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Identidad Personal en la Catequesis

Este documento presenta una lección sobre la importancia de conocerse a uno mismo. Incluye dinámicas e historias para ayudar a los estudiantes a reflexionar sobre quiénes son realmente y lo difícil que es responder a la pregunta "¿Quién soy yo?". También explica que nuestro yo se puede dividir en cuatro partes y que conocerse a uno mismo es un proceso de toda la vida.

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Gerardo Conislla
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Identidad Personal en la Catequesis

Este documento presenta una lección sobre la importancia de conocerse a uno mismo. Incluye dinámicas e historias para ayudar a los estudiantes a reflexionar sobre quiénes son realmente y lo difícil que es responder a la pregunta "¿Quién soy yo?". También explica que nuestro yo se puede dividir en cuatro partes y que conocerse a uno mismo es un proceso de toda la vida.

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Tema 3

¿Quién soy Yo?


Objetivo Ambientación
Descubrir nuestra necesidad de
 Colocar en la parte visible del salón una
conocernos para nuestra plena
silueta de una persona (puede ser el
maduración y crecimiento personal. cuerpo entero o solo un perfil).
 Alrededor de la imagen, coloca estas
frases, escritas con letras grandes para

 Indicaciones que los chicos puedan leerlas: “Conócete


a ti mismo. Este es el principio de la
sabiduría”. “El viaje más difícil del
Hay que seguir dándole mucha hombre es el viaje hacia adentro”.
importancia a este momento inicial del  Tener preparado un cartel grande con la
encuentro. Por eso, el catequista pregunta ¿Quién soy yo? Para pegarlo
saludará a los presentes y les preguntará sobre una pizarra en el momento
cómo les han ido las cosas desde el indicado de la dinámica 1 ¿Quién soy
último encuentro. yo?
 Caramelos para dar como premio a la
Si hay algún integrante nuevo se le
dinámica 1
presenta de manera sencilla antes de
 Hacer con cartulina una ventana de
comenzar y se le saluda con un aplauso
cuatro hojas. En cada hoja escribir: Yo
de bienvenida a la comunidad.
abierto; Yo ciego; Yo íntimo; Yo
desconocido. Esta ventana se colocará
Se repasa lo visto la semana anterior y
durante la explicación de la dinámica 1.
se proclama el tweet de la semana. Se
pega junto al anterior.  Fotocopiar las oraciones y la hoja del
cuento para cada uno de los chicos.
Se pregunta si trajeron su carta. Se les  Preparar una cesta o caja forrada para
pide que doblen la hoja hacia adentro que los chicos depositen sus
(en tres partes, como un sobre) y se les compromisos.
pide que pongan su nombre a su carta.
Se invita a tenerlas a la mano para el El Tweet de la semana
momento de la celebración de amor.
¡Jesús nos ha convocado
para ser sus amigos!
Siguiendo
Oración Inicial
Signo: Empezamos nuestra oración invocando al Espíritu Santo (se enciende el
cirio). Entramos en la presencia del Señor en el nombre del Padre…..
Animador: Jesús nos ha convocado para ser sus amigos y vivir la aventura de la
vida y de la fe junto a Él, como amigos. Vamos invocar a su Espíritu para que nos
ayude en este camino y también para que nos inspire y sostenga durante estos
encuentros de formación. Juntos decimos con mucha fe:
Todos: Oración al Espíritu Santo.
Todos: Dios te salve María……
Signo: Terminamos este encuentro en el nombre del Padre…..
Desde la Vida
Dinámica: ¿Quién soy yo?
Objetivo: Reflexionar sobre lo difícil que es responder a la pregunta ¿Quién soy yo?
Porque lo confundimos con lo que hacemos y como somos.
Materiales: Una tarjeta de papel o cartulina (de 20 x 10 cm.) y un plumón para cada
joven. Cinta maskingtape.
Desarrollo: El catequista entrega una tarjeta y un plumón a cada joven. Cuando
todos tengan el material les comenta que vamos a realizar un concurso. Se va a
colocar sobre la pizarra una pregunta y cada uno va a tener que responderla en un
tiempo máximo de 30 segundos. Su respuesta la van a escribir en la tarjeta que han
recibido, con letra grande, para que todos la puedan leer de lejos. La respuesta debe
ser corta, en una o tres palabras como máximo. El primero que responda a la
pregunta tiene un premio y el que no responda a la pregunta en el plazo dado tendrá
un castigo.
Cuando todos hayan comprendido las indicaciones, el catequista dice: “En sus marcas,
listo, ya…” y pega sobre la pizarra el cartel con la pregunta ¿Quién soy yo? Y se
empieza a controlar el tiempo.
El catequista va recibiendo las respuestas de los que terminan antes del plazo. Cuando
el tiempo se ha cumplido, el catequista da la orden de detenerse y recoge todas las
respuestas y, las va pegando alrededor de la silueta de la ambientación. Si alguno no
terminó en el tiempo establecido, lo hace bailar de chipi chipi u otro canto con
movimiento, como castigo. Si hubo ganador (es) los premia con un caramelo. Si hay
caramelos para todos, los premia a todos.
Luego de los premios y castigos, evalúa la experiencia con los confirmandos:

 ¿Cómo se sintieron ante la pregunta?


 (Leen juntos las respuestas)¿Qué les parecen las respuestas?
 ¿Realmente sabemos quiénes somos?
 ¿Será importante saber quién soy?, ¿Por qué?
 ¿Qué necesitaría para saberlo?

Concretizando
Es difícil responder a esta pregunta porque es muy común que el ser humano tienda
a confundir, esta pregunta con:
o ¿Cómo Soy?; lo más probable es que respondas por la parte física. Alto, bajo,
flaco, gordo, morocho, rubio. Y en un análisis más profundo buscarás tus
dones, tus fallas. Describirse por afuera va ser muy fácil... y
o ¿qué hago? También es muy fácil saber lo que uno hace todos los días.
Juegas al fútbol, cantas, bailas, estás con tus amigos, etc. Y hay mucha gente
que cree que es por lo que hace. O sea, que nuestro ser está determinado por
lo que nosotros hacemos, entonces, cuanto más hacemos más somos. Pero
esto no es así, ni tampoco es lo importante, si no que es saber... cómo eres
por dentro, cómo eres realmente...

Dicen que nuestro yo se parece a una ventana dividida en 4 partes:


a. El YO ABIERTO: es la parte de mi persona que yo conozco y que también
conocen los demás.
b. El YO ÍNTIMO: es la parte que solo conozco yo y los otros desconocen
c. El YO CIEGO: es la parte de mi persona que yo no conozco, pero los demás sí
conocen, comentan e intuyen
d. El YO DESCONOCIDO: es la parte de mi persona que no conozco y que los
otros también desconocen.
Desde la Vida
En el transcurso de la vida vamos abriendo nuestra ventana a los demás. Lo hacemos
por medio de la comunicación. Compartimos con los demás ese yo íntimo y ellos nos
ayudan a hacer claridad sobre él y sobre el yo ciego. Todo eso que descubren los
demás en nosotros, nos ayuda a abrir nuestra ventana. Nuestro yo íntimo se queda
muy pequeño cuando aprendemos a confiar en los otros, especialmente en las
personas que nos quieren, en Jesús y en María. Cuando vamos madurando, el yo
desconocido se va haciendo más pequeño, porque voy aprendiendo a conocerme.

Cuento: Morir en la pavada


Objetivo: Tomar conciencia de la importancia de saber quiénes somos para nuestra
realización personal.
Materiales: Hoja con el cuento “Morir en la pavada” para cada chico.
Desarrollo: El catequista motiva diciendo que hemos visto que es difícil conocerse a
uno mismo. ¿Por qué será importante conocernos totalmente? (se deja que los chicos
den alguna respuesta). Vamos a tratar de comprender la importancia de conocernos
leyendo una historia.
Se entrega a cada joven la hoja con el cuento y se pide que la lean en silencio. Luego,
el catequista la lee en voz alta, tratando de dar tonalidades con su voz y gestos, para
que el joven se imagine la escena. Luego se plantean las siguientes preguntas:

 ¿De qué trata el cuento?


 ¿Qué le pasó al cóndor?
 ¿El cóndor era feliz? ¿Por qué?
 ¿Cómo te hubiera gustado que termine la historia?
 ¿Por qué será importante conocerse a sí mismo?

Concretizando
Conocerse es una tarea que dura toda la vida y, en algunos casos, como el personaje
del cuento, una persona puede morir sin haberse conocido y, lo que es peor, sin
haberlo intentado.
Lo triste de no conocerse es vivir como alguien diferente. Un cóndor nacido para volar
pasó toda su vida mirando el suelo.
Es un camino difícil pero necesario. ¿Quién nos puede ayudar? Vamos a dejarnos
iluminar por la Palabra de Dios.

Escuchando al Padre
Proclamar: Sal. 139, 1-4. 7-13
"Señor, tú me examinas y me conoces, sabes si me siento o me levanto, tú conoces
de lejos lo que pienso. Ya esté caminando o en la cama me escudriñas, eres testigo de
todos mis pasos. Aún no está en mi lengua la palabra cuando ya tú, Señor, la conoces
entera. Me supera este prodigio de saber, son alturas que no puedo alcanzar. Pues
eres tú quien formó mis riñones, quien me tejió en el seno de mi madre”.

 Las cuatro caras de mi yo


 Hemos dicho que nuestro yo es como una ventana de cuatro hojas.
o La primera hoja es lo que muestro de mi persona a los demás: lo que yo
conozco de mí y lo que los demás también conocen.
Escuchando al Padre
Esta es la parte más fácil de conocer de nuestra persona.
 La segunda hoja muestra lo que los demás ven de mí, lo que los demás
conocen de mí. Por eso, el conocimiento de nosotros requiere silencio,
sencillez, apertura a los otros, confianza en los propios valores y los valores de
los demás.
o La tercera hoja muestra lo que solamente yo conozco de mí y los demás
ignoran. Esto supone entrar dentro de uno mismo y contemplar todos los
elementos que integran el propio yo. La persona que no se conoce se engaña
de dos maneras: teniendo una imagen negativa o aparentando una
autoimagen idealizada que no responde a la realidad.
o Y la cuarta hoja muestra Lo más íntimo de mi ser. Lo que sólo Dios conoce.

 La clave de mi Yo: Dios


 Dios nos ha creado y, por eso, solo Él conoce lo más profundo de nuestro ser.
Nuestro potencial. Lo que estamos llamados a ser.
 Solo Dios conoce lo que hay en lo profundo de mi corazón y a lo largo de mi
vida lo va a ir revelando, siempre y cuando yo lo escuche.
 Esto supone que tomemos nuestra vida con seriedad, que deseemos crecer y
madurar como personas, que cultivemos ciertas actitudes y valores que nos
permitan no solo ir por la vida decidiendo lo que queremos (libertad, silencio,
solidaridad, escucha…) sino que alimentemos nuestra relación personal con
Dios (oración, sacramentos, comunidad…) para ir descubriendo quienes somos.
 Si no somos capaces de dar un espacio en nuestra vida para el diálogo con
Dios, seremos como el cóndor del cuento, un ser insatisfecho, que vive una
vida que no le corresponde, siempre con un vacío en el alma que nada llenará.
Viviremos y moriremos como unos pavos, unos tontos, en la pavada.

 Conocerme me pone en sintonía con el otro


 Darnos a la tarea de conocernos a nosotros mismos es fundamental para
conocer, comprender y amar a los demás y relacionarse en armonía con Dios y
la naturaleza.

Poniéndome en Camino
Conociéndome
 Se le pide al joven que como tarea confeccione una ventana con cuatro hojas
como la del modelo. Pueden adornarla y colorearla como ellos quieran. Esta
ventana debe reflejar su persona.
 Una vez confeccionada, que escriba en la Hoja del Yo Abierto, sus características
físicas, cualidades y virtudes.
 Con la ayuda de sus familiares, amigos y conocidos, llene la segunda hoja del Yo
intimo.
 Luego deben reflexionar sobre sí mismos y escriba sus secretos: lo más íntimo de
sí mismos que solo ellos conocen, en la Hoja del Yo ciego.
 Por último, debe orar durante la semana pidiendo a Dios que le ayude a conocer
sus potencialidades para llegar a tu plenitud humana.
 El próximo encuentro deben traer su “Ventana” para entregarla al catequista.
Celebrando el Amor
Ambientación: Prepara junto con los jóvenes el altar, donde se colocará una canasta
o caja (en la que se depositaran las cartas de compromiso), una imagen de Jesús, la
Biblia y un cirio.
Signo: En el nombre del Padre…..
Lector: Un sabio dijo que cada ser humano tiene tres nombres, pero solo uno de ellos
es el importante. El primer nombre es el que nos ponen al nacer. El segundo nombre
es el que nos pone la sociedad. El tercer nombre, que es el más importante, es el que
nos lo pone Dios. Es el que contiene nuestra potencialidad más profunda. Un ejemplo
es nuestra Madre del cielo. Sus padres le dieron su primer nombre: María; sus
vecinos, amigos y la iglesia le dieron su segundo nombre: la Madre de Jesús; pero su
verdadero nombre se lo dio Dios con el saludo del ángel: la llena de gracia.
Nosotros también hemos recibido un nombre al nacer, que nos lo han regalado
nuestros padres: Rosa, José…(dice el nombre de cada chico).
Cuando crecemos, vamos recibiendo otros nombres que nos lo dan nuestros amigos,
vecinos, conocidos. Somos el hijo de..; la hermana de…; el chancón, la bonita…, el
catequista… (si ha salido algún nombre de este tipo durante el encuentro, se lo
menciona).
Saber quiénes somos es importante porque nos permitirá realizarnos plenamente; y
solamente Dios puede darnos nuestro nombre real.
Animador: El único que puede ayudarnos a descubrir quienes somos es aquel que
nos dio nuestro verdadero nombre, aún antes de nacer: Dios. Vamos a pedirle a Dios
que nos ayude a conocernos y nos de la fortaleza para realizarnos plenamente.
Rezamos juntos la oración “Mírame Señor y deme quien soy”
Todos: “Mírame Señor y dime quién soy”.
Animador: Como signo de este deseo de conocernos mejor, vamos a colocar en el
cesto nuestra carta de compromiso.
Signo: Terminamos este encuentro en el nombre del Padre…..
Oración al Espíritu Santo Oración al Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo Ven Espíritu Santo


Sobre este grupo de jóvenes Sobre este grupo de jóvenes
Que se prepara este año para celebrar Que se prepara este año para celebrar
El sacramento de la Confirmación. El sacramento de la Confirmación.
Danos tu luz para comprender tu Danos tu luz para comprender tu
Palabra y tu mensaje, Palabra y tu mensaje,
Y fuerza para llevar a la vida lo que Y fuerza para llevar a la vida lo que
aprendamos. aprendamos.
Queremos ser testigos del Señor Jesús. Queremos ser testigos del Señor Jesús.
Acompáñanos en este camino. Amén. Acompáñanos en este camino. Amén.

Oración al Espíritu Santo Oración al Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo Ven Espíritu Santo


Sobre este grupo de jóvenes Sobre este grupo de jóvenes
Que se prepara este año para celebrar Que se prepara este año para celebrar
El sacramento de la Confirmación. El sacramento de la Confirmación.
Danos tu luz para comprender tu Danos tu luz para comprender tu
Palabra y tu mensaje, Palabra y tu mensaje,
Y fuerza para llevar a la vida lo que Y fuerza para llevar a la vida lo que
aprendamos. aprendamos.
Queremos ser testigos del Señor Jesús. Queremos ser testigos del Señor Jesús.
Acompáñanos en este camino. Amén. Acompáñanos en este camino. Amén.

Oración al Espíritu Santo Oración al Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo Ven Espíritu Santo


Sobre este grupo de jóvenes Sobre este grupo de jóvenes
Que se prepara este año para celebrar Que se prepara este año para celebrar
El sacramento de la Confirmación. El sacramento de la Confirmación.
Danos tu luz para comprender tu Danos tu luz para comprender tu
Palabra y tu mensaje, Palabra y tu mensaje,
Y fuerza para llevar a la vida lo que Y fuerza para llevar a la vida lo que
aprendamos. aprendamos.
Queremos ser testigos del Señor Jesús. Queremos ser testigos del Señor Jesús.
Acompáñanos en este camino. Amén. Acompáñanos en este camino. Amén.
Morir en la Pavada
Una vez un campesino que andaba atravesando la cordillera, encontró entre las rocas de las
cumbres un extraño huevo. Era demasiado grande para ser de gallina. Además, hubiese sido difícil
que este animal llegara hasta esas alturas para depositarlo. Y resultaba demasiado chico para ser de
avestruz. No sabiendo lo que era, decidió llevárselo. Cuando llegó a su casa, se lo dio a su esposa,
quien tenía una pava que en ese momento estaba empollando una nidada de huevos recién
colocados. Viendo que era más o menos del tamaño de los otros, fue y lo colocó en el nido. Dio la
casualidad que, para cuando empezaron a romper los cascarones los pavitos, también lo hizo el
pichón que se empollaba en el huevo traído de las altas cumbres. Y aunque resultó un animalito no
del todo igual, no desentonaba demasiado del resto de los pavitos. Y sin embargo, se trataba de un
pichón de cóndor.

Como no tenía de donde aprender otra cosa, el animalito imitó lo que veía a hacer. Piaba como los
otros pavitos y seguía a la pava grande en busca de gusanitos, semillas y desperdicios. Escarbaba la
tierra y saltaba para arrancar frutillas maduras a los arbustos de moras. Vivía en el gallinero y le
temía a los perritos de la casa que muchas veces venían a disputarle lo que la ama tiraba en el patio
de atrás, después de las comidas. Vivía totalmente en la pavada, haciendo lo que veía hacer a los
demás.

A veces se sentía un poco extraño. Sobre todo cuando tenía la oportunidad de estar a solas. Pero no
era frecuente que lo dejaran solo. El pavo no aguanta la soledad, ni soporta que los otros se
dediquen a ella. Es animal de andar siempre en bandada, sacando pecho para impresionar, abriendo
la cola y arrastrando el ala. Cualquier cosa que los impresione, es inmediatamente respondida con
una sonora burla. Cosa muy típica de estos pájaros, que a pesar de ser grandes, no vuelan.

Un mediodía de cielo claro y nubes blancas allá en las alturas, nuestro animalito se quedó
sorprendido al ver unas extrañas aves que planeaban majestuosas, casi sin mover las alas. Sintió
como un sacudón en lo profundo de sus ser. Algo así como un llamado viejo que quería despertar en
lo más íntimo de sus fibras. Sus ojos acostumbrados a mirar siempre el suelo en busca de comida, no
lograba distinguir lo que ocurría en las alturas. Pero su corazón despertó a una nostalgia poderosa.
¿Y él, por qué no volaba así? El corazón le latió apresurado y ansioso. Pero en ese momento se le
acercó una pava preguntándole lo que estaba haciendo. Se rió de él cuando sintió su confidencia. Le
dijo que era un romántico; y que se dejara de tonterías. Ellos estaban en otra cosa. Tenía que ser
realista y acompañarla a un lugar donde había encontrado mucha frutita madura y todo tipo de
gusanos.

Desorientado, el pobre animalito se dejó sacar de su embrujo y siguió a su compañera que lo devolvió
a la pavada. Retomó su vida normal, siempre atormentado por una profunda insatisfacción interior
que lo hacía sentir extraño. Nunca descubrió su verdadera identidad de cóndor. Y llegando a viejo,
un día murió. Sí, lamentablemente murió en la pavada como había vivido. ¡Y pensar que había
nacido para las altas cumbres!
Yo abierto Yo intimo Yo ciego Yo
desconocido

(Lo que
(Aspecto físico (Mis secretos) proyecto a los (Mis
y emocional) potencialidades)
demás)
¡Mírame Señor, y dime quién soy...! ¡Mírame Señor, y dime quién soy...!

Mírame de nuevo Señor, a los ojos, Mírame de nuevo Señor, a los ojos,
porque muchas veces vuelvo a confundirme, porque muchas veces vuelvo a confundirme,
y creo saber quién soy y creo saber quién soy
y qué tengo que hacer con mi vida. y qué tengo que hacer con mi vida.

Pero escapo de tu proyecto Pero escapo de tu proyecto


y vuelvo a mi propio camino. y vuelvo a mi propio camino.
Escapo de mi realidad, Escapo de mi realidad,
la que tú conoces, la que tú conoces,
y me destruyo. y me destruyo.

A veces presento a los demás una imagen, A veces presento a los demás una imagen,
y me preocupo inútilmente por ser bien visto, y me preocupo inútilmente por ser bien visto,
por ser aprobado, por agradar. por ser aprobado, por agradar.

Y al final ni yo mismo Y al final ni yo mismo


sé quién soy en realidad, sé quién soy en realidad,
se me olvida mi propia verdad. se me olvida mi propia verdad.
Mírame Señor, y dime quién soy. Mírame Señor, y dime quién soy.

Tú que conoces mis fibras más íntimas y Tú que conoces mis fibras más íntimas y
percibes hasta el fondo de mi ser. percibes hasta el fondo de mi ser.
Tú que sabes por qué y para qué Tú que sabes por qué y para qué
tengo este temperamento, este rostro, tengo este temperamento, este rostro,
esta forma de pensar y de actuar. esta forma de pensar y de actuar.

Sólo tú conoces “lo que hay en el corazón Sólo tú conoces “lo que hay en el corazón
humano”, porque “los demás miran humano”, porque “los demás miran
las apariencias, pero tú miras el corazón”. las apariencias, pero tú miras el corazón”.

Mírame Jesús, como a Pedro Mírame Jesús, como a Pedro


en aquel primer encuentro. en aquel primer encuentro.
Enséñame a descubrirme a mí mismo Enséñame a descubrirme a mí mismo
como tú me miras. como tú me miras.
Dame tu gracia, para llegar a Dame tu gracia, para llegar a
ser lo que tú sabes que debo ser. ser lo que tú sabes que debo ser.

Amén Amén

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