La puntualidad es un factor esencial en el trabajo
La puntualidad. Una cualidad que todos debemos tener.
Tener una carrera exitosa o mediocre puede definirse por la puntualidad en el trabajo.
Llegar temprano es una muestra de responsabilidad y respeto a la organización donde
laboras. La puntualidad en el trabajo es una virtud que refleja el interés que debes tener por
tu empleo.
La tardanza repetitiva es más a menudo relacionada con las características de personalidad
como la ansiedad o una inclinación por la búsqueda de emociones. Algunas personas se
sienten atraídos por la adrenalina que genera llegar a último minuto. Sin duda se trata de
un hábito sorprendentemente difícil de superar”,
La puntualidad en el trabajo, por el contrario, muestra una personalidad con carácter, orden
y eficacia, para realizar más actividades y desempeñar mejor nuestro trabajo. Si de alguna
manera quieres cambiar el hábito de ser impuntual debes empezar ahora, no mañana,
ni el lunes. Presta atención a las siguientes indicaciones:
1. Es importante realizar un autoanálisis que permita descubrir las causas de tu
impuntualidad: pereza, desorden, irresponsabilidad, olvido, entre otros.
2. Levantarse más temprano para realizar tu aseo personal.
3. Colocar el despertador mas temprano de lo habitual
4. Elaborar un plan de actividades del día siguiente.
5. Distribuye tus pendientes a lo largo de la semana.
6. Utiliza un reloj que te permita tener noción del tiempo.
La puntualidad denota interés y dedicación al trabajo. Ser puntual ayuda a proyectar
un sentido de profesionalismo y compromiso. Si todos llegan a tiempo a una reunión,
se puede comenzar a máxima capacidad. Ser puntual puede hacer la diferencia
entre una carrera exitosa y una mediocre. Los gerentes suelen ascender a aquellos
empleados que siempre están a tiempo en sus puestos de trabajo.
La impuntualidad puede generar atraso en los plazos para la entrega de proyectos,
ocasionando resentimiento y división entre los compañeros. Si eres jefe y tienes la
costumbre de llegar tarde das a entender que no te importan tus trabajadores. Debes
revertir esa situación y lograr inspirar a tus empleados.
“Llegar tarde produce estrés, y el estrés conduce a un desempeño laboral deficiente. Estar
siempre atrasado se puede relacionar a tus tardanzas. Cuando esto sucede, comienzas a
culpar a las circunstancias externas. El retraso constante puede fijarse en un patrón de
comportamiento. Cuando la tardanza se convierte en la norma, tu trabajo podría estar en
peligro.
Solo tú puedes cambiar ese mal hábito, con mucha fuerza de voluntad y sacrificio, que de
seguro, se verá recompensado con el crecimiento de tu rendimiento laboral.
¿Cómo te autocalificas en este aspecto?