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Procedimiento de Amparo en Venezuela

Este documento describe el procedimiento para un juicio de amparo constitucional en Venezuela. Estipula que el proceso debe ser oral, público, breve, gratuito y no sujeto a formalidades. También requiere que se respete el debido proceso y que las partes tengan derecho a defenderse y presentar pruebas. El juez debe fallar en el mismo día o a más tardar dos días después de finalizada la audiencia. Cualquier decisión puede ser apelada en un plazo de tres días.

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Procedimiento de Amparo en Venezuela

Este documento describe el procedimiento para un juicio de amparo constitucional en Venezuela. Estipula que el proceso debe ser oral, público, breve, gratuito y no sujeto a formalidades. También requiere que se respete el debido proceso y que las partes tengan derecho a defenderse y presentar pruebas. El juez debe fallar en el mismo día o a más tardar dos días después de finalizada la audiencia. Cualquier decisión puede ser apelada en un plazo de tres días.

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PROCEDIMIENTO EN JUICIO DE AMPARO CONSTITUCIONAL

Por mandato del artículo 27 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,


el procedimiento de la acción de amparo Constitucional será oral, público, breve, gratuito
y no sujeto a formalidades. Son las características de oralidad y ausencia de formalidades
que rigen estos procedimientos las que permiten que la autoridad judicial restablezca
inmediatamente, a la mayor brevedad, la situación jurídica infringida o la situación que
más se asemeje a ella.

La aplicación inmediata del artículo 27 de la vigente Constitución, conmina a la Sala a


adaptar el procedimiento de amparo establecido en la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales a las prescripciones del artículo 27 eiusdem.

Por otra parte, todo proceso jurisdiccional contencioso debe ceñirse al artículo 49 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que impone el debido proceso, el
cual, como lo señala dicho artículo, se aplicará sin discriminación a todas las actuaciones
judiciales, por lo que los elementos que conforman el debido proceso deben estar
presentes en el procedimiento de amparo, y por lo tanto las normas procesales
contenidas en la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales
deben igualmente adecuarse a las prescripciones del citado artículo 49.

En consecuencia, el agraviante tiene derecho a que se le oiga a fin de defenderse, lo que


involucra que se le notifique efectivamente de la solicitud de amparo; de disponer del
tiempo, así sea breve, para preparar su defensa; de la posibilidad, que tienen todas las
partes, de contradecir y controlar los medios de prueba ofrecidos por el promovente, y por
esto el procedimiento de las acciones de amparo deberá contener los elementos que
conforman el debido proceso.

Ante esas realidades que emanan de la Constitución de la República Bolivariana de


Venezuela, la Sala Constitucional, obrando dentro de la facultad que le otorga el artículo
335 eiusdem, de establecer interpretaciones sobre el contenido y alcance de las normas y
principios constitucionales, las cuales serán en materia de amparo vinculantes para los
tribunales de la República, interpreta los citados artículos 27 y 49 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, en relación con el procedimiento de amparo previsto
en la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales,
distinguiendo si se trata de amparos contra sentencias o de los otros amparos, excepto el
cautelar, de la siguiente forma:

1.- Con relación a los amparos que no se interpongan contra sentencias, tal como lo
expresan los artículos 16 y 18 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías
Constitucionales, el proceso se iniciará por escrito o en forma oral conforme a lo señalado
en dichos artículos; pero el accionante además de los elementos prescritos en el citado
artículo 18 deberá también señalar en su solicitud, oral o escrita, las pruebas que desea
promover, siendo esta una carga cuya omisión produce la preclusión de la oportunidad,
no solo la de la oferta de las pruebas omitidas, sino la de la producción de todos los
instrumentos escritos, audiovisuales o gráficos, con que cuenta para el momento de
incoar la acción y que no promoviere y presentare con su escrito o interposición oral;
prefiriéndose entre los instrumentos a producir los auténticos. El principio de libertad de
medios regirá estos procedimientos, valorándose las pruebas por la sana crítica, excepto
la prueba instrumental que tendrá los valores establecidos en los artículos 1359 y1360 del
Código Civil para los documentos públicos y en el artículo 1363 del mismo Código para
los documentos privados auténticos y otros que merezcan autenticidad, entre ellos los
documentos públicos administrativos.

Los Tribunales o la Sala Constitucional que conozcan de la solicitud de amparo, por


aplicación de los artículos de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías
Constitucionales, admitirán o no el amparo, ordenarán que se amplíen los hechos y las
pruebas, o se corrijan los defectos u omisiones de la solicitud, para lo cual se señalará un
lapso, también preclusivo. Todo ello conforme a los artículos 17 y 19 de la Ley Orgánica
de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales.

Admitida la acción, se ordenará la citación del presunto agraviante y la notificación del


Ministerio Público, para que concurran al tribunal a conocer el día en que se celebrará la
audiencia oral, la cual tendrá lugar, tanto en su fijación como para su práctica, dentro de
las noventa y seis (96) horas a partir de la última notificación efectuada. Para dar
cumplimiento a la brevedad y falta de formalidad, la notificación podrá ser practicada
mediante boleta, o comunicación telefónica, fax, telegrama, correo electrónico, o
cualquier medio de comunicación interpersonal, bien por el órgano jurisdiccional o bien
por el Alguacil del mismo, indicándose en la notificación la fecha de comparecencia del
presunto agraviante y dejando el Secretario del órgano jurisdiccional, en autos,
constancia detallada de haberse efectuado la citación o notificación y de sus
consecuencias.

En la fecha de la comparecencia que constituirá una audiencia oral y pública, las partes,
oralmente, propondrán sus alegatos y defensas ante la Sala Constitucional o el tribunal
que conozca de la causa en Primera Instancia, y esta o este decidirá si hay lugar a
pruebas, caso en que el presunto agraviante podrá ofrecer las que considere legales y
pertinentes, ya que este es el criterio que rige la admisibilidad de las pruebas. Los hechos
esenciales para la defensa del agraviante, así como los medios ofrecidos por él se
recogerán en un acta, al igual que las circunstancias del proceso.

La falta de comparecencia del presunto agraviante a la audiencia oral aquí señalada


producirá los efectos previstos en el artículo 23 de la Ley Orgánica de Amparo Sobre
Derechos y Garantías Constitucionales.

La falta de comparecencia del presunto agraviado dará por terminado el procedimiento, a


menos que el Tribunal considere que los hechos alegados afectan el orden público, caso
en que podrá inquirir sobre los hechos alegados, en un lapso breve, ya que conforme al
principio general contenido en el artículo 11 del Código de Procedimiento Civil y el
artículo 14 de la Ley Orgánica de Amparo Sobre Derechos y Garantías Constitucionales,
en materia de orden público el juez podrá tomar de oficio las providencias que creyere
necesarias.

En caso de litis consorcios necesarios activos o pasivos, cualquiera de los litis consortes
que concurran a los actos, representará al consorcio.

El órgano jurisdiccional, en la misma audiencia, decretará cuáles son las pruebas


admisibles y necesarias, y ordenará, de ser admisibles, también en la misma audiencia,
su evacuación, que se realizará en ese mismo día, con inmediación del órgano en
cumplimiento del requisito de la oralidad o podrá diferir para el día inmediato posterior la
evacuación de las pruebas.

Debido al mandato constitucional de que el procedimiento de amparo no estará sujeto a


formalidades, los trámites como se desarrollarán las audiencias y la evacuación de las
pruebas, si fueran necesarias, las dictará en las audiencias el tribunal que conozca del
amparo, siempre manteniendo la igualdad entre las partes y el derecho de defensa.
Todas las actuaciones serán públicas, a menos que por protección a derechos civiles de
rango constitucional, como el comprendido en el artículo 60 de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, se decida que los actos orales sean a puerta
cerrada, pero siempre con inmediación del tribunal.

Una vez concluido el debate oral o las pruebas, el Juez o el Tribunal en el mismo
día estudiará individualmente el expediente o deliberará (en los caso de los Tribunales
colegiados) y podrá:

a) Decidir inmediatamente; en cuyo caso expondrá de forma oral los términos del
dispositivo del fallo; el cual deberá ser publicado íntegramente dentro de los cinco (5) días
siguientes a la audiencia en la cual se dictó la decisión correspondiente. El fallo lo
comunicará el juez o el presidente del Tribunal colegiado, pero la sentencia escrita la
redactará el ponente o quien el Presidente del Tribunal Colegiado decida.

El dispositivo del fallo surtirá los efectos previstos en el artículo 29 de la Ley Orgánica de
Amparo Sobre Derechos y Garantías Constitucionales, mientras que la sentencia se
adaptará a lo previsto en el artículo 32 eiusdem.

b) Diferir la audiencia por un lapso que en ningún momento será mayor de cuarenta y
ocho (48) horas, por estimar que es necesaria la presentación o evacuación de alguna
prueba que sea fundamental para decidir el caso, o a petición de alguna de las partes o
del Ministerio Público.

Contra la decisión dictada en primera instancia, podrá apelarse dentro de los tres (3) días
siguientes a la publicación del fallo, la cual se oirá en un sólo efecto a menos que se trate
del fallo dictado en un proceso que, por excepción, tenga una sola instancia. De no
apelarse, pero ser el fallo susceptible de consulta, deberá seguirse el procedimiento
seguido en el artículo 35 de la Ley Orgánica de Amparo Sobre Derechos y Garantías
Constitucionales, esto es, que la sentencia será consultada con el Tribunal Superior
respectivo, al cual se le remitirá inmediatamente el expediente, dejando copia de la
decisión para la ejecución inmediata. Este Tribunal decidirá en un lapso no mayor de
treinta (30) días. La falta de decisión equivaldrá a una denegación de justicia, a menos
que por el volumen de consultas a decidir se haga necesario prorrogar las decisiones
conforme al orden de entrada de las consultas al Tribunal de la Segunda Instancia.

Cuando se trate de causas que cursen ante tribunales cuyas decisiones serán conocidas
por otros jueces o por esta Sala, por la vía de la apelación o consulta, en cuanto a las
pruebas que se evacúen en las audiencias orales, se grabarán o registrarán las
actuaciones, las cuales se verterán en actas que permitan al juez de la Alzada conocer el
devenir probatorio. Además, en la audiencia ante el Tribunal que conozca en primera
instancia en que se evacuen estas pruebas de lo actuado, se levantará un acta que
firmarán los intervinientes. El artículo 189 del Código Procedimiento Civil regirá la
confección de las actas, a menos que las partes soliciten que los soportes de las actas se
envíen al Tribunal Superior.

Los Jueces Constitucionales siempre podrán interrogar a las partes y a los


comparecientes.

2.- Cuando el amparo sea contra sentencias, las formalidades se simplificarán aún más y
por un medio de comunicación escrita que deberá anexarse al expediente de la causa
donde se emitió el fallo, inmediatamente a su recepción, se notificará al juez o encargado
del Tribunal, así como a las partes en su domicilio procesal, de la oportunidad en que
habrá de realizarse la audiencia oral, en la que ellos manifestarán sus razones y
argumentos respecto a la acción. Los amparos contra sentencias se intentarán con copia
certificada del fallo objeto de la acción, a menos que por la urgencia no pueda obtenerse
a tiempo la copia certificada, caso en el cual se admitirán las copias previstas en el
artículo 429 del Código Procedimiento Civil, no obstante en la audiencia oral deberá
presentarse copia auténtica de la sentencia.

Las partes del juicio donde se dictó el fallo impugnado podrán hacerse partes, en el
proceso de amparo, antes y aún dentro de la audiencia pública, mas no después, sin
necesidad de probar su interés. Los terceros coadyuvantes deberán demostrar su interés
legítimo y directo para intervenir en los procesos de amparo de cualquier clase antes de
la audiencia pública.

La falta de comparecencia del Juez que dicte el fallo impugnado o de quien esté a cargo
del Tribunal, no significará aceptación de los hechos, y el órgano que conoce del amparo,
examinará la decisión impugnada.
I.- Del procedimiento en los amparos contra sentencias

Cuando el amparo se interponga contra sentencias, las formalidades se simplificarán al máximo y


por un medio de comunicación escrito (que deberá anexarse de inmediato, una vez recibido, al
expediente de la causa donde se emitió el fallo), se notificará al juez o encargado del Tribunal, así
como a las partes en su domicilio procesal, de la oportunidad en que habrá de realizarse la audiencia
oral, en la que ellos manifestarán sus razones y argumentos respecto a la acción. Los amparos
contra sentencias se intentarán con copia certificada del fallo objeto de la acción, a menos que por la
urgencia no pueda obtenerse a tiempo la copia certificada, caso en el cual se admitirán las copias
previstas en el artículo 429 del Código Procedimiento Civil, no obstante en la audiencia oral deberá
presentarse copia auténtica de la sentencia.

Las partes del juicio donde se dictó el fallo impugnado podrán hacerse partes en el proceso de
amparo, sin necesidad de probar su interés, antes de la audiencia pública y aún dentro de ella, mas
no podrán hacerlo después de tal acto. Los terceros coadyuvantes deberán demostrar su interés
legítimo y directo para intervenir en los procesos de amparo de cualquier clase antes de la audiencia
pública. La falta de comparecencia del Juez que dicte el fallo impugnado o de quien esté a cargo del
Tribunal, no significará aceptación de los hechos, y el órgano que conoce del amparo, examinará la
decisión impugnada.

II.- Del procedimiento en los amparos que no se interpongan contra sentencias

En los amparos que no se interpongan contra sentencias el proceso se iniciará por escrito o en
forma oral conforme a lo señalado en los artículos 16 y 18 de la LOA; pero el accionante además de
los elementos prescritos en el mencionado artículo 18 deberá también señalar en su solicitud, oral o
escrita, las pruebas que desea promover.

Ello, a criterio de la Sala, constituye una carga cuya omisión produce la preclusión de la oportunidad
probatorio, no sólo la de la oferta de las pruebas omitidas, sino también la de la producción de todos
los instrumentos escritos, audiovisuales o gráficos, con que cuenta para el momento de incoar la
acción y que no promoviere y presentare con su escrito o interposición oral; prefiriéndose entre los
instrumentos a producir los auténticos. El principio de libertad de medios regirá estos
procedimientos, valorándose las pruebas por la sana crítica, excepto la prueba instrumental que
tendrá los valores establecidos en los artículos 1359 y1360 del Código Civil para los documentos
públicos y en el artículo 1363 del mismo Código para los documentos privados auténticos y otros que
merezcan autenticidad, entre ellos los documentos públicos administrativos.

Los Tribunales o la Sala Constitucional que conozcan de la solicitud de amparo, de conformidad con
lo previsto en los artículos 17 y 19 de la LOA, admitirán o no el amparo, ordenarán que se amplíen
los hechos y las pruebas, o se corrijan los defectos u omisiones de la solicitud, para lo cual se
señalará un lapso, también preclusivo. Admitida la acción, se ordenará la citación del presunto
agraviante y la notificación del Ministerio Público para que concurran al tribunal a conocer el día en
que se celebrará la audiencia oral, la cual tendrá lugar, tanto en su fijación como para su práctica,
dentro de las noventa y seis (96) horas siguientes a la fecha de la última notificación efectuada. Para
dar cumplimiento a la brevedad y falta de formalidad, la notificación podrá ser practicada mediante
boleta, o comunicación telefónica, fax, telegrama, correo electrónico, o cualquier medio de
comunicación interpersonal, bien por el órgano jurisdiccional o bien por el Alguacil del mismo,
indicándose en la notificación la fecha de comparecencia del presunto agraviante y dejando el
Secretario del órgano jurisdiccional, en autos, constancia detallada de haberse efectuado la citación
o notificación y de sus consecuencias. En la fecha de la comparecencia que constituirá una
audiencia oral y pública, las partes, oralmente, propondrán sus alegatos y defensas ante la Sala
Constitucional o el tribunal que conozca de la causa en primera instancia, y ésta o éste decidirá si
hay lugar a pruebas. En este caso, el presunto agraviante podrá hacer valer las que considere
legales y pertinentes. Los hechos esenciales para la defensa del agraviante, así como los medios
ofrecidos por él se recogerán en un acta, al igual que las circunstancias del proceso. La falta de
comparecencia del presunto agraviante a la audiencia oral aquí señalada producirá los efectos
previstos en el artículo 23 de la LOA. La falta de comparecencia del presunto agraviado dará por
terminado el procedimiento, a menos que el Tribunal considere que los hechos alegados afectan el
orden público, caso en el cual, podrá inquirir sobre los hechos alegados, en un lapso breve, de
conformidad con el principio general contenido en el artículo 11 del Código de Procedimiento Civil y
el artículo 14 de la LOA. En caso de litis consorcios necesarios activos o pasivos, cualquiera de los
litis consortes que concurran a los actos, representará al consorcio. El órgano jurisdiccional, en la
misma audiencia, decretará cuáles son las pruebas admisibles y necesarias, y ordenará, también en
la misma audiencia, la evacuación de aquellas que fueren admitidas. La evacuación se realizará en
ese mismo día, con inmediación del órgano en cumplimiento del requisito de la oralidad o podrá
diferirse para el día inmediato posterior.

En ejecución del mandato constitucional que prevé que el procedimiento de amparo no está sujeto a
formalidades, el Juez que conozca de la acción dictará los trámites con base a los cuales se
desarrollarán las audiencias y la evacuación de las pruebas, si fueran necesarias. Tal determinación
la hará en las audiencias manteniendo siempre la igualdad entre las partes y el derecho de defensa.
Todas las actuaciones serán públicas, a menos que por protección a derechos civiles de rango
constitucional, como el comprendido en el artículo 60 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, se decida que los actos orales sean a puerta cerrada, pero siempre con inmediación
del tribunal.

Una vez concluido el debate oral o las pruebas, el juez o el Tribunal en el mismo día estudiará
individualmente el expediente o deliberará (en los caso de los Tribunales colegiados) y podrá:

a. Decidir inmediatamente; en cuyo caso expondrá de forma oral los términos del dispositivo del fallo,
el cual deberá ser publicado íntegramente dentro de los cinco (5) días siguientes a la audiencia en la
cual se dictó la decisión correspondiente. El fallo lo comunicará el juez o el presidente del Tribunal
colegiado, pero la sentencia escrita la redactará el ponente o quien el Presidente del Tribunal
Colegiado decida. El dispositivo del fallo surtirá los efectos previstos en el artículo 29 de la LOA,
mientras que la sentencia se adaptará a lo previsto en el artículo 32 eiusdem.

b. Diferir la audiencia por un lapso que en ningún momento será mayor de cuarenta y ocho (48)
horas, por estimar que es necesaria la presentación o evacuación de alguna prueba que sea
fundamental para decidir el caso, o por así solicitarlo alguna de las partes o el Ministerio Público.

Contra la decisión dictada en primera instancia, podrá apelarse dentro de los tres (3) días siguientes
a la publicación del fallo. Dicha apelación se oirá en un sólo efecto a menos que se trate del fallo
dictado en un proceso que, por excepción, tenga una sola instancia. De no apelarse, pero ser el fallo
susceptible de consulta, deberá seguirse el procedimiento seguido en el artículo 35 de la LOA, esto
es, que la sentencia será consultada con el Tribunal Superior respectivo, al cual se le remitirá
inmediatamente el expediente, dejando copia de la decisión para la ejecución inmediata. Este
Tribunal decidirá en un lapso no mayor de treinta (30) días. La falta de decisión equivaldrá a una
denegación de justicia, a menos que por el volumen de consultas a decidir se haga necesario
prorrogar las decisiones conforma al orden de entrada de las consultas al Tribunal de la segunda
instancia. Cuando se trate de causas que cursen ante tribunales cuyas decisiones serán conocidas
por otros jueces o por la Sala Constitucional, por la vía de la apelación o consulta, en cuanto a las
pruebas que se evacuen en las audiencias orales, se grabarán o registrarán las actuaciones, las
cuales se verterán en actas que permitan al juez de la Alzada conocer el devenir probatorio.
Además, en la audiencia ante el Tribunal que conozca en primera instancia en que se evacuen estas
pruebas de lo actuado, se levantará un acta que firmarán los intervinientes. El artículo 189 del
Código Procedimiento Civil regirá la confección de las actas, a menos que las partes soliciten que los
soportes de las actas se envíen al Tribunal Superior. Los Jueces Constitucionales siempre podrán
interrogar a las partes y a los comparecientes.

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