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Análisis de Flora Microbiana en Alimentos

Este documento describe los fundamentos de la determinación de la flora microbiana en muestras sólidas de alimentos. Explica que la contaminación microbiana de los alimentos puede causar grandes pérdidas económicas y afectar la salud pública al producir enfermedades transmitidas por los alimentos. Además, detalla los procedimientos analíticos para la detección e identificación de microorganismos en los alimentos, incluyendo la toma de muestras, el uso de medios de cultivo selectivos y los criterios para evaluar la
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Análisis de Flora Microbiana en Alimentos

Este documento describe los fundamentos de la determinación de la flora microbiana en muestras sólidas de alimentos. Explica que la contaminación microbiana de los alimentos puede causar grandes pérdidas económicas y afectar la salud pública al producir enfermedades transmitidas por los alimentos. Además, detalla los procedimientos analíticos para la detección e identificación de microorganismos en los alimentos, incluyendo la toma de muestras, el uso de medios de cultivo selectivos y los criterios para evaluar la
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DETERMINACIÓN DE LA FLORA MICROBIANA A PARTIR DE MUESTRAS

SOLIDAS (ALIMENTOS)

TEORIA RELACIONADA

La contaminación microbiana de alimentos es un problema serio para la industria alimentaria

por las grandes pérdidas económicas que trae consigo. Este fenómeno es mixto por la

participación de bacterias, hongos filamentosos y levaduras, pero ha sido estudiado mayormente

en bacterias y hongos filamentosos por su protagonismo en el daño.

Los hongos y las levaduras se encuentran ampliamente distribuidos en el ambiente, pueden

encontrarse como flora normal de un alimento, o como contaminantes en los equipos. Ciertas

especies de hongos y levaduras son útiles en la elaboración de algunos alimentos, sin embargo

también pueden ser causantes de la descomposición de otros alimentos. Debido a su crecimiento

lento y a su baja competitividad, los hongos y levaduras se manifiestan en los alimentos donde el

crecimiento bacteriano es menos favorable. Estas condiciones pueden ser bajos niveles de pH,

baja humedad, alto contenido en sales o carbohidratos, baja temperatura de almacenamiento, la

presencia de antibióticos, o la exposición del alimento a la irradiación. Por lo tanto pueden ser un

problema potencial en alimentos lácteos fermentados, frutas, bebidas de frutas, especias,

oleaginosas, granos, cereales y sus derivados y alimentos de humedad intermedia como las

mermeladas, cajetas, especias, etc.

Los hongos y levaduras pueden utilizar ciertos sustratos como pectinas, carbohidratos como

polisacáridos, ácidos orgánicos, proteínas y lípidos. También pueden causar problemas a través

de: (a) síntesis de metabolitos tóxicos (micotoxinas), (b) resistencia al calor, congelamiento,

antibióticos o irradiación y (c) habilidad para alterar sustratos no favorables permitiendo el


crecimiento de bacterias patógenas. Pueden también causar malos olores y sabores y la

decoloración de las superficies de alimento.

Existen grupos de levaduras que ejercen efecto perjudicial sobre los alimentos los cuales son

pocos y están identificados en géneros y especies comunes, según los reportes de cada tipo de

alimento revisado. Esto puede estar dado por la capacidad que poseen de resistir factores físicos,

compuestos químicos y factores ambientales que de forma natural o extrínseca contribuyen a

proteger los alimentos de origen vegetal y animal; fresco o elaborado contra el ataque de

microorganismos y en especial de levaduras.

Además de afectar la industria la contaminación microbiana de alimentos también afecta la

salud. Algunos microorganismos produce enfermedades la mayoría de carácter gastrointestinal

los cuales son síndromes originado por la ingestión de alimentos y/o agua que contengan agentes

etiológicos en cantidades tales que afecten la salud del consumidor a nivel individual o grupos de

población.

La Organización mundial de la Salud (OMS) ha definido a las Enfermedades transmitidas por

alimentos (ETAs) como “una enfermedad de carácter infeccioso o tóxico que es causada, o se

cree que es causada, por el consumo de alimentos o agua contaminada”.

Entre las bacterias productoras de ETAs encontramos el Clostridium entre las especies que

más se destacan en alimentos son: C. botulinum es el nombre de la bacteria que produce la

enfermedad del botulismo. Es formador de esporas y un potente productor de neurotoxinas,

aunque La incidencia de la enfermedad es baja es considerada de interés debido a la elevada tasa

de mortalidad si no se diagnostica y trata apropiadamente. Y C. perfringens Está ampliamente

distribuido en la atmósfera y se halla frecuentemente en el intestino humano y de muchos


animales domésticos y salvajes. Las esporas del microorganismo están presentes en el suelo,

sedimentos y áreas sujetas a la polución fecal por humanos y animales.

El control microbiológico nos permite conocer el número total de microorganismos presentes

en el alimento. Este número no guarda relación con el de microorganismos patógenos por lo que

no puede usarse como índice de su presencia y sólo debe considerarse un indicador de las

características higiénicas generales del alimento.

Podemos detectar la presencia de microorganismos y bacterias tales como aerobios

mesófilos, bacillus cereus, campylobacter, candida albicans, clostridium perfringesns, etc.

El primer método que se debe utilizar en el análisis de los alimentos es el de principios de

garantía de calidad microbiológica. El análisis microbiológico de los alimentos no se hace de

carácter preventivo, sino que nos permite valorar la cargar microbiana mediante la

inspección. Por esto mismo, no se puede aumentar la calidad microbiana de los alimentos

mediante esta inspección, sino que lo que hacemos es determinar cuáles son los puntos de riesgo

de contaminación de dicho alimento para que la Industria haga su trabajo.

En estos casos, la prevención persiste en evitar que lleguen al consumidor productos de

baja calidad microbiológica.

En el desarrollo de las BPE hay que hacer un análisis del riesgo consistente en determinar el

peligro para la salud humana de un factor patógeno presente en un alimento y el medio como

puede reducirse ese riesgo hasta valores infinitesimales por medios tecnológicos. Este riesgo

depende de la DMI (Dosis Mínima Infectiva) del microorganismo y de los valores del mismo

que se encuentren en el alimento; así mismo hay que valorar la carga inicial de microorganismos

en cada una de las raciones del alimento, y el número de raciones o partes consumidas por la

población en un determinado tiempo.


La letalidad del tratamiento a aplicar viene dada por la fórmula l = log10 (N0/Nc) donde Nc son

los valores aceptables del microorganismo a controlar y N0 la carga microbiana inicial para dicho

microorganismo.

La letalidad del tratamiento a aplicar viene dada por la fórmula l = log10 (N0/Nc) donde Nc son

los valores aceptables del microorganismo a controlar y N0 la carga microbiana inicial para dicho

microorganismo.

La segunda fase consiste en la toma de muestra y el análisis microbiológico de los productos

finales para su comprobación. Es necesario seguir un esquema de toma de muestras para obtener

resultados representativos.

El número de criterios utilizados a la hora de juzgar la calidad microbiológica de los

alimentos debe limitarse al mínimo necesario para así poder aumentar el número de análisis. Los

criterios de análisis aplicados han de ser específicos de cada alimento porque son diferentes los

microorganismos patógenos y alterantes de cada tipo de alimento.

¿Cuáles son los fundamentos de los procedimientos analíticos?

Heterogeneidad de la presencia de microorganismos en los alimentos. Consiste en la

evaluación de la muestra necesaria para evitar la distorsión producida por los microorganismos

que se encuentran en diferentes partes de las superficies y en segundo lugar, la determinación

del modo óptimo de remoción del micoorganismo de la muestra o lugar de muestreo. De esta

forma evitamos la contaminación ambiental durante la toma o transporte de muestras.

Transporte de muestras: Debemos evitar que se produzca, por un lado, la multiplicación de

los microorganismos presentes y por otro, la inactivación de algún microorganismo. Se

recomienda realizar el transporte a temperatura de 0º y no superar nunca las 24h.


Confianza en los procedimientos. Normalmente es necesario detectar bacterias que suponen

entre 10-4 y 10-7 de la flora normal del alimento, flora ésta inocua. Es necesario utilizar medios

selectivos para detectar estos microorganismos presentes en proporciones tan bajas. Debemos

tener en cuenta que las condiciones ecológicas pueden ser diferentes dando lugar a una distorsión

de los resultados.

Daño o lesión subletal: Son necesarios medios de recuperación en los que hay que

considerar: (a) El tipo de microorganismo a recuperar (G+, G-, hongo…), (b) El carácter y la

intensidad del daño infligido, (c) El tipo de alimento en el que esté el microorganismo y (d) El

medio selectivo final. Una vez considerado esto puede decidirse el tratamiento a seguir, que

puede ser el tratamiento líquido o sólido seguido del tratamiento selectivo.

Evaluación siotemática de los medios de cultivo. Dada la variabilidad debida a pequeños

errores en la preparación de los medios de cultivo, tanto los generales como los selectivos, es

necesario hacer controles periódicos que permitan comprobar tanto que las bacterias buscadas

crecen incluso a partir de células aisladas, como que las bacterias de la flora general son

satisfactoriamente inhibidas. Este tipo de control de los medios de cultivo se

denomina ecométrico.

Es necesario comparar los resultados con valores microbiológicos de referencia, que son los

valores obtenidos cuando la producción del alimento se ha ajustado a las BPE (Buenas Prácticas

de Elaboración).

¿Qué es el muestreo?

El muestreo consiste en separar una serie de muestras representativas del lote para

someterlas al análisis microbiológico.


Muestreo único. Cuando hay que hacer un muestreo de una partida única de alimento hay que

considerar que los datos de mayor importancia los proporcionan las normas de elaboración y

conservación del alimento. Esto es especialmente importante en partidas de alimentos

importados, sobre todo los enlatados.

Ningún muestreo único puede dar una garantía total de calidad microbiológica del alimento.

Análisis repetido. Se pueden definir dos tipos de riesgo microbiológico: (a) el riesgo del

consumidor: probabilidad de aceptación de lotes substándard y (b) el riesgo del fabricante:

probabilidad de rechazo de lotes substándard.

Planes de muestreo en tres categorías. Se aceptan con condiciones algunos alimentos que

sobrepasen la norma microbiológica establecida conforme a los valores microbiológicos de

referencia. Clase: aceptable, grado intermedio, inaceptable. En aquellos casos en que el obtener

valores más altos que los de referencia no hace inaceptable el alimento.

Toma de muestras representativas. Se realiza utilizando tablas de número al azar. Dentro de

cada unidad hay que tomar muestras representativas de todos los constituyentes del alimento,

para ello se debe homogeneizar la muestra usando batidoras o stomacher.

Utilización de los microorganismos como marcadores (índices e indicadores).

Históricamente, desde hace un siglo se estudia la detección de, primero, E. coli y

posteriormente, el grupo coli-aerogenes (enterobacteriaceas) como índice de contaminación final

en lugar de investigar la presencia de Salmonella typhi.

Microorganismo índice: aquél cuya presencia alerta de la posible presencia de un

microorganismo patógeno relacionado ecológicamente con él. (Ej.: E. colí índice de S. typhi).

Microorganismo indicador: aquel cuyo número indica un tratamiento inadecuado o una

contaminación posterior del alimento analizado.


Un microorganismo dado puede actuar como índice e indicador simultáneamente, incluso en

un mismo alimento. A pesar de que actualmente es posible detectar casi cualquier tipo de

microorganismo patógeno, se siguen llevando a cabo análisis de microorganismo determinados

como marcadores por razones de economía, rapidez y sensibilidad.

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