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Doki y el Robot Mayordomo Eficiente

El niño Doki descubre que su nuevo robot mayordomo está "robando" sus juguetes y ropa, por lo que le pide a sus padres que lo cambien. Sin embargo, el robot le explica que solo está recogiendo los objetos que Doki deja tirados y enviándolos a otros niños que los puedan usar, ya que su programación es ser eficiente. Doki se da cuenta de que el robot no está dañado y que él ha estado descuidando sus cosas, por lo que decide ser más ordenado y ayudar al robot a llevar sus objetos a otros que los

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Doki y el Robot Mayordomo Eficiente

El niño Doki descubre que su nuevo robot mayordomo está "robando" sus juguetes y ropa, por lo que le pide a sus padres que lo cambien. Sin embargo, el robot le explica que solo está recogiendo los objetos que Doki deja tirados y enviándolos a otros niños que los puedan usar, ya que su programación es ser eficiente. Doki se da cuenta de que el robot no está dañado y que él ha estado descuidando sus cosas, por lo que decide ser más ordenado y ayudar al robot a llevar sus objetos a otros que los

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MI AMIGO EL ROBOT

SANTIAGO MUÑOz
Érase una vez un niño llamado Doki vivía en una preciosa casa del futuro con

todo lo que quería. Aunque no ayudaba mucho en casa, se puso contentísimo

cuando sus papás compraron un robot mayordomo último modelo. Desde ese

momento, iba a encargarse de hacerlo todo: cocinar, limpiar, planchar, y sobre

todo, recoger la ropa y su cuarto, que era lo que menos le gustaba a Doki. Así

que aquel primer día Doki dejó su habitación hecha un desastre, sólo para

levantarse al día siguiente y comprobar que todo estaba perfectamente limpio.

De hecho, estaba "demasiado" limpio, porque no era capaz de encontrar su

camiseta favorita, ni su mejor juguete. Por mucho que los buscó, no volvieron
a aparecer, y lo mismo fue ocurriendo con muchas otras cosas que

desaparecían. Así que empezó a sospechar de su brillante robot mayordomo.

Preparó todo un plan de espionaje, y siguió al robot por todas partes, hasta que

le pilló con las manos en la masa, cogiendo uno de sus juguetes del suelo y

guardándoselo.

El niño fue corriendo a contar a sus padres que el robot estaba roto y mal

programado, y les pidió que lo cambiaran. Pero sus padres dijeron que de

ninguna manera, que eso era imposible y que estaban encantados con el

mayordomo. Que además cocinaba divinamente. Así que doki tuvo que

empezar a conseguir pruebas y tomar fotos a escondidas. Continuamente

insistía a sus padres sobre el "chorizo" que se escondía bajo aquel amable y

simpático robot, por mucho que cocinara mejor que la abuela.

Un día, el robot oyó sus protestas, y se acercó a él para devolverle uno de sus

juguetes y algo de ropa.

- Toma, niño. No sabía que esto te molestaba- dijo con su metálica voz.

- ¡Cómo no va a molestarme, chorizo! ¡Llevas semanas robándome cosas!

respondió furioso el niño.

- Sólo creía que no te gustaban, y que por eso las tratabas tan mal y las tenías

por el suelo. Yo estoy programado para recoger todo lo que pueda servir, y por
las noches lo envío a lugares donde a otra gente pueda darles buen uso. Soy un

robot de eficiencia máxima, ¿no lo sabías? - dijo con cierto aire orgulloso.

Entonces Ricky comenzó a sentirse avergonzado. Llevaba toda la vida

tratando las cosas como si no sirvieran para nada, sin cuidado ninguno, cuando

era verdad que mucha otra gente estaría encantada de tratarlas con todo el

cuidado del mundo. Y comprendió que su robot no estaba roto ni

desprogramado, sino que estaba ¡verdaderamente bien programado!

Desde entonces, decidió convertirse él mismo en un "niño de eficiencia

máxima" y puso verdadero cuidado en tratar bien sus cosas, tenerlas ordenadas

y no tener más de las necesarias. Y a menudo compraba cosas nuevas para

acompañar a su buen amigo el robot a visitar y ayudar a aquellas otras

personas.

FIN…

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