0% encontró este documento útil (0 votos)
635 vistas13 páginas

La Risa Extraviada.

Este documento narra la historia de un hombre que despierta de una pesadilla sobre un vampiro que se lleva su risa. Más tarde, un pequeño duende aparece bajo su cama y le dice que él es su sentido del humor, y que ha desaparecido porque el Vampiro de la Risa le robó su risa al hombre. El hombre no le cree al duende hasta que intenta reírse y se da cuenta de que ya no puede, confirmando que efectivamente le robaron su sentido del humor.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
635 vistas13 páginas

La Risa Extraviada.

Este documento narra la historia de un hombre que despierta de una pesadilla sobre un vampiro que se lleva su risa. Más tarde, un pequeño duende aparece bajo su cama y le dice que él es su sentido del humor, y que ha desaparecido porque el Vampiro de la Risa le robó su risa al hombre. El hombre no le cree al duende hasta que intenta reírse y se da cuenta de que ya no puede, confirmando que efectivamente le robaron su sentido del humor.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PRIMERA ruNTN

Un tipo está acostado. La escena en penumbra. Aparece la sombra


*,,., ! i
de un vampiro.
XI

\: I

.ü VRupIRo DE LA Rlsa: Tu risa ja-ja-ja, me llevaré je-je-je. Ahora es


i para mí, ji-ji-ji.
I

,'t;l :
+
El Vampirq de la Risa cubre al Hombre, acto segtuid.o se eleva y
desaparece.

Veupm.o oB l-¡. Rrsa (voz alejándose): ¡Me la llevo yo, jo-jo-jo! ¡Ya
-1., t7 no la tienes tú, ju-ju-ju!

El Hombre despierta como de una pesadilla. I-a escena se ilumLina.

Hounnn: ¡Ah! Sólo era un sueño.

t': r Et Hombre se vuelve a dormin Aparece un duende debajo cle su


3 I ..
T cama que intenla despertarlo. Cuando al fin lo logra, el Hombre
. grita atercado

Hotrlsnn (tratando de calrnarse):Tranquilo, tranquilo, es un sueño.


Todo es un sueño.
ry I' I

I
I
El duende Io pellizca.
:

I
I

i
SBNrno nEr. Huuon: ¿Lo ves? No soy un sueño, pero si no haces
I

I
'algo pronto 1o seré.
I

'l I

I Hounnn: ¿Quién es dsted?


'SBNtIpo onr. Hun¿on: Yo soy tu Sentido del Humor.
HoMeRE: ¡¿Qué?! Eso no puede ser.

á:4*ir+E,;^q*;:¿f:;_;,: :+ !+,

ffi
snxrpo om Hun¿oR: Mira, yo no escogí ser tu sentido rjel Humor. Se¡¡rmo nBr. F{uu on (canta'¡:
Es más, hubiera querido ser ei sentido ciel Humor de Tin-Tán Distraído te encontrabas,
o alguien asi pero no, me tocaste tú. Así que deja de quejarte. tal vez no te disre cuenta
Hounns: No me quejo. pero usted no puede ser mi sentido del por la vida irás creyendo
Humor. que tu risa aúrn conservas.
SeNrDo onl Huir¿on: ¿y por qué no? Pero si quieres reír
Holrsn¡ (docto): Bueno, porque el sentido del Humor es un con- T
I ya no podrás.
cepto que no puede adoptar una co{poralidad l
i Tu risa perdiste
Spxrno oru Hupron: ¿eué? I
'1'
;
y la vas a extrañar.
I

FtroMsnr: Que un sentido del Humor no puede tener pies,


manos y
hablar con voz de pito. Tu risa has perdido y la vas a extrañar;
snxrroo om Huuon: Muy bien joven listo. ustedes creen rener y si quieres reírte, vacío estarás.
todas las respuestas. creen saberlo todo. pues para tu Ya no puedes recordar
infor-
rnación, el universo es mucho más complejo. Huy cosas que cuándo fue la última vez
existen por el simple hecho de exisrir y todos ustedes que una gran carcalada
no se
han podido expricar: el tiempo, el amor, la risa... Todo de tu boca escapó.
eso
existe y ¡no tiene.pies ni manos ni habla con voz de pito! El Vampiro de la Risa
F{orusnn: ¡Está bien! suponganos que creo que eres nri de seguro te atacó
sentido del
Fdumor. ¿Por qué eres tan pequeño? y haces con la rutina
¿qué en mi cuar_
to a las tres de la mañana? y tu risa robó.
snmrmo nel Flurr¿on: soy pequeño por tu culpa y si no haces
algo,
pronto desapareceré. En cuanto a qué hago aqui vine Tu risa has perdido y la vas a extrafiar,
para
prevenirte de algo de lo que ni siquiera te has rdado y si quieres reírte vacío estarás.
cuenta: te
robaron tu risa.
FIoMenE: Eso no es cierto. oye, ¿pero no hay alguien responsable de cr-ridar mi risa?
Flotr¿snp:
SnNrmo nnl HurvroR: ¿Ah, no? A ver: ríete. I

Alguien debió cuidarla.


Y
FIon4sRn: No puedo. sexrmo ont- HuuoR: Bueno, pues... Sí, existe alguien encargado cle
SENrmo oru Huvron: ¿For qué? ' cuidar la risa.
F{on¿nnn: Fues porque la gente no se ríe nada I
c7
Hor¿sRE: ¡¿Quién?!
más porque sí.
seNnoo onl- Hur¿on: claro, ¿lo ves? El vampiro de la Risa I

SBNrmo opl Hun¿oR: Yo.


les ha I

quitado Ia risa a muchos, y ahora te la ha quitado a Hon¿nnp: ¡¿Qué?!


ti.
HoMenB: ¿El Vampiro de la Risa?
¿eué es eso?

t,
seNrrno nsr. Hrin¿on: Espera, no te enojes, la culpa no es sólo mía. Holunnr: ¿Y debemos ir a su palacio, castillo o qué?
El Sentido del Hurnor no puede cuidar a la risa, si tú no lo ati-
snNuoo DEL HTJMoR: No tiene un palacio. Ét sostiene que un
mentas.
gobernante no puede estar en un solo lugar de su reino, pues
FIon¿eRe: Fuesbien, quiero mi risa. cada lugar es distinto; así que se traslada constantemente en
Suwuoo net- FIur\4oR: Yo sólo te puedo mostrar el carnino para bus-
su casa rodante.
carla, pero tú debes encontrarla.
Hon¿sRE: Jamás vamos a dar con é1.
F{oN¿eRs: ¿Dónde debo buscar?
ssNIrIDo nn Htruon: voy a subir esa colin aparaver si viene. (sale.)
ssurmo DEL HUMoR: Iremos a Humora, el país de ra risa.
FIoMsne: ¿Y cómo llegaremos?
Se escucha una risa y entra Lm personaje notoriamente
snxrino nBl HuvroR: Escucha, es la risa cle un niño. Es débil, pero falso.
creo que agllantatá.
DmNrps (riendo todo el tiempo): ¿eué tal? ¿cómo está?
x-{oivene: ¿Varnos a ir en la risa de un niño? yo esperaba un avión ¡eué
bueno! Me alegro. Me da gusto.
o algo así.
HounnE: ¿Qué tal?
Ssxnno nsl HuuoR: No seas ridículo. Montados en la risa de un
DrnNrss: ¿Qué lo trae por aquí? ¿A qué debemos el honor? (Risa.)
niño podemos llegar a donde queramos. vamos pronto.
Hor¿snp: Buscamos a don Poquelín. yo soy...
F{ovlnnp: Debo estar soñando 'DmNrBs:
SeNrno oel F{uvroR: De prisa. ¡Ah! ¡Don Poquelín! Hombre maravilloso, rnuy simpáti-
co, qué felicidad (risa), qué feli'z soy (risa). Si puedo ayudar_
lo, no deje de contar conrnigo.
,Antbos salen volanclo montados en, la risa y atenizan en otro lugar HounnE: Pues a decir verdad, estoy tratando de encontrar mi risa.
Fuente musical.
DrcNrns: ¡Qué alegría! ¡ojatá la encuentre! Le deseo éxito y
recuerde que si necesita algo yo le puedo ayudar. (Rlsa,)
Snnirmo osr. Hun¿oR: Bien, ya llegamos. (Suelta Ia risa del niño.)
Hor¿nne: Yo quisiera pedirle que..
Gracias.
DrBNrgs: Hasta luego entonces, cuídese, ffie saluda a todos por allá.
F{otuBnr: No lo puedo creer, yo debería estar en mi casa. Mañana
trabajo.
Dientes sale y entra sentído del Humor Al topárselo Dientes lo
SBNrmo osl Hurvlon: Ya deja de quejarte.
saluda efusivamente.
Hotr¿BRs: Y bien, ¿dónde está mi risa?
Sexrmo pnl Hun¿oR: No 1o sé.
DrsNrus (a sentido del Hurnor): ¡Holar eué bien te ves" vales rnn-r-
F{ovnns: ¿Cómo?
cho. Nunca cambies. ¡Adiós! (Sale.)
snNrno opl HunnoR: Humora es un lugar grande. Tenemos que
I{onaeRE: Qué tipo más raro, ¿quién es?
encontrar al sabio de la risa: don poquelín, soberano gober-
SENrmo orl Hurr¿oR: Se llama Dientes.
nante de Humola.Élnos dirá en dónde encontrar tu risa.
Hou¡nn: ¿Y por que se ríe tanto?

10
:
i
11
l
nel HuuoR: For eso, porque es Dientes, y la risa de dien-
Sl,rrurlno Los payasos se mLteren de risa. EI Hombre no reacciotta. Al n,otar-
llo vale.
fes lo se detienen preocupados.
F{ounRp: Me quiero ir a mi casa, ¿encontraste a don poqueiín?
Srrrurrno nel HutrrloR: No. I.{mvnpRz: ¿Qué le pasa, que no sabe reír?
Ftrotvreng: Pues claro que no, toclo esto debe ser mentira, un sueño, Hounnp: Claro que sé, pero l1o me río de cualquier cosa, eso serí¿r
ulra broma de los de la oficina. ser simplón.
ssrurruo DEL HuMon: ¿Una broma? Te robaron tu risa, eso es rnuy
serio. Lo rnejor es qlre no te desesperes, voy a ver si clon Augusto hace señas a Nieve-faz.
Foquelín viene por ese otro laclo
F{ounRp: ¿Yo qtré hago mientras tanto? NrcvEpaz: Dice que mientras la risa sea de corazón, nLlnca serás
SrrNrlno nel Huvron: Cálr¡ate. (Sate.) simplón.
Hon¿ens: Todo tiene que tener un motivo. l]stedes se la pasan rié¡-
Ettf t'rnt Ltn pctr tle payaso,s dándose cle golpes y riénclo,se. dose el uno del otro, eso no es un motivo.
NIgvpFaz: NIo nos reímos el uno der otro, nos reímos el uno por el
Disculpen, eh, buenas tardes yo...
F{rtH,,l¡;Rr.:
otro.
NlEv'npnz: Bt¡enas tardes. (Al. ott,o payaso.) Saluda Augusto, flo
seas grose.ro. (Azgusto salucla a Nievefaz.) Nievefaz se sube encirna clel Hombre; éste
l\tnvpr,nz: A mí no, ¿t é1. (A'ugr,tsto saluda aI Hombre,)
lo lcutz,a encimcL de
Angustb.
I-iolvl¡np: Estoy buscando a don Foquelín.
hltr,:vEpRz: Tiene snerte, pronto pasará por aquí.
HoMene: Pues yo no soportaría que se burlar¿rn de mí.
Nlnvnrnz: Pues no te cuides tanto que de todas formas nos v¿rrnos
,4 t t,qt.t,tto t, u elve a sal,ucla.r. a burlar de ti.

For cielto mi nombre es...


[_[on¿enE:
Angt'tsto tttete la mano en el pantalón clel Hontbre y le s,ctc'6 lt¡,s c,4!-
Ntevppnz: Mucho gusto, él es Augusto y yo soy Niev efaz.
zones, el Hombre se los arrebata y los gttarcla a.penaclo.

l\t.tgusto yu.elva a sa.lttdar. Hounnn: Empiezas a molestarme.


NrsvsnAz: ¿Qué?
f-[on¡nne: Disculpe, pero es la tercera vez que me saluda. Hon¿nnn: Que empiezas a mólestarme.
IrltEvnpRz: No puede evitarlo, es qlle es un tipo muy saludable. NlnvprRz: ¿Qué?
Hon¿eRn: Que empiezas a rnolestarme.

I2 13
Re¡ti,ten estafrase hasta qLle en un canto, los paydsos bailan y El Hombre se acerca a don poquelín, pero éste permanece
inmó-
ha.cen bai.lar aI Hombre. Al darse cuenta del ridículo que está vil. Tras una pausa, una.flor en Ia solapa tJe don poqnelín le lanza
Ita.ciendo, se cletiene y se aleja molesto; Augusto se da cwenta y va un gran cho*o de agua ar Hombre. Don poquelínistatta
en Ltnü
ltacia é1. Hace todo tipo de payasadas para hacerlo reír No lo carcajada.
logra. así que triste y frustrado saca una pistola y se da un tiro.
DoN Poeuprñ (a patiño): Ja-ja-ja, siempre caen,
eso de amo,
I\mvupnz: ¡Nooooo!, Augusto. (Al Hombre.) Mire lo que le hizo. señor, soberano, gobernante, ros impresiona, ja-ja-ja. y
bien,
Hounns: Yo no le hice nada. ¿quiénes son ustedes?
NisvnpRz: Cómo que nada, no se rio de su chiste, le quita sentido a Houene: Mi nombre es...
su vida. sei'rrrDo DEL Huuon (interrumpiéndoto): yo soy
el Sentido del Hu-
mor de él y buscamos srl risa que le fue robada por ei
vam_
NieveÍaz, comienza ct llorar y el Hombre también. Después, Augusto piro de la Risa.
se incorpora y llora con ellos. DoN PoquErñ: caso mlly común en nuestros días.
No son pocos
los que han perdido su risa. señor paüño, aproximadarnente,
F{o¡¡nRn: Estaba fingiendo, ¡se burlan de mí! Lcuántos han perdido su risa en el úrtimo año?
Aucusro y Nmvnraz: Exactamente, muuuy bien contestaclo. Se ha PATño: Aproximadamente muchos señor.
ganado un beso. Dorv PoqunrÍN: Gracias. Muy eficiente el señor patiño.
No sé que
haúa sin é1. creo que no podría existir sin mi señor pariño.
{,o besa,n y salen hacie:nd,o escánclalo; entra Sentido del Humor
Lo abraza y le pega una cola de burco.
Sb,wrmo nnlHun¿oR: Lo vi, ahí viene ya don Poquelín.
Holunnp: Por fin alguien serio con quién hablar. Parrño: Gracias, señor. $e áespega ra cora.) su cola,
señor.
Snurmo onl HurvroR: Bueno, debo decirte que don Poquelín es algo HoMenp: Basta, ¿qué no pueden hablar en serio?
excéntrico. DoN PoquelÍN: ustedes piensan que los que nos
reímos no habla-
HoH¿nRE: ¡Algo excéntrico!, ¿y todos estos tipos te parecen muy mos en serio, ¿verdad? pues sí, hablamos en serio. y
a veces
norrnales? (Furio,so.) ¡¿cómo es. alguien excéntrico en este el reír nos ayuda a habrar más en serio que ros
demás.
país de locos?! ParIño: No se altere señor.

Se escucha una extraña fanfarcia y entra ün gran carro con un Patiño le cla un pastet de merengue a d.on poquelín
yJ éste- se lo
excéntrico personaje sgguido de un elegante mayordomo. embarra en la cara a patiño

Parn'ro: Don Poquelín, amo, señor, soberano, gobernante de Humora. DoN PoquErñ: Gracias, señor patiño. Eso siernpre
me rera.ia.

T4 15
Pnrtño: Para servirle, señor. y rin iitro de chascarrillo diario hay que beber.
Snrur'loo pBt- Hul¿on: Discúlpelo, majestad, es que está un poco La vida es difíciI, eso siempre será igual.
nervioso. Con un chiste o sin un chiste nada cambiará
Do¡¡ Poeupr-ÍN: Descuida, estoy acostumbrado. Esta vida está llena pero te divertirás.
cle groseros. Perdón, quise decir nerviosos. Debe tranquili-
zarse, señor. Lo noto un poco tenso, está perdiendo pelo y 'Yl
Termina la canción y don Poquelín hace falso mutís. Sentido del
ganando peso. ¿Ha notado que la gente se aleja de usted? Y

$ Humor lo alcanza.
esas ojeras, ¿cómo puede vivir con una natiz tan...?
ff

$
ü
F{oMsnE,: ¡Ya basta! SBNrIno onl HuvroR: Su majestad... (Al Hombre.) ¡Vamos!
Flovlnn-e: Por favor.
El Hontbre em,¡tr4ia a don foqrrttn. Tensión general. DoN PoquelÍN: ¿Por favor qué?
HoMenB: Que si por favor me puede ayudar a encontrar mi risa.
Dorlr PoeuEt-ÍN: Fero, ¿por qué se enoja? Si no estoy hablando en DoN Poeunt Íhi: Ah, eso. Está bien. (Adopta un cardcter ritual.) De-
serio. berán seguir por este camino. Se toparán con tres obstáculos.
El primero es una mujer bien educada y un hornbre no tan
Cantando: bien educado. Ahí encontrarán algo que rofilper. El segundo
obstáculo es el de los gigantes de las cabezas anudadas. Ahí
En la vida, las bromas son mlly importantes; encontrarán algo que romper. El tercero, el más peligroso, es
si quieres reír, escúchame antes. el desierto de las penas. Ahí encontrarán algo que no romper.
Al fin tal vez encuentren al Vampiro y a su risa.
Hablando: HovieRs: Majestad, gracias.

¿,Alguna vez se han preguntado cómo nace un chiste? Le tiende la mano. Don Poquelín se la da y el Hombre recibe uLna
desca.rga eléctrica de Ia mano de don Poouelin.
Cantando:
n,l|
DoN PoeupI-ÍN: Ja-ja ja, siempre caen en el rriejo truco del saludo.
Dos kilos de gracia y mucho ingenio espolvorear. ,;
ill

Mezcle vigorosamente y póngalo a hornear. :I Salen don Poquelín, el carro y Patiño.



Agreguemos luego unas gotas de amargor. ,v

No debe olvidarse el Sentido del Humor SnNIrrDo oEI- HuvtoR: Hasta luego su excelencia y muchas gracias.
y mucha irnaginación. (Al Hombre): Un gran tipo este don Poquelín.
Chistes, bromas, juegos en tu dieta debe haber HouBnB: ¿En verdad crees que encontraiemos mi risa?

16 I7
Snrurn¡o nnr HuuoR: No sé, pero aquí parados seguro que no. La Reina hace una señal al Verdugo y éste coloca al Hombre y aI
Vamos. Sentido del Hurnor hincados y sosteniendo pesados libros en los
brazos..En tanto, la reina canta:
Senticlo del Hu.mor y el Hom,bre empiezan a avanzctr Puente musical.
Rl.en¡e (cantando):

Algo que no debes olvidar


SEGUNDA PARTE es tener muy buena educación.
Todos te van a aceptar,
Sentido clel Huntor y el Hontbre siguen avanzando hasta toparse si sigues estas lecciones:
cot't, Ltna pequeña mujer enmascarada sentada en un gran trono.

No hables nunca con la boca llena,


RBn¡n: ¡Alto! Han pasado frente a una dama y no se han presenta- no debes llorar ppr una pena,
do con el debido respeto. no te úas como hiena
Ffol¿ene: Disculpe, mi nombre es... y tus emociones frena.
SsNrrroo DEL HuuoR: Espera, recuerda lo qlle nos dijo don
Foquelín de los obstáculos. Vnnouco (cantando):
Rrwe: Es de pésima educación secretearse en presencia de terceros.
SErunno onl HuvroR: No hagas caso, sigamos adelante . o
Nunca rías, nunca llores,
nuncd digas 1o que piensas,
Tratan de segui\ pero se topan con un enorrne verdugo encapucha- sólo sé bien educado
rJo.

R.Bnva (cantando):
VBRouco: ¿Qué no oyeron a la reina?
F{oH¿nnn: ¿Reina? ' De ti que nadie nunca comente;
RETNR: Reina Urbana Primera. siempre deberás ser muy decente.
Sewrno ner- Huivron: El único soberano aquí es don Poquelín que Pórtate como la gente,
fue elegido por todos los habitantes de Humora. no hagas nada diferente.
RBmR: Eso no importa. Yo fui elegida reina por la revista Gudma-
ners, estoy encantada de vigilar los modales y las buenas cos- Vnnnuco (cantando):
tumbres y ustedes dos parecen muy mal educados. ¡Verdugo!
Nunca rías, nunca llores,

18 19
nunca digas lo que piensas, SEwrmo DEL HuMon: No 1o sé. Cuando 1o veamos lo sabremos.
sólo sé bien educado
Detrds del trono encuentran una enorme letra "A". Al romperlu, el
Senticlr¡ tle.l Htunor stteha I,os libros y va con la. Reina. Hombre siente que algo se rompe dentro de éI y se siente nuís ligero.

sgulrncl DEr- HuMon: Disculpe, Reina, pero creo que en lugar cle SpNrmo DEL HuMon: Sigamos adelante; nos faltan dos obstáculos
cilrgar los libros deberíamos de leerlos. Además... rnás. Según don Poquelín el siguiente será...
RptNn: ¡Verdugo
Se escucha un barullo y entran tres enorntes corbaÍas cctptando.
El \/erclu,qo anl.etla?.ü a Sen.rido clel Huntor corx el hacha.
ItuponrnNTES (c ant ando) :

snN'rrno osl Hun¿on: si por eso digo que sll método pedagógico es
lt-lrxy bueno, y pues nosotros ya nos vamos, mucho gusto, con
¿Quién vino a divertirse? ¿Alguien viene a reír?
permisito. Su tiempo están perdiendo y su vida inalgastando,
pues a nadie le importa lo que ahora están sintiendo,
,Sicnticlr¡ tlel Htunor y el, Hombre tratatx de escapat: El Verdttgo los si estás triste o deprimido, loco, cuerdo, sano, enf-errno.
¡tct',si,que porü cortarl.es la. cabez.a. En la confusión, Sentido del,
{-{urnr¡r le m'ranc:a Ia caporchcr al Verdugo. Ésrc no üene rostro. Cada clía somos más, pero mellos diferentes,
A4.Lttlo .\t ci.e go, sale dánck¡se topes cotTto rma gallina clegollacla. con corbatas y con trajes, ciirectores o gerentes,
vamos siempre bien peinados, perfutnaclos, relucientes.
RstNn: ¡Vercfi-rgo l (Senticlo clel Htunor se acerca a Ia Reincr anxena- Cada clía somos más pero menos diferentes.
i.att.fe.) No te acerques. ¡Aléjate! ¡Ayúrdenffie! ¡Help! ¡Help me!
Porque nosotros somos gente decente.
,Scttticl.r¡ del. flnntor arranca la rncíscara y tampoco tiene rostro.
I,e
S'ctlt: tle lct tnistna tnünero qtte el Verc)ugo. Trabaja en algo serio, aompra todo 1o que puedas:
un teléfono inalámbrico, una casa de película,
FIoMeRr¡: Los derrotaste. un título académico, un coche cibernético,
Srrrur'lno DEL HuMon: Claro, sólo son máscaras. un niño hiperlcinético y un peno educado,
F{otr¿BRE: ¿Y ahora'l bien educado.." ¡Bien!
SnNrlno DEL FIuMoR: Recuercla lo que dijo don Poquelín: tenemos
clue encontrar algo qlle romper. Y sobre tu rutina nunca debes improvisar.
Hovtsnn: ¿Y qué tenenlos qlle romper? Y sobre tu rutina nurica debes improvisar.

')ñ
LV 2T
r

ll y así serás normar"' ¡rar vez! ilHl ix:H",'"TilX] *1,;;lX"ilti"?r-,?3lii##lfJx, ",u"


Los tres gigantes rod.ean a Sentid.o d.el Humor y aI Hombre. importante, ya que si la vida no fuera importante," ¿qué
:ea
rmpoftancia tendría que la vida fuera importante?
Llc: Identiffouense. Lrc: ¡Bravo maestro! Ni yo lo hubiera dicho mejor.
H6MBRE: Minombre es... . INon: Felicidades, elocuentísimo y tan claro como el agua.
INce: Su nombre no es importante; queremos sus credenciales. Sn¡runo oEI- HuMon: Excelente. Qué uso tan excelso dei lenguaje'
HoMBRE: Bueno yo me dedtco a.. Qué riqueza. Y el porte de los úes, son tan, ¿cómo decirlo.. ?
' Doc: Eso tampoco importa. Díganos, ¿cuánto gana? ¡Importantes !

Horvsns: ¿Y ustedes quiénes son?


Lrc: Lic, n¡nc 1. . A cada adjetivo los importantes se inflan mds y más.

*Xl$oT'ffi; -
sEr.rrDo DsL Hr.rMoR: su refinamiento, su destreza,, su cordura, su
LIC, INcE, DOC: Somos los importantes. figura, su herradura... Su... levadura..:
Doc: Y nuestro trabajo es asegui'arnos de que los que pasen por
aqul sean importantes. Sentido del Humor se queda sín adietivos y los importantes se em-
Llc: Y si no demuestran que son importantes... piezan a des@ar, pero interviene el hombre.
Lrc, INcE y Doc: No pasarán.
HoNrsnB: Estamos buscando mi risa. Ho¡,tsRE: ¡Su altura, su pintura, su mesura, su lindura, su anchura,
Doc: Eso no es importante. Su inteligentufa, su,..
": Hotuane: ¿Y qué es importante para ustedes?
i: INc¡' Todo lo que sea serio. Ins importantes explotan
Ltc: Todo lo que sea cotidiano.
Doc: Todo lo que sea práctico. SsNrno DEL HuMoR: l¡s inflaste de más.
Llc: Pero sobre todo no hay que perder el tiempo. Hotr¿sRE: Eso quiere decir que sólo nos falta un obstáculo.
Doc: Porque el tiempo es importante. ¿ SEI'üIDo DEL HuMon: Sí, el desiefto de las penas.
INcr: y la vida... HoMsRE: Don Poquelln dijo que era el más peligroso. ¿Por qué?
Lrc, Incn y Doc: Es importante. Swrno DEL HuMoR: Porque este obstáculo no 10 podemos evitar,
HoN¡enB: ¿Y por qué es importante la vida? brincar o rodear, tenemos que cruzar por las penas, las triste-
SeNrpo oel Hurr¿on: Eso, ¿por qué? zas y los problemas para seguir nuestro camino.
Lic: La vida. La vida es importante porque... Bueno,.. Este... Inge, HoMBR-E: Entonces, no hay manera de evitar el sufrimiento.

¿por qué es importante la vida? Sslüroo onL Hutrlon: No la hay.

22 I INBA
--23 Arblstic¿¡
Bibtioteaa Centro de Edu6áci6¡
l Ju¡n
*_.___-*__** ry¡ffi.*-
Entra un. vendedor. HoMeRE: Pues creo que s...
Spurmo DEL HUMoR: No gracias.
CnRnto: Sí la hay. Mi
nombre es Cardio Ncrn Censo y he escucha- Canuo: Permiso, señor, dígale a su mascota que no se meta.
clo que desean cruzar el desierto de las penas y yo tengo el SeNrrno DEL HUMoR: No soy su mascota, soy su Sentido del Ftrurnor
artef¿tcto ideal para ustedes. Se trata de esta herrrrrrmosura y no nos interesa su impermeable.
de gabardina impermeable que 1o protege de todo sentimien- Hon¡nns: Pues el ejemplo funcionó, además este señor no me pare-
to adverso. Póngasela y le garantizo que no sentirá absoluta- ce el tipo de persona que sienta algo.
mente nada, ya que su forro recubierto protege y aísla el alrna Snwrmo DEL HTJMoR: Ese es el punto. Si te 1o pones no sentirás na-
no clejando entrar ni salir ningúrn sentimiento. Es un diseño da: ni tristeza, ni dolor, ni felicidad, ni arnor, ni nada.
exclusivo de los labofatorios Mevale. S.A. de C.V. CRRnto: Enano, me estás echando a perder una venta.
F{oN¿ens: ¿Y de veras sirve? SB¡rurno pBL Hulaon: ¿A quién llamas enano?
C¡,Ruo: Claro. Mire a su alrededor y vea cuántos llevan puesta C¿n¡to (enérgico): A ti te llamo enano.
una, está de moda. Para que vea que no lo engaño le voy a SnNrpo onr Huvton (asustado): Sí, claro, sólo quería saber si te
poner un ejemplo, para lo cual voy a llamar a mi hermosa referías a mí o a algún otro enano.
asistente... ¡Lidia! CaRuo: Entonces, ¿compra uno?

Entra Augusto, el payaso, con una peluca 1t una falda. Pausa. Sentido del Humor notablemente tenso.

Cnnuo: Ahora ie pondré la gabardina y procecleré a realizar la Hounnn: No.


prueba que usted no podrá creer. (A Augusto.) iGordis! ¡Feo- SnNrroo DEL HuMon: ¡Bravo!
ta ! ¡Tontota ! Cenolo: Como quiera, no 1o necesito, tengo muchos clientes. Usted
SeNrroo pel Huvon (a Cardio): ¡Farsante! se pierde la oportunidad de estar confortablemente insensi-
Cnnuo: Muy bien, caballero. ¿Alguien más que se anime a hacer ble. (Para sí.) Confortablemente insensible, suena bien para
la prueba? una campaña publicitaria. Creo que haré una canción promo-
Hovlnne: ¿Puedo? cional. (SaIe.)
Cnnpro: Claro. SENrroo DEL HuMon: No te arrepentirás.
FIoMnne: ¡Moco verde! IIondeRE: No estoy seguro, pero ya que estamos aquÍ, crucemos el
CRnoto: Lo ve, no pasa nada. Bueno, Lidia, ya vete. desierto de las penas.
SBnrmo npr- HuuoR: Crucemos.
Le quita la gabardina y Augusto sale lanzando besos coquetamente.
El Hombre y Sentido del Humor cruzan eI desierto, pero unafuerza
C¿.nuo: ¿;Le cloy la suya? invencible los va frenando. El Hombre se ve cada vez más agotado.

24 25
Horr¡BRE: ¿Dónde estás? Hounnp (pausa): Vamos.
Ssnrtno HuMon: Aquí, ¿y tú, dónde estás?
DEL
Fiotr¿sRn: Aquí. No te veo. Al decir esto se reanuda fuerza del desierto y el Vampiro crece
Ia
Snxrtno ost- HuvoR: Yo tamPoco. hasta convertírse en un gigantesco monstruo.
Hon¿nnp: Se está rompiendo.
Sp¡¡rrno ont- F{utr¡on: ¿Qué cosa? Vnuprno DE LA Rrsn: Vas a morir, jirjirjir.
F{otr,lens: Lo que no se tenía que romper.
SnNrno DEL HuMon: ¿Qué cosa? El Hombre y Sentido del Humor se enfrascan en una gran pelea
FIomnnB: Lo que dijo don Poquelín qlle no se tenía que romper. con el Vampiro de Ia Risa y lo derrotan. EI Vampiro desoparece con
Snrurtno nel Hutr¿on: ¿Qué cósa? un gran escándalo. Todo vuelve a la calma. Sólo el Ilombre se
I-{or¿ene: Mi corazón. Se está rornpiendo. incorpora en el centro.
Ssxrroo,bpr- Hun¿oR: Aguanta.
HounRe: No puedo. HoNdens: Sentido del Humor, 1o derrotarnos. ¡Lo hicimos! Fero no
Sprurlno oEt- Hun¿oR: Aguanta. siento que haya recuperado mi risa. Sentido del Humor
F{oH¿nne: No puedo. ¿dónde estás? Mi risa, quiero mi risa.
SsNrmo pnl Huvton: Aguanta. Doiv PoeuelÍu (entrando): Ya la tienes, sólo que está muy débil, de
FloN¿ene: ¡No quiero! hecho se está muriendo.
Hounnr: ¡Don Poquelín! ¿Por qué está muriendo mi risa?
AI. d,ecir esto, desaparece Ia fuerza que los frenaba. Se detienen. DoN Poeunrñ: La perdiste por mucho tiempo y ahora es demasia-
do tarde
SeNrno ost- Huvton: ¿Cómo que no quieres? Vamos. Hotusnr: No puede ser, tengo que revivirla. Sentido del Hurnor rne
F{on¿nRB: Estoy cansado, harto, me duele el alma. No quiero. ayudará. ¿Dónde está?
SsNrno ner- Hu\4on: No ves que si no quieres, no podemos seguir. DoN Poeunlñ: Ahora es tan pequeño que ya no 1o ves.
Hon4snn: No quiero que se muera mi risa don Poquelín, su excelen-
Aparece el Vampiro. cia, ayúdeme por favor.
Dotq Poeuelñ: Existe un último recurso, pero si éste falla nada
Vntupmo DE LA Rls¡,: Tu risa quieres recuperar, jarjarjar. No vas a podrás hacer.
poder, jerjerjer. Hon¡enn: Lo que sea, haré lo que me pida
SpNrtno opt- Hul,ton: Mira, falta poco, ahí está el Vampiro. For DoN PoeueLÍN: El cuarto de los espejos.
favor. Hounne: ¿Qué es eso? ¿Dónde está?
F{oN¿ene: ¿Y si se rompe? Do¡¡ PoeueI-ÍN: En él estamos.
SnN'rno nnl HuuoR: Es mejor que se rompa, a que se pudra.

26 27
,\t i.lum,inan vr¿rios espe.ics. Dou PoqurlÍN: Quiero decirte algo más, ¿tú sabes por qué el hom-
bre es ei único animal que ríe?
HoNtnna: ¿Qué debo hacer? Flotrnnnn: ¿Porque es ei má.s listo?
Do¡t Poquer-Íht: Verte en los espejos. .DoN PoQueLñ: No. Forque es el más tonto. Se ha hecho la vida tan
difícil que para soportarla inventó la risa; por eso, para no
El Ílombre se ve en varios espejos, hasta que se detiene frente ci volverse loco, hay que reír un poco.
uno de ellos.
Entra una banda de payasos encabezada por Augwsto, Nievefaz y
I{ounns (sorprendido): Soy yo, pero háce mucho tiempo, cuando Patíño. Todos cantan y bailan
**era un niño. Estaba apiendiendo a patinar con mis amigos,
-*o cu&fldo de repente ladró el perro de Juan. Me asusté, me caí Don PoeuelÍN:
.,*"r y todo el rnundo se rio de mí. Me acuerdo que me eno.ié
....,.",rnucho en ese momento, pero la verdad sí fue muy gracioso. Los problemas, los dilemas,
."-.*(Sonríe y va a otro espejo.) Ese soy yo cuando me puse mi las preguntas sin respuesta,
,....- prirnera corbata. Fui a una fiesta en la secundaria y qué la injusti cia, Ia pobreza,
importante me sentía, pero cuál' fue mi sorpresa cuando des- tantas caras de tristeza,
." cubrí qlre yo era el único cott corbata. Nadie quiso bailar con- la miseri a, la locura,
migo, ¿quién iba a querer bailar con alguien peinado de taya La crueldad, la gueffa, la tortura.
I
en medi o? (Ríe débilmente y va a otro espejo.) Ahí estoy Es para volverse loco;
cuando me recibí. Me tocó dar un discurso por haber sacado ha-y que reír un poco.
las más altas calificaciones, y al pasar al frente me di cuenta
de que el discurso que preparé toda la noche. se me había Cluii'.,:
clvidado en el escritorio. Tuve que improvisar. Me sudaron
al, tanto las manos que cuaniiu recibí rni riiploma le dejé los Para no volverse loco
-*-- dedotes niarcados y así 1o enmarqué. (Ríe un poco más y va sólo hay que reír un poco.
a otro espejo.) Eso fue hace poco, estaba lloviendo y metí el Para no volverse loco
pie en un charco de lodo. Se me abrió el portafolios y pasó sólo hay que reír un poco.
un coche y me salpicó. Qué chistoso me veo haciendo rabie- Una risa des¿rtada
,,.*,,,.,--'f¿s. (.Ríe a carcajadas.) ¡Mi risa! ¡He recuperado mi risa! que te deforme Ia cara.
o una risa callada
Entra Sentido del Humor Se abrazan. Entra don Poquelín. que en el alma es forjada.
Motivos no faltarán

28 29
-rr

En la seri€ astroiabio ele iu hil:ii$teca


pAlA rerl' Sln parar'
escolí{r encontrali.{s :
un niño filosofanda
c un adulto jugando. . Libros con historias Cel presente y del pasado
Para no volverse loco,
. Lit¡¡'os in-formatir,:os
. Poemas ilustrados
sólo hay que reír un poco.
Lee en silencio para Li

DoN PoqunlÍN: Los problemas, los dilemas. )'en voz al.ta para quien tú quieras
Cono: Una risa desatada.
Dow Poeunr,ÍN: Las preguntas sin respuesta. Otros títulos que aparecen en esta serie:
CoRo: Que te deforrnen la cara. A golpe de calcetín
Do¡¡ PoeuelÍN: La injusticia, la pobreza. Caperucita Roja, Verd,e, Arnarilla, Azul y Blanca
Cono: Un niño tilosofando.
Contaminación
F-low PoeunlÍi.t: fuIuchas caras de tristeza.
Cuentos de corsarios, piratas y bandidos
Cono: ¡Es para volverse Joco!
Topos: Doña josefa y sus corr"spiraciones
El cuadnno de Pancha
Para no vcllverse loco, Et Tbmbuctú / El preso núm,era cuatro
sólo hay quc reír un poco.
Ctregorio y eI mar
no volverse loco
I]¿rra
Hijos de la printi.aera: aida y palabras de los i,ndt'os
sólo hay que r'eír un pcco... ¡más!
d,e AmM,ca, aol. 7

Todos ríen" mi.entras cae el telón. Juan Cuauhtli, Juan Aguita / Eí itipt, tie Inés
La casa imaginnria
La fórmula del doctor Funes
La Luna
Las montañas de plata / Una campana para san
FIN Mi,gueI
Las narraciones de niñas y ni,ños indígenas (2 aais.)
Los derechos i,e los niños se merecen un 10 (10 aols.)
Los huracünes
Óyn*u con los ojos

30

También podría gustarte