REYES MAGOS
La historia narrada en el Evangelio de Mateo, cuenta que los magos
vinieron de Oriente guiándose por una estrella, la cual los condujo
hasta Belén (de ahí el nombre de estrella de Belén).
Antes de llegar, visitaron al rey Herodes el Grande en la ciudad de
Jerusalén, a quien interrogaron por el nacimiento del "Rey de los
Judíos". El monarca, después de consultar a los escribas versados
en la Biblia, les aseguró que el niño debía nacer en la pequeña
ciudad de Belén, como establecía la profecìa de Miqueas. Agregó,
astutamente que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del
sitio exacto donde se encontraba dicho niño; y, así, poder ir él
también a adorarle. En realidad, según el relato bíblico, su intención
era darle muerte.
En Belén, los magos volvieron a ver la estrella, hallaron a Jesús
recién nacido y lo adoraron; ofreciéndole oro (representando su
naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que
representa su naturaleza divina, empleado en el culto ) y mirra (un
compuesto embalsamador para los muertos, representando el
sufrimiento y muerte futura de Jesús). Como antecedente, Seleuco
I Nicátor ofrendó oro, incienso y mirra a Apolo en su santuario
de Dídima, en el 288 a. C.
Al regreso, advertidos los magos por un sueño de las intenciones
del rey, no volvieron a Jerusalén. Herodes, entonces, ordenó dar
muerte a todos los niños menores de dos años residentes en Belén,
episodio conocido como la matanza de los inocentes. Un nuevo
mensaje celestial, advirtió a José de la amenaza y éste, llevando a
María y a Jesús, huyó a Egipto.
La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los
Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo,
en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con
mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de
las Vírgenes.
La llegada de los Reyes Magos es un tema tratado también en
los evangelios apócrifos. Según la tradición esotérica aplicada al
cristianismo, estos personajes procedían del lugar donde se
encontraba el Preste Juan.