DE UNA MENTALIDAD PASTORAL A UNA APOSTOLICA.
Qué es Apóstol: El término apóstol proviene del griego Απόστολος, que significa
enviado. Un apóstol es un propagador o un predicador de la doctrina bíblica, de la fe
cristiana y del Poder y del Amor de Dios, es un evangelizador que tiene la misión de
predicar de Jesucristo y de Su obra Redentora, Su vida, Su muerte y Su resurrección.
¿Quiénes eran ellos? La palabra “apóstoles” literalmente quiere decir mensajeros,
enviados o delegados. No cualquiera podía ser apóstol simplemente por voluntad
propia; tenían que ser personalmente elegidos para esa investidura por el Señor
Jesucristo. Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los
cuales también llamó apóstoles (Lucas 6:13). Según el libro de Hechos 1:21-22, un
apóstol tenía que ser un testigo ocular de Cristo a lo largo de todo su ministerio público
incluyendo la etapa posterior a su resurrección. A cada uno de los doce principales
discípulos escogidos por Jesucristo para predicar y propagar el Evangelio (en griego,
buena noticia) por todo el mundo se les llama Apóstoles (con mayúscula). Según los
evangelios, que son libros escritos por algunos discípulos de Jesús sobre Su vida, estos
fueron los Apóstoles designados por Jesucristo: Simón Pedro, Santiago el Mayor,
Andrés, Juan, Felipe de Betsaida, Bartolomé, Tomás, Mateo, Santiago el Menor, Judas
Tadeo, Simón y Judas Iscariote, este último fue sustituido por Matías después del
suicidio de Judas y la Ascensión de Jesú[Link] de Tarso y Bernabé también fueron
Apóstoles aunque no fueron directamente llamados por Jesucristo cuando Él estaba en
la Tierra, sino posteriormente. Todos ellos tenían la misión de expandir el Reino de
Dios, y además de predicar el Evangelio, realizaban diferentes prodigios, señales y
milagros, como sanar a los enfermos, resucitar, echar fuera demonios, etc.
Según podemos deducir del Nuevo Testamento, hay tres clases de apóstoles:
1. Los doce apóstoles
Ellos tenían un carácter único por ser testigos presenciales de la vida, ministerio,
muerte y resurrección de Cristo. Además fueron los directos receptores y transmisores
de las enseñanzas de Jesús. Al faltar uno de los doce, Judas Iscariote, el sustituto tuvo
que ser alguien que había estado con ellos desde el bautismo de Juan hasta la
ascensión. (Hch. 1:15-26)
2. Los otros apóstoles del primer siglo, que junto con los doce establecieron el
fundamento de la Iglesia para todos los siglos. El Señor levantó otros apóstoles y
profetas aparte de los doce (como lo fueron Pablo y Bernabé), quienes, junto con los
doce, recibieron por el Espíritu Santo la revelación del misterio de Cristo y de su iglesia
(Efesios 3:1-7). Ellos fueron el canal de la revelación para darnos a conocer el misterio
de Cristo, y dejaron registrada esa revelación en las páginas del Nuevo Testamento.
Todos ellos tuvieron la FUNCIÓN PIONERA, EXCLUSIVA E IRREPETIBLE DE ESTABLECER
EL INMUTABLE FUNDAMENTO DOCTRINAL Y KERIGMÁTICO DE LA IGLESIA PARA TODOS
LOS SIGLOS (Ef. 2:20). Esta revelación se encuentra registrada en las Sagradas Escrituras
del Nuevo Testamento, y no admite agregados ni modificaciones posteriores al período
de los apóstoles fundacionales de la iglesia (Gá.1:8-9).
3. El ministerio apostólico de carácter permanente.
Según Ef. 4:11-16, Cristo sigue dando a la iglesia apóstoles, profetas, evangelistas y
pastores-maestros hasta que se complete la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que
todos lleguemos a la unidad de la fe, etc. Habiendo distinguido el carácter único y
exclusivo de los apóstoles del primer siglo, nos queda señalar cuáles son las
atribuciones de este tercer tipo de ministerio apostólico:
* Evangelizar. Apóstol quiere decir enviado. Es un enviado al mundo. Es el hombre que
está más cerca del corazón de Dios y arde con el mismo deseo de Dios de que el
evangelio llegue a todo el mundo y a toda criatura (Ro. 1:1, 5, 14, 15; 15:18-24).
*Acompañar la evangelización con prodigios, señales y milagros (2 Co. 12:12; Ro.
15:19)
*Fundar iglesias (1 Co. 3:10-11). La evangelización en nuevas áreas genera el
nacimiento de nuevas iglesias. Esta tarea requiere el adoctrinamiento de las nuevas
comunidades, la capacitación de los santos, la formación de nuevos obreros, la
ordenación de presbíteros, etc. Pablo señala que el haber sido el instrumento para
levantar la iglesia en Corinto es el sello de su apostolado entre ellos (1 Co. 9:2).
*Supervisar las iglesias con autoridad apostólica: interceder por ellas, enseñar la sana
doctrina, alentar, instruir, corregir errores, disciplinar a los impenitentes, etc. Esta
supervisión y ministración se realiza mediante visitas personales, cartas, y el envío de
delegados apostólicos. El propósito de esta cobertura apostólica es que las iglesias sean
sanas en su fe, vivan en santidad, mantengan la unidad, sirvan en amor y evangelicen al
mundo.
*Ser la autoridad principal en la estructura eclesial. En las listas de los dones
ministeriales, siempre se menciona en primer lugar. En 1 Co. 12:28, en el griego, dice
textualmente: “PRIMERO, apóstoles; SEGUNDO, profetas; TERCERO, maestros;
DESPUÉS...” Este orden no es casual sino intencional, revela el orden de los ministerios.
Los apóstoles, bajo la autoridad de Cristo, son la principal autoridad sobre las iglesias y
los otros ministerios. Este es el orden de Dios para la iglesia y es lo que hace posible su
unidad. Es responsabilidad de los apóstoles la conducción general de la obra, bajo la
guía del Espíritu Santo.
*Ser hombres con luz y revelación del Señor. Ya hemos señalado que los apóstoles
junto con los profetas son canales de revelación (Ef. 3:5). La revelación en lo referente
al “kerigma” (la revelación completa del misterio de Cristo y de la Iglesia) y la
“didaqué” (la totalidad de los mandamientos que revelan la voluntad de Dios) ya nos
fue dada por los primeros apóstoles y la tenemos registrada Objetivamente en las
Santas Escrituras, pero hoy, como siempre, necesitamos ministerios de revelación en
dos sentidos:
1) Para ayudar a los santos a comprender “lo ya revelado”. Dios, por la iluminación del
Espíritu, da a algunos de sus siervos luz sobre antiguas verdades de la Palabra, las
cuales siempre han estado allí, eran leídas, pero muchas veces no comprendidas, por la
carga de erróneas tradiciones, por condicionamientos culturales y religiosos, o por
nuestras naturales limitaciones humanas. El buen uso de este don ha producido
siempre en la iglesia avivamiento y renovación, y su mal uso herejías.
2) Por la necesidad de una palabra circunstancial y particular. Así como Jesucristo le
dio a Juan un mensaje específico sobre cada una de las siete iglesias de Asia, hoy
tenemos la misma necesidad. Dios puede revelar a sus siervos una palabra específica
para cierta iglesia, nación, o individuo.
Su elección La respuesta está en este verso: “Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la
voluntad de Dios” (2 Co.1:11). Un apóstol es un mensajero espiritual puesto en el
oficio; significando así que no es por la voluntad de hombre, sino por la designación
expresa de Jesucristo, y esto ha de extenderse a cada oficio en la Iglesia Cristiana,
que sea puesto por la voluntad de Dios, ya sea por Su Palabra expresa como fue en
aquella época, o escrita como sería ahora. Tratándose de un apóstol, significa que el
mensaje dado vino directamente de Cristo, siendo enseñado por Él en gloria, escogido
y dotado de dones extraordinarios para enseñar el evangelio. Por eso, cada uno debe
averiguar bien quién le escogió, porque si una hoja del campo no cae a tierra sin Su
voluntad, mucho menos desempeñar el oficio de apóstol que es de mucho más
trascendencia. Aquellos fueron escogidos y nominados por Cristo: “Cuando se hizo de
día, llamó a sus discípulos y de ellos escogió a doce, a quienes también llamó
apóstoles” (Lc. 6:13). El Señor Jesús es el único que tiene autoridad dada por Dios para
hacer apóstoles. El número de los mensajeros escogidos para que anunciasen de
primero sus enseñanzas fueron doce, y no más. Algo notorio en el texto es que el título
de apóstol fue dado por el mismo Cristo en persona, o que en el Cristianismo nadie
puede dar a otro o a sí mismo este título. Nótese la importancia y énfasis del texto: por
un lado, que no fue ni siquiera por oración de hombre, sino por las oraciones
inmediatas del Hijo al Padre, y el Padre le concedió escoger de entre Sus discípulos a
los apóstoles: “Aconteció en aquellos días que Jesús salió al monte para orar, y pasó
toda la noche en oración a Dios” (Lc. 6:12). Por otro lado, que el nombre fue dado de
manera directa por Jesús: “A quienes también llamó apóstoles”. Fue el mismo Señor
Jesús quien les dio ese título. Ellos fueron apóstoles de Cristo, porque uno sólo es
apóstol de Dios: Jesucristo. Eso es lo que dice Saulo: “Pablo, apóstol de Cristo Jesús por
la voluntad de Dios” (2Co. 1:1). Fue su costumbre acentuar el oficio: “Y a vosotros los
gentiles digo: Por cuanto yo soy apóstol de los gentiles, honro mi ministerio”
(Ro.11:13). Honrar algo es destacarlo, magnificarlo; sólo a ellos les fue dado hacer eso:
eran los únicos apóstoles. Todos los Cristianos son siervos de Dios, pero no todos son
apóstoles.
El primero es un llamado ordinario, y el de apóstol, extraordinario: “Nadie toma esta
honra para sí, sino porque ha sido llamado por Dios” (He. 5:4). Debe haber un llamado.
Jesús mismo no predicó públicamente hasta que fue declarado por el Padre como el
profeta del mundo, y aun Él necesitó confirmación del cielo como ungido por el Padre
para su ministerio público como ministro de Dios. No estamos diciendo que no
podemos predicar de manera pública o privada el evangelio. No; lo que significamos es
que nadie puede ser llamado ministro del Evangelio o pastor hasta que haya un
llamado divino, conforme a las Escrituras, y confirmado por una Congregación local,
teniendo como instrumento un apegamiento a la Palabra de Dios, las Santas Escrituras.
En todo el NT no hay prescripción alguna que indique cómo una iglesia local pudiera
elegir un apóstol de Cristo para toda época posterior a aquella que era apostólica. Hay
norma bíblica de cómo elegir pastores y diáconos, pero no apóstoles.
Sus cualidades Las cualidades de un apóstol empezaban con un llamado personal y
extraordinario por parte de Cristo, y en su desempeño tuvieron manifestaciones
externas que testificaban de su apostolado: “Porque el que actuó en Pedro para
hacerle apóstol de la circuncisión actuó también en mí para hacerme apóstol a favor de
los gentiles” (Gál. 2:8). Ellas eran:
1.- Fidelidad en las enseñanzas, y a menos que permaneciera con esa fidelidad, no
importaba cualquier otra señal que hiciese para demostrar su apostolado, sin esto era
anatema: “Aun si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio
diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gál. 1:8).
2.-Eficacia en predicar el Evangelio: “Si para otros yo no soy apóstol, ciertamente para
vosotros lo soy, porque vosotros sois el sello de mi apostolado en el Señor” (1 Co. 9:2).
3.-El poder de hacer milagros: “Las señales de apóstol han sido realizadas entre
vosotros con toda paciencia, con señales, prodigios y hechos poderosos” (2 Co. 12:12).
Eran señales para indicar su procedencia divina; prodigios por el efecto que producían,
y hechos poderosos porque eran manifestación de poder celestial extraordinario. El
poder de obrar milagros era tan evidente, y en ocasiones lo hacían sin siquiera orar.
4.-Conversación y conducta piadosa: “Más bien, en todo nos presentamos como
ministros de Dios: en mucha perseverancia, en tribulaciones, en necesidades, en
angustias” (2 Co. 6:4).
Su propósito: Según Efesios 2:20 correspondió a los apóstoles desempeñar un papel
fundamental y especial en el desarrollo inicial de la iglesia neotestamentaria:
edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra
del ángulo Jesucristo mismo. Este papel incluía al menos tres funciones.
En primer lugar, estos hombres eran testigos indiscutibles de la resurrección de Cristo,
ya que todos ellos habían visto personalmente al Señor en su cuerpo resucitado.
En segundo lugar, a ellos fue revelado el misterio de la economía del Nuevo Pacto: la
iglesia, compuesta a la vez de judíos y de gentiles (Efesios 3:1-10).
En tercer lugar, ellos recibieron la inspiración para escribir la Santa Escritura infalible,
que pudiera ser leída por todas las generaciones venideras. Cada libro del Nuevo
Testamento fue escrito ya sea por un apóstol o por alguien directamente relacionado
con un apóstol. Un poco antes de su muerte, el último apóstol sobreviviente nos dice
que este aspecto de su trabajo fue completado de una vez y para siempre (Apocalipsis
22:18-19). A partir de entonces no ha habido revelaciones inspiradas o genuinas.
¿ Qué es el ministerio apostólico ?
Es una gestión, una comisión de parte de Dios para un propósito determinado, en un
lugar concreto y con la autoridad dado por Jesús.
La palabra apóstol significa enviado. No existe tal cosa como ser apóstol sin haber sido
enviado, sin salir y efectuar una misión. Si no se es enviado, no se es apóstol. El
ministerio apostólico es para participar y establecer el evangelio del reino de Dios en
todo el mundo.
En este tiempo, existen hombres que se llaman apóstol, pero, solo tienen un cargo o
título, ya que no funcionan como deberían. Ser apóstol es una responsabilidad más
allá de un nombramiento; es funcionar en las diferentes áreas para que se supone fue
llamado, y dar frutos en abundancia en todos ellas.
Los apóstoles exclusivamente pueden funcionar como tales cuando aplican:
En la esfera de influencia correcta para la cual han sido designados.
En el lugar específico adonde fueron enviados.
Donde son recibidos y aceptados como tales.
Donde es reconocida su paternidad.
En la misión determinada que les fue encomendada.
En la visión especifica que les fue mostrada.
Con la autoridad especifica que les fue dada.
Cuando esto se desempeña, la iglesia o ministerio recibe todos los frutos de la unción
apostólica, el desarrollo del reino se acelera y su trabajo es más vital.
Entonces, podemos ver al apóstol funcionar en la totalidad de su llamado, y al pueblo
ser edificado, bendecido, entrenado, y a la colectividad impactada por el poder de
Dios.
¿QUIÉN ES UN APÓSTOL?
1. Es quien tiene el diseño, actúa en la edificación de la iglesia como el perito
constructor que sabe dirigir la construcción de una casa.
2. Él llena de ímpetu, de audacia y de compromiso a la iglesia.
3. Él ve los planos, mapas y proyectos de expansión misionera del reino de Dios,
establece y confirma las iglesias.
4. Es el primer responsable por el diseño y el desarrollo de la visión de la iglesia.
5. Un apóstol genuino pastorea ministerios, y actúa como padre de ministros.
Características de un apóstol de Jesús
Un apóstol es un padre espiritual que procrea y da a luz, y acoge hijos espirituales.
“Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en
Cristo Jesús yo os engendre por medio del evangelio”.1 Corintios 4.15
El apóstol está llamado a ser el padre espiritual de los hombres y mujeres del pueblo
de Dios; pues su función principal es levantar hijos, servirlos, ayudarlos a reconocer sus
dones, para guiarlos en dirección de su propósito y cumplir la misión de su llamado en
todo lo qué es el ministerio apostólico es lo que Dios quiere en este tiempo.
La función apostólica principal es ser un padre genuino, que fortalece, anima, pero
también corrige a los hijos espirituales; su gran entusiasmo y pasión es ver que
crecen en el ministerio, inclusive hasta que estos alcancen depender completamente
de Dios y cumplir su propósito.
Todo esto, con el propósito único de, un día, poder enviarlos a ser padres para otros y
a transferir una herencia espiritual rica a las próximas generaciones. De manera que, el
reino se anteponga sin que nada lo pueda paralizar.
Los apóstoles tienen un llamado a la edificación del reino y la congregación de la
iglesia.
“… y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica”. 1 Corintios 3.10
Dios ha entregado, a los apóstoles, las herramientas espirituales para edificar su
reino y su iglesia, pues esta es una parte esencial de sus funciones o llamado. Un
auténtico edificador de reino no está contento con, simplemente, tener una iglesia
grande.
Alguna de las funciones o responsabilidades del apóstol es encaminar a los creyentes
a madurar y a madurar el carácter de cristo en ellos, como fruto de una paciente
labor.
La vida y el carácter de un ser humano no es algo que se pueda edificar de un día para
otro; por ese motivo, no todos son capaces de formar.
Dios le ha suministrado al apóstol la paciencia para cimentar las vidas sin desfallecer, y
la sabiduría para saber cómo debe hacerlo; por tal razón, un apóstol es un experto, él
es un perito en cuanto a la construcción y edificación.
Los creyentes somos todos edificios de Dios “Porque nosotros somos colaboradores
de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios”. 1 Corintios 3.9
Los apóstoles tienen el conocimiento del diseño para edificar el edificio de cada uno de
los creyentes, y saben cómo deben pre-pararlo y entrenarlo para que llegue a ser una
la piedra viva en el edificio del Padre. “vosotros también, como piedras vivas, sed
edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales
aceptables a Dios por medio de Jesucristo”. 1 Pedro 2.5
Qué es el ministerio apostólico?
Los apóstoles plantan y establecen ministerios y congregaciones. “Yo (Pablo) plante,
Apolos regó pero el crecimiento lo ha dado Dios”. 1 Corintios 3.6 (Énfasis agregado)
Otra de las funciones esenciales de un apóstol es plantar iglesias comenzando desde
cero; es decir, abrir iglesias donde no existe ninguna. Una vez que las planta,
establece el orden gubernamental, ordena ancianos y ministros, y pone un pastor al
frente.
En este aspecto, muchos apóstoles persisten allí, inspeccionando el trabajo y el
crecimiento; en cambio, otros continúan su camino a otro terreno para seguir
plantando iglesias.
A veces, los apóstoles también adoptan iglesias; les ayudan a poner el fundamento de
la doctrina y el orden, y a establecer la estructura de gobierno correcta para que
puedan crecer según el diseño establecido de Dios.
qué es el ministerio apostólico
Características De Un Verdadero Apóstol
1.- El apóstol pionero.
Este es el que establece iglesias en nuevos territorios; igualmente, sitúa el fundamento,
establece la fe, conoce el liderazgo y los ministerios de Efesios 4.11, y denomina una
cabeza (pastor). Cuando la iglesia está en orden y firme, este apóstol se desplaza a otro
lugar para extender su obra pionera.
Los apóstoles pioneros son los que abren camino, los primeros en establecerse en
lugares donde no hay iglesias del Reino.
Comienzan una obra de la nada, y pronto la convierten en una iglesia fuerte. En las
primeras etapas, hacen la obra de todos los ministerios de Efesios 4.11; es decir,
evangelizan, ensenan, profetizan y pastorean al pueblo.
El profeta, el evangelista, el pastor y el maestro necesitan la ayuda del apóstol. Sin
embargo, el apóstol puede desempeñar todas las funciones para fundar una iglesia,
porque opera en los cuatro ministerios; y rápidamente, desarrolla los ministerios de
Efesios 4.11 para que le apoyen a llevar a cabo todo lo qué es el ministerio apostólico.
Este tipo de apóstol siempre levanta iglesias fuertes y grandes debido al tamaño de su
don, el cual muy pocos tienen; por ejemplo, Pablo lo tenía, pero Apolos, no.
2.-El apóstol de la ciudad.
“8…y me seréis testigos en Jerusalén… “.Hechos 1.8
Este es el apóstol enviado por Dios para levantar una iglesia para la ciudad y de la
ciudad, y establecerse en ella. Este tipo de apóstol es también llamado: apóstol de
Jerusalén.
Una iglesia de la ciudad, es un centro regional apostólico, que provee cobertura
espiritual, paternidad, servicio y recursos al resto de las iglesias de la ciudad. Dios envía
un apóstol con el propósito de la edificación de la iglesia en la ciudad
Extender el reino de Dios por el poderío. Es decir, la iglesia de la ciudad tiene el
propósito de impactar la sociedad y cambiar el ambiente espiritual del lugar. en
desarrollar hasta llegar a ser centros regionales apostólicos a nivel de ciudad.
El apóstol de la ciudad provee recursos, herramientas, entrenamiento y armamento
para destruir las potestades del enemigo, y además, debe permanecer en la ciudad, la
mayor parte del tiempo, para edificar el centro regional apostólico. El ministerio de
este apóstol se centra, específicamente, en levantar la iglesia de la ciudad.
3.-El apóstol enviado a la nación o a cierta etnia, y a los países alrededor.
“8…y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria… “. Hechos 1.8
Este es el llamado apóstol de Judea y Samaria; es decir, es el que va a los alrededores
del centro regional.
La misión principal de este apóstol es visitar iglesias que ya son fuertes centros
apostólicos para la ciudad, y proveerles recursos, entrenamiento y herramientas; y
enseñarles a tomar la ciudad, llevándolas a ser iglesias más poderosas y de mayor
influencia en el área.
Este tipo de apóstol también junta las iglesias locales y les enseña, las ministra para
que maduren y lleguen a ser iglesias más grandes y fuertes.
4.- El apóstol en el mundo entero.
“…y hasta lo último de la tierra”. Hechos 1.8
Este es el apóstol que Dios ha delegado y comisionado para ir a los confines de la tierra.
El apóstol al mundo entero, se adapta, étnicamente, al lugar al que va; de
manera, que logra superar las barreras de las costumbres, la cultura, el idioma,
etcétera. Así como lo fue, el apóstol Pablo.
Para este tipo de apóstol, es muy difícil permanecer por mucho tiempo en una ciudad,
porque está viajando de continuo y su llamado es a las naciones de la tierra.
La mayor parte del tiempo, este tipo de apóstol no establece iglesias; su trabajo es con
el cuerpo de cristo, en el mundo entero, y para ello, viaja continuamente.
Guerreros obedientes El apóstol posee la gracia de Dios para conquistar un territorio
5.-El apóstol guerrero de alto rango.
Este es el apóstol que posee la gracia de Dios para conquistar un territorio, y entrenar a
los creyentes y al liderazgo para ir a la guerra.
Este tipo de apóstoles no dirige una iglesia en particular o un grupo de iglesias; más
bien, dirige a la iglesia completa en la guerra espiritual.
A muchos de estos apóstoles, Dios los ha ungido en áreas específicas como: liberación,
finanzas, intercesión, guerra espiritual, etcétera. Tienen una unción específica para
ministrar en una o dos áreas en particular.
6.-El apóstol de la iglesia local.
La característica de este apóstol es él que trabaja, juntamente, con el apóstol de la
ciudad. Apoya a crear estrategias y está llamado a identificar, detectar, desarrollar y
entrenar los ministerios de Efesios 4.11.
También, contribuye con el apóstol general de la iglesia a establecer la doctrina,
guiando a los ancianos y al resto del liderazgo.
Recordemos que nadie inicia siendo apóstol. La mayor parte de los apóstoles han
iniciado como evangelistas, pastores, otros como maestros, profetas; y finalmente, Dios
los envía, como apóstoles, a una misión específica.
En todo esto, no debemos perder de vista que, Jesús es el único que llama al
apostolado. Él es quien nos delega y comisiona a un lugar específico, nos da la
autoridad para conducirse allí.
Si nos cuidamos en esa regla y prevención, recibiremos la gracia y la unción de Dios
para hacer el trabajo con total éxito. Hoy, existen muchos que se llaman apóstoles,
pero no tienen el carácter ni el fruto ministerial para serlo.
Sin embargo, hay otros que son apóstoles, pero están fuera de su área de autoridad, y
por eso han fracasado y no tienen ningún fruto.
Lo significativo de esto, no es el don, sino concebir la voluntad de Dios. El apóstol, para
ser efectivo, debe estar en la perfecta voluntad de Dios para su vida y todo lo qué es el
ministerio apostólico.
Retos del Apostol:
1.-Cambiar o transformar la mentalidad pastoral de la gente. La iglesia pastoral se
centra en el ambito local, cubrir las necesidades basicas en las personas, no piensa en
las proximas generaciones.
2.- Enfrentar la persecusion, el Apostol es pionero, estableciendo nuevas verdades ,
nuevas rvelaciones que Dios esta dando (Revelaciones biblicas que han permanecido
en la atmosfera espiritual, pero que aun no han sido reveladas, por que Dios tiene un
tiempo para cada revelacion.)
EL LIDERAZGO APOSTÓLICO TRABAJA DIFERENTE:
Un líder con mentalidad apostólica es un hombre o una mujer que ha sido liberado
por su pueblo para una función diferente, para un trabajo de mayor alcance; regiones o
naciones, fuera de la iglesia local. Solo se llega a este punto cuando un líder y la iglesia
toman conciencia apostólica, y sienten el peso y el llamado. La iglesia debe darse
cuenta que esta en la tierra para algo mayor, y no solo para que atiendan sus
necesidades egoístas.( 1 Pedro 2:9-10).
Una mentalidad pastoral va a limitar al líder y a su ministerio, y lo más trágico, lo va a
confinar a su iglesia local.
Si un líder apostólico no puede dejar a la iglesia por un corto período de tiempo por
temor a que la gente no asista, entonces algo no funciona bien.
Si un pastor que por años lidera una iglesia no está tranquilo en otra parte, mientras
está fortaleciendo a sus consiervos, algo está mal.
Si un ministerio es guiado a apoyar a otro ministerio en una zona geográfica X, y de
repente Dios lo retiene o quiere llevarlo a otro lugar, y teme a que su gente o liderazgo
se enfade… ¡No es bueno lo que esta pasando!.
Si miembros de cualquier iglesia no asisten cuando el pastor se ausenta, algo
negativo pasa.
Si el pastor tiene que salir a escondidas, para que la gente asista a los servicios, es
muy delicado.
Si por viajar mucho, la gente se reciente al punto de dejar de cumplir sus
compromisos financieros que estamos formando (ofrendas, diezmos, etc), si todo esto
sucede, el grito desesperado: ¡Necesitamos un CAMBIO!!!
Las iglesias no pueden edificarse alrededor de un hombre o líder, necesitan ver un
equipo apostólico.
Los líderes no pueden vivir dependientes de lo que dice la gente (en algunos casos
del antojo de la gente).
La gente no puede tomar decisiones de asistir o no a una celebración basada en
quien prédica ese domingo.
Los líderes no pueden dejar de hacer la obra de Dios por lo que opinan los hombres.
Si son siervos, ¿De Quién lo son?.
¡NECESITAMOS MAS QUE UN CAMBIO, NECESITAMOS TRANSFORMACION!!