Terapia Neural: Curación con Procaína
Terapia Neural: Curación con Procaína
Jürgen Huneke
Médico. Alemania
Presidente de la Asociación Internacional de Terapia Neural según Huneke
Los hermanos médicos Ferdinand y Walter Huneke dieron a conocer en 1928 al mundo de la
medicina la existencia de "desconocidos efectos a distancia de los anestésicos locales". Ya desde 1923
se habían conseguido éxitos curativos sorprendentes aplicando procaína en zonas de segmentos de una
enfermedad. Un segmento está formado por piel, tejido conjuntivo, musculatura, vasos, nervios,
regiones óseas y órganos de una región corporal. En un principio denominaron a su terapia anestesia
curativa. Todas las estructuras están conectadas entre sí por el sistema nervioso vegetativo, autónomo y
por lo tanto instintivo, presente en todo el cuerpo. La elección consciente del punto en el que se coloca
la inyección y ponerla en el lugar correcto son dos aspectos de vital importancia.
· en dolores agudos y crónicos (p.e. dolores de cabeza originados por causas diversas)
· para combatir los efectos de inflamaciones
· en problemas circulatorios y de tensión o rigidez muscular
· para combatir enfermedades crónicas ocasionadas por campos perturbadores (p.e. el reuma)
· una especialidad de la Terapia Neural son las enfermedades del aparato locomotor
Tras años de experiencia se puede llegar a la conclusión de que cualquier enfermedad que se haya
sufrido puede convertirse en un campo perturbador. Los campos perturbadores más frecuentes
(alrededor del 70%) están situados en la zona de la mandíbula y dientes.
La TN actúa a través del sistema nervioso vegetativo, instintivo, presente en todo el organismo.
Después de obtener una información exhaustiva sobre el historial médico de un paciente se procede en
primer lugar al tratamiento mediante la aplicación de inyecciones de procaína en la zona de segmento
que constituye una enfermedad. Si después de varios tratamientos el estado del paciente no mejora o
incluso empeora, se trata en muchos casos de la presencia de un campo perturbador. En ese caso se
busca el campo perturbador mediante inyecciones programadas. Una ciática surgida por ejemplo a
1
consecuencia de un parto por cesárea puede curarse mediante el tratamiento de la cicatriz de la cesárea
y del sistema nervioso vegetativo en el hipogastrio.
Muchos terapeutas neurales aplican otros métodos curativos que también se incluyen dentro de los
métodos curativos naturistas como son por ejemplo la quiropraxia. En el diagnóstico es frecuente el uso
de la termografía y la kinesiología.
Es uno de los métodos curativos naturistas más conocidos así como una moderna terapia de regulación.
Su origen se remonta al descubrimiento de los hermanos médicos Ferdinand y Walter Huneke. La TN
consigue sus efectos curativos utilizando anestésicos locales como la lidocaína y especialmente la
procaína, descubierta por Einhorn en 1905, quien tras largos intentos consiguió sustituir la cocaína,
altamente tóxica, por un anestésico local que el cuerpo toleraba mucho mejor. La cocaína había sido
utilizada por el oftalmólogo vienés Koller, quien siguiendo los consejos de su amigo Sigmund Freud
la utilizó como anestesia superficial de la membrana mucosa.
Spieß y Schleich utilizaron por primera vez la procaína para tratamientos locales en inflamaciones y
estados de dolor. Se dieron cuenta de su alto efecto antiinflamatorio y de las propiedades terapéuticas
que superaban el tiempo de permanencia del medicamento en el cuerpo. Leriche fue el primero en
tratar con éxito el ganglio estrellado con procaína en un caso de migraña.
Los hermanos Huneke, ambos médicos de profesión así como hijos y tíos de médicos, redescubrieron
en 1925 los efectos curativos de los anestésicos. No tenían conocimiento de los trabajos que habían
realizado Schleichs, Spieß y Leriche puesto que no se había prestado demasiada atención a sus
primeras observaciones y por ello habían caído en el olvido. Los hermanos Huneke llamaron en un
principio a su método de tratamiento anestesia curativa. Un hecho casual llevó al descubrimiento.
Ferdinand inyectó un medicamento contra el reuma que contenía procaína a su hermana que padecía de
migraña. La procaína que contenía el medicamento se había destinado hasta entonces a aminorar el
dolor de la inyección intramuscular. Mediante la inyección intravenosa desapareció por completo la
migraña que tanto se había resistido a cualquier terapia, ante lo cual Ferdinand Huneke se dio cuenta de
que probablemente acababa de descubrir el camino hacia una nueva terapia.
Ferdinand Huneke, en colaboración con su hermano Walter, descubrió al cabo de poco tiempo que la
causa de la cura sorprendente de su hermana no había sido el medicamento sino el contenido de un 2%
de procaína. Ante características venosas poco favorables, F. Huneke inyectó de forma paravenosa y
obtuvo el mismo efecto que con la inyección intravenosa. La rapidez de la reacción, incluso al tratarse
de inyecciones fuera de la vena, en este caso en las fibras nerviosas vegetativas que la rodean, hizo
pensar a los hermanos Huneke por primera vez en procesos electrofisiológicos a través del sistema
nervioso. Se dieron cuenta de la importancia que debía tener el lugar de aplicación de la inyección y
llegaron a la conclusión de que al aplicarse la inyección se producían sin duda reacciones parecidas a
reflejos, hasta entonces desconocidas, en las llamadas zonas de Head. Por este motivo trataron primero
dolores en el ámbito correspondiente al segmento.
Los hermanos Huneke informaron por primera vez en 1928 al mundo de la medicina acerca de sus
experiencias con la procaína en un trabajo que titularon "desconocidos efectos a distancia de
anestésicos locales". En su trabajo destacaron la importancia de las zonas de Head. El efecto sobre
órganos y sistemas de órganos de sus inyecciones lo interpretaron como un efecto a distancia que se
2
presentaba en forma de "reflejo". Varias décadas después de haberse dado a conocer, la terapia neural
se incluye dentro de las reflexoterapias. Este pilar de la TN, que más tarde se denominó terapia de
segmento, encontró muy pronto reconocimiento científico. Desde la presentación por parte de Stöhr del
retículo terminal a principios de los años 30 y desde el descubrimiento de vías de reflejos
cutiviscerales, la TN pudo concebirse mejor. El resultado de las investigaciones de N. Wiener, que
publicó en 1948 en su libro "Cibernética o regulación de la transmisión de informaciones en seres
vivos y máquinas" siguieron aclarando la TN. La TN , interpretada por Huneke como reflexoterapia, se
ve confirmada. Actúa en circuitos reguladores biocibernéticos. Bajo el concepto segmento se incluye
no solamente el dermatomo (piel) y el miotomo (musculatura), sino también todas las estructuras
ontogénicas, es decir, los esclerotomos (estructuras óseas), los angiotomos (sistema vascular), los
neurotomos (sistema nervioso) y los viscerotomos (órganos internos). Debido a su íntima
interconexión, todos ellos reaccionan de manera uniforme a través del sistema nervioso vegetativo.
Ferdinand Huneke observó y describió por primera vez en 1940 el primer fenómeno en segundos:
Mediante la aplicación de una inyección de procaína en la zona de una periostitis (osteomielitis) en una
pierna consiguió curar en pocos segundos una persistente y dolorosa enfermedad en los hombros que
había sido tratada sin éxito con la terapia de segmento. Esta experiencia tan impresionante no fue
considerada como una simple casualidad, sino que él mismo descubrió lo extraordinario y
revolucionario del proceso: la relación con los efectos a distancia en enfermedades focales.
En la TN, el campo perturbador adopta un papel central junto con la terapia de segmento. Los dos
ámbitos terapéuticos, la terapia de segmento y el campo perturbador, se resumen bajo el concepto de
TN Huneke. Un trastorno alejado fuera de cualquier orden segmental puede ocasionar enfermedades
crónicas o favorecerlas. En este caso también desempeñan un papel muy importante los circuitos
reguladores biocibernéticos. Los estímulos discurren sobre los circuitos reguladores nervales y
humorales, en este caso sin tener en cuenta el circuito regulador segmental.
En primer lugar se aplica la terapia de segmento con inyecciones programadas en el ámbito de dolor de
la enfermedad. Para ello, por ejemplo, se aplican inyecciones en el tejido debajo de cicatrices, en
regiones musculares tensas y doloridas y también se tratan sistemas de ligamentos, alteraciones
musculares y alteraciones del periostio. También las inyecciones aplicadas a nervios y centros
nerviosos, intravenosas e intraarteriales, forman parte de este ámbito de tratamiento.
3
aplique más la TN Huneke para curar todo tipo de enfermedades, puesto que su aplicación adecuada se
considera de muy bajo riesgo.
El experto americano en tratamiento del dolor J.J. Bonica escribió en 1958 "La medida clínica más
adecuada para el tratamiento de enfermedades sea quizás la aplicación de bloqueo de los nervios
como terapia específica". "Bloqueos de los nervios como terapia específica" es una idea que pertenece
a la terapia de segmento, que introdujeron los hermanos Huneke en 1928 en las ciencias médicas.
¿Qué es la Terapia
Neural?
Escrito por David Vinyes
21.09.2005
Terapia Neural
David Vinyes
Médico. Sabadell (Barcelona)
El autor pretende dar a conocer algunos de los conceptos básicos y clásicos de la Terapia Neural,
para exponer después su perspectiva personal así como algunos casos clínicos que ayuden a
comprender esos conceptos.
La Terapia Neural busca neutralizar estas irritaciones que, afectando el tono neurovegetativo,
desencadenan o catalizan la enfermedad. Esta neutralización se consigue aplicando un
anestésico local (generalmente procaína) en bajas concentraciones específicamente en los
sitios donde el sistema nervioso vegetativo ha sufrido agresión o lesión. Eliminando estos
bloqueos que alteran el intercambio de información y elaboran estímulos irritativos a la red
nerviosa, se pretende reactivar los mecanismos de regulación para que el propio organismo
4
produzca sus propias reacciones autocurativas, desarrollen su actividad y le conduzcan a un
nuevo orden mediante su propia fuerza vital. Por eso se complementa con medidas higiénico
- naturistas.
El SNV forma parte de todos los circuitos reguladores del organismo (humorales, hormonales, neurales
y celulares), ya que intercambia mediadores de información con todos ellos (neurotransmisores,
neuropéptidos, interleucinas, neurohormonas, citoquinas), por lo que podríamos decir que todos estos
sistemas de regulación interconectados son, en sí mismos, uno solo.
Por sus múltiples conexiones con el córtex cerebral, los pares craneales, los nervios periféricos y
viscerales y por sus fibras y ganglios propios, regula y toma parte en TODAS las funciones del
organismo.
Y por sus infinitas conexiones con las estructuras encefálicas, el hipotálamo, el hipocampo, el área
límbica y otras, participa en los procesos mentales, emocionales, sociales y culturales. Insisto, el
Sistema Nervioso es una pieza clave en la integración de la totalidad del SER.
Pero a su vez, según sugiere la observación clínica y demuestra la investigación, factores sociales,
psicológicos y emocionales influyen en el eje neuro-endocrino-inmunológico, y por ello repercuten en
todas las partes y funciones del organismo. Se ha demostrado que vivencias estresantes, la ansiedad y la
depresión pueden inhibir algunas manifestaciones de la respuesta inmune. Precisamente la psico-neuro-
inmunología es una oportunidad para la institución médica para dar un gran paso hacia una visión más
holística del ser humano, justamente mediante el lenguaje que mejor entiende, el de la ciencia.
Por todo ello, el sistema nervioso nos brinda la oportunidad de actuar a la vez sobre los factores
orgánicos y los psico-sociales, que son aspectos inseparables en el proceso de enfermar y en la vida
misma.
La Terapia Neural
Las bases científicas de la TN tienen inicios en las investigaciones de los rusos Pavlov y Speransky.
Médicos y cirujanos investigadores como Spiess, Head, Wischnewsky, Bikow, Leriche, Schleich y
otros forman las dilatadas bases de la terapia a través del sistema nervioso. Más tarde, los hermanos
médicos alemanes Ferdinand y Walter Huneke, desarrollaron la investigación y la sistematización
propia de la Terapia Neural.
En 1925 los hermanos Huneke vieron desaparecer de súbito la jaqueca de su hermana, tan resistida
hasta aquel entonces a diversos tratamientos recibidos. Siguiendo el consejo de un viejo colega, durante
el siguiente ataque de su hermana, Ferdinand le inyectó atophanil endovenoso (un antirreumático) y vio
5
que la migraña desapareció de inmediato, junto con todas las manifestaciones adicionales, inclusive
una depresión. No se trataba de una simple supresión anestésica del dolor ni de un efecto sugestivo.
Junto con su hermano Walter, descubrió la causa del asombroso efecto: Atophanil se fabricaba de dos
maneras, para inyección intravenosa y para aplicaciones intramusculares con un poco de procaína para
mitigar el dolor. Por error, Ferdinand inyectó en vena a su hermana la ampolleta para aplicación
muscular. Allí empezó su asombro.
Ferdinand inyectó a una paciente con fuertes cefaleas y muy malas venas un poco de procaína
paravenosa, logrando el mismo efecto que si hubiera inyectado en la vena. Dedujo que no podía ser el
resultado de una reabsorción procaínica en el vaso sanguíneo. La rapidez de las reacciones, también en
inyecciones fuera de la vena, les condujo a pensar en procesos eléctricos que corrían de alguna manera
por vías nervioso - vegetativas. En 1928, publicaron sus experiencias bajo el título "Desconocidas
reacciones a distancia de los anestésicos locales".
Ya en 1906 Spiess comprobó que el impulso nervioso reflejo era un factor básico que precedía a la
inflamación. Según sus observaciones, la extirpación de este factor primario alteraba el carácter total de
la inflamación subsiguiente. En 1921 apareció el trabajo de Laqueur y Magnus relacionado con las
consecuencias del envenenamiento de los gatos con fosgeno, que provocaba perturbaciones pulmonares
sumamente serias. La sección previa de los nervios vagos a la altura del cuello o bien impedía estas
alteraciones o por lo menos las disminuía considerablemente. Podemos interpretar de sus
investigaciones que, en ocasiones, es más importante el reconocimiento del tóxico que hace el
organismo a través de su sistema nervioso, que el tóxico en sí.
Speransky insiste en que en los procesos infecciosos agudos o crónicos el papel del microbio o virus es
considerablemente menor que lo que se piensa habitualmente, por otra parte, el otro factor, el
organismo injuriado, es capaz de inflingir un daño a sus propios tejidos y órganos, mucho más grave
que el producido por los microbios. "Las bacterias y los virus podrían jugar un papel de indicadores,
catalizadores o productores de las irritaciones".
En el caso de una infección, el germen no es más que la herramienta de que se vale el organismo para
mantener un estado de inflamación, de acidosis, de yang, necesarios para mantener su tono u orden
propios, es decir, como dice Payán, la enfermedad como camino hacia una organización propia en
busca de su teleología.
Lo que ocurre en situaciones normales es que una irritación no deja huella permanente, pero en
ocasiones el recuerdo permanece tanto a nivel hipotalámico como en la interconexión de corteza.
Cuando Pavlov estudió los reflejos condicionados planteó que todo estímulo tenía una representación
cortical funcional, no anatómica, con áreas de excitación central e inhibición periférica.
Se destaca la importancia del terreno, del huésped, del papel del SN y de la centralización de la
irritación frente a la respuesta de todo el organismo.
Focos de irritación
Como veremos más adelante, un campo de interferencia es una irritación que permanece en la
memoria y que en determinado momento uno o varios de ellos pueden causar cambios patológicos en
6
un momento y en un ser dado.
Un nervio con una irritación permanente o con el recuerdo de ella sufre lo que se ha denominado
parabiosis, cuyos principios son postulados en el Text Book of Phisiology de Bykov: "Debido a la fase
refractaria que sigue a cada impulso de excitación, el tejido excitable puede producir sólo un número
limitado de impulsos por unidad de tiempo. Si la fase refractaria absoluta dura, por ejemplo 0,002
segundos, el tejido no puede producir más que 1:0.002 = 50 impulsos por segundo; a mayor frecuencia,
las estimulaciones individuales actuarán hacia el tejido, el cual aún está en un estado de completa
inexcitabilidad, debido a lo cual la frecuencia de los impulsos será más baja que el de la estimulación".
Un nervio con una irritación permanente o con el recuerdo de ella sufre lo que se ha denominado
parabiosis, cuyos principios son postulados en el Text Book of Phisiology de Bykov: "Debido a la fase
refractaria que sigue a cada impulso de excitación, el tejido excitable puede producir sólo un número
limitado de impulsos por unidad de tiempo. Si la fase refractaria absoluta dura, por ejemplo 0,002
segundos, el tejido no puede producir más que 1:0.002 = 50 impulsos por segundo; a mayor frecuencia,
las estimulaciones individuales actuarán hacia el tejido, el cual aún está en un estado de completa
inexcitabilidad, debido a lo cual la frecuencia de los impulsos será más baja que el de la estimulación".
Según Wedensky, al estudiar el paso de los impulsos a través de una sección del nervio modificado por
la acción de narcóticos, solución salina, corriente eléctrica fuerte, calentamiento, presión mecánica,
etc., la labilidad de esta sección modificada disminuye la conducción de impulsos a través de la
sección modificada del nervio situado entre el sitio de estimulación y el músculo con rasgos
característicos. La diferencia entre la acción de la estimulación rítmica fuerte y débil desaparece
primero (etapa de ecualización). Como un resultado de cambios mucho más profundos en esta sección
del nervio, una estimulación fuerte evoca una contracción muscular apreciable del todo, o bien una
contracción inicial débil; mientras que una estimulación débil continua produce una considerable
tetanización (estado paradójico). Finalmente la sección modificada del nervio pierde su habilidad de
reacción no sólo ante estimulaciones fuertes, sino también ante estimulaciones débiles (estado
inhibitorio, completa inconductibilidad).
Wedensky planteaba cuando el estado de parabiosis está completamente desarrollado el tejido parece
haber perdido sus propiedades funcionales (excitabilidad y conductibilidad), ya que siendo él mismo
fuertemente excitado se convierte en refractario para nuevas estimulaciones y generador de nuevos
estímulos.
Vías de la corticalización
No toda irritación, química, térmica o traumática se conserva en el organismo, pues hay traumas,
cirugías, infecciones o inflamaciones que apenas influyen en la salud del enfermo. Para que la irritación
permanezca presente y actuante se deben dar factores aún desconocidos que influyen en el tono neural
inicial y que hacen que el ser humano no pueda eliminar la información. Esto lo convierte en un evento
muy complejo en el que se afecta todo el organismo, por esto la extrapolación a los seres vivos de los
estudios realizados in vitro son sólo aproximaciones a la realidad. Los estudios realizados in vivo que
más se acercan a la realidad son los que tienen en cuenta todas las variables posibles, y esto es una
auténtica utopía para el método científico, pues sólo puede lograr que un experimento concluya con un
resultado idéntico al repetirlo, si excluye infinidad de factores que pueden "sesgarlo", y en la vida real,
estos factores forman parte de nuestra cotidianidad.
7
Recordando a Payán, el cuerpo es un sistema biológico de alta complejidad con billones de células y
más de 300.000 reacciones enzimáticas por segundo y célula, termodinámicamente abierto, en
constante intercambio de materia y energía con el medio (ecología), influenciado por la temperatura, la
humedad, las corrientes de agua subterránea, el campo electromagnético, la posición de los astros, la
composición del aire y de los alimentos, la dieta, la familia, el trabajo, etc. Todo eso nos hace únicos,
irrepetibles, con un orden caótico individual. Por eso, una terapia que quiera ser causal, y no caer en la
linealidad y el mecanicismo, no puede utilizar el protocolo y el vademecum.
En el cuadro de la Figura 1, tomado del trabajo de Melzack y Casey observamos cómo los impulsos
llegan desde los receptores periféricos (nociceptores) a la médula, y de allí previa integración,
ascienden al tálamo sensorio donde se acumula la información sensorio discriminativa en donde se
almacena la capacidad de identificar el tipo de irritación (mecánica, térmica, química), su componente
temporo-espacial y su intensidad.
Por Pavlov se sabe que el proceso parabiótico no se presenta sólo en el sitio periférico sino que tiene
representación funcional (no anatómica) a nivel de corteza cerebral. Al aplicar un dieléctrico (procaína
al 0.5%), el impulso, a través de la medula llega al hipotálamo y al córtex produciendo nuevas
conexiones que borran la memoria y permiten entender la acción terapéutica de la TN.
Por estudios previos de Speransky y Spiess ya sabemos que la procaína en bajas concentraciones (1%
o menos) tiene efectos reguladores sobre estas zonas.
Speransky y Dosch planteaban que los ganglios simpáticos juegan un papel importante como
estaciones de relevo en el proceso de información, de allí la importancia, a veces, de la aplicación
ganglionar en la TN.
8
En el libro Manual de cirugía veterinaria
(Plajotin) se describe: "El bloqueo
novocaínico (procaínico) del nervio y de
sus receptores que se encuentran en estado
de superexcitación debido al influjo de
acciones alterantes, disminuye o
interrumpe por completo ese flujo de
estímulos fuertes o superfuertes dirigidos
a los centros nerviosos, sustituyéndolos
por estímulos débiles que van desde las
zonas de novocainización
(procainización). Eso favorece la
supresión de la superexcitación de la
corteza cerebral, de los centros
subcorticales y de la formación reticular y
a causa de esto, la mejoría de la acción
trófica de los mismos sobre la periferia y los órganos internos. Como resultado, "el efecto terapéutico
del bloqueo de novocaína (procaína) con respecto al foco patológico, está condicionado no por la
desconexión de los receptores, los nervios y otras vías de conducción, sino que se determina por la
mejoría de sus propiedades funcionales después del bloqueo".
Según Peter Dosch, cada célula equivaldría a una pequeñísima batería de potasio con un potencial de
40 a 90 milivoltios. Cada estímulo hace caer el potencial: despolarización. Normalmente la célula lo
recupera de inmediato: repolarización (figura 2). La energía necesaria para ello procede
mayoritariamente del metabolismo del oxígeno. Si los estímulos irritantes son muy frecuentes o muy
fuertes, la célula pierde la capacidad de responder ante éstos, por lo que se encontrará en un estado de
despolarización permanente, debilitada y enferma. A nivel de la membrana celular se altera el
funcionamiento de la bomba de sodio - potasio, esto puede provocar descargas rítmicas, actuando como
campos interferentes.
Los anestésicos locales poseen un alto potencial energético, alrededor de 290 milivoltios, y al ser
inyectados en microdosis en las zonas de irritación, despolarizadas, tienen la capacidad de repolarizar y
estabilizar el potencial de membrana de las células afectadas, permitiéndoles así recuperarse y
estabilizar el sistema neurovegetativo.
Terapia Segmental
9
Por lo que se conoce, la terapia segmental actúa vía refleja (cuti-visceral, viscero-visceral, etc.), puesto
que todas las partes de un segmento reaccionan como unidad y en forma refleja a ciertos sucesos que se
producen en el mismo segmento.
Campo Interferente
En 1940 acudió al consultorio de Ferdinand Huneke una mujer con una bursitis de hombro derecho que
se resistía a todos los tratamientos. Basados en la concepción que el origen podía ser un foco infeccioso
que provocase bacteriemia, le sacaron los dientes con infecciones y le extirparon las amígdalas. Huneke
hizo lo que llevaba años practicando, una terapia neural de segmento: le inyectó impletol (procaína +
cafeína) intravenoso del lado enfermo, colocó pápulas alrededor de la articulación del hombro, inyectó
peri e intra - articular y, como no mejoraba, le inyectó también en el ganglio estrellado. Todo esto, en
casos similares había sido efectivo. Aquí no hubo mejoría.
La señora regresó un par de semanas después debido a que le apareció una inflamación bastante
dolorosa en la zona pretibial izquierda, justo donde había la cicatriz de una osteomielitis que había
padecido hacía 35 años. "Ya que no pudo hacer nada por mi hombro, podría ayudarme con mi pierna"
le dijo la paciente a Huneke. Éste aplicó unas pápulas en la cicatriz y de súbito desaparecieron los
dolores del hombro del otro lado del cuerpo, en una forma tan total que la paciente, tras años de
inmovilidad, movía estupefacta el brazo en todas las direcciones. "No tengo el más mínimo dolor"
exclamaba.
Después de ésta única sesión sobre la cicatriz de la antigua osteomielitis en la pierna izquierda quedó
sin dolor y con perfecta movilidad el hombro derecho, con efecto permanente.
Leriche reportó 10 años antes que Huneke haber visto desaparecer dolores lejanos después de
anestesiar una cicatriz. Dosch define el campo interferente como un tejido crónicamente alterado (en
permanente despolarización) que produce por vía neuronal afecciones y enfermedades a distancia.
Payán lo define como una irritación que permanece en la memoria y que, en determinado momento,
uno o varios de ellos pueden causar cambios patológicos en un momento y en un ser dado.
Estos C.I. pueden ser desconectados, neutralizados, mediante un impulso neuralterapéutico (aplicación
selectiva del anestésico local diluido y en pequeñas cantidades).
10
Por medio de aparatos de micro-bioelectrónica, se pueden medir los C.I. Una vez desinterferidos, se
puede medir nuevamente el potencial eléctrico celular, encontrándolo dentro de los niveles normales
que es de 40 a 60 EAV (Electro Acupuntura según Voll). Esta comprobación se puede hacer también
mediante un test muscular, que resulta más simple. Una persona suele perder fuerza muscular cuando
se toca una zona interferente (cicatriz, amígdalas, muelas del juicio, etc), y la recupera inmediatamente
después de aplicar ahí la procaína.
El C. I. puede ser una explicación del porqué, en ocasiones, ciertas terapias muy bien indicadas y
aplicadas no obtienen una respuesta satisfactoria.
A menudo los C.I. son casi evidentes: dolores de cabeza (o migrañas) que aparecen después de una
intervención quirúrgica o alrededor de los 18 años, cuando empiezan a salir las muelas del juicio;
alergias y asma en personas que padecieron de amigdalitis de repetición en la infancia; cansancio,
ansiedad o depresión que surge después de una cesárea; lumbociatalgias en personas con cicatrices
abdominales (por intervenciones de apéndice, hernia, útero, laparoscopia, ...); y un largo etcétera.
Fenómeno en segundos
El Dr. Ferdinand Huneke llamó así a la desaparición inmediata y mantenida de los síntomas
provocados a distancia por un campo interferente, al inyectar procaína en él. Según Huneke, dicha
reacción debe cumplir las siguientes condiciones:
1. Desaparecer en un 100% todas las molestias a distancia producida por el campo interferente,
hasta donde la anatomía lo permita.
2. La total liberación de los síntomas tiene que mantenerse por lo menos 8 horas, si el campo
interferente está en los dientes, y 20 horas si se halla en cualquier otra parte del organismo.
3. Si aparecen los síntomas y aplicamos nuevamente el tratamiento neural en el mismo campo
interferente observamos que la liberación total de los síntomas tiene una mayor duración que en
la aplicación anterior.
A mi parecer, estas condiciones, junto con otras definiciones clásicas de la terapia neural, son un modo
de dar formato académico a esta terapia. Quizás una buena manera de entenderlo sea un caso clínico.
L.C., mujer de 38 años que acude por dolores generalizados ("me duele incluso la piel"), agotamiento
importante y retención de líquidos. Le han diagnosticado una fibromialgia. Fue intervenida de un
craneofaringioma a los 18 años de edad, le extirparon la hipofisis ("lo pasé muy mal, hay cosas de mi
adolescencia que no recuerdo"), y reintervenida a los 26, además de varias sesiones de RT. Unos años
más tarde decide quedarse embarazada y lo hace vía inseminación artificial más tratamiento hormonal.
Poco después empiezan todos los síntomas.
En la siguiente visita, 2 meses más tarde, cuenta que perdió 3 Kg en 24 horas, y 2 Kg más en las
semanas siguientes. "Me he deshinchado". "Ahora piso el suelo y no me duele nada". "Ahora me dicen
11
que voy muy rápido, antes lo hacía todo lentamente". "Me ha cambiado el humor, ya no estoy
malhumorada, tengo ilusión". "Antes bebía por efecto de la hormona antidiurética, ahora bebo porque
me apetece el agua"... Pero ha aumentado un dolor que tenía en el cóccix y que apareció después de la
segunda intervención del tumor craneal. Desde entonces no tolera que nadie le toque el pelo, motivo
por el que no va a la peluquería. Le pincho con procaína la cicatriz de esa intervención, e
inmediatamente desaparece la coxalgia y puedo jugar con su pelo y masajearle la cabeza sin que le
moleste.
5 meses más tarde aparece de nuevo en la consulta. Desde que su marido tuvo un grave accidente, ella
empezó a sentir como los dolores y el agotamiento iban reapareciendo progresivamente. Pinchamos de
nuevo el plexo ginecológico y, en unos segundos, desaparecen de nuevo todos los dolores y el
cansancio. El dolor en el cóccix persiste, pero a petición suya, ese día no pinchamos más.
Reaparece al cabo de un mes diciendo que la mejoría le duró tan solo 15 días, y que la coxalgia no se
alivió en ningún momento. Está muy hinchada y vuelve a molestarle que le toquen el pelo. Aplico
primero la procaína en la cicatriz de la primera intervención y desaparecen de nuevo todos los dolores
de inmediato, y, de la misma manera, nota como se le deshinchan las manos. Un par de minutos más
tarde pinchamos la cicatriz de la segunda intervención, y enseguida desaparece el dolor del cóccix y se
puede volver a acariciar su pelo. Hasta la fecha, esta señora sigue fantásticamente bien.
En mi opinión los efectos en segundos no son tan extraordinarios, si tenemos en cuenta la definición
que hacen los alemanes de este fenómeno. Lo que me parece es que, después de la desaparición de los
síntomas por los que acude la persona, pueden emerger otros, en otra parte o en otra esfera (psíquica,
por ejemplo). Por eso se establece un diálogo con el neurovegetativo en el proceso de enfermar y de
sanar.
Así pues, si desaparece inmediatamente una lumbalgia después de aplicar procaína en un campo
interferente (por ejemplo, la cicatriz de la vacuna de la viruela), podría entenderse como un fenómeno
en segundos. Eso es relativamente habitual. Pero si vamos más allá, y mantenemos esa visión holística
que nos caracteriza, entendería la aparición de síntomas nuevos o antiguos, físicos o emocionales,
como que forman parte del proceso de sanar, y por lo tanto, no ha habido tal fenómeno en segundos,
pues la persona sigue en el mismo proceso pero sin lumbalgia.
12
Efectos adversos
Si la procaína que se utiliza está totalmente libre de conservantes, las reacciones adversas son
extremadamente raras. Suelen ser inflamaciones más o menos dolorosas en los puntos de aplicación,
leve mareo, relajación, fiebre, agotamiento, dolores musculares como agujetas, etc., pero estos
síntomas más bien corresponden a reacciones que podríamos considerar autocurativas y suelen ser
pasajeros y sin consecuencias. Suelen autolimitarse en 24 a 48 horas. Suele aliviar mucho la aplicación
de unos paños de agua caliente en la zona que ha reaccionado.
Un modo de tratar
Cada relación que une al médico terapeuta neural con cada uno de sus pacientes, puede compararse a lo
que sucede en un escenario donde sin ensayo ni guión, se representa y se escribe una obra teatral
inédita.
Lo que la persona nos cuenta, lo que siente, lo que le molesta y la exploración, es nuestra manera de
dialogar con su neurovegetativo. El diagnóstico académico y las pruebas complementarias, sin
rechazarlas, resultan secundarias, complementarias.
13
Es importante saber cómo empezó, cuáles eran los
primeros síntomas y dónde aparecieron y sobretodo,
con qué lo relaciona la persona. Los antecedentes
quirúrgicos, infecciosos, traumáticos, odontológicos y
ginecológicos son importantes para valorar posibles
focos de irritación en el SN.
Me acuerdo de un señor al que tuve que visitar en su domicilio porque no podía moverse del sofá desde
hacía varios días. Un intenso dolor lumbociático se lo impedía. Comía, dormía y hacía sus necesidades
desde el mismo sofá. Después de la aplicación de un Troncal Simpático a nivel de L5, pudo levantarse
y subir las escaleras que llevaban a su habitación. Pero ¿porqué una persona se autoinmoviliza hasta
estos extremos?.
Nos volvimos a ver al cabo de una semana para dialogar. Ese señor, empresario, casado y con un hijo,
hacía meses que pensaba en suicidarse. El día que hizo la lumbociatalgia era el mismo día que pensaba
ahorcarse. Seguía un tratamiento psiquiátrico a base de antidepresivos y altas dosis de ansiolíticos.
Mientras hablábamos se acordó que desde que le pinché, hacía una semana, no se había tomado
ninguna de las 8 pastillas diarias que le mandó el psiquiatra. Simplemente se olvidó.
Yo creo que mediante la TN, ese señor buscó un nuevo orden interior, en su desilusión, impotencia,
rabia, miedo, que hasta entonces lo manifestaba con dolor. Si nos quedamos en la mera desaparición
del dolor, nos olvidamos de lo esencial. Si no sucede un cambio en lo emocional, al menos en este tipo
de situaciones en las que la afectación psíquica es tan clara, lo más probable es que el dolor somatizado
reaparezca, de ahí la importancia de preguntar: "¿Cómo se siente usted?"
Otro caso muy didáctico es el de una señora, enfermera, divorciada y madre de tres hijos. Acudía
porque sufría de menstruaciones muy dolorosas, hemorrágicas e irregulares. Le extirparon los ovarios
por quistes de gran tamaño, le sacaron tumores benignos de los pechos y pólipos de su cuello uterino.
Le realizaban una biopsia cada 6 meses para controlar su hiperplasia adenomatosa de endometrio. Sus
tres hijos nacieron, casi de un modo pronosticado, por cesárea.
Según palabras de ella: "cuando me separé de mi esposo empecé a mejorar de todos mis tumores -
quistes, papilomas, pólipos, hiperplasia-, pero sigo teniendo una regla muy abundante y dolorosa que
me impide ir a trabajar dos días al mes". Pinchamos el plexo ginecológico y la cicatriz de las cesáreas.
A los dos meses volvimos a vernos. Sus menstruaciones habían sido mucho menos abundantes y sin
apenas dolor. Mejoraron también otros síntomas como pesadez de piernas, molestias en los pechos,
flujo vaginal, cansancio, inestabilidad cefálica. También desaparecieron unos quistes que quedaban en
el ovario izquierdo según informó el último parte ecográfico. Pero lo más significativo fue que le
reapareció en la memoria consciente los recuerdos de los abusos sexuales que padeció en su infancia.
Y ahora, después de tantos años, tenía la necesidad de explicarlo.
14
En muchas ocasiones, yo no logro entender una mejoría física completa si no se acompaña de otra
mejoría auténtica en la totalidad del ser, ya sea que estemos tratando una "migraña", un "hombro
doloroso", una "ciática" o una "dismenorrea".
Esta percepción del proceso de salud - enfermedad tiene muchos puntos en común con lo que decían
los homeópatas Hering y Kent, y seguramente con otras visiones universales en las que se presta más
importancia a la fuerza vital, a la capacidad de autocuración, al chi o como le queramos llamar.
Casos clínicos
Voy a exponer unos casos clínicos que hacen más comprensibles los conceptos explicados, pero
quisiera destacar que son simples relatos de hechos sucedidos en un momento dado en una consulta de
terapia neural. La búsqueda del fenómeno en segundos no pretende ni debe ser un objetivo en cada acto
neuralterapéutico, eso sería un error. Los casos expuestos en este artículo son reales, y creo que pueden
ayudan a entender y valorar esta terapia, pero no deben hacer pensar al lector que la evolución es
siempre tan rápida y agradecida.
· Elena es una niña de 2 años que realiza crisis asmáticas cada 15 días desde los 6 meses de edad,
junto con múltiples cuadros de bronquitis. Su madre busca una alternativa a los antibióticos,
corticoides y broncodilatadores y dice estar cansada de ir a urgencias cada dos semanas,
siempre sale con el mismo tratamiento. Le pincho varias pápulas con procaína 0.5% en el
segmento de tórax y le aconsejo sustituir los lácticos por licuados de soja o de frutos secos. A
los 15 días repetimos la sesión de pinchazos porque volvía a tener una crisis, aunque más leve.
Han pasado 6 meses y la niña sigue sin ninguna crisis asmática ni bronquitis. Está más tranquila
y vuelve a jugar con su primo sin pelearse en cada momento. Ha recuperado peso. En los niños,
esta reacción tan rápida a la terapia neural es muy frecuente, y en ellos, una o dos sesiones
suelen ser suficientes en la mayoría de los casos.
·
· Varón de 32 años que acude por padecer rinitis y conjuntivitis alérgica de 12 años de evolución.
Al principio, las crisis eran sólo primaverales. En los últimos años se han vuelto diarias, y los
antihistamínicos apenas le alivian. Durante su infancia padeció de amigdalitis de repetición,
tratadas con antibióticos y antitérmicos. "Casualmente" desde que crea el cuadro alérgico, no
hace infecciones de garganta. Aplicando procaína en sus polos amigdalares, este señor nota
como se le destapa la nariz. Al día siguiente, se prepara para su habitual salva matutina de
estornudos, pero éstos no llegan, ni tampoco la mucosidad nasal ni el lagrimeo. A los 20 días
reaparecen los síntomas, aunque más leves. Una segunda inyección en los polos amigdalares
provoca la misma desaparición de las molestias. Al cabo de varios meses este paciente acude
porque le regresaron los síntomas de la alergia después de tomar antibióticos y antitérmicos
para suprimir una faringoamigdalitis que hizo como las que tenía de pequeñito. Vuelvo a aplicar
el estímulo neuralterapéutico en la misma zona. En la actualidad sigue sin crisis alérgicas.
·
· Una mujer de 49 años que padece mareos desde los 14 años y que atribuían a su hipotensión
habitual (80/50 mmHg) acude a visitarse. La sensación de vértigo ha empeorado mucho en los
últimos 5 meses. En la historia nos cuenta que le extirparon las amígdalas a los 4 años de edad,
y que a menudo sufre de intensas irritaciones de faringe. Las menstruaciones son regulares y
muy abundantes. Dos partos y ningún aborto. Se le complicó la extracción del cordal 38. Los
cordales 18 y 48 no tienen espacio retromolar, y el 28 está incluido. Le aplico procaína al 0.5%
en los polos amigdalares, y la sensación de vértigo desaparece inmediatamente. La señora se
15
acuesta y se reincorpora de la camilla en varias ocasiones y refiere no sentir mareo alguno. En
la actualidad esta mujer sigue sin mareos ni vértigos.
·
· Como vemos, con un mismo campo interferente, en este caso son las amígdalas, una persona
puede manifestar la enfermedad en cualquier área de su cuerpo, y en ese proceso van a
intervenir múltiples factores y variables que desconocemos.
Para que alguien se mantenga en un estado de vértigo inhabilitante durante varios meses, algún
otro agente desestabilizador debe haber además de su foco amigdalar. Yo interpreto que, a
través de la historia clínica, del diálogo, podemos llegar a entender (si aprendemos a escuchar)
que ese foco amigdalar es, para ella, desequilibrante. El estímulo neuralterapéutico puede
repolarizar fácilmente esa zona del neurovegetativo, y ese estímulo regulador en una área tan
específica del todo, es una oportunidad que tiene esa totalidad para buscar un nuevo orden, de
mayor bienestar, en el que el vértigo ya no es necesario.
·
· Un señor de 52 años acude por dolor en su hombro izquierdo, que no mejoró con
antiinflamatorios, ni con infiltraciones de cortisona ni con una intervención. Se diagnosticó de
tendinitis. La intervención dejó como secuela una importante limitación en la movilidad. Le han
recomendado reintervenir pero él prefiere que probemos con la terapia neural, ya que hace unos
años ésta le ayudó a "solucionar" su herpes zoster genital que llevaba años manifestándose.
Primeramente le inyecto en la cicatriz de la intervención y en unos puntos dolorosos de la zona,
y debido a su mejoría instantánea, no hacemos nada más. A los 10 días acude de nuevo porque
el dolor regresó a las pocas horas de pinchar. Le apliqué la procaína una vez más en la cicatriz y
en el ganglio estrellado izquierdo, y mejoró otra vez de inmediato. 20 días más tarde regresa a
la consulta diciendo que su dolor reapareció a las pocas horas pero que además, durante 2 días
le aparecieron unas vesículas en el pene que le recordaban al herpes zoster genital que tuvo
hacía unos años, pero las lesiones desaparecieron solas. Fueron como una señal que nos da el
organismo que indica que por ahí queda una irritación.
A eso le llamamos el salto del campo interferente. Debemos saber escuchar qué nos está
diciendo la persona mediante su neurovegetativo, con sus signos y síntomas. Aunque yo,
después de unos años, haya olvidado que este señor tenía una irritación importante en sus
genitales, la memoria de su sistema nervioso nos hizo recordar que tal irritación seguía ahí.
Después de aplicar la procaína en su plexo pélvico-prostático, el señor empezó a mover su
hombro sin dolor y sin limitaciones. Han pasado tres años y sigue bien.
·
· El último caso que expongo es tan importante como los anteriores. Señora de 36 años con
dolores generalizados y agotamiento, a la que han
diagnosticado de fibromialgia. Después de acudir en cuatro
ocasiones a mi consultorio, llama por teléfono diciendo: "mira,
no vendré más porque estoy harta de recibir pinchazos y
permanecer igual". Esta situación también se da, a veces, en la
terapia neural.
16
Pápula
Ventajas
Como dice Machiavelli, traumatólogo argentino, comparada con el resto de la terapéutica conocida y
utilizable para un mismo fin, la TN constituye un modo de tratar de muy buenos resultados, muy
económica, de alta confiabilidad y de muy baja yatrogenia.
Machiavelli nos sigue contando que la Terapia Neural tiene ventajas comparativas respecto a otras
propuestas terapéuticas, no sólo por los buenos resultados terapéuticos que se obtienen, sino que ellas
también se manifiestan en el proceso mediante el cual un organismo enfermo accede a una respuesta
terapéutica. Pues no será lo mismo eliminar un dolor con corticoides o con morfina, que con un
procedimiento de TN. En la primera situación (cortisona) se introduce una conducta hormonal que
impone alteraciones disreguladoras en varios sistemas y órganos; con la segunda (morfina), mediante
una conducta también específica y dirigida, se interviene químicamente en el ámbito de la percepción
central sobre el síntoma dolor, afectando a su vez otras funciones cerebrales. Mediante los
antiinflamatorios se busca la supresión de la respuesta fisiológica de inflamación del organismo.
En este proceso intervienen también los cambios que la persona tiene oportunidad de hacer merced a la
concienciación de lo ocurrido tanto en el proceso de enfermar como en el de sanar.
Debemos ser consecuentes y seguir con ese diálogo que iniciamos con el Sistema Nervioso Vegetativo,
desaconsejando la reducción de la TN a tratamientos sintomáticos y locales. Gracias a los procesos de
memoria del organismo, observamos con frecuencia que cuando neutralizamos una irritación principal
(campo de interferencia), nos aparecen otras. Es lo que se llama el salto del campo o un "Diálogo con el
Sistema Nervioso", y nos indica el siguiente foco de irritación al que debemos dirigirnos. Y así,
conversando con la totalidad del SER, a veces se llega a la propia esencia.
Bibliografía
· Julio Cesar Payan. "Lánzate al vacío. Se extenderán tus alas". Mc Graw Hill. Colombia, 2000
· Lorenz Fischer. "Terapia Neural según Huneke. Fundamentos, técnica, aplicación practica".
Ciudad de México, 2000
· Peter Dosch. "Terapia Neural según Huneke" (3 tomos) (traducción de German Duque, Los
17
Robles, Popayán, Colombia)
· Ernest Adler. "Enfermedades generales causadas por irritación del sistema neurovegetativo
producidas por problemas dentales y amigdalares. Diagnostico y terapia". 3ª edición, 1983
· Speransky. "Bases para una nueva teoría de la medicina". Ed. Psique. Buenos Aires
· Vischñevsky. "El bloqueo novocaínico y los antisépticos oleobalsámicos como una forma de
terapéutica patogénica". Ed. Cartago. Buenos Aires, 1958
· K.M. Bykov, I.T. Kurtsin. "Patología córtico-visceral"
Artículos en www.terapianeural.com:
18