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Creencias Limitantes

Este documento describe cómo las creencias limitantes son mensajes negativos que nos decimos a nosotros mismos y que limitan nuestro potencial. Estas creencias se forman a lo largo de la vida por influencias sociales y familiares. El documento explica estructuras comunes de creencias limitantes como el enfoque en lo negativo, la minimización y la generalización. También ofrece ejemplos de creencias limitantes comunes y técnicas para identificar y cambiar estas creencias dañinas a través de afirmaciones positivas.
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Creencias Limitantes

Este documento describe cómo las creencias limitantes son mensajes negativos que nos decimos a nosotros mismos y que limitan nuestro potencial. Estas creencias se forman a lo largo de la vida por influencias sociales y familiares. El documento explica estructuras comunes de creencias limitantes como el enfoque en lo negativo, la minimización y la generalización. También ofrece ejemplos de creencias limitantes comunes y técnicas para identificar y cambiar estas creencias dañinas a través de afirmaciones positivas.
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Creencias Limitantes

En el día a día hablamos mucho con nosotros mismos, y en esos momentos no nos
escondemos y nos decimos creencias limitantes como: “he fallado en esta tarea, soy
un desastre” o “Soy incapaz de hacer…tal cosa», «no valgo para nada” o “nadie se fija
en mi…”
Ideas y formas de pensar en la cual distorsionamos nuestra manera de pensar, estas
vienen inculcadas en nuestra evolución y en el crecimiento personal como personas,
debido a influencias sociales y familiares.

Estas barreras internas proceden de mensajes antiguos, situaciones de antigüedad que


no tienen relación con quiénes somos y donde estamos actualmente.

Normalmente, este tipo de creencias no tienen sentido en el presente.

Es inevitable movernos y actuar a partir de nuestras creencias o juicios, aunque si ellas


están basadas en creencias irracionales o falsas, nuestras acciones serán erróneas.
También suelen dificultar la escucha y la observación de la realidad.

A grandes rasgos frases como “Me resulta difícil aprender idiomas” “Los hombres no
lloran” «Si digo las cosas tal y como las pienso, los demás me rechazarán”, cosas que
alguna vez yo mismo me las he dicho, lo único que hacen es limitar el aprovechamiento
de la persona y de su competencia inconsciente.

La inteligencia, la salud, la creatividad, nuestras relaciones sociales y muchos más


ámbitos pueden verse afectados por nuestras creencias y a la larga, esto afectar en
nuestra felicidad.
¿Es cuestión de actitud?

TE dejo ahora un vídeo muy entretenido sobre cuestión de actitud, las estructuras
más típicas de las creencias limitantes y cómo identificarlas. Super útil.

Estructura de las creencias limitantes

https://www.youtube.com/watch?v=c0TP29yYo2k

Foco en lo negativo.

Suelen ser pensamientos tóxicos, que nos embargan cuando estamos con la moral
caída y sirven para marcar lo negativo de nuestras vidas sin tener en cuenta también las
buenas.

Ejemplo:

“Como esta relación me ha salido mal, todas me van a salir mal a partir de ahora»

Minimización.

En este caso ponemos foco a los objetivos pasados y los infravaloramos para tener
una representación propia poco acorde a la realidad o de baja autoestima.

Ejemplo:

“Aprobé el examen con suerte”

Generalización.

Es un proceso en el cual los elementos de la persona se desprenden de la experiencia


y representan una categoría total.

Ejemplo:

“Nunca consigo hacer nada bien”

Pensamiento “todo o nada”


Creencias limitantes muy polarizadas. (bien-mal) (perfecto- horrible)

Ejemplo:

“Si fallo en una tarea importante, soy un desastre como persona”

Creencias limitantes más habituales


Algunas de las creencias limitantes generales, más habituales, son:

 No puedo…
 No valgo…
 No soy suficiente bueno…
 El éxito no es para mi…
 Para mi es muy difícil…
 El dinero no da la felicidad…

Por supuesto hay muchas más. La lista sería interminable, aún así, seguramente te
suena alguna de ellas. Casi todos, con estas estructuras, formulamos creencias y frases
que nos acompañan y repetimos continuamente a lo largo de nuestra vida.
Mi trabajo me permite continuamente identificar creencias limitantes, en lo concreto y con
las personas con las que trabajo. Y quizá estas son algunas de las más frecuentes:

 Debo hacer lo que mi jefe dice y quiere.


 Si fracaso no me van a querer o me van a rechazar.
 Si me echan de mi empresa no voy a conseguir otro trabajo mejor.
 Ya soy muy mayor para encontrar otro trabajo.
 Nunca tengo tiempo, etc.
Quizás tú también puedas identificar una u otra creencia limitante en ti o personas que
forman parte tu entorno. Si es así, tengo una buena noticia: las creencias limitantes se
pueden transformar.
El origen de las creencias limitantes
Las creencias limitantes son fruto de la educación y las experiencias que vamos teniendo
desde que somos niños. Lo que aprendemos y experimentamos queda grabado en
nuestra mente de forma subconsciente. También la interpretación que le dimos a una
situación o a un mensaje recibido podemos convertirlo en una creencia limitante. Lo
hacemos cuando lo damos por válido y lo convertimos así en nuestra creencia. Y
entonces lo creemos como real, y en base a ello actuamos confirmando así nuestra
creencia.

Yo acostumbro a decir que la distancia que nos separa del punto donde hoy estás y al
que quieres llegar – tus objetivos- es un camino lleno de creencias, y que, como decía
Henry Ford..

«Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, en ambos casos tienes
razón.»
Es así, pues; tal como piensas así actúas, y es por ello que es tan importante conocer
nuestros pensamientos, no sólo los conscientes, sino también los subconscientes, y
concretamente nuestras creencias. En ellas tenemos el reto y también la oportunidad de
vivir una vida coherente y acorde a nuestros verdaderos deseos. Pero antes, habremos
de conocernos.

Cambiar creencias limitantes

Las creencias limitantes, y sus pensamientos en contra, nos condicionan, a veces


distorsionando la manera en la que percibimos la realidad y condicionando nuestra forma
de actuar o nuestro comportamiento. Y este es el verdadero motivo por el que no
logramos lo que nos proponemos. Y para cambiar nuestras creencias limitantes, en
primer lugar tendremos que identificarlas. Conocer cuales son los mensajes en contra
que nos lanzamos, tanto de pensamiento como de palabra.
Una vez los tengas, escríbelos. Te sorprenderá ver cuantos son. No te asustes. Es
normal, lo cierto es que cada uno de nosotros acostumbramos a ser nuestros peores
enemigos. Y el hecho de reconocerlo y hacerlo visible es un primer paso muy importante.

Escoge una de las creencias que consideres te está afectando más negativamente
a tu vida.
Por el momento trabaja sólo con esta, luego ya tendrás tiempo de ir a por las demás.
Escribe al lado de tu creencia limitante, tu contra creencia.

Está será tu afirmación a repetir a diario, por la mañana, durante el día y antes de
dormirte, secuencialmente y durante 5 minutos cada vez. Por ejemplo, si detectaste que
tu creencia limitante es: «no valgo lo suficiente», escríbelo. Luego en una pequeña hoja
en blanco, que llevarás siempre contigo, escribe: «Yo valgo» «Yo sirvo».

Y estas serán tus afirmaciones que deberás repetirte insistentemente hasta que tu mente
las acepte como una verdad absoluta. Entonces, está será tu nueva creencia. Verás que
te sienta bien expresarlo desde el inicio. Te generará fuerza y energía. Te sentirás muy
bien. Sé persistente, pues necesitas contrastar tu creencia limitante que tanto tiempo te
has dicho. Ahora no necesitarás tanto tiempo, pero si unos meses de repetición diaria, y
hasta que el nuevo mensaje se inserte en tu mente subconsciente. Y ten por seguro que
lo hará, pues la mente funciona por repetición, y todo lo que le dices lo cree como real.
Precisamente por ello, tu mente creyó tu creencia limitante, y por el mismo motivo, ahora
tienes el poder de cambiarla. En tus manos está.
Esta técnica de la afirmación contra creencia, es la más sencilla de aplicar.

Un primer paso, que te invito a practicar. Existen otras herramientas y técnicas que son
muy efectivas también. Por lo general, yo acostumbro a emplear en las sesiones una
combinación de varias de ellas, según sea el caso y de forma personalizada. Este es un
tema al que dedico mucho tiempo, pues sin duda, es la llave maestra que abre un sinfín
de puertas para lograr grandes mejoras y resultados extraordinarios.
Hacerlo cambia la vida, y merece la pena…

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