Tratamiento de Efluentes de la Industria Textil
I. BREVE EXPLICACIÓN
El objetivo principal de esta investigación fue proponer un sistema de tratamiento de aguas residuales
en la Hilandería La Inmaculada S.A.C. para su reutilización, y para ello se formularon como objetivos
específicos: determinar la cantidad y características fisicoquímicas de las aguas residuales, luego,
identificar cuál es el tratamiento para su reutilización, a continuación se realizó la propuesta del sistema
de tratamiento de aguas residuales, y finalmente, se evaluó la viabilidad económica para la
implementación del sistema en la empresa.
Uno de los retos más importantes que actualmente tiene la industria moderna es el de hacer compatible
la producción con la depuración de los residuos, emisiones y vertidos que esta genera. La normatividad
hoy en día exige a las industrias utilizar mecanismos que prevengan y disminuyan la contaminación, y
además contribuyan a un crecimiento económico, sano y a un desarrollo sustentable.
El estudio del problema planteado es de suma importancia para la empresa que hemos elegido, pues
actualmente incurre en costos muy elevados por el excesivo consumo de agua (9500 m3/año aprox.), el
desperdicio de esta al no ser tratada y reutilizada, además del impacto ambiental que genera al no
cumplir con los Límites Máximos Permisibles (LMP) para su descarga, que exigen que el efluente tenga
una Demanda Biológica de Oxígeno (DBO) menor o igual a 100 mg/l, Demanda Química de Oxígeno
(DQO) menor o igual a 200 mg/l, Sólidos Suspendidos Totales (SST) menor igual a 150 mg/l, y pH
entre 6,5 y 8,5.
II. Tratamiento de Aguas Residuales
De acuerdo a Fernández et al (2006), los tratamientos de aguas residuales, se clasifican de la siguiente
manera:
Los tratamientos a los que se deben someter los efluentes tienen que garantizar la eliminación o
recuperación del compuesto orgánico en el grado requerido por la legislación que regula el vertido del
efluente o para garantizar las condiciones mínimas del proceso en el caso de reutilización o
recirculación de la corriente para uso interno. El nivel máximo admisible de contaminante puede
conseguirse mediante la utilización de diversas técnicas tanto destructivas como no destructivas. La
Tabla Nº 02 muestra los métodos de eliminación orgánicos en aguas residuales.
Tratamiento biológico (aerobio y anaerobio) Oxidación química
Incineración
Oxidación húmeda catalítica y no catalítica
Oxidación húmeda supercrítica
Procesos avanzados de oxidación
La aplicación de un método u otro depende fundamentalmente de la concentración del contaminante y
del caudal de efluente.
Determinadas técnicas, como la incineración y algunos tratamientos de oxidación, son utilizables sólo
cuando la concentración de compuestos orgánicos es elevada, mientras que otras, como la adsorción y
los procesos de oxidación avanzada, son útiles en efluentes con baja concentración de contaminante.
2.2.4.1 Tecnologías Convencionales
a) Tratamientos para la eliminación de materia en suspensión en aguas residuales
A continuación se describen las operaciones unitarias más habituales. La utilización de una u otra
es en función de las características de las partículas (tamaño, densidad, forma, etc.) así como de la
concentración de las mismas.
Desbaste: Es una operación en la que se trata de eliminar sólidos de mayor tamaño que
el que habitualmente tienen las partículas que arrastran las aguas. El objetivo es
eliminarlos y evitar que dañen equipos posteriores del resto de tratamientos. Suele ser un
tratamiento previo a cualquier otro.
Sedimentación: Operación física en la que se aprovecha la fuerza de la gravedad que hace
que una partícula más densa que el agua tenga una trayectoria descendente, depositándose
en el fondo del sedimentador. Esta operación será más eficaz cuanto mayor sea el tamaño
y la densidad de las partículas a separar del agua, es decir, cuanto mayor sea suvelocidad
de sedimentación, siendo el principal parámetro de diseño para estos equipos. A esta
operación de sedimentación se le suele denominar también decantación.
Filtración: La filtración es una operación en la que se hace pasar el agua a través de un
medio poroso, con el objetivo de retener la mayor cantidad posible de materia en
suspensión. El medio poroso tradicionalmente utilizado es un lecho de arena, de altura
variable, dispuesta en distintas capas de distinto tamaño de partícula.
Flotación: Operación física que consiste en generar pequeñas burbujas de gas (aire), que
se asociarán a las partículas presentes en el agua y serán elevadas hasta la superficie, de
donde son arrastradas y sacadas del sistema. Esta forma de eliminar materia en suspensión
será adecuada en los casos en los que las partículas tengan una densidad inferior o muy
parecida a la del agua, así como en el caso de emulsiones, es decir, una dispersión de
gotas de un líquido inmiscible, como en el caso de aceites y grasas.
b) Tratamientos para la eliminación de materia disuelta en aguas residuales
Al igual que en el caso de la materia en suspensión, la materia disuelta puede tener características
y concentraciones muy diversas: desde grandes cantidades de sales inorgánicas disueltas
(salmueras), orgánicas (materia orgánica biodegradable en industria de alimentación), hasta
extremadamente pequeñas cantidades de inorgánicos (metales pesados) y orgánicos (pesticidas)
pero necesaria su eliminación dado su carácter peligroso. (Fernández et al, 2006)
Precipitación: Consiste en la eliminación de una sustancia disuelta indeseable, por
adición de un reactivo que forme un compuesto insoluble con el mismo, facilitando así
su eliminación por cualquiera de los métodos descritos en la eliminación de la materia en
suspensión.
Procesos Electroquímicos: Está basado en la utilización de técnicas electroquímicas,
haciendo pasar una corriente eléctrica a través del agua (que necesariamente ha de
contener un electrolito) y provocando reacciones de oxidación-reducción tanto en el
cátodo como en el ánodo. Por tanto se utiliza energía eléctrica como vector de
descontaminación ambiental, siendo su coste uno de las principales desventajas de este
proceso.
Intercambio Iónico: Es una operación en la que se utiliza un material, habitualmente
denominado resinas de intercambio iónico, que es capaz de retener selectivamente sobre
su superficie los iones disueltos en el agua, los mantiene temporalmente unidos a la
superficie, y los cede frente a una disolución con un fuerte regenerante.
Adsorción: El proceso de adsorción consiste en la captación de sustancias solubles en la
superficie de un sólido. Un parámetro fundamental para este caso será la superficie
específica del sólido, dado que el compuesto soluble a eliminar se ha de concentrar en la
superficie del mismo.
El sólido universalmente utilizado en el tratamiento de aguas es el carbón activo, aunque
recientemente se están desarrollando diversos materiales sólidos que mejoran, en ciertas
aplicaciones, las propiedades del carbón activo.
Desinfección: La desinfección pretende la destrucción o inactivación de los
microorganismos que puedan causar enfermedades, dado que el agua es uno de los
principales medios por el que se transmiten. Los organismos causantes de enfermedades
pueden ser bacterias, virus, protozoos y algunos otros. En el caso de aguas residuales
industriales, el objetivo puede ser no solo desactivar patógenos, sino cualquier otro
organismo vivo, si lo que se pretende es reutilizar el agua.
Tratamientos Biológicos: Constituyen una serie de importantes
procesos de tratamiento que tienen en común la utilización de microorganismos (entre las
que destacan las bacterias) para llevar a cabo la eliminación de componentes indeseables
del agua, aprovechando la actividad metabólica de los mismos sobre esos componentes.
La aplicación tradicional consiste en la eliminación de materia orgánica biodegradable,
tanto soluble como coloidal, así como la eliminación de compuestos que contienen
elementos nutrientes (N y P). Es uno de los tratamientos más habituales, no solo en el
caso de aguas residuales urbanas, sino en buena parte de las aguas industriales.
Sistemas aerobios: La presencia de O2 hace que este elemento sea el aceptor de
electrones, por lo que se obtienen unos rendimientos energéticos elevados, provocando
una importante generación de fangos, debido al alto crecimiento de las bacterias aerobias.
Intercambio Iónico: Es una operación en la que se utiliza un material, habitualmente
denominado resinas de intercambio iónico, que es capaz de retener selectivamente sobre
su superficie los iones disueltos en el agua, los mantiene temporalmente unidos a la
superficie, y los cede frente a una disolución con un fuerte regenerante.
Adsorción: El proceso de adsorción consiste en la captación de sustancias solubles en la
superficie de un sólido. Un parámetro fundamental para este caso será la superficie
específica del sólido, dado que el compuesto soluble a eliminar se ha de concentrar en la
superficie del mismo.
El sólido universalmente utilizado en el tratamiento de aguas es el carbón activo, aunque
recientemente se están desarrollando diversos materiales sólidos que mejoran, en ciertas
aplicaciones, las propiedades del carbón activo.
Desinfección: La desinfección pretende la destrucción o inactivación de los
microorganismos que puedan causar enfermedades, dado que el agua es uno de los
principales medios por el que se transmiten. Los organismos causantes de enfermedades
pueden ser bacterias, virus, protozoos y algunos otros. En el caso de aguas residuales
industriales, el objetivo puede ser no solo desactivar patógenos, sino cualquier otro
organismo vivo, si lo que se pretende es reutilizar el agua.
Tratamientos Biológicos: Constituyen una serie de importantes
procesos de tratamiento que tienen en común la utilización de microorganismos (entre las
que destacan las bacterias) para llevar a cabo la eliminación de componentes indeseables
del agua, aprovechando la actividad metabólica de los mismos sobre esos componentes.
La aplicación tradicional consiste en la eliminación de materia orgánica biodegradable,
tanto soluble como coloidal, así como la eliminación de compuestos que contienen
elementos nutrientes (N y P). Es uno de los tratamientos más habituales, no solo en el
caso de aguas residuales urbanas, sino en buena parte de las aguas industriales.
Sistemas aerobios: La presencia de O2 hace que este elemento sea el aceptor de
electrones, por lo que se obtienen unos rendimientos energéticos elevados, provocando
una importante generación de fangos, debido al alto crecimiento de las bacterias aerobias.
Sistemas anaerobios: En este caso el aceptor de electrones puede ser el CO2 o parte de
la propia materia orgánica, obteniéndose como producto de esta reducción el carbono es
su estado más reducido, CH4.
Fangos Activados: Consiste en poner en contacto en un medio aerobio, normalmente en
una balsa aireada, el agua residual con flóculos biológicos previamente formados, en los
que se adsorbe la materia orgánica y donde es degradada por las bacterias presentes. Junto
con el proceso de degradación, y para separar los flóculos del agua, se ha de llevar a cabo
una sedimentación, donde se realiza un recirculación de parte de los fangos, para
mantener una elevada concentración de microorganismos en el interior de reactor, además
de una purga equivalente a la cantidad crecida de organismos.
Filtros Percoladores: También denominados filtros biológicos o lechos bacterianos. Son
los sistemas aerobios de biomasa inmovilizada más extendidos en la industria. Suelen ser
lechos fijos de gran diámetro, rellenos con rocas o piezas de plástico o cerámica con
formas especiales para desarrollar una gran superficie. Sobre la superficie crece una fina
capa de biomasa, sobre la que se dispersa el agua residual a tratar, que moja en su
descenso la superficie. Al mismo tiempo, ha de quedar espacio suficiente para que circule
aire, que asciende de forma natural.
Contactores Biológicos Rotatorios (Biodiscos): Consisten en una serie de placas o
discos, soportados en un eje y parcialmente sumergidos (40%) en una balsa que contiene
el agua residual. El eje junto con los discos, gira lentamente. Sobre la superficie de los
disco crece la biopelícula, que sucesivamente, se “moja” y entra en contacto con el aire,
produciéndose la degradación de la materia orgánica.
Hidrólisis: Es la ruptura de moléculas grandes, solubles e insolubles, en
moléculas de menor tamaño que pueden ser transportadas dentro de las células y
metabolizadas. En este proceso no se produce metano, y en la mayor parte de los casos
supone una etapa que se desarrolla lentamente
2.2.4.2 Tecnologías Emergentes
a) Oxidación Química
Incineración: Consiste en la oxidación térmica completa del residuo en fase gas y a
temperatura elevada.
Es un método útil únicamente cuando se trata de pequeñas cantidades de aguas con una
concentración elevada de contaminantes oxidables. En caso contrario, los costes de
operación asociados a la necesidad de utilizar un combustible auxiliar, se vuelven
excesivos.
Oxidación Húmeda no Catalítica: La oxidación húmeda es un proceso en el cual la
materia orgánica, soluble o en suspensión, se oxida con oxígeno disuelto procedente de
aire o corrientes gaseosas enriquecidas en oxígeno.
Oxidación Húmeda Catalítica: La oxidación húmeda catalítica (CWAO) es capaz de
mineralizar totalmente los contaminantes orgánicos junto con compuestos inorgánicos
tales como cianuros y amoníaco, y como la oxidación húmeda, puede utilizar aire u
oxígeno como agente oxidante. El catalizador hace posible la operación en condiciones
de temperatura y presión más moderadas que las de la oxidación húmeda no catalítica y,
por tanto, mejorar el balance económico del proceso.
La eficacia del proceso en cuanto a la reducción de DQO puede oscilar entre el 75% y el
99%: el catalizador permite alcanzar grados de oxidación elevados o trabajar con menores
tiempos. La oxidación húmeda catalítica está particularmente indicada en el caso de
efluentes concentrados (demandas químicas de oxígeno mayores que 10000 mg/L, para
las cuales el proceso no requiere aporte externo de energía) o que contengan compuestos
no biodegradables o tóxicos para los sistemas biológicos de depuración. El proceso no es
eficaz económicamente frente a los procesos avanzados de oxidación en el caso de
efluentes con baja carga orgánica (demandas químicas de oxígeno menores que 5000
mg/L). (Fernández et al, 2006)
Este tipo de tratamiento tiene limitaciones, la DQO inicial del efluente debe ser menor a
10000 mg/L, el proceso es muy dependiente del tipo de catalizador, la estabilidad de
algunos catalizadores no es satisfactoria y las temperaturas de trabajo oscilan entre 120º
- 250º, 5-25 bar.
Además, representa una tecnología que requiere altos costos frente a Procesos Avanzados
de Oxidación. El agua tratada no será apta para la reutilización por la presencia de metales
por el catalizador.
- Rendimiento:
Reduce la DQO en un rango 75 – 99%, y se alcanza una remoción del tinte
95%.
(Ovejero et al, 2011)
b) Procesos Avanzados de Oxidación
Los procedimientos avanzados de oxidación (Advanced oxidation processes = AOP) se definen
como “aquellos procesos de oxidación que implican la generación de radicales hidroxilo en
cantidad suficiente para interaccionar con los compuestos orgánicos del medio”. Se trata de una
familia de métodos que utilizan la elevada capacidad oxidante de los radicales HO- y que se
diferencian entre sí en la forma en la que los generan. (Fernández et al, 2006)
Ozonización en medio Alcalino: El ozono es inestable en agua: tiende a descomponerse
en una secuencia de reacciones que generan radicales entre los que se encuentra el radical
hidroxilo. La principal desventaja del proceso, como de todos los que implican la
utilización de ozono, es el coste de su generación mediante descarga eléctrica
La energía que se requiere para la síntesis de ozono a partir de aire oscila entre 22 y 33
kWh/kg O3, mientras que a partir de oxígeno se reduce a 12-18 kWh/kg O3 al que hay
que sumar el coste del oxígeno. Una desventaja inherente al medio es que los aniones
carbonato y bicarbonato, abundantes en muchas aguas residuales y naturales, son agentes
neutralizantes de radicales que reaccionan con los hidroxilos del medio para formar
radicales carbonato o bicarbonato que no intervienen en reacciones de mineralización de
materia orgánica. Una elevada alcalinidad del agua es un motivo para optar por técnicas
menos sensibles a la neutralización de radicales.
Métodos Ozono-Ultravioleta: La foto-oxidación directa con radiación UV da
fundamento a una tecnología de degradación de contaminantes orgánicos siempre que
éstos absorban dicha radiación y lo hagan con una especificidad razonable en
comparación con otros compuestos presentes en el medio. Desafortunadamente, la
absorbancia de la mayoría de los contaminantes orgánicos es baja y las reacciones
fotoquímicas que se
originan tienden a generar mezclas complejas de productos intermedios en lugar de la
mineralización del contaminante.
Peróxido de hidrógeno y catalizador: Se trata de un sistema catalítico homogéneo en el
cual una sal de hierro, habitualmente FeSO4, genera radicales gracias a la interacción del
peróxido de hidrógeno con la forma reducida, Fe(II). La interacción con la forma reducida
del hierro genera en última instancia, radicales hidroxilo, aunque éstos pueden intervenir
también en la oxidación directa del hierro.
Foto-Fenton: Se basa en la producción de radicales hidroxilo mediante el reactivo de
Fenton (H2O2 + Fe2+). La velocidad de degradación de contaminantes orgánicos con
sistemas Fenton resulta notablemente acelerada por la irradiación con luz Ultravioleta-
Visible (longitudes de onda mayores de 300 nm).
Ozonización Catalítica: La catálisis heterogénea como método de oxidación avanzada
ofrece con respecto a los sistemas catalíticos homogéneos (como el proceso Fenton) la
ventaja de la facilidad de separación del producto.
Procesos Fotocatalíticos: Se basa en la fotoexcitación de un semiconductor sólido como
resultado de la absorción de radiación electromagnética, en general en la zona del
ultravioleta próximo. Los mejores resultados se obtienen para pH ligeramente ácidos y en
combinación con otros generadores de hidroxilos, como el ozono o el peróxido de
hidrógeno.
La fotocatálisis es un proceso catalítico promovido por energía de determinada longitud
de onda, capaz de excitar a un catalizador (semiconductor) al grado de hacer que se
comporte como un material conductor en cuya superficie se desarrollarán reacciones de
óxido-reducción. Éstas generan radicales libres muy reactivos, mismos que atacarán a las
especies a su alrededor rompiendo los enlaces moleculares y oxidándolas o reduciéndolas
hasta convertirlas en especies menos complejas. Esta reducción en la complejidad
molecular generalmente se traduce en una reducción del grado de contaminación o
peligrosidad de la especie que se esté tratando.
Entre las principales ventajas del uso de la lámpara UV se enumeran las siguientes:
El bajo costo de inversión inicial, así como también reducción de gastos de
operación cuando se compara con tecnologías similares.
Proceso de tratamiento inmediato, ninguna necesidad de tanques de
retención.
Ningún cambio en el olor, pH o conductividad.
La operación automática sin mediciones o atención especial.
La simplicidad y facilidad de mantenimiento, período de limpieza y
reemplazo anual de lámpara, sin partes móviles.
Ninguna manipulación de químicos tóxicos, ninguna necesidad de
requerimientos especializados de almacenaje.
La instalación fácil, dos conexiones de agua y una conexión de energía.
Es compatible con cualquier proceso de tratamiento de agua, por ejemplo:
ósmosis inversa, destilación, intercambio iónico, etc.
Membranas: Son barreras físicas semipermeables que separan dos fases, impidiendo su
íntimo contacto y restringiendo el movimiento de las moléculas a través de ella de forma
selectiva. Este hecho permite la separación de las sustancias contaminantes del agua,
generando un efluente acuoso depurado.
Adsorción:
Para el tratamiento de efluentes coloreados se han utilizado distintas metodologías físico-
químicas, tales como la floculación, intercambio iónico, ozonización e irradiación, entre
otras. Pese a su eficiencia considerable en la decoloración, la mayoría de estos procesos
implican costos elevados o la formación de subproductos más tóxicos e indeseados como
los lodos.
Desde esta perspectiva, la adsorción representa un método alternativo y novedoso para el
tratamiento de efluentes coloreados debido a su alta eficiencia y a la posibilidad de
reutilización del material adsorbente.
Para este propósito se han implementado usualmente carbones activados y resinas
sintéticas, con los cuales se ha logrado remover satisfactoriamente colorantes; no obstante,
su alto precio y reducido rango de polaridad los convierte en materiales poco apropiados
para el diseño de estrategias a gran escala. En este sentido, el uso de residuos
agroindustriales constituye una opción innovadora debido a su alta disponibilidad, mínimo
valor económico e impacto ambiental favorable al aprovechar material de desecho.
Álvares et al (2011) utilizó cascarilla de arroz en su investigación “Remoción de rojo
básico de un efluente textil simulado: un caso de aplicación de la cascarilla de arroz”, y
determinó que esta muestra gran capacidad adsorbente para la remoción tanto de metales
como de colorantes en solución. Considerando la gran disponibilidad de cascarilla de arroz
en nuestro medio y los problemas de acumulación que ella genera, además de su bajo
costo, representa una materia prima de mucho interés para el tratamiento de las aguas del
sector textil.
Los resultados obtenidos en la investigación fueron los siguientes:
-Remoción del tinte de 80 – 90% para concentraciones de 20 mg/L
- Remoción del tinte de 60 – 85 % para concentraciones de 3 g/L
La eficacia del proceso de tratamiento se evalúo mediante la medición de la coloración.
El proceso se realiza en constante agitación magnética. Los resultados experimentales
mostraron un potencial significativo para el aserrín de madera, especialmente el de
coníferas, para eliminar colorantes catiónicos de los efluentes textiles. En la investigación
se concluye que:
La Filtración-Adsorción utilizando un biosorbente barato y fácilmente
disponible proporciona un tratamiento alternativo atractivo para la eliminación
de tinte.
Para no generar residuos y poder reutilizar el material biosorbente se debe
implementar un nuevo proceso de tratamiento para este.
Se alcanzó un porcentaje de remoción de tinte superior al 90%
III. Descripción del sistema de producción
a) Materiales Directos
Madejas de fibra acrílica en crudo: Son las madejas que han sido hiladas a partir de fibras
acrílicas y que aún no se han teñido, su color es blanco marfil (ligeramente amarillento).
Tintes Químicos Básicos (Catiónicos): Son la principal materia prima para el proceso de
teñido, los distintos colores son obtenidos de las mezclas de estos.
Agua: Se utiliza en las autoclaves para el teñido y también para producir el vapor en el
caldero.
Acido Fórmico: Utilizado como fijador y regulador de pH, necesario para lograr un
teñido de buena calidad.
Soda Cáustica en polvo (NaOH): Se utiliza para el mercerizado del hilo, este tratamiento
ayuda a aumentar su brillo y sedosidad, además ayuda a adherir el tinte en las fibras.
Cloruro de Sodio (Na Cl): Usado para la estandarización de la intensidad del tinte y
fijación del color en las fibras textiles, al utilizarla los colorantes se adhieren mejor al hilo,
dándole un color más intenso, homogéneo y duradero.
Peróxido de Hidrógeno (H2O2): Utilizado como blanqueador para la obtención de las
madejas de color blanco, añadiéndole un alto grado de blancura.
b) Materiales Indirectos
Bolsas de Polietileno: Se utilizan para el empaquetado de los productos, con capacidad de
200 madejas por bolsa.
Carbón: Utilizado como combustible para el caldero que produce el vapor para el
calentamiento de las autoclaves.
c) Mano de Obra
El proceso está dirigido por 01 operario calificado por turno, que se encarga de programar los lotes
que se teñirán día a día, y verificar que todo el proceso se lleve a cabo correctamente.
En la empresa se cuenta con 03 operarios por turno, para el manejo de la caldera, el embastonado
de las madejas y para el control de las autoclaves. Se trabajan 2 turnos de 8 horas por día de lunes a
domingo.
d) Maquinarias y Equipos
Para el proceso de teñido se cuenta con 02 autoclaves, 01 secadora centrífuga, 01 caldero, 02
balanzas digitales, y armarios para el embastonado de las madejas de hilo.
e) Residuos
Durante el proceso de teñido se generan grandes cantidades de aguas residuales que son eliminadas
directamente por el desagüe. Además se generan cenizas y gases de combustión en la caldera.
Peróxido de Hidrógeno (H2O2): Utilizado como blanqueador para la obtención de las
madejas de color blanco, añadiéndole un alto grado de blancura.
d) Materiales Indirectos
Bolsas de Polietileno: Se utilizan para el empaquetado de los productos, con capacidad de
200 madejas por bolsa.
Carbón: Utilizado como combustible para el caldero que produce el vapor para el
calentamiento de las autoclaves.
e) Mano de Obra
El proceso está dirigido por 01 operario calificado por turno, que se encarga de programar los lotes
que se teñirán día a día, y verificar que todo el proceso se lleve a cabo correctamente.
f) Productos
En la hilandería La Inmaculada S.A.C. el producto obtenido es el siguiente:
- Madejas de Hilo de 150g/pza.
Especificaciones:
- Material: 100% Fibra Textil
- Peso: 150 g/pza.
- Longitud: 120 m/pza.
- Estampado: Teñido
- Paquete: 200 pzas.
- Carta de Colores: 96 colores.
3.1. Proceso del Teñido de las Madejas de Fibra Acrílica.
- Recepción de Materia Prima: Las madejas de fibra acrílica (crudas), llegan a la empresa
por medio de camiones, provenientes de la ciudad de Lima, en bolsas de 200 unidades por
bolsa, las que son depositadas en el almacén de la planta.
- Embastonado: En esta operación se prepara el hilo en crudo para ser ingresado a las
autoclaves para su posterior teñido. Los armarios para el embastonado tienen la capacidad
de 400 madejas (20 bastones de 20 madejas).
- Teñido: Es el proceso que se lleva a cabo en las autoclaves, la absorción de colorantes
empieza cerca de los 90oC. La temperatura final no debería pasar de los 100oC a los
102oC, dado que encima de esta temperatura la fibra muestra una mayor tendencia al
encogimiento y pierde cualidades físicas. El proceso tarda 80 min aproximadamente.
En la Hilandería La Inmaculada S.A.C. se utilizan los tintes básicos o catiónicos, la fibra acrílica
no requiere un tratamiento de lavado previo a la tintura, puesto que los ensimajes que contienen
de origen son emulsionables durante el proceso de tintura. No tienen influencia alguna durante
este proceso.
A continuación se presenta una lista de los tintes utilizados en la Hilandería La Inmaculada
S.A.C.:
o Amarillo Brillante Básico GL o
Violeta Básico
o Amarillo Oro Básico GL
o Verde Malaquita Cristales o
Azul Básico
o Azul Turquesa Básico o
Rojo Básico
o Negro Básico 1 o
Flavina Básico
Auxiliares de Teñido:
Ácido Fórmico (Fijador y Agente Reductor)
Soda Caustica (Mercerizado)
Cloruro de Sodio (Fijador)
Peróxido de Hidrógeno (Blanqueador)
En los Anexos Nº 10 - 14, se muestran las fichas técnicas de cada uno de los auxiliares del
teñido.
- Enfriamiento: Esta operación se da una vez culminado el proceso de teñido, vaciando el agua
caliente de las autoclaves e ingresando agua fría con la cual permanecerá por un periodo de 30
minutos aproximadamente.
- Centrifugado: Se realiza para lograr el secado de las madejas que salen de las autoclaves con
agua de enfriamiento entre sus fibras.
- Empaquetado: El producto es empaquetado en bolsas de 200 madejas, tal y como llegan
como materia prima, y luego es llevado al almacén.
- Almacenamiento del producto terminado: Se almacenan los paquetes que contienen las
madejas donde estarán por un periodo corto hasta ser enviadas al cliente.
El proceso es el mismo para todos los colores de madejas que se deseen teñir, la diferencia radica
en las combinaciones de los tintes que se hacen de acuerdo a los colores solicitados por los clientes,
estos colores son obtenidos de las combinaciones de los tintes, que se basa en fórmulas
estandarizadas con los pesos de cada uno de los tintes que se requiere para obtener el color que se
desee producir.
En la Figura Nº 02 se muestra el Diagrama de Flujo del Proceso de Teñidos de Madejas de Fibra
Acrílica.
IV. Determinación de los procesos para el tratamiento de las aguas residuales de la
Hilandería La Inmaculada S.A.C.
Para el tratamiento de las aguas mediante ozonización, que es un tratamiento avanzado, antes el
efluente pasará por los tratamientos que se describen a continuación, tal como se realizó en el estudio
Tratamiento Físico-Químico de Aguas Residuales de la Industria Textil (Salas, 2003).
4.1. Homogenización
Este proceso se realiza con la finalidad de obtener un caudal constante, una mezcla
homogénea y controlar el pH. En este homogeneizador se instalará un agitador de paletas
para hacer la mezcla del efluente.
4.2. Coagulación – Floculación
El tinte no fijado en el hilo y que se encuentra en el efluente son partículas coloidales con
poco peso, con especiales propiedades superficiales y cargadas eléctricamente. Se
caracterizan por su gran estabilidad, que impide que se junten, pudiendo mantenerse
indefinidamente en el seno del líquido que los contiene.
La coagulación desestabiliza estos coloides, al neutralizar las fuerzas que los mantienen
separados, Esto se logra añadiendo coagulantes químicos y aplicando energía de mezclado.
Las sustancias químicas cancelan las cargas eléctricas sobre la superficie del coloide,
permitiendo que las partículas coloidales se aglomeren formando flóculos. Estos flóculos
inicialmente pequeños, crean al juntarse, aglomerados mayores de baja densidad que pueden
ser separados por flotación con aire disuelto. (Salas, 2003)
4.3. Flotación por aire disuelto
Debido a que los flóculos tienen una gravedad específica cercana o menor a la del líquido del
cual serán separados, no se puede pensar en la sedimentación de estos por gravedad, por ello,
se debe utilizar un método alterno como lo es el espesamiento por flotación, que es mucho
más efectivo para estos casos.
La flotación por aire disuelto está basada en el hecho de que si se generan microburbujas de
tamaños entre 10 a 100 micras de diámetro, estas se a los sólidos, aumentando la flotabilidad
de las partículas, haciendo que se eleven a la superficie y sean separadas. (Salas, 2003).
En la figura se muestran las etapas del proceso de tratamiento de aguas residuales mediante
un sistema de flotación con aire disuelto (DAF). Cabe resaltar que el sistema DAF integra los
procesos de Coagulación-Floculación y Flotación por aire disuelto.
4.4. Filtración
Este proceso tiene como objetivo remover los contaminantes que se encuentran en el efluente
por medio de adsorción, donde las partículas a filtrar se adhieren a la superficie de los
gránulos del carbón. De esta manera se mejora la calidad del efluente para que luego pase al
proceso de ozonización.
3.3.4.5 Ozonización
El proceso de ozonización se realizará como tratamiento terciario, para la eliminación total
del color que se encuentre en el efluente de agua residual, el cual se reutilizará en el proceso
de teñido. Para que este proceso se lleve a cabo se necesitan los siguientes equipos: un
generador de ozono, un inyector de ozono, un tanque de contacto de ozono y agua (reactor),
y un destructor de ozono residual (depurador de gas). En la Figura Nº 07, se muestra el
diagrama del proceso de ozonización.
El proceso inicia con la generación de ozono a partir del oxígeno presente en el aire, dicho
oxígeno es secado en el generador, para producir el ozono que más adelante se enviará
mediante un inyector al tanque de contacto.
Para que el ozono cumpla su función de oxidación y desinfección, debe entrar en contacto
con el agua, y dispersarse de la manera más fina posible; para lo cual, se utilizará un inyector
tipo venturi.
El gas de ozono sobrante en el tanque de contacto, ser hará recircular en el proceso, pero se
conoce que aún así quedará ozono sobrante el cual se debe destruir mediante un destructor
de ozono.
Finalmente los equipos necesarios para realizar el proceso de ozonización son los siguientes:
- Generador de Ozono
- Tanque de Contacto
- Inyector de Ozono
- Destructor de ozono