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Jurisdicción de Comunidades Campesinas

los grupos originarios ubicados ahora en los espacios rurales del país, ligados por vínculos ancestrales, sociales, económicos y culturales, expresados en la propiedad comunal de la tierra, el trabajo comunal

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los grupos originarios ubicados ahora en los espacios rurales del país, ligados por vínculos ancestrales, sociales, económicos y culturales, expresados en la propiedad comunal de la tierra, el trabajo comunal

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Introducción al derecho

Tema: código civil


“Comunidades campesinas y nativas”
DEDICATORIA
Gracias y mil veces gracias a mis padres y hermanos que
están allí y en especial a la en cantadora
ZOE que con su sonrisa alegra el día
INTRODUCION
comprende el análisis de la aplicación del límite que establece el propio
texto constitucional al ejercicio de la función jurisdiccional otorgada a las
comunidades campesinas, es decir la realización del derecho fundamental a la
seguridad jurídica y su reflejo inmediato como es el principio de legalidad en
materia penal a la imposición de sanciones por parte de las instituciones
comunales, las que se encuentran en nuestro ámbito regional, no habiendo
comprendido a las organizaciones nativas de selva de nuestro país,
considerando que nuestra formación es de índole liberal y enfrenta a un orden
comunal; pero que la naturaleza del ser humano y el ejercicio de sus derechos
fundamentales supera a dichos pensamientos y es imperativo en el mejor de
los casos, el respeto de la funda mentalidad de los derechos del ser humano
frente a cualquier consideración que tienda a disminuirlos o no ejercerlos aún
en la modernidad en la que nos encontramos, por ello es necesario tener a la
vista la realidad de los límites que la propia constitución establece en caso del
pluralismo jurídico, constituido en favor de las comunidades campesinas, así
enriquecer la visión que debe acudir en conjunto de todos los ciudadanos de
la jurisdicción que establece en artículo 149 de la constitución política del
Estado, para cuyo efecto se ha fijado como objetivos de la investigación:
Analizar y determinar si la jurisdicción otorgada por el artículo 149 de la
Constitución Política del Estado, para su ejercicio por las comunidades
campesinas, se encuentra limitada por la seguridad jurídica en materia penal.
Establecer la naturaleza jurídica de las comunidades campesinas en el Perú.
Analizar la consistencia de la seguridad jurídica como derecho fundamental en
materia penal. Determinar cuándo se configura el pluralismo jurisdiccional en
un viii estado. Siendo necesario enfocar la recepción por el ordenamiento
jurídico de las comunidades campesinas a través de tener a la vista su
naturaleza jurídica, de igual modo introducirnos en la seguridad jurídica como
derecho fundamental del ser humano y límite del ejercicio de la jurisdicción
comunal por las comunidades campesinas, finalmente revisar lo concerniente
al pluralismo jurídico en que se configura la disposición constitucional
1
COMUNIDADES CAMPESINAS Y NATIVAS

Nuestro ordenamiento jurídico, a nivel constitucional, ha plasmado como


norma el reconocimiento de la denominada jurisdicción comunal, otorgando
a las comunidades campesinas y nativas la potestad de ejercer jurisdicción,
es decir administrar justicia en diversas materias y dentro de su territorio
comunal, esta política obedece a una tendencia del constitucionalismo
contemporáneo que se viene plasmando en diversos países de la región. Sin
perder de vista la constitución a la que nos referimos se ha puesto en
vigencia en 1993,a la fecha los aportes de desarrollo del artículo 149 del
texto constitucional son escasos y obedecen más bien a posiciones
supranacionales que siempre importan la vista a realidades que no son
nuestras; desde esa perspectiva el problema del presente trabajo de
investigación, por mi parte, se ha podido observar que en la realidad las
comunidades campesinas vienen 4 efectuando el ejercicio de esa potestad
jurisdiccional sin tener en claro los límites que deben observar sobre todo en
materia penal y en concreto frente al derecho fundamental de la seguridad
jurídica que constituye uno de los cuatro pilares principales de nuestra visión
de la dignidad humana. Entonces, es necesario analizar si la proposición de
limitación del ejercicio de la jurisdicción comunal por las comunidades
campesinas y nativas se encuentra limitado por los derechos fundamentales,
como propone el propio texto constitucional antes mencionado, o por el
contrario se produce un irrespeto y una ilimitada actividad en relación con
este principio fundamental del ordenamiento jurídico que además soporta el
denominado paralelismo jurisdiccional, así mismo no se debe perder de vista
la presencia de la interculturalidad como visión diversa de los fenómenos
sociales en relación a los grupos culturales y al tiempo y espacio histórico
que nos corresponde. Desde el punto de vista del facultado o comunidad
campesina y nativa para ejercer la jurisdicción comunal, lo plasmado en el
artículo 149 de la constitución política del estado, es un respeto en esencia a
su cultura, lo cual estará presente en este trabajo de investigación; pero
vistas las cosas desde la posición del
2
miembro de la comunidad que es un ciudadano de nuestro Estado, no
deja de tener el derecho fundamental a la seguridad jurídica, en su reflejo
directo al principio de legalidad y en su desarrollo de la tipicidad,
principalmente en la consecuencia atribuible a sus actos en materia penal,
ello constituye la base del problema que se propone nuestro trabajo y la
búsqueda de su respuesta al tema que finalmente conllevará a un desarrollo
del texto

COMUNIDADES CAMPESINAS: CRECIMIENTO


SOSTENIDO Y DIVERSIDAD DE ORIGEN
Castillo Fernández, M., Del Castillo L., Monge C., & Bustamante, M. (2004),
las comunidades campesinas en el Perú presentan un crecimiento sostenido
en las últimas cinco décadas. Si nos atenemos a las cifras censales, se habrían
multiplicado por diez tanto su número como la superficie agropecuaria
comunal durante el período 1961-2002; si revisamos las cifras de
comunidades reconocidas, su cantidad se habría multiplicado por siete
durante el período 10 1940-2002. Así mismo nos revelan las siguientes
pistas: (i) una fase de mayor crecimiento en las décadas de los años setenta y
ochenta; y (ii) una fase de menor crecimiento en la década del noventa. Un
caso ilustrativo de la tendencia de crecimiento del número de comunidades
campesinas es el departamento de Piura. En el año 2002, tenía 131
comunidades (100%), las que de acuerdo a su origen a lo largo del siglo XX,
tendrían la siguiente distribución: el 23.7% (31 comunidades) existían en
1930; lo que aumentó al 31.3% (41 comunidades) a 1970; y durante la
década de los años setenta y ochenta llegó a aumentar significativamente de
41 a 117 comunidades, es decir, representó el 89% del total actual.
Hobsbawn (1977), si bien los campesinos no tienen mucho conocimiento
concreto sobre el entorno más amplio que encierra sus pequeños mundos,
ellos son agudamente consientes de los cambios que parecen afectar la
indestructibilidad de ese mundo más amplio. Si la estructura de poder es
firme y cerrada, se retraen en su postura usual de esperar. Si empieza abrirse
o quebrarse, se preparan para la acción. 3
TRATAMIENTO NORMATIVO DE LAS COMUNIDADES
CAMPESINAS EN LA LEGISLACIÓN PERUANA A)
CÓDIGO CIVIL DE 1852

Siendo la máxima expresión de nuestro liberalismo inspirado en los


principios clásicos del Derecho Romano y del Código Napoleónico; en el se
reafirma la propiedad ordinaria o el reparto igual de las herencias.
Tácitamente se reitera la abolición de las comunidades
CONSTITUCIÓN DE 1920
La constitución de 1920 rectificó en parte, los errores de toda una centuria
de legislación individualista, al reconocer la existencia legal de las
comunidades y la imprescriptibilidad de sus tierras.
Art. 41º.- Los bienes de propiedad del Estado, de instituciones públicas y de
comunidades de indígenas son imprescriptibles y sólo podrán transferirse
mediante título público, en los casos y en la forma que establezca la ley
. Art. 58º.- El Estado protegerá a la raza indígena y dictará leyes especiales
para su desarrollo y cultura en armonía con sus necesidades. La Nación
reconoce la existencia legal de las comunidades de indígenas y la ley
declarará los derechos que les correspondan.
CONSTITUCIÓN DE 1933 La constitución de 1933, les consagra todo un título
(Título XI), les reconoce existencia legal y personería jurídica, garantiza la
integridad de sus tierras, para lo cual establecía el levantamiento de los
respectivos catastros, señaló que sus tierras con imprescriptibles e
inajenables; expresa el propósito de dotar de tierras a las comunidades que
carezcan de la suficiente; fija su autonomía frente a los Consejos Municipales
y se obliga a dictar una legislación especial indígena.

4
TÍTULO XI COMUNIDADES DE INDÍGENAS Artículo
207.-
Las comunidades indígenas tienen existencia legal y personería jurídica.

Artículo 208.- El Estado garantiza la integridad de la propiedad de las


comunidades. La ley organizará el catastro correspondiente. Artículo 209.- La
propiedad de las comunidades es imprescriptible salvo el caso de
expropiación por causa de utilidad pública, previa indemnización. Es,
asimismo, inembargable.

Artículo210.- Los Concejos Municipales, ni corporación o autoridad alguna


intervendrán en la recaudación ni en la administración de las rentas y bienes
de las comunidades.

Artículo 211.- El Estado procurará de preferencia adjudicar tierras a las


comunidades de indígenas que no las tengan en cantidad suficiente para
las necesidades de su población, y podrá expropiar, con tal propósito, las
tierras de propiedad privada conforme a lo dispuesto en el párrafo segundo
del artículo 29.

Artículo 212.- El Estado dictará la legislación civil, penal, económica,


educacional y administrativa, que las peculiares condiciones de los indígenas
exigen.

Artículo 29.- La propiedad es inviolable, sea material, intelectual, literaria o


artística. A nadie se puede privar de la suya sino por causa de utilidad pública
probada legalmente y previa indemnización justipreciada.
5
CÓDIGO CIVIL DE 1936

El Código Civil de 1936 dedica asimismo un título, el cuarto del Libro


Primero, a esas instituciones (art. 70 a 74 inclusive). Declara que ellas están
sometidas a 13 las disposiciones pertinentes de la Constitución y a la
legislación que se ha ordenado dictar; establece que es obligatoria su
inscripción y la formación de un catastro especial; determina quienes son sus
mandatarios; prohíbe el arrendamiento o la cesión en uso de las tierras a los
propietarios de los predios colindantes; y manifiesta que mientras se
promulgue la legislación tutelar, continuarán sometidas a sus leyes
específicas, al régimen de propiedad establecido por el Código, en cuanto
sea compatible con la indivisibilidad de sus tierras y a las disposiciones del
Poder Ejecutivo. El Código Civil, va a señalar la forma como las comunidades
deben elegir a sus personeros; habiéndose reglamentado esa elección,
mediante Decreto Supremo del 18 de julio de 1938. El reconocimiento legal y
su inscripción en el Registro Oficial se hacía conforme al procedimiento
establecido por el decreto Supremo del 24 de junio de 1938. Durante la
vigencia del Código Civil de 1936 se emitió el Decreto Supremo del 10 de
mayo de 1961, por la cual las Comunidades Campesinas son reconocidas
oficialmente por Resolución Suprema, creando la Dirección de Asuntos
Indígenas, ante la cual se solicitaba dicho reconocimiento

6
LAS COMUNIDADES EN EL PROYECTO DE REFORMA
Y EN LA LEY DE BASES
Las Comunidades indígenas fueron objeto de una reglamentación especial en
el extenso e importante proyecto preparado por la Comisión de la Reforma
Agraria que presidiera Pedro Beltrán. Esa reglamentación se
orientó a 14 fomentar, definitivamente la organización cooperativa de las
comunidades existentes, a la determinación de derechos individuales de los
comuneros y a la vigencia de un sistema de asociación forzosa y de
promoción comunal, que buscaba elevar a un nivel superior y prepararlos
para las exigencias de la vida moderna. La Comisión va a recoger la
naturaleza jurídica de las tierras comunales (inalienables, imprescriptibles e
integridad, establecida en la Constitución de 1933); señalando que éstas
eran eficaces para la defensa de su patrimonio; pero sugería al mismo
tiempo, que se reconociera a los comuneros el dominio útil de las parcelas y
la libre disposición de ellas dentro del seno de la comunidad, aunque ningún
comunero podría acumular más de dos parcelas

DE LAS COMUNIDADES CAMPESINAS Y NATIVAS

Artículo 161.- La Comunidades Campesinas y Nativas tienen existencia legal


y personería jurídica. Son autónomas en su organización, trabajo comunal y
uso de la tierra, así como en lo económico y administrativo dentro del marco
que la ley establece. El Estado respeta y protege las tradiciones de las
Comunidades Campesinas y Nativas. Propicia la superación cultural de sus
integrantes.
Artículo 162.- El Estado promueve el desarrollo integral de las Comunidades
Campesinas y Nativas. Fomentan las empresas comunales y cooperativas.
Artículo 163.- Las tierras de las Comunidades Campesinas y Nativas son
inembargables e imprescriptibles. También son inalienables, salvo ley
7
fundada en el interés de la Comunidad, y solicitada por una mayoría de los
dos tercios de los miembros calificados de esta, o en caso de expropiación
por necesidad y utilidad públicas. En ambos casos con pago previo en dinero.
Queda prohibido el acaparamiento de tierras dentro de la Comunidad.

CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE 1993

La actual Constitución Política, en relación a las Comunidades Campesinas y


Nativas, recoge los principios del pluralismo étnico y cultural, reconociendo
la existencia de las comunidades y culturas nativas del Perú, así como de la
propiedad de las mismas sobre las tierras comunales. La Constitución regula,
directa e indirectamente, éste reconocimiento en diversos artículos de la
misma, así
tenemos al artículo 2°, inciso 19, los artículos 17°, 48° y 149°, y en especial
los artículos 88° y 89° de la Constitución Política de 1993, que forman parte
de su Capítulo VI denominado “Del Régimen Agrario y de las Comunidades
Campesinas Y Nativas”. Los citados artículos de la Constitución establecen lo
siguiente: Artículo 2°.- Toda persona tiene derecho: 18 ...19. A su identidad
étnica y cultural. El Estado reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural
de la Nación. Todo peruano tiene derecho a usar su propio idioma ante
cualquier autoridad mediante un intérprete...” A través de este artículo el
Estado reconoce y protege la pluralidad étnica y cultural de la Nación,
precisando además que todo peruano tiene derecho a usar su propio idioma
ante cualquier autoridad mediante un intérprete; protegiendo de esta
manera la identidad propia a las Comunidades Campesinas y Nativas,
identidad que se forma a través de los años mediante el compartir, además
de la tierra, de costumbres, de un idioma y de una etnia en común. Este
derecho de la persona a utilizar su propio idioma ante cualquier autoridad,
mediante un intérprete, también ha sido recogido en el artículo 15° del
Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Artículo 17.- El
Estado garantiza la erradicación del analfabetismo. Asimismo, fomenta la
educación bilingüe e intercultural, según las características de cada zona.
Preserva las
8
diversas manifestaciones culturales y lingüísticas del país. Promueve la
integración nacional”. Artículo 48.- Son idiomas oficiales el castellano y, en
las zonas donde predominen, también lo son el quechua, el aimara y las
demás lenguas aborígenes, según la ley.” Este artículo de la Constitución
Política reconoce y protege como idioma oficial aquel que predomine en la
zona en la cual se hable, dándole así reconocimiento oficial a las lenguas que
emplean las diversas comunidades 19 indígenas y campesinas en el Perú,
protección muy importante para las mismas.

Artículo 149.- Las autoridades de las Comunidades Campesinas y Nativas,


con el apoyo de las Rondas Campesinas, pueden ejercer las funciones
jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial de conformidad con el
derecho consuetudinario, siempre que no violen los derechos fundamentales
de la persona. La ley establece las formas de coordinación de dicha
jurisdicción especial con los Juzgados de Paz y con las demás instancias del
Poder Judicial. A través de este artículo se reconoce

constitucionalmente la facultad de administración de justicia especial que


pueden emplear las Comunidades Campesinas y Nativas en función al
Derecho Consuetudinario predominante en las mismas, punto en el cual
adquiere relevancia la protección otorgada en los artículos citados líneas
arriba, tanto en temas étnicos, culturales e idiomáticos, precisando la
importancia de la coordinación con las rondas campesinas y órganos del
Poder Judicial. Esta norma es importante, pues, cabe destacar las
particularidades de dicha población, puesto que muchas costumbres
ancestrales y culturales son diametralmente opuestas a las costumbres de la
población que no la conforma, encontrándonos, por ejemplo, con la edad
temprana en que las mujeres de dichas comunidades adquieren la
nupcialidad, quienes se casan o unen entre los doce y catorce años de edad.
No obstante lo señalado, es importante mencionar que cuando
efectivamente se han ejercido tales facultades, se han generado graves
conflictos entre las 20 autoridades comunales y las autoridades judiciales
formales, atacándose a las normas comunales, sus costumbres y tradiciones,
debilitando a sus autoridades y restándole importancia al
9
sentido de su normatividad y jurisdiccional dad especial, que, por el
contrario, debería protegerse por constituir muchas veces la única en parajes
alejados del interior del país. Lo estipulado en este y en los anteriores
artículos mencionados puede verse reflejado en lo establecido en el Articulo
15° del Código Penal, el cual establece

¿Qué es una comunidad campesina?

Asumiendo que es producto de una larga historia (Matos Mar, 1976; Flores
Galindo, 1987), definiremos a los grupos a los que llamamos comunidad
como unidades que combinan funciones de regulación económica y social
sobre sus integrantes, que comparten una propiedad y que interactúan
como colectividad ante la sociedad mayor. Cómo deberían ser las
comunidades, qué las diferencia unas de otras y cómo se adecúan a la
modernidad son las principales interrogantes que nacen a partir de esta
definición que genera, a su vez, un marco imaginario. La vida de una
comunidad supone por lo general la existencia de: a) un territorio comunal
usufructuado familiar y comunalmente, b) un grupo de familias que se
consideran sus miembros/propietarios, c) un cuerpo de dirigentes encargado
de algunas funciones internas –de regulación social– y externas –de
representación–, d) otras comunidades vecinas que interactúan entre sí y e)
un Estado que la reconoce y le otorga legitimidad y que regula algunas
normas y funciones. En este marco de condiciones generales existe una
sorprendente diversidad a lo largo del territorio nacional, generada por
razones históricas, geográficas, poblacionales; además de fundamentos de
base indígena de tipos de organización, de diversidad cultural, de diversidad
de tierras, de integración económica, etc.2 . Por ello, aunque seguiremos
refiriéndonos a las comunidades de manera genérica, queremos señalar que,
sobre el terreno, es necesario hablar de casos regionales muy puntuales. Así,
por ejemplo, en el Cusco encontramos comunidades herederas de los ayllus
y de las haciendas, mayormente quechuahablantes, en tensión permanente
entre modernidad y tradición; en Ayacucho, comunidades pobres, que
integran comités de autodefensa y en situación de posguerra; en Cajamarca,
10
comunidades/caseríos sostenidas por las rondas en espacios con débil
tradición colectiva; en Huancayo, comunidades emprendedoras, con altos
porcentajes de población emigrante e inmigrante, que comparten el espacio
político con los distritos; en la costa de Piura, macrocomunidades costeñas,
asediadas por la urbanización y tentación constante hacia la parcelación; en
la costa de Lima, comunidades de no agricultores, que especulan con
terrenos eriazos de playas; en Puno circunlacustre, comunidades-
parcialidades de pequeños propietarios, agricultores y

ganaderos. Y podríamos seguir enumerando otras variantes existentes. En


resumen, las comunidades campesinas se ajustan a una serie muy amplia de
variaciones que determinan la existencia de situaciones específicas que, por
lo general, son de carácter regional o subregional. Existen actualmente más
de 6 mil comunidades campesinas y más de 1,500 comunidades nativas
reconocidas, y en otras regiones son menos numerosas. Es decir, poseen
inscripción y reconocimiento formal desde el Estado, a pesar de estar
desigualmente repartidas en el territorio nacional. El cuadro 3 –el último
registro integrado sobre su número de hace poco menos de una década–
muestra grosso modo esta desigual distribución: un cuarto de las
comunidades campesinas se encuentra en Puno, siguen en orden de
importancia Cusco, Ayacucho, Huancavelica y Apurímac. El mayor número de
comunidades se concentra en el sur, en lo que en algún momento fue
llamado “el trapecio andino”. Siguen en importancia numérica las
comunidades de la sierra central: Lima, Junín, Pasco, Huánuco y Áncash.

DE LA LEY 24571 A LA REFORMA CONSTITUCIONAL


DE 1993 LAS RONDAS CAMPESINAS
Defensoría del Pueblo. (2010), son organizaciones sociales de larga data en el
Perú, y tienen un importante grado de institucionalización social y jurídica.
En efecto, están reconocidas en el ordenamiento jurídico peruano como
proveedoras de seguridad ciudadana rural desde noviembre de 1986, con la
Ley Nº 24571, que las reconocía como organizaciones “que contribuyen al
desarrollo y a la paz 11
social, cooperando con las autoridades en la eliminación de cualquier delito”
(artículo único). Dicha ley indicaba que su estatuto y reglamento se rigen por
las normas de las comunidades campesinas establecidas en la Constitución y
el Código Civil. Defensoría del Pueblo. (2010), lamentablemente, a este
avance normativo le sigue un retroceso con el Decreto Supremo N° 12-88-MI
de marzo de 1988, que aprobó un
Reglamento de Organización y Funciones de rondas campesinas, pacíficas,
democráticas y autónomas, y estableció que el control y la supe vigilancia
esté a cargo de la Dirección General de Gobierno Interior 33 (artículo 29º).
Además, requería una acreditación a través de una resolución prefectura
(artículo 30º). Estas disposiciones eran claramente inconstitucionales y por la
misma debilidad e insuficiencia del Estado que llevó a la organización
rondera, casi no se aplicaron. Más adelante, en el Decreto Legislativo N° 740
de noviembre de 1991, se dispuso la entrega de armas y municiones a las
rondas campesinas en el marco de la política antisubversiva. Muchas rondas
no aceptaron las armas, entendiendo que el hacerlo podría implicar pérdida
de independencia y autonomía. Cabe indicar que la fortaleza de la
organización rondera fue uno de los factores por los que los grupos alzados
en armas no consiguieron tener una presencia significativa en la Sierra
Norte. Este hecho no pasó desapercibido para el Estado, al punto que se
buscó replicar la experiencia en el trapecio andino y la selva alta mediante la
institucionalización de Comités de Autodefensa monitoreados por el Ejército,
mediante el Decreto Legislativo Nº 741. Luego del golpe de Estado del 5 de
abril de 1992, se expidió el Decreto Supremo N° 77-92 en noviembre de
1992. Allí se dispuso que las Rondas

Campesinas se adecuen a la normatividad de los Comités de Autodefensa


(artículo 4º) y operen con autorización del Comando Conjunto de las Fuerzas
Armadas (artículo 6º). Este decreto dejó sin efecto al Decreto Supremo N° 12
– 88 MI. De este modo, se trató de hacer pasar a las rondas campesinas de la
subordinación al Ministerio del Interior, a la del Ministerio de Defensa.
Defensoría del Pueblo. (2010), es en ese contexto en que se da el debate del
que sería el artículo 149º del texto constitucional de 1993, en el llamado
“Congreso Constituyente Democrático”. Consideramos pertinente precisar
que la ponencia original presentada a la Comisión de Constitución por el
Centro de 34 12
Investigaciones Judiciales del Poder Judicial, planteaba el ejercicio de
funciones jurisdiccionales de las autoridades de las comunidades campesinas
y nativas y de las rondas campesinas, Sin embargo, en el transcurso del
debate se modificó la redacción del articulado, de modo
que al final quedó con la siguiente redacción: “Las autoridades de las
comunidades campesinas y nativas, con el apoyo de las rondas campesinas,
pueden ejercer las funciones jurisdiccionales dentro de su
ámbito territorial, de conformidad con el derecho consuetudinario, siempre
que no violen los derechos fundamentales de la persona. La ley establece las
formas de coordinación de dicha jurisdicción especial con los juzgados de paz
y con las demás instancias del Poder Judicial”. Lamentablemente, la
literalidad del artículo citado no comprende directamente a las rondas
campesinas de caseríos, distritos o centros poblados, cuyos pobladores
campesinos no han constituido la persona jurídica “comunidad campesina”,
a pesar de ser efectivamente comunidades de campesinos, con rasgos
culturales y políticos de similar tipo a los que mantuvieron la propiedad
comunal de la tierra, así como con un Derecho consuetudinario, es decir, una
regulación institucional de conductas sociales, que la población asume como
obligatoria y que tiene una fuerza pública de respaldo. Esta ausencia de
claridad normativa a nivel constitucional determina que sigan produciéndose
situaciones de tensión entre ciertas autoridades comunes, los integrantes de
las rondas y sus autoridades. Ante esta situación, urge precisar la
interpretación del mencionado artículo, conforme las técnicas de
interpretación jurídica, y específicamente, de interpretación constitucional

13
LAS COMUNIDADES CAMPESINAS APROXIMACIÓN A
UNA DEFINICIÓN
Peña (2013), las Comunidades Campesinas y Comunidades Nativas son
instituciones históricas, reconocidos constitucionalmente en el artículo 89º
de la Constitución Política del Perú. Se componen de grupos de personas que
actúan como sujetos colectivos (con un interés colectivo o comunal) cuyo
origen se encuentra en los pueblos originarios o pueblos “indígenas” que
poblaron por primera vez el territorio peruano. En el pasado, la institución
semejante se denominaba Ayllu. Peña (2013), en la actualidad, estas
Comunidades o Pueblos habitan zonas rurales y zonas urbanas (por la
migración). Sin embargo, el origen legal de la denominación de
“Comunidades Campesinas” y “Comunidades Nativas” se encuentra en
aquellas comunidades que habitan la zona rural.
Se identifica normalmente a las “Comunidades Campesinas” con las
comunidades ubicadas en la zona rural de los Andes del Perú (en adelante
también denominadas Comunidades Andinas), y a las “Comunidades
Nativas” con las comunidades ubicadas en la zona rural de la Amazonía
(en adelante también denominadas Comunidades Amazónicas). Una
comunidad Andina es diferente a una comunidad Amazónica. La Comunidad
Andina tiene una relación con la tierra para realizar actividades económicas
vinculadas a la agricultura y ganadería: cada familia suele tener una parcela
de terreno donde practica una agricultura para su subsistencia y desde
donde normalmente obtiene forraje para su ganado que utiliza como
mecanismo de ahorro e intercambio. La Comunidad Amazónica tiene una
relación con la tierra para practicar la agricultura, pero 36 sobre todo para
aprovechar sus bosques y ríos: cada familia practica la agricultura de roce y
quema para proveerse de determinados alimentos, pero sobre todo hace
uso de los bosques y ríos para proveerse de sus principales alimentos (frutos,
animales de caza y peces) y de recursos para su usufructo e intercambio
(madera, peces). Ambas comunidades, Andinas y Amazónicas, tienen una
organización social y política basada en la familia y el parentesco, y en la
asamblea comunal. Peña (2013), cada comunidad andina y amazónica
comparte
14
historias, costumbres y conocimientos propios o locales. De ahí que
contemos con una diversidad de comunidades por región y por microrregión.
Existen comunidades diferentes por identidad étnica: en los Andes al menos
los quechuas y Aimaras definen una clara diferencia

pero en la Amazonía encontramos aproximadamente 67 grupos étnicos


diferentes (Asháninkas, Awajun o aguaruanas, Shipibos, kandozis, Shapras,
Kichuas, Shuar, entre otros). Pero dentro de los propios grupos étnicos
existen muchas diferencias por región, microrregión o inter-región. Por
ejemplo los Aymaras de la región de Puno son diferentes dependiendo si son
Aymaras de Huancané o de Juli, los Quechuas de Cusco son diferentes de los
Quechuas de Huancavelica, e igual ocurre con los Awajún de Imaza,
Amazonas, respecto a los Awajún de San Ignacio, Cajamarca

DEFINICIÓN DE COMUNIDADES CAMPESINAS


ARTÍCULO 89.- Las Comunidades Campesinas y las Nativas tienen existencia
legal y son personas jurídicas. Son autónomas en su organización, en el
trabajo comunal y en el uso y libre disposición de sus tierras, así como en lo
37 económico y administrativo, dentro del marco que la ley establece. La
propiedad de sus tierras es imprescriptible, salvo en el caso de abandono
previsto en el artículo anterior. El Estado respeta la identidad cultural de las
Comunidades Campesinas y Nativas.

15
COMUNIDADES CAMPESINAS Y NATIVAS
PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL (Exp. Nº 0042-
2004-AI),
el patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en
generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en
función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia,
infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad, y contribuyendo
así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana.
El patrimonio cultural inmaterial se manifiesta en las
1) tradiciones y expresiones orales, incluido el idioma como vínculo del
patrimonio cultural inmaterial;
2) artes del espectáculo,
3) usos sociales, rituales y actos festivos
4) conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo, y
5) técnicas artesanales tradicionales.

16
CONCLUSIONES

La naturaleza jurídica de las comunidades campesinas en el Perú obedece a


estar constituida por un colectivo humano, con necesaria personería jurídica,
basado principalmente en los grupos originarios ubicados ahora en los
espacios rurales del país, ligados por vínculos ancestrales, sociales,
económicos y culturales, expresados en la propiedad comunal de la tierra, el
trabajo comunal, la ayuda mutua, el gobierno democrático y el desarrollo de
actividades multisectoriales, con una autonomía económica, cultural con
ejercicio de función jurisdiccional. - La seguridad jurídica como derecho
fundamental se constituye en una doble dimensión, primero como derecho
subjetivo constitucional y segundo como principio constitucional; según lo
cual nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo de
cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera expresa e
inequívoca, como infracción punible, ni sancionado con pena no prevista en
la ley. - En un estado se configura el pluralismo jurídico cuando coexisten
varios sistemas jurídicos en un determinado momento histórico con
coordinación entre ellos, correspondiendo a la existencia de diversos
colectivos humanos 106 donde el derecho principal del estado permite la
concurrencia de otros derechos en igualdad.

17
BIBLIOGRAFÍA

Aranda Escalante, M. V. (2003). Informe Externo “Las Rondas Campesinas en


las Provincias Altas del Cusco”; Cusco Perú. Arbulú Martínez, V. J. (2009).
Rondas Campesinas y Derecho Penal Examen del Acuerdo Plenario N° 1-
2009/CJ-116. En línea:
http://perso.unifr.ch/derechopenal/assets/files/articulos Ardito Vega, W.
(2009). Reflexiones Peruanas. "Por un País sin Discriminación". Recuperado
de www. reflexionesperuanas.lamula.pe. Bazán Cerdán, J. F. (2005).
Comunidades y Rondas Campesinas. Aproximación a su naturaleza Jurídica.
Extraído de: Comunidad de Derechos Humanos.
http://www.comunidad.org.bo. Bernales Ballesteros, E. (1999). La
Constitución de 1993. Análisis Comparado. Editora RAO. Quinta edición.
Lima-Perú. Bobbio, N. (2005). Teoría General Del Derecho. Editorial Temis,

18
INDICE

1 …….Introducción
2…….Comunidades campesinas
3 …..comunidades campesinas :crecimiento sostenible
4 …..tratamiento normativo de las comunidades
5 …….titulo XI comunidades indígenas
6…….código civil 1993
7…….las comunidades en el proyecto de reforma
8-9….constitución política del Perú 1993
10 ….que es comunidad campesina
11-12-13…de la ley 24571
14 ….las comunidades campesinas aproximación de definición
15….definición de las comunidades campesinas
16…comunidad campesina y nativa
17……conclusiones
18 …….bibliografía
CURSO: INTRODUCCION AL DERECHO
TEMA: CODIGO CIVIL
“COMUNIDADES CAMPESINAS Y NATIVAS”

CATEDRATICO: SAMUEL VICTOR SOSA ESPINOSA


ALUMNO: GARY AXEL VALDIVIA CRISOSTOMO

  
 
 
 
 
Introducción al derecho 
  
Tema: código civil 
“Comunidades campesinas y nativas”
DEDICATORIA 
Gracias y mil veces gracias a mis padres y hermanos que 
están allí y en especial a la en cantadora 
ZOE q
INTRODUCION 
        comprende el análisis de la aplicación del límite que establece el propio       
texto constitucional al
COMUNIDADES CAMPESINAS Y NATIVAS 
 
Nuestro ordenamiento jurídico, a nivel constitucional, ha plasmado como 
norma el reconoc
miembro de la comunidad que es un ciudadano de nuestro Estado, no  
 deja de tener el derecho fundamental a la seguridad jurí
TÍTULO XI COMUNIDADES DE INDÍGENAS Artículo 
207.- 
 Las comunidades indígenas tienen existencia legal y personería jurídica.
CÓDIGO CIVIL DE 1936 
 
El Código Civil de 1936 dedica asimismo un título, el cuarto del Libro 
Primero, a esas instituciones
LAS COMUNIDADES EN EL PROYECTO DE REFORMA 
Y EN LA LEY DE BASES 
Las Comunidades indígenas fueron objeto de una reglamentació
fundada en el interés de la Comunidad, y solicitada por una mayoría de los 
dos tercios de los miembros calificados de esta,

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