SENTENCIA No.
: 122/2014 JAVIER DE JESÚS SALAZAR CÁCERES
JUICIO No.: 001053-ORM6-2013-LB
VOTO No.: 122/2014 TRANSPORTE GUTIÉRREZ
TRIBUNAL NACIONAL LABORAL DE APELACIÓN . Managua, diez de febrero del dos mil catorce. Las
doce y veinticinco minutos de la tarde. VISTOS RESULTA En demanda laboral con acción de pago
interpuesta por Javier de Jesús Salazar Cáceres de generales consignadas en auto, en el juzgado
cuarto Distrito del Trabajo de la Circunscripción Managua, en contra de Transporte Gutiérre z
representada por el señor José Francisco Gutiérrez Centeno, de generales consignadas en auto. Por
convocado el trámite conciliatorio solo compareció el actor. El demandado en su e scrito de demanda
negó todos los hechos afirmados por el actor, opone excepciones dilatorias de ilegitimidad de personería
e incompetencia de jurisdicción. El juzgado tramito las excepciones opuestas abriendo a prueba por el
término de ley resolviéndolas m ediante sentencia dictada a las tres y treinta y nueve minutos de la tarde
del tres de octubre del dos mil once, declarando sin lugar las excepciones opuestas. El demandado
inconforme con la resolución interpone recurso de apelación expresando los agravios que le depara y se
proceden a examinar y resolver. SE CONSIDERA. - I.- La apoderada general del Sr. Francisco Gutiérrez
Centeno, ante su autoridad comparece a expresar los agravios que le causan la sentencia de que hace
mérito en el presente Recurso de Ape lación, los que se resumen en: a. Los considerandos uno y dos en
los cuales rechaza la excepción de falta de jurisdicción haciendo referencia al análisis del contrato de
trabajo que presentó la parte actora, en el cual según el recurrente, la parte demanda da, yerra el judicial
por dos razones, la primera porque el contrato en mención refiere como partes a la Sra. Ana María
Blandón García y no el demandado José Francisco Gutiérrez; segundo se extralimitó el juez al
establecer que existe relación laboral cuan do este elemento es un asunto que se resuelve en una
sentencia definitiva y no en una sentencia interlocutoria. Hace referencia también a la jurisprudencia
sentada por este Tribunal con relación a que un contrato de servicios puede ser laboral si de su
contenido se deduce, por lo que en su criterio puede deducirse lo contrario, pero este análisis debe
hacerlo en la tramitación de fondo del asunto principal, lo que no se hizo en primera instancia y por ello
es que se extralimitó, al declarar de antemano la e xistencia de la relación laboral, dejando en
indefensión a su mandante. b. Agrega como agravio que ni el demandado a título personal ni la persona
jurídica que demandan, su mandante no es ni ha sido representante legal de Transportes Gutiérrez, ni su
esposa es la representante legal de esta empresa, su esposa Ana María Blandón es propietaria de una
empresa denominada Transportes Ana María Blandón, porque según su apreciación hay una doble
ilegitimidad de personería porque se está hablando de una persona jur ídica completamente distintas. El
mismo juez reconoce que el contrato está suscrito con Ana María Blandón y no con su mandante, ni hay
contratación con Transportes Gutiérrez por lo que por todos los puntos de vistas se observa el error en
que incurrió el juez en la valoración que realizó. II.- Ilegitimidad de Personería es aquella que dirige su
impugnación a la legitimación de la capacidad procesal que tienen las partes que actúan en el proceso,
determinar si el actor o el demandado ostentan el poder legít imo para actuar o intervenir en un proceso,
en el que pretenden hacer valer sus derechos. La ausencia de ese poder o los defectos que adolece el
mismo y que vicien su efectividad para los fines jurídicos que se reclaman, son los aspectos a
considerar para determinar la existencia de una ilegitimidad de personería en las partes, en el caso que
nos ocupa se alega que yerra el judicial en primera instancia porque el contrato en mención refiere como
partes a la Sra. Ana María Blandón García y no el demandado Jo sé Francisco Gutiérrez, no obstante a
criterio de este Tribunal no hay tal error en primera instancia, por cuanto si bien en el contrato visible en
los folios 46 al 49 aparece suscribiendo el contrato el demandante ahora apelado (trabajador) con la Sra.
Ana María Blandón García y no el Sr. José Francisco Gutiérrez, también es cierto que en los folios 36 y
37 rolan documentos que llevan a presumir que el que verdaderamente realizó la transacción con el
actor fue el demandado José Francisco Gutiérrez, lo cu al lleva a que se deseche este agravio que
confirma que no se demostró la excepción de ilegitimidad de personería alegada. III.- La competencia de
los juzgados laborales desde un punto legal y doctrinario debe reunir tres requisitos básicos: 1.-
Competencia en razón de la materia: con el propósito de determinar si las acciones demandadas
tienen un origen civil, administrativo, o eminentemente laboral, cotidianamente se pretenden encubrir las
relaciones laborales con la denominada contratación de servicios profesionales, que en este último caso
de concluir que no hay elementos de una relación laboral, no sería competencia de un juzgado laboral.
El art. 273 C.T. refiere “Los jueces del trabajo conocerán única y exclusivamente de la materia laboral;
donde no los hubiere, los Jueces de Distrito Civil y Locales asumirán sus funciones.” También el Código
del Trabajo concede competencia especial en determinados asuntos. 2.- Competencia en razón de la
cuantía: En materia laboral no hay cuantía, es decir es inestimab le de acuerdo con lo referid o en el art.
276. Mayor o menor cuantía tiene igual competencia un Juzgado Laboral, Distrito Civil o Local Civil,
mientras no se nombren en todo el país los Juzgados Laborales y de Seguridad Social conforme la Ley
815, “Código P rocesal del Trabajo y de la Seguridad Social de Nicaragua” publicada en la Gaceta Diario
Oficial No. 229 del 29 de noviembre de 2012, refuerza este criterio el art.10. El art. 276 C.T. que
establece: “Los jueces del trabajo conocerán de toda demanda labo ral, independientemente de la
cuantía.” Y 3.- Competencia en razón del territorio: Conforme lo dispone el art. 277 CT el Juez del
lugar en donde se celebra el contrato o el Juez en donde se ejecutará el trabajo, a elección del
demandante; y cuando se trate de contratos celebrados con trabajadores nicaragüenses para la
prestación de servicios en el extranjero, será Juez competente el del lugar del territorio nacional en
donde se celebró el contrato de trabajo. En el presente caso la incompetencia invocada na ce de la
naturaleza del contrato celebrado entre las partes, demandante y demandado, (trabajador y empleador)
no es de índole laboral sino civil. Al respecto es menester determinar la naturaleza del contrato
acompañado y para ello se tiene que establecer s i se presentan o no los elementos de una relación
laboral y de esta respuesta dependerá la naturaleza jurídica de la relación contractual entre las partes
en litis, aunque el recurrente el Sr. Gutiérrez exprese como punto de agravio que en primera instanci a en
la sentencia se extralimitó la autoridad judicial por haberse pronunciado sobre la existencia de la
relación laboral porque se debe resolver con la sentencia definitiva, criterio que no se comparte por este
Tribunal, ya que con la determinación de la naturaleza del contrato se determina la competencia en
razón de la materia. La diferencia entre el contrato laboral y de servicios profesional es la autonomía
que tienen las personas en una relación de índole civil, la cual no la tiene el trabajador por cu anto éste
desarrolla su labor bajo la dirección y supervisión cotidiana del empleador, prácticamente está a su
disposición, porque hay una jornada de trabajo en un lugar previamente establecido para la prestación
de la labor, los instrumentos de trabajo s on del empleador, al contrario de la prestación de un servicio
de índole profesional que debe ser vista de naturaleza civil, no hay sujeción a una jornada de trabajo, no
hay supervisión por parte del contratante, el contratado no depende de las órdenes del contratante. En
el caso objeto de estudio rola en autos el contrato suscrito entre las partes en litis visible en los folios
del 46 al 49 del cuaderno de primera instancia suscrito el catorce de febrero del año dos mil once a las
tres de la tarde, en la c ual se invoca disposiciones del Código Laboral vigente que textualmente dice: “
…de común acuerdo y por interés recíprocos, hemos decidido, en base a lo que establece el Código
Trabajo en su artículos números dieciocho (18) diecinueve (19) y veinte (20), c elebrar el presente
contrato laboral por prestación de servicios profesionales como conductor de equipo pesado…” este fue
el fundamento que primera instancia considero para llegar a la conclusión de que este contrato es de
naturaleza laboral y no civil, au nque su encabezado diga “CONTRATO DE SERVICIOS
PROFESIONALES, COMO CONDUCTOR DE EQUIPO PESADO…” consideración que es atinada, no
obstante el contrato sub judice encierra otros aspectos que llevan o arriban a la misma conclusión, como
el inciso 1 del acápit e A referido a las OBLIGACIONES DE INELUDIBLE CUMPLIMIENTO POR PARTE
DEL CONDUCTOR/CONTRATADO, que se copia textualmente: “… El conductor/contratado debe
reportarse cuando su equipo esté siendo cargado; cuando haya recorrido más o menos el cincuenta (50)
por ciento (%) del recorrido establecido; una vez que este descargado; antes de salir del territorio
nacional y al regresar al territorio nacional en el caso de los viajes al exterior, en caso de accidentes o
incidente donde la decisión depende del contratis ta.- Inciso 6. “…Mantener y cumplir la ruta que ha sido
diseñada o graficada para el servicio que ha sido contratado, asumiendo la responsabilidad por el desvió
de la ruta establecida por el contratista…” PROHIBICIONES DE ESTRICTO CUMPLIMIENTO DE PARTE
DEL CONDUCTOR/CONTRATADO. “…No permitir ningún pasajero …Asumiendo de forma personal la
responsabilidad…No permitir ningún tipo de carga por mínimo que sea el paquete… No permitir salirse
fuera de la ruta establecida para el viaje…En caso de desperfecto mecáni cos, es terminantemente
prohibido que personas ajenas al contratista realice cualquier tipo de manipulación al equipo de
transporte…Prohibido el consume de bebidas alcohólicas …” OBLIGACIONES DE INELUDIBLE
CUMPLIMIENTO DE PARTE DEL CONTRATISTA. “…Ejecutar controles de campo al automotor que se
encuentre en servicio, para lo cual puede hacerlo dentro o fuera del territorio nacional o fuera de
este…Garantizar antes de cada salida la entrega de los viáticos establecidos y el dinero en efectivo que
el conductor necesita para sufragar gastos durante el viaje, mismo que deben ser
soportados…Confeccionar expediente profesional…La remuneración económica por servicio profesional
por la prestación del servicio, será pacta conducir, cada una vez que el contratado recibe el equipo… ”
se puede observar de la lectura de este contrato que tiene connotación laboral, pues se establecen una
serie de restricciones y obligaciones del contratista que denotan supervisión y dirección al contratado,
(subordinación), no hay autonomía por parte del contratado, hay remuneración pactada, aunque por la
naturaleza del trabajo el salario se fija de acuerdo al lugar del viaje (fuera o dentro del territorio
nacional) y esta la prestación del servicio (conductor), amén de que existe una depende ncia económica
que aunque no es un elemento de la relación laboral de acuerdo a la Recomendación 198 de la OIT es
un indicio de la misma, cuando refiere: “… 13. Los Miembros deberían considerar la posibilidad de definir
en su legislación, o por otros medios , indicios específicos que permitan determinar la existencia de una
relación de trabajo. Entre esos indicios podrían figurar los siguientes: (a) el hecho de que el trabajo: se
realiza según las instrucciones y bajo el control de otra persona; que el mismo implica la integración del
trabajador en la organización de la empresa; que es efectuado única o principalmente en beneficio de
otra persona; que debe ser ejecutado personalmente por el trabajador, dentro de un horario
determinado, o en el lugar indicado o aceptado por quien solicita el trabajo; que el trabajo es de cierta
duración y tiene cierta continuidad, o requiere la disponibilidad del trabajador, que implica el suministro
de herramientas, materiales y maquinarias por parte de la persona que requiere el trabajo, y (b) el hecho
de que se paga una remuneración periódica al trabajador; de que la parte que solicita el trabajo paga los
viajes que ha de emprender el trabajador para ejecutar su trabajo; el hecho de que no existen riesgos
financieros para el t rabajador…” por estas razones que este Tribunal estima que debe de desecharse el
agravio que refiere que no debió pronunciarse la judicial sobre los elementos de la relación laboral, por
cuanto es un punto que debe dilucidarse a priori para saber la naturaleza del c ontrato, lo que lleva a no
darle curso al Recurso de Apelación, a la vez que las excepciones opuestas en primera instancia no
tienen fundamento jurídico alguno, confirmando la sentencia de primera instancia. POR TANTO En base
a los considerandos que antec eden y con fundamento en los artos. 270,271,820 C.T, y Ley No. 755 “Ley
de Reforma y Adiciones a la Ley No. 260, Ley Orgánica del Poder Judicial y Creadora del Tribunal
Nacional Laboral de Apelaciones, las suscritas Magistradas y el Suscrito Magistrado qu e integran el
Honorable Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones, RESUELVEN I) No ha lugar al recurso de
apelación interpuesto por el señor José Francisco Gutiérrez Centeno en su carácter de representante de
Transporte Gutiérrez, de generales consignadas e n autos, en contra de la sentencia dictada a las tres y
treinta y nueve minutos de la tarde del tres de octubre del dos mil once. II) Confírmese la sentencia que
se ha hecho merito. II) No hay costas. Cópiese y notif íquese y con testimonio concertado de lo resuelto,
regresen las diligencias al juzgado de origen. O BRENES.- A. GARCIA GARCIA. - ANA MARIA PEREIRA
TERAN.- MARIBEL MENA M. - LUIS MANUEL OSEJO PINEDA. - PM CASTELLON CH. SRIO . Managua,
once de febrero del dos mil catorce .