ESTRUCTURA CRISTALINA
Si los átomos, moléculas o iones que componen un
material se sitúan siguiendo un patrón ordenado y
repetitivo en el que existe orden, tanto de corto
como de largo alcance en tres dimensiones, el sólido
es cristalino. Los metales y muchos materiales
cerámicos forman estructuras cristalinas cuando
solidifican en condiciones habituales.
En los metales estas estructuras suelen ser bastante
sencillas, mientras que en los materiales cerámicos
pueden llegar a ser extraordinariamente
complicadas. En los sólidos que no cristalizan no
existe orden de largo alcance. Su estructura
recuerda a la de los líquidos, con orden solo de corto
alcance, por lo que también se les llama sólidos
amorfos o líquidos subenfriados.
La mayoría de los materiales importantes en ingeniería
presentan una estructura cristalina. Un caso particular lo
presentan los materiales poliméricos, que pueden ser
amorfos o parcialmente cristalinos, pudiendo mostrar
estructuras muy complejas en el caso de tratarse de
polímeros semicristalinos.
La estructura física de los sólidos es consecuencia
de la disposición de los átomos, moléculas o iones
en el espacio, así como de las fuerzas de
interconexión de las partículas
Estructura amorfa
Sus partículas presentan atracciones lo
suficientemente fuertes para impedir que la
sustancia fluya, obteniendo un sólido rígido y con
cierta dureza.
No presentan arreglo interno ordenado sino que
sus
partículas se agregan al azar.
Al romperse se obtienen formas irregulares.
Se ablandan dentro de un amplio rango de
temperatura y luego funden o se descomponen.
Ejemplos: Asfalto, Parafina, Ceras, Vidrios, algunos
polímeros, algunos cerámicos.
Estructura cristalina
Los átomos (moléculas o iones) que componen el
sólido se disponen según un orden regular. Las
partículas se sitúan ocupando los nudos o puntos
singulares de una red espacial geométrica
tridimensional.
Estructura cristalina
Los átomos que pertenecen a un sólido cristalino se
pueden representar situándolos en una red
tridimensional, que se denomina retículo espacial o
cristalino.
Este retículo espacial se puede definir como una
repetición en el espacio de celdas unitarias. La celda
unitaria de la mayoría de las estructuras cristalinas son
paralelepípedos o prismas con tres conjuntos de caras
paralelas.
Presentan un arreglo interno ordenado, basado en minúsculos
cristales individuales cada uno con una forma geométrica
determinada.
Los cristales se obtienen como consecuencia de la repetición
ordenada y constante de las unidades estructurales (átomos,
moléculas, iones)
Al romperse se obtienen caras y planos bien definidos.
Presentan puntos de fusión definidos, al calentarlos suficientemente el
cambio de fase ocurre de una manera
abrupta.
Ejemplos: NaCl, Sacarosa, Sales en general, Metales, algunos polímeros,
algunos cerámicos.
Según el tipo de enlace atómico, los cristales pueden ser de tres tipos:
a) Cristales iónicos: punto de fusión elevado, duros y muy frágiles, conductividad eléctrica
baja y presentan cierta elasticidad. Ej: NaCl (sal común).
b) Cristales covalentes: Gran dureza y elevada temperatura de fusión. Suelen ser
transparentes quebradizos y malos conductores de la electricidad. No sufren deformación
plástica (es decir, al intentar deformarlos se fracturan). Ej: Diamante
c) Cristales metálicos: Opacos y buenos conductores térmicos y eléctricos. No son tan duros
como los anteriores, aunque si maleables y dúctiles. Hierro, estaño, cobre,...
Sistemas cristalinos
Para representar de forma sencilla la estructura interna de los cristales se suele utilizar el
concepto de red espacial, según el cual la posición de cada átomo, molécula, ion o grupo
de átomos se describe mediante la posición de un punto, denominado punto reticular. Esos
puntos pueden unirse entre sí para visualizar mejor el orden tridimensional. A esta
representación se le llama red espacial o retículo cristalino.
Celda Unitaria
El cristal individual es llamado celda unitaria, está formado por la repetición de ocho átomos. El cristal
se puede representar mediante puntos en los centros
de esos átomos.
Átomos / Celda
Cada una de las celdas unitarias tiene una cantidad específica de
puntos de red:
Los vértices y los centros de las caras o el centro de la
celda.
Estos puntos de red están compartidos con las celdas vecinas:
Un punto de red en un vértice pertenece simultáneamente a ocho
celdas.
Un punto de red en una cara está compartido por dos celdas
Un punto de red centrado en el cuerpo solo pertenece a una celda
El hecho de que la red cristalina tridimensional se genere por apilamiento (o traslación) de la celda
unidad, hace que solo existan siete posibles combinaciones de los parámetros de red que satisfagan
esta condición, es decir, existen únicamente siete tipos de paralelepípedos capaces de reproducir
por completo el espacio tridimensional, sin dejar vacíos ni superponerse. Son los siete sistemas
cristalinos: cúbico, tetragonal, ortorrómbico, romboédrico (o trigonal), hexagonal, monoclínico y
triclínico .
CONCEPTO DE LA RED DE BRAVAIS
Uno de los conceptos fundamentales en la descripción de un sólido cristalino es el de red
de Bravais, que especifica cómo las unidades básicas que lo componen, átomos, grupos
de átomos o moléculas se repiten periódicamente a lo largo del cristal.
En función de los parámetros de la celda unitaria, longitudes de sus lados y ángulos
que forman, se distinguen 7 sistemas cristalinos.
Para determinar completamente la estructura cristalina elemental de un sólido,
además de definir la forma geométrica de la red, es necesario establecer las
posiciones en la celda de los átomos o moléculas que forman el sólido cristalino; lo
que se denominan puntos reticulares.
Combinando los 7 sistemas cristalinos con las disposiciones de los puntos de red
mencionados, se obtendrían 28 redes cristalinas posibles.
En realidad, como puede demostrarse, sólo existen 14 configuraciones básicas,
pudiéndose el resto obtener a partir de ellas.
Estas estructuras se denominan Redes de Bravais.
•P: Celda primitiva o simple en la que los puntos
reticulares son sólo los vértices del paralelepípedo.
•F: Celda centrada en las caras, que tiene puntos
reticulares en las caras, además de en los vértices. Si sólo
tienen puntos reticulares en las bases, se designan con
las letras A, B o C según sean las caras que tienen los dos
puntos reticulares.
•I: Celda centrada en el cuerpo, que tiene un punto
reticular en el centro de la celda, además de los vértices.
•C: Primitiva con ejes iguales y ángulos iguales ó
hexagonal doblemente centrada en el cuerpo, además de
los vértices.
Sistema Cubico
Sistema Hexagonal
Sistema Tetragonal
Sistema Romboédrico
Sistema Ortorrómbico
Sistema Monoclínico
Sistema Triclínico
PARÁMETROS DE RED
El parámetro de red hace referencia a la distancia constante de las celdas unitarias o
"dimensión de cada celda" con respecto a su estructura cristalina, por eso en una cúbica
tenemos a=b=c. Las estructuras o redes en tres dimensiones generalmente tienen tres
parámetros de red, a, b y c.
PARÁMETROS DE RED
Sin embargo, en el caso especial de redes cúbicas simples, todos los parámetros son iguales, con lo
cual nos referimos a ellos como a. Del mismo modo, en las estructuras cristalinas hexagonales, los
parámetros a y b son iguales, por lo que únicamente consideraremos a y c..
La longitud de las aristas se expresa en nanómetros o Angstrom, esta longitud depende de los
diámetros de los átomos que componen la red.
NUMERO DE COORDINACIÓN
Es la cantidad de átomos que tocan a determinado átomo osea la cantidad de
vecinos mas cercanos a este átomo en particular
FACTOR DE EMPAQUETAMIENTO
es la fracción de volumen en una celda unidad que está ocupada por átomos. Este
factor es adimensional. Para propósitos prácticos, el FEA de una celda unidad se
determina asumiendo que los átomos son esferas rígidas. Con respecto a cristales de
un componente (los que contienen un tipo de átomo único), el FEA se representa
matemáticamente por:
DENSIDAD
La densidad de un material se puede calcular con las propiedades de su estructura
cristalina
Notación de Miller de direcciones
y planos cristalinos
El hecho de que las propiedades y el
comportamiento en los mono cristales dependa
de la dirección de observación obliga a tener
que identificar, dentro de la celda unidad, las
posiciones de los átomos, moléculas o iones, así
como las distintas direcciones y planos cristalinos,
de forma unívoca, para poder estudiar y
comprender la respuesta de los materiales.
El sistema de notación usado habitualmente por
cristalógrafos, geólogos, ingenieros y científicos que
trabajan en el área de materiales es la notación de
Miller. Esta notación emplea un sistema de
coordenadas de tres ejes, x, y, z. con origen en un
vértice de la celda unidad y siendo los ejes de
referencia coincidentes con las tres aristas de la
celda unidad que confluyen en ese vértice.
De forma general, en cristalografía el eje x sale
hacia fuera del papel en sentido positivo, el eje y
positivo va hacia la derecha, y el eje z positivo va
desde el origen hacia arriba. Una de las ventajas
de esta notación es que resulta válida para todas
las redes cristalinas, lo que permite unificar la
designación de puntos, planos y direcciones.
Notación de Miller para direcciones
cristalinas
Al trabajar con materiales cristalinos suele ser
necesario hacer referencia a direcciones concretas
en la red. Por ejemplo, en el caso de los materiales
metálicos, es útil señalar las direcciones en las que la
distancia entre átomos de la red es menor, pues a lo
largo de ellas se produce de manera preferente la
deformación plástica.
Una dirección cristalográfica de la red viene
definida por un vector director que une dos puntos
de la red cristalina. Como el cristal es el resultado
de la traslación, paralelamente a sí misma, de la
celda unidad, todas las direcciones paralelas entre
sí son iguales desde el punto de vista cristalográfico,
y de hecho se considera que son la misma
dirección, tratándose como vectores deslizantes. El
procedimiento para hallar los índices de Miller [u v
w] de una determinada dirección cristalográfica es
el siguiente:
Se traslada el vector director de forma que pase por el origen
de coordenadas, ya que todas las direcciones cristalográficas
paralelas tendrán la misma notación.
Se determina la proyección del vector en cada uno de los tres
ejes coordenados y se expresan las coordenadas del extremo
del vector en función de los parámetros de red a, b y c.
A partir de dichas coordenadas, se han de multiplicar o dividir
los tres números obtenidos por un factor común, de manera
que se obtengan tres números enteros que sean los menores
posibles.
La notación de esa dirección de la red se escribe con los tres
valores obtenidos entre corchetes y sin separarlos por comas,
de la forma [u v w]. Esos tres números, u, v, w, son los índices de
Miller de la dirección considerada.
La obtención de los índices de Miller de la forma indicada es válida
para cualquier tipo de red. En cualquiera de las catorce redes de
Bravais, las direcciones positivas de los ejes cristalográficos son
[ 100], [0 1 0 ] y [0 0 1], para los ejes*, y y z respectivamente.
Si una de las componentes del vector director se
proyecta en la parte negativa de un eje, el índice
correspondiente se representa con una barra situada
sobre dicho índice.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que no se
trataría de una nueva dirección, pues únicamente
cambia el sentido considerado.
Las direcciones con todos los índices de Miller iguales
entre sí, pero cambiados de signo, corresponden a la
misma dirección cristalográfica, no hay ninguna
diferencia, y la notación de dicha dirección puede
escribirse de cualquiera de las dos formas.
Notación de Miller para planos cristalinos
Los planos cristalográficos se definen mediante tres
índices de Miller, de la forma (h k l). Se define un sistema
de planos como el conjunto de planos paralelos y
equidistantes, tales que la separación entre dos
adyacentes es la misma que la distancia del primero de
ellos respecto del origen. Todos los planos paralelos y
equidistantes tienen índices de Miller idénticos.
El procedimiento para hallar los índices de Miller (h k l)
de un sistema de planos es el siguiente:
Se elige el plano más cercano al origen de coordenadas que
no pase por él.
Se determinan los puntos en los que el plano intercepta a los
ejes, expresando esos puntos de intersección del plano con
cada uno de los ejes, en términos de los parámetros de red.
Se hallan los inversos de cada uno de estos números y se
obtienen los valores mínimos enteros, multiplicando, si es
necesario, los tres índices por el mismo valor.
La notación va entre paréntesis, sin separar los índices con
comas y con una barra situada sobre el índice
correspondiente cuando dicho índice es negativo (es decir,
cuando el plano corta a los ejes en -x, -y, -z) .