Sistema Nervioso
Sistema nervioso autónomo
EL Sistema nervioso vegetativo o autónomo, regula y coordina las funciones que son involuntarias,
inconscientes y automáticas. Los centros superiores del Sistema Nervioso Autónomo se localizan en la
zona lateral gris de la médula espinal, en el bulbo raquídeo y en el hipotálamo, y de ellos surgen nervios
que llegan hasta los distintos órganos.
Se divide en dos: el simpático y el parasimpático
Las funciones son antagónicas, logrando así un balance funcional que tiende a mantener la homeostasis
corporal, es sobre todo un sistema eferente, es decir, transmite impulsos nerviosos desde el sistema
nervioso central hasta la periferia estimulando los aparatos y sistemas orgánicos periféricos.
La mayoría de las acciones que controla son involuntarias, aunque algunas, como la respiración,
actúan junto con acciones conscientes.
Sistema Nervioso Simpático:
activa al organismo para situaciones de emergencia, como respuestas de lucha y huida, aumentando la
frecuencia cardiaca y la presión sanguínea, acelerando el ritmo respiratorio y dilatando las vías
respiratorias, elevando la concentración de glucosa en sangre, estimulando la liberación de adrenalina y
noradrenalina, e inhibiendo los sistemas que no participan en las situaciones de estrés, como el aparato
digestivo.
Incrementa el gasto energético frente a condiciones adversas:
Dilata la pupila
Acelera el ritmo cardiaco
Vasoconstricción arterial
Disminuye el peristaltismo intestinal
Aumenta la secreción de las glándulas sudoríparas
Relaja la musculatura bronquial
Anatomía del SNA
Sistema de distintos niveles caracterizarles por las respuestas autónomas que coordinan
4 niveles de organización nivel periférico
Medular Dos tipos de neuronas :
Mesencéfalo - neuronas postganglionares
Diencefalo o hipotálamo - neuronas preganglionares
Límbico
Sistema Nervioso Parasimpático
es el que controla las funciones y actos involuntarios. Los nervios que lo integran nacen en
el encéfalo, formando parte de los nervios craneales oculomotor, facial, glosofaríngeo y vago. En
la Médula espinal se encuentra a nivel de las raíces sacras de S2 a S4. Se encarga de la producción
y el restablecimiento de la energía corporal.
Contrae la pupila
Disminuye el ritmo cardiaco
Vasodilatación arterial
Aumenta el peristaltismo intestinal
Disminuye la secreción de las glándulas sudoríparas
Contrae la musculatura bronquial
Activación sistema simpático
Tiene lugar por determinados estímulos emocionales o dolorosos muy intensos que producen
a través del hipotálamo una activación del sistema simpático en todo el organismo. El cuerpo
se prepara de esta forma para desarrollar una importante actividad muscular, aumenta la
presión arterial, aumenta el flujo de sangre a los músculos y lo disminuye a otros órganos no
vitales, sube la frecuencia cardiaca como preparación para una actividad física agotadora y
aumenta el metabolismo celular y la producción de glucosa
Activación sistema parasimpático
La activación del parasimpático provoca, entre otras acciones, disminución de la frecuencia
cardiaca y de la fuerza contráctil del corazón, contracción de la pupila (miosis), estimulación
del peristaltismo intestinal, relajación de los esfínteres gastrointestinales, bronco constricción,
relajación del esfínter uretral y contracción del músculo detrusor de la vejiga urinaria.
Inervación autónoma
El corazón recibe abundante inervación simpática y parasimpática que regulan fundamentalmente
la frecuencia cardiaca (cronotropismo) y la contractilidad (inotropismo).
Las fibras parasimpáticas vágales se dirigen hacia el ganglio estrellado y a partir de aquí
acompañan a las fibras simpáticas eferentes cardíacas constituyendo el plexo cardíaco, que es
mixto y formado por fibras simpáticas y parasimpáticas.
se distribuyen principalmente al nodo sinusal, aurículo-ventricular y en menor grado a la aurícula,
con muy poca o nula distribución ventricular; su efecto principal es el crono trópico negativo
(disminución de la frecuencia cardiaca por disminución de la descarga del nodo sinoauricular y
disminución de la velocidad de conducción auriculoventricular).
EL sistema nervioso simpático tiene la misma distribución supraventricular que el sistema nervioso
Parasimpático, pero con una distribución ventricular mucho más importante y su efecto
predominante es sobre el inotropismo. El tono simpático normal mantiene la contractilidad un
20% por encima de la que habría en ausencia de estímulo simpático.