CONCLUSIONES
Con las investigaciones acerca del Paijanense, hemos podido saber de
cuanto territorio abarco a lo largo de los andes centrales, pero no
necesariamente se trasladaron en busca de alimentos o siguiendo presas,
lo más significativo para cambiar temporalmente de lugares, fue que estos
se movían de acuerdo a la necesidad de materia prima para fabricar las
puntas y herramientas líticas.
Fuera de Cupisnique, es evidente que las investigaciones efectuadas en
diversos puntos de la costa deberían llevar al descubrimiento de otros
establecimientos paijanenses, así como también secuencias
arqueológicas locales diferentes, lo que permitiría, quizás, no sólo estudiar
la variabilidad del Paijanense a lo largo de la costa del Perú, sino también
proponer soluciones a los problemas de su origen y su desaparición.
Los sitios de Cupisnique nos ofrecen probablemente el apogeo de esta
cultura en la costa norte. Con un equipamiento tecnológico todavía
acentuadamente paleolítico, los Paijanenses se empeñaron en la vía de la
explotación de los recursos marinos. A pesar de eso y las demás
investigaciones en las diferentes áreas no se podido saber de cierta
manera la emergencia de esta cultura, ni de su evolución ulterior y de la
posible transición con el Precerámico tardío de la costa.
Con los diferentes lugares en donde Paijanense estuvo asentado nos
imaginamos en como estos grupos supieron adaptarse al medio
geográfico, pues estos estuvieron en desiertos, zonas costeras, y parte
central del Perú. Por ejemplo, sus fuentes de subsistencia fueron los
manantiales y la caza de reptiles en zonas secas. También ocuparon
abrigos en zonas rocosas.