TRASTORNOS DE PERSONALIDAD Y CRIMINALES
un trastorno de personalidad está considerado un factor de riesgo para la comisión de
conductas violentas y delictivas, por tanto, los trastornos de personalidad y la delincuencia
están estrechamente ligados en muchas ocasiones.
Un trastorno de personalidad es una forma de ser, patológica, que traspasa la cultura del
sujeto, permanente en el tiempo e invariable ante cualquier tipo de situaciones y
circunstancias. Tres son entonces las características fundamentales de un trastorno de
personalidad: carácter patológico, permanencia en el tiempo y e invariabilidad en
cualquier circunstancia.
Trastornos del Cluster A.
Trastorno Paranoide de Personalidad. El Trastorno Paranoide de la Personalidad se
caracteriza por un patrón de desconfianza y suspicacia hacia los demás, de forma que sus
acciones se interpretan hostiles y amenazantes.
Cualquier tipo de comentario, acción, gesto o signo estas personas lo interpretan como
una señal de hostilidad. Al vivir en un mundo tan hostil (según su interpretación), sus
niveles de ansiedad son siempre muy altos porque deben estar siempre en alerta por si
alguien quiere hacerles daño. El pensamiento de estas personas puede resumirse en:
“piensa mal y acertarás”.
No es raro encontrar delirios en personas con trastorno paranoide de la personalidad,
concretamente de tipo celotípicos y de perjuicio. Un delirio es una idea absurda e
irrefutable, que la persona acepta como verdad absoluta e irrebatible, es decir, una
verdad que no puede ser discutida bajo ningún concepto. En el delirio celotípico la
persona cree que su pareja le es infiel. En el delirio de perjuicio la persona cree que todo
el mundo quiere hacerle daño.
Las personas con trastorno paranoide de la personalidad cometen en su mayoría delitos
contra las personas, concretamente homicidio y sus formas y delitos de lesiones,
también delitos contra el orden público. Los delitos suelen surgir como reacción defensiva
y violenta, es decir, al creer que les quieren hacer daño ellos simplemente se protegen y
actúan de forma violenta.
Suelen delinquir en solitario, porque piensan que se si asocian con alguien serán
traicionados. Las víctimas suelen ser personas conocidas, principalmente pareja
sentimental o expareja, especialmente en casos de delirios celotípicos.
Suelen ser delitos con altos niveles de impulsividad y frialdad emocional, ya que creen
hacer justicia por el daño que los otros les están haciendo.
Trastorno Esquizoide de la Personalidad.
Las personas con Trastorno Esquizoide de la Personalidad son fríos y aislados, muy
solitarios y parecen no tener emociones. No se interesan en absoluto por la relación
social. De hecho, las personas les resultan molestas e innecesarias.
No son tímidos, ni tienen ansiedad social, simplemente no quieren ni necesitan
relacionarse con nadie. Consideran las personas objetos reemplazables. Muestran una
impresionante frialdad emocional. Son fríos e impasibles.
Las personas con trastorno esquizoide de la personalidad cometen sobre todo delitos
contra las personas, en concreto homicidio y sus formas, delitos de lesiones y en mayor
porcentaje delitos sexuales. Muchas veces, los delitos de homicidios son causados por la
molestia que les provoca la relación social. Por ejemplo, sus parejas sentimentales
intentan acercarse emocionalmente a ellos, pero esto les resulta muy incómodo y
terminan por estallar en una acción de ira y agresividad.
En cuanto a los delitos sexuales, suelen cometerlos porque necesitan dar satisfacción a su
apetito sexual, pero no quieren establecer relación de amistad ni sentimental con ninguna
persona del sexo opuesto. La violación entonces es una forma de aliviar su tensión sexual
sin relación previa de ningún tipo.
Presentan altísimos niveles de agresividad debido a la indiferencia y falta de sentimientos
hacia los demás. En ocasiones justifican sus acciones así: “es que no me dejaba en paz”.
Trastorno Esquizotípico de la Personalidad. El Trastorno Esquizotípico de la Personalidad
se caracteriza por un patrón de malestar intenso en las relaciones interpersonales,
pensamientos y comportamientos extraños. A las personas con trastorno esquizotípico de
la personalidad les suelen describir como “raros” o “extraños”. Creen en la existencia de
otros mundos, universos paralelos o energías cósmicas.
Es habitual que crean tener algún tipo de poder sobrehumano como lectura del
pensamiento, sexto sentido o contacto con otros mundos. Las relaciones sociales les
resultan muy incómodas y les provoca ansiedad. Esto les pasa incluso con familiares o
amigos de toda la vida. Suelen vestir de forma rara.
Vemos hasta ahora cómo las características de cada Trastorno de Personalidad hacen que
la persona que lo sufre cometa un tipo u otro de delito. Como punto en común, los
trastornos de personalidad del Clúster A parecen conducir a delitos contra las personas y
altos niveles de agresividad en su ejecución.