Predica 5 Abril 2019.
Sanando Heridas
¿Te han herido alguna vez? No físicamente, si no con palabras o hechos.
¿Te has herido alguna vez? Ahora te preguntaras ¿Cómo puedo herirme yo solo? Claro que
nosotros mismos podemos herirnos.
Ahora la pregunta principal de esta predica ¿Ya han sanado tus heridas? Si, No
Bueno esto es en parte lo que se trató la predica de hoy.
Lucas 15: 11-32
Esta parte del capítulo lleva por nombre “Parábola del hijo prodigo”
Aunque no se abarco toda la parábola en la predica, mucho la hemos leído e interpretado
de muchas maneras.
Es una de las parábolas más conocidas y que se predica mucho. El prodigo es un ejemplo de
un arrepentimiento total y sincero. El padre representa a Dios, siempre dispuesto y gustoso
para perdonar con anhelo constante por el regreso del pecador al seno de su hogar. El tema
central de esta parábola, es el gozo de Dios y las celebraciones que se desbordan en el cielo
cada vez que un pecador se arrepiente.
Quiero abarcar 4 cosas.
1. Desesperación.
Lucas 15:12 “ ..dame la parte de los bienes que me corresponden.”
Una petición escandalosa que equivale a desear la muerte de su padre, porque no tenía
derecho a una sola parte de la herencia mientras su padre siguiera con vida. Este acto ilustra
a nosotros los pecadores, lo cual desperdiciamos los privilegios que podemos alcanzar por
la fe y la obediencia y menospreciar cualquier relación personal con Dios, para dedicarnos
a una vida de indulgencia y pecaminosa. Había una gran desesperación en el hijo menor de
obtener algo que le pertenecía pero aun no era el tiempo de obtenerlo.
Así pasa en nuestra vida hay algo de parte de Dios para nosotros y al pasar el tiempo nos
desesperamos por querer obtenerlo y al no querer esperar optamos por abandonar todo y
pecar. Intentamos acelerar los tiempos de Dios a nuestra conveniencia.
Seamos como David él dijo es su salmo 40:1 “Pacientemente espere en Jehová, y se inclinó
a mí, y oyó en mi clamor”
2. Llevarnos por nuestras ambiciones
Proverbios 3:7 “Exhortación a la obediencia”
En esta ocasión se habló solo del versículo 7. Analicemos. El Apóstol Pablo alude en
(Romanos 12:16). Cuando hayas leído esa capitulo y versículo encontraras una parte
que dice “no seas sabio en vuestra propia opinión”, se trata de una persona arrogante y
orgullosa que solo procura su propio bienestar.
Lucas 15:13 “..juntándolo todo”
Es evidente que le hijo prodigo convirtió su herencia en dinero y abandono a su
padre para aventurarse en una vida de iniquidad viviendo perdidamente. El hijo prodigo
solo procuraba su bienestar y su deseo, sin importarle su padre y hermano, tal vez el
creía estar haciendo lo correcto a su propia opinión. Pero sin darse cuenta estaba
pecando.
Cuántas veces hemos querido hacer las cosas bajo nuestro propio entendimiento y
opinión creyendo que es lo correcto, e incluso llegar a pensar que Dios lo aprueba.
Somos como los carritos del supermercado. Cuando vas al SuperChe de todos los carros
que puedas escoger, tomas el descontrolado. ¿Te ha tocado uno de estos alguna vez?
Este tipo de carrito parece tener mente propia. Cuando deseas ir en línea recta, el carrito
insiste ir la izquierda y chocar con la algo. Y para sorpresa y vergüenza, el carrito parece
ganar la pelea. El cliente que escoge uno en estas condiciones, no puede estar en paz.
Es te es un gran ejemplo de que nosotros parecemos ese carrito descontrolado, en un
sistema de valores y actitudes que desean ir en dirección apuesta a la que Dios ha
trazado para nosotros.
3. Arrepentimiento
Salmo 51: 1-4 “Arrepentimiento y plegaria pidiendo purificación”
Este es un pasaje de arrepentimiento del hombre y del perdón de Dios por los
pecados. Aun que había cometido un horrible pecado, David sabía que había perdón
disponible, basado en el amor misericordioso de Dios. David era consciente de lo que
debería serlo todo creyente que busca perdón.
“Fuente mala (Tu propio entendimiento) o Fuente buena (Dios)” Nuestro líder dio
uno ejemplos acerca de esto. Uno de los ejemplos fue a los que tienen brakets, cuando a
despega un bracket o se sale un alambre a donde recurres ¿al Otorrinolaringólogo (Fuente
mala) o al odontólogo (Fuente buena)?
Fuente mala: Es obvio que si vamos al otorrinolaringólogo no nos va a solucionar nuestro
problema y seguiremos con la misma molestia o dolor por el alambre salido. Ahora si
recordamos el punto 2. “Llevarnos por nuestras ambiciones” hablamos acerca de que no
seamos sabios en vuestro propio opinión, tal vez yo hubiera optando por cortar yo mismo
el alambre, aunque más adelante produzca en mi más dolor por cortarlo mal.
Fuente Buena: Es claramente que el odontólogo es especialista en ese tipo de casos, ya que
el me va a quitar el malestar o dolor. Si yo no me baso en mi propia opinión claramente eso
me lleva a tomar la buena decisión. Aun que me generaría un costo económico para reparar
el daño.
Lucas 15: 16 “… nadie le daba”
Es claro que el cuándo no tenía nada buscaba la manera de saciar su hambre pero nadie le
daba, ni siquiera con la limosna podía mantenerse, su situación no podía ser más
angustiosa. Por esa razón simboliza el pecador alejado de Dios no puede salir de su situación
por sus propios medios.
Lucas 15: 17 “… volviendo en si”
Es decir, recupero la conciencia. Al darse cuenta que su pecado lo había dejado en la
bancarrota y hambriento, pudo pensar con más claridad. Al llegar a esa condición se
convirtió en candidato para la salvación.
Lucas 15: 18 “Me levantare e iré a mi padre”
El hijo prodigo al no dejarse guiar bajo su propio entendimiento, supo que la fuente buena
era su padre, a quien podía recurrir para su salvación. Contemplo con detenimiento lo que
diría su padre y calculo el costo de su arrepentimiento.
¿Cuál es el cálculo de su arrepentimiento? La respuesta está en el versículo 19.
Joven a quien recurres cuando eres herido por alguien o por ti mismo. Fuente mala (Tu
propio entendimiento) o Fuente Buena (Dios). La manera en que podemos acercamos a esa
fuente buena que es Dios es Orando y leyendo su Palabra en la Biblia.
4. Pecado
1 Juan 1:8-9 “Dios es Luz”
Analicemos primero el versículo 8. Si una persona no admite que en realidad es
pecador, la salvación tampoco puede ser una realidad en su vida. No solo desconocen su
pecado y afirman con falsedad que tiene comunión con Dios, si no que se caracterizan por
engañare a sí mismo y a los demás en cuanto a su supuesta falta de pecado. Versículo 9. La
confesión continua de pecado es una indicación de salvación genuina. Mientras alguno no
están dispuestos a confesar su pecado, el cristiano genuino lo admitía (Confesaba su
pecado) y lo abandona (Arrepentimiento).
Lucas 15:18 “ He pecado contra el cielo”.
En primer lugar el hijo prodigo reconoció y confeso su pecado. Esto significa que hacia
pecado contra Dios. No solo se había dado cuenta de su futilidad de su situación, sino que
también entendió la gravedad de sus transgenciones con el padre.
Recuerdas que al principio te hice la pregunta ¿te has herido alguna vez? Una manera de
herirnos es hacer algo incorrecto creyendo que estamos haciendo lo correcto. Si también
incluyo el pecado que hay en nosotros. Cuantas veces has hecho algo que te ha herido y
cada vez que lo recuerdas hay dolor en ti, cada vez que pecas en contra de Dios sientes que
te alejas de El más y más.
Seamos con el Hijo prodigo no por lo que hizo, si no por su arrepentimiento, reconociendo
que sin su padre no es nada, que tenía necesidad y dependencia de él.
Conclusión.
Lucas 15: 20 “ y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y
fue movido a misericordia, y corrió, y se hecho sobre su cuello, y le beso”
El entusiasmo y el gozo del padre por el regreso de su hijo son algo innegables. Él no es
indiferente ni hostil, sino un salvador por naturaleza que anhela ver a los pecadores
arrepentirse y se regocija tan pronto lo hacen.
¿Ya han sanado tus heridas? Es tiempo de volver a Dios para que el sane todas las heridas
que te llevan al dolor, que te lleva a tomar decisiones incorrectas. Dios está esperando tu
regreso no solo para perdonarte si no para salvarte , solo es necesario arollidarte, perdonar
a los que te han herido y confesar tu pecado, pero no solo pedir perdón si no que haya
también un arrepentimiento genuino en ti para que ya no vuelvas a cometer el mismo
pecado.