“Año de la lucha contra la corrupción e impunidad”
POLICIA NACIONAL DEL PERU
DIRECCION DE EDUCACION Y DOCTRINA
ESCUELA TECNICA SUPERIOR DE PIURA – SULLANA
APLICACIÓN DE LA INFORMÁTICA EN LA
INVESTIGACIÓN CRIMINAL
DOCENTE:
CURSO:
ALUMNO:
SECCION:
SULLANA – PERU
2019
DEDICATORIA
A Dios
Ser supremo que nos da la vida, sabiduría y
bienestar físico y espiritual a mis padres, por ser el
pilar de mi esfuerzo, amor y apoyo incondicional
durante la formación personal y profesional.
A los docentes
Por brindarnos su guía y sabiduría.
INTRODUCCION
Hubo un tiempo en que la policía no necesitaba más que un arma de fuego, un bloc
de notas o una linterna y sus propios sentidos para llevar a cabo sus cometidos, pero
desde entonces, al igual que la delincuencia ha aumentado exponencialmente, las
técnicas policiales no han parado de evolucionar de forma paralela al propio
desarrollo de la humanidad y en la actualidad se valen del manejo de sofisticados
instrumentos electrónicos y programas informáticos para todo tipo de actividades,
pues la tecnología les brinda la capacidad de amplificar abrumadoramente las
capacidades de los agentes policiales en sus tareas de aprehensión, análisis e
investigación.
Las técnicas policiales han evolucionado de forma paralela al propio desarrollo
humano.
En la actualidad, el uso de la tecnología por parte de las fuerzas y cuerpos de
seguridad del Estado resulta esencial para la persecución y resolución de los delitos,
no sólo los de naturaleza informática. La tecnología se puede aplicar a todo tipo de
delitos, por muy tradicionales que sean. Incluso en casos de homicidio, agresión
sexual o rapto, las autoridades pueden valerse de recursos tecnológicos para rastrear
la huella digital, intervenir las comunicaciones o seguir los movimientos. La
aplicación de la tecnología en la investigación criminal contribuye a una
averiguación de los delitos más rápida, eficaz y segura.
La informática, que viene teniendo una progresiva aplicación en diversos campos,
comienza a introducirse en la criminología, a la que puede prestar un apoyo muy
importante. Nos vamos a ocupar de la utilización de los cerebros electrónicos en
dos campos de la criminología, Criminalística y Profilaxis criminal, aquí en materia
de prevención, pues todavía no hay nada hecho en relación con el tema que nos
ocupa.
CAPITULO 1
APLICACIÓN DE LA INFORMÁTICA EN LA INVESTIGACIÓN
CRIMINAL
El uso policial de la tecnología para la investigación y resolución de los
delitos es el resultado de una continua evolución ligada al propio desarrollo de la
humanidad. Por ello, de igual modo que los avances tecnológicos se emplean en la
telemedicina o en la ingeniería biomédica, pueden y deben ser utilizados por las
autoridades policiales para resolver los delitos de forma más rápida, eficaz y segura.
Al fin y al cabo, la utilización de la tecnología por parte de las fuerzas y cuerpos de
seguridad no significa otra cosa que amplificar de forma abrumadora sus sentidos,
su pericia y sus métodos de actuación.
No obstante, no podemos pasar por alto la incidencia que el desarrollo de
las TIC puede llegar a tener en la posible afectación a los Derechos Fundamentales,
de modo que se hace necesario analizar los desafíos éticos y jurídicos que los
desarrollos relativos a las nuevas tecnologías pueden suscitar en el proceso de
adaptación de los derechos constitucionales para dar respuesta a los retos planteados
por dichos desarrollos.
En efecto, la utilización de equipos de audio e imágenes térmicas que nos
permiten ver y escuchar lo que sucede intramuros de los domicilios es algo más que
“poner la oreja” y puede restringir el concepto actual de la inviolabilidad
domiciliaria. La posibilidad de escanear los cuerpos de los transeúntes para
descubrir si portan explosivos debajo de su ropa o sustancias prohibidas en el
interior de su organismo, e incluso de llegar a prevenir conductas sospechosas
gracias a programas informáticos de análisis de la conducta humana, también
excede de lo que constituiría un cacheo policial para descubrir las pertenencias que
la persona lleve encima y exige una reflexión acerca del debate sobre el derecho a
la intimidad corporal. El cotejo de los datos de posicionamiento GPS de un terminal
de telefonía móvil para conocer en tiempo real los desplazamientos o la posición
geográfica de un determinado ciudadano excede de lo que pudiera constituir un
seguimiento policial. Incluso se ha cuestionado si la colocación de una pulsera
electrónica de localización para controlar el cumplimiento de las órdenes de
alejamiento pudiera afectar a la intimidad de una persona, al convertirse en una
especie de sambenito moderno que pudiera desvelar datos de la vida privada de una
persona, como es su imputación o condena en un proceso penal.
Tales avances son vistos con enorme recelo por cierto sector doctrinal, pero
también por los propios tribunales, preocupados principalmente por la insuficiencia
de la regulación legal en lo que respecta al empleo de instrumentos tecnológicos en
la investigación criminal y su posible afectación desproporcionada a la intimidad y
a otros derechos fundamentales de los sujetos pasivos de las investigaciones. Por
ello, a continuación se expondrán las tesis manejadas por varios tribunales
constitucionales a la hora de validar o no el empleo de medidas tecnológicas de
investigación penal.
1.1. Informantica y Criminalística
La aplicación de los ordenadores electrónicos en la investigación criminal se
puede decir que comenzó hace unos diez años. Se planteó su estudio en la 31
Asamblea de Interpol -Madrid; septiembre de 1962- y en la 33 Asamblea-Caracas,
septiembre de 1964- se indica que son ya 15 países los que utilizan las calculadoras
para la lucha contra el delito, o se encuentran a punto de hacerlo. Un aspecto que
preocupa es el de los costos del ordenador, personal, edificio, instalaci6n,
mantenimiento y seguridad. Se ha llegado a la conclusión de que el ahorro de
personal a la administración, junto con la eficacia del sistema, incluso puede llegar
a ser rentable económicamente.
La investigación criminal no dispone de los medios técnicos necesarios para
poder combatir eficazmente la delincuencia. La ciencia no es capaz de resolver este
problema, aunque se hayan conseguido adelantos importantes. No pensemos que
las calculadoras van a solucionar la situación, pero si prestaran un apoyo
considerable, sobre todo por la rapidez de sus resultados. En unos segundos,
milésimas o incluso millonésimas de segundo, los cerebros electr6nicos pueden
facilitar resultados para los que el hombre necesitaría minutos, horas e incluso
meses. Esta velocidad es muy importante en la lucha contra el delito, donde muchos
quedan en la zona de la cifra oscura precisamente por la lentitud de las
investigaciones.
La eficacia de los resultados de las calculadoras radica en la mayor o menor
perfección de los códigos, es decir, de los datos. Que se les suministren a las
mismas. Esto no es problemático, pues es relativamente fácil confeccionar unos
códigos aceptables.
Podemos recoger en varios grupos la información dada al ordenador para que
en el momento de pedirle los datos que nos interesen interrogarle nos de la respuesta
que corresponda, que puede ser positiva -completa o incompleta- o negativa. Hemos
de tener presente que la calculadora no descubre nada, no base más que darnos los
resultados de forma rápida; es algo así como un fichero de una capacidad inmensa
-puede tener miles de millones de caracteres que nos ofrece los datos que buscamos
en un espacio de tiempo inverosímilmente pequeño . Esos grupos son:
identificación de personas, identificación del objeto del delito, modus operandi,
antecedentes, estadísticas, otros donde se recogerían las armas de fuego, lugar de
comisión del delito, tipo de infracción, medios empleados, condiciones diversas
relacionados con el autor, etc.
1.1.1 Identificación de personas
Los códigos utilizados suelen tener algunas variaciones de unos
países a otros. Sin embargo, para dar una idea general diremos que
recogen su filiación, aspecto físico en general (color de los ojos, forma
de la nariz, orejas, cara, mentón, frente, cejas, pelo, estatura, complexión,
taras, marcas, etc., teniendo cada uno de estos aspectos diversas
subdivisiones) . Estos rasgos físicos pueden recoger más de doscientos
caracteres, que serán de gran utilidad en el momento de identificar a una
persona, no solo como presunto autor de un delito, sino en caso de
cadáveres, personas amnésicas, dementes, etc. También puede servir para
identificar a personas que usan diversos nombres. Para conseguir todo
esto es necesario haber alimentado previamente al ordenador de los datos
necesarios.
En DACTILOSCOPIA puede prestar considerable ayuda. Con
la huella de un solo dedo o incluso con parte de ella, de forma rápida,
aunque sea cuestión de minutos, puede conseguirse la identificación del
autor de un delito. Sin embargo, los estudios en este aspecto todavía no
ofrecen garantías absolutas. Si es de gran utilidad para desenmascarar a
los que utilizan dos o más nombres o filiaciones distintas, ya que el
dactilograma es siempre el mismo, no varía en el transcurso de la vida de
la persona.
1.1.2 Identificación del objeto del delito
Los objetos que fueron sustraídos también se pueden codificar. Se
recogen cuantos datos sea posible y lleven a una fácil identificación, pues
los mismos puede localizarse en manos de algún perista (receptador),
otras veces se recuperan objetos que el autor sustrajo en domicilios,
vehículos, a personas, etc., y que desconoce a su dueño, o cuando se
recuperan de cualquier otra forma. Si el hecho fue denunciado, la
calculadora nos dirá a quien pertenece o facilitara notablemente su
identificación, para ello se le dará previamente multitud de datos: tipo de
objeto (reloj, aparato de radio, coche, moto, cartera, cualquier clase de
joya, cuadro, etc.), materia (oro, plata, acero, etc.), dimensiones del
objeto, marca, color, volumen, numeración, características generales,
etcétera. También aquí la posibilidad de alimentar datos a la calculadora
es muy grandes.
1.1.3. Modus operandi
La forma de comisión del delito tiene interés en muchos casos.
Hay autores que siempre utilizan el mismo procedimiento (entrar por una
ventana, haciendo agujero en el techo (butrón), use de Have falsa
(espadistas), utilizando un tipo de violencia determinado, etc.), aunque a
veces varían, por considerar otro método más seguro, haber sido detenido
con el sistema que empleaba, aumentar la edad del autor, etc.
Cabría pensar que el autor, al conocer la existencia de las
calculadoras, cambie de procedimiento. No es probable, en principio,
porque el delincuente siempre confía en que no va a ser descubierto, en
segundo lugar porque e1 sistema que utiliza es el que considera más
eficaz para su forma de actuar. Los cambios en el "modus operandi"
obedecerán mas a necesidades del caso concreto, o por los motivos que
vimos antes, que por temor a los ordenadores.
No es de un gran valor el "modus operandi", hay formas de actuar
que por su frecuencia prácticamente no resolverán nada –uso de Have
falsa, rotura de puerta de cristal en establecimientos, actuación de los
carteristas, etc.-. Estos supuestos pueden no recogerse en el ordenador,
pero, sin embargo, si hay casos útiles para unos tipos de delitos graves, y
sobre todo en las actuaciones de personas mentalmente anormales que
siempre utilizan el mismo procedimiento, por lo que descubierto el autor
se pueden conocer el número de infracciones realizadas; otras veces ese
"modus operandi" nos determinara to inverso, que ese tipo de delito es
muy probable que sea cometido por un anormal.
1.1.4. Antecedentes
Los datos de cualquier persona, en relación con su carrera
criminal, se pueden obtener de forma instantánea, siempre que, repetimos
una vez más, al ordenador se le hayan suministrado previamente los
datos. Cuando solo se dispone de parte de la filiaci6n del sujeto también
hay muchas posibilidades de conocer sus antecedentes. La calculadora
puede ser utilizada -por ahora todavía no se hace- en puertos, aeropuertos
y fronteras, para controlar a las personas que pasan por las mismas. De
esta forma, y sin ocasionar molestias, se puede detectar a los delincuentes
que pretenden huir o están reclamados por cualquier autoridad, prohibir
la entrada a persona determinada. En los primeros supuestos es probable
que el autor que pretende huir busque una forma de salida ilegal.
1.1.5. Estadísticas
Los ordenadores pueden en cualquier momento informar del
volumen de la criminalidad en un país, así como del tipo de delitos
cometidos, delincuentes, zonas más afectadas, etc., o sea permite llevar
las estadísticas al día, con to que se salvan errores y retrasos . Esto es útil
para ver si hay algún tipo de delito que debe ser combatido con más
urgencia que otros.
Se desprende de todo to anterior que los cerebros electrónicos no
realizan en si investigaci6n criminal, pero la celeridad que tiene en
responder a las preguntas que se les formulan, suponen un avance muy
importante en la lucha contra el delito, lo cual se dejará sentir en los
próximos años. Tampoco inventan nada, ya que sus respuestas se basan
en la informaci6n que previamente se les ha suministrado.
Últimamente se están haciendo experimentos, también por medio de
la electrónica, con el ESPECTROGRAMA que parece podrá determinar la
identidad de una persona por su voz. Las primeras pruebas han dado como
resultado que el espectrograma es diferente entre las personas. La voz, a
través del aparato, origina una gráfica complicada que varía de unas
personas a otras; esta es siempre igual para cada sujeto, aunque intente
desfigurar su voz. Pruebas realizadas con ventrílocuos dan como resultado
el mismo espectrograma para todas las voces simuladas. Pero todo esto es
un proyecto que, aunque parece va a dar Buenos resultados, no está
comprobada su total eficacia. Hay que esperar que esas pruebas se realicen
con miles y miles de personas y se repitan para determinar su valor.
1.2. Informática y Profilaxis criminal
Hasta ahora hemos visto la aportación de la electrónica en el campo de la
investigación criminal, aunque se puede decir que todavía estamos en los
comienzos por lo que queda mucho por hacer, prueba de ello es la casi ausencia de
material bibliográfico. Sin embargo, hay un aspecto en donde ni los teóricos ni los
prácticos han llegado todavía a pensar en sus posibilidades, nos referimos al gran
apoyo que los calculadores pueden prestar a la criminología en el campo de la
prevenci6n del delito. El tema de la prevención viene siendo muy estudiado por los
criminólogos en los últimos años, pero no han encontrado una solución, ni aun
medianamente aceptable, como consecuencia de las dificultades que lleva consigo.
Podemos decir que la pena, de una u otra forma, siempre ha tenido como
fin, más o menos directo, la prevención del delito. Esto ya lo encontramos en el
Código de Hammurabi, que data aproximadamente del siglo XXII a. de J. C., donde
se recogen la pena de muerte, la mutilación y las marcas. "Desde los filósofos
griegos se ha entendido que la pena, además de retribución por el delito cometido,
era medio para prevenir la delincuencia futura". También los sistemas
penitenciarios, con sus programas de tratamiento pueden realizar una labor
importante en la prevención, aunque la pena no puede aspirar solamente a la
reforma del penado; función especial, hay que reconocer en este aspecto a las
medidas de seguridad.
Nosotros nos referimos a la prevención extrapenal, aquella que queda al
margen de las leyes, son las medidas encaminadas a evitar el delito. Hay que
distinguir entre prevención y predicción. Esta consiste en determinar la
probabilidad de aparición del delito, por lo que es anterior a la prevención que tiene
por misión -una vez conocidos aquellos antecedentes, en alguna ocasión no es
necesario poner los medios para que no se produzca el delito.
La prevención es importante por las razones siguientes:
Se evitan delitos y en consecuencia víctimas.
Se evitan delincuentes, personas que la sociedad puede emplear en tareas
útiles.
Si el autor que se inicia encuentra dificultades posiblemente no comience su
carrera criminal o la abandone pronto; si por el contrario, el camino es fácil se
mantendrá más tiempo en sus actividades y cometerá mayor número de
infracciones.
Con vistas a los planes de prevenci6n se pueden suministrar al ordenador
multitud de datos. Vamos a recoger algunos a título de ejemplo, a la vez que
advertimos que muchos de ellos ya se recogen en la labor de investigación criminal,
pero interesa tenerlo presente para orientar el c6digo de forma que pueda obtenerse
la mayor eficacia en todos los campos de posible aplicación. En cualquier momento
podremos conocer:
Edad y sexo de los autores.
Si nacieron en la ciudad donde delinquieron o proceden de zona urbana o
rural, como consecuencia de movimientos migratorios.
Lugar y zona de residencia.
Situación socioeconómica.
Algunos factores psicopatológicos.
Delitos cometidos por extranjeros y su situación (turistas, residentes, etc.).
Peligrosidad y agresividad.
Modus operandi, ya estudiado.
Lugares más afectados.
Tipos de infracciones.
Actuación individual, en grupo o banda.
Reincidencia.
Lugares frecuentados por los delincuentes.
Receptadores.
Teniendo en cuenta estos elementos, más otros muchos que se pueden
recoger -nosotros no hemos pretendido con esa enumeración establecer un plan de
prevención, se podrá tener una idea de los factores influyentes y de la realidad de
la delincuencia, con lo que se podrán tomar algunas medidas preventivas.
CAPITULO 2
CASO JOSE YACTAYO
Según la información proporcionada por el diario “La República” en el Perú
se vivió un asesinato del conocido periodista José Yactayo quien el día 27 de
febrero del 2017 salió de su vivienda ubicada en la cuadra 2 de la calle Viscaya, en
La Victoria - Lima, con rumbo desconocido. Días después amigos y familiares del
periodista recibieron un mensaje del WhatsApp de su celular y detectaron un
lenguaje extraño, lo que les llamo la atención. Dos Días después un agricultor hallo
un cadáver calcinado a la altura del Km 39 de la carretera de penetración Rio Seco,
en la comunidad Andahuasi, en Huara. En ese momento se informó a la policía que
la víctima había sido descuartizada y que sus restos estaban dentro de una maleta.
El día 2 de marzo de 2017 se descubre que el cadáver hallado pertenecía a Yactayo.
Un elaborado y paciente trabajo de inteligencia operativa de la División de
Homicidios de la División de Investigación Criminal (Dirincri) permitió la captura
de dos de los presuntos asesinos del periodista José Yactayo Rodríguez.
Se trata de Wilfredo Zamora Carrión (27), quien fue capturado en su
domicilio en el distrito de Breña; y de Rodolfo Grimaldo Zurita Manyari (58), quien
fue intervenido por agentes policiales, en la urbanización Villa Marina en
Chorrillos.
El general Miguel Núñez, jefe de la Dirincri, sostuvo que estas detenciones
se dieron luego un análisis minucioso de las manifestaciones de testigos, la
visualización de videos y análisis de la información proporcionada por las
empresas de telefonía, así como de otras empresas particulares, pruebas de
luminol, entre otros indicios.
“Estas pesquisas nos indicaban que estábamos en el
camino correcto para esclarecer el caso y ahora con las
personas detenidas vamos a determinar el móvil, la forma y
circunstancias de cómo ocurrieron los hechos”, señaló el
General.
El oficial sostuvo que se solicitó al Ministerio Público la detención
preliminar de tres personas: Wilfredo Zamora Carrión, Rodolfo Grimaldo Zurita
Manyari y Aldo Walter Cáceda Benvenuto (70), por su presunta implicancia en el
homicidio de José Feliciano Yactayo Rodríguez, siendo declarado procedente el
pedido por el juez del 41 Juzgado Penal de Lima solamente para los dos primeros.
Indicó que una vez obtenido el permiso de detención, así como el de
descerraje y allanamiento de sus domicilios, se intervino a Zamora Carrión, quien
estaba escondido en su departamento signado con el Nº 801 del edificio ubicado
en la calle Pedro Ruiz Nº 688, en el distrito de Breña, el mismo que aparentaba
estar vacío.
El general Núñez, tras resaltar el trabajo policial que llevó a estas primeras
capturas, indicó que se continúa investigando y que posteriormente se dará la
información oficial.
Esta operación, sujeta a los protocolos de la investigación criminal, arrojó
como resultado la verdad de los hechos, la captura de los responsables y su condena
por un juez. Se da a entender claramente a la opinión pública que la investigación
criminal, a través de las acciones en conjunto interinstitucional, el despliegue de
recursos, de tecnología, de personal altamente capacitado, no es exclusiva para
cierto tipo de casos, organizaciones o delitos sino que está al servicio de todos los
peruanos, y más aún, que se esclarecen prontamente los delitos que más afectan a
la comunidad.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
(1989) “Introducción a la Investigación Policial y Manual de Procedimientos
Operativos de Investigación Criminal”. Volumen 1. Distribuidora Comercial
Murakami SA.
Antón O, J. (1949) Derecho penal, Madrid, pág. 478
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de José Yactayo.
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Gómez, A. S. (1971). Criminología e informática. Anuario de derecho penal y
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Manual de Criminalística PIP Editorial TIPOGRAFICA OFFSET PERUANA S.A.
1996
PEREZ C, A. (1969) Aplicaciones policiales de la informática. Revista de Policía
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Pico, E. (2002). La Informática Criminalística. In Ponencia y Póster, XIV Forum
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Serrano G, A. (1970) Delincuencia Juvenil en España. Estudio Criminológico,
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