Examen didáctica
1) Enseñanza-Aprendizaje. Relación, conceptos y características
“Métodos de enseñanza” María Cristina Davini
La enseñanza es una práctica social e interpersonal que es anterior
históricamente a la existencia de las escuelas, pero desde entonces ha
existido una preocupación explicita por las cuestiones de métodos para
enseñar. En las sociedades humanas, una de las formas de aprendizaje
más importantes ocurre cuando una persona o un equipo ayudan a otros a
aprender; es decir, cuando les enseñan. La enseñanza implica: Transmitir
un conocimiento o un saber, Favorecer el desarrollo de una capacidad,
Corregir y mejorar una habilidad, Guiar una práctica. La enseñanza es una
acción voluntaria y conscientemente dirigida para que alguien aprenda
algo que no puede aprender solo; cuando una persona aprende sola, sin
que exista la intención consciente y voluntaria de otro por enseñarle lo
que ocurre no es ''enseñanza", sino que es aprendizaje social. Estas
intenciones son de doble vía: quien enseña desea hacerlo y quienes
aprenden desean aprender.
Pero la intencionalidad de la enseñanza no se restringe a lograr que
otros aprendan, enseñar es un acto de transmisión cultural con
intenciones sociales y opciones de valor. La enseñanza debería considerar
ambas dimensiones: promover resultados de aprendizaje y transmitir
conocimientos, habilidades, capacidades y modos de relación
considerados válidos y éticamente sostenibles. Otra manera de analizar la
enseñanza, es entenderla como una acción de mediación social entre los
conocimientos y prácticas culturales y las personas que aprenden;
transfieren y conservan su cultura, ampliando las capacidades de los
individuos y de los distintos grupos sociales, asegurando su participación
en la renovación cultural y la mejora social; se espera que quienes
aprenden adquieran las herramientas culturales (por ejemplo, el
lenguaje). Se debe comprender que quien enseña no es el centro del
proceso de enseñar, por más sabia que la persona sea. Quienes enseñan
son mediadores entre el contenido cultural a transmitir (conocimiento,
habilidad o práctica) y las características de los sujetos que aprenden y del
contexto particular. En las escuelas, el docente es un mediador entre los
conocimientos y los alumnos, adecuando sus propuestas a las
capacidades, los intereses y las necesidades del grupo y a las
características del contexto socio-cultural.
Muchos aprendizajes se desarrollan de modo espontáneo, sin que
medie una intervención consciente e intencional de otra persona que lo
enseñe. Todos los aprendizajes humanos se desarrollan con la influencia
del medio en relación con otras personas, incluyendo lo que se aprende
en forma espontánea; por ejemplo, la imitación de los comportamientos
de otra persona. El desarrollo del aprendizaje requiere siempre de una
mediación social activa, sea de la influencia del adulto, de un profesor, de
la interacción con otros, o en el intercambio social y con las herramientas
culturales. Se entiende el aprendizaje como un sistema en el cual el
aprendizaje individual requiere de la participación social de otros, del
ambiente y de los productos culturales mediadores. Es importante
reconocer que aprender no es una tarea fácil, requiere de ciertos
esfuerzos y que muchas veces implica abandonar comportamientos (la
tranquilidad y la satisfacción con lo conocido).
Las investigaciones sobre la enseñanza muestran que los maestros y
profesores más efectivos para involucrar a los alumnos en el esfuerzo de
aprender son aquellos que: Introducen el interés, el asombro y los
desafíos prácticos sobre los contenidos que se enseñan, en lugar de
preocuparse por transmitirlos linealmente; Proponen tareas significativas
y relevantes; Desarrollan una interacción intensa con quienes aprenden. El
aprendizaje representa una modificación o un cambio en el
comportamiento de quienes aprenden (requiere de un tiempo), es
siempre un cambio de comportamiento duradero en dónde colaboran la
memoria, el razonamiento y la práctica. Pero un aprendizaje puede ser
reemplazado por otro aprendizaje por ejemplo, cuando se abandonan
hábitos que ya no son útiles o la persona adopta otra manera de entender
y enfocar los problemas.
Texto de Gary Fenstermacher
Según Fenstermacher “hay una persona “P” que posee cierto
contenido, “C”, y trata de transmitirlo o impartirlo a una persona “R”, que
inicialmente carece de “C”, de modo que “P” y “R” se comprometen en una
relación a fin de que “R” adquiera “C”. En otras palabras, la “enseñanza”
es una actividad que implica a 2 personas, una de estas personas tiene
determinado conocimiento o habilidad, mientras que la otra carece de
ella. La persona que posea el conocimiento va a internar que la otra
persona también lo posea, esto lleva a que se establezca una relación
entre ambos, con el fin de que la persona “ignorante” del conocimiento lo
posea.
Cuando se habla de un “proceso enseñanza-aprendizaje” se habla
sobre un único método, en donde un individuo introduce uno o varios
conocimientos en otra persona. Pero cuando se habla de “procesos de
enseñanza y aprendizaje” se habla de 2 métodos distintos, la “enseñanza”
se basa en que un individuo está transmitiendo un conocimiento o
habilidad hacia otro o varios individuos, mientras que “aprendizaje” se
basa en que un individuo obtiene un determinado conocimiento o
habilidad de otra persona.
Fenstermacher sostiene que la dependencia ontológica ayuda a que
las personas perciban la relación entre enseñar y aprender, ya que, si
nadie aprendiera no existiría un concepto de enseñar. Debido a que el
concepto de enseñanza depende de un concepto de aprendizaje, es muy
frecuente que las personas asocien estos términos como si uno fuera la
causa del otro; esto sucede porque el aprendizaje ocurre luego de la
enseñanza (en la mayoría de los casos). Como ejemplo de este tema,
pondré el mismo que usó el autor: “aunque “R” no esté aprendiendo “C”,
por parte de “P”, no quiere decir que “P” no esté enseñando a “R””, esto
quiere decir que “P” está intentado trasmitir sus conocimientos, por lo
tanto está enseñando. Otro ejemplo de esto sería el de “estudiar y
aprobar”, un individuo puede estar días o incluso semanas estudiando
para salvar un examen, pero eso no quiere decir que vaya a salvarlo; pero,
sin tener el concepto de “estudiar”, el de “aprobar” no tiene sentido.
Fenstermacher denomina “estudiantar” al conjunto de actividades
que los alumnos desarrollan para apropiarse del contenido (resolver
tareas, hablar con los docentes, leer, resumir).
“La Enseñanza” Laura Basabe y Estela Cols
Estas autoras afirman que el término “enseñanza” es difícil de
definir debido a que tiene diversas situaciones a las que se aplica. Se lo
puede definir como un intento de alguien de transmitir cierto contenido a
otra persona; esta es una definición sencilla que indica el tipo de actividad
pero sin especificar nada acerca de las acciones de los participantes y los
resultados esperados.
Se deben tener en cuanta ciertos aspectos: que la enseñanza
involucra 3 elementos (alguien que tiene un conocimiento, alguien que
carece de ese conocimiento y un saber que debe ser transmitido), siempre
es una forma de intervención destinada a mediar en la relación entre el
alumno (y sus características propias) y lo que debe aprender; quien
enseña puede ser un docente que interactúa cara a cara con sus alumnos,
a distancia mediante los medios de comunicación o a través de un
material didáctico. La enseñanza consiste en el intento de transmitir un
contenido, aunque este objetivo no se logre, puede haber enseñanza y no
producirse el aprendizaje (no hay una relación que permita que lo primero
lleve necesariamente a lo segundo). La enseñanza siempre implica una
acción intencional por parte de quien enseña; durante la interacción social
las personas adquieren información, destrezas o actitudes, pero este es un
aprendizaje personal y sin conciencia de los efectos de sus acciones, en
estos casos hay aprendizaje pero no enseñanza (la enseñanza siempre es
un intento deliberado y sistemático transmitir un conocimiento). La
definición de enseñanza es generalizada, solo quiere establecer los rasgos
básicos de las diversas situaciones que se conocen como enseñanza
(cuando alguien intenta transmitir un conocimiento a otro).
La enseñanza no es una actividad exclusivamente humana, pero es
la única especie que enseña deliberadamente y puede hacerlo en
escenarios ajenos a los de la actuación. La tarea de enseñar comenzó a
organizarse en clases mediante la distribución de los alumnos en grupos,
niveles y que su avance quedara asociado a un sistema de evaluación, el
Estado se convirtió en el administrador de la educación y la escuela se
volvió el dispositivo pedagógico hegemónico. El problema que existía era
sobre lo imposible de enseñar “todo a todos” y la necesidad de definir
“que a quienes”, a partir de esto la enseñanza se ve como una actividad
política. Ella contribuye a formar un tipo de persona y de sociedad, por
esto se orienta a formar un tipo de ciudadano y trabajador, el cultivo
académico y el desarrollo personal.
La enseñanza es la acción de un docente, implica una organización
de las actividades a través de las cuales un actor interviene sobre la
realidad, esto ayuda a darle sentido a su trabajo y reflexionar sobre él. La
acción del docente presenta ciertas características: la enseñanza está
orientada al logro de finalidades pedagógicas, esto se logra a partir de las
propuestas curriculares, pensar al docente como actor social es reconocer
sus intenciones que dan sentido y dirección a sus decisiones sobre lo que
enseña; las intenciones pedagógicas del docente se pueden observar en
sus planificaciones acerca de lo que persigue y en lo que espera de sus
alumnos. La enseñanza se orienta hacia otros y se realiza con el otro, es
decir que requiere un proceso de comunicación, esto se realiza dentro de
un grupo de alumnos (cada uno es único). Enseñar es desempeñar un
papel de mediador entre los estudiantes y los saberes (facilitándoles el
entendimiento de los conocimientos). La enseñanza enfrenta al docente a
constantes situaciones inéditas o complejas, se deben tomar decisiones
rápidas.
2) Didáctica.
a) Concepciones, modelos y corrientes.
Texto de Alfredo Decia
El afirma que la didáctica como campo de cuestiones relacionadas
con la enseñanza tiene una historia larga, pero su organización como
disciplina autónoma con vocación científica es nueva. Este proceso
permitió reconfigurar el pensamiento y el discurso didáctico para buscar
respuestas a los problemas que tiene la enseñanza. De esta menara las
preocupaciones de “cómo enseñar todo a todos” fueron sustituidas por
otras que buscan ayudar a otros a enseñar. Las nuevas realidades y
demandas sociales exigieron nuevos modos de pensar la enseñanza al
sobrepasar las preocupaciones metodológicas y ver otras como las
sociológicas, políticas, teológicas y éticas. Esto no le ha permitido a la
didáctica consolidarse como una disciplina unitaria, sigue siendo un
campo de conocimiento en donde coexisten múltiples teorías, enfoques
metodológicos y propuestas que no dan una posible solución.
Se entiende a la didáctica “como teoría acerca de las prácticas de la
enseñanza significadas en los contextos socio-históricos en que se
inscriben”. Esta definición destaca su condición de “teoría” que relaciona a
los docentes con su práctica y los compromete personal, profesional y
éticamente. Además se puede definirla como un campo de conocimientos
que se ocupa de teorizar acerca de las prácticas de enseñanza, algo que
permite al docente dar sentido a lo que hace. Las teorías de la práctica se
refieren a la enseñanza, esta es vista como una acción práctica, compleja,
de intervención social y como una acción individual en donde se
encuentran nuestras concepciones sobre el enseñar, la forma en la que se
aprende y el objeto de saber que enseñamos. En esto se vincula al
docente, al alumno y al saber, quienes están en un contexto institucional,
social y político.
El análisis de sus componentes nos deja ver la problemática de la
Didáctica. Se puede pensar al docente con sus estilos didácticos, al alumno
con sus estilos motivacionales y al saber disciplinar como objetivo
académico y a enseñar. O se puede verlo como docente/saber
(elaboración del saber), donde se analizan los contenidos disciplinares, su
enseñanza, la problematización del conocimiento y parte didáctica;
alumno/saber (apropiación del saber), donde se analizan los procesos del
aprender; alumno/docente (interacción didáctico-pedagógica) donde se
desarrollan los procesos de formación y relacionamiento sociocognitivo,
construyendo los roles contenidos en el contrato didáctico y el
pedagógico.
El campo de acción de la didáctica incorpora la participación en la
dimensión institucional que a constituye y condiciona su actividad,
haciendo que los docentes tengan que modificar su acción, subjetividad y
el sentido individual con aspectos organizativos, reglamentarios y
normativos. Por eso la didáctica ha incorporado el análisis de las
instituciones educativas, los modos de relacionamiento y convivencia, los
estilos de gestión, las relaciones de poder y los proyectos educativos.
Texto Bettina Corti y Mirtha Ricobaldi
Según estas autoras, han existido una diversidad de enfoques,
abordajes y elementos teóricos en lo que a didáctica se refiere. Uno de los
aspectos centrales que hacen a la definición de didáctica se encuentra en
sus orígenes. En estos, la didáctica aparece como una metodología general
de la enseñanza. Esta era una tradición que surgió ante la necesidad de
preparar el personal que condujera la acción educativa frente a la
organización de la escuela de masas. Los principios positivistas de orden y
progreso, laicización de la enseñanza y organización del sistema público
nacional, fueron las que marcaron esta tradición. La enseñanza se orientó
al disciplinamiento y a igualar a los ciudadanos. La educación
institucionalizada fue vista como una herramienta para lograr la
aceptación de las normas morales establecidas y conservar el orden. De
esta forma el docente adquirió un rol importante a partir de su papel de
“civilizador”. La formación de los docentes también se vio metida en esta
corriente tradicional y en la formación de un modelo de buen maestro
como ejemplo para los ciudadanos. En los Institutos Normales de Uruguay
(formación de maestros de primaria), comenzaron a confrontarse las
ideas positivistas con la nueva ideología que establecía una visión laica de
la educación. De esta forma se construyeron los pilares de la didáctica
centrada en aspectos instrumentales y metodológicos y comenzaron a
consolidarse en nuestro país las bases de la formación docente para los
profesores de educación Media; se basaba en las ideas positivistas, es
decir que los docentes se preocupaban por conocer la materia que va a
enseñar y dejaba de lado la formación pedagógico-didáctica (se podía
aprender a partir del sentido común y la experiencia).
En Uruguay aparecieron 3 perspectivas para organizar la formación del
profesorado: la que se centraba en la preparación de la asignatura elegida;
la que organizaba una formación de tipo universitario, centrándose en lo
filosófico y pedagógico; y la que buscaba una formación de especialización
en la disciplina a enseñar, al mismo tiempo que en los aspectos
psicopedagógicos, las técnicas de organización de la enseñanza y la
práctica docente. Esto llevo a una discusión entre los pedagogos y los
docentes por los ámbitos de poder y control en la enseñanza Media y por
aspectos que debían incluirse en ella, cada lado estaba encabezado por
una personalidad. Por un lado estaba el Dr. Carlos Vaz Ferreira quien
apoyaba las ideas positivistas (La perspectiva de quienes entendían que la
formación docente debía priorizar la preparación en la disciplina, postura
que ponía énfasis en lo filosófico y lo pedagógico demandando una
formación de tipo universitario) y por el otro el Dr. Antonio Grompone
quien apoyaba esta última perspectiva(la de quellos que entendían que la
formación debía relacionar la especialización en la disciplina a enseñar, al
mismo tiempo que los aspectos psicopedagógicos y la práctica docente).
Grompone modelizó a partir de las experiencias nacionales e
internacionales y de sus concepciones personales, la formación de
profesores para educación Secundaria a partir de la creación de un
instituto de nivel terciario (independiente de la Universidad de la
Republica), de esta manera se creó el Instituto de Profesores “Artigas” en
1949. Este instituto se sustenta de 3 pilares fundacionales, ineludibles y
vinculados entre sí: la formación en la materia específica; la formación
pedagógica y en ciencias de la educación; y la formación didáctica-práctica
docente. Estos pilares fueron la base que recibirían los estudiantes de
profesorado. La formación didáctica acompañada de una práctica
profesional docente se mantiene hasta nuestros días.
Texto de Alicia de Camilloni
Según esta autora la didáctica tuvo aportes de especialistas
provenientes de diferentes disciplinas. Pero la relación que la didáctica
tiene con la psicología es un caso especial, esto se debe a que la didáctica
comienza a ser una disciplina científica en el momento en que se apoya en
la psicología. A medida que la psicología se hace científica dio la
posibilidad de que la didáctica también lograra ser científica. De esta
forma la didáctica hereda distintos enfoques y programas de investigación
de la psicología (configurándose a partir de ellos).
Cuando se habla de las corrientes actuales de la didáctica se debe
hacer referencia a la oposición entre el conductismo como un programa
de investigación científica, y el cognitivismo como otro programa que
proporciona nuevas bases que sustentan a la didáctica. Se produce un
problema especial cuando la corriente se origina en autores que parten de
los problemas específicos de la enseñanza de su disciplina y los trasladan a
las otras disciplinas (un ejemplo es que los matemáticos hacen una teoría
y la trasladan a la didáctica general). Estas relaciones con la didáctica
permiten establecer sus deudas. La didáctica tiene una gran diversidad
teórica se categoriza en relación a los programas de investigación
científica (muchos fueron originados por fuera de esta disciplina. Las
diferencias entre las teorías generan que aparezcan nuevas corrientes,
que pueden lograr ocupar el campo de la didáctica general y extenderse a
otras didácticas especiales.
Para categorizar y explicar las actuales corrientes de la didáctica se
debe tener en cuenta: la influencia de los programas de investigación de
algunas disciplinas (psicología); la de distintas disciplinas que utilizan a las
didácticas especiales para inferir en la didáctica general; las corrientes
filosóficas que trata de dar un enfoque más general sobre la disciplina; y
los aportes de las corrientes de pensamiento sociológico y de la ciencia
política.
Se debe tener en cuenta que la didáctica es un campo disciplinario
pero que no está demarcado claramente, es común que no sea
mencionada entre los campos disciplinarios. Esto se debe a muchas
causas, una es la demarcación de idioma que pone un límite en los
campos nacionales, demarcando a la didáctica.
Según Max Weber, al docente se le exige una total objetividad. Esta
persona tiene 3 papeles distintos pero que a su vez coinciden entre sí, uno
es el científico, otro el del profesor y otro es el ciudadano. A partir de la
didáctica el individuo transmite el conocimiento generado por los
científicos y artistas pero debe ser respetuoso con la libertad de sus
alumnos, mientras que como ciudadano puede actuar sin restricción y
puede defender sus valores. Pero también hay una teoría que intenta
explicar que el docente debe tener un papel que intervenga en la
sociedad.
b) Relación Teoría-Practica
“La tensión teoría-practica en la educación superior” Susana Celman
Según esta autora la tarea y función del docente pueden ser
consideradas desde concepciones teóricas diferentes, al implicar acciones
distintas de su parte, en relación al conocimiento y a los alumnos. Puede
entenderse que la actividad docente es fundamentalmente de tipo
empírico-voluntarista. Esto quiere decir que consiste principalmente en un
hacer, en actividades concretas y observables, que se adoptan y repiten
cotidianamente. Estas maneras de actuar son aprendidas por los docentes
en la práctica cotidiana de las instituciones educativas: al observar a otros
colegas, repitiendo lo que el mismo aprendió de parte de sus profesores
cuando era un alumno, y a medida que transcurre el tiempo va
manteniendo las practicas que le dan mejores resultados y dejando de
lado las demás.
Desde otro punto de vista se puede considerar al docente como a
un técnico, y a su actividad, principalmente de carácter instrumental,
dirigida a la solución de problemas mediante la aplicación de teorías y
técnicas científicas. Según esta concepción la formación docente tendría 2
componentes: uno, el científico-cultural, relacionado a los “contenidos a
enseñar” y el otro, el psicopedagógico, relacionado con el “cómo
enseñar”. Este último tiene 2 fases: la primera, el conocimiento de
principios y normas generales, y la segunda, su aplicación práctica. En
resumen, la actividad del profesor consistiría en la selección de técnicas y
recursos para enseñar los conocimientos que vienen del campo de
investigación.
Las metodologías se consideran como estrategias globales de
acción, que transforman y recrean en función de las cualidades y procesos
que ocurren en el espacio en donde se encuentran el docente, los
alumnos y el conocimiento. En esta concepción, Teoría y Práctica no son 2
entidades separadas sino que forman parte de un proceso único. El
docente se encarga de entender la situación y descubre nuevos aspectos,
creando marcos de referencia para actuar frente a la realidad.
Texto Ana Zavala
Esta autora dice que las relaciones entre la teoría y la práctica de la
enseñanza son objeto de controversias debido a que la naturaleza misma
de la enseñanza es objeto de discusiones. En el siglo XIX se dejó la
creencia de que una persona era considerada como un maestro cuando
esta adquiría un saber valioso y era él quien decidía que, como, cuándo y
por qué enseñar a los demás lo que sabía. Esto se debe principalmente a
3 condiciones: la instauración de institutos de formación docente; la
promulgación de programas oficiales y nacionales; y la feminización del
rol. La feminización de cualquier profesión a fines del siglo XIX demostraba
el desprestigio laboral de esta, pero no necesariamente tenia desprestigio
social. En el caso de la enseñanza primaria, la cercanía entre el rol
doméstico y el laboral (madre-maestra) junto con los conocimientos a
manejar en la enseñanza apuntaban a que se desarrollara una tarea de
segunda. En secundaria esta situación se fue desarrollando hacia llegar al
mismo nivel que en primaria(a medida que la educación se extendía a las
clases populares).
La idea de que la enseñanza era una tarea de segunda en relación a
la producción de conocimientos tiene su importancia al tratar de
comprender la evolución de los conceptos de teoría-practica en la
educación. Esto se debe a que se trataba de enseñar lo que un “sabio”
descubrió a personas que no tenían la necesidad, ni la capacidad de
comprenderlo. Lo que importa con la cuestión teoría- práctica es que la
enseñanza está considerada como la aplicación de teorías hechas por
expertos en la materia, como psicólogos (no enseñantes) para explicar y
guiar la práctica de los no expertos en la materia (los enseñantes). Zavala
afirma que esto es visto como el reino del revés. Esto se debe a que se fue
instalando la idea de que la práctica de la enseñanza dependía para su
realización de una teoría elaborada por algún teórico estudios de la
enseñanza, que la ve desde afuera. La autora compara esta situación con
la de otras profesiones en donde las ciencias duras dominan la naturaleza:
los físicos descubren leyes y los ingenieros las aplican para construir
puentes más largos y seguros, los químicos y biólogos descubren cómo se
comportan los microbios y los médicos utilizan esos conocimientos para
curar a las personas. En el caso de la enseñanza seria que los psicólogos
descubren las maneras en cómo se produce el aprendizaje y los docentes
las aplican para que sus alumnos aprendan. De todos modos se debe tener
en cuenta que existen diferencias al momento de armar alguna teoría.
Con el tiempo se asumió que la correcta aplicación de los nuevos
descubrimientos dependía de mejorar la calidad del aprendizaje. Pero a
medida que el refinamiento teórico no dio ningún resultado la academia
proclamo la existencia de un conflicto teoría-practica. La idea de que las
teorías educativas se perdían cuando iban a la práctica abrió un nuevo
campo de investigación, la formación docente (el pensamiento del
profesor), a partir de esto algunos autores planearon que el profesor
debía ser un investigador de la enseñanza.
La idea de que existen 2 campos distintos, el académico (destinado
a producir los saberes y el practico (encargado de producir las acciones)
resulta fundamental para la construcción teórica acerca de la relación
entre teoría y práctica en el ámbito de la enseñanza. Las teorías de la
práctica nacen de la práctica misma, mientras que las teóricas nacen de la
necesidad de conocer un objeto de estudio. Por lo tanto la didáctica es
una teoría de la acción, con el objetivo de darle un sentido a la práctica de
enseñanza.
3) Formarse/se profesor de Historia
a) Concepto de formación y trayecto de formación
“La Tarea de Formarse” Guilles Ferry
Ferry dice que se puede ver a la formación como una función social
de transmisión del saber, que se ejerce en beneficio del sistema
socioeconómico o de la cultura dominante. En este caso se intenta que los
individuos se adapten a nuevas condiciones de vida y de trabajo, a las
nuevas tecnologías u organizaciones. También se la puede ver como un
proceso de desarrollo y de estructuralización de la persona que lo lleva a
cabo bajo el doble efecto de una maduración interna y de posibilidades de
aprendizaje. Por último, Ferry dice que la formación se la puede ver como
a una institución, la cual es un dispositivo organizacional que contiene
programas, planes de estudio, certificaciones; por esto es que siempre se
la relaciona con la esfera de la enseñanza.
La formación implica un trabajo del ser humano sobre él mismo
(representaciones y conductas), es como una ley natural que debe
satisfacerse para ser reconocido profesional y socialmente, además, uno
espera dominar situaciones nuevas. Uno siempre se está formando, desde
la infancia hasta la vejez. Los enseñantes son los profesionales de la
formación, pero son los que más se ven afectado por este orden de cosas.
El problema de la formación de los enseñantes está sujeto, generalmente,
a: la necesidad de redefinir los objetivos de la formación, equilibrar
formación científica y profesional o utilizar nuevas tecnologías y
metodologías.
En la formación de los enseñantes hay 3 categorías de problemas:
“Una formación doble”, se exige una formación científica, literaria o
artística y una formación profesional (unida a la pedagogía), en ocasiones
se minimiza una de estas 2 sobre la otra, por ejemplo tradicional, entre los
profesores solo necesitaban la formación profesional, dejando de lado la
formación de la disciplina especifica. “Una formación profesional”, a
diferencia de otras profesiones, el estatus profesional de los enseñantes
no está establecido claramente, esto se debe a que no se los ve como
especialistas desde el punto de vista de las técnicas científicas, se
considera que el acto de enseñar es de segunda categoría. “Una formación
de formadores”, una característica de la formación de enseñantes es que
es una formación de futuros formadores, por esto se encarga de formar
sujetos autónomos y se intenta dar el deseo a los futuros enseñante de
construir un proyecto educativo de su propiedad.
b) Ser profesor
Opinión de José Pedro Barran
En primer lugar se debe destacar que este autor dice que un
docente es un profesional de la enseñanza y debe tener pasión por su
profesión, además de que plantea que es casi imprescindible que el
investigador de la educación sea un docente. Si un docente investiga algo
de su disciplina, en clase no va a ser tan afirmativo, porque si quiere
trasmitir un mensaje acerca de dónde está la verdad, y sabe que
encontrarla es difícil, entonces en el momento de dar ese mensaje, va a
ser más prudente, y eso le viene bien al investigador, al docente y, sobre
todo, al alumno.
Barran destaca que el profesor debe entusiasmarse cuando enseña,
porque el alumno puede percibirlo y esto puede ayudarlo a aprender
(también puede percibir si el docente va cansado a clase, si falta lo más
que puede, si no habla con mucho interés de lo que es la lección). Piensa
que para que los alumnos se interesen en la historia se debería
problematizar los temas y darles diferentes puntos de vista; el alumno de
esta forma estaría forzado a, en algunos casos, elegir, pero principalmente
a opinar. Eso le interesa y también le puede mostrar al alumno un tipo de
historia que centre más en lo personal, en la evolución de la cultura y la
moral en la sociedad. Si se habla en la historia, por ejemplo, el fenómeno
del Carnaval, el alumno se puede interesar; o si el fenómeno de cuándo el
deporte comenzó a ser vital para la sociedad uruguaya, como el futbol,
posiblemente lo motive más que saber cuándo se introdujo el
alambramiento de los campos.
“Ser Docente” Carina Cabo
Esta autora afirma que la profesión docente tiene muchos
sinsabores, contradicciones y descontentos, llevándola a que su imagen se
vaya deteriorando y, también, a que tenga una crisis de la profesión. Todo
profesional debe tener una formación sólida, en su disciplina, pero
también se supone que cuenta con una autonomía (propia de su
profesión) y una construcción socio-histórica de un contexto (conocer el
lugar en donde trabajan). Factores que muchas veces les faltan a los
docentes.
Anteriormente ejercer esta profesión era muy digno, gracias al lugar
destacado que el docente tenía en la sociedad y a que estaba considerado
que el docente era el encargado de tener el “saber”. Pero hoy en día
carece de los conocimientos básicos reconocidos por la sociedad y no se
siente satisfecho por cumplir con las expectativas que se le demandan
(llevando a que se produzcan consecuencias practico-negativas que lo
obligan a hacerse cargo de algo exterior a él), también se ignora la
importancia de su labor y el sentido de su trabajo, por esto debe defender
sus derechos y reclamar espacios que le pertenecen para poder vivir.
Debido a su situación actual, los docentes sienten incertidumbre
alrededor del empleo, un agotamiento marcado por la poca retribución
económica, el desprestigio social y la falta de espacios de autonomía, todo
esto dificulta su tarea. A esta profesión es vista como un servicio
insalvable para la sociedad y despreciable, quedando marcada por una
gran soledad y llevando al docente a un gran esfuerzo físico, pedagógico y
emocional para cumplir con su tarea.
El docente actualmente se puede ver a sí mismo como un ejecutor
de modas pedagógicas (estilos de enseñanza), un técnico de estrategias
didácticas (al adaptarse a la situación de cada grupo), un investigador en el
aula o un agente de transformación. Su trabajo es duro debido a que
continuamente debe estar reciclando su material (debido al surgimiento
de nuevas investigaciones o descubrimientos), revisar los contenidos
periódicamente y así adaptarlos a las circunstancias del aula.
“Ser Docente” José M. Esteve
Este autor presenta una serie de obstáculos que el profesor
debutante debe superar. El primer problema es el de elaborar la propia
identidad profesional, esto lleva a cambiar la mentalidad que se tiene
como alumno hasta descubrir en que consiste ser un docente. Esto
produce la aparición de los primeros problemas porque hay enseñantes
que no aceptan el trabajo del profesor. Se debe entender que el profesor
es un comunicador y el encargado de ser el intermediario entre la ciencia
y sus alumnos. Un parte de las dificultades de los docentes debutantes es
sobre lo que se puede y lo que no se puede decir en una clase. Por este
motivo el docente inexperto descubre que necesita encontrar unas formas
adecuadas de expresarse y de este modo hacer que sus alumnos lo
entiendan.
Otro obstáculo es también el de saber escuchar, preguntar y saber
cuándo se debe abandonar una situación determinada. Un docente debe
dominar los canales de comunicación (entendiendo que los silencios son
tan importantes como las palabras) y saber distinguir los climas que se
crean en una clase y cuando usar determinados tonos de voz.
Otro obstáculo es el problema de la disciplina en los grupos y como
resolverlos. Estos problemas están unidos a los sentimientos de seguridad
y de la misma identidad de los docentes. En este caso hay 2 extremos que
generalmente se muestran en los recién recibidos: ser un profesor
inseguro con su propio grupo o un profesor autoritario y con respuestas
agresivas. El docente debe saber cómo organizar la clase para ser
productiva.
El último obstáculo es el de adaptar los contenidos de enseñanza al
nivel de conocimiento de los alumnos. El docente debutante debe
entender que ya salió de la universidad y debe dejar los estilos
académicos de un especialista y adaptarse al conocimiento de sus
estudiantes para que puedan aprender los temas. El autor destaca que
uno debe conformarse con sus alumnos porque es la única opción que
tiene, se los debe enganchar en el curso o se los puede dejar de lado a lo
largo del año y sin preocuparte si aprendieron algo.
Conferencia de Philippe Meirieu
El comienza diciendo que la escuela debe tener en cuenta que las
nuevas generaciones están mucho tiempo viendo una pantalla (debido a
las nuevas tecnologías). Se puede ver a estas tecnologías como una ayuda
pedagógica (como programar ejercicios individuales para ir al ritmo de
cada alumno); o como herramientas de investigación documental (el
alumno debe entender que en el internet hay mucha información y que
cada una tiene el criterio de quien la creó, por esto debe saber de dónde
vino, a resumirla y la naturaleza de estos) Este es un trabajo que solo la
enseñanza puede hacer. Meirieu destaca que los dispositivo como
celulares, tablets, etc. Le dan a los jóvenes la sensación de que pueden
obtener todo de inmediato y sin la necesidad de pensar y reflexionar
sobre lo que buscan.
Destaca que el objetivo del profesor, en caso de que suceda una
situación de debate o de conflicto en la clase es que debe buscar la
manera de aflojar la tensión que se genera en el aula, para que de esta
manera se desarrolle el pensamiento. La tarea del docente no es prohibir
o sustituir la opinión del alumno, sino que es transformarla en una
convicción racional (el alumno tiene que estar orgulloso de transformar su
opinión en reflexión). El objetivo de la educación es acceder, no solo a una
parte de los alumnos, sino a la totalidad de todos ellos, a tener una
ciudadanía (objetivo de la educación democrática); sin contar el de
acceder a situaciones sociales particulares, capacitar para diferentes
profesiones. El educador va a crear ejercicios y situaciones para que el
estudiante se involucre y se interese por el tema que se está trabajando.
c) ¿Qué es la Historia? Retos y dificultades para su enseñanza
“Ser Docente de Historia” Joaquín Prats
La historia es una de las materias más complicadas y difíciles de
enseñar, tanto por su naturaleza de ciencia formal como por su uso por
los poderes públicos y políticos que la afectan y la hacen ver vulnerable.
Los alumnos consideran que la asignatura de historia, y la propia historia,
solo necesita ser memorizada, sin necesidad de comprenderla. Se la ve
como un saber menor que solo obliga a recordar algunos datos y
explicaciones para las pruebas de evaluación. En algunos casos la ven
como una interpretación subjetiva e ideológica que el profesor eles
intenta transmitir.
Según los alumnos la principal habilidad intelectual que se necesita
para saber historia es tener una buena memoria. Incluso esto no cambia
cuando han tenido profesores que les muestran la historia como un saber
transformador y de contenido social. Muy pocos alumnos, después de
estar muchos años estudiando historia, comprenden que esta disciplina es
una ciencia en estado de construcción y en donde muy pocas cosas son
definitivas. Esto se debe a que en secundaria tradicionalmente se trata de
enseñar la historia como enunciativa, poco activa y con un saber cerrado y
concluido.
Algunas dificultades específicas son: “el aprendizaje de conceptos
históricos”, los conceptos utilizados en la clase (monarca, aristocracia,
democracia) generalmente los alumnos entienden de que tratan estas
palabras, pero, se debe tener en cuenta que dependiendo del contexto
histórico en el que se encuentre puede significar de una o de otra manera;
también hay que tener en cuenta que se deben introducir palabras
técnicas usadas por los historiadores cuando se da un determinado tema
(estamento, feudalismo, mercantilismo). “El tiempo y las concepciones
temporales”, el problema consiste en distinguir los distintos tiempos que
se utilizan (cronológico, histórico). “La causalidad y multicausalidad en la
explicación histórica”, es la costumbre de confundir las causas y los
motivos de los fenómenos independientemente de los pasos que deban
dar para llegar a una explicación profunda de los hechos históricos,
renunciar a que el alimono entienda esto es perder un punto importante
la historia entendida como ciencia social y materia educativa.
“Localización espacial y espacios histórico-culturales”, es difícil ubicar el
territorio del que se está hablando, la confusión de los territorios actuales
y pasados, y la occidentalización que le damos a lo que vemos (incluyendo
la ideología y la cultura más cercana a la nuestra), esto se puede observar
cuando se intenta explicar una cultura diferente a la que tenemos (como
el mundo islámico).
Texto Sánchez Prieto
Los norteamericanos llaman “desembalar” al ejercicio de conocer
los conceptos clave sobre los que se asienta una disciplina y su
organización. Algo necesario para el profesor que quiera saber el
significado de la materia que explica y así crear actividades de enseñanza
con la intención de que sus alumnos le den sentido a lo que estudian. Lo
que ocurre con la historia es que ese ejercicio de “desembalar” es mucho
más complicado que con otras materias, debido a que uno de sus puntos
es el cambio que ocurre en las sociedades humanas. Pierre Vilar deja en
claro que escribir un tratado de historia es una tarea muy compleja
(limitándose a hablar de algunos términos como “historia”, “coyuntura”,
“clases sociales”).
La epistemología es la reflexión sobre los fundamentos y
métodos del conocimiento científicos en general, y de la historia en
particular (debido a que trabaja con las estructuras internas de la historia
y los problemas que esta tiene). El historiador elabora su material a partir
de una teoría y adopta una metodología en función de su manera de ver la
historia. En el plano de la didáctica se puede decir que la metodología es
una organización de actividades que tiene como fin la enseñanza y el
aprendizaje históricos que establecemos en contacto con la visión en la
que vemos la historia y en la que vemos al enseñarla y aprenderla (esto es
importante al dar clases de historia), el aprendizaje de la historia es un
proceso cognitivo que el profesor debe potenciar. Se puede decir que el
concepto de historia incluye la realidad histórica como ha sucedido el
conocimiento que se tiene de ella a partir de la interpretación del
historiador. Para Carr la historia es un proceso continuo entre el
historiador y los hechos.
Existen 2 procesos de metodología marxista para ver la historia: el
de Tuñón de Lara y Pierre Vilar (escoger el objeto de investigación, leer
toda la bibliografía sobre el tema, pensar el objeto de estudio,
planteamiento de preguntas e hipótesis, buscar fuentes, y redactar la
trama del pasado) y el de Edward Carr (investigar sobre un tema, leer,
redactar, seguir leyendo y argumentando hipótesis. De esta forma se
entiende el tema). Estos estilos muestran que no existe un único método
de investigación y que cada historiador contribuye a partir de su
originalidad. En el aula muchas veces el docente no presta atención a la
originalidad y diferencias de sus alumnos en sus modos de trabajar. Por
esto es necesario tener más diversidad e introducir al alumno como un
historiador (para que se plantee preguntas, hipótesis, maneje fuentes).
Para la historia positivista el objeto de estudio se centra en las
clases dominantes, pero en la historia de los Annales el objeto de estudio
pasa a centrarse en el hombre común (las clases populares), de esta forma
se observa como el objeto de la historia varia.
d) Historia enseñada e historia investigada
“La Transposición didáctica” Ives Chevallard
Este autor afirma que la “cultura escolar” está compuesta por algo
que no puede ser explicado como un derivado directo de la “cultura
académica”, con la cual está relacionada, sino que se deben pensar
operaciones pedagógicas que le den su forma específica. A partir de la
“transposición didáctica” se aportaron importantes elementos para
superar las antiguas concepciones asociadas a la dificultad de la escuela
para enseñar “nociones científicas” correctas. Para Chevallard, la
“transposición didáctica” es la operación pedagógica por excelencia, esta
produce una mutación que construye un “objeto de enseñanza” a partir
del “objeto de saber” del que proviene, y consiste en la transformación de
un “saber académico” en un saber posible de ser enseñado. Un contenido
que se designe como saber a enseñar debe sufrir un conjunto de
transformaciones adaptativas que lo vuelven apto para tomar un lugar
entre los objetos de enseñanza. Esta “transposición” es un proceso
inevitable de los actos de enseñanza, la escuela debe abandonar la
intención de enseñar ciencia en su estado puro, para poder aceptar que el
objeto de enseñanza es de una naturaleza diferente, esto se hace para
que la enseñanza se pueda llevar a cabo. Se debe tener en cuenta que “el
saber enseñado” requiere la aprobación de la comunidad científica, los
técnicos y funcionarios involucrados, los padres, las editoriales, etc. Esta
situación lleva en muchas ocasiones a que se produzca un distanciamiento
entre el “saber enseñado” y el “saber original”, para evitar esto Chevallard
ubica la tarea de los didactas como guardianes de la “pureza científica”””
de los contenidos a enseñar.
Texto André Chervel
En debate con lo que afirma Chevallard, varios historiadores,
encabezados por André Chervel, proponen rescatar los procesos históricos
en su elaboración y la participación de los docentes en ellos. La escuela
deja de ser considerados un medio que se limita a transmitir saberes
generados en su exterior, sino que los saberes y conductas que la
componen nacen dentro de ella. La capacidad “productiva” de la escuela
no se limita a modificar los “saberes sabios”, como en la teoría de la
“trasposición didáctica”, sino que se produce conocimientos que no
guardan una relación de derivación con la producción académica externa.
De este modo la cultura escolar se comprende como un tipo de cultura
especifica tanto en su origen como en sus modos de configuración y
difusión. No es una forma de cultura producto de la mediación de la
escuela, sino que es una creación propia de esa institución desde su
origen. Al investigar la enseñanza de la gramática y la ortografía francesa
del siglo XIX, Chervle sostiene que en esos casos fueron los profesores
quienes definieron el contenido y las formas de enseñanza (y no los
académicos), los saberes universitarios no fueron utilizados sino hasta
después de la Segunda Guerra Mundial. También investigo los cambios
que tuvo la escuela primaria francesa de 1830, cuando los contenidos que
la integraban fueron modificados. Se pasó de una enseñanza limitada
hacia la lectura, escritura y el catecismo, y se agregó la ortografía, el
cálculo y el sistema de pesos y medidas. Esto tuvo una serie de
consecuencias: la ortografía francesa dejo de cambiar velozmente como lo
venía haciendo; escribir sin faltas paso a ser una práctica muy valorada
socialmente; afecto la constitución de la jerarquía cultural y fomento la
laicización de la sociedad al limitar el poder de la iglesia sobre la
educación. El último elemento que Chervel destaca es la concepción de
“cultura escolar” en relación a las nuevas y viejas generaciones, esto es
porque se convierte en una especie de cultura compartida por todos los
que fueron alumnos en un mismo momento histórico. Además rescata la
tarea de los docentes, no como “modificadores del saber” académico, sino
como productores de ejercicios y practicas concretas que garantizan la
enseñanza de los contenidos.