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TEXTO INFORMATIVO-FORMATIVO:
1.1. Importancia y características del realismo
El Realismo literario fue una corriente del siglo XIX, su nombre significa “calidad
realista”, es una ruptura con el modelo de romanticismo que existía
previo a esta etapa. El realismo pretendía plasmar la realidad tal cual es, sin idealizarla, en
esta corriente se propone una objetividad basada más en la objetividad.
Características del Realismo
o La realidad se detalla como método descriptivo sin añadirle características
imaginarias o que la adornen.
o Los escritores buscan información real de lo que escriben, ya sea en libros o en los espacios
específicos.
oSe destaca el objetivismo en vez del subjetivismo.
oSe trata de que el arte sea útil.
oSe cambia la grandilocuencia por un lenguaje adaptado de cada personaje de acuerdo
a características reales.
o Los escritos se centran más en asuntos de la sociedad que en ellos mismos.
Contexto histórico
En términos generales, el Realismo literario como tal surgió en el año 1825. Fue utilizado para
referirse al uso que los románticos hacían de la naturaleza y sus puestas en escena. Dos años
más tarde los escritores franceses lo presentaron como un movimiento totalmente distanciado
del Romanticismo.
Desde su nacimiento, su finalidad primera fue retratar la realidad. Su principal representante
fue el francés Honoré de Balzac, quien con sus novelas dejó enseñanzas morales y sociales.
Dentro de este movimiento la posición del narrador era crítica.
En el caso de España, el Realismo literario surgió en el siglo XIX, durante una de las épocas más
difíciles de su historia. Había perdido los territorios de Cuba y Filipinas, y posteriormente
comenzó la guerra contra Francia. En esa misma época Fernando VII e Isabel II fueron
derrocados.
Con la Revolución de 1868, también conocida como La Gloriosa, se inició un nuevo periodo
político. Francisco Serrano y Domínguez se convirtió en presidente del Consejo de Ministros,
mientras que Amadeo de Saboya, conocido como “El Rey electo”, reinó el país por un breve
periodo, entre 1871 y 1873.
Un tiempo más tarde se restableció la dinastía de los Borbones con la apertura de la Primera
República, un periodo que duró un año, entre 1873 y 1874. Fue el hijo de la depuesta Isabel II,
Alfonso XII, quien presidió la monarquía española por diez años, hasta 1885.
Todos esos acontecimientos despertaron el interés de los escritores de la época. Cada uno
desde su género se dedicó a brindarle a la audiencia un estilo de literatura distinto,
desarrollado desde las vivencias y experiencias de una sociedad que le tocaría vivir.
Características
Como todo movimiento o corriente, el Realismo literario español se sustentó con
características propias. Aunque se estableció en la poesía y el teatro, fue la novela el género
que le otorgó sus principales particularidades. Esto se debió al gran auge que tuvieron por
expresar las condiciones de la sociedad en tiempos de revolución.
Con las novelas el Realismo literario dado en España puso de manifiesto los deseos de dos de
los principales estratos sociales de la época: la burguesía y la clase media. Desde ambas
direcciones se ansió el individualismo, el apego a lo material, y la necesidad de escalar
posiciones a nivel de sociedad.
Dentro de las principales características figuran las siguientes:
Objetividad
Presentación de la realidad de manera objetiva. Es decir, se dejó de lado la apreciación
personal y la fantasía para escribir desde la observación. Los cambios reales que se dieron en la
cultura española eran plasmados de la forma en que surgieron.
Lenguaje coloquial
Se aplicó el uso de un lenguaje cercano a la gente. Era corriente y popular de tal manera que
fuera comprendido por todos. Esto permitió que la mayoría de la sociedad tuviera acceso a la
nueva cultura, y al mismo tiempo se empapara de los acontecimientos que ocurrían.
Énfasis en lo cotidiano
Los temas que se desarrollaron eran propios de la cotidianidad. El lector podía sentirse
identificado. La defensa de los derechos, la libertad, el matrimonio, eran puntos que se
ampliaron muy a menudo. Este punto en específico fue lo que detonó la aceptación del género
de la novela en muchas partes del mundo.
Crítica social
Cada autor expuso lo que consideró era dañino para la gente, y de alguna u otra forma aportó
soluciones. Es importante destacar que lo hicieron como narradores omniscientes o
sabelotodo, conocían la psicología de los personajes, y en consecuencia la manera de actuar.
Detalladamente descriptivos
Por último, los ambientes donde se desarrollaron las acciones eran descritos con todos los
detalles.
BIOGRAFÍA DE BENITO PÉREZ GALDÓS (1843-1920)
Benito Pérez Galdós nació en las Palmas de Gran Canaria, aunque casi toda su vida transcurrió
en Madrid. Su única actividad profesional fue la literatura, a la que se entregó de modo tenaz e
incansable. Conocía muy bien casi toda España y viajó también por el extranjero. Intervino en
el vida política - llegó a ser diputado - y perteneció a la Academia de la Lengua. Sus últimos
años fueron muy tristes: pérdida de la vista, dificultades económicas, trato injusto de su obra y
su persona, atacadas por algunos sectores intransigentes de la sociedad española.
Galdós fue un hombre tímido y retraído que llevó una vida humilde, sin grandes pretensiones.
En cuanto a la ideología, fue un liberal progresista, de mentalidad abierta y tolerante. Se
empareja con Dickens, Stendhal, Balzac, ... en la gran novelística europea del siglo XIX. Después
de Cervantes es el mas importante novelista español.
Obra Narrativa
1. Los episodios nacionales
Es un conjunto de cuarenta y seis novelas poco extensas, divididas en cinco series. Con ellas
pretendió hacer la historia novelada de gran parte del siglo XIX: desde 1805 - derrota de
Trafalgar- hasta 1875- Restauración de la monarquía borbónica. Galdós mezcla personajes de
ficción con personajes históricos, importantes acontecimientos políticos y militares con
sucesos cotidianos y privados. Consiguiendo de esta forma recrear una historia palpitante,
cercana al vivir y sentir de sus contemporáneos.
Con un enfoque personal de los hechos, pero basado en un riguroso trabajo de
documentación, logra el autor un acertado fresco de la compleja realidad española de ese
siglo. El estilo es, a veces, descuidado, pero la narración es viva y animada. Los mejores títulos
pertenecen a la primera serie: Trafalgar, Bailin, Zaragoza, Gerona, ...
2. Las primeras novelas
Las primeras novelas son de tesis. En ellas el autor, con el propósito de defender una ideología
concreta, crea unos personajes y modela una realidad en función de lo que quiere manifestar.
Los personajes son tipos que encarnan una idea y se dividen tajantemente, con un
maniquismo primario, en buenos y malos. Las dos novelas más representativas son "Doña
Perfecta"(1876) y "Gloria"(1877) , en las que se ataca la intransigencia y el fanatismo. En la
primera el conflicto se plantea entre la intolerancia, soberbia e hipocresía de doña Perfecta y
el progresismo liberal de su sobrino, Pepe Rey, que acabará siendo víctima de aquélla. En
Gloria es la intransigencia religiosa la que impide la unión de dos personas que se quieren,
pero que son de distinta religión.
3. Las "Novelas españolas contemporáneas"
Así denominó el propio Galdós a su grupo de novelas entre las que se encuentran los mejores
títulos de su obra. Abandonadas las novelas de tesis, Galdós se convierte en un observador
crítico, pero imparcial, de la sociedad española. Las principales características de estas novelas
son la creación de ambientes reflejados con admirable exactitud, y la caracterización de
personajes, que ya no serán tipos esquemáticos, sino figuras llenas de verdad y vida. El autor
analiza la historia de su vida - la segunda mitad del siglo XIX -, el ambiente popular, los diversos
estamentos sociales; pero será Madrid el centro de su visión: Madrid con sus calles, comercios,
casas de huéspedes, tertulias de café, barrios pobres; y sus personajes: mendigos, burgueses
ricos y burgueses venidos a menos, nobles arruinados, clérigos, cesantes, jornaleros, liberales y
reaccionarios, fanáticos, estrafalarios, mezquinos, bondadosos e hipócritas...
Los principales títulos son: La desheredada (1881), El amigo Manso (1882), Tormento (1884),
La de Bringas (1884), Miau (1888) y Fortunata y Jacinta (1886-1887), su obra maestra, en la
que Galdós traza, enmarcado en un amplísimo panorama social, el inolvidable retrato de las
dos protagonistas: Jacinta, la esposa virtuosa y pasiva, representante de una clase media
segura y conformista, y Fortunata, la mujer del pueblo, espontánea, apasionada e instintiva. En
medio de las dos mujeres, Juanito Santa Cruz, el joven burgués, egoísta y frívolo, mimado e
irresponsable, marido de la primera y amante de la segunda.
4. Las últimas novelas
Las obras escritas en la década de 1890 manifiestán un cambio, aunque el procedimiento
literario empleado - la exacta observación de la realidad - siga siendo el mismo. Ahora aparece
una corriente espiritualista en los duros ambientes que el autor sigue mostrando. Galdós crea
unos personajes que, movido por un profundo sentido cristiano, renuncian a todo para
entregarse a sus prójimos. Las dos novelas mas representativas son Nazarmn (1895) y
Misericordia (1897), una de sus mejores obras, en la que la caridad y bondad de la
protagonista, Benina - el personaje más auténticamente evangélico de toda la literatura
española -, se enfrenta con el egoísmo que la rodea.
Realismo y estilo
Galdós es un gran creador de ambientes, costumbres, situaciones y acontecimientos. Para ello
observaba atentamente, anotaba y recopilaba datos. Por esta razón, y en la línea del mejor
realismo, sus paginas producen el efecto de lo visto o vivido. Los personajes, tan variados,
están caracterizados por pequeños detalles - forma de hablar, gestos -. En algunos cala en lo
mas hondo de sus almas, gracias a su acusado conocimiento de los hombres y a su profunda
intuición.
Con frecuencia se le achacan a Galdós ciertos descuidos o desaliño en el estilo. La verdad es
que el autor nunca pretendió ser un preciosista en la manera de escribir. Buscaba la
espontaneidad, la agilidad y la expresividad.