ADAPTACIONES EN PLANTAS
Las plantas viven en casi todos los lugares de la Tierra. Para vivir en muchos hábitats
diferentes, han desarrollado adaptaciones que les permiten sobrevivir y reproducirse bajo una
variedad de condiciones. Existen varias adaptaciones entre ellas:
Adaptaciones en el agua. Las plantas acuáticas son plantas que viven en el agua. La
vida en el agua le otorga ciertas ventajas a estas plantas. Una de ellas es el agua ya
que hay por todas partes, por ello la mayoría de las plantas acuáticas no necesitan
adaptaciones para absorber, transportar y conservar agua. Pueden ahorrar energía y
materia al no desarrollar sistemas radiculares extensos, tejidos vasculares o cutículas
gruesas en las hojas. El soporte tampoco es un problema debido a la capacidad de
flotar en el agua. Como resultado, las adaptaciones como tallos leñosos firmes y
raíces profundas no son necesarias para la mayoría de las plantas acuáticas. Las
plantas acuáticas pueden tener adaptaciones que las ayudan a mantener sus flores
sobre el agua. Por ejemplo, los lirios acuáticos tienen flores en forma de posillo y
hojas amplias y planas que flotan. Las plantas que viven en aguas en movimiento,
tales como riachuelos y ríos, pueden tener adaptaciones diferentes. Por ejemplo, las
totoras poseen hojas estrechas y en forma de correa que reduce su resistencia al
movimiento del agua.
Adaptación a la aridez extrema. Las plantas que están adaptadas a ambientes muy
secos son llamadas xerófitas. Sus adaptaciones pueden ayudarles a aumentar el
consumo de agua, a disminuir la pérdida de agua o a almacenar agua cuando esté
disponible.
Adaptaciones en el aire. Las plantas llamadas epífitas gcrecen en otras
plantas. Obtienen humedad del aire y fabrican su alimento mediante la fotosíntesis.
La mayoría de las epífitas son helechos u orquídeas que viven en las selvas tropicales
o bosques templados. Los árboles huésped proporcionan soporte y les permiten a las
plantas epífitas obtener aire y luz solar muy por encima del suelo. Estar elevadas
sobre el suelo les permite a las epífitas escapar de las sombras del bosque, de manera
que pueden obtener suficiente luz solar para la fotosíntesis. Esto también puede
reducir el riesgo de ser comidas por herbívoros e incrementa la posibilidad de ser
polinizadas por el viento.
Adaptación la luz. Existen plantas que necesitan grandes cantidades de luz (plantas
heliófilas) y hay otras que se desarrollan mejor cuando la intensidad de luz es menor
(plantas esciófilas). Las plantas heliófilas están adaptadas a la vida a pleno sol y en
la sombra tiene dificultades para crecer. Suelen ser especies arbustivas y herbáceas,
mientras que las plantas esciófilas son plantas que viven en ambientes de penumbra
y suelen ser especies arbóreas.
Adaptación en el suelo. Dependiendo de la composición del suelo vamos a tener:
Plantas calcófilas, basófilas o calcícolas. Son plantas adaptadas a vivir en
suelos básicos. Estos suelos proceden de rocas calizas y de arcilllas ricas de en yeso
(sulfato de calcio). Plantas acidófilas, silicícolas o calcífugas. Son plantas adaptadas a
vivir en suelos ácidos. Estos suelos se generan a partir de rocas magmáticas.
Plantas nitrófilas. Son plantas que soportan gran cantidad de nitratos en el suelo.
Viven en suelos que han sido alterados por la acción humana. Un ejemplo son las
malas hierbas de huertos y jardines.
ADAPTACIONES EN ANIMALES
Las adaptaciones de los animales al ambiente físico se concretan en adaptaciones
fisiológicas y morfológicas.
Adaptación morfológica: Este tipo de adaptaciones están relacionadas con el hábitat en el
que viven los animales. Los que viven en el suelo presentan adaptaciones morfológicas en
la locomoción como: pezuñas, musculatura desarrollada, órganos voladores y trepadores.
Entre los animales acuáticos aparecen adaptaciones morfológicas a la flotación y natación
por el fondo marino.
ESTRUCTURALES
Camuflaje. Adopción evolutiva por parte de un organismo de un aspecto al medio
que le rodea con el fin de pasar desapercibido para los posibles depredadores. El
camuflaje, por lo general, engloba adaptaciones del tamaño, la forma, el color, los
dibujos del cuerpo, el comportamiento y es relativamente común en los animales,
pero menos en los vegetales.
Mimetismo. Es la Semejanza física o de comportamiento que adopta una especie
que imita a otra y que beneficia a la primera o, algunas veces, a ambas especies. Por
ejemplo, varias especies de polillas y moscas carentes de defensa evitan la
depredación por parte de las aves imitando el color de las bandas y el zumbido de
ciertas abejas con aguijón. Se encuentran ejemplos de mimetismo diferentes
animales como El pulpo imitador es la espacia más sorprendente al momento de
imitar a otras, puede cambiar su color, y contorsionarse para imitar animales como
manta rayas, serpientes marinas, peces león, entre otros.
Adaptaciones fisiológicas
Podemos encontrar animales en ecosistemas con condiciones extremadamente diversas. Sin
embargo, cada grupo de animales está adaptado a ambientes muy concretos y no es capaz
de sobrevivir en otros. Entre las adaptaciones fisiológicas, vamos a describir las más
importantes:
Adaptaciones a la temperatura. Los animales que viven en ambientes fríos desarrollan
mecanismos para resistir las bajas temperaturas. Los animales endotermos (mamíferos y
aves) desarrollan estructuras que mantienen el calor corporal (pelo y plumas) y acumulan
grasa en su cuerpo para poder quemarla.
Adaptación a la cantidad de luz. Otros animales han adaptado su cuerpo a vivir en la
oscuridad. Para ello han modificado algunas estructuras sensoriales y sus ritmos
biológicos. Las aves rapaces nocturnas, como el búho, son un ejemplo; presentan ojos
muy grandes y su oído está extremadamente desarrollado, de modo que pueden localizar
a sus presas en la oscuridad. Otros animales desarrollan otros sentidos como el tacto o el
oído cuando la visión no se puede utilizar, para compensar la falta de visibilidad. Este el
caso de los topos.
Adaptación al tipo de alimento. Los animales, como organismos heterótrofos que son,
han tenido que adaptar su cuerpo a un tipo de alimentación concreta. Para conseguir el
alimento, han debido adaptar los órganos de ingestión y desarrollar distintas estrategias
Hay dos tipos de alimentación: macrofágica y microfágica.
Adaptaciones de comportamiento. Se trata de adaptaciones que abarcan entre otros
mecanismos de defensa y comportamiento relacionados con la reproducción.