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Análisis de Falsedad Documental en Derecho

El resumen del documento es el siguiente: 1. El Dr. Juan Rodríguez es el abogado de una empresa que debe presentar una demanda para despedir al presidente del sindicato por acoso sexual. 2. El día límite para presentar la demanda, el Dr. Rodríguez se encontraba fuera del país. Le indicó a su asistente que presentara la demanda en su nombre. 3. La conducta del Dr. Rodríguez está siendo investigada por posible falsedad en documento privado, pues la demanda no se convierte en un document

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Análisis de Falsedad Documental en Derecho

El resumen del documento es el siguiente: 1. El Dr. Juan Rodríguez es el abogado de una empresa que debe presentar una demanda para despedir al presidente del sindicato por acoso sexual. 2. El día límite para presentar la demanda, el Dr. Rodríguez se encontraba fuera del país. Le indicó a su asistente que presentara la demanda en su nombre. 3. La conducta del Dr. Rodríguez está siendo investigada por posible falsedad en documento privado, pues la demanda no se convierte en un document

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Pontificia Universidad Javeriana Sarah Coral Cadena

Facultad de Ciencias Jurídicas Ana Milena Marín Ardila


Derecho Penal Especial II Cindy Johanna Maya Galeano
Dr. Andrés Ramírez/Jennifer Pinilla Andrea Julieth Monroy Altuzarra
Noviembre 12 de 2009 María Alejandra Paz Guzmán
María Mónica Rojas Ayala

Taller No. 3

Situación Fáctica

El Dr. Juan Rodríguez es un prestigioso abogado laboralista. Es el abogado de la


multinacional “gaseosas águila”, empresa que tiene un fuerte sindicato de base. El
presidente del sindicato fue acusado por una compañera de trabajo por acceso carnal.

Por este motivo, la empresa citó a descargos al presidente de la asociación sindical.


Tanto la conducta como la rendición de descargos tuvieron ocurrencia el 2 de enero de
2009.

Como bien se sabe a la luz del derecho procesal del trabajo, a partir del momento de la
comisión de la infracción y la rendición de los descargos la empresa cuenta con un
término de 2 meses para presentar la demanda para dar por terminado por justa causa el
contrato laboral del jefe sindical.

Resulta que, el Dr. Rodríguez debía presentar la demanda a más tardar el 2 de marzo de
2009. Sin embargo, ese día el Dr. Rodríguez se encontraba en la ciudad de los Ángeles.
Debido a lo anterior, su asistente lo contacta y le dice:

“¿Dr. Qué hacemos con la demanda de “gaseosas águila”?

A lo cual el abogado le responde:

“no te preocupes, yo la tengo hecha aquí en mi computador. Ya te la mando por e-mail,


la imprimes, la firmas por mí, le haces presentación personal en la notaría. Tú sabes que
allá nunca molestan. Después le sacas copias colocas los anexos y le dices al
dependiente que la presente en la oficina de reparto.”

Efectivamente todo ocurrió como lo había planteado el Dr. Rodríguez. Sin embargo, el
apoderado del trabajador el Dr. Ernesto Guevara, hábil defensor de las causas sindicales
debido a sus investigaciones denunció la conducta del Dr. Rodríguez.

Ud., es el Fiscal al que le correspondió el estudio de la causa. ¿Encuentra la comisión de


un delito contra la fe pública o contra la administración de justicia o incluso verifica la
existencia de varias conductas punibles derivadas de los hechos formulados en la
denuncia?
Problema Jurídico

A partir del caso en mención, se ha presentado la discusión respecto de cuál es el tipo


penal que encuadra en la conducta presentada. En un principio se discutió sobre si la
conducta se adecuaba dentro de los delitos contra la fe pública, específicamente a la
falsedad de documentos; ante lo cual se quiso indagar primero, en qué consistía lo
verdadero del documento, dado que en la doctrina se han expuesto tres conceptos para
explicar el asunto.1

Primero el que define la veracidad “a partir del objeto documental en sí mismo, y por
tanto en la verdad inherente a su creación y respecto de dicho momento”2, así entonces,
en el origen del documento debe existir una identidad entre el autor y lo que se declara o
representa en el soporte documental. Entonces, lo falso y la falsedad se predica del
documento como creado del autor, más no se refiere a la materia o a lo que está
representado en él (pues esto requiere un análisis posterior). El segundo aspecto desde
que ha sido visto la verdad de los documentos surge cuando se confronta lo declarado o
representado en el documento con el fuero interno del creador, lo cual en estricto
sentido no hará parte del documento, y por tanto se habla de una verdad subjetiva. Esta
verdad es importante en cuanto a que muchas veces la falta de esta verdad podrá
implicar desde un dolo en materia civil hasta una estafa en penal.3 Por último, se
encuentra la verdad por la igualdad en lo representado, concepto que hace referencia a
la autenticidad, y que es el que sigue nuestro Código Penal. Este concepto va a ser el
fundamento de la falsedad ideológica, por cuanto se reprime un momento anterior a la
creación del documento.4

Todo lo anterior es importante para determinar en primera instancia, que efectivamente


hubo una falta de veracidad del documento presentado “personalmente” por el
dependiente del abogado (tal como se analizará más adelante), relevante para establecer
que efectivamente en la conducta descrita si hubo una falsedad.

Ahora bien, después surgió la duda de qué tipo de falsedad se estaba hablando, si de
falsedad en documento público o en documento privado. Pues como es sabido el Código
Penal colombiano trata en tipos penales diferentes la falsedad de documento público, y
la falsedad de documento privado.5 Ante esto, se quiso tener claridad sobre si la
demanda era o no un documento privado, pues el hecho de tener que hacer presentación
personal en la notaria generó confusiones, ya que en virtud del Artículo 251 del Código
de Procedimiento Civil (C.P.C):

“Documento público es el otorgado por el funcionario público en ejercicio de


su cargo o con su intervención. Cuando consiste en un escrito autorizado o
suscrito por el respectivo funcionario, es instrumento público; cuando es
otorgado por un notario o quien haga de sus veces y ha sido incorporado en
el respectivo protocolo se denomina escritura pública.”.

1
Corredor Pardo, Manuel. “La falsedad de documentos”. En: Lecciones de Derecho penal: Parte
Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003, p. 355.
2
Ibidem.
3
Ibidem, p. 357-359.
4
Ibidem p. 360.
5
En donde para la Falsedad de Documento Público-que incluso si diferencia entre falsedad material e
ideológica- se le castiga con pena de prisión mayor que la Falsedad en Documento Privado.
Esta última frase nos llevó a dudar a si la presentación personal que se debe hacer de la
demanda en notaria, la convertiría en documento público. Sin embargo, lo que se exige
respecto de la presentación de la demanda, en virtud del Art. 84 C.P.C es que “las
firmas de la demanda deberán autenticarse por quienes las suscriban, mediante
comparecencia personal ante el secretario de cualquier despacho judicial o ante notario
de cualquier círculo (…)”. Así las cosas, dicha presentación personal, se trata de una
simple autenticación de firmas, es decir, el notario acredita o da fe, que la persona que
aparece en el documento es la persona que firma, pero en ningún momento se convierte
en una Escritura Pública o documento público expedido por funcionario público. En
este sentido el artículo 252 C.P.C establece que,

“Art. 252.- Modificado. Decreto 2282 de 1989, Art. 1. No. 115.


Documento auténtico. Es auténtico un documento cuando existe certeza
sobre la persona que lo ha elaborado, manuscrito o firmado. El documento
público se presume auténtico, mientras no se compruebe lo contrario
mediante tacha de falsedad.

El documento privado es auténtico en los siguientes casos:

1. Si ha sido reconocido ante el juez o notario, o si judicialmente se ordenó


tenerlo por reconocido.
2. Si fue inscrito en un registro público a petición de quien lo firmó.
3. Si habiéndose aportado a un proceso y afirmado estar suscrito, o haber
sido manuscrito por la parte contra quien se opone, ésta no lo tachó de falso
oportunamente, o los sucesores del causante a quien se atribuye dejaren de
hacer la manifestación contemplada en el inciso segundo del artículo
[Link] norma se aplicará también a las reproducciones mecánicas de la voz
o de la imagen de la parte contra quien se aducen, afirmándose que
corresponde a ella.
4. Si fue reconocido implícitamente de conformidad con el artículo 276.
5. Si se declaró auténtico en providencia judicial dictada en proceso anterior,
con audiencia de la parte contra quien se opone en el nuevo proceso, o en la
diligencia de reconocimiento de que trata el artículo 274.

(…)”

Todo lo anterior, nos llevó a descartar la incertidumbre de la demanda como documento


público, y por tanto, a reafirmar que la demanda es un documento privado realizado por
particulares. En este sentido, la Falsedad de Documento Público, bien trátese de
ideológica o material queda descartada, pasándose a analizar más adelante a analizar si
la conducta realizada por el dependiente encuadra en el tipo penal de Falsedad de
Documento Privado.

Del mismo modo se adentró en el análisis sobre si la conducta descrita se configuraba


dentro del tipo penal FALSEDAD PERSONAL consagrado en el artículo 296 que
expresa:

“El que con el fin de obtener un provecho para sí o para otro, o causar daño,
sustituya o suplante a una persona o se atribuya nombre, edad, estado civil o
calidad que pueda tener efectos jurídicos, incurrirá en multa siempre que la
conducta no constituya otro delito”.

La conducta trascrita requiere la existencia de una persona que adelante una


SUSTITUCIÓN, es decir que es necesaria para “la existencia de la conducta punible
que una persona se presente como si fuera otra, en forma que pueda tomársela por ésta o
cuando hace presentar a un tercero en su lugar”6. En el caso en mención si se analiza la
conducta, no existe como tal una sustitución, ya que si bien es cierto la persona da una
firma que no es de ella, la persona no se presenta como si fuera otra (en este caso el Dr.
Juan Rodríguez), además para que exista la configuración de este delito es necesario que
se afirme tener un nombre distinto del propio ya que se dice que el medio más
importante de identificación es el nombre; y como son narrados los hechos objeto de
análisis en ningún momento la asistente del Dr. Rodríguez afirma tener un nombre
distinto, simplemente como se verá más adelante incurre en la falsedad de un
documento privado.

Si bien es cierto que el tipo penal de Falsedad Personal tiende a colocar un provecho
para sí o para otro; claramente visible, en la medida en que la asistente quiere favorecer
a su jefe el Dr. Juan Rodríguez por un descuido en la presentación de la demanda; este
no es motivo para que se configure el tipo penal, pues como se mencionó con
anterioridad, el delito se configura cuando hay una sustitución o suplantación7.

Es así, como dando paso a las circunstancias que Arboleda en su libro Manual de
Derecho penal, determina como constitutivas de la falsedad personal y su respectiva
desestimación, se dice:

1. Cuando existe una falsa identidad física: en el caso en mención la asistente nunca se
hace pasar por el Dr. Juan Rodríguez, y aún menos trata de aparentar una identidad
física, pues lo único que hace es falsificar una firma,

2. Cuando el agente, sin pretender ser tomado por otra persona, da un nombre diferente
al que tiene, o da un nombre distinto: bajo el caso en examen lo que acontece es que la
asistente del Dr. Rodríguez firma el documento, pero bajo ninguna circunstancia se
toma como otra persona, la asistente siempre mantiene sus calidades, lo único que hace
es firmar por otro, conducta no contemplada dentro de este tipo penal y finalmente
cuando,

3. Se atribuye un estado civil falso: en este caso se ve que en ningún momento la


asistente a nombre de su jefe toma las calidades de éste, sean ya las familiares o sociales
o jurídicas.

Es así, como actuando en la calidad de Fiscal, dada la situación fáctica y entrado el


análisis anterior, se nos permite decir que aunque la conducta desplegada por el Dr.
6
Arboleda Vallejo, Mario. Manual de Derecho Penal. Editorial Leyer, Bogotá, Octava edición.
7
Ref.: Arboleda Vallejo, Mario. Manual de Derecho Penal. Editorial Leyerç, Bogotá, Octava edición En
el Código Colombiano los verbos sustituir y suplantar se utilizan indistintamente.
Juan Rodríguez, prestigioso abogado laboralista y su asistente, podrían llegar a
configurar la conducta tipificada en el Art. 289, Falsedad en Documento Privado
señalado dentro del título de Delitos Contra la Fe Pública, en esta oportunidad la vista
fiscal decide no imputarles dicha comisión por las razones que se exponen a
continuación, que en su sentir general lo que evidencian es que aunque la conducta es
típica no comporta del todo la antijuridicidad de la conducta por tanto no da lugar a un
reproche que configure así la real y efectiva adecuación al tipo descrito en el
mencionado artículo del Código Penal.

De este modo, damos paso a desarrollar la idea anterior, por tanto en relación con la
Tipicidad, cabe decir primeramente que esta conducta está tipificada en el Art. 289 del
Código Penal, que en su tenor dice:

“Art. 289- Falsedad en Documento Privado. El que falsifique documento privado que
pueda servir de prueba, incurrirá, si lo usa, en prisión de uno (1) a seis (6) años”

Tipo Penal Objetivo

Bien Jurídico Tutelable:


El bien jurídico Tutelable, objeto de protección de este tipo penal es la Fe Pública, en
tanto que la comisión de este tipo de conductas lo que hace es agredir el trafico jurídico
colectivo, debido a que cuando el objeto documental se altera en sus condiciones
formales acarrea así mismo una afectación en su potencial aptitud probatoria. 8 Así
mismo, afectando la seguridad general del tráfico social basado en las pruebas
documentales, que establecen una situación apreciada por la ley como valiosa para el
desarrollo de la organización social9.

Sujetos:
Sujeto Activo
El sujeto activo es uno indeterminado, en tanto que la redacción del tipo así lo
determina al establecer “el que (…)” evidenciando que la comisión de este delito puede
ser realizada por cualquier persona particular.

Sujeto Pasivo
En este punto podría decirse que en principio el sujeto pasivo del delito de Falsedad en
Documento Privado es uno colectivo, en tanto es una agresión a un bien jurídico cuyo
titular es la misma sociedad en la medida que este tipo de conductas constituye una
intromisión indebida en el status de pruebas de la vida social que conforman el trafico
jurídico10.
Sin embargo es dable mencionar que también podría considerarse como sujeto pasivo
aquella persona que resulta perjudicado de la falsedad que es realizada por el sujeto
activo, en relación con el caso en mención, cabria decirse que dicha calidad podría ser

8
Cfr. Corredor Pardo Manuel: “La Falsedad de los Documentos”, En: Lecciones de Derecho penal: Parte
Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003. Pág.422.
9
Cfr. Corredor Pardo Manuel: “La Falsedad de los Documentos”, En: Lecciones de Derecho penal: Parte
Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003. Pág.417.
10
Ibídem.
ostentada tanto por el Dr. Juan Rodríguez, abogado laboralista (aunque desvirtuado en
tanto él mismo consintió dicha actuación, como se explicara más adelante) y finalmente
el Sr. presidente del Sindicato de “Gaseosas Águilas”, puesto que éste seria el afectado
inmediato de la presentación de la demanda con dichas características.

Conducta Y Resultado:
Se debe primeramente indicar que es un tipo de dos actos, dados a saber; la falsificación
y el posterior uso del documento privado objeto de falsificación. De modo, que en
principio sin la realización de ambas acciones sucesivamente ejecutadas por el mismo
agente, tal comportamiento no se adecuará perfectamente al tipo penal11.

De este modo también se puede decir que las dos acciones antes mencionadas,
conforman una unidad de sentido, ya que la voluntad final es la agresión al tráfico
jurídico12. En este punto es pertinente determinar que dichos actos pueden espaciarse en
el tiempo, en una duración más o menos prolongada, sin que por ello pierda su unidad
de sentido y de finalidad por lo cual, seguirá conformando una sola acción típica.

Es también preciso establecer que como todo delito de resultado admite tentativa, bajo
el supuesto en que una persona, como es en principio el caso relacionado respecto del Sr
Juan Rodríguez, falsifique el documento privado o colabore en su elaboración y no en
su posterior uso.

Sin embargo, es un delito que admite la figura de la coautoría, en tanto puede ser que
los dos autores (como parece suceder en este caso), estén unidos en un mismo plan de
agresión al tráfico, en virtud del cual uno de ellos, (Dr. Rodríguez) falsifica el
documento, con lo cual no completa la conducta típica, y el otro, (la asistente) coloca en
el tráfico documental el objeto que el “falsificador” ha confeccionado, uso.

Es así, como se entiende que bajo este tipo de circunstancias, una sola conducta típica es
realizada por dos autores, quienes se dividen entre si la tares de realizar cada uno de los
actos del tipo, para consumar conjuntamente una única agresión al tráfico jurídico
documental13.

Objeto Material:
Es el bien sobre el cual recae la acción, es decir bajo el precepto de este tipo penal, el
documento privado, que para el caso en particular sería la demanda en contra del
Presidente del Sindicato de “Gaseosas Águila”.

Tipo Penal Subjetivo


En este punto se deben esclarecer dos conceptos:

Ingrediente Normativo:
Ese ingrediente hace referencia básicamente a los conceptos de; falsificación,
documento privado y que sirva de prueba.

11
Arboleda Vallejo Mario y Ruiz Salazar José: Manual de Derecho Penal, Partes General y Especial.
Bogotá: Leyer, 2006. Pág. 783.
12
Cfr. Corredor Pardo Manuel: “La Falsedad de los Documentos”, En: Lecciones de Derecho penal: Parte
Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003. Pág.420.
13
Ibídem.
Ya enunciados se pasa a conceptuar cada uno de estos, es así como respecto de
Falsificación, se dice que implica una actividad física de contenido material para
modificar un objeto documental privado preexistente a fin de quitarle la condición
prístina de su autenticidad de origen, o para crear materialmente todo el objeto
(fabricación), incluyendo la materia física y los elementos que formalmente lo integran
(texto y autor)14.

Dada la expresión Documento Privado, debe entenderse como aquel documento que no
cumple con los requisitos para ser documento público, de modo tal que pueda decirse
que es aquel formado por una persona en cumplimiento del rol o los roles de sus
actividades particulares dentro del tráfico jurídico.

Finalmente respecto del contenido que sirva de prueba, resta decir que es una expresión
que decanta la necesidad de que el documento tenga en si una aptitud de prueba, (mas
no que se requiera pruebe efectivamente) es decir, que dada su conformación objetiva
de texto representativo o declarativo y autor apareciente, pueda eventual e
hipotéticamente servir como medio de prueba en el tráfico jurídico15.

Ingrediente Subjetivo:
Bajo estos elementos se examina la connotación que tiene la expresión final del artículo
cuando dice, “(...) si lo usa (…)”; -Negrillas Fuera de Texto-; que implica hablar del
propósito del autor de injerir en el trafico jurídico, es decir que el tipo penal debe
entenderse como uno en su sentido final, destinado a la agresión al bien jurídico,
circunstancia que llevará al peligro de la lesión del tráfico16.

Es así como en este tipo de conductas debe constatarse que el documento ha sido
introducido en el trafico jurídico social, es decir fue utilizado con el propósito de
hacerlo valer como prueba de la relación jurídica que representa, para la consecución de
los fines inherentes a su esencia, que determinaron su creación, y paralelamente, que
con dicho uso fueron afectadas relaciones jurídicas de personas determinadas, ajenas a
las que concurrieron a su producción, porque significó la extinción de un derecho
concreto, o porque lo modifica, exigencia que lleva ínsita la causación de un daño
inmediato a un tercero determinado17, como es para el presente caso del presidente del
Sindicato de “Gaseosas Águilas”.

Así mismo, cabe dejar presente que es un delito doloso; en tanto siempre implicará
hablar de secuencias de conductas que detallan maquinaciones fraudulentas; donde el
sujeto activo conoce lo hechos constitutivos de la infracción penal y quiere su
realización.

14
Cfr.: Corredor Pardo Manuel: “La Falsedad de los Documentos”, En: Lecciones de Derecho penal:
Parte Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003. Pág.416-417.
15
Cfr. Corredor Pardo Manuel: “La Falsedad de los Documentos”, En: Lecciones de Derecho penal: Parte
Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003. Pág.419.
16
Ibídem.
17
Arboleda Vallejo Mario y Ruiz Salazar José: Manual de Derecho Penal, Partes General y Especial.
Bogotá: Leyer, 2006. Pág. 785.
Después de revisada la tipicidad, se pasa a analizar la antijuridicidad, con la cual se
pretende determinar si una conducta contradice el ordenamiento jurídico en su conjunto
y lesiona o amenaza un bien jurídico tutelado. De lo anterior, se deriva, que cuando un
agente ha realizado un comportamiento típico, ha actuado en forma antinormativa, sin
embargo cabe aclarar, que no significa que su hacer sea siempre antijurídico, pues si
bien existen en el ordenamiento jurídico prohibiciones y mandatos, también existen
normas permisivas que posibilitan la realización de conductas conforme a derecho, que
estén sopesadas con la ley18.

Es así como Von Litszt, hizo una distinción entre la antijuridicidad formal, entendida
como la contravención de la norma estatal, de un mandato o de prohibición del orden
jurídico y la antijuridicidad material, concebida como la acción socialmente dañosa,
antisocial o asocial19, es decir como “ el peligro” para los bienes jurídicos.

Así mismo, es pertinente aclarar que el delito de falsedad en documento privado tiene
dos connotaciones, una de ellas, producto de su alteración material, como ocurre cuando
el agente enmienda, tacha, borra, suprime o de cualquier manera altera un texto y la
otra, la falsedad ideológica, que se presenta cuando el particular consigna en el
documento privado hechos o circunstancias ajenas a la realidad, vale decir, cuando falta
a su deber de verdad sobre un aspecto que comporta quebrantamiento de relaciones
sociales con efectos jurídicos20. Consecuentemente de acuerdo al principio de lesividad
que rige en el ámbito penal, no basta con que en un documento privado se falte a la
verdad, pues resulta necesario que quien así actúa esté llamado a ser veraz, obligación
que puede surgir de la ley o de la naturaleza misma del documento21.

No sobra decir en éste punto, que si en un documento privado con aptitud probatoria se
consignan datos, sellos o referencias contrarias a la verdad y ello no tiene la virtud de
perjudicar a un sujeto diverso del falsario, la conducta resulta inocua y por tanto, carece
de juicio de desvalor al hacer el estudio de la antijuridicidad22, esto significa que no será
antijurídica si carece de capacidad de lesión o puesta en peligro del bien jurídico de la fe
pública, pues según lo afirmado desde la Escuela Clásica del derecho penal toda
conducta para ser antijurídica requiere la existencia de un daño, así todo daño no
sobrelleve a un comportamiento delictivo.

Se ha establecido por la Jurisprudencia Nacional y la doctrina que en esta clase de


delitos el bien jurídicamente protegido, es la fe penal, en la medida en que “hay actos
externos, signos o formas autenticadoras del valor de las relaciones jurídicas. El
incumplimiento de esas investiduras, señales o formulas, indica la falta de certeza en las
relaciones jurídicas, entorpece la vida económica, intranquiliza la vida política y
desorganiza la vida familiar, esto es, se atenta contra la “fe pública”23. Así mismo, se

18
Velásquez Velásquez, F. “Derecho Penal”. Parte general. Ed. Temis: Bogotá, Colombia.1997. Pág. 454.
19
Von Litszt, “Lehrbuch des deutschen Strafrechts”, 9ª edición, 1899, Págs. 133 y ss., citado por
Velásquez Velásquez, F. “Derecho Penal”, Parte General. Editorial Temis: Bogotá, Colombia. 1997. Pág.
458.
20
Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia del 30 de Abril de 2008. Proceso No.
23159. M.P. María del Rosario de Lemus.
21
Sentencia del 29 de noviembre de 2000. Rad. 13231
22
Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia del 30 de Abril de 2008. Proceso No.
23159. M.P. María del Rosario de Lemus.
23
Corte Constitucional. Sentencia T-424 de 1993. M.P. Mauricio González Cuervo
considera la fe pública, como la confianza que la colectividad tiene en ciertos medios de
prueba, como es el caso de los documentos que permiten establecer la existencia,
modificación o alteración de un derecho.

Ahora bien, considerando la antijuridicidad formal, en el caso bajo estudio, el desvalor


de acción se predica de la falsificación que realiza la asistente del Dr. Rodríguez, de la
firma de éste último en la demanda que debía ser presentada a más tardar el día 2 de
Marzo de 2009. Así, lo antijurídico del comportamiento radica en faltar a ese deber que
tienen los particulares de decir la verdad en los documentos, es decir mentir, entendido
como la expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa y, por
tanto, equivale a embuste, engaño, infundio, treta y fraude; faltando así también al deber
de buena fe, como axioma fundamental del derecho que impone a los ciudadanos la
obligación de proceder con lealtad al derecho y fidelidad hacia los compromisos
adquiridos24.

Como elemento adicional, para la configuración de la antijuridicidad se debe establecer


que el caso en mención, no se adecua a alguna de las causales de ausencia de
responsabilidad previstas en el Art. 32 del Código Penal. Es de aclarar, que si bien,
tanto el Dr. Rodríguez como su asistente podrían llegar a justificar su conducta con base
en el numeral 1 del mismo artículo25, aduciendo un viaje de imprevisto o de suma
urgencia (fuerza mayor) que haya tenido que realizar el Dr. Rodríguez a la ciudad de
los Ángeles, esto no podría dar lugar a ausencia de responsabilidad, en la medida en que
el procedimiento laboral establece que se cuenta con un término de 2 meses para
presentar una demanda que tenga por fin dar por terminado un contrato laboral por justa
causa, tal y como ocurrió en éste caso, pues se tuvieron dos meses que comenzaron a
contar desde el 2 de Enero de 2009 hasta el 2 de Marzo de 2009, tiempo suficiente en el
que una persona diligente, podía haber redactado y firmado la demanda sin ningún tipo
de contratiempo.

Respecto de la antijuridicidad material, el desvalor de resultado, podría llegar a


concretarse cuando la asistente del Dr. Rodríguez una vez falsificada, firma la demanda
y hace presentación personal de la misma en Notaría26, implicando así una falta de
certeza en las relaciones jurídicas y en general; sin embargo esta conducta típica y
antijurídica formalmente hablando, en su aspecto material, no se configura del todo, en
tanto que el principal afectado como se ha dejado sentado en párrafos anteriores seria el
mismo Dr. Rodríguez, quien a su vez consintió dicha actuación, de modo tal que dicha
falsedad como ya se dijo antes inocua no genera mayor perjuicio a personas distintas del
falsario en este caso también el Sr Rodríguez.

Es más, la falsificación de la firma en este caso no configura una lesión eminente al bien
jurídicamente tutelado de la Fe Pública, por el contrario es el medio a través del cual se
dará por terminado el contrato de trabajo por justa causa a quien se ha visto acusado con

24
Fe es la virtud que nos permite creer; es confiar en aquello que afirman los otros; es fidelidad; es el
grado de credibilidad que se otorga a los demás. Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal.
Sentencia del 16 de Marzo de 2005. Proceso No. 22407. M.P. Álvaro Orlando Pérez Pinzón.
25
Según el cual se estableces, que: “No habrá lugar a responsabilidad penal cuando: 1. En los eventos de
caso fortuito o fuerza mayor”.
2626
“El empleo del verbo usar referido a documento privado que pueda servir de prueba alude al uso a que
por ley o por convenio de los particulares está destinado, vale decir, a establecer o modificar situaciones
jurídicas”. Corte Suprema de Justicia, Sentencia del 23 de Noviembre de 1999. Proceso No. 11223. M.P.
Mario Mantilla Nougues.
anterioridad por el delito de acceso carnal tipificado en el Art. 212 del ordenamiento
Penal vigente.

Es así como en el caso bajo estudio a pesar de que en relación a la Tipicidad y


Antijuridicidad Formal, se ve adecuada la conducta desplegada por el Dr. Rodríguez y
su asistente, es un hecho para la vista fiscal que en relación a la Antijuridicidad
Material, no es así, ya que a pesar de que ejecutan claramente una falsedad dirigida a
afectar la seguridad del tráfico jurídico, esta no tiene la potencialidad de afectar
realmente el bien jurídicamente Tutelable ya que no afecta efectivamente en sus
derechos o calidades al principal afectado quien seria para este caso el Presidente del
Sindicato de “Gaseosas Águilas”, lo dicho en concordancia al hecho que esta falsedad
se convierte sólo en el medio efectivo para adelantar un proceso en el cual se pretenda
efectuar el despido con justa causa de alguien que así parece merecerse. Además para
este punto pertinente señalar, que la potencialidad de afectar o lesionar de esta falsedad,
sólo es relevante para el Presidente del Sindicato, (para nadie más), de modo tal que
dadas las razones fácticas y jurídicas del caso no es del parecer de la vista fiscal la
imputación de esta conducta al Sr. Rodríguez y su asistente.
Bibliografía

Arboleda Vallejo, Mario. Manual de Derecho Penal. Editorial Leyer, Bogotá, Octava
edición.

Auto del 9 de Junio del 2004, radicado 22.415 M.P. Marina Pulido de Barón.

Corredor Pardo, Manuel. “La falsedad de documentos”. En: Lecciones de Derecho


penal: Parte Especial, Universidad Externado de Colombia, 2003

Velásquez Velásquez, F. “Derecho Penal”. Parte general. Ed. Temis: Bogotá,


Colombia.1997.

Corte Constitucional. Sentencia T-424 de 1993. M.P. Mauricio González Cuervo.

Corte Suprema de Justicia, Sentencia del 23 de Noviembre de 1999. M.P. Mario Mantilla
Nougues.

Sentencia del 29 de noviembre de 2000. Rad. 13231.

Corte Suprema de Justicia. Sentencia del 16 de Marzo de2005. M.P. Álvaro Orlando
Pérez Pinzón.

Corte Suprema de Justicia. Sala de Casación Penal. Sentencia del 28 de Noviembre de


2007. M.P. Jorge Luis Quintero Milanés.

Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, Sentencia del 30 de Abril de 2008.
M.P. María del Rosario de Lemus.

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