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L3 - El Regimen Patrimonial Argentino PDF

El documento describe el régimen patrimonial-matrimonial argentino, que desde 2014 permite a las parejas elegir entre un régimen de comunidad o separación de bienes. El régimen de comunidad es supletorio si la pareja no elige. Los principios que lo rigen son la autonomía de la voluntad, la solidaridad a través de un régimen primario común, y la pluralidad reconociendo diferentes modelos familiares.

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L3 - El Regimen Patrimonial Argentino PDF

El documento describe el régimen patrimonial-matrimonial argentino, que desde 2014 permite a las parejas elegir entre un régimen de comunidad o separación de bienes. El régimen de comunidad es supletorio si la pareja no elige. Los principios que lo rigen son la autonomía de la voluntad, la solidaridad a través de un régimen primario común, y la pluralidad reconociendo diferentes modelos familiares.

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El régimen

patrimonial-
matrimonial
argentino

Derecho Privado
VI (Derecho de
Familia)
El régimen patrimonial-matrimonial
argentino
A partir de la sanción del Código Civil y Comercial de 2014, hubo un giro
trascendental en esta materia con la posibilidad de elección de los
cónyuges entre un régimen de comunidad y un régimen de separación de
bienes, cuestión impensada en el Código de Vélez Sársfield, donde se tenía
un único régimen legal, imperativo y forzoso llamado sociedad conyugal.

Caracterización

Las características del régimen patrimonial-matrimonial argentino, según


Krasnow (2014), son:

 Convencional no pleno: ya que permite que la pareja antes o en el acto


de celebración del matrimonio opte por cualquiera de los dos regímenes
que ofrece el sistema: comunidad de ganancias o separación de bienes.
Ante la falta de opción, funcionará por vía supletoria la comunidad de
ganancias.
 Mutable: durante la vigencia del matrimonio, los cónyuges pueden
cambiar de régimen la cantidad de veces que lo consideren necesario,
con la única limitación que permanezcan en el mismo régimen al menos
un año. Es decir que al momento de la celebración del matrimonio
pueden optar los cónyuges por el régimen de comunidad y, transcurrido
al menos un año, a través de una convención matrimonial, mutar al
régimen de separación de bienes o viceversa.
 Limitación a la autonomía de la voluntad: si bien los cónyuges tienen
autonomía de la voluntad para la elección del régimen antes o durante
la celebración del matrimonio e incluso la facultad de modificar de
régimen durante la vigencia del matrimonio, la ley impone un régimen
primario que es aplicable a ambos regímenes. En este sentido, Fanzolato
expresa que:

Sin perjuicio del régimen de bienes elegido, o con


vigencia forzosa o supletoria, los ordenamientos
matrimoniales actualizados contienen una normativa que
rige en toda situación. Se trata de cuestiones que, por
razones de equidad y de amparo a la familia y a los
terceros, la ley no debe dejar libradas a los preceptos
comunes ni al arbitrio de los esposos sino que impone
soluciones que, en conjunto, integran una plataforma
jurídica mínima, que gobierna a todos los matrimonios,
cualquiera sea el particular régimen de bienes aplicable.
(2004, p. 415).

Principios que lo informan

Los principios que informan el régimen patrimonial-matrimonial argentino


son coincidentes con los que inspiraron el Código Civil y Comercial de 2014.

 Principio de autonomía de la voluntad: que se traduce en la facultad de


opción que tienen los cónyuges para elegir entre el régimen de
comunidad o el régimen de separación de bienes.
 Principio de solidaridad: enmarcado dentro del denominado régimen
primario, compuesto por aquellas normas que imperan más allá del
régimen patrimonial elegido. Estas normas:

Se erigen en un régimen patrimonial primario, el que se


impone por sobre la voluntad autónoma de los esposos, y
que halla su justificación en la protección y plena
realización de una serie de derechos de registro
constitucional reconocidos a los miembros de la pareja, a
integrantes del grupo familiar, e incluso también a
terceros ajenos a ella. De tal modo, cualquier convenio
privado que contravenga su contenido no surtirá efecto
alguno, con excepción de aquellos casos en que sea el
mismo código el que autorice su realización. (Herrera y
Lorenzetti, 2015, p. 454).

 Principio de pluralidad: atento a que el Código reconoce distintos


modelos familiares, es claro que todas las normas de derecho de familia,
incluso las normas relativas al régimen patrimonial-matrimonial, no
distinguen entre parejas de igual o distinto sexo.

La opción: régimen de comunidad y régimen de separación de


bienes

Dentro de las convenciones matrimoniales permitidas, se encuentra la


opción que pueden hacer los cónyuges por alguno de los regímenes
patrimoniales previstos en el Código. Estos regímenes son el régimen de
comunidad y el régimen de separación.
Esta elección puede realizarse al momento de la celebración del
matrimonio e incluso después de su celebración por convención de los
cónyuges. En este caso, “esta convención puede ser otorgada después de
un año de aplicación del régimen patrimonial, convencional o legal,
mediante escritura pública. Para que el cambio de régimen produzca
efectos respecto de terceros, debe anotarse marginalmente en el acta de
matrimonio”1.

Asimismo, el artículo 449 expresa que “los acreedores anteriores al cambio


de régimen que sufran perjuicios por tal motivo pueden hacerlo declarar
inoponible a ellos en el término de un año a contar desde que lo
conocieron”2.

Sin perjuicio de que desarrollaremos más adelante los regímenes


patrimoniales-matrimoniales entre los cuales pueden optar los cónyuges,
aproximamos las características básicas de cada uno de ellos en nuestro
derecho:

 Régimen de comunidad
Se trata de un régimen de comunidad restringida a los gananciales, ya que
se excluyen de la comunidad todos los bienes propios, es decir, aquellos
que los cónyuges lleven al matrimonio y los que adquieran con
posterioridad por un título que la ley les confiera el carácter de propios.

En cuanto a los bienes gananciales, forman una masa que al momento de la


disolución de la comunidad se partirá por mitades.

La gestión es separada con tendencia a la gestión conjunta, teniendo en


cuenta como regla que cada cónyuge tiene la libre administración y
disposición de los bienes propios y gananciales que ha adquirido.

Sin embargo, es necesario “el asentimiento del otro para enajenar o gravar
ciertos bienes gananciales”3.

En cuanto a las deudas, “cada uno de los cónyuges responde frente a sus
acreedores con todos sus bienes propios y los gananciales por él
adquiridos”4. Asimismo la responsabilidad será solidaria en los siguientes

1 Art. 449, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
2 Art. 449, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


3 Art. 470, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


4 Art. 467, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


casos frente a “deudas contraídas para solventar las necesidades ordinarias
del hogar, el sostenimiento y la educación de los hijos comunes”.

 Régimen de separación
Implica que cada cónyuge ostenta la titularidad de los bienes que tenía
antes del matrimonio y con posterioridad a este. Cada cónyuge conserva la
independencia de su patrimonio, lo cual conlleva a que tiene la propiedad,
el exclusivo uso, goce y disposición de sus bienes y frutos. En este sistema
no hay bienes propios y gananciales, sino solo bienes personales.
Asimismo, ningún cónyuge tiene derecho actual o eventual sobre las
ganancias del otro (Fanzolato, 2004).

Respecto a la gestión de los bienes, hablamos de una gestión separada, con


la salvedad de que se requerirá el asentimiento del otro cónyuge para
disponer de los derechos de la vivienda familiar y de los muebles
indispensables de esta.

En relación con las deudas, rige el principio de separación de deudas, pero


existe un deber de contribución que se traduce en responsabilidad
solidaria de ambos cónyuges frente a deudas contraídas para solventar las
necesidades ordinarias del hogar, el sostenimiento y la educación de los
hijos comunes5.

Carácter supletorio del régimen de comunidad

El artículo 463 del Código Civil y Comercial establece que:

A falta de opción hecha en la convención matrimonial, los


cónyuges quedan sometidos desde la celebración del
matrimonio al régimen de comunidad de ganancias
reglamentado en este Capítulo. No puede estipularse que
la comunidad comience antes o después, excepto el caso
de cambio de régimen matrimonial previsto en el artículo
449.6

En los fundamentos de la reforma del Código Civil y Comercial del 2014, se


exponen las razones por las cuales el régimen de comunidad es el
supletorio, estableciéndose que los motivos son:

5 Art. 461, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
6 Art. 463, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


El régimen legal supletorio es el de comunidad fundado
en ser:
a) El sistema más adecuado a la igualdad jurídica de los
cónyuges y a la capacidad de la que gozan; b) el aceptado
mayoritariamente en el derecho comparado, y c) el más
adaptado a la realidad socioeconómica de las familias de
la Argentina, en este momento.

Capitulaciones matrimoniales
A continuación, estudiaremos las capitulaciones matrimoniales, también
llamadas convenciones matrimoniales, contrato de matrimonio o
convención prenupcial.

Definición

Las convenciones matrimoniales son el acuerdo celebrado entre los futuros


consortes con el fin de determinar el régimen matrimonial al cual van a
someterse, así como también pueden referirse a alguno de los aspectos de
sus relaciones patrimoniales.

El objeto de las convenciones matrimoniales varía según cada derecho


positivo (Bossert y Zannoni, 2007).

Convenciones permitidas

Según el artículo 446 del Código Civil y Comercial:

Antes de la celebración del matrimonio los futuros


cónyuges pueden hacer convenciones que tengan
únicamente los objetos siguientes:
a) la designación y avalúo de los bienes que cada uno
lleva al matrimonio;
b) la enunciación de las deudas;
c) las donaciones que se hagan entre ellos;
d) la opción que hagan por alguno de los regímenes
e) patrimoniales previstos en este Código.7

Estas son las únicas convenciones permitidas, por lo tanto, “toda


convención entre los futuros cónyuges sobre cualquier otro objeto relativo
a su patrimonio es de ningún valor”8.

Régimen legal

Como hemos apuntado, las convenciones matrimoniales permitidas en


nuestro ordenamiento jurídico son las expresamente establecidas en el
artículo 446 del Código Civil y Comercial de la Nación (CCCN). Toda otra
convención se reputará nula.

Respecto a la forma de las convenciones, estas “deben ser hechas por


escritura pública antes de la celebración del matrimonio, y producen
efectos a partir de la celebración del matrimonio y mientras el mismo no
sea anulado”9.

En caso de que la convención verse sobre la opción del régimen de


separación de bienes, y para que esta sea oponible a terceros, debe quedar
asentada y anotarse marginalmente en el acta de matrimonio (art. 448).

Respecto a la posibilidad que tienen los cónyuges de modificar el régimen


patrimonial-matrimonial durante la vigencia del matrimonio, la ley
establece que “esta convención puede ser otorgada después de un año de
aplicación del régimen patrimonial, convencional o legal, mediante
escritura pública”10. Es decir que si los contrayentes optaron por el régimen
de separación de bienes y luego quieren someterse al régimen de
ganancias, deberán esperar al menos un año de aplicación del régimen de
separación y viceversa.

Respecto a las personas menores que contraigan matrimonio, el artículo


450 establece que no pueden hacer donaciones en la convención
matrimonial ni ejercer la opción del régimen de separación de bienes,
quedando sometidos al régimen de comunidad11.

7 Art. 446, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
8 Art. 447, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


9 Art. 448, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


10 Art. 449, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


11 Art. 450, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


Contratos entre cónyuges

El artículo 1002 del Código Civil establece que “no pueden contratar en
interés propio… los cónyuges, bajo el régimen de comunidad, entre sí”12.
Esto implica que la restricción alcanza únicamente a los cónyuges que
estén bajo el régimen de comunidad.

Al respecto, y en sentido crítico, Herrera y Lorenzetti (2015) expresan que


si lo que se pretendió evitar fue el perjuicio a terceros, debió haberse
impuesto la inhabilidad para contratar a todos los cónyuges, sea cual sea el
régimen patrimonial-matrimonial elegido por ellos. Asimismo, se expresa
que esta prohibición debe ser armonizada con todo el ordenamiento
jurídico, de lo que resulta que hay normas que expresamente admiten
determinados contratos entre cónyuges, tales como el contrato de
mandato (art. 459), el contrato de sociedad comercial13, contratos relativos
a una explotación productiva o a participaciones societarias de cualquier
tipo (art. 1010), entre otras.

Régimen patrimonial-
matrimonial
Disposiciones comunes al régimen patrimonial-
matrimonial: régimen primario
Si bien el Código Civil y Comercial confiere a los contrayentes la posibilidad
de optar entre dos regímenes patrimoniales-matrimoniales, es decir, el
régimen de comunidad (régimen supletorio) o el régimen de separación de
bienes, se ha establecido un régimen primario.

El régimen primario implica una serie de normas que se imponen por sobre
la voluntad de los esposos y que se aplican independientemente del
régimen patrimonial-matrimonial elegido, es decir, son normas de orden
público que se aplican ya sea que los cónyuges hayan optado por el
régimen de separación de bienes o se encuentren en el régimen de
comunidad.

12 Art.1002, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
13 Art. 27, Ley N.° 19550. (1984). Sociedades Comerciales. Poder Ejecutivo Nacional. Recuperado de

[Link]
Estas disposiciones son inderogables por convención de los cónyuges,
excepto disposición expresa en contrario que prevea el Código Civil y
Comercial en el artículo 45414.

Deber de contribución

Los cónyuges deben contribuir a su propio sostenimiento,


el del hogar y el de los hijos comunes, en proporción a sus
recursos. Esta obligación se extiende a las necesidades de
los hijos menores de edad, con capacidad restringida, o
con discapacidad de uno de los cónyuges que conviven
con ellos.

El cónyuge que no da cumplimiento a esta obligación


puede ser demandado judicialmente por el otro para que
lo haga, debiéndose considerar que el trabajo en el hogar
es computable como contribución a las cargas.15

En relación con esta disposición, Herrera y Lorenzetti (2015) expresan:

 bajo esta norma se protege al grupo familiar más próximo, al exigirle a


los esposos efectuar erogaciones para su propio sostenimiento, el del
hogar conyugal, y el de los hijos del matrimonio, conforme a sus
recursos;
 los sujetos beneficiarios son los hijos menores de edad, con capacidad
restringida o con discapacidad, incluso cuando ellos sean hijos de uno
solo de los integrantes de la unión marital, siempre que se cumplan dos
condiciones: a) los beneficiarios deben vivir bajo el mismo techo con la
pareja matrimonial, b) los beneficiarios deben ser menores de edad, con
capacidad restringida o padecer algún tipo de discapacidad;
 cualquiera de los cónyuges está legitimado para iniciar acción judicial
contra el otro cónyuge que no dé cumplimiento con la disposición bajo
análisis.

El asentimiento conyugal: actos comprendidos, requisitos,


autorización judicial
14 Art. 454, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
15 Art. 455, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


El asentimiento significa la conformidad de un tercero que no es parte. En
la temática que nos ocupa, la calidad de tercero del cónyuge asentidor,
cuando interviene como tal en un acto de disposición onerosa practicado
por su consorte, solo tiene el sentido de que se notifica del acto y que
hasta ese momento no tiene nada que oponer, pero de ninguna manera
implica reconocer la onerosidad o la sinceridad del acto.

Esta conformidad del cónyuge no contratante del acto es requerida a los


fines de la validez de ciertos actos, sea cual sea el régimen patrimonial-
matrimonial bajo el que se encuentren los cónyuges.

En este sentido, el artículo 456 del CCCN establece:

Ninguno de los cónyuges puede, sin el asentimiento del


otro, disponer de los derechos sobre la vivienda familiar,
ni de los muebles indispensables de ésta, ni
transportarlos fuera de ella. El que no ha dado su
asentimiento puede demandar la nulidad del acto o la
restitución de los muebles dentro del plazo de caducidad
de seis meses de haberlo conocido, pero no más allá de
seis meses de la extinción del régimen matrimonial.

La vivienda familiar no puede ser ejecutada por deudas


contraídas después de la celebración del matrimonio,
excepto que lo hayan sido por ambos cónyuges
conjuntamente o por uno de ellos con el asentimiento del
otro.16

Requisitos del asentimiento

El asentimiento “debe versar sobre el acto en sí y sus elementos


constitutivos”17.

Es decir que:

Se impone un conocimiento efectivo del contenido que


sólo se adquiere a través de la información y de la

16 Art. 456, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
17 Art. 457, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


transparencia que le permitan al cónyuge que asiente
valorar la conveniencia del acto, particularmente en un
contexto intrafamiliar (posición vital), en el cual puedan
presentarse supuestos de “influencia injusta o de abuso
de posición”. (Herrera y Lorenzetti, 2015, p. 48).

Autorización judicial

Es preciso determinar qué sucede cuando uno de los cónyuges no puede o


no quiere prestar el aludido asentimiento, ya sea por estar ausente, por ser
persona incapaz, por estar transitoriamente impedido de expresar su
voluntad, o si su negativa no está justificada por el interés de la familia (art.
458).

En estos casos, el Código prevé la manera para suplir ese asentimiento,


permitiendo que el cónyuge que desee realizar el acto jurídico pueda
solicitar la autorización judicial para suplir dicho asentimiento. A su vez, la
norma expresa en el artículo 458 que “el acto otorgado con autorización
judicial es oponible al cónyuge sin cuyo asentimiento se lo otorgó, pero de
él no deriva ninguna obligación personal a su cargo”18.

En el caso de que uno de los cónyuges se niegue a prestar el asentimiento,


quien pretende lograr la venia judicial deberá demostrar que la falta de
conformidad de su consorte “impide la realización de los fines esenciales
de la pareja matrimonial y de su descendencia, acreditando la falta de
razonabilidad de la postura sostenida por el otro” (Herrera y Lorenzetti,
2015, p. 51).

Mandato entre cónyuges

Si bien el artículo 1002 del CCCN establece que los cónyuges que están
sometidos al régimen de comunidad están inhabilitados para contratar
entre sí, esta es claramente una excepción al respecto.

Así, se establece en el artículo 459 que:

Uno de los cónyuges puede dar poder al otro para


representarlo en el ejercicio de las facultades que el
régimen matrimonial le atribuye, pero no para darse a sí
mismo el asentimiento en los casos en que se aplica el

18 Art. 458, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
artículo 456. La facultad de revocar el poder no puede ser
objeto de limitaciones.

Excepto convención en contrario, el apoderado no está


obligado a rendir cuentas de los frutos y rentas
percibidos19.

Así, el reconocimiento del derecho a realizar contrato de mandato entre


cónyuges “encuentra un límite insoslayable… prohíbe dar mandato al
cónyuge cuando el encargo consiste en que el mandatario se dé a sí mismo
el asentimiento”. En este sentido, “la exclusión se limita al acuerdo del no
titular para disponer los derechos sobre la vivienda familiar y los muebles a
que hace referencia el Art. 456” (Molina de Juan, 2014).

Asimismo, es claro el artículo 459 al establecer que el cónyuge que confirió


mandato puede revocar el poder en cualquier momento, siendo nula
cualquier limitación a dicho precepto.

Responsabilidad solidaria por las deudas

El régimen primario, bajo el principio de solidaridad familiar que inspira el


Código Civil y Comercial, ha introducido novedosas modificaciones al
régimen de deudas, sea cual sea el régimen patrimonial-matrimonial bajo
el que se encuentren los cónyuges.

En este sentido, el artículo 461 del CCCN establece que “los cónyuges
responden solidariamente por: Las obligaciones contraídas por uno de ellos
para solventar las necesidades ordinarias del hogar o el sostenimiento y la
educación de los hijos de conformidad con lo dispuesto en el artículo
455”20. Es el deber de contribución. “Fuera de esos casos, y excepto
disposición en contrario del régimen matrimonial, ninguno de los cónyuges
responde por las obligaciones del otro”21.

Entonces, podemos concluir que, como principio general, se consagra el


principio de separación de deudas, en el cual cada cónyuge responde con
sus bienes propios y los gananciales que administra (en el caso del régimen
de comunidad) y con sus bienes personales (en el caso del régimen de
separación de bienes) por sus deudas personales, con la excepción de que

19 Art. 459, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
20 Art. 461, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
21 Art. 461, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
la responsabilidad será solidaria, es decir que el acreedor podrá atacar los
bienes de cualquiera de los cónyuges, cuando la deuda haya sido contraída
para “solventar las necesidades ordinarias del hogar o el sostenimiento o la
educación de los hijos comunes”22.

Administración de cosas muebles no registrables

Los actos de administración y disposición a título oneroso


de cosas muebles no registrables cuya tenencia ejerce
individualmente uno de los cónyuges, celebrados por éste
con terceros de buena fe, son válidos, excepto que se
trate de los muebles indispensables del hogar o de los
objetos destinados al uso personal del otro cónyuge o al
ejercicio de su trabajo o profesión.

En tales casos, el otro cónyuge puede demandar la


nulidad dentro del plazo de caducidad de seis meses de
haber conocido el acto y no más allá de seis meses de la
extinción del régimen matrimonial.23

En este sentido, Medina, Rivera y Esper (2014) explican que la expresión


muebles indispensables para el hogar solo comprende los muebles
destinados a amueblar la residencia familiar, e incluso a adornarla, y que
los cuadros y obras de arte forman parte de los adornos.

22 Art. 461, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de [Link]
23 Art. 462, Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable Congreso de la

Nación Argentina. Recuperado de [Link]


Referencias
Bossert, G. y Zannoni, E. (2007). Manual de derecho de familia. Buenos
Aires, AR: Astrea

Fanzolato, E. I. (2004). Régimen de bienes. Derecho Comparado. En M. J.


Méndez Costa (Dir.a), Código Civil comentado. Derecho de familia
patrimonial. Argentina: Rubinzal Culzoni.

Herrera, M. y Lorenzetti, R. L. (Dirs.). (2015). Código civil y Comercial de la


Nación comentado (Vol. 3). Buenos Aires, AR: Rubinzal Culzoni.

Krasnow, A. N. (2014). El régimen patrimonial del matrimonio en el nuevo


Código Civil y Comercial de la Nación. Recuperado de RC D 1034/2014

Ley N.° 19550. (1984). Sociedades Comerciales. Poder Ejecutivo Nacional.


Recuperado de
[Link]
29999/25553/[Link]

Ley N.° 26994. (2014). Código Civil y Comercial de la Nación. Honorable


Congreso de la Nación Argentina. Recuperado de
[Link]

Medina, G., Rivera, J. C. (Dirs.) y Esper, M. (Coord.). (2014). Código Civil y


Comercial de la Nación. Buenos Aires, AR: La Ley.

Molina de Juan, M. F. (2014). Los límites a la libertad en el régimen de


bienes. Revista digital Pensamiento civil. Recuperado de DACF140865

Veloso, S., Medina, G., Rivera J (Dir.) y Esper, M. (Coord.). (2014). Código
Civil y Comercial de la Nación. Buenos Aires, AR: La Ley.

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