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3 de Noviembre

Este documento contiene varios poemas patrióticos panameños que celebran el 3 de noviembre, día de la independencia de Panamá. Los poemas describen la bandera panameña, la patria y el orgullo nacional. Expresan sentimientos de amor por la tierra, la historia y la cultura de Panamá.

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3 de Noviembre

Este documento contiene varios poemas patrióticos panameños que celebran el 3 de noviembre, día de la independencia de Panamá. Los poemas describen la bandera panameña, la patria y el orgullo nacional. Expresan sentimientos de amor por la tierra, la historia y la cultura de Panamá.

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3 de Noviembre, por

Beatriz Spiegel
de Víquez
Desfile de banderitas
bajo el azul de mi cielo,
tres de noviembre glorioso,
fecha augusta de mi pueblo.

Mil corazones de niños


palpitan de amor sincero
cuando al izar la bandera
van cantando el Himno istmeño.

Tres de noviembre glorioso,


fecha augusta de mi pueblo.
La Patria saluda airosa
a los niños panameños,
que le rinden homenaje
bajo el azul de su cielo.

3 de Noviembre , por
Hersilia Ramos de Argote
Tres de noviembre,
yo te saludo!
Fecha que marcas
la libertad
de esta gloriosa
tierra querida,
tierra del alma,
mi Panamá.
Patria Mi Patria
Ricardo Miró Hersilia Ramos de Argote

Oh Patria tan pequeña, tendida sobre un istmo Mi patria es un istmo con rumor de mares,
donde es más claro el cielo y es más brillante el sol, con cielos azules, con fúlgido sol,
en mi resuena toda tu música, lo mismo y ondula en los vientos, en rítmicos giros,
que el mar en la pequeña celda del caracol! la linda bandera, pendón tricolor,
con su azul de cielo, su blanco sublime,
Revuelvo la mirada, y a veces siento espanto su rojo encendido en llamas de amor,
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar... y sus dos estrellas brillantes y diáfanas
¡Quizá nunca supiera que te quería tanto que alumbran senderos de liberación.
si el Hado no dispone que atravesara el mar!...
Mi patria es un istmo, puente entre dos mares
La Patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor; Mi Bandera
la palma rumorosa, la música sabida, José Guillermo Batalla
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
Ondea con gallardía
La Patria son los viejos senderos retorcidos Bandera de mis amores,
que al pie, desde la infancia, sin tregua recorrió que en el espacio hay rumores
en donde son los árboles antiguos conocidos de patriótica alegría.
que al alma nos conversan de un tiempo que pasó.
Flote en la extensión vacía
En vez de estas soberbias torres de áurea flecha, bañada de áureos fulgores,
En donde el sol cansado se viene a desmayar, de tus hermosos colores
Dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha, la elocuente trilogía:
Donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.
El rojo, tinta suprema
con que se escribe el poema
¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas: mejor de la Libertad;
yo siento la nostalgia de vuestro repicar! el azul que te dio el Cielo,
He visto muchas torres, oí muchas campanas, y el blanco, que un anhelo
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas! de toda la humanidad.
cantar como vosotras, cantar y sollozar.
Su Alteza Mi Bandera
La Patria es el recuerdo... Pedazos de la vida Fernando J. Huc B.
Envuelta en jirones de amor o de dolor;
Como en los cuentos de hadas,
la palma rumorosa, la música sabida,
rumbo sur de mi imaginación
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
una princesa buscaba,
un paraíso de pura ilusión.
¡Oh Patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón: Busco en tierras lejanas
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera y en extraños sitios de oriente
llevarte por doquier dentro del corazón! seria su búsqueda vana
del algún reino inexistente?
Al Cerro Ancón
Amelia Denis De Icaza De pronto su espléndido coche
detuvo su rauda carrera
Ya no guardas las huellas de mis pasos, cuando vio en la cordillera
ya no eres mío, idolatrado Ancón: la que de América es broche.
que ya el destino desató los lazos
que en tus faldas formó mi corazón. viose un verdor de praderas,
de cielos azules, igual que sus mares,
que banaban su par de caderas
Cual centinela solitario y triste tal cual el progreso bordeaba sus lares.
un árbol en tu cima conocí:
allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste? Era mi patria querida,
¿por qué no eres el mismo para mí? la que la princesa hallo,
y cual madre adolorida,
¿Qué has hecho de tu espléndida belleza, lloraba, de tan lejos que estoy yo.
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con regia gentileza Pero al ver bien a su alteza,
en tus faldas de libre contemplé? en sus ojos vi un fulgor,
y del Don de su realeza
¿Qué se hizo tu Chorrillo? ¿su corriente fue surgiendo un tricolor.
al pisarla un extraño se secó?
su cristalina, bienhechora fuente, En bandera panameña,
en el abismo del no ser se hundió. se convirtió la princesa
y entre mágica belleza,
¿Qué has hecho de tus árboles y flores, Flameaba sin par, la istmeña.
mudo atalaya del tranquilo mar?
De este raro sortilegio
Mis suspiros, mis ansias, mis dolores, mi nostalgia forma parte,
te llevarán las brisas al pasar! pero, logre el privilegio
de en mis sueños contemplarte.
Tras tu cima ocultábase el lucero
que mi frente de niña iluminó: Que bella estaba mi enseña,
la lira que he pulsado, tú el primero en la cumbre del Ancón,
a mis vírgenes manos la entregó. allí flamearas istmeña,
allá, y en mi corazón.
Tus pájaros me dieron sus canciones;
con sus notas dulcísimas canté, Bandera Mía
y mis sueños de amor, mis ilusiones, Enrique Geenzier
a tu brisa y tus árboles confié.
Blanca, roja y azul, con dos estrellas,
Más tarde, con mi lira enlutecida es la bandera que mi patria un día
en mis pesares siempre te llamé: recibió, rebosante de alegría,
buscaba en t i la fuente bendecida de manos de maltronas y doncellas.
que en mis años primeros encontré.
¡Cuántos años de incógnitos pesares, Podrá haber más gloriosas y más bellas,
mi espíritu buscaba más allá más llenas de esplendor y bizarría,
a mi hermosa sultana de dos mares, pero ninguna existe, cual la mía,
la reina de dos mundos, Panamá! tan limpia de pesares y querellas.

Soñaba yo con mi regreso un día, Es por eso, quizás, que sin temores
de rodillas mi tierra saludar; de una agresión extraña, sus colores
contarle mi nostalgia, mi agonía, contemplo siempre con fervor profundo!
y a su sombra tranquila descansar.
Saludo a la Bandera
Sé que no eres el mismo; quiero verte Marco Tulio Collazo
y de lejos tu cima contemplar;
Bandera de mi Patria que luces en tu escudo
me queda el corazón para quererte
Lo hermoso de los mares que bañan mi país!
ya que no puedo junto a ti llorar.
Al verte, con orgullo me inclino y te saludo
Centinela avanzado, por tu duelo Bajo tu sombra augusta sintiéndome feliz.
lleva mi lira un lazo de crespón;
Juro por ti ser bueno, sincero y respetuoso;
Juro por ti mi nombre sin mancha conservar;
tu ángel custodio remontose al cielo Ser culto en mis maneras, ser noble y generoso
ya no eres mío idolatrado Ancón! Y en el trabajo honrado mi porvenir buscar.

A Panamá Prometo que mis labios jamás han de mancharse


Amelia Denis De Icaza Con la mentira odiosa, con el grosero hablar;
Y que jamás mi mano habrá de levantarse
¿Hasta cuando mi patria idolatrada Para ninguna clase de seres maltratar.
por la discordia te veras manchada
llenándote tú misma de baldón, Y juro amarte mucho, cual amo a mis mayores;
de tus hijos la sangre derramando Morir por defenderte, si fuere menester;
por un poder efímero luchando? Gozar con tus victorias, sufrir con tus dolores;
dice: ¿acaso te falta corazón? De bien un hombre, en suma, por ti prometo ser.

¿Te falta inteligencia? no, mentira Nota: Esta poesía tiene música
que en tu alma brilla la celeste pira
que da a sus escogidos el señor 3 de Noviembre
¿hasta cuando tu zaña que intimida, Nicole Garay
hasta cuando esa lucha fratricida
Tres de Noviembre!
que conduce a la ruina y al dolor?
Fecha querida
¿Por qué no ves el desaliento impreso en que a la vida
en la faz bendecida del progreso libre nació
que tus luchas condenan a morir? un pueblo altivo
Levanta ya tu noble altiva frente, aunque pequeño,
pedazo de la América valiente de todo istmeño
prepara tu grandioso porvenir. gloria y amor.

Levanta ya tu noble, blanca enseña Tres de Noviembre


y a la esperanza que tranquila sueña yo te saludo.
despiértela tu alegre sonreír, En el escudo
patria de grandes hombres, patria mía del pabellón
luzca ya de la unión el claro día que bajo el cielo
manda tus puertas al progreso abrir. tremola el viento
vibra un acento
Prepara tus laureles y tus flores de redención.
El canto de tus dulces trovadores
Para el que cumpla tu feliz misión, Tres de Noviembre,
Para el que logre levantar el vuelo dichoso día
y remontar tus alas hasta el cielo que al alma mía
y allá batir altivo tu pendón. júbilo das,
tú eres la gloria
Álzate Panamá, mira tu suelo, de los hogares
mira tus campos que bendice el cielo do tiene altares
y tus montañas que tu adorno son; ¡la libertad!
une tus hijos con el eterno lazo
en un estrecho, fraternal abrazo,
sea tu divisa, libertad y unión.

Olvida el triste lóbrego pasado


y mira el presente desolado,
lucha y espera el porvenir con fé;
a las armas del ocio cabizbajo
sustituyan tus hijos el trabajo,
no más oculta tu riqueza esté.

¿Por qué vivir en inacción Dios mío


mirando en el hogar silencio y frío
cuando el oro se encuentra por doquier?
surcar la tierra con segura mano
he aquí el enigma, el misterioso arcano
que afianza de los pueblos el poder.

Luzca por fin el venturoso día;


que el labrador radiante de alegría
regrese a las delicias del hogar,
encontrando su alegre compañera
que a su consorte satisfecha espera
que llegue del trabajo a descansar.

Que leyendo el pedazo de una historia


que de niño ha ilustrado su memoria
encuentre el artesano su placer,
y al descansar de su fatiga, vea
que el trabajo se hermana con la idea
y hace del hombre venturoso ser.

Entonces de placer estremecida


¡mi patria floreciente y escogida!
yo escucharé los ecos de tu voz:
no más luchas ni lágrimas de duelo,
echa al pasado, del olvido un velo
que tus esfuerzos los secunda Dios.

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