEPTO DE DONACIONES REVOCABLES
El artículo 1136 solo señala que “Donación revocable es aquella que el donante puede revocar a su
arbitrio.
Donación por causa de muerte es lo mismo que donación revocable; y donación entre vivos, lo mismo
que donación irrevocable”.
En forma más completa diremos que las donaciones revocables son un acto jurídico unilateral por el cual
una persona da o promete dar a otra, una cosa o derecho para después de su muerte, conservando la facultad de
revocarla mientras viva”.
Complementando la definición dada agreguemos que, “son actos testamentarios relacionados con uno o
más asignatarios a título universal o singular, llamados a producir plenos efectos a la muerte del causante y
pudiendo generar efectos secundarios entre su otorgamiento y la muerte del causante”266.
Este tipo de donación no es más que una forma especial de disposición de los bienes por causa de
muerte, sin perjuicio de tener algunas características propias.
En tal sentido, es la ley la que al regularla, la asimila al testamento, debiendo ella otorgarse con las
mismas solemnidades que el testamento. Además el objeto de la donación permanece en el patrimonio del
donante, solo transmitiéndose al donatario cuando el donante fallece, también porque el donante conserva la
facultad de revocarla mientras viva, y a su vez, se confirma la donación a la muerte del donante si no ha sido
revocada durante su vida.
8.2. CARACTERÍSTICAS:
8.2.1. Son actos testamentarios:
Debiendo por ello reunir las mismas solemnidades que el testamento en cuanto a su
otorgamiento. Así el artículo 1139 dispone que “El otorgamiento de las donaciones revocables se sujetará a las
reglas del artículo 1000”; disponiendo éste: “Toda donación o promesa que no se haga perfecta e irrevocable
sino por la muerte del donante o promisor, es un testamento, y debe sujetarse a las mismas solemnidades que el
testamento. Exceptúense las donaciones o promesas entre marido y mujer, las cuales, aunque revocables, podrán
hacerse bajo la forma de los contratos entre vivos”.
8.2.2. Pueden referirse a una cosa específica o genérica; a todos los bienes del causante o a una
cuota de ellos:
266
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 2,
Segunda edición actualizada, 2002, p.207.
156
Por lo tanto, puede donarse una cosa a título de legado o herencia. El artículo 1141 inciso 1° expresa que
“Las donaciones revocables a título singular o legados anticipados, y se sujetarán a las mismas reglas que los
legados”.
De otra parte, el artículo 1142 inciso 1°, dispone que “La donación de todos los bienes o de una cuota de
ellos se mirará como una institución de heredero, que solo tendrá efecto desde la muerte del donante”.
8.2.3. Producen plenos efectos a la muerte del donante:
Ello se traduce en que las donaciones revocables pueden dejarse sin efecto durante la vida del
donante, por su sola voluntad.
De esta manera, las donaciones revocables solo traspasan la propiedad de las cosas donadas al
abrirse la sucesión, si la donación es pura y simple, si está sujeta a condición, al cumplimiento de ésta.
Excepcionalmente las donaciones revocables pueden producir ciertos efectos durante la vida del
donante: Así el artículo 1140 señala que por las donaciones revocables, seguida de la tradición267 de las cosas
donadas, adquiere el donatario los derechos y contrae las obligaciones de usufructuario, es decir, el donatario
adquiere un derecho real de usufructo sobre las cosas donadas entregadas en vida. Adquiriendo el donatario, los
derechos y obligaciones de los usufructuarios, sin embargo, no estará sujeto a rendir caución de conservación y
restitución, a no ser que lo exija el donante.
Asimismo, el artículo 1141 inciso 2°, dispone que si el testador da en vida al legatario el goce de
la cosa legada, el legado es una donación revocable. Incluso en tal caso, y en todos aquellas donaciones
revocables en que el donante haya otorgado el goce de la cosa donada al donatario durante la vida del donante,
preferirán a los legados de que no se haya dado el goce de ellos durante la vida del testador en el primer caso, o
donante en el segundo; cuando los bienes del causante no alcanzan a cubrirlos todos.
Del mismo modo, podrá el donatario de todos los bienes o de una cuota de ellos ejercer los
derechos de usufructuario sobre las especies que se le hubieren entregado – Artículo 1142 inciso 2°.
267
Expresión entendida como entrega material.
157
El artículo 1143 así lo dispone, “Las donaciones revocables caducan por el mero hecho de morir
el donatario antes que el donante”.
Sin embargo, no existe inconveniente en que el donante disponga que en caso que muera el
donatario antes que el donante, la liberalidad aproveche a los descendientes de aquél, puesto que la donación
revocable es la institución de un legado anticipado o de una herencia268.
8.3. REQUISITOS:
Al respecto distinguiremos entre donaciones revocables propiamente tales, donaciones
revocables que toman la forma de donaciones irrevocables y donaciones entre cónyuges:
8.3.1. Donaciones revocables propiamente tales:
Se sujetan a las normas del artículo 1000, y por lo tanto, deben cumplir con las solemnidades del
testamento, según lo dispuesto en el artículo 1139.
Por lo mismo, el artículo 1138 establece que, son nulas las donaciones revocables de personas
que no pueden testar o donar entre vivos. Son nulas asimismo las entre personas que no pueden recibir
asignaciones testamentarias o además donaciones entre vivos una de la otra.
268
Ver artículo 1162. RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de
Chile, Volumen 2, Segunda edición actualizada, 2002, p.211.
269
Aún cuando se discute en doctrina, nosotros seguimos la postura de RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho
Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 2, Segunda edición actualizada, 2002, p. 212.
158
cualquiera sea la forma que adopte la donación entre cónyuges, ella siempre será revocable – Artículo 1137 2° y
3° –.
8.4. CAPACIDAD:
El artículo 1138 se refiere a esta materia señalando: “Son nulas las donaciones revocables de
personas que no pueden testar o donar entre vivos. Son nulas asimismo las entre personas que no pueden recibir
asignaciones testamentarias o donaciones entre vivos una de la otra”.
Al respecto dos interpretaciones:
8.4.1. El donante debe tener capacidad para testar y para hacer donaciones entre vivos; por su parte, el
donatario debe tener capacidad para ser asignatario testamentario y para recibir donaciones entre vivos.
8.4.2. La ley distingue: si la donación revocable toma la forma de donación entre vivos, debe el
donante tener capacidad para donar irrevocablemente y el donatario para recibir donaciones entre vivos; pero si
la donación revocable toma la forma de donación revocable propiamente tal, entonces basta que el donante tenga
capacidad para testar y el donatario para ser asignatario testamentario270.
8.5. CADUCIDAD DE LAS DONACIONES REVOCABLES:
La caducidad de las donaciones revocables se produce por:
8.5.1. Por la revocación de la donación hecha por el donante: Así lo dispone el artículo 1145, “Su
revocación puede ser expresa o tácita, de la misma manera que la revocación de las herencias o legados”.
8.5.2. Por la muerte del donatario antes de la muerte del donante: Al respecto, el artículo 1143,
“Las donaciones revocables caducan por el mero hecho de morir el donatario antes que el donante”.
8.5.3. Por no confirmar el donante una donación revocable hecha bajo la forma de una donación
irrevocable: En efecto, el artículo 1137 inciso 2° dispone que “Si el otorgamiento de una donación se hiciere
con las solemnidades de las entre vivos, y el donante en el instrumento se reservare la facultad de revocarla, será
necesario, para que subsista después de la muerte del donante, que éste la haya confirmado expresamente en un
acto testamentario; salvo que la donación sea del uno de los cónyuges al otro”.
8.5.4. Cuando sobreviene una causal de indignidad o incapacidad del donatario: Artículo 1144:
“Las donaciones revocables se confirman, y dan la propiedad del objeto donado, por el mero hecho de morir el
donante sin haberlas revocado, y sin que haya sobrevenido en el donatario alguna causa de incapacidad o
indignidad bastante para invalidar la herencia o legado; salvo el caso del artículo 1137, inciso 2°
270
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Editorial Jurídica de Chile, Santiago de Chile, Volumen 2,
Segunda edición actualizada, 2002, p. 216.
159
CAPÍTULO XI: LA PARTICIÓN DE BIENES
I. GENERALIDADES
Es necesario partir por entender que esta tiene lugar cuando nos encontramos frente a un “estado de
indivisión”, el cual no se presenta en exclusivo en la sucesión por causa de muerte sino que además en una serie
de situaciones jurídicas.
Se está en presencia de un estado de indivisión cuando tienen derecho de cuota sobre una misma cosa
dos o más personas, siendo fundamental para su existencia que los derechos de sus titulares sean de análoga
naturaleza.271
La concurrencia de varios herederos producirá al fallecimiento del causante un estado de indivisión
respecto de los bienes que comprenden la masa hereditaria. A través de la partición se pretende poner fin dicho
estado, al asignarle a cada heredero los bienes que le correspondan según sea su derecho.
Existe una indivisión a titulo singular y a título universal, clasificación que se desprende del artículo
1317. Cuando la indivisión recae sobre una cosa singular corresponde a una copropiedad, y si recae sobre una
universalidad, la llamaremos comunidad.
Es importante tener presente que según el criterio de nuestro Código Civil, la indivisión es vista como un
simple “estado de transición hacia el dominio individual” 272
, y al decir de algunos profesores se trata de un
estado que el propio Andrés Bello no miraba con buenos ojos, en el sentido que justamente debe ser mantenido
sólo por un breve lapso, el necesario para que se produzca la correcta asignación de los bienes según
corresponda a los derechos cuotativos de cada comunero.
Mientras dura la indivisión cada heredero tiene un derecho de cuota sobre los bienes indivisos, este
derecho no se radica en bienes determinados, sino que sobre la totalidad de la masa hereditaria, así luego de la
partición esa cuota ideal y abstracta se radicará en bienes determinados.
Un fallo de la Corte suprema define la partición de bienes como: “un conjunto complejo de actos
encaminados a poner fin al estado de indivisión mediante la liquidación y distribución entre los copartícipes del
caudal poseído proindiviso en partes o lotes que guarden proporción con los derechos cuotativos de cada uno
de ellos”.273
Hay que considerar que la reglamentación que señala el Código Civil respecto a la partición de bienes,
comprendida en el Título X del Libro III, artículo 1317 y siguientes, no se aplica exclusivamente a la partición
de bienes hereditarios como podría pensarse por la ubicación de esta reglas, sino que estas son de aplicación
general, y tendrán lugar en la división de toda comunidad, como por ejemplo en la liquidación de la sociedad
conyugal, en la liquidación de las sociedades civiles., etc.
271
Manuel Somarriva U., Versión de René Abeliuk M, “Derecho Sucesorio”, tomo II, pág. 571.
272
Manuel Somarriva u., Versión de René Abeliuk M, “Derecho Sucesorio”, tomo II, pág. 572.
273
“Revista de Derecho y Jurisprudencia” , tomo XXIII, sección 1ª, pág. 256.
160
II. LA ACCIÓN DE PARTICIÓN
Al decir del profesor SOMARRIVA resulta más propio hablar de el derecho a pedir la partición, ya que
esta no siempre se lleva a cabo con la intervención de la justicia, de todas formas nos referiremos a este derecho
como acción de partición.
Esta acción esta comprendida en el artículo 1317, el cual señala: “Ninguno de los coasignatarios de una
cosa universal o singular será obligado a permanecer en la indivisión ; la partición del objeto asignado podrá
siempre pedirse con tal que los coasignatarios no hayan estipulado lo contrario.” Se define esta acción como
aquella que compete a los coasignatarios para solicitar que se ponga término al estado de indivisión 274.
1. CARACTERÍSTICAS:
a.) Es una acción personal, esto quiere decir que debe ser entablada en contra de todos y cada uno de los
comuneros. En caso de que sea excluido alguno de los coasignatarios, esta será inoponible al excluido.
b.) Es imprescriptible e irrenunciable; esto se desprende del artículo 1317: “podrá siempre pedirse”,
estas características concurren en esta acción a pesar de su carácter esencialmente patrimonial.275
c.) Su ejercicio es un derecho absoluto; esto se confirma por el artículo 1317 “la partición podrá
siempre pedirse”, situación que no impide que existan una serie de limitaciones a la facultad del comunero de
solicitar la división de los bienes comunes.
d.)La acción de partición no declara una situación jurídica preexistente, sino que al decir de
SOMARRIVA: “produce una verdadera transformación de la situación jurídica anterior”, ya que el derecho de
cuota de los comuneros radicará en bienes determinados.
274
Manuel Somarriva U, Versión de René Abeliuk M, “Derecho Sucesorio”, tomo II, pág. 575.
275
Es por algunos profesores discutido el carácter de imprescriptible de esta acción aludiendo a que si puede existir
prescripción entre los comuneros, la cual se produciría cuando uno de los comuneros se pretenda dueño único y desconozca
el codominio, esto sumado al transcurso del tiempo. Podría pensarse que en este caso no se estaría sino confundiendo la
prescripción del derecho a pedir la partición, que es de carácter extintiva, con la prescripción adquisitiva de los bienes que
forman parte de el todo hereditario. Pero esta observación, a mi parecer, no puede ser sostenida firmemente, ya no hay que
olvidar que el artículo 2517 señala que “Toda acción por la cual se reclama un derecho se extingue por la prescripción
adquisitiva del mismo derecho”, así la acción de prescripción prescribe por la prescripción adquisitiva de los bienes que
forman parte de la comunidad.
161
En caso de que se estipule la indivisión por un plazo superior a los 5 años, la sanción consistirá en que el
pacto obliga sólo respecto de los primeros 5 años, y luego de transcurridos estos cualquiera de los comuneros
podrá solicitar la partición, es decir el exceso de plazo les es inoponible.
162
El artículo 1319 establece que: “si alguno de los coasignatarios lo fuere bajo condición suspensiva, no
tendrá derecho para pedir la partición mientras penda la condición”. SOMARRIVA considera lógica esta
situación ya que el asignatario condicional, mientras esta pendiente la condición solo tiene una expectativa de ser
asignatario.
Esto no obsta a que los demás asignatarios que no estén sujetos a una condición suspensiva, puedan
pedir la partición.
Situación del fideicomiso.
El artículo 1319 señala que: “si el objeto asignado fuere un fideicomiso, se observará lo prevenido en la
propiedad fiduciaria”, en la propiedad fiduciaria corresponde la acción de partición al propietario fiduciario y no
al fideicomisario, ya que el derecho de éste está sujeto a condición.
Aquí hay que distinguir si todos los coasignatarios son propietarios fiduciarios, y en este caso ninguno
tendrá derecho a pedir la partición ya que la propiedad fiduciaria es un caso de indivisión forzada.
A su vez, si por ejemplo sólo uno de los coasignatarios es un propietario fiduciario y los otros no, la
acción de partición le corresponde a este y no al fideicomisario.
Situación de los acreedores de los herederos.
Artículo 524 y 519 del Código de Procedimiento Civil. El acreedor podrá dirigir su acción sobre la parte
o cuota que en la comunidad corresponda al deudor para que se enajene sin previa liquidación, o bien exigir que,
con intervención suya, se liquide la comunidad. El artículo 519 autoriza a los demás comuneros a oponerse a la
ejecución haciendo valer sus derechos en la indivisión. Esto indica que el acreedor puede ejercer la acción de
partición, pero según el artículo 524 no podrá hacerlo en los siguientes casos:
- si existe un motivo legal que impida la partición,
- o que en caso de realizarse esta, se produjere grave perjuicio.
163
El inciso 2º del artículo 1322 dispone que: “el marido no habrá menester esta autorización para
provocar la partición de los bienes en que tenga parte la mujer; le bastará el consentimiento de su mujer, si esta
fuere de mayor edad y no estuviere imposibilitada de prestarlo, o de la justicia en subsidio”.
Esta disposición es aplicada sólo al caso de la mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal. El
marido necesitará el consentimiento de su mujer para llevar a cabo la partición de aquellos bienes en que tenga
parte su mujer, si no existe este consentimiento la sanción será la rescisión de la partición.
Requerirá a su vez la autorización judicial en los siguientes casos:
a) Cuando la mujer es menor de edad
b) Cuando la mujer esta imposibilitada de prestar su consentimiento.
Para que la mujer casada bajo sociedad conyugal pueda por si misma pedir la partición, requerirá de la
autorización del marido o de la justicia en subsidio, en caso de negativa o impedimento del marido.
En el caso de la mujer casada bajo el régimen de participación en los gananciales, separación de bienes;
podrá solicitar por sí la acción de partición y el marido requerirá de mandato especial para hacerlo en su
representación.
164
1) Que no hayan cuestiones previas que resolver.
2) Que los interesados estén de común acuerdo respecto de la forma como efectuar la partición;
3) Que la tasación de los bienes se haga de la misma forma que si procediera ante un partidor, y
4) Que la partición se apruebe judicialmente en los mismos casos en que sería necesario dicha
aprobación si se procediera ante un partidor.
c) Partición que se efectúa mediante la designación de un juez arbitro, denominado Juez Partidor
Esta se realiza a través de un juez árbitro de derecho denominado “Partidor”, en este caso nos
encontramos frente a un juicio particional.
El artículo 227 del Código Orgánico de Tribunales señala que la partición de bienes es materia de
arbitraje forzoso.
165
Nombramiento del Partidor.
El partidor puede ser nombrado por las siguientes personas, a las cuales les corresponderá nombrar al
partidor en orden decreciente, es decir, si no es nombrado por el causante le corresponde hacerlo a los
coasignatarios, y si estos no lo hacen, corresponderá a la Justicia ordinaria efectuar el nombramiento.
1. El causante: El artículo 1324 establece al efecto que el causante puede efectuar el nombramiento ya
sea por acto entre vivos, a través del testamento. Tal y como señala este artículo el nombramiento que realiza el
causante puede recaer incluso en un coasignatario, en el albacea, o en alguna persona comprendida en las
causales de implicancia y recusación establecidas en el Código Orgánico de Tribunales, siempre que estas
cumplan con los requisitos legales exigidos y señalados anteriormente.
En síntesis, el causante podrá designar como partidor a cualquier persona siempre y cuando cumpla con
ser abogado y tener la libre disposición de sus bienes, puede ser albacea, coasignatario, o una persona afecta a
implicancia o recusación.
2. Los coasignatarios de común acuerdo: Para el caso en que el partidor no sea nombrado por el
causante, corresponderá hacer el nombramiento a los coasignatarios, exigiéndose que este sea nombrado a través
de un acuerdo unánime el que deberá constar por escrito.
3. La justicia Ordinaria: No habiéndose nombrado un partidor por el causante, y en el caso que entre
los coasignatarios no haya habido acuerdo, será el juez el que a petición de cualquiera de ellos, procederá a
nombrar un partidor que reúna los requisitos legales, es decir, que sea abogado y plenamente capaz., artículo
1325 inc. final. El artículo 646 del Código de procedimiento Civil establece que en este nombramiento se
procederá en la forma establecida para el nombramiento de peritos.
El Juez citará a un comparendo para designar al partidor, se citará a todos los interesados para hacer la
designación, el hecho de solicitar al juez que cite a comparendo significa el ejercicio de la acción de partición.
Si en el comparendo no hay acuerdo entre las partes para designar al partidor le corresponderá al juez
efectuar el nombramiento, este desacuerdo puede tener al carácter de real o presunto; será real cuando las partes
no están de acuerdo en el nombramiento del partidor, y se presumirá que no hay acuerdo cuando no concurren
todos los interesados al comparendo. La designación que hace el juez está sujeta a ciertas limitaciones:
a.) esta no podrá recaer en las primeras dos personas propuestas por las partes;
b.) sólo podrá designar al partidor como arbitro de derecho, y
c.) el juez puede designar a “un solo partidor”, salvo que las partes hayan convenido otra cosa, artículo
1325.
166
Si el partidor jura desempeñar fielmente el cargo, pero no acepta expresamente, estamos en presencia de
un vicio de carácter procesal, ya que se trataría de un caso de incompetencia del tribunal, así lo ha resuelto la
jurisprudencia, para alegar la concurrencia de este vicio será necesario formular el correspondiente vicio de
nulidad o bien a través de la interposición de un recurso de casación en la forma.
167
Competencia del Partidor:
Esta tratada en los artículo 651, 653 y 654 del Código de Procedimiento Civil, y 1330, 1331 del Código
Civil.
Se puede decir que dentro de las normas que regulan la competencia del partidor existen tres tipos de
asuntos que hay que distinguir como:
1. Asuntos de que conoce en forma exclusiva el partidor.
2. Asuntos que escapan de la jurisdicción del partidor.
3. Asuntos que pueden ser conocidos por el partidor o por la justicia ordinaria, según sea el caso.
Es la voluntad de las partes lo primero que determina la competencia del partidor, por lo que este solo
conocerá de aquellas cuestiones que los comuneros decidan someter a su conocimiento.
La competencia del partidor se extiende sólo entre los comuneros, por lo que en principio, conocerá
exclusivamente de aquellas cuestiones que se susciten entre ellos, con algunas excepciones, como el caso de los
terceros acreedores que tengan derechos que hacer valer en los bienes comprendidos en la partición, en cuyo
caso recurrirán al partidor o a la justicia ordinaria a su elección.
Hay ciertas cuestiones que la ley expresamente encomienda su conocimiento al partidor, tal es el caso
de:
a) Aquellas cuestiones relativas a la administración de los bienes.
b) Cesación del goce gratuito de alguno de los comuneros en alguna de las cosas comunes.
El partidor tiene competencia para conocer de todas aquellas cuestiones que debiendo servir de base a la
partición, la ley no las entrega expresamente a la justicia ordinaria, así lo señala el artículo651 del Código de
Procedimiento Civil.
En virtud de los artículo 1330 y 1331 el partidor no puede en ningún caso conocer de las siguientes
cuestiones, las cuales son competencia exclusiva de la justicia ordinaria:
1. Quiénes son los interesados en la partición.
2. Cuáles son los derechos que corresponden a cada cual en la sucesión.
3. Cuáles son los bienes comunes a partirse.
El partidor carece de facultades conservadoras, disciplinarias, las cuales sólo han sido entregadas a la
justicia ordinaria.
Hay ciertas cuestiones que pueden ser conocidas por el partidor o por la justicia ordinaria, estas son las
siguientes:
1. Cuestiones sobre la formación e impugnación de inventarios y tasaciones, cuentas del albacea,
comuneros o administradores de bienes comunes, pero conocerá la justicia ordinaria si no han aceptado quienes
promuevan el compromiso, o este ha caducado, o no se ha constituido aún.
2. Aquellas cuestiones sobre administración proindiviso.
168
3. Las cuestiones sobre derechos de terceros que se hacen valer sobre los bienes comprendidos en la
partición.
4. Ejecución de la sentencia definitiva de la partición, no obstante a esto, si la sentencia exige
procedimientos de apremio o el empleo de otras medidas compulsivas, o ha de afectar a terceros, se deberá
recurrir a la justicia ordinaria.
Antes de realizarse la partición en determinados casos habrá que efectuar algunas operaciones previas,
estas son:
1. La Apertura y publicación del testamento; si se trata de una sucesión testada hay que distinguir, si se
trata de un testamento abierto otorgado sin la intervención de funcionario público, es decir, aquel que se otorga
ante cinco testigos, corresponderá la publicación del testamento, si se trata de un testamento cerrado, la apertura
del testamento.
2. La posesión efectiva de la herencia; si bien la ley no la considera como un tramite previo
indispensable para la partición, se entiende que seria muy difícil que esta se haga sin que previamente se realice
este trámite.
3. Facción de inventario, es decir, que se practique un inventario de los bienes comunes, este se efectúa
como consecuencia de la posesión efectiva de la herencia, en caso de no haberse realizado corresponderá al
partidor conocer lo relativo a su confección,( artículo 651 del C.P.C.).
4. Tasación de los bienes; a través de esta se determinará cuánto se entregará a cada indivisario,
generalmente se efectuará a través de peritos, salvo que se trate de coasignatarios capaces que acuerden por una
unanimidad otra cosa.
5. Designación de curador para el incapaz; es necesario nombrar un curador especial al incapaz para que
lo represente tanto en la designación del partidor como en la partición.
169
2. Que se trate de acuerdos que requieran el consentimiento unánime de los interesados, en virtud de la
ley o de acuerdos anteriores.
b) Los extraordinarios, se convocan a petición de parte, o bien por iniciativa del propio partidor para
determinados asuntos, se requiere en este caso de notificación a las partes.
Separación de patrimonios:
Lo que primeramente se encuentra en una sucesión es el llamado acervo común o bruto, el cual esta
formado por los bienes del causante confundidos con los de otras personas, artículo 1341.
Esta confusión puede tener lugar en caso de existir contratos de sociedad, sucesiones anteriores
indivisas, etc., en cuyo caso procederá la separación de los patrimonios confundidos con el objeto de establecer
cuáles son los bienes dejados por el causante.
Esta situación se dará comúnmente cuando el causante haya estado casado bajo el régimen de sociedad
conyugal, incluso el régimen de participación en los gananciales da lugar a esta situación.
Hay que tener presente que el partidor no será competente para proceder a la liquidación de la sociedad
conyugal o de otras comunidades, sin el expreso consentimiento del cónyuge, o de los demás partícipes de la
comunidad.
170
La liquidación corresponde al proceso a través del cual se establece el valor en dinero de los derechos de
cada uno de los coasignatarios, o como dice el profesor SOMARRIVA: “consiste en determinar a cuánto
ascienden los bienes comunes, y la cuota o parte que en esta suma corresponde a cada indivisario”.
La distribución es la repartición a los coasignatarios de los bienes que satisfagan sus derechos, el
profesor SOMARRIVA dice que: “el objeto de la distribución es repartir los bienes indivisos entre los comuneros
hasta enterar la cuota de cada cual”.
171
Estas son las reglas 3.ª, 4.ª y 5.ª del artículo 1337, las cuales señalan que:
a.) Regla 3.ª; “las porciones de uno o más fundos que se adjudiquen a un solo individuo serán, si fuere
posible continuas, a menos que el adjudicatario consienta en recibir porciones separadas, o que de la continuidad
resulte mayor perjuicio que de la separación al adjudicatario”.
b.) Regla 4.ª; “ se procurará la misma continuidad entre el fundo que se adjudique a un asignatario y otro
fundo de que el mismo asignatario fuere dueño”.
c.) Regla 5.ª; “en la división de los fundos se establecerán las servidumbres necesarias para su cómoda
administración y goce”.
3. Adjudicación con desmembración de dominio; esto se produce cuando en la partición se
constituyen usufructos, usos o habitaciones para darlos en cuenta de la asignación, se requiere el consentimiento
de los interesados.
Así lo señala la regla 4.ª del artículo 1337: “ si dos o más personas fueren coasignatarios de un
predio, podrá el partidor con el legítimo consentimiento de los interesados separar de la propiedad el usufructo,
uso o habitación para darlos por cuenta de la asignación”.
4. Las adjudicaciones parciales no requieren aprobación judicial aún cuando existan incapaces;
en virtud de la regla 10.ª del artículo1337, cuando la partición es provocada por representantes legales con
autorización judicial, o cuando el nombramiento del partidor haya sido aprobado judicialmente, no será
necesario someter a la aprobación judicial ninguno de los actos señalados en el artículo 1337, sino que será la
partición misma la que será sometida a aprobación.
DISTRIBUCIÓN DE DEUDAS
Las deudas se dividirán de pleno derecho entre los herederos por el solo fallecimiento del causante, a
prorrata de sus cuotas, pero si el causante o los herederos las distribuyen de manera distinta se estará a esta, sin
embargo estos acuerdos no empecen a los acreedores hereditarios o testamentarios. (Artículo 1354)
172
Esta regla es inaplicable en caso de que el legado de especie lo sea desde un día cierto, o bajo condición
suspensiva, en cuyo caso no se deberán los frutos sino desde ese día o desde el cumplimiento de la condición.
2. En el caso de los legatarios de cantidades o géneros se aplica la regla del artículo 1337 Nº 2, según la
cual estos legatarios no tendrán derecho a ninguno de los frutos, sino desde el momento en que la persona
obligada a prestar dichas cantidades o géneros se hubiere constituido en mora, y este abono de los frutos se hará
a costa del heredero o legatario moroso, esta regla es entendible si recordamos que el legatario de género al
momento de la apertura de la sucesión lo que adquiere es solo un crédito para exigir a los herederos el pago del
legado, por lo que solo tendrá derechos sobre los frutos desde el momento en que el heredero cae en mora de
entregar dichas cantidades o géneros al legatario.
3. El número 3 del artículo 1338 establece la regla general en materia de partición de los frutos, y es que:
“los herederos tendrán derecho a todos los frutos y accesiones de la masa hereditaria indivisa a prorrata de sus
cuotas; deducidos, empero, los frutos y accesiones pertenecientes a asignatarios de especies”. Esta disposición
nos señala que los herederos tendrán derecho a todos los frutos y accesiones a prorrata de sus cuotas, y que se
forma una indivisión respecto de los frutos generados por la masa hereditaria deducidos aquellos frutos que
pertenecen a los legatarios de especie, estos se deducen debido a que el legatario de especie adquiere el dominio
de su legado al momento de la apertura de la sucesión, por lo que los frutos que produzca el bien legado serán de
su propiedad.
El hecho de que con los frutos de la masa hereditaria, luego de hacer la exclusión señalada, se forme una
indivisión, trae como consecuencia que será necesario dentro de la partición proceder a liquidar y dividir dichos
frutos.
4. El número 4 del artículo 1338 dispone que el pago de los frutos o accesiones pertenecientes a los
legatarios de especies recae sobre toda la masa hereditaria, salvo que el testador haya gravado expresamente a
alguna persona con el pago del legado, en este caso correrán de cuenta de ésta las deducciones.
Hipoteca legal.
El artículo 660 de Código de Procedimiento Civil dispone que: “salvo acuerdo unánime de las partes,
los comuneros que durante el juicio divisorio reciban bienes en adjudicación, por un valor que exceda el
ochenta por ciento de lo que les corresponda recibir, pagarán de contado dicho exceso. La fijación provisional
de este se hará prudencialmente por el partidor.”, y el artículo 662 del mismo código señala que: “en las
adjudicaciones de propiedades raíces que se hagan a los comuneros, durante el juicio divisorio o en la sentencia
final, se entenderá constituida hipoteca sobre las propiedades adjudicadas, para asegurar el pago de los alcances
que resulten en contra de los asignatarios, siempre que no se pague de contado el exceso a que se refiere el
artículo 660. Al inscribir el conservador el título de adjudicación, inscribirá a la vez, la hipoteca por el valor de
los alcances”.
Se establece entonces que los comuneros deberán pagar de contado el valor en que los bienes
adjudicados excedan el 80% de su haber probable. Si así no lo hicieren, se entenderá, por el solo ministerio de la
ley constituida la hipoteca sobre el bien adjudicado para garantizar el pago del exceso.
173
REPRESENTACIÓN LEGAL DEL PARTIDOR
En las enajenaciones que se verifiquen a través del partidor, se considera a este como representante legal
de los vendedores, en su condición de tal, le corresponderá suscribir las escrituras que sean necesarias.
174
de codueño de un bien a ser propietario exclusivo del mismo; hay que tener presente que no estamos en
presencia de enajenación.
Para la existencia de una adjudicación se requiere que el adjudicatario tenga previamente la calidad de
comunero del bien que se adjudica, en la exigencia de este requisito radica una de las diferencias más
importantes entre la adjudicación y la compraventa, ya que en esta última el comprador no tiene con anterioridad
derecho alguno sobre la cosa.
Entonces si se saca a remate una propiedad, como es el caso del artículo 1337, y de solicitarse por los
interesados la admisión de terceros postores, puede darse dos situaciones:
1. Que la propiedad se adjudique a uno de los indivisarios, en este caso existe adjudicación propiamente
tal.
2. Que la propiedad haya sido adquirida por un tercero extraño, en este caso no hay adjudicación ya que
el comprador no tenía con anterioridad al remate derecho alguno sobre la cosa, aquí existe una compraventa.
Cuando estamos en presencia de una adjudicación la ley retrotrae los efectos de esta al momento de la
apertura de la sucesión, suponiéndose que cada comunero es dueño sucedió directa y exclusivamente al causante
en los bienes que se le adjudicaron, es decir, se entiende que el comunero es dueño del bien adjudicado desde el
momento de producirse la apertura de la sucesión, esto trae como consecuencia que los demás comuneros no han
tenido jamás derechos alguno sobre los bienes adjudicados a otros.
Consecuencias del efecto declarativo:
1. Si uno de los coasignatarios enajenó una cosa que en la partición se adjudica a otro, estamos en
presencia de una venta de cosa ajena, y por tal le es inoponible al adjudicatario del bien objeto de compraventa.
2. La hipoteca de cuota de un comunero subsiste a condición de que se le adjudiquen bienes
hipotecables, en caso contrario caducará la hipoteca.
3. Cada uno de los partícipes de una cosa que se poseía proindiviso, se supone haber poseído
exclusivamente los bienes adjudicados, durante todo el tiempo que duró la indivisión.
4. Los embargos y medidas precautorias decretadas sobre bienes comunes no obstan a la adjudicación, si
el bien embargado se le adjudica al deudor subsiste el embargo, en caso contrario este caduca.
5. La inscripción de las adjudicaciones no importa tradición, sino que tiene por objeto conservar la
historia de la propiedad raíz y evitar soluciones de continuidad.
175
Esta obligación que es propia de los contratos conmutativos y onerosos comprende el saneamiento de los
vicios redhibitorios de la cosa entregada y el saneamiento de la evicción, en la partición solo tendrá lugar el
saneamiento de la evicción que está regulado en los artículos 1345 a 1347.
El artículo 1345 dispone que: “el partícipe que sea molestado en la posesión del objeto que le cupo en la
partición, o que haya sufrido evicción de él, lo denunciará a los otros partícipes para que concurran a hacer cesar
la molestia, y tendrá derecho para que le saneen la evicción. Esta acción prescribirá en cuatro años contados
desde el día de la evicción”.
El saneamiento de la evicción trae consigo dos etapas que se traducen en dos obligaciones, la primero,
hacer cesar las molestias, y una vez consumadas procederá indemnizar la evicción.
a) El partícipe que es turbado en la posesión de los bienes adjudicados tiene derecho a exigir de sus
antiguos copartícipes que contribuyan a cesar esta turbación o molestia. Esta turbación debe ser de derecho, es
decir que otras personas pretendan o hagan valer derechos sobre el bien adjudicado y no procede respecto de
simples vías de hecho.
b) Si las pretensiones de los terceros resultan fundadas, se habrá producido la evicción y los antiguos
coasignatarios deberán indemnizarlo. La obligación de indemnización recae sobre todos los comuneros, no
obstante la cuota que corresponda al comunero insolvente, se distribuye entre todos los demás, inclusive la
víctima de la evicción, a prorrata de sus cuotas, artículo 1347
Hay ciertos casos respecto de los cuales no procede el saneamiento de la evicción, por lo cual no se da
lugar a las obligaciones mencionadas, artículo 1346
1. Cuando la evicción o molestia se produce por una causa posterior a la partición.
2. Cuando se a renunciado expresamente a la acción de saneamiento.
3. Cuando la molestia o evicción se produce por culpa del adjudicatario.
176
LA NULIDAD PUEDE SER TOTAL O PARCIAL
Los vicios que producen la nulidad de la partición la pueden afectar en su totalidad o bien solo en parte.
Es decir, la partición puede quedar sin efecto totalmente; por ejemplo, si un incapaz concurrió por sí y no
representado por el representante legal, o puede ocurrir que el vicio la afecte solo parcialmente, en este caso solo
el acto viciado quedará sin efecto, pero el resto de la partición será válida.
177
El artículo 1353 deja a salvo la acción para pedir la indemnización de perjuicios, para el caso de que el
partícipe no quiera o no pueda intentar la acción de nulidad o rescisión, es así como conservará los otros recursos
legales que para ser indemnizado le correspondan.
178
CAPÍTULO XII: LOS ALBACEAS O EJECUTORES TESTAMENTARIOS
El artículo 1270 los define diciendo: “Son aquellos a quienes el testador da el encargo de hacer ejecutar
sus disposiciones” -artículo 1270-.
El Código reafirma que si el testador no ha designado albacea, o si falta el que ha sido designado, la
ejecución de las disposiciones pertenece a los herederos, por tanto sólo el testador puede hacer esta designación.
Una definición más completa de albacea o ejecutor testamentario, que contiene todos los elementos de
esta institución, es que son aquellas personas designadas por el testador, encargadas de asegurar los bienes de
la sucesión, pagar las deudas hereditarias, y hacer cumplir las disposiciones legales y testamentarías relativas a
la distribución de los bienes, sustituyendo en estas funciones a los herederos del causante276.
NATURALEZA JURÍDICA277
La institución del albaceazgo ha suscitado una amplia discusión doctrinaria respecto a la naturaleza
jurídica de la misma, y así determinar las disposiciones legales que por analogía podrían aplicarse en caso de las
lagunas legales que puede presentar.
Manuel Somarriva y Alfredo Barros Errázuriz sostienen que se trata de un mandato. Se basan para ello
en disposiciones como el artículo 2169 al establecer que “no se extingue por la muerte del mandante el mandato
destinado a ejecutarse después de ella”, es decir, se trataría de un mandato póstumo. Además tienen obligaciones
comunes, como el rendir cuenta de la ejecución de su encargo. No obstante, los autores que no adscriben a esta
teoría, señalan que importantes diferencias permiten no encasillar al albaceazgo como mandato, tales son:
- El mandato en un contrato, el albaceazgo una disposición testamentaria (negocio jurídico unilateral).
- El mandato es un acto consensual, el albaceazgo se somete a las reglas del testamento, por lo que es
solemne.
- El mandato es naturalmente delegable, el albaceazgo naturalmente indelegable.
Otros autores identifican a esta figura con la representación, pero debemos preguntarnos a quien
representa el albacea (representante). Al no existir causante, no tiene intereses que puedan ser representados.
Respecto a los herederos, se entiende que tampoco sería adecuado hablar de ellos como representados porque el
albacea solo actúa conforme a las disposiciones legales, no en función de los intereses de los asignatarios.
Ramón Domínguez Benavente y Ramón Domínguez Águila por su parte postulan que el albaceazgo es
una institución jurídica independiente. El problema es que esta visión no soluciona la disyuntiva de que
legislación aplicar ante los vacíos legales.
Pablo Rodríguez Grez señala que estamos ante una curaduría de bienes, pues se trata de la
administración y gestión de bienes, no de representaciones de alguna especie.
276
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Vol. 2, ed. Jurídica de Chile, 2002, 3ª edición, p. 228.
277
RODRÍGUEZ GREZ, Pablo, Instituciones de Derecho Sucesorio, Vol. 2, ed. Jurídica de Chile, 2002, 3ª edición, p. 233
179
La jurisprudencia no ha sido unánime a este respecto y se ha pronunciado en una y otra línea.
CLASIFICACIÓN
En doctrina se habla de albaceas testamentarios, legítimos o dativos. En Chile sólo son testamentarios.
180
No habiendo albacea nombrado en el testamento, no puede haberlo y la responsabilidad de ejecutar las
disposiciones testamentarias pertenece a los herederos -artículo 1271-.
También se distingue entre albaceas generales y albaceas fiduciarios.
Finalmente se clasifican los albaceas en albaceas con tenencia de bienes o sin tenencia de bienes. Esta
última clasificación es importante desde el punto de vista de las atribuciones del albacea.
El albacea sin tenencia de bienes tiene la facultad y obligación de velar por la seguridad de los bienes
de la sucesión -artículo 1284-, exigir en la partición el señalamiento de un lote suficiente para el pago de las
deudas hereditarias -artículo 1286- y de los legados cuyo pago no se haya impuesto a alguien en particular -
artículos 1290, 1291 y 1292-.
Puede también en ciertas condiciones y con ciertos requisitos -con anuencia de los herederos y en
pública subasta- enajenar bienes de la sucesión -artículo 1293 y 1294-. Desde el punto de vista de las facultades
judiciales, “no podrá comparecer en juicio en calidad de tal sino para defender la validez del testamento o
cuando le fuere necesario para llevar a efecto las disposiciones testamentarias que le incumben y en todo caso
lo hará con intervención de los herederos presentes o del curador de la herencia yacente” -artículo 1295-. No
podría ejercerse en contra del albacea la acción de reforma del testamento ni podría el albacea impugnar el
testamento en una cláusula en que se nombra a otro albacea.
Los acreedores hereditarios y testamentarios no pueden demandar al albacea el pago de las deudas y
legados, sino que deben accionar en contra de los herederos.
El albacea con tenencia de bienes, o sea, aquel a quien se ha conferido facultad de administrarlos tiene,
además de las facultades y atribuciones de los albaceas sin tenencia de bienes, las atribuciones de los curadores
de herencia yacente y no será obligado a rendir caución sino a requerimiento de los herederos, legatarios o
fideicomisarios -artículo 1296 y 1297-. Desde el punto de vista de las facultades judiciales, por tener las
atribuciones del curador de herencia yacente, puede cobrar créditos y ser demandado para el pago de las deudas
hereditarias.
181
2. El albacea debe velar por la seguridad de los bienes, hacer guardar bajo llave y sello el dinero,
muebles, y papeles mientras no se haya hecho inventario solemne.
3. Debe cuidar que se proceda lo antes posible a la facción de inventario (solemne por regla general),
debiendo preocuparse de que cite a los herederos y a los acreedores hereditarios y demás interesados en la
sucesión.
4. Todo albacea debe emplear la diligencia debida, esto es, responde de culpa leve en el ejercicio de su
cargo. -art. 1299-. la responsabilidad es como regla general solidaria.
5. En función de los intereses de los acreedores hereditarios, el albacea debe exigir en la partición la
formación de una hijuela para cubrir las deudas conocidas. La obligación que se encomienda en la ley al albacea
rige tanto cuando el testador no le ha impuesto que pague sus deudas, como cuando le ha impuesto expresamente
este deber.
6. Debe pagar las deudas del testador cuando se le ha confiado especialmente hacerlo.
7. El albacea sin tenencia de bienes que este obligado a cumplir los legados instituidos por el causante,
debe exigir caución a quienes están obligados a darlos, cuando se temiere fundadamente que se pierdan las
especies legadas o se deterioren en manos de tenedores.
8. El albacea con tenencia de bienes está obligado a dar caución a los herederos, legatarios o
fideicomisarios, en caso de que exista justo temor de que el albacea que los detenta pueda comprometer la
seguridad de los mismos.
9. Tratándose de albaceas conjuntos o mancomunados, deberán responder solidariamente de todo
perjuicio que se irrogue a los interesados, salvo los casos de excepción contemplados en el artículo 1281.
10. El albacea debe dar noticia al Ministerio Público de los legados de “beneficencia pública” instituidos
por el testador debiendo, además denunciar la negligencia de los herederos o legatarios obligados por el causante
a dar cumplimiento al pago de estos legados.
11. están obligados a exigir a los herederos o al curador de la herencia yacente el dinero que sea
menester y las especies muebles e inmuebles en que consistan los legados, si el testador no hubiese dejado la
tenencia de los bienes.
12. Debe realizar la obra o ejecutar el hecho que el testador le hubiere particularmente encomendado -
art. 1290-.
13. El albacea está obligado a vender bienes de la sucesión para atender al pago de las deudas,
comenzando por los muebles y sólo subsidiariamente los inmuebles.
14. El albacea sin tenencia de bienes debe parecer en juicio para defender la validez del testamento, y
cuando le es necesario para llevar a efecto las disposiciones testamentarias que le incumban –art. 1295-, cosa que
hará con intervención de los herederos presentes o del curador de la herencia yacente.
15. Los albaceas deben rendir cuenta de su gestión, en conformidad a las reglas de los curadores de
bienes (art. 1309). Es una obligación irrenunciable -artículo 1309-.
16. Una vez aprobada la cuenta del albacea debe pagar los saldos que resulten en su contra.
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El cargo de albaceazgo se extingue:
1. Por la llegada del plazo-artículos 1303 y siguientes-.
2. Por el cumplimiento del encargo aun antes del plazo de duración -artículo 1307-.
3. Por remoción del albacea por culpa grave o dolo y a petición de los herederos o del curador de la
herencia yacente -artículo 1300-. Si hubo dolo -y no sólo culpa grave, además se hace indigno de suceder al
causante, debe indemnizar perjuicios y debe restituir lo que haya recibido a título de remuneración
4. Por muerte o incapacidad sobreviviente del albacea -artículo 1275 y 1279-
5. Por renuncia del albacea -artículo 1278-. Puede renunciar en los casos en que al mandatario le es lícito
hacerlo. La renuncia con causa legítima sólo lo priva de una parte proporcionada de la remuneración.
6. Por no haber aceptado el cargo dentro del plazo fijado por el juez a instancias de cualquier interesado
en la sucesión -artículo 1276-.
7. Por incapacidad sobreviniente que afecte al ejecutor testamentario –art. 1275.
8. Por la declaración de nulidad del testamento.
9. El albaceazgo queda sin efecto por la caducidad consagrada en el artículo 1276.
10. La incapacidad original del albacea puede extinguir al albaceazgo si el designado no alcanza la
capacidad exigida en la ley al momento de la apertura de la sucesión.
11. Termina por la ausencia de bienes del testador.
El albacea fiduciario
De acuerdo al artículo 1311, el testador puede hacer encargos secretos y confidenciales al heredero, al
albacea y a cualquier otra persona, para que se invierta en uno o más objetos lícitos una cuantía de bienes de que
pueda disponer libremente. El encargado de ejecutarlos se llama albacea fiduciario.
El albacea fiduciario es, pues, aquella persona a quien el testador encarga el cumplimiento o ejecución
de disposiciones testamentarias secretas o confidenciales.
El albacea fiduciario no es un asignatario modal. Es más. No es el asignatario de las disposiciones -sin
perjuicio que puede además ser asignatario por otros conceptos-.
Como el encargo es secreto, no es necesario que el asignatario favorecido con el encargo secreto sea
persona cierta y determinada -artículo 1056-.
Esta figura se explica por la eventual imposibilidad en la que se encuentra el testador de beneficiar
públicamente a ciertas personas en su testamento. Razones familiares, sociales o de cualquier tipo podrían hacer
que una asignación pública contenida en el testamento, causare malestar o resentimiento entre sus familiares.
El albaceazgo fiduciario debe reunir ciertos requisitos:
a. El albacea fiduciario debe estar designado en el testamento -artículo 1312-
b. El albacea debe tener las calidades para ser albacea y para ser legatario -artículo 1312-; esto último a
fin de que no se corra el riesgo de que por medio de esta institución se vulneren incapacidades para suceder.
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c. Sólo puede destinarse a los encargos secretos hasta la mitad de la parte de bienes de que el causante
haya podido disponer a su arbitrio -artículo 1313-. La jurisprudencia ha dicho que si se excede, la disposición
testamentaria es nula sólo en el exceso.
d. El albacea fiduciario debe jurar ante el juez que el encargo no tiene por objeto pasar bienes el causante
a un incapaz; que el encargo no adolece de objeto ilícito y que desempeñará fiel y legalmente el encargo,
sujetándose a la voluntad del testador -artículo 1314-
e. El albacea fiduciario no puede ser obligado a revelar el objeto del encargo ni a rendir cuenta de su
administración
f. Como contrapartida, el albacea puede ser obligado a rendir caución, a instancia de un albacea general,
o de un heredero o del curador de la herencia yacente y con algún justo motivo -artículo 1315-.
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