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Propiedades y usos de la turquesa

La turquesa es un mineral fosfato de color azul verdoso cuya fórmula química es CuAl6(PO4)4(OH)8·4H2O. Se encuentra en yacimientos de todo el mundo, especialmente en Irán, Egipto, Estados Unidos y México. Ha sido apreciada por su color durante miles de años por culturas como la egipcia, persa y mesoamericana, que la usaban para adornos reales y objetos ceremoniales. En la actualidad se emplea principalmente en joyería.

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Propiedades y usos de la turquesa

La turquesa es un mineral fosfato de color azul verdoso cuya fórmula química es CuAl6(PO4)4(OH)8·4H2O. Se encuentra en yacimientos de todo el mundo, especialmente en Irán, Egipto, Estados Unidos y México. Ha sido apreciada por su color durante miles de años por culturas como la egipcia, persa y mesoamericana, que la usaban para adornos reales y objetos ceremoniales. En la actualidad se emplea principalmente en joyería.

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Turquesa

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Para otros usos de este t�rmino, v�ase turquesa (color).
Turquesa
[Link]
General
Categor�a Minerales fosfatos
Clase [Link].15 (Strunz)
F�rmula qu�mica CuAl6(PO4)4(OH)8�4H2O
Propiedades f�sicas
Color Azul, azul claro, gris verde,
Raya Blanca a Azul-verdoso-p�lida
Lustre C�reo, V�treo o terroso
Transparencia Opaco a subtransl�cidao
Sistema cristalino Tricl�nico
H�bito cristalino Prismas cortos, usualmente masivo, de grano fino, venas
Exfoliaci�n Perfecta
Fractura Concoidea
Dureza 5-6
Densidad 2,7 g/cm3
�ndice de refracci�n na = 1.610 n� = 1.615 n? = 1.650
Birrefringencia +0.040
Pleocro�smo D�bil
Propiedades �pticas Biaxial (+)
Solubilidad Soluble en HCl
Minerales relacionados
Calcosiderita
[editar datos en Wikidata]
La turquesa es un mineral de la clase 8 (fosfatos), seg�n la clasificaci�n de
Strunz, de color azul verdoso. Es un fosfato de aluminio y cobre. Su f�rmula es:
CuAl6(PO4)4(OH)8�4H2O. Es un mineral relativamente poco frecuente, y, cuando es
compacta y de buena calidad, ha sido muy apreciado como piedra preciosa y
ornamental durante miles de a�os debido a su color inigualable. En la actualidad,
como tantas otras gemas, es aparentemente mucho m�s com�n en el mercado de
bisuter�a, debido a la introducci�n de tratamientos e imitaciones, algunas muy
dif�ciles de detectar a�n por expertos.

La palabra "turquesa"' es muy antigua y de origen indeterminado. Deriva del franc�s


pierre turquoise, significando "piedra turca". Se piensa que esto surge de una
confusi�n, ya que en Turqu�a no hay yacimientos de turquesa, pero eran
comercializadas all�, y entonces la gema fue asociada con ese pa�s.

�ndice
1 Propiedades
2 Yacimientos y explotaci�n
2.1 Espa�a
2.2 Ir�n
2.3 Sina�
2.4 Estados Unidos
2.5 Otros yacimientos
3 Historia del uso
4 Valor y cuidado
5 Grabado en turquesa
6 Simbolog�a
7 Referencias
8 Enlaces externos
Propiedades
Incluso la m�s fina de las turquesas es bastante fr�gil, llegando a un m�ximo de
dureza justo por debajo de 6 en la escala de Mohs, o ligeramente menos que un
vidrio de ventana com�n. Generalmente se encuentra como masas criptocristalinas, y
sus propiedades son bastante variables. A menor dureza presenta menor peso
espec�fico (oscilando entre 2,9 y 2,3) y mayor porosidad. El brillo de la turquesa
es ceroso a casi v�treo, y generalmente es opaca, aunque puede ser ligeramente
transl�cida en peque�as secciones. El color es tan variable como el resto de sus
propiedades, abarcando desde el blanco hasta el azul oscuro y el azul cielo, y
desde el azul-verdoso hasta el verde-amarillento. El color azul es atribuido a
cobre, mientras que el verde puede ser el resultado de impurezas de hierro o la
deshidrataci�n. La turquesa aparece casi siempre en forma compacta, siendo muy
raros los cristales, de tama�o milim�trico.1?

Yacimientos y explotaci�n
Es un mineral raro, de formaci�n secundaria y se encuentra principalmente en
regiones des�rticas. La turquesa se encuentra entre las primeras gemas en ser
extra�da, y aunque muchos sitios hist�ricos han sido mermados, algunos se
encuentran en funcionamiento hasta la actualidad. Estos son todos a peque�a escala,
generalmente operan temporalmente debido a la lejan�a de los yacimientos entre
otras razones. La mayor�a son extracciones a mano, con escasa o ninguna
mecanizaci�n. Sin embargo, la turquesa algunas veces es obtenida como un
subproducto en las explotaciones mineras de cobre a gran escala, especialmente en
los Estados Unidos.

Espa�a
En las explotaciones prehist�ricas de variscita de Palazuelos de las Cuevas, en el
municipio de San Vicente de la Cabeza (Zamora) y Can Tintorer, en Gav� (Barcelona),
existe tambi�n turquesa, pero en peque�a cantidad. Ha aparecido ocasionalmente en
las minas de wolframio de san Finx, en Lousame (La Coru�a). Se pueden encontrar
tambi�n turquesas, asociadas a cuarzo y a ambligonita en la mina San Jos�, en
Valdeflores (C�ceres), en ejemplares de color azul verdoso. Se ha encontrado
cristales milim�tricos en Castrocalb�n (Le�n)2?

Ir�n
Durante al menos 2000 a�os, la regi�n alguna vez conocida como Persia se ha
mantenido como la fuente de abastecimiento de turquesas m�s importante. Estas
turquesas de "color perfecto" s�lo se encuentran en una mina ubicada en la cima de
la monta�a Ali-mersai de 2.012 metros, a 25 km de Mashhad, la capital de la
provincia de Khorasan, Ir�n.

Sina�
Desde al menos la primera dinast�a (c. a�o 3000 a. C.), las turquesas fueron
utilizadas por los antiguos egipcios que las extra�an de la pen�nsula del Sina�,
llamada "Pa�s de turquesas" por los nativos. Hay seis minas en la regi�n, todas en
la costa sudoeste de la pen�nsula, cubriendo un �rea de 650 km� aproximadamente.
Las dos minas m�s importantes, desde una perspectiva hist�rica est�n en Serabit el-
Jadim y Uadi Maghara, y se encuentran entre los yacimientos conocidos m�s antiguos.
La mina est� localizada a unos cuatro kil�metros de un antiguo templo dedicado a la
diosa Hathor.

Estados Unidos
En el sudoeste de los Estados Unidos se encuentran yacimientos significativos de
turquesas: Arizona, California, Colorado, Nuevo M�xico y Nevada son o eran
especialmente ricos en este mineral.

Los dep�sitos de California y Nuevo M�xico eran explotados con herramientas de


piedra por los nativos antes del descubrimiento de Am�rica. Cerrillos en Nuevo
M�xico se encuentra entre las minas m�s antiguas de la regi�n. Antes de la d�cada
de 1920 el estado era el mayor productor del pa�s, pero hoy en d�a su operatividad
es casi nula. S�lo un yacimiento en California, localizado en Apache Canyon
funciona con capacidad comercial.

Otros yacimientos
El uso ornamental y como moneda (mediante trueque) de las turquesas ha estado muy
extendido en India, en las rutas caravaneras de Asia y entre pueblos n�madas como
los mogoles. En zonas monta�osas como los Hymalayas y Altai son usadas para adornar
los cabellos de hombres y [Link] ha sido un yacimiento de menor orden desde
hace 3.000 a�os o m�s. Gemas de calidad, en la forma de n�dulos compactos son
encontradas en Yunxian y Zhushan, en la provincia de Hubei. Adem�s, Marco Polo
relat� haber encontrado turquesas en Sichuan. La mayor�a de las turquesas chinas
son exportadas, pero tambi�n producen peque�as tallas trabajando el material de
forma similar al jade. Rusia, Mongolia, Nepal, Bhutan, Afganist�n, Turkest�n, India
y la pen�nsula Indochina son destacados compradores de turquesas, empleadas sobre
todo en los vestidos y celebraciones tradicionales.

En el T�bet, donde las turquesas verdes son muy apreciadas, se supone que existen
dep�sitos de gemas de buena calidad en las monta�as de Derge y Nagari-Khorsum, en
el este y oeste de la regi�n respectivamente. Sin embargo, la existencia de estas
minas es puesta en duda por algunos debido a la falta de comprobaci�n.

En M�xico se encuentra en ocasiones turquesas en las minas de cobre de Cananea y


Nacozari en el estado Sonora, pero la compa��a due�a de esas minas no las explota
comercialmente y por lo general se pierden en el proceso de extracci�n del cobre.

Otros lugares en donde se explota este mineral son: Afganist�n, Australia, el norte
de Chile y Turkest�n.

Historia del uso

M�scara de oro de Tutankam�n, incrustrada con lapisl�zuli, cornalina y pasta de


vidrio.
Las tonalidades de la turquesa han sido apreciadas en muchas culturas importantes
de la antig�edad: han adornado a los gobernantes del Antiguo Egipto, a los incas,
moches, chim�es, aztecas (y posiblemente otras culturas mesoamericanas
precolombinas), a los persas, Mesopotamia, Civilizaci�n del valle del Indo y China
desde al menos, la Dinast�a Shang. A pesar de ser una de las gemas m�s antiguas, y
probablemente la primera en ser introducida a Europa a trav�s de Turqu�a, junto con
otros productos provenientes de la ruta de la seda, la turquesa no se convirti� en
una piedra ornamental importante hasta el siglo XIV. Aparentemente fue desconocida
en la India hasta el per�odo Muhgal, y en Jap�n hasta el siglo XVIII. Una creencia
compartida por muchas de estas civilizaciones sostiene que la turquesa posee
ciertas cualidades profil�cticas: se pensaba que cambiaba de color de acuerdo al
estado de salud de quien la usaba y proteg�a de fuerzas malignas.

Los aztecas incrustaban turquesas junto con oro, cuarzo, malaquita, azabache, jade,
coral y conchas en objetos posiblemente ceremoniales, tales como m�scaras (algunas
de las cuales ten�an como base una calavera), cuchillos y escudos. Resinas
naturales, bet�n y cera eran usados para unir las turquesas a la base de material,
que generalmente era madera, aunque tambi�n se utilizaban huesos y conchas marinas.

Actualmente se usa mucho en joyer�a, olfebrer�a y bisuter�a.

Valor y cuidado
La pureza de color es el factor determinante del valor de una turquesa: en general,
el color m�s apreciado es el azul oscuro, decreciendo el valor con el incremento de
matices verdosos, el desvanecimiento del color y las manchas. Sin embargo, en el
T�bet se prefieren en color azul m�s verdoso. Cualquiera sea el color, la turquesa
no debe ser excesivamente blanda o calc�rea, incluso si est� "curada", tal material
(que la mayor�a de las turquesas poseen) es capaz de desvanecerse o decolorarse
despu�s de cierto tiempo y no es apropiado para el uso en joyer�a.

La roca madre en la cual se encuentra la turquesa algunas veces puede ser vista
como una mancha irregular o como una red de vetas marrones o negras que surcan la
piedra. Estas vetas pueden aumentar el valor de la piedra, o disminuirlo. Las
turquesas con vetas son muy apreciadas en el Sudeste de los Estados Unidos, pero no
en Asia, ya que se prefiere la pureza y las piedras sin vetas. La uniformidad del
color es muy apreciada, y en las piezas terminadas, la calidad del trabajo tambi�n
es un factor positivo: como el brillo y la simetr�a de la piedra. Las piedras
ajustadas o calibradas -piedras adheridas a la bisuter�a ajustando su medida-
suelen ser las m�s codiciadas. Al igual que el coral y otras gemas opacas, la
turquesa es com�nmente vendida a un precio acorde a su tama�o en mil�metros m�s que
por quilates.

Las turquesas pueden ser tratadas de diversas formas, algunas de manera m�s radical
y permanente que otras. Existen controversias sobre si algunos de estos
tratamientos deber�an ser aceptables, pero el m�s aceptado es aquel que mediante la
aplicaci�n de cera o aceite se mejora la coloraci�n y el lustre de la gema: si esta
es de alta calidad, absorbe poca cera o aceite, y la turquesa no necesita de este
tratamiento para conservar el color y belleza. Ante la igualdad de todos los
factores, la turquesa que no ha sido tratada siempre ser� la m�s cara.

Siendo un material de fosfato, la turquesa es intr�nsecamente fr�gil y sensible a


los solventes; los perfumes y otros cosm�ticos pueden alterar su color, al igual
que las pieles grasas. Exposiciones prolongadas a la luz solar tambi�n pueden
decolorarla o deshidratarla. Deben tomarse ciertos cuidados cuando se utiliza como
joya: los cosm�ticos, incluyendo los bronceadores o protectores solares y el
aerosol para cabello deben ser aplicados antes de ponerse los accesorios, y no debe
ser utilizada en la playa u otros lugares soleados. Despu�s de su uso, la turquesa
debe ser limpiada con un pa�o suave para evitar la acumulaci�n de residuos, y debe
guardarse en un recipiente, aislada de otras piezas, para evitar rayaduras
ocasionadas por otras gemas m�s duras y mejor pulidas.

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